MASEN (almas enlazadas)
Twilight es de SM así que no me pertenece *qué más quisiera yo*. Solo la historia y algunos personajes son míos.
(Este fic no es un Edward-Bella exactamente y está en lugar de Luna Nueva, solo es una creación basada en un sueño que tuve)
¡HOLO!
Mil años más tarde… ¡He venido a publicar!
Ya sé, es un milagro de los dioses, pero la verdad mi inspiración es poca y trate de escribir lo mejor que pude, por y para ustedes.
Ahora…
Respuestas a los RR:
Bonnie Bennet: ¡No hay! La gente es metiche, ya sabes xD Lo siento por eso, me he centrado en la muerte de Nathan y he dejado de lado el romance, pero ya viene, en serio. Han le dijo a Ridley que ella seguía en el testamento, pero no le dijo que todo seria para ella. Nathan solo volverá en FlashBacks. Sí, es el inicio del siguiente cap. Lo sé, con el capítulo 35 de verdad estaba muy triste. Saludos y besos.
jessica acevedo: porque me gusta el drama xD. No hay muchas formas de matar a un ángel, incluso las brujas no saben bien cómo hacerlo. No puedo prometer eso, mis problemas emocionales interfieren con mi escritura y las publicaciones. Saludos.
Flor Gutirrez: Nadie, pero Circe cree que todos necesitan su opinión. Imagina ser yo e intentar no repetir nombres, es un caos. Sí, hay una Maggie real, una Key real y un Christian, pero desgraciadamente no existe un Augustus real. No es nada, escribir y publicar esto es algo así como mi deber. Tratare de publicar pronto, saludos y abrazos.
ElizaDeLevine: Ya llego, ya está aquí. Saludos.
Itzela Pattinson: Me dueles un poco Zel, extraño tus RR largos! Hoy actualice ¿Qué te parece? Saludos y besos.
Disfruten el cap, espero que les guste.
Frase de la semana:Dicen que el limbo es un lugar donde van los muertos, yo creo que el limbo es donde los vivos que sufren habitan.
att. Devil Butterfly.
Cap37: Limbo
Narradora POV
Las lágrimas corrían por las mejillas de Ridley cuando perdió el control totalmente.
Sus ojos causaron sorpresa en todos, pues el dorado brillo con intensidad, pero fue rápidamente consumido por un negro ónix.
La Siren levanto su mano señalando a Circe, quien se miró notablemente sorprendida. Sombras emanaban de la mano de Ridley y rodeaban a Circe.
-¡Dije que no eres bienvenida aquí!- exclamo la Siren.
Las sombras cubrieron completamente a Circe y la expulsaron del Inframundo. Entonces Ridley se desmayó. Hades la atrapo antes de que cayera al piso.
-Christian, llévate a la princesa Sirene a su habitación- dijo Perséfone sorprendida.
Christian la tomo en brazos y corrió adentrándose completamente en el castillo. Edward y Jev corrieron detrás de él. Edward intentaba leerles la mente a Christian y a Jev, pero la histeria en la mente de ambos seres inmortales lo confundía hasta casi marearlo.
Christian dejo delicadamente a Ridley sobre la cama.
-¿Cómo hizo eso?- pregunto Jev asustado.
-No tengo idea, no se supone que ya pueda hacer algo así- dijo Christian.
-¿A qué te refieres?- preguntaron los hombres Masen.
-Cuando Hera bendice un matrimonio, es para siempre. No existe nada que lo rompa- dijo Christian.
-¿Y eso que?- pregunto Jev molesto.
-Si un matrimonio es bendecido por Hera y alguno de los cónyuges muere, deja una especie de herencia al viudo- dijo Christian mirando fijamente a la Siren. –La herencia que dejan es una parte de los dones del cónyuge fallecido. En este caso, Nathanael le dejo a Ridley dones del inframundo.
-¿Y cuál es el problema con eso?- pregunto Edward.
-Los dones no deberían presentarse ahora, ellos aparecen seis meses después de la muerte. Que aparezcan ahora es demasiado peligroso, podrían matar a Ridley por accidente.
-¿Tú puedes ayudarla, verdad?- pregunto Jev asustado.
-Puedo ayudarla a mantenerse tranquila, pero no con los dones de Nathan.
-¿Alguna de las hermana de Nathanael podría ayudar?- pregunto Edward.
-Ellas tienen su propio luto que llevar, no podemos molestarlas con esto- dijo Jev rascándose el cuello. –Pero Orelle seguro sabe qué hacer.
-Pues tendremos que pedirle ayuda para esto- dijo Christian.
Edward miro fijamente a su hermana, se sorprendía de lo que cruzaba por la mente de la bruja.
Mente de Ridley:
-¿De verdad vives aquí?- pregunto una Ridley de 12 años.
-Sí, mis padres son los reyes de este lugar- dijo Nathanael, el ángel parecía un joven de apenas 14 años.
-¿Y tú eres el pequeño príncipe?- pregunto la rubia burlonamente.
-Búrlate si quieres, pero lo soy. Soy el menor de los hijos de Hades, y el único varón.
-¿Los demás son mujeres?
-Sí, la mayor es Macaria, ella vive en las Islas de los Bienaventurados y está casada con Tánatos.
-¿Macaria era la de cabello rojizo? Porque ella me miraba como si quisiera deshacerse de mí.
-Sí, lamento eso, ella siempre es muy protectora conmigo.
-Se nota- dijo Ridley con una risita.
-La siguiente fue Melínoe, los fantasmas están a su cargo. Ella vive aquí en el castillo con mis padres y conmigo- dijo Nathanael sonriendo.
-Ella me agrada, es muy amable- dijo Ridley.
-Y ella te adora, le fascino tu reacción ante sus marcas. Nadie fuera de la familia había reaccionado como tú, no había ni un poco de miedo en tus ojos- dijo el ángel.
-Sus marcas son adorables, la hacen bella de un modo único.
-Tú eres adorable- dijo Nathanael besando las mejillas de Ridley. –Eres demasiado amable y demasiado honesta.
-Aquí puedo ser yo misma, tú y tu familia no me juzgarían como lo hace mi familia, sobre todo mi madre.
-Siempre vas a tener un lugar aquí, mi hogar es tu hogar- dijo Nathanael besando y abrazando a la joven humana.
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-Iré a informarle a los reyes y a buscar a Orelle para buscar su ayuda- dijo Christian saliendo de la habitación acompañado por Edward y Jev.
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Mizuki miro a Augustus y Key, quienes se movían con nerviosismo.
-Ya debería estar aquí- dijo Key.
-Tenemos que buscarlo- le dijo Augustus.
-Christian está seguro aquí, nadie va a dañarlo, lo juro- dijo Mizuki intentando tranquilizar a su novio. Key la miro fijamente, la hostilidad en su mirada sorprendió a la bruja Natural.
-¡Lo mismo nos dijo Sakura cuando vivíamos en Japón, y sabemos lo mal que termino todo!- le dijo la bruja a su hermano con desesperación.
-Y no puedo verlo- se quejó Augustus colocando una mano en el hombro de su hermana.
-Vayan a buscarlo por el salón y los jardines, yo lo buscare en la habitación de Ridley, tal vez este con ella- dijo Mizuki.
-Gracias- suspiraron los hermanos Aldrich antes de irse a buscar a Christian.
Mizuki camino hasta la entrada al área privada del castillo, estaba por entrar cuando la madre de Nathanael la detuvo.
-¡Espera Mizuki!- exclamo Perséfone y le entregó una carta. –Mi hijo dejo esto para ti.
Mizuki solo miro la carta fijamente antes de desaparecer entre la multitud para poder leer la carta en privado y buscar a Christian. Al llegar a la habitación de Nathanael entro sin tocar, encontrando a Ridley dormida. Ya que Christian no estaba, decidió leer la carta.
Querida Mizuki:
Mi madre no conoce el porqué de esta carta, ella cree que estoy disgustado con Ridley e intento pedirte ayuda, eso es muy lejano a la verdad.
Nunca te lo dije, pero odio a las hadas y a sus brujas. Y a pesar de ser tú descendiente de ellas, eres uno de los mejores regalos que las Moiras pusieron en mi existencia, porque no creo que fuera casualidad el haberte encontrado justo dos días antes de mi boda, sabes que no creo en esas cosas.
Eres la única hija que tengo, no importa si no llevas mi sangre, dejo en ti el trabajo de mantener unida a nuestra extraña familia, pues no existe nadie mejor para realizarlo.
Necesito que hagas algo por mí, cuida a Ridley y a Jev, porque yo no podré hacerlo más. Sé que algún día los veré de nuevo y podremos seguir siendo la familia de la que tanto cuide.
Mientras tanto, recuerda que te amo y que si hago esto es para proteger a la familia.
Perdóname por dejarte así, te quiero.
Nathanael.
Mizuki cayó de rodillas al terminar de leer la carta, lloraba por el hombre que cuido de ella, el hombre que le dio una familia.
-Es curioso, la manera en la que este lugar deja de sentirse como propio cuando pierdes lo que te une a el- el murmullo de Ridley sorprendió a la llorosa bruja.
-No quería invadir tu alcoba- dijo Mizuki sollozando.
-No lo haces- contesto la rubia dejando su mirada vagar por su habitación hasta que se detuvo al ver el florero frente al enorme cuadro de Nathanael y Ravenna. –¿Recuerdas cuando hiciste ese ramo?
Mizuki se giró al lugar donde Ridley señalaba y sonrió
-Es el ramo que hice el día de tu boda- contesto mientras recordaba ese día.
FlashBack
Mizuki estaba en el Inframundo, miraba fijamente la falda de su vestido lila.
-Luces hermosa- dijo Nathanael sonriendo
-¿Usted cree?- pregunto sonrojándose
-Estoy seguro, como también estoy seguro de haberte dicho que me hablaras de tu- comento el hombre alado
-Sí, lo siento Nathanael- se disculpó Mizuki
-Solo dime Nathan, y existe un modo para que te disculpe- dijo él sonriendo
-¿Cómo Nathan?- pregunto la chica
-Crea un ramo para Ridley, para que lo lleve durante la ceremonia- pidió el ojiazul -Puedes tomar las flores del jardín de mi madre-
Mizuki asintió y corrió a hacer el ramo, cogió rosas, lilas y un par de dalias color morado. En cuanto lo termino corrió a buscar a Nathanael.
-Es un ramo bellísimo, querida- dijo Perséfone
-¿Eso creen?- pregunto
-Realmente lo es Zukie, es el ramo más bello que he visto en eones- dijo Nathanael mirándola con dulzura.
Mizuki murmuro un par de cosas y el ramo brillo en un ligero color rosa. Ella no lo dijo, pero ese ramo jamás moriría, no moriría mientras ella quisiera a Nathanael.
Fin FlashBack
Y ahí seguía ese ramo, vivo, tan vivo como el amor que le tenía a Nathanael aunque él estuviera muerto.
-¿Te sientes bien? Nos asustaste cuando te desmayaste- dijo Mizuki a la Siren.
-Me siento cansada, adolorida. Desearía no sentir- dijo la rubia a punto de llorar.
-Duerme un poco más, Jev vendrá pronto, nunca se separa de ti cuando lo necesitas.
Para sorpresa de la japonesa, la Siren la obedeció y volvió a cerrar los ojos, durmiéndose de inmediato. Mizuki soltó un suspiro mientras salía de la habitación, aún tenía que encontrar a Christian para calmar los nervios de su novio.
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-¿Desde cuándo conoce Ridley a Nathanael?- pregunto Edward cuando volvieron a la habitación de Ridley.
-Desde que tiene diez u once años- dijo Jev. –Ella te lo dijo. Olvidaste muchas cosas, sobre todo si de Ridley de trataba.
-¿Qué te tiene tan enojado conmigo?- pregunto Edward molesto.
-Mira Edward, no tengo tiempo de jugar al hermano comprensivo que con una plática te perdonara todo- dijo Jev bruscamente. –Tengo cosas más importantes que hacer, por ejemplo, mantenerme al lado de mi hermana.
-Pensé que ese era un problema entre ella y yo.
-Pensaste mal, eso se convirtió en mi problema cuando encontré a mi hermanita sentada en un columpio, deprimida por el abandono del que fue víctima.
-¡Fue su culpa! ¡Todos nosotros terminamos así por ella!- se quejó Edward.
-¿Su culpa? ¿Ella quería que Finnick muriera, aun si eso significaba quedarse al lado de madre? ¿Ella quería que Daphne y nuestros padres murieran? ¿Ella quería que tú enfermaras? ¿Quería que la mataras y después la abandonaras?
-No digo que ella lo quisiera, pero…
-Pues así lo haces ver. Deja de culpar a mi hermanita por una maldición que le fue impuesta- dijo Jev molesto.
-También es mi hermana- dijo Edward.
-Pues no lo parece.
La discusión fue interrumpida por Christian, quien entro a la habitación seguido por Hades, Melínoe y una chica desconocida.
-Los demás ya se fueron, Han fue por el testamento. Nos veremos en la casa, aunque es probable que tengamos que esperar a Han- dijo Christian.
Ridley soltó un gemido de dolor. Abrió los ojos e inmediatamente miro a Hades.
-Venimos a despedirnos- dijo Hades sentándose a su lado, Ridley se abrazó al cuello del dios del Inframundo.
-Orelle los acompañara, vigilara los poderes de Nathan en Sirene- dijo Melínoe abrazando a Jev.
-No, no quiero a Orelle cerca de mí- dijo Ridley.
-No te estamos preguntando…- estaba diciendo Melínoe, pero fue interrumpida por el grito de Ridley.
-¡DIJE QUE NO LA QUIERO CERCA DE MÍ!- las manos de la Siren fueron cubiertas por espesas sombras.
-Está bien, será como tú ordenes- dijo Hades tranquilizando a su nuera.
-Yo puedo sola, no necesito ayuda- dijo la bruja mirando fijamente a la chica, que se había mantenido en silencio.
-Tampoco es mi sueño ayudarte, Sirene. En lo que a mí respecta, deberías estar pudriéndote en el Tártaro- dijo la chica.
-¡Muéstrale más respeto a tu princesa!- exclamaron Jev y Christian.
-Melínoe, lleva a Orelle con Tánatos y que él le diga a Alecto que la ponga a hacer guardia en el Tártaro- Ordeno Hades a su hija.
-De inmediato, padre- dijo Melínoe, abrazo a Ridley y a Jev por última vez antes de girarse a Orelle. –Sígueme, tendremos que ir a las escaleras.
-Y dile a tu hermana que tiene prohibido acercarse a las escaleras, y a ti también te quiero lejos de ellas- dijo Hades mirando a su hija salir de la habitación.
-¡Lo tengo!- exclamo la princesa en el pasillo.
-¿Cómo hacemos para salir?- pregunto Jev a Hades.
-Tu hermana y tú tienen permiso de entrar y salir del reino- dijo Hades acariciando el cabello rubio de la Siren. –Este sigue siendo su reino, pueden quedarse si quieren.
-No, iremos a casa- dijo Ridley.
-Esta es tu casa- dijo Hades.
-Lo sé, pero necesitamos estar en el mundo humano, quiero ir a la playa- dijo la rubia sonriéndole a su suegro.
-Jev y Edward pueden adelantarse a tu casa, tú y yo iremos a la playa a esperar a Han- dijo Christian.
-Deberías cambiarte primero- dijo Edward. –No creo que quieras llenar de arena tu vestido de boda.
-Aquí es donde digo adiós- dijo Ridley a su suegro.
-Le diré a Perséfone y a mis hijas que te fuiste, no dejaran que te vayas si te despides de ellas frente a frente. Cuídate mucho hija- dijo Hades besando la frente de la bruja.
-Lo hare, padre.
Los hombres frente a ella se sorprendieron. En todos esos años, Jev y Christian habían presenciado la incomodidad de Ridley al escuchar al Señor del Inframundo llamarla Hija, y ella jamás le había llamado Padre. Edward se sentía ligeramente molesto por eso, ella y Jev habían tratado fríamente a Carlisle y Esme por ser sus padres adoptivos.
Christian salió de la habitación para darle privacidad a la bruja rubia y aprovecho para ir a despedirse de Perséfone. Jev abrió el armario, saco un vestido corte imperio de color morado, casi negro. Entre los hermanos ayudaron a Ridley a cambiarse, ella se veía adolorida y Jev hacia lo mejor que podía para no moverla mucho.
-¿Estás lista para irnos?- pregunto Jev.
-Sí, ve por Christian por favor- dijo Ridley. –Quiero que Edward y tú vayan a nuestra casa y esperen a Han.
-Iré por Christian entonces, mantente tranquila- dijo Jev antes de dejar a los mellizos solos en la habitación.
Ridley miro fijamente a Edward mientras pensaba: Aun necesito algunas cosas, tengo que llevarme algunas cosas.
-Dime que es lo que necesitas- dijo Edward.
-En el armario hay una gabardina, dámela por favor- dijo quedamente la bruja.
Edward abrió el armario y saco una gabardina femenina de color granate, pero su hermana negó al verla y pensó: "Quiero la gabardina de Nathan, es la color arena". Edward le dio la gabardina a su hermana y ella se la puso de inmediato con un suspiro de tristeza.
-¿Alguna otra cosa?- pregunto Edward.
-Una cazadora roja, quiero dársela a Jev, también toma el joyero de hierro negro- pidió Ridley con una mueca.
-Aquí estamos- dijo Christian entrando con Jev.
-¿Es la cazadora de Nathan?- pregunto Jev al ver la prenda en las manos de su hermano.
-Sí, quiero que te la quedes tú- dijo Ridley sonriéndole a su hermano, Jev le quito la cazadora de las manos a Edward y se la puso. Ridley miro a Christian y le dijo con una pequeña sonrisa. –Toma lo que quieras del armario.
-Honestamente, estaba pensando en pedirte el dragón, si no te molesta- dijo Christian sonriéndole.
-Dame el joyero, Edward, por favor- pidió Ridley a su hermano menor. Edward le lo entrego de inmediato, pero la rubia solo lo abrió, saco del joyero un collar de tela con el dije de un dragón y le entrego el joyero a Jev.
Christian se acercó a Ridley, quien le entrego el collar con una sonrisa mientras le decía: –No tenías por qué pedirlo, solo bastaba con que lo tomaras, pero te agradezco el gesto. Ahora vámonos.
-Te esperamos en casa- dijo Jev tomando a Edward del brazo antes de que ambos desaparecieran con un aleteo.
Christian tomo la mano de Ridley, estaban a punto de desaparecer cuando un par de hienas entraron a la habitación y se acercaron a Ridley lloriqueando.
-Creo que quieren ir contigo- dijo Christian mirando a la Siren.
Ridley se inclinó ligeramente y les dijo a las hienas: –Síganme bebés.
La bruja y el vampiro aparecieron en un punto escondido de La Push, los zapatos de ambos se mojaron cuando la marea beso la playa. Ridley se quitó los zapatos, dejando sus pies sentir la arena, Christian la imito y doblo su pantalón para que no se mojara más. Ambos se sentaron para contemplar el mar. Ambos estaban en silencio, ni una palabra escapo de sus labios en una hora. Las hienas se echaron al lado de la bruja, dejando que ella las acariciara.
-Your soul is haunting me and telling me, that everything is fine, but I wish I was dead- la melodiosa voz de Ridley rompió el silencio entre ellos.
-Siempre he odiado esa canción- dijo Christian. –Elladora la cantaba, la primera vez que lo hizo fue cuando sepultamos las cenizas de nuestros hijos. La cantaba siempre, y yo sentía ganas de abrirle la garganta para que parara, porque pensaba "Orión y Andrómeda se fueron, pero aún tenemos a Bellatrix", pero a mi hermana no le importaba.
-Pero aun la amas- dijo Ridley sorprendida.
-Lo hago, y siempre lo hare, pero eso no quiere decir que Elladora no rompió mi corazón. Y honestamente, la habría perdonado ya si hubiera sido solo el mío, pero desgraciadamente también rompió el corazón de Bellatrix. Eso es algo que nunca pude perdonarle.
-Aun así pasaste con ella muchos años- dijo Ridley.
-Y estaría dispuesto a pasar milenios a su lado, si ella volviera- dijo Christian.
Christian miro a Ridley con fijeza después de otra media hora de silencio. Se asustó ligeramente al verla así, tan vacía, como si la vida hubiera sido extraída de su pequeño cuerpo. Parecía incluso, que no era consciente del lugar donde se encontraba, ni de él sentado a su lado.
-¿Cómo lo hiciste?- la escucho preguntar, su sorpresa al escucharla hablar nuevamente hizo que tardara en responderle.
-¿Cómo hice qué?
-Sobrevivir sin Elladora- dijo quedamente.
-Perdí a Elladora, pero aun tenia a Bellatrix, así que me aferre a ella.
-Pero yo no tengo hijos, Benjamín murió junto con Nathan. Están muertos por mi culpa.
-Eso no es verdad, no fue culpa tuya, no puedes ver el futuro, incluso Augustus no pudo verlo. Así que deja de culparte por ello- dijo el ojigris abrazando a Ridley, para ayudarla a controlar su desesperación. –Y tal vez no tienes hijos, pero tienes a Jev, tu hermano te ama y tú a él. Manténganse juntos y todo estará mejor.
-No estoy segura, él no está bien y yo no sé si puedo cargar con mi dolor y con el de él.
-No es necesario, él puede llevar el suyo. Jev no es un niño y no es débil, Jev es igual que tú. Él no es como Edward- la mirada de Christian se volvió dulce mientas acariciaba la mejilla de Ridley. –Él no va a dejarte sola, jamás.
La bruja ya no contesto, pero Christian sabía que ella había entendido, que ella se sobrepondría a la perdida de Nathanael.
-Deberíamos ir con Jev- dijo Christian.
-¿Christian, es el amanecer o el anochecer?- pregunto Ridley mirando el sol.
-No estoy muy seguro.
Ridley abrazo firmemente a sus hienas, Christian la abrazo y ambos desaparecieron.
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Mizuki estaba sentada en el piso en una esquina de la habitación, las plantas a su alrededor estaban totalmente muertas. Maggie acariciaba su vientre plano, mientras hablaba con Bella.
-¿Y Han?- pregunto Jev a Maggie.
-Dijo que venía en camino, algo sobre unos problemas con plantas o algo así dijo, la verdad no le entendí mucho- dijo Maggie.
-¿Dónde está tu hermana, Edward?- le pregunto Bella abrazándolo.
-Se quedó con Christian en la playa, ella está bien- dijo Edward besando la frente de su novia.
-En teoría- murmuro Lidewij ante lo dicho por Edward.
-Han y Selie llegaran en 2 minutos, Samuel está afuera con Key- dijo Augustus entrando a la casa. –Creo que quiere irse pronto.
-Tal vez deberías hacerte cargo de tu novia- dijo Finnick. Augustus miro a su novia, le preocupaba acercarse mucho a la bruja, sabia como eran las brujas naturales. Las plantas muertas que la rodeaban parecían decir "Si te acercas, terminaras como nosotros"
Augustus le asustaba eso, no quería morir, no podía. Keylie lo necesitaba, Christian lo necesitaba, ninguno de los dos lo decía, pero él lo sabía. No podía dejarlos.
Amaba a Mizuki y ella lo amaba a él, pero sabía que ese amor no era suficiente para que el poder de la japonesa no lo matara.
Augustus no iba a correr ese riesgo.
-Ella es fuerte, no me necesitó antes, no me necesita ahora- dijo antes de salir de la casa.
Maggie negó con la cabeza y le dijo a Finnick: –Lo mejor es no molestar a Augustus, las cosas solo se pondrán peor.
-¿A qué te refieres?- pregunto Bella.
-Terminaría por irse, Key y Christian lo seguirían sin duda- dijo Lidewij.
-Augustus terminaría con Mizuki y probablemente Christian pidiéndole el divorcio a Maggie- dijo Jev.
-Eso es injusto- dijo Bella.
-Los tres o ninguno- dijo Maggie. –Eso es lo que dice Christian.
-¿Crees que Ridley y Christian tarden mucho?- le pregunto Edward a su hermano.
-Ridley necesita pensar, pero llegara pronto. Más tardar cuando mueran Pena y Pánico- contesto el ángel de alas negras con tristeza.
-¿Pena y Pánico?- pregunto Maggie sorprendida. Un ligero quejido salió de los labios de Mizuki.
-Son hienas hechas de sombras, de poder y esencia de Nathan. Ahora que él está muerto, las hienas no duraran mucho- explico Jev.
-Eso va a destrozar a Ridley- dijo Lidewij.
-No, Ridley es demasiado fuerte, no pasara nada- dijo Edward. Jev puso los ojos en blanco.
La puerta se abrió y un vampiro entro corriendo con una chica en brazos. Bajo a la chica, quien tenía un aspecto peculiar. Cabello color cereza, ojos de un tono rosa bebé, una marca con forma de hoja en el cuello y orejas ligeramente puntiagudas. La joven estudio la habitación en total silencio, pero sus ojos rosados mostraron un destello de repulsión cuando miraron a Mizuki.
-¿Por qué Selie viene herida?- pregunto Maggie mirando los cortes en todo el cuerpo de la joven.
-Se me ocurrió cruzar el bosque con ella en brazos- dijo Han luciendo bastante apenado.
-Te dije que no era buena idea- dijo la chica con molestia. -¿Dónde está Sirene?
-Esta con Christian, llegaran en un momento- dijo Jev mirando las plantas de una maseta volver a la vida y tratar de atacar a Selie.
-¿Hay en esta casa un lugar donde no encuentre plantas de ningún tipo?- pregunto Selie.
-Puedes ir a la cochera, Selie, a mi hermana le gustan las flores, así que la casa está llena de ellas- dijo Jev con una pequeña mueca. –Lidewij, Maggie y Edward las subirán mientras esperas en la cochera.
-Gracias Jev, eso es muy gentil- dijo Selie antes de ir con cuidado a la cochera.
Edward, Maggie, Lidewij y Han movieron las plantas a las habitaciones a velocidad vampírica. Bella se acercó a Jev y pregunto:
-¿Por qué la chica odia las plantas?
-Ella no las odia, las plantas la odian a ella- aclaro Jev. –Fue maldecida por una reina hada, no sé la historia de Selie, pero sé que tuvo que hacer algo muy malo para que su madre la maldijera así.
-¿Su madre?
-Como dije, no conozco su historia, solo sé que fue desterrada de su reino, que la naturaleza dejo de servirle, que la quieren muerta y que Selie detesta a Mizuki.
Han fue por Selie a la cochera, Augustus entro acompañado por Key y Samuel. Ridley y Christian aparecieron en la entrada trasera de la casa, Jev se dedicó a ver fijamente a su hermanita.
Ridley camino en dirección a su hermano mayor. Se detuvo al quedar frente a él. Todas sus barreras cayeron.
Su rostro se llenó de pecas, que adornaban sus mejillas y frente. En su cuello se mostraron algunas pecas más y una cicatriz con forma de mordida, prueba de su muerte como humana. Sus brazos y espalda mostraron tatuajes y cicatrices.
Jev sonrió al verla mostrarse tal cual era. Edward se veía sorprendido e incómodo, él recordaba vagamente que su hermana tenía algunas pecas, pero no tantas. Su incomodidad se debía a la cicatriz del cuello, una prueba clara de lo que alguna vez le hizo a su hermana.
-¿Sirene?- Mizuki se veía sorprendida, igual que los demás. –No sabía que tenías tantas pecas o tantos tatuajes.
-Nunca has podido ver a través del Apáti*- dijo Maggie.
-¿Qué es eso?- pregunto Bella.
-Es un hechizo, se usa para ocultar cosas de tu apariencia- dijo Maggie a la humana, quien se veía sorprendida. –A mí no me engaña fácil, ese hechizo fue creado por alguien con mi don.
-Tenemos que leer el testamento- le dijo Han a Ridley.
-Terminemos con esto, quiero volver a casa- dijo Samuel entrando con Augustus y Key. –Hola Sirene.
-Hola Sam- dijo la rubia con voz cansada. –Han, por favor, solo dinos como se repartirán los bienes de Nathan. Estoy muy cansada y quiero dormir.
Han saco una carpeta de su mochila, saco cinco sobres de la carpeta y los dejo sobre la mesa.
-Bueno, Nathan me entrego los cinco sobres… Dejo uno para Christian, uno para Jev, uno para Samuel, otro para Sirene y el ultimo para mí- dijo Han entregando las cartas. –No leí ninguno, así que son totalmente confidenciales. Sirene, no tuve tiempo de llevar los papeles de divorcio al juzgado, así que eres la viuda legal de Nathanael Raven.
-¿Tenemos que leer las cartas ya?- pregunto Jev.
-No, Nathan no dejo una fecha establecida. Pueden leerlas en el momento que ustedes se sientan cómodos- dijo Han guardando su sobre. –Nathan dejo instrucciones de como dividir sus bienes. La casa de Bulgaria, el viñedo de España y cien mil euros son para Christian Petrova.
El vampiro ojigris se veía sorprendido. Claramente no esperaba que Nathanael le dejara algo a él.
-El departamento de New York, el departamento de Los Angeles, el restaurante Archangel y 150 mil euros a Samuel Moore, y dejo dicho que le compres a Ridley su parte del restaurante.
-Es todo tuyo, Samuel- dijo Ridley sonriendo al chico.
-Gracias, Sirene, pero será mejor que hablemos de eso en otro momento- le dijo el vampiro sonriendo a la bruja.
-El resto de su fortuna y propiedades son para Ridley Masen- dijo Han cerrando la carpeta.
-Estaré en mi habitación- dijo Ridley subiendo las escaleras con Pena y Pánico detrás de ella.
-Iré a acompañarte en cuando los demás se vayan- dijo Jev a su hermana, ella simplemente asintió.
-Tengo que volver a casa, espero verlos pronto en el restaurante- dijo Samuel antes de salir corriendo a velocidad vampírica.
-Nosotros también nos vamos- dijo Selie. –Me urge volver a la ciudad.
-Toma Selie- dijo Christian entregándole unas llaves. –Usa mi Ferrari, así no tendrás que pasar por el bosque otra vez.
-No es necesario- dijo Selie mirando al vampiro original con molestia, pero aun así tomo las llaves. –Pero gracias.
-Hare los cambios de propietarios, trasferiré el dinero y les traeré los papes para que firmen- dijo Han, sin esperar respuesta él y Selie se marcharon.
Todo se mantuvo en silencio por unos minutos, pero el silencio fue roto por un grito de dolor de Jev.
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*Pronunciación de la palabra griega απάτη que significa fraude.
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Lo sé, no escribí lo que prometí y tarde mucho.
Pero, soy muy fan de los capítulos que terminan en suspenso. Lo siento por ello.
Ya estoy empezando el siguiente capítulo. Pero ya decidí que no les prometeré fechas de publicación ni nada por el estilo.
Ahora si… ¿Merezco un RR?
Att. Devil Butterfly.
