CAPÍTULO XXXVI

REENCUENTRO

Adrastos se llevó la mano sobre la herida, contemplando como su camisa se cubría con la negra sangre. "¡Demonios!" expreso mientras terminaba de reincorporarse para hacerle frente a quien le había herido, "Sea quien seas, debo decir que eres un buen soldado... no terminaste matándome por la espalda como un cobarde". Con dificultad se inclinó un poco para tomar su espada y pelear. "Terminare rápidamente contigo para volver y concluir lo que estaba por hacer... la compartiría, pero es mía" dijo hacia aquella sombra.

Con dolor escupió la sangre que se le juntaba en la amarga boca. La pérdida de aquel líquido tan vital comenzaba a nublarle la vista y a debilitarle los miembros, pero era fuerte y sin duda usaría las energías que le restaban para dar batalla.

La hermosa Neptuniana se puso de pie y tratando de cerrarse la rasgada bata, emprendió la huida hacia la selva. No había tiempo para pensar que era lo que había pasado con Adrastos. No había tiempo para pensar si aquella persona que lo hirió iba a lastimarla de igual modo o peor de lo que aquel sujeto lo hizo.

Con dificultad se movía entra aquella espesa maleza, tratando de apoyar su mano en el vientre para que esta no le doliera aún más. Y si eso era poco, tenía frió y estaba descalza. A cada paso sentía como aquellas espinas se le enterraban debajo de las plantas de sus pies. Pero, ¿Había tiempo de pensar en ello?, no, no lo había, solo había tiempo para huir y tratar de encontrar a los Neptunianos que también buscaban por Haruka.

En la distancia podía escuchar como el acero de aquellas espadas se golpeaba con furia, produciendo con ello un sonido que le erizaba la piel.

De pronto alguien comenzó a correr tras ella, mientras que con la filosa espada derivaba los obstáculos que no le permitían darle alcance. Temerosa escuchaba como aquellas ramas se rompían bajo las pesadas botas de quien la seguía y que probablemente se trataba de Adrastos. "Está furioso. Ahora si me asesinara", pensó mientras sus pasos poco a poco comenzaban a ser más lentos.

Aquella persona finalmente la alcanzo y tomándola por la muñeca, hizo que la Neptuniana se girara violentamente contra su pecho. Con ello había logrado detener su huida.

"Por favor, no me lastimes", la mujer suplico mientras que fuertemente cerraba los ojos.

"No voy a lastimarte, ¿Estás bien?", pregunto.

Sorprendida, abrió los ojos para encontrarse de frente con su salvador, "¿Haruka?"

"Soy yo… ¿Estas herida?", volvió a preguntar mientras le examina de cerca.

Michiru quedo totalmente conmocionada al verla, no era para menos. Su aspecto era lamentable. En la frente llevaba una herida mientras que en su rostro algunos rasguños y moretones se hacían presentes. Su piel estaba un poco oscurecida a causa del fango. El rubio cabello lo llevaba desordenado. Mientras que su reluciente uniforme de navegante estaba casi destrozado.

Aquello poco le importo, así que abrazándola a su cuerpo la beso en los labios, haciendo posteriormente una pausa; "Mi amor, todos pensaron que habías muerto", recargo la cabeza en su pecho, "Yo sabía que estabas bien"

"Lamento haberte preocupado tanto", replico comenzando a llorar, "Pero aun no me has dicho si estas herida"

Entonces la reina sintió aquel dolor punzante en su vientre, llevándose la mano a la herida que Adrastos le había hecho, descubrió que esta sangraba, "Si", comenzó a llorar, la preocupación había vuelto a ella.

"¿Ese maldito te lo hizo?", Haruka pregunto totalmente enfurecida.

"Fue él", contesto asustada.

"No volverá a herirte, me encargue de él… Estas empapada, tu vestido está roto. Toma mi clámide y cúbrete", aunque aquella prenda estaba sucia y un poco destrozada, serviría para cobijarla. Así que la rubia se lo quito, colocándole alrededor del cuerpo de su amada.

"Me alegra mucho que estés bien", Michiru volvió a besarla.

"Ahhhhhhh", se escuchó entre la maleza y entonces un oficial Neptuniano apareció blandiendo la espada.

Asustada, la aguamarina se giró, "¿Que quiere?", cuestiono dando un paso hacia atrás.

El oficial enfundo la espada, volviendo ceñirla a su cintura, "Alteza", hizo una reverencia al darse cuenta de que se trataba de su reina. El oficial se acercó aún más, "Mi reina... la tormenta nos sorprendió en alta mar... un rayo cayó sobre uno de los mástiles, y este hirió a la reina de Urano... Adrastos comenzó un motín, tratando de que los Neptunianos iniciáramos una guerra contra los Uranianos, fue él quien hundió el barco y quien creyéndonos muertos, huyo en un bote. Nadie mas de la tripulación sobrevivió, solo yo y la reina Tenousei. Del otro lado de la isla vi que los Neptunianos acampaban, sin embargo no quise pedirles ayuda. Supuse que venían bajo las ordenes de Adratos y temí que pudieran hacernos daño"

"Yo los envié, y luego decidí venir en compañía de los Uranianos para buscarla", Michiru tomo fuertemente la mano de su esposa. Aquel cumulo de emociones menguaron su cuerpo, haciendo que se desvaneciera en brazos de la rubia.

Entonces el sonido de pesadas botas se escuchó y de un momento a otro aquellas personas llegaron hasta donde los tres se encontraban, eran Anker y los demás oficiales Uranianos.

"Alteza", se inclinaron al verla a salvo.


Sobre la suave y cálida cama, Haruka ya vestida con un limpio uniforme, envolvía a su amada en un abrazo, Michiru por su parte mantenía apoyada la cabeza en su pecho mientras que lagrimas recorrían su hermoso rostro.

"¿Haruka?", pregunto un tanto confundida.

"Aquí estoy", respondió la otra, tomándole las manos.

"Dime que estas aquí junto a mí y que esto no es un sueño o una alucinación"

"Estoy a tu lado", se inclinó un poco para besarle los labios.

La aguamarina se llevo la mano al vientre, la herida en el ahora esta estaba cubierta por una especie de gasa, "En verdad espero y no sea una herida profunda", dijo sumamente preocupada.

"Es solo un rasguño, pero encuanto lleguemos a Neptuno un médico te examinara", la rubia dijo para tratar de tranquilizarla.

Michiru comenzó a llorar, "Esto fue mi culpa… Néstor y esos dos jóvenes murieron por mi culpa. Además de la tripulación que viajaba en tu barco"

"Por favor, no te culpes. Es mi responsabilidad por no haber tomado precauciones", Haruka apoyo la mejilla sobre la cabeza de su esposa.

"Él me culpo de la muerte de mi madre, también dijo que mi padre siempre me odio por ello. Yo sé que mintió cuando lo dijo… me confeso que él lo asesino. De haber sabido que intentaría matarte, hace mucho tiempo yo habría renunciado a ser la reina"

"Sabes perfectamente que tu padre te amaba y que jamás te odiaría por aquello que sucedió con tú madre"

"¿Cómo es que paso todo esto?"

"Esa noche cuando la tormenta comenzó, él insistentemente pidió que ancláramos en medio del mar. Me negué rotundamente a tomar su consejo… perfectamente bien sabía lo que pasaría. Recuerdo que desperté en la playa, yo estaba completamente confundida, la cabeza me dolía. Entonces ese joven oficial me dijo lo que había acontecido y como es que logro sacarme de entre las olas... Durante días acampamos dentro de una cueva, hasta que vimos que un grupo de oficiales Neptunianos habían arribado. Temíamos que se trataran de soldados enviados por Adrastos y terminamos moviéndonos hacia otro punto de la isla. Sabia que pronto llegaría ayuda desde Urano, en quien si podríamos confiar"

"Lamento que hayas tenido que pasar por tanto" la aguamarina dijo, entonces un corto silencio se hizo presente para posteriormente continuar con aquella amarga platica; "¿Haruka?"

"¿Qué sucede pequeña?", pregunto la otra besándole la frente.

Michiru la abrazo aún más fuerte, "Adrastos… amenazó con matarme, luego dijo que me tomaría por esclava… él iba... iba a aprovecharse de mí… me hirió con su navaja para hacerme entender que no mentía y yo asqueada por sus manos no iba a oponerme por temor a que me hiriera y terminara por herir a nuestro pequeño. Solo por él hubiera soportado aquella grotesca tortura. En esos terribles momentos pensaba en el repudio y vergüenza que sentirías hacia mí por no haberme opuesto a sus aberrantes intenciones. Perdóname", habiendo dicho hundió su rostro en el pecho de la rubia, sollozando en el.

Haruka lloraba con ella, "¿Repudio, vergüenza?, no Michiru", se inclinó un poco para besarle los labios. Escuche que pedías ayuda y corrí lo más rápido que pude para acudir en tu auxilio. Lamento profundamente no haber llegado antes de que ese sujeto te amenazara con hacerte eso, pero llegue a tiempo para detener aquello que tan cobardemente pretendía hacer. Me llene de ira al verlo… que solo pensé en herirlo por la espalda. Yo jamás haría algo tan cobarde, mi padre me enseñó a enfrentarme con valor, por eso le di oportunidad de que se defendiera como un hombre. No dije que era yo porque sé que tú querrías que huyéramos sin haberlo castigado. Quiero que sepas que yo jamás te hubiera rechazado por algo así, además no habría sido tu culpa. Yo habría hecho lo mismo que tú por salvar a nuestro hijo. Ahora ya no pienses ni te tortures más con eso, no logro lastimarlos y ambos están a salvo"

Michiru negó con la cabeza, "No sé si este bien… no lo he sentido moverse desde esta tarde. Siempre es muy inquieto, pero ahora es la excepción"

"Te aseguro que está bien… has estado muy estresada, quizás está asustado y ahora trata de protegerse dentro de ti"

"No me voy a perdonar si algo le sucedió"

Haruka negó con la cabeza y con una sonrisa le dirigió aquellas hermosas palabras, "Mi amor, recuerda que su madre es una mujer muy fuerte. Su padre además de ser atractivo, es un guerrero muy poderoso. Este pequeño es fuerte como tú y como yo"

Michiru sonrió con confianza, "Su papá es muy atractivo, debo decir. Ademas sera fuerte como tú, gracias a él pude blandir tu espada", con delicadeza le acaricio la mejilla.

"Te lo dije". La rubia se reincorporo un poco y bajando hasta la altura del vientre de su amada, lo desnudo para acariciarlo y besarlo con gentileza; "Hola bebé, soy papi. Lamento haberte preocupado a ti y a mamá, pero te aseguro que estoy bien… solo perdí un poco de peso… pero no tardare mucho en recuperarlo. Quiero decirte que aquí estoy para cuidarte a ti y a mami. Ese hombre malo y feo que los asunto no volverá a hacerlo, porque tu papi ya le dio su merecido. Ahora quiero que seas un buen niño o niña y le digas a mamá que estas bien y que no tiene de que preocuparse", concluyo con un beso sobre el mismo.

La aguamarina le acariciaba los rubios cabellos, "Tienes razón, quizás sabe que papá ya está con nosotros y ahora duerme"

"Nosotros también deberíamos descansar un poco", Haruka volvió a su posición original, abrazándola fuertemente contra su pecho…


(Mañana siguiente)

Aun no amanecía cuando en compañía de los oficiales Uranianos y Neptunianos, ambas ingresaron por el puente que conducía al palacio.

Aunque Haruka estaba débil, hacia su mayor esfuerzo para sostener a su amada del brazo, quien también estaba terriblemente cansada por todo lo sucedido.

Los criados apenas las vieron entrar corrieron para recibirles.

"Bienvenidas", dijeron mientras hacían la tan acostumbrada reverencia.

"Buenos días", saludaron débilmente.

"¿Quiere que le llevemos de comer a la habitación?", el mayordomo pregunto.

"Por ahora no, queremos dormir", la aguamarina dijo cansada.

"La habitación está limpia para recibirlas", replico el hombre volviendo a inclinarse.

Los criados observaron el desfile de hombres Uranianos y Neptunianos que habían llegado con ellas, pronto se dieron cuenta de que con ellos no estaba aquel sujeto tosco y mal encarado.

"¿Y Adrastos?", pregunto uno de los jóvenes del servicio a un joven oficial.

El soldado negó con la cabeza antes de replicar a su cuestionamiento, "Trato de asesinar a la reina y a la reina de Urano. Asesino a nuestros compañeros Neptunianos y a los Uranianos que le hacían compañía a la soberana Tenousei… además de que asesino a dos jóvenes de su ejército y al anciano consejero… se rumorea que también asesino al alguna vez rey de Neptuno"

"¿Dónde está?", volvió a cuestionar.

"La reina de Urano se encargó de ese maldito perro traidor", replico con furia.


(Habitación real)

Apenas ingresaron en la cómoda habitación, Haruka ayudo a su amada esposa a que se recostara en la suave cama.

"Espero y el medico no tarde en venir", dijo apoyando la cabeza en la almohada.

"Si no viene yo misma iré a buscarlo… ¡dioses!, ya extrañaba mi cama", la rubia se recostó a su lado.

Michiru no tardo en refugiarse entre sus brazos, "¿Tienes hambre?"

"Si, pero ahora solo quiero dormir", replico la otra besándole la frente.

"Tengo miedo de dormirme", la pequeña mujer replico presionado la nariz contra su pecho.

"Duerme, yo vigilare tu sueño", Haruka dijo depositando un beso en sus labios.

Ante esas palabras y ante la proximidad de su cuerpo, Michiru no tardo en quedarse profundamente dormida, del mismo modo sucedió con la rubia.

Los minutos pasaban sin que nadie perturbara su sueño, mientras la claridad de la mañana comenzaba a manifestarse. Fue entonces cuando la aguamarina sonrió al mismo tiempo que se movía un poco, "¿Qué pasa bebé?", dijo acomodando el brazo bajo su cabeza. Un movimiento más he hizo que la aguamarina se llevara la mano al vientre y abriera los ojos, "Haruka", llamo a su amada para que despertara.

"¿Qué sucede?", la Uraniana se sentó sobre la cama.

"Siente", la Neptuniana la tomo de la mano para que la depositara en su abdomen, "Está bien, se mueve", la emoción que reflejaba su rostro era indescriptible.

"Te dije que nuestro bebé estaba bien", replico besándole los labios.

"¿Se puede?", alguien pregunto desde detrás de la puerta.

"Adelante", Michiru ordeno para que aquel hombre entrara.

La puerta se abrió dando paso al viejo médico, "Buenos días", saludo haciendo una reverencia, ¿A quién revisare primero?"

"A ella", Haruka dijo.

"No, a ti", la aguamarina negó con la cabeza.

"Mi amor, estoy bien y puedo esperar un poco. Este pequeño es primero que yo"

"Está bien"

"¿Qué sucedió?", cuestiono el médico.

"Tengo una herida en el vientre, lo demás son solo golpes", Michiru la descubrió para que fuera revisada.

El medico llevo sus manos hasta ella, "Es solo un rasguño, nada de que preocuparse salvo que se infecte", entonces el hombre tomo aquel artefacto, colocándolo sobre su vientre para escuchar a otra vez de él, "No tiene de que preocuparse por su bebé, está bien… ¡Vaya!", exclamo con una sonrisa.

"¿Qué sucede?", ambas preguntaron preocupadas.

"No es nada, solo que es inquieto y tiene hipo", el hombre dijo devoslviendo el aparato a su maletín.

"Es un torbellino como su papá", amorosamente Michiru le acaricio la mejilla a la rubia.

Entonces el hombre se acercó a Haruka, comenzando con su revisión y no descubriendo problema en ella, "Está bien alteza, son solo golpes y nada de qué preocuparse. Yo me retiro, con su permiso", el anciano hizo una reverencia y acto seguido se marcho.

Apenas la puerta se cerró tras él, la rubia le dirigió una mirada a su amada, "Que bueno que ambos estén perfectamente bien", se inclinó sobre ella, besándola apasionadamente mientras le desabotonaba la bata.

"¿Qué haces?", Michiru pregunto con una sonrisa.

"Lamento haberte hecho pasar por todo esto… quiero hacerte sentir mejor, ¿Me lo permites?"

"Entonces hagámonos sentir bien", Michiru concluyo mientras la envolvía en sus brazos...


Notas de autor:

Feliz año nuevo mis estimados lectores!

Con este capítulo, ¿Cómo están?, ¿Mejor? Ya era hora de que a Adrastos lo ajusticiaran y de que Haruka apareciera.

Ese sujeto se merece todos los nombres que ustedes le han dado (perro, cerdo, maldito Quasimodo, rata, viejo verde, etc)

Kuro1989, Haruka merece esa estatua.

Osaka, que bueno que Haruka llego a tiempo y no permitió que abusaran de ella.

Vicky, el papá de Michiru era un hombre bueno, sin duda alguna hubiera aceptado a Haruka. Y tienes razón, ese quasimodo es un viejo verde.

Kyoky, Adrastos por ambición ya había perdido el juicio, por eso no tenía remordimiento en hacer las cosas y mucho menos de ir por allí contándolas.

GreciaTenoh, perdón, pero aquí un capitulo justo con un final feliz. No Me regañes XD XD.

VaMkHt , perdón por el estrés y el asco. Obvio que no iba a permitir que Adrastos la hiriera mas y mucho menos de esa forma. Gracias por tus buenos deseos (me hizo reír lo de las bendiciones), espero y este año también sea muy bueno para ti.

Jessy, si fue Haruka ;) ;)

Kima, gracias por leer mi historia, me alegra que te haya gustado. Feliz año nuevo.