Disclaimer: Los personajes pertenecen a Marvel y la historia a Maroon-dragon.
CAPÍTULO 37: Chocolate
Sólo faltaban tres días y Loki estaba extremadamente asustado. Había intentado por todos los medios posibles averiguar lo que Tony quería pero al parecer no lograba encontrar la respuesta. Sonaba exagerado pero en realidad sólo le había preguntado a Fenrir y a JARVIS sin llegar a alguna conclusión. Fenrir simplemente le había sonreído y le había dicho que era un idiota y JARVIS no había dicho nada, solamente puso a sonar: "Todo Lo Que Quiero Para Navidad". Los odiaba y la melodía se había quedado atascada en su cabeza.
—Todo lo que quiero para Navidad… ¡Oh por el amor de…! —Loki se maldijo a sí mismo en cuanto se dio cuenta que estaba cantando la melodía una vez más. Tiró el libro que había estado intentando leer en el sofá. No podía concentrarse de todos modos. Las luces parpadeantes del árbol parecían burlarse de él. Diciéndole cuánto tiempo le quedaba para encontrar el regalo perfecto. Stark había hecho tanto por él y él no podía encontrar una sola cosa que fuera lo bastante buena para Stark. El hombre tenía todo lo que pudiera desear en Midgard… pero no en Asgard.
—¿Por qué estás mirando el árbol? Sabes muy bien que no se encenderá en llamas cuando haces eso, ¿verdad? —Loki por poco se cae del sofá en su afán por darse la vuelta.
—¿Cómo supiste que estaba mirando? Ni siquiera puedes ver mi cara desde ese ángulo. —Resopló mientras Tony se echaba a reír. En respuesta, señaló las ventanas que habían reflejado sus movimientos al caer la noche.
—¿Algo te molesta? —Preguntó Tony mientras se sentaba al otro lado del sofá.
—Sí, hubo algo que me molestó, pero creo haber encontrado una solución. Sin embargo, no estaba mirando el árbol. —En realidad sí lo estaba haciendo, pero Stark no necesitaba saber eso. —Sólo me preguntaba qué tipo de obsequio habías conseguido para mí mientras miraba el paquete debajo del árbol con mi nombre en él… —.
—¿Ah sí? Entonces tendrás que seguir preguntándote porque no te lo voy a decir. —.
—¿En serio? ¿No hay nada que pueda hacer para convencerte de lo contrario? —Le dio al hombre una mirada seductora mientras se inclinaba muy cerca de su oído.
—Conozco esa mirada… —La respiración de Tony se había acelerado un poco. —Pero éste es un espacio público y dudo que… —Siseó en cuanto Loki recorrió una de sus manos un poco más bajo de lo apropiado. —Dudo que Fenrir esté contento de encontrarnos… en lo que sea que estés planeando. —Aunque sus palabras desaprobaban a Loki, Tony no hizo nada para apartarlo.
—Bueno… ya sabes qué hacer para detenerme…. —Le dio un beso en el cuello a Stark, mientras se movía para montarlo a horcajadas. Quien dijera que Loki no usaba todos sus dones para persuadir a la gente, claramente estaba equivocado.
—Te lo advierto Loki, no es divertido y creo que tú serás quien tenga el peor problema cuando tu hijo entre y nos vea. —Otro siseo por parte de Tony mientras Loki se contorneaba en su regazo.
—Estás en lo cierto, Stark… haré que valga la pena. —Sabía que lo que estaba haciendo estaba más allá de ser una conducta reprochable, pero sería difícil decir que no se estaba divirtiendo.
—Loki… no estás jugando limpio. —Loki mordió suavemente un punto en el cuello de Tony antes de besarlo con ternura.
—¿Quién dice que estoy jugando? —Se echó a reír mientras el otro hombre gimió, un sonido que con mucho placer absorbió con sus labios. Aunque sentía curiosidad por saber lo que Stark le había comprado, Loki también se estaba excitando. Jamás pensó que volvería a buscar contacto físico otra vez, pero después de su última "sesión", había perdido la necesidad de esconderse de Tony. Casi podría decir que había desarrollado un hambre por las caricias. Aún no estaba preparado para dejar que el hombre lo tomara, pero estaba seguro de que llegarían a ese punto algún día. Su relación, aunque un poco retorcida, iba a un ritmo suave y constante.
—Creo que es mejor si llevamos esto al dormitorio. —Murmuró Tony cuando JARVIS los alertó de que Fenrir había dejado la biblioteca. Loki se bajó de su regazo y tiró de Tony de la corbata. —Quiero conseguir algo primero, así que adelántate. —¿Qué podría ser lo que Loki quería primero? Dejó que Loki se fuera. La cama ya estaba perfectamente hecha por JARVIS y sin duda, se divertirían jugando de nuevo.
Cuando Loki regresó, sintió la suave barba contra su cuello tan pronto Tony le dio un beso en él. Se inclinó hacia atrás dejando caer su cabeza sobre el hombro de Tony mientras dos brazos lo envolvían desde atrás alrededor de su cintura. Podría ser conocido por su boca inteligente, pero ciertamente Stark sabía cómo usarla. —¿Qué es lo que tenías que conseguir? —Se rió en cuanto se dio cuenta que Loki tenía una botella de salsa de chocolate. —JARVIS va a matarte por arruinar las sábanas. —.
—Bien, entonces moriré siendo un hombre feliz. —Sus ropas fueron rápidamente despojadas mientras se abrían camino a la cama, chocando contra las sábanas de seda. Loki se sorprendió cuando Tony lo lanzó de espaldas, colocándose encima de él. —¿Puedo… vas a confiar en mí? —No estaba seguro de lo que Tony tenía en mente, pero confiaría en él. No había hecho nada malo todavía. —¿Hay algún hechizo para calentar esto un poco? Porque estoy bastante seguro de que se sentirá frío… bueno, tal vez no, pero… —Decidiendo callarlo, tiró de él en un beso mientras agarraba la botella con su mano libre. Con un hechizo silencioso, el chocolate se calentó lo suficiente como para sentirse agradable al tacto y aún así fluyera adecuadamente.
No estaba seguro de qué esperar exactamente, pero la sensación del líquido caliente tocando su pecho y pezones fue una experiencia totalmente nueva. Puso sus manos en el cabello de Tony mientras el hombre comenzaba a lamerlo, mordiendo con suavidad en algunos puntos. Se sentía como si hubiera muerto y hubiera ido al Valhalla. Bufó con risa cuando Tony escribió Propiedad de Stark lo mejor que pudo con el chocolate. La atención se sintió maravillosa mientras el hombre literalmente adoraba su cuerpo. Sintió como si pudiera corresponderle de alguna manera, pero en el momento en que intentó hacer algo, recibió un jalón de orejas que lo aterrizó de nuevo a la realidad por sus problemas.
Gruñó y echó su cabeza hacia atrás mientras Tony metía su miembro dentro de su boca. Se sentía tan pecaminoso y, por un momento, vio estrellas mientras Stark hacía un movimiento con su lengua y simultáneamente lo chupaba. En serio, ¿por qué no siempre se podía sentir así de bien?
Sin embargo, sus ojos se abrieron de golpe en cuanto sintió un dedo en su entrada que la bordeaba suavemente. —Tony, ¿qué estás…? … no puedo… —Todavía no estaba listo para Stark.
—No pienso hacer nada más Loki, pero tal vez deberías tratar de acostumbrarte a tener algo ahí atrás… me refiero a pequeños pasos. —Era ridículo que el hombre se estuviera sonrojando por decir eso, pero fue capaz de llevarse su miembro descaradamente a su boca sin ninguna vacilación.
—¿Nada más? —Podía ver la lógica en el plan de Stark, pero todavía se sentía un poco inseguro al respecto. Debería empezar y hacer algún tipo de progreso con esto. El resto de las cosas habían salido bastante bien y quería ver si podía ir más allá.
—No, a menos que quieras. —Le aseguró Tony. Le sonrió ampliamente a Loki y luego siguió trabajando con su boca, la cual había distraído lo suficiente al dios. Sintió la mano una vez más deslizándose en su entrada e intentó relajar sus músculos, lo cual se le facilitaba por las cosas que Tony le estaba haciendo con su lengua. No hubo presión al principio, pero después de un tiempo de haberse relajado, hubo una acumulación de presión haciéndolo gemir en cuanto la punta de su dedo se deslizó dentro. Para compensarlo, Tony le hizo ver estrellas de nuevo con esa lengua y lo siguió chupando. A pesar de la ligera molestia, no estaba seguro de cuanto iba a seguir con esto.
La presión aumentó de nuevo y de repente, pudo sentir cómo se movía dentro de él. El malestar fue bajando poco a poco dejando paso al placer, pero la idea de sentir algo ahí aún no lo hacía sentir cómodo del todo. Eso fue hasta que Tony tocó algo que lo hizo sentir chispas.
—Arrgh, otra vez… por favooor. —Sus últimas palabras se extendieron mientras Tony ejercía más presión en el mismo punto otra vez, haciéndolo arquear en la cama. Por los Nueve Reinos, él sabía que el sexo era bastante genial pero lo que sentía en ese momento hacía que sus palabras no tuvieran ningún valor. Sólo tomó una succión más y una presión de ese dedo para que estallara como los fuegos artificiales que Tony le había mostrado. Mientras que el hombre se arrastraba de vuelta a él, se dio cuenta que Tony se había estado dando placer a sí mismo porque estaba tan extasiado cómo Loki lo estaba.
—Yo… —No tenía palabras, su lengua se había pasmado y para su eterno horror, sus ojos habían comenzado a ponerse vidriosos.
—Oye, shhh… está bien Loki… —Tony atrajo a Loki a su pecho mientras sus lágrimas caían. Era difícil explicar por qué lloraba con exactitud. Un cierto alivio de que la penetración, incluso en una forma tan pequeña, pudiera ser agradable… el éxtasis del orgasmo desplomándose… otro paso dado en todo su proceso de superación… estaba contento de que Tony no le pidiera ninguna explicación ya que en realidad no podía dar una. Todo lo que podía decir era que esas eran, aunque sonara muy infantil, lágrimas de felicidad.
—¿Crees que podrás ser capaz de hacer tu hechizo de limpieza otra vez? —Murmuró Tony una vez Loki se calmó un poco.
—¿Por qué? ¿Tienes miedo de que JARVIS no prepare tu café si no limpias tus sábanas por ti mismo? —Sonrió abiertamente, a veces amaba la IA… aunque le diera ideas de regalos para Navidad que eran pésimas.
—No… es sólo que quitar todo el chocolate de "ahí abajo" va a ser bastante difícil… pero supongo que es tu decisión…. —No lo hizo…
—¿Estás diciendo que usaste el chocolate…. como un lubricante? —.
—Bien… como te habrás dado cuenta, estaba bastante ocupado en el momento para usar lo de costumbre… y funcionó. —Le dirigió una sonrisa descarada. Era cierto, había funcionado.
—No creo que sea capaz de ver una botella de chocolate de la misma manera otra vez. —Gruñó Loki.
—Como si pudieras hacer eso después de esto, incluso si no la hubiera usado. —Recordando cómo lo lamía y se dio cuenta de que nunca sería capaz de hacerlo.
—Esa cosa va a ser destruida. —Dijo Loki, señalando la botella medio vacía que estaba en la cama.
—Bueno… pensé que podríamos mantenerla aquí… ya sabes, para usos futuros. —.
—Eres incorregible. —Se quejó Loki.
—Me amas por eso. —Respondió Tony y el dios no sintió la necesidad de estar en desacuerdo con él mientras unos labios cálidos se encontraron con los suyos. Podrían mantener la botella en el dormitorio, por ahora.
