Capítulo 38: Sensible
*pequeño lemon en este capítulo
PV Raven.
Acaricio suavemente a Shadow, parece haberse recuperado finalmente de todo lo que paso. Aunque estoy seguro que una parte de él jamás podrá olvidarse de Kyle.
- Shadow, gracias por todos estos años cuidando de mi- le digo mientras él coloca su cabeza sobre mi hombro, abrazo su cuello y después de un instante él se separa de mi- Voy a cumplir la promesa que le hice a Kyle, jamás dejare que nos separen.
Shadow parece feliz y se despide de mí rosando su rostro en mi frente antes de acodarse en el rincón junto a Specular.
- Buenas noches amigo- le digo y él responde con un gruñido.
Entro a la habitación y veo que Lizzy se ha dormido, intento meterme a la cama sin despertarla, pero con un sonido de molestia sus ojos se dirigen a mí.
- Lo siento, no quise despertarte- le digo acomodándome.
- ¿Qué hora es?- dice somnolienta.
- Casi las nueve, vuelve a dormir.
- Aún es temprano- dice abrazándome.
- Lo sé, pero si tienes sueño, no hay problema.
Me dispongo a apagar la lámpara de mesa, pero su mano acariciando mi pecho desnudo hace que mis acciones se detengan.
- ¿Qué haces?- le digo con dificultad cuando su mano se desliza hacia el borde de mi pantalón.
- ¿No quieres disfrutar un rato?- me dice lamiendo suavemente mi cuello.
- Para eso eres incansable ¿verdad?- exclamo mientras comienzo a recorrer suavemente su cuerpo. Me incorporo un poco buscando quitarle la bata con la que duerme últimamente. Muy a mi favor solo debo soltar una cinta para poder apreciarla mejor, sus pechos han crecido bastante y se han vuelto más sensibles. Su pancita le da un aspecto vulnerable y hace resaltar sus delgadas piernas, las cuales acaricio con descaro mientras ella desliza la bata fuera de su cuerpo. Me siento de rodillas frente a ella, tomo su ropa interior y la deslizo por sus piernas, luego dirijo mis dedos a su punto más sensible. Ella mueve su cabeza hacia atrás al notar mis caricias, separo sus piernas colocándolas a cada lado de mi cintura y luego sigo torturándola. Abro sus pliegues y acaricio su pequeño botón, está muy húmeda y eso me gusta, pero quiero seguir con el juego. Me inclino y tomo uno de sus pezones con mi boca, acaricio con mi lengua sacando sonoros gemidos de aprobación, repito el proceso del otro lado, mientras mi mano acaricia el otro pecho, me agrada sentir lo bien que encajan en mis manos.
- Raven, por favor- dice entre gemidos.
Me levanto para quitar mi pantalón y luego me pongo de pie frente a la cama.
- Ven aquí- le indico señalando mi hombría. Debido a su avanzado estado hemos tenido que encontrar nuevas posiciones para estar cómodos.
Lizzy coloca sus caderas en el borde de la cama y abre sus piernas apoyando sus pies contra mis piernas. Yo la sujeto por debajo de sus rodillas y entro en ella con suavidad. Está un poco cerrada, así que me muevo despacio haciéndola gemir suavemente, trato de aumentar un poco el ritmo pero siento la tensión en su interior.
- ¿Estas bien?- digo observando su rostro y deteniendo mis movimientos.
- Si, continua- dice moviendo sus caderas.
Regreso al suave vaivén, esta tan estrecha y es tan placentero, pero no puedo continuar al ver su cara de incomodidad. Lentamente salgo de ella, notando un pequeño hilito de sangre en mi miembro.
- Si te lastimo, debes detenerme- le digo regañándola mientras acaricio sus piernas.
- No me molestaba tanto, además que fui yo quien lo sugirió- dice mientras se acomoda nuevamente en la cama.
- Descuida está bien- me siento de nuevo frente a ella y observo que está buscando colocarse su bata nuevamente.
- Creo que este será el inicio de nuestra abstinencia- dice con ironía.
- Yo no lo creo así- le respondo, mientras me inclino hacia ella, acercado mi rostro a su intimidad.
- ¿Qué vas ha...?- no la dejo terminar su pregunta, pues rápidamente mi lengua recorre sus pliegues, el sabor y la textura me resultan excitantes. Jamás había hecho esto antes, pero parece que lo estoy haciendo bien, pues la respiración de Lizzy se agita.
Mi lengua describe círculos alrededor de su punto más sensible y sus gemidos se vuelven casi gritos al hacerlo, luego deslizo mis labios a su entrada, besando suavemente y en un rápido movimiento introduzco mi lengua. Las manos de Lizzy se enredan en mi pelo acariciando y jalándolo, mientras mi lengua la acaricia internamente, mi boca regresa a su pequeño botón y juego con él, usando mis labios y mis dientes mientras introduzco lentamente un dedo en su interior.
Lizzy no para de gemir mi nombre y puedo notar la presión y humedad creciendo en su interior. Continuo mi labor hasta que ella encuentra su liberación, llevo mis labios a su entrada y saboreo la esencia que brota de ella.
- Ves, que no es el fin de todo- le digo levantando mi rostro- Aun tenemos opciones.
Su respiración es agitada y notó el suave temblor en sus piernas.
- Sí, creo que si- me dice con esfuerzo, mientras se levanta de la cama y se acerca a mí- Entonces creo que es mi turno.
Abro mis ojos sorprendido, mientras su mano recorre mi hombría, acariciándola suavemente y haciendo un poco de presión. Gimo por el placer que me produce y muevo mis caderas involuntariamente buscando ese toque.
- ¿Qué pasaría si yo...?- dice colocando un dedo sobre la punta de mi sexo y acercando su rostro hacia ese lugar.
- No tienes que hacerlo- le digo con respiración agitada, mientras sujetos sus hombros.
- Quiero hacerlo- responde colocando sus labios en mí. Jadeo fuertemente y no tengo fuerza para detenerla, así que la dejo hacer.
Noto sus labios recorrerme suavemente y luego su lengua deslizarse, como si tratara de un paleta. Gimo roncamente por la sensación y me levanto un poco apoyándome sobre mis rodillas para que ella este más cómoda. Lizzy se acomoda mejor y siento como en un rápido movimiento toda su boca esta alrededor mío.
- ¡Lizzyy!- exclamo mientras siento esa cálida cavidad recibir mi masculinidad. Sus labios me presionan suavemente y su lengua juega conmigo, acariciándome en el interior de su boca. Ella se inclina un poco y siento como por un instante toco su garganta, estoy extasiado y cuando siento que no puedo más intento apartarla. Pero ella no tiene intenciones de retroceder, así que me vengo en el interior de su boca, con un sonido gutural en mi garganta.
La noto tragar mi esencia, sin ningún rastro de molestia o asco en su rostro, me acerco a ella y le doy un beso salvaje. Mi lengua recorre la suya, notando mi propio sabor es su boca. Es tan excitante, realmente amo a esta chica.
- No tienes nauseas- le digo observándola.
- Para nada- me responde tranquila- Pero si tengo sueño.
- Bueno, a dormir entonces- digo finalmente acomodándome a su lado y luego apagando la lámpara de mesa.
- Te amo- me susurra al oído.
