Buenos días a todos, aquí os dejo el último capítulo del año. Gracias a todos por participar de mi año, gracias a vosotros he sonreído muchas veces y me habéis animado a hacer algo con lo que disfruto. Gracias y espero poder seguir al menos este año que entra con vosotros haciendo algo que me gusta y que disfruto compartiendo con vosotros.

Mil gracias por estar ahí desde el principio y por animarme a seguir y gracias por supuesto a mi compañera, feliz de habérmela encontrado por el camino y de que decidiera montarse en este viaje único conmigo. Gracias a todos de corazón y felices fiestas a todos.

Los personajes no me pertenecen…

Capítulo 37

POV KATE

Sabía que estaba sintiendo en estos momentos, lo conocía demasiado, porque quizá, si estuviera en su lugar, yo estaría igual, y se merecía toda la verdad, pero a solas, no allí rodeados de gente. Lo miré y vi dolor, desconcierto en su mirada, no entendía nada y yo tenía que explicárselo todo. Esperaba que entendiera porque lo hice, claro que lo entendería, tenía que hacerlo.

- Rick, vaya sorpresa… hola encanto… - dijo Lanie dándole un abrazo.

- ¿Qué coño pasa aquí? ¿Os conocéis? – pregunto con los ojos abiertos como platos.

- Si claro - dijo la pobre de Lanie sin entender nada.

- Podemos hablar a solas - dije mirándole a los ojos casi suplicante.

Lo vi cabecear, estaba empezando a enfadarse y si no me explicaba era lo único que iba a lograr.

- Cariño, vete a hablar con ella, yo me quedo con esta chica tan guapa - dijo Martha calmándolo mientras cogía del brazo a Lanie y se la llevaba a la mesa que tenían reservada.

Lo vi asentir y conseguí que me siguiera hacia el exterior del restaurante, no sabía donde ir pero terminamos sentados en un banco cercano, donde apenas pasaba nadie.

- Te escucho - dijo tranquilo, pero lo veía tan lejano que tuve mucho miedo de que no pudiera comprenderme.

- Rick… yo lo hice por ti. Sí, es mi amiga. Sabía que estaban haciendo un estudio sobre ello y pensé que podía ayudarte.

- Querías alejarme de ti y no sabías como ¿no?

- Rick no digas eso. Sabes como soy. Sabes como me siento, pensé que tú debías sentirte mal por no conseguir lo que necesitabas. Quise ayudarte. Quería que consiguieras tu sueño. Rick mírame y dime que lo entiendes.

- Da igual si lo entiendo o no. Yo nunca lo hubiera hecho. Yo te quería tanto Kate que hubiera hecho lo que fuera para que no te separaras de mí, no hubiera ayudado a lo contrario.

- Rick lo hice por ti, no pensé en mí. Cuando me quise dar cuenta de las consecuencias de lo que hice… me costó mucho aceptarlo. Pero no me arrepiento porque has conseguido todo, has conseguido estar entre los mejores. Si, te he echado de menos, he notado tu ausencia pero… tenía que hacerlo.

- Has estado con él ¿verdad? - dijo de repente sorprendiéndome.

- ¿Estar con quién? - pregunté sin entender.

- Con el que estaba contigo en la comisaria, el que te tenía cogida por encima de los hombros. Le mirabas como a mí, al principio.

Y entonces entendí, esto no tenía que ver con ayudarle a recuperarse o no, se debía a lo que vio y entendió. ¿Que debía decirle? ¿La verdad? ¿O debía mentirle? No sabía qué hacer, aunque le haría daño de todos modos, así que prefería confesarle lo sucedido, la verdad, por dura que fuera.

- Si, lo siento - lo vi asentir ausente, sin ni siquiera mirarme.

Y me dolió soltarlo, me sentí fatal por clavarle ese puñal. Pero él no sabía cómo me sentía, que fue lo que me lanzo a los brazos de otro. Lo echaba de menos, lo necesitaba tanto que me tire a otro hombre para intentar olvidarlo.

- Rick… yo quiero explicártelo.

- No tienes que explicarme nada. No me debes nada Kate. Que seas muy feliz, de verdad te lo deseo - dijo levantándose y mi corazón se partió en mil pedazos.

Quise correr detrás de él, pararle y decirle que lo quería, que lo hice por el miedo que tenía, por los sentimientos que me dejo con su marcha. Decirle que le quería y que lo sentía, pero no lo hice. Me quede sentada como una tonta sin dejar de llorar como una niña chica a la que le quitaron su mejor juguete.

Metí mi cabeza entre mis mano sin parar de llorar. No sabía que hacer, que era lo que tenía que hacer. ¿Qué digo? lo sabía, tenía que correr tras él, decirle que le quería, que lo de Royce no había significado nada, pero lo cierto es que ni siquiera yo sabía que era lo que me hizo caer en brazos de Royce. ¡Dios! esto es una locura.

- Kate… Kate… - escuché a lo lejos, cuando levante la vista, vi como Lanie me llamaba, pero yo no podía moverme de allí, no quería que me viera llorando, no quería que nadie me viera en ese estado.

- Lanie déjame sola… Por favor…. Te lo suplico – le dije gritando entre lágrimas.

- No te voy a dejar hasta que me digas que es lo que te pasa. Así que relájate y vamos a casa, allí hablamos. Vamos - dijo ayudándome a incorporarme.

Cuando llegamos, me dejo sola en el sofá y se metió en la cocina. Al poco tiempo apareció con una taza de té en la mano y me la ofreció.

- Gracias - dije echándome a un lado para hacerle un hueco a mi lado.

- Kate ¿Qué ha pasado?

- Lo sabe… sabe que te conozco… sabe que yo ayude a lo de la operación.

- Bueno, eso no es malo ¿no?

- No pero… cree que lo hice para separarlo de mí.

- Pero ¿cómo es tan tonto? ¿Se lo has explicado bien?

- Claro. Pero le daba igual, además, creo que no es por eso que se enfadó.

- ¿Entonces?

- No sé cómo, pero sabía lo de Royce… me preguntó, yo solo tuve que confirmárselo.

- ¿Pero cómo?

- Nos vio esta mañana en la comisaria, él tenía puesto un brazo sobre mis hombros y sumo 2+2.

- Comprendo. Está celoso.

- ¡No!

- Kate esta celoso porque esta enamorado de ti y tu de él. ¿Se lo has dicho?

- No.

- ¿Por qué?

- Porque tengo miedo Lanie - dije gritando - tengo miedo porque cuando se fue me dolió tanto, lo eche tanto de menos, que casi lo dejo todo Lanie - dije gritando y llorando - casi dejo la Academia y voy tras él. Tengo miedo porque sé que por él lo dejaría todo y no puedo hacerlo, no quiero hacerlo Lanie.

- Cariño - dijo atrayéndome hacia ella mientras yo no dejaba de llorar sin parar como una niña pequeña.

Tenía miedo a lo que sentía por él. Tenía miedo a fallar a mi madre, tenía que resolver su caso tenía que hacerlo por ella, por mi familia y por mí misma. Y si por ello perdía al hombre de mi vida, pues sería un riesgo que debía correr.

POV RICK

Salí huyendo porque no quería que me viera llorar. La había perdido para siempre. No sabía cómo sentirme en cuanto a lo de la operación y su protagonismo en ella. Pero eso me daba igual. Lo que me importaba es que estaba con otro, quería que fuera feliz pero quería ser yo el que la hiciera feliz.

Luché por no mirar atrás, porque sabía que ella también estaría llorando y entonces no podría dejarla allí sola en ese estado. Sabía que era descortés dejarla en ese estado, no me gustaba verla mal, pero no podía estar allí con ella, cuando sabía que estaba con otro, mientras yo aún moría por ella, cuando yo lo dejaría todo por ella.

Sabia, que en parte, estaba siendo injusto. Ella no tenía que esperarme, ni guardar mi ausencia. Ella podía volver a empezar con cualquier otra persona. Yo no tenía derecho a pedirle nada. Pero en el momento en que me dijo que ella había llamado para que me hicieran esas pruebas, de repente me vino a la cabeza de que conocía a aquel hombre. Él era su instructor en la Academia. Ya lo conocía. Y si… ¿y si simplemente quería dejarme y no sabía cómo? Prefería no pensarlo.

- Mama.

- ¡Dios! cariño. ¿Estás bien?

- No… nada está bien. ¿Podemos irnos a casa? No me apetece estar aquí.

- Claro vamos - dijo tirando de mí hacia su coche.

Cuando llegamos en casa nos sentamos ambos en el sofá, cada uno con un buen vaso de vino. No bebía, pero en ese momento necesitaba incluso algo más fuerte, es más, hubiera estado mucho mejor.

- Cariño ¿puedes decirme que es lo que ha pasado?

- Mama yo…

- Puedes hablar conmigo. Sabes que te vendrá mejor que guardártelo todo.

- Lo de Kate… es imposible ya.

- Pero…

- Pero nada. Esta con otro, madre, esta con otro.

- ¡Oh! Cariño, lo siento.

- No, no pasa nada - dije quitándome las lágrimas con rabia.

- Claro que pasa. Estás enamorado de ella, es normal que te duela, pero son cosas que pasan cariño. Pero, han pasado seis meses, ella tenía que continuar con su vida, no puedes pretender que…

- Yo no pretendo nada, ¿vale? – le respondí gritando.

- Entonces porque pareces tan enfadado.

- Porque… déjalo madre – dije antes de dar un sorbo a mi copa de vino – no lo comprenderías.

- Dime, puede que incluso te comprenda mucho más de lo que imaginas. ¿Olvidas acaso que te he criado sola?

- Ya se conocían, la enfermera y ella. Por eso me ayudo con mi rodilla, para poder dejarme.

- No digas tonterías - dijo mi madre levantándose enfadada y empezando a moverse de un lado a otro mientras hablaba muy enfadada, tanto que jamás la había visto así, sus ojos estaban rojos por la fuerza que ponía en su discurso - entiendo que estés dolido, pero no te montes tus propias conclusiones porque el dolor no es buen aliado para eso. Esa chica estaba enamorada de ti, te adoraba. ¿Qué digo? aun te quiere, lo he visto esta noche, cuando os habéis mirado, esos ojos no los pone una mujer por encontrarse con alguien en un bar, esa mujer tenía pasión en la mirada. Puede ser que haya seguido adelante con su vida, seguramente arrastrada por el dolor, pero tú siempre serás importante para ella, igual que ella lo es para ti. Así que no pienses mal de ella, nunca cariño. Puede ser que vuestro destino no estuviera escrito para estar juntos, pero es una gran chica y sabes que te quiere, eso no lo puedes dudar, ni tú, ni nadie.

- Lo sé, por eso creo que me duele aún más. Porque sé que aún me quiere… he sido un idiota ella no tiene culpa de nada. Fui yo quien me largue, soy yo el que la alejo, ahora no puedo pedirle nada.

- Tienes que seguir con tu vida cariño, si no estáis hechos el uno para el otro, habrá otra por ahí para ti. Pero antes… - dijo sentándose ya más calmada.

- ¿Qué?

- Antes tenéis una conversación pendiente. Tienes que hablar con ella cariño - dijo mirándome fijamente y sabía que tenía razón, ambos nos debíamos esto, merecíamos acabar bien, merecíamos ser felices.

CONTINUARÁ…

Gracias a todos por llegar hasta aquí, acabamos el año un poco mal pero esperemos que al año que viene estos dos por fin puedan entenderse. Gracias a todos por estos buenos momentos y nos vemos al año que viene.

Sigo preparando la nueva historia para empezar bien el año nuevo, espero que os guste porque el tema de la octava es complicado por dónde cogerlo. Gracias y que disfrutéis de los últimos días de este año y empecéis de lujo el nuevo.

XXOO

Twitter: tamyalways