Un curioso sonido la aparta de su cómodo sueño.
Intenta ignorarlo, pero el sonido prosigue, con un gemido aparta las mantas de su rostro, aparta su cabello de fuego de sus ojos verdes para ver el origen de ese sonido, su celular.
Extiende su mano y se lleva el aparato consigo bajo las mantas. A fin de callarlo contesta la llamada.
Sunset: Hola...
Al otro lado del aparato se oye la voz de una mujer.
?: Hey! Sigues dormida? Son las 9: 30 mujer, arriba!
No sabía quien era, la voz se le hacía familiar, pero no la reconocía. Si era evidente que se trataba de una mujer, madura, aunque joven.
Sunset: Es sábado… no tengo porque levantarme.
No es que necesitara responder a una persona que no reconocía en el teléfono, pero estaba acostumbrada a seguir la corriente de las cosas raras que pasaban en su vida.
?: Con esa actitud te harás vieja muy rápido, vamos arriba, hay cosas que hacer.
Sunset: Quien eres? Mi mamá?
Quien quiera que fuera, era muy atrevida por hablarle de esa forma. Quien era? Se habría equivocado de número?
?: Mira por la ventana.
Esto se ponía extraño, mucho.
Quizás debería de cortar la llamada y olvidar que los últimos dos minutos pasaron. Aún tenía mucho sábado para dormir.
?: No te atrevas a colgar jovencita.
Que rayos…? … quien era esta mujer?
?: Mira por la ventana.
Repite.
Sunset queda viendo el teléfono por un segundo, este no reconoce el número.
Se toma un segundo más, luego maldice su curiosidad y se levanta para acercarse a su ventana.
Corre la cortina, aún con el teléfono en su oreja frota uno de sus ojos con su mano libre para aclarar su vista.
El día no es muy brillante, las nubes se encargan de opacar al sol. Lleva la mirada hacia abajo intentando distinguir algo…
Se queda unos segundos con una expresión cansada, y luego… sus ojos se abren en sorpresa…
?: Lindo peinado.
Oye en el teléfono, intenta aplastar su desorden de cabello mientras sigue mirando hacia abajo.
Esa era… podía ser… pero…
?: Arréglate, vístete y baja, tenemos que hablar.
Parpadea, demasiado confusa para responder, solo cierra la cortina, corta la llamada, y se toma unos segundos…
Algún tiempo después, ya vestida y arreglada baja hasta el frente de su edificio departamental, y se encuentra con una imagen… demasiado inesperada.
Altas botas de color negro, pantalón de jean ajustado a sus piernas, un suéter del mas oscuro azul, ceñido al torso delineando cintura vientre y busto, y una desgastada, pero llamativa chaquéta de cuero, tan negra como carbón.
Si eso no bastara, el vehículo contra el que se recuesta, una motocicleta en negro y plateado, perfectamente lustrada, con un diseño perfectamente aerodinámico, incluso el tubo de escape reluce ante la poca luz del día.
Su cabellera azulada, dejado en libre caída en su espalda, con solo un broche en forma de luna creciente para sujetarlo.
Sunset no puede creer lo que está viendo, y su rostro refleja ese sentimiento. Con ojos muy abiertos, apenas logra articular tres palabras.
Sunset: Bah… bah… siu… su… sub-sub… sub directora… Luna?!
Con una sonrisa siempre adornada en su rostro y los brazos cruzados bajo su pecho, los ojos turquesa de la sub directora de Canterlot miran a la aún sorprendida chica.
Luna: No, no. Me clavaría una aguja al rojo vivo en un ojo antes que trabajar un día sábado. Hoy, soy solo Luna.
Sunset no sale de su asombro, se da una bofetada en la cara.
Sunset: Auh! … no estoy soñando, pero entonces… qué…? Cómo…? Usted…? … qué está pasando?!
Luna: Lo normal no es un pellizco?
Sunset: Sub directora qué está haciendo aquí?!
Interroga ignorando su pregunta y sintiéndose algo alarmada.
En serio, su vida podría volverse más extraña?
Luna: Vengo a hablarte de algo importante. Ven, como aún no desayunas te invitaré algo.
… al parecer si…
Sunset: Qu-Qué?! hablar sobre qué?
Luna: Algo que te interesará, anda sube, quiere waffles? O quizás un café estilo francés?
No le responde, sigue demasiado sorprendida.
Sunset: Um… sub directora yo… ah… gracias! De verdad, gracias por la oferta… pero verá…
Luna no hace intento por interrumpirla y deja a la chica seguir hablando.
Sunset: Esta semana ha sido… en verdad extraña. Y… bueno, he tenido que encargarme de muchas cosas… ayer… bueno quizás no me crea si se lo cuento pero … en fin! La cosa es… estoy exhausta… le agradezco la invitación pero, quisiera poder quedarme en casa, y descansar.
Luna no habla, no hace movimeinto alguno, solo mira a la chica con un gesto de curiosidad
Tras unos segundos muestra un juego de llaves colgando en su dedo índice.
Luna: Te dejaré conducir~
… … …
No hay respuesta… …
... ...
La motocicleta se mueve ágil por las calles, difícil saber si esta rompiendo alguna ley de transito, más eso no parece importarle a su conductora. Aunque opacada por el rojizo casco, alcanza a oírse la risa de la chica mientras esta esquiva los automóviles y se mueve a una velocidad que hace volar tenuemente su cabello, creando el efecto de llamas ardientes.
Sunset: Esto… es… INCREÍBLE!
La mujer con casco negro que va detrás permanece apacible, con los brazos cruzados bajo su pecho, en un acto casi inconcebible sujetándose y manteniendo el equilibrio solo con sus piernas. Su cabello azul también se mueve con el viento, casi forma una estela de aspecto nocturno.
Luna: Si, yo también estaba así la primera vez que conduje a esta nena.
Sin poder resistir la tentación, la joven llena de adrenalina gira su mano aumentando así la velocidad. Sale a una calle abierta permitiéndose ir directo y veloz.
Sunset: WUJUUUUUUUUUUUU!
La enorme sonrisa queda al descubierto al quitarse la chica el casco.
Sunset: Eso, fue lo más emocionante que he hecho!
La mujer enciende la alarma de su vehículo ahora estacionado.
Luna: Más que enfrentar caos y criaturas mágicas?
Sunset: Je ok, lo mas emocionante, no relacionado con magia.
Luna sonríe y arregla un poco el cabello algo desarreglado de la chica.
Luna: Bien, espero esa vuelta te abriera el apetito, vamos a desayunar.
Envuelve los hombros de la chica para llevarla hasta un local de comida cercano.
El mesero deja delante de ambas, una tasa de café, y un plato con masas azucaradas para cada una. Una reverencia y el hombre se retira dejando a ambas degustar su desayuno.
Ambas toman un sorbo de su café, seguido pronto de una probada a las masas horneadas.
Sunset deja ver su agrado con un sonido de gusto, Luna no la imita, pero igual parece disfrutar el sabor.
Luego de un par de minutos, la ex equina mira hacia su antes sub directora. Traga el bocado con un sorbo a su café y decide hablar.
Sunset: Umm… sub directora…
Luna: Sub directora es en la escuela, aquí, soy solo Luna. O, si no te gusta ser informal, puedes decirme lady, majestad, o, su grandiosa y fabulosa diosa.
Aunque lo intenta, Sunset no consigue frenar su risa.
Sunset: Quien es usted, y que hizo con la sub directora de mi última escuela?
Luna: Oh si te contara, créeme que ella no será la misma luego de eso.
No puede evitar otra risa.
Era esta la sub directora de Canterlot? Esa mujer tan seria, fría, tan temida en la escuela?
Por qué actuaba de esa forma tan… … tan… no suya…
Y más importante… por qué estaban aquí…
Sunset: Bueno am, Luna, um… dijo que quería hablar conmigo de algo.
Luna: Mh hm, en efecto Sunset, sin embargo…
Da una mordida a su cruasant.
Luna: Ef de mafla dedicación jafblar cof la horca fllena.
…
Se pregunta a si misma si la situación podía ser más extraña…
… no, mejor no preguntarlo. No quería que le respondiera.
…
…
Un profundo gemido escapa del revuelto de cobijas. Algo se mueve, lenta, muy lentamente, un revuelto de coloridos cabellos surge de debajo.
Una mano de piel melocotón se hace presente, apartando un poco las cobijas, deja ver los cansados ojos rosados.
Intenta volver a ocultarse en la cama, pero poco después se digna a levantarse.
Sentada en la cama agarra su cabeza y hace una expresión y gemido de profundo dolor.
Su vista es borrosa, y opacada por tiras de colores. Aparta su cabello aurora de su rostro y se frota el rostro, quitando un poco su sueño.
Con su vista clara mira a su alrededor.
… que raro, esta no parecía su habitación. … ni su casa. … esta, definitivamente no era su cama…
Su expresión cansada impide mostrar confusión, pero si gira la cabeza a los lados. Es así, que ve junto a ella, sentada en la misma cama, a la chica de esponjoso cabello naranjo.
La chica en cuestión no se da cuenta de ella, centrada en el periódico abierto en su regazo, y bebiendo de una tasa humeante.
… tarda unos segundos… … pero su expresión cansada se cambia por una de espanto.
Luego de un momento mirando al periódico, la sirena gira la mirada y se da cuenta de la mujer mirándola intensamente.
Adagio: … ya despertaste?
…
No hay respuesta…
...
Un estruendoso grito se oye en toda la cuadra.
?: Hey, oye. Despierta de un vez princesita.
La voz la sacude de su sueño, abre los ojos, y ve un rostro… no tan conocido…
La sirena peli morada observa a la princesa de Equestria despertar lentamente, y esta al verla se sorprende.
Aria: Al fin. Creí que eras princesa de amistad. No princesa de los sueños.
La joven regente dimensional no contesta, aún asombrada por la vista de la sirena de colegas al lado de su cama.
Aria: Qué no hablas? Mejor para mí. Mira la tipa de la noche me dijo que te diera esto.
Señala en sus manos, un vaso de agua, y un par de pastillas en la otra.
La ya no pony no puede sino seguir mirando a la antes sirena, sin saber cono reaccionar. Lo que hace a esta fruncir el ceño en clara molestia.
Aria: Mira por mi podrías quedarte ahí y morirte. Pero me están pagando por esto así que, tomate tu medicina!
No estaba segura que tan sinceras eran sus palabras, pero su molestia si que lo era.
Se empuja un poco, acabando sentada en la cama. Aria le entiende las pastillas, las toma, y luego le extiende el agua, que también toma.
Con brazos cruzados, la sirena mira a la princesa, su ceño aún fruncido. Hay silencio por un rato, mientras Twilight termina de saciar su sed.
Aria: Bien imagino que querrás desayuno. Te vas a levantar? O quizás su majestad quiere que le traigan el desayuno a la cama.
No hay respuesta de inmediato, la situación aún no acaba de procesarse.
Aunque algo si es seguro. Esta chica tenía problemas de actitud.
Adagio: Por Eris, que escándalo haces.
Reprocha la sirena mayor, sentada a la mesa con su tasa de desayuno. En el extremo opuesto, la directora, ya con su cabello arreglado,solo ve hacia su tasa de café.
Ambas visten una bata color dorado, aparentemente de la sirena.
Celestia: … que reacción esperas que tuviera. Si estaba…
Adagio: Ya te dije que no pasó nada de eso. Que exagerada eres.
Celestia: … qué pasó…?
Tras un trago de su bebida, y acomodando el periódico en la mesa la sirena le contesta.
Adagio: Te excediste anoche, bebiste mas de lo acostumbrado. Empezaste a llorar, y cuando terminó mi turno y me disponía a irme, prácticamente me suplicaste que no lo hiciera, que no tenías nadie más a quien recurrir y bla bla bla. Fue tan humillante, que para que no me avergonzaras más tuve que traerte aquí. … ya que ni siquiera recordabas la dirección de tu casa
Antes de que acabara la explicación, Celestia ya había apoyado sus codos en la mesa y ocultado el rostro entre sus palmas.
Celestia: … cuando fue que me volví tan patética…?
Adagio: Quien sabe.
Parece restarle importancia a la conversación mientras sigue bebiendo de su tasa y mira el periódico.
Celestia sigue en su pose y suelta algunos gemidos.
Pronto se oyen unos pasos y murmullos acercarse…
Sonata, vestida con un juego de pijama color celeste, adornado con notas musicales, y llevando una almohada apretada en su pecho, con ojos cerrados camina hasta la mesa, se deja caer en una silla en un costado de la mimsa, deja la almohada sobre esta, y deja caer su cabeza sobre la primera. Un gemido cansado se oye de ella.
Adagio no parece prestarle atención, pero Celestia levanta un poco la mirada.
Sonata: … Mmmh… Adie… dame desayuno…
Adagio: Por qué no lo preparas tú misma?
Sonata: No seas malita… aquiero cereal y leche…~
En ningún momento abre los ojos, pero hace su voz sonar infantil y algo quejumbrosa. Adagio suspira.
Adagio: A ver si un día maduras.
Dice a la vez que se levanta y va a la alacena.
Sonata: Madurar es de frutas…
Responde sin quitar la cabeza de la almohada. Todo calla un momento, hasta que Sonata se digna a levantar la mirada, con la cabeza aún apoyada en la almohada, mira a la mesa, y pronto sus ojos cruzan con los de la directora.
… … …
Celestia sonríe con nerviosismo. Los ojos de Sonata reflejan curiosidad. Particularmente por como la bata no se ajusta correctamente al cuerpo adulto de la mujer… haciendo que…
Adagio se acerca llevando un bol, una caja de cereales y un cartón de leche. Cuando pone el bol en la mesa nota las miradas de ambas en la mesa. No dice nada, pero las ve con interés.
Sonata rompe el silencio, dirigiendo su mirada a su hermana y líder.
Sonata: Adie, trajiste a otra prostituta a casa?
Celestia se altera y se sonroja de sobre manera, Adagio sigue su expresión neutral, pero derrama un poco de cereal, seguido de algo de leche, sobre la cabeza de la sirena menor, quien solo cierra los ojos con fastidio.
Sunset: Una niñera?
Luna: Bueno, no podía dejarla sola.
Ambas salen del local luego del desayuno.
Luna: Así que contraté a alguien. Alguien a quien conoces en realidad.
Sunset: Eh? A quien?
Luna no responde en su lugar solo va hasta la moto, quita la alarma, y pronto lanza el casco rojo a Sunset, quien lo atrapa.
Luna: Vamos, hay mucho día por delante.
Sunset: Am… qué… vamos a hacer…?
De nuevo, no hay respuesta, y simplemente se sienta en la parte trasera de la moto, y como el casco, lanza las llaves a la chica, quien, tras unos rebotes en su mano la atrapa. Quedando aún confusa.
Las luces destellaban por la pista, la música resuena en los oídos de todos. La DJ en su tornamesas reproduce melodías que provocan en cada joven el deseo de sacudir su cuerpo de forma casi salvaje.
Todos los jóvenes parecen divertirse, Sunset es la excepción. De pie frente a la pista de baile, no puede evitar verse y sentirse confusa.
Sunset: No lo entiendo. Qué hacemos aquí?
Luna: Tú qué crees?
Sin dar una respuesta se adentra en la pista, Sunset sigue demasiado confusa, pero quizás por reflejo, la sigue.
Sunset: Sub directora. Por qué vinimos aquí?
Luna: Vamos Sunset, eres joven. Que se hace un sábado, sin escuela, en un sitio como este?
No hay respuesta de parte de la ex equina. La mujer tampoco habla, manteniendo solo una mirada atrevida y una sonrisa.
Repentinamente se oye una voz a sus espaldas.
?: Oye abuela!
Solo había jóvenes en el lugar, Luna sabía que ese título solo podía ser dirigido a ella, razón por la que volteó, encontrándose a cierta distancia un trio de chicos, extravagantemente vestidos mirándola de forma divertida.
Sujeto: Qué haces aquí?! Este no el lugar para señoras de tu edad!
Sujeto 2: Si! No te vayas a romper la cadera.
Los tres comienzan a reír, otros a su alrededor que escucharon sus palabras hacen igual.
Sunset traga duro, la sub directora era una mujer con mucho carácter, quien sabe que haría…
Para su gran sorpresa, la mujer solo sonrió con confianza.
Antes de darse cuenta, la mujer que la trajo aquí caminó hasta un área relativamente vacía de la pista. Un par de miradas estaban sobre ella, Sunset y esos tipos más que nadie.
De alguna forma la música se detuvo, llamando la atención de todos. Una nueva melodía empieza a sonar, los dubsteps del lugar resuenan con el sonido, pero lejos de retomar sus bailes, los ojos de todos están sobre la sub directora quien había empezado a moverse.
Agitando los hombros y la cadera, las mueve al ritmo de la música, extiende ambas piernas de manera que su cintura casi toca el suelo, luego en forma lenta se levanta dejando ambos brazos pegados a su torso.
De pie mueve la cabeza y seguido sube ambos codos, casi como si nadara envía un brazo al frente, seguido medio segundo después por el otro, al instante que se tocan pone el primer brazo tras su cabeza y medio segundo después se le une el otro brazo.
Con ambas manos tras su cabeza, inclina su cadera y la agita hacia atrás y hacia adelante, sin mover su torso, solo sus piernas.
El movimiento casi sensual gana más de una pequeña ovación.
Mantiene ese movimiento unos segundos y al acabar separa ambas piernas, agita el cuerpo y casi golpeándolo, coloca ambas palmas en el suelo, ni medio segundo pasa antes de que se levante, cual serpiente ondula su cuerpo desde sus piernas a hasta su cabeza. Repite la acción, y en casa serpenteo levanta poco a poco los brazos hasta extenderlos, moviéndolos a la par de su serpenteo, logra una danza árabe casi perfecta.
Ello gana varios vítores y algunas ovaciones, no muy educadas en realidad.
Cuando la música se hace más intensa y rítmica, rompe aquel paso suave. Su Chaqueta dale volando, y se la ve dar un golpe al suelo con su pie. Su cabeza gacha, y su mirada oculta por su cabello, es prontamente cambiada cuando su cuerpo se mueve lado a lado, girando brazos, piernas, caderas y cintura. Giros vueltas, movimientos que casi parecen golpes. Su cabello se agita en una estela azul, que deslumbra y brilla por reflejo de las luces del lugar.
Todos los presentes ya estaban aclamando sus movimientos.
Solo Sunset estaba de pie, mirando a su antes sub directora, prácticamente destrozando esa pista, como si hubiera nacido para eso.
Sunset: -pensando- en verdad es una princesa en el otro lado?
Su pensamiento no tuvo respuesta, pues Luna fija su mirada en ella y sin detener sus pasos, le hace un gesto con su mano para que se una a ella.
Sunset se sorprende, pero niega el pedido con una sonrisa nerviosa. Eso hace a la mujer detener su baile, darle una sonrisa cómplice y acercarse a ella. Sunset se sentía nerviosa, más no puede huir antes que la tome del brazo, la acerque y sin soltarla empiece a moverse de nuevo.
El agitado baile y los duros pasos, hacen al joven cuerpo de la peli fuego ser sacudido con cierta violencia de parte de la mujer.
Para evitarse este acto, empieza a responder los pasos, imitando los de ella. Luna sonríe, la suelta, y pronto todos los presentes aclaman, aplauden y ovacionan a ambas.
Sus movimientos son sincronizados y casi a la par, mientras giran sobre si mismas y extienden brazos y piernas siguiendo el ritmo de la música.
La canción tras unos segundos parece estar por acabar, razón por la que Luna guía sus pasos en una dirección, permitiéndole avanzar y llegar hasta aquel trío de chicos. Con el último tono de la música levanta su pierna, captura con ella el hombro de quien hizo el comentario sobre su cadera, y lo acerca para verlo de cerca.
Luna: Entonces, aún te preocupa mi cadera niño?
Él no responde, no podía, la sorpresa estaba pintada en su cara, mezclada con… vergüenza? No podía evitar ver la larga pierna envuelta en su hombro.
Uno de los sujetos a su lado miraba tanto o más sorprendido a la mujer de cabello nocturno.
Sujeto: … um… es usted soltera? Porque ah…
Luna no puede sino sonreír con cierro aire presuntuoso y victorioso.
Sunset aún desde la pista ve la escena y ríe un poco. Prontamente sintiendo pena cuando los jóvenes a su alrededor empiezan a animarla por ese espectáculo.
De alguna forma acaba viendo a la DJ del lugar, se sorprende un poco al reconocerla sin ningún problema.
Vinyl sonríe y da un gesto, asumiblemente un saludo con su mano cuando sus miradas se cruzan.
Sunset le sonríe, y le da un gesto igual. Un pulgar en alto de la DJ, y pronto la música vuelve a sacudir el lugar.
Los jóvenes aclaman y casi exigen un nuevo espectáculo a Sunset y Luna.
Se deja caer en la silla y la mesa.
Sunset: Wu…! … no recuerdo la ultima vez que bailé tanto.
Luna: No fue en la fiesta de bienvenida para los primeros años?
Sunset ríe un poco, pareciendo recordar.
Sunset: Creo que si, aunque ahí había más pasteles.
Ambas ríen. Algún trabajador del lugar pasa a ambas una botella de refresco, con un abridor las destapa y entrega una a cada una.
Las dos beben la botella casi completa, antes de permitirse un suspiro lleno de satisfacción.
La música sigue sonando, muchos siguen bailando.
Luna permanece en silencio, sonriendo con los ojos cerrados.
Sunset borra su expresión animada y calmada, en su lugar ve a Luna con mucha confusión.
Sunset: … um… Luna…
La nombrada abre los ojos y mira habla chica con una sonrisa.
Sunset: Ya podemos… usted sabe, hablar de… lo que se supone quiere hablarme?
Luna parece pensarlo por un momento. Tras unos segundos se dispone a responder, más una repentina entrada de un grupo la hace a ella y a todos callar.
Los recién llegados son jóvenes, notoriamente de 20 años y más, con aspectos salvajes, con ropas colgando desde cadenas, hasta picos.
Luna: Wow, no sabía que ese estilo se seguía usando.
El comentario gana cierta intriga de la pelifuego, pero es prontamente reemplazada cuando ve a esos sujetos entrar al lugar.
Alrededor de 10 tipos vestidos con esos atuendos se encaminan con paso firme, sus gestos intimidantes dirigidos a cualquiera que los mire. Destacan como un grupo peligroso, una especie de pandilla…
Los jóvenes del lugar se apartan de su camino, con cierto miedo.
El que parece el jefe llega hasta la barra, y da un golpe con su palma mientras se sienta en el banquillo del lugar. Mira al trabajador y le habla con voz rasposa.
Jefe: Oye tú! Sírveme una cerveza, y que esté bien helada.
El trabajador lo ve un momento, con semblante calmo le habla.
Trabajador: Me disculpo señor, pero en este establecimiento no está permitida la venta de alcohol antes de las 18: 00 horas.
Aquel pandillero toma al sujeto del cuello de su camisa y lo acerca con rudeza.
Jefe: Oye inútil! Si te digo que me des una cerveza tienes que darmela! Ese es tu puto trabajo así que céntrate en hacerlo!
Trabajador: L-lo siento… no-no puedo yo…
El sujeto se puso de pie, sin soltar al trabajador.
Jefe: No te pregunté si podías. Te lo estoy ordenando!
?: Oye!
Todos voltean y ven a un joven salir de la pista y acercarse al matón.
Joven: Déjalo en paz.
El sujeto sonríe con cierta burla.
Jefe: O qué? Me acusaras con tu mami niño?
Los demás de la banda ríen ante el comentario, tal vez de forma exagerada.
Joven: No queremos problemas, vayan a otro sitio.
Soltando al trabajador de manera brusca, al punto de hacerlo caer, se aproxima al muchacho quien se nota, se pone nervioso.
Jefe: Y si no lo hacemos que? Tú nos harás algo niño?
La sonrisa confiada en su boca solo crece cuando otros jóvenes se acercan, apoyando a su amigo.
Jefe: Bien tenemos unos valientes aquí. Qué hacemos con los valientes chicos?
Su grupo se aproxima, muchos de los presentes se alejan.
Sunset había fruncido el ceño toda la escena, y se le nota ya cansada de verla, se dispone a levantarse, pero Luna le gana la idea.
Sunset: … sub directora…?
Mientras los tipos de la banda intimidan a los jóvenes, la sub directora se acerca y queda detrás de ellos.
Luna: es suficiente.
Su voz hace a todos girar, el jefe de la banda al verla muestra una mueca.
jefe: y tú que anciana.
Luna: mejor cálmense y retírense ahora, no me hagan enviarlos a detención.
Todos en la pandilla se miran un tanto confusos, uno de ellos le habla en gesto molesto.
Sujeto: nos das órdenes? Quién te crees? Wonder Woman?!
La broma, de nuevo gana risas exageradas.
Luna: no, soy solo una sub directora de escuela. Me dedico a enseñar y cuidar a los estudiantes. Y también castigo a aquellos revoltosos que no se quedan quietos.
De nuevo la banda se miran entre sí, el jefe ríe un momento antes de acercársele.
Jefe: directora eh?
Luna: SUB, directora.
Corrige.
Jefe: bueno pues mira vejestorio, nosotros no obedecemos órdenes de nadie, mucho menos de una basura como tú!
Para señalar su punto apunta, y da una clase de golpe con su índice al pecho de la mujer.
Jefe: ve a jugar con tus alumnitos si quieres porque nosotros noHAY!
Grita interrumpiendo su frase cuando Luna agarra su índice en su mano y lo retuerce levemente.
Luna: es de mala educación señalar.
Extiende su brazo hacia abajo, llevando con él la mano del sujeto, el resultado, su brazo queda doblado en un angulo incómodo que lo hace gruñir de dolor y enojo.
Tras unos segundos lo suelta y le da un empujón que lo hace retroceder, tras un momento gruñe y se lanza contra ella.
Jefe: perra!
Su golpe es esquivado, ella lo toma de la muñeca y le dobla el brazo por la espalda, se lo flexiona haciéndolo gruñir y aunque lo intenta no se puede zafar.
Todos los ojos están fijos en ella y en como tiene inmovilizado al sujeto.
Luna: si no te calmas ahora me veré obligada a llamar a tus padres.
Con eso dicho lo suelta y lo vuelve a empujar, esta vez con más fuerza, haciéndolo doblarse en una mesa cercana. Gruñe furioso y grita a los demás.
Jefe: QUÉ ESPERAN ATRÁPENLA!
Los tipos de la pandilla obedecen, tres de ellos se lanzan hacia Luna, ella no parece preocuparse, en su lugar, sujeta a uno del brazo y lo jala hacia el lado haciéndolo chocar contra otro, una patada en su espalda manda a los dos al suelo, el tercero intenta golpearla, pero todos sus golpes son esquivados, tomándolo de la muñeca se gira ella misma, y lo lanza sobre su hombro tirándolo al suelo.
Uno de los que quedan saca una navaja y se lanza hacia ella, está por clavársela, pero ella lo detiene por la muñeca y le alza el brazo con brusquedad.
Luna: no te enseñó tu madre a no jugar con cosas filosas.
El agarre en su muñeca es tal que lo obliga a soltar la navaja. Luna lo mira y se da cuenta como dos sujetos se le acercan por detrás dispuestos a golpearla.
Jala al sujeto que tiene agarrado y lo usa de escudo, haciendo que sus compañeros lo golpeen a él. Aprovecha su confusión para patear al golpeado, y luego tomar a ambos de la cabeza, y hacer que se estrellen uno con el otro, quedando ambos en el suelo.
Dos sujetos más consiguen agarrarla de los brazos, pero para su sorpresa ella extiende su pierna, un ángulo recto llegando suficientemente alto para golpear a uno en la cara y hacerlo soltarla, usa su mano ahora libre para golpear al que queda.
Todo el grupo queda tirado y dolorido en el suelo. La sorpresa de todos es grande, en especial de Sunset.
La sub directora siempre había sido una mujer, temida en la escuela. Su semblante tan serio, tan frío, su actitud estricta y cerrada, la hacían una mujer de cuidado. Todos los estudiantes de Canterlot sabían que no debían hacerla enojar.
Sunset tuvo muchos roces con ella en su pasado… pero la mujer nunca… nunca…
Sunset: … -pensando- yo me enfrenté a esa tipa…?! … tengo suerte de seguir viva!
El feje consigue una botella vacía de una mesa, la rompe en esta y se acerca dispuesto a pelear. Su grupo se levanta, doloridos, pero sumamente molestos. La rodean en un gran círculo, todos sacan navajas, nudilleras o toman cualquier cosa que pueda ser usada como arma.
Luna no parece preocuparse por ellos.
Muchos alrededor están tanto asombrados como aterrados…
Luna cierra sus ojos, con actitud calma, pero una voz profunda, empieza a hablar.
Luna: pobres aquellas almas ilusas, perdidas en sueños devastados…
La frase parecía casi un rezo, lo que por supuesto confundió a todos.
Luna: pobres de aquellos que osan oponerse a la reina de la noche. Quien se atreve a despertar su furia?!
El jefe empieza a avanzar, a paso lento pero determinado se dispone a…
Luna: quien tenga el valor y la estupidez, venga y encare la verdadera pesadilla!
Esa frase, y esa palabra llaman la atención de Sunset, más que el resto de la escena.
Sunset: pesadilla…?
Los sujetos de la banda estaban cerca, cerrando el círculo, parecía que la sub directora no tenía salida.
Luna: vengan entonces! Quien quiera olvidar sus sueños! y enfrentarse, a NIGHTMARE MOON!
Acabada esa frase, toda la pandilla da un paso atrás, varios de ellos terminan cayendo de espaldas, y sus gestos de furia cambiados en un milisegundo, por el terror total.
Sujetos: ni-ni-nigh-nightmare-… MOON…?! / la legendaria.. nightmare Moon…?! / e-e-es ell-ella-…. En verdad…?! / creí… creí que era un mito…
Todos ellos retroceden aterrados, sus armas caídas, sus miradas llenas de pánico…
Solo el jefe se mantiene en su sitio, aunque no retrocede, si se lo ve temblar…
Jefe: … e-es… es mentira… si es Nightmare Moon entonces… entonces…
Sus ojos van hacia el vientre de la sub directora, Sunset nota eso, así mismo lo hace Luna.
Sin pena ni miedo levanta el suéter que viste, levantando igual la camisa que lleva debajo, el lado de su vientre queda descubierto, así como la imagen plasmada en este.
El grito de la banda no se hace esperar.
Sujeto: es el tatuaje! El tatuaje! / es ella! Es la verdadera!
El jefe finalmente retrocede lleno de terror.
Sunset desde su lugar, mira asombrada, confundida, pero muy interesada, aquella imagen en el vientre de la sub directora.
Una luna llena, rodeada de velos y sombras, como si representara la propia noche, y debajo, plasmada la palabra "Nightmare", en una letra elegante, pero de alguna forma, sombría.
Luna vuelve a cubrir su vientre, y con seriedad y desprecio mira a todos.
Luna: quien osa entonces, oponerse a la soberana?! Quien quiere vivir una pesadilla aún estando despierto, un paso al frente!
Todos hacen exactamente lo contrario, retrocediendo tanto como pueden, los que yacen en el suelo se arrastran hasta sentír cualquier cosa chocar con su espalda, incluso entonces parecen querer retroceder más.
Luna dirige su mirada hacia el feje, el cual tiembla y la mira sin color en su rostro, y solo el miedo pintado en sus ojos.
Luna: lárguense de aquí, antes que las sombras de la noche los arrastren a su prisión.
No hay respuesta, nadie habla ni se mueve.
Luna: … QUE SE LARGUEN!
Su grito gana el de todos, prontamente corren, chocan, tropiezan y se arrastran despavoridos hacia la salida del lugar.
Todo queda en silencio, pero unos segundos después los jóvenes empiezan a aclamar nuevamente a la mujer.
Sunset aún no sale de su asombro, mientras sigue observándola, llena de intriga, y preguntas en su cabeza.
Luna nota su mirada, y da una sonrisa algo pesada.
Reproduce el video, constantemente lo regresa y lo adelanta, detrás de sus lentes, sus ojos se mantienen fijos en el extraordinario suceso.
Una y otra vez, se ve a sí misma, y a sus compañeras, sufrir esa... metamorfosis...
Vuelve el video hacia atrás, al reproducirlo de nuevo observa esa metamorfosis...
Ve sus propias orejas desaparecer en un destello, solo para surgir unas nuevas en su cabeza... ve su propio cabello extenderse... casi formando una especie de cola...
Su mente trabaja, trabaja duro... pero no puede llegar a nada...
Twilight: mmmmmggggggg AAAHHH! NO LO ENTIENDO!
Su grito saca de su sueño a su compañero canino.
Twilight: no lo entiendo! qué fue lo que pasó ahí...?!
No tenía sentido, de alguna forma, ella y sus compañeras de la banda, sufrieron una alteración física en pleno concierto. Pero cómo...
Podría ser un truco, algún efecto especial hecho por Lemon, o Sunset, o incluso Sonata...?
... No... no podía haber sido eso... cuando dejaron de tocar y sintió esa oreja en sus manos, supo que eran reales. Sus orejas humanas desaparecieron, reemplazadas por esas orejas... caninas? no... eran... de qué eran?
Twilight: ugh! da igual! ... además... no hay forma de que hubieran podido hacerme algo sin que lo notara, estuvimos juntas todo el día de ayer. Desde la escuela, la competencia deportiva, y luego el concierto! cómo fue...? cómo...?
No podía encontrar una explicación. Simplemente en pleno acto de estar tocando su cuerpo se transformó.
Era extraño...
Twilight: -pensando- ... por qué no me importó en ese momento...?
Esa noche, no le prestó mucha atención, de alguna forma, se sentía muy feliz luego de haber tocado, no entendía lo que pasó, pero no le importó.
... Por qué...?
El ladrido de su compañero canino la saca de sus pensamientos, lo ve sentado su lado con una mirada de intriga. Ella le da una caricia que lo alegra y lo hace mover la cola.
Twilight: no puedo comprenderlo Spike. Desde que Sunset inició en esto de la banda, han pasado cosas demasiado extrañas. Empecé a tocar el teclado como si lo hubiera tocado toda la vida, de alguna forma... cuando tocaba con ellas... me sentía extraña... me sentía... bien...
A su mente llegan los ensayos que habían tenido... muchos de ellos plasmados de risas...
Twilight: y ahora... esto...
Mira hacia su computadora, en su pantalla aún reproduciéndose el video, la calidad de este deja ver que fue con un teléfono celular. Navegando un poco por la pantalla ve unos cuantos videos más, todos mostrando lo mismo.
Al parecer su pequeño concierto fue lo suficientemente interesante para que varios presentes las grabaran. No eran grabaciones buenas, pero aún así sentía un poco de pena de que su rostro estuviera en la red.
De cualquier forma eso no importaba, lo que quería, era averiguar lo que había detrás de esa extraña metamorfosis.
Quedó en silencio, pensando un momento...
Quizás pasó algo por alto...
De nuevo, reprodujo en su cabeza los eventos ocurridos a lo largo de la semana... en algún punto... recordó el día que conoció a su otra yo...
Abrió los ojos, y se detuvo en ese pensamiento...
Sunset escondía muchos secretos... secretos que aún no le había revelado...
No quería presionarla, temía que pudiera poner en riesgo su amistad...
Pero quería respuestas, quizás no podía obtenerlas de Sunset, pero había alguien más... que quizás podría dárselas...
Twilight: Spike, voy a salir.
