Disclamer: personajes de J.K. Rowling.
Buenas noches, espero que todos estén bien. Este capítulo estaba haciéndose demasiado largo y decidí dividirlo para desarrollar con amplitud todas las escenas que quiero meter, entonces faltaran dos caps más para el final y quizás….un epilogo.
Este cap ha sido escrito usando como banda sonora las canciones de un grupo venezolano de rock llamado The Asbestos, lo recomiendo ampliamente. Por otro lado bájense el soundtrack de Gladiator para el próximo capítulo, lo necesitarán.
Ya me lei Danza con Dragones de G.R.R. Martin de la saga de Song of ice and Fire, para los que vieron Juego de Tronos ya saben a qué saga me refiero. El libro, simplemente espectacular.
Espero reviews con sus teorías sobre este capítulo.
Capítulo 37 Memories of love and misery
-Todo está listo señor….señores- el hombre miraba temeroso a los tres miembros del Trinvuriato que se encontraban reunidos. Su miedo no era gratuito, una pequeña omisión, un descuido, alguna palabra mal dicha y sobre todo malinterpretada e iría a parar con sus huesos en lo más profundo de los calabozos del castillo de Hogwarts. No le temía a la muerte, como ex –mortifago y ahora como soldado de las huestes del Trinvuriato, había enfrentado a esa terrible señora demasiadas veces para contarlas. No…no era eso…lo que le ponía los vellos de punta, era que la muerte en manos de Nott no acababa allí, seguro que no, sus ojos habían visto, sus oídos escuchado y sobre todo su olfato apreciado…el olor….ese terrible olor que provenía de los cimientos del castillo. Los calabozos ahora eran una especie de laboratorio, donde Lord Nott pasaba la mayor parte de su tiempo. La pestilencia que salía de allí era legendaria entre los habitantes del castillo. Olor a podredumbre, putrefacción….aroma a muerte….pero de una muerte que no era el final.
Avery sonrió satisfecho ante la noticia, Dolohov se limitó a asentir y Theo Nott como siempre, simplemente ignoró al hombre, nunca prestaba gran atención a los necios de sus subordinados, para eso estaban Avery y Dolohov, para ocuparse de los asuntos cotidianos y molestos, él seguía observando atentamente un péndulo que estaba sobre la mesa dominante del despacho del director, su guarida oficial desde que invadió el castillo.
-Puedes retirarte- ordenó Dolohov, tomando asiento frente a Nott. El hombre se fue tan rápido como había llegado. Esos tres juntos maquinando fechorías era suficiente para congelarle los cojones a cualquiera.
-Esta será nuestra última conferencia, los tres partiremos con nuestras fuerzas a atacar lo que consideramos los últimos reductos de resistencia. Si todo sale como hemos planeado nos reuniremos de nuevo para celebrar la victoria- declaró Dolohov. Nott seguía sin prestar atención, sus brillantes ojos azules estaban enfocados en el movimiento del péndulo. Dolohov totalmente hastiando por su falta de atención, detuvo el péndulo con una mano.
Por un rato, Theo Nott mantuvo su vista posada en el objeto, luego la levantó, sus crueles ojos atravesaron a Dolohov como respuesta a su impertinencia, el hombre sin embargo, se mantuvo impasible ante su mirada. Era necesario algo más que un Nott cabreado para arruinarle el día.
-Hay un cambio de planes- dijo Nott de pronto.
-Creo que no es prudente reformular asuntos a estas alturas del cuento- dijo Avery contrariado.
-Prudencia nunca ha hecho juego con el apellido Nott…si lo sabré yo- dijo Dolohov sarcásticamente.
-Pues yo lo creo necesario….vital para nuestro éxito- dijo Nott- finalmente he encontrado la respuesta a un acertijo. Pretendo comprobar si es cierto y si es así….el Oscuro obtendrá su premio y yo…..
-Nosotros- aclaró Dolohov inquisitivamente. El anciano era un hueso duro de roer, quizás no tan inteligente como Avery, pero sí bastante astuto, no en vano sobrevivió dos guerras mágicas. Su objetivo, la misión de su vida era conseguir el poder, a costa de lo que fuese, había aceptado esa incomoda repartición con el Trinvuriato porque no era tonto, sabia de lo que era capaz Theo Nott, lo necesitaba por los momentos, sin embargo eso no hacía que le gustase especialmente el hombre. Si tuviese alguna manera de hacerlo, ya Nott estuviese hacia tiempo devorado por los gusanos, muerto y enterrado, bueno muy probablemente muerto… ¿enterrado?…quien sabe. Pero no, esa no era la forma de hacer las cosas, esperaría, ya tendría su oportunidad para deshacerse de él, Heraldo de por medio o no. Theo Nott mantenía sus secretos a buen resguardo, o eso creía él. Dolohov y Avery todavía tenían varios ases debajo de la manga.
Nott lo miró de nuevo con sus ojos fríos, estuvo tentado a esbozar una sonrisa maliciosa pero se contuvo, no podía ponerse en evidencia tan rápido, no ahora tan cerca del éxito.
Nosotros….Nosotros…quien le dijo a ese mequetrefe que éramos Nosotros….no de ninguna forma….no existe ni habrá jamás un Nosotros…solo yo….solo Nott….el único que obtendrá la dadiva del Oscuro, aquel que recibirá el don más preciado…la inmortalidad. Porque él lo haría posible….solo por eso. Avery y Dolohov simplemente eran sus juguetes….sus marionetas y sus manos ejecutoras…cuando él se encontraba demasiado ocupado….asumiendo su yo interior….No…más adelante…cuando ganaran….no habría un NOSOTROS…no mas Trinvuriato….solo existiría él y el DIOS SIN NOMBRE. Aun así, al parecer debía seguir conservando su máscara.
-Y "nosotros" obtendremos nuestra merecida recompensa- dijo Nott.
-Aun así…quedará el resto del mundo para conquistar….no será tarea fácil- dijo Avery.
-Gran Bretaña es el centro de poder mágico….nosotros lo sabemos, el Oscuro lo sabe y la resistencia también- dijo Nott- cae la isla y el resto se derrumbará como un castillo de Naipes.
-Esta vez no quiero juegos…es demasiado importante- dijo Dolohov- perdimos una oportunidad valiosa cuando te dedicaste a perder el tiempo violando a esa chica y no apuñaleándola como estaba acordado.
-El Oscuro deseaba su sangre- dijo Nott- yo quería humillarla. No entiendo porqué no podía satisfacerlos a ambos.
-Complacer tus apetitos me importa un cuerno- dijo Dolohov con dureza- Búscate una mujer y desahógate todo lo que quieras, pero no entorpezcas.
-Recuerda que no tengo mujer….ella huyó- dijo Nott con una amplia sonrisa, cruel y maquiavélica- al parecer mi esposa no estaba a gusto con mis tratos.
-Espero que Marina se haya tapado su gran boca con Potter- dijo Avery- no lo necesitamos sobreaviso.
-Si la conozco bien, lo ha alertado- dijo Nott- lo cual va según mis planes. Ella en su estupidez…ordenó todo el tablero de ajedrez.
-No me gusta- dijo Dolohov- menos me gusta que ese warg-lobo siga vivo y de paso con las manadas a su favor.
-Scorpius Malfoy sigue siendo un niño tonto- dijo Avery- mata lo que más le duele y no tendrá cabeza para mas nada. Sin embargo me preocupan los wargs.
-Algunas manadas, nosotros controlamos las otras- dijo Nott- pero no te preocupes por eso, los wargs estarán demasiado ocupados matándose entre ellos.
-Draco Malfoy es otro que me preocupa- dijo Avery- a mala hora tomamos el nombre de los Walpurgis como nuestro. Aun echando de lado ese error, solo hemos conseguido provocarlo, lo de su chico no le gustó para nada. Desperdiciamos una oportunidad de oro, hemos podido tener un aliado formidable.
-Malfoy es un redomado imbécil- dijo Nott- no lo necesitamos.
-Te preocupas demasiado- dijo Dolohov- como el caballero Walpurgis que es, sabe que no tiene manera de ganarnos. Ni siquiera con esa maldita espada.
Yo no estaría tan seguro, pensó Nott, pero si la mato a ella, la Guerrera, soluciono el problema de la espada. La clave siempre ha sido Rose Weasley, en todos los sentidos.
-Yo me encargaré de los Walpurgis- dijo Nott- son míos.
-No debemos descuidar a Potter tampoco- dijo Avery- sin embargo, ese es un terreno que conocemos bien, él está a nuestra altura, no existen más profecías de por medio respecto a Potter, es un mago poderoso pero nosotros también lo somos. Lo hemos enfrentado en batalla y la vez anterior ganó con lo justo
-Mis espías también me han hablado de un dragón- dijo Dolohov.
-¿Qué tiene eso de extraño? ….dragones abundan en el mundo mágico- dijo Avery.
-Lo importante es que es un warg-dragón, una criatura supuestamente extinta- dijo Nott- me pregunto….¿dónde estuvo todo este tiempo?
-Suponía que El Heraldo podía advertirte sobre su presencia y sobre todo…de las razones de su reaparición- dijo Dolohov.
-El Heraldo es solo eso….un mensajero….existen asuntos velados para él….pocos…pero los hay- dijo Nott- nosotros solo vemos aquello que es del dominio de nuestra magia.
El heraldo que susurra a mis oídos, quien me hace ver mis errores, quien me ofrece una apreciación absoluta de mis fallas, ese quien las corrige y guía mi camino. El ser que me dice la más absoluta verdad.
Esos dos pretenden traicionarte…..deshazte de ellos cuando puedas, como siempre Nott no podía hacer caso omiso del siseo de la voz del Heraldo en su cabeza.
Scabior no era el único bastardo Malfoy….existe otro y está viva… ¡encuéntrala!
No toques la espada…ni permitas que te hieran con ella.
Cuidado con la mujer….hiciste la peor elección posible como esposa….jamás debiste unirte a ella. Si no tienes cuidado….Marina Merrey será tu ruina.
Nada puede dañarme, contestó Nott mentalmente, tú me convertiste en algo que no es humano, nada puede dañarte. He pagado con sangre, con dolor, te vendí mi alma, te he dado todo, mi mente…mi cuerpo….tú me prometiste que sería infalible.
Te prometí que serias un dios y así será, pero hasta las rodillas del dios más poderoso han sido doblegadas, sucedió una vez…puede pasar de nuevo….no te descuides…ahora menos que nunca…tan cerca de la victoria.
-Me tienes harto…hablas de él y de ti como si fueran la misma persona- dijo Avery.
-Nott está unido a mí como un niño en el vientre de su madre- dijo Theo Nott con los ojos completamente oscurecidos y la voz ronca, era El Heraldo quien hablaba, el mensajero del Dios oscuro, El Inominado- él y yo ahora somos lo mismo.
Avery y Dolohov se miraron entre ellos rápidamente. Los dos consideraban que poco a poco el dominio de la situación se les estaba escapando de las manos. Lo que iban a hacer, lo tendrían que hacer pronto… pero no antes de la victoria…no antes.
-Por lo que entiendo un warg-dragón es el más poderoso de los wargs ¿en que puede influir en la balanza de esta guerra?- preguntó Avery.
-Si atrapamos a la chica y la matamos….muy poca oportunidad tienen de vencernos. Ese sacrificio es lo único que falta para que el Oscuro nos de su absoluto favor en este asunto- dijo Dolohov- por eso es importante…no fallar.
-Y no fallaremos- dijo Nott- está previsto…la tendré en mis manos y ahora sé la forma. No hay cambio de planes, todo se hará según lo acordado, simplemente es un cambio de lugares. Avery tomará mi puesto, yo me dirigiré al oeste.
-Ese maldito anillo…servirá de algo- dijo Dolohov, había quedado muy impresionado con lo sucedido en los calabozos del ministerio de Magia, pero aun así….podría no ser suficiente.
-Servirá….donde la fuerza no gana…sin duda el terror vencerá- fue la respuesta de Nott quien se levantó de su silla- ahora mis lores…debemos trabajar.
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Fue exquisito sentirlo dentro de mí, pierdo la razón en ese pequeño instante donde mi cuerpo se contrae de placer y mi mente despega hasta el cielo, él no me abandona, su cuerpo desnudo y duro yace entre mis piernas y en ningún momento deja de moverse en ese delicioso vaivén de caderas logrando mantener mi orgasmo. Besó enfebrecida su cara, sus labios, su mentón tatuado, me deleito viendo cómo los músculos de sus brazos se contraen mientras se apoya para no aplastarme con su cuerpo, brazos adornados con figuras de todos los colores, lobos casi todos ellos, lobos como él.
Quizás la forma de hacernos del amor haya cambiado un poco al igual como nosotros los hicimos, no sé si es porque nos conocemos mejor o porque somos mayores o porque él es un animal, pero lo cierto es que ahora somos nada comedidos y bastante ruidosos por cierto. La bestia dentro de Scorpius, es al mismo tiempo dominante y sensitiva, es increíble observar como el lobo feroz cede a ratos y se convierte en un cachorro travieso buscando atención. Al final, entre mordiscos, lamidas y besos logramos entendernos.
Scorpius comprende mi fragilidad humana y contiene su ímpetu a duras penas para no lastimarme, yo soy consciente de que él necesita un poco de violencia en estos asuntos y no me cohíbo, apretó mis piernas en torno a su pelvis cuando quiero que me tomé fuerte y rápido, muerdo, beso y acaricio toda superficie de piel expuesta mientras me penetra, me gusta su sabor salado en mi boca, el tacto de su piel caliente, disfruto de su aroma almizclero y a veces siento que estoy viviendo un sueño. Casi no hablamos, pero entre nosotros, hace tiempo que las palabras están de más, solo el placer de fundirnos en uno. Como siempre, logró sorprenderlo, él siempre declaró que yo soy la más apasionada de los dos, solo me dedico a confirmar su teoría, una y otra vez. Nunca fui tímida en la cama con Scorpius, aun después de todo lo que me sucedió, eso no ha cambiado, me gusta la sensación de liberación que otorga tener intimidad con la persona que deseas, es libertad y pertenencia al mismo tiempo, es confianza y es amor también, mi piel desnuda pegada a la suya y mi sexo húmedo unido al de él son pura poesía.
Lo buscó insistentemente toda la noche, provocándolo de todas las formas posibles, tomó su pene con mis labios para darle nuevas energías, me tiendo de espaldas o sobre él para que me haga suya todas las veces que sea necesario, al final me rindo por agotamiento pero no por falta de ganas, siempre estoy hambrienta por él, pasaran los años y siempre será imposible saciarme. Lo amo, con todas mis fuerzas, lo amo hasta la locura.
Rose abrió los ojos cuando sintió unas pequeñas manos sobre su cara. Frente a ella, estaba Ángela a gatas en la cama. Rose sostuvo a la niña contra su pecho y le besó una mano.
-Hola nena- dijo Rose acomodándose la sabana para ocultar su desnudez- ¿cómo llegaste aquí?
-Hermione la dejó con nosotros hace un rato, también nos trajo una bandeja con tostadas y café- explicó alegremente Scorpius deshaciéndose del pantalón de su pijama dispuesto a meterse en el lecho con su mujer y su hija.
Él lucia radiante, no podía borrarse la sonrisa de la cara ni aunque quisiese, Rose tampoco. Estaban felices de estar juntos al fin. Sin cuestionamientos y sobretodo, sin dudas, estas se esfumaron al momento en que ambos se dieran cuenta de que su destino, pasase lo que sucediese, estaba irremediablemente entrelazado.
-Mi madre nos vio….juntos- dijo Rose un poco avergonzada.
-Juro que me puse algo de ropa antes de abrirle la puerta- contestó Scorpius- te vio dormida en la cama, supongo que se dio cuenta de lo que estuvimos haciendo toda la noche. Por la sonrisa que tenía en la cara, creo que tenemos toda su aprobación. No es que me gusta que la suegra me interrumpa…pero podemos llevarlo por ahora…cuando vivamos solos tendremos más intimidad…creó.
-Scorpius…tenemos una hija….la intimidad se nos acabó para siempre- dijo Rose riéndose.
-Ya lo creo que si- dijo Scorpius devolviéndole otra sonrisa y lanzando su pantalón al piso.
Scorpius estaba de espaldas, tan desnudo como ella. Rose no pudo evitar recorrer con sus ojos su torso y la curva de sus nalgas. Él siempre fue extremadamente guapo…ahora lucia como un animal salvaje y hermoso, todo un dios dorado, los vellos rubios de su cuerpo y su cabello refulgían aun con la escasa iluminación de la habitación. Impactaba ver como tenia la mitad de su cuerpo completamente tatuada, desde los pies hasta el mentón, sin embargo esa peculiaridad solo le agregaba atractivo a ella. Rose sabía que no era ningún exhibicionismo, sino que era la manera que él tenía de contar su propia historia. Increíblemente, Scorpius era un Malfoy que tenia alma de artista. Recientemente se había tatuado el rostro de Ángela en el pecho, muy cerca de su corazón. Su propio nombre, Rose estaba inscrito en uno de sus brazos. Guardaba espacios para su madre y su padre, también para Walter Rosemberg, su mejor amigo, su mentor, el warg era un cuervo negro sobre un hombro, además estaban muchos wargs-lobos de todos los tamaños y colores, los que eran amigos y los que fueron enemigos también, aquellos lobos con los cuales tuvo que luchar en combate singular para ganar las manadas. Pelearon valientemente y por ende merecían un tributo. Scorpius imprimía en su cuerpo con tinta indeleble todo lo que le importaba, las vivencias de su corta existencia, los seres que amaba, los que odiaba, símbolos para nunca olvidar, para siempre recordar. Su peor enemigo no tenía cabida allí por los momentos, Nott era otro asunto, una verdadera maldición en su vida, cuando finalmente le ganase, esa victoria también seria marcada, pero jamás su nombre.
Scorpius se metió con ella en la cama y la abrazó por detrás. Rose dio un respingo cuando sintió la masculinidad erecta de él entre la hendidura de sus glúteos.
-Scorpius…esto es una inmoralidad…Ángela está con nosotros- dijo Rose ruborizada, sabiendo de antemano lo que vendría a continuación.
-Tranquila…no haremos nada frente a la niña- dijo él mordiéndole el hombro- pero….no puedo evitarlo.
Ella giró el rostro y se besaron profundamente un largo rato. Ángela, bastante inquieta, gimoteó sonoramente para reclamar la atención de sus padres, su cabecita se hundió en el pecho de Rose y buscó intuitivamente con la boca su seno para aferrarse al pezón, Scorpius observaba toda la escena absorto, jamás había visto algo tan cautivante. Rose percibió a su hija intentando mamar y tuvo que cerrar los ojos, fue electrizante sentir a su hija de esa forma….sin embargo, ella no tenia leche…así que.
-Ángela tiene hambre- dijo Rose alejándola de su pecho, acariciándole la cabeza a la nena- ¿mamá traería un biberón?
-Si- dijo Scorpius levantándose de nuevo, enrollándose una sabana a las caderas, extendió sus brazos para tomar a Ángela- dámela.
-Yo quiero darle la comida- reclamó Rose.
-Los desayunos son míos- declaró Scorpius- podemos negociar merienda, almuerzo y cena.
-Te has vuelto un poco mandón ¿cierto?- dijo Rose frunciendo el ceño.
-Ser jefe de todos los wargs a veces se me sube a la cabeza nena- respondió Scorpius encogiéndose de hombros.
-Las cenas y los baños son míos, sin discusión, por lo menos ponte algo de ropa decente para darle de comer a tu hija- replicó ella.
-También te ofrezco los cambios de pañales como gesto de buena voluntad- dijo Scorpius y Rose no tuvo más alternativa que reírse.
-Scor…. ¡vístete!-dijo ella entre carcajadas. Otra vez regresaban las risas y las bromas despreocupadas entre ambos, gloria a dios por ello. Rose siempre supo, desde que iniciaron seriamente su relación, que su vida junto a él iba a ser así, pequeñas peleas, grandes discusiones, reconciliaciones inmediatas y mucho humor. Él era un warg y eso hacía que en general fuese reservado a mostrar algunos sentimientos profundos, pero con ella era un libro abierto de un tiempo a la fecha. Su carácter juguetón y alegre volvía poco a poco, mostrándoselo solo a Rose, aun así, con la mayoría de la gente era bastante hermético, él había madurado mucho o esa madurez siempre estuvo solapada ahí, debajo de tanto desparpajo e irreverencia, después de todo él siempre fue chico poco serio que se tomaba todo en serio. A pesar de su personalidad lobuna, que lo hacía a veces impaciente, autoritario y explosivo, Scorpius era bastante razonable y con la tendencia de verle el lado positivo a todo. Su optimismo era su sostén, siempre lo fue. Era intenso, como no, intenso en todo lo que hacía, ya fuera pelear o hacer el amor, no heredó la frialdad de su padre ni su contención. Pero en lo que sin duda eran similares Draco Malfoy y su hijo era en su nobleza de corazón y su tenacidad. Como líder de los wargs se desenvolvía muy bien, pero su causa más importante y su prioridad era su familia. Y ella lo adoraba por eso.
Scorpius era el mejor hombre o este caso warg del mundo a sus ojos y era suyo….solo suyo.
-Vístete-ordenó Rose en voz baja.
-Sus deseos son ordenes señora mía- dijo Scorpius quitándose la sabana y deambulando de nuevo desnudo por todo la habitación buscando algo de ropa con la cual cubrirse.
-Tú padre es un descarado, tendrás que acostumbrarte- le dijo Rose a Ángela mientras miraba de reojo a Scorpius. Para qué negarlo, a ella le gustaba contemplarlo.
-Ángela no se acordará de sus dos padres retozando desnudos en una cama, créelo, tiene ocho meses, cuando esté más grandecita…seremos un poco más cuidadosos y discretos….pero mientras….me gustan estos momentos de intimidad nosotros tres….somos una familia- dijo él explicándose.
-Somos una familia….nuestra familia- dijo Rose. Ella no recordaba haberse sentido tan feliz, sin duda disfrutaba el momento.
-¿que tanto me miras?- preguntó él mientras se volvía a poner su ropa, la había atrapado observándolo con todo detalle.
-Tu cuerpo es hermoso….me gustas- respondió ella cándidamente.
-Obviamente te gusto…me lo evidenciaste muchas veces anoche…en la madrugada también…de hecho hace una hora reafirmaste de nuevo cuanto te gusto…cuando Ángela se duerma después de la comida, quizás te pida otra demostración- dijo Scorpius que caminó hacia la cama y cargó a Ángela. Se sentó con la niña en una silla, apoyó una pierna en una mesa y empezó a darle el biberón. Ángela mantenía sus ojos fijos en su padre y las manitas tomadas. Los dos, padre e hija, lucían calmados y extasiados uno por el otro. Rose se acomodó en la cama para admirar la tierna escena.
Las cosas iban a salir bien….tenía que seguir siendo optimista y conservar las esperanzas.
-Debemos vestirnos, el funeral de Emily es hoy- dijo Rose.
-Podemos quedarnos aquí un poco mas- dijo Scorpius- Hermione me ha informado que no habrá funeral, la enterraran ahora en la mañana, solo irán George Weasley, su esposa Angelina, los abuelos y tu tío Harry, por expreso pedido de Fred, al parecer no quiere perturbar a mas nadie. Supongo que solo desea privacidad para llorar en calma a su mujer.
-Lamento mucho que ella haya muerto- dijo Rose con pesar- fue una buena persona, no lo merecía.
-Entiendo a Fred, más de lo que quisiera- dijo Scorpius con la mirada seria- sé lo que es perder al amor de tu vida, nunca sanas esa herida…jamás.
-Yo estoy aquí- dijo Rose.
-Y doy gracias al cielo por eso- dijo Scorpius- pero cuando te creí muerta viví un infierno.
-Tuvimos suerte- dijo Rose- tuve mucha suerte.
-No fue suerte- dijo Scorpius, sus ojos oscurecieron de pronto, Rose pudo ver un destello de rabia y resentimiento en su mirada- no era justo que murieses apuñaleada a manos de ese maldito. Nadie merece un destino como ese.
-Nott será vencido- dijo ella.
-No creas que no te entiendo Rose- dijo Scorpius con rencor mal disimulado- yo daría lo que fuese por eliminar a ese engendro del faz de la tierra. Pero todo tiene un costo y tú eres demasiado cara para mí.
-De ahora en adelante viviré contigo aquí- dijo Rose apartándose de ese tema tan lúgubre, no le gustaba hablar de esos asuntos frente a su pequeña hija- trabajaré con tu padre en el castillo de Duhm, pero volveré aquí a dormir todas las noches, seré tu mujer abiertamente.
-Yo arreglaré el asunto con mis wargs- dijo Scorpius- ninguno me delatará al consejo. Pero Walter y yo debemos ponernos de acuerdo. Hermione, está intentando cambiar las leyes, por cuenta de los magos tendremos el camino abierto, el problema es el consejo warg
-¿Cómo lograras que el consejo acepte que tú y yo estemos juntos?- preguntó Rose.
-Eso déjamelo a mí- dijo Scorpius.
-¿Tengo que preocuparme?-inquirió ella.
-Déjamelo a mí- insistió Scorpius, Ángela terminó el biberón y emitió un sonoro hipo, Scoprius se la puso sobre un hombro y empezó a darle palmaditas en la espalda para que expulsara los gases. Rose estaba asombrada con él, , era hasta gracioso ver a un hombre de esa envergadura, con ese aspecto intimidante y esos ojos amarillos que brillaban amenazantes en la oscuridad, manejarse con destreza y habilidad atendiendo a un bebé tan pequeño. Scorpius cuidaba de su hija como todo un experto, por lo que se veía estaba familiarizado con la tarea de alimentarla. Rose se dio cuenta que quizás, mientras ella no estaba en el cuartel, era Scorpius quien atendía a Ángela junto con su madre. Eso la enterneció, su pareja era toda una caja de sorpresas, el animal más indomable que hubiese visto y el hombre más dulce que había conocido.
-Ahora vamos con mamá- dijo Scorpius a Ángela que cerraba los ojos, satisfecha y con modorra después de alimentarse- si tengo suerte, después de que te duermas, ella me hará el amor otra vez.
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-Todo lo que me has contado…. ¿sucederá?- preguntó Draco Malfoy, mantenía tomada la mano de Marina con fuerza, hasta que ella lo obligó a soltarla.
-La videncia no es una ciencia exacta, usted debería saberlo mejor que nadie- contestó Marina apoyándose en la pared recuperándose del trance, estaba mareada, sentada no había peligro de caerse sin embargo sus manos se aferraron al borde del catre que le servía de cama.
-Potter debió explicarme lo del anillo de la resurrección. Fue una imprudencia guardarse algo tan importante- dijo Malfoy.
-Él se hizo una promesa…no pensó que fuese a ser importante…- dijo ella.
-Sin embargo se equivocó- dijo Draco- estamos en un gran peligro, el momento de enfrentar a Nott ha llegado- dijo él.
-No es a Nott a quien enfrentas- dijo Marina- él es el dios reencarnado…te lo he dicho…. Él ya no es humano por lo que ninguna mano humana va a destruirlo.
-Encontraré la forma- dijo Draco seriamente preocupado, la espada…era quizás su única posibilidad. La espada de la que Rose era poseedora. Una espada que él confiara lo reconociese si la tomaba. Sin embargo, el augurio de Marina era para tomar en cuenta, ninguna mano humana, él era humano, Rose también, magos poderosos pero aun humanos. La espada no podía ser tomada por otra persona sin morir en el acto en teoría, solo por Rose, él se arriesgaría porque compartía algo del poder de Rose, pero otro sería impensable.
-Alguna manifestación de los antiguos dioses benevolentes acudirá si los llamamos- preguntó Draco. Marina abrió los ojos.
-Eso no puedo decirlo, no soy quien para…..- dijo ella apurada. Existían visiones, que ni siquiera ella misma se atrevía a mencionar. Fue advertida en sueños, solo diría lo que podía contar. En este caso a Draco Malfoy, quien era el contenedor de magia en el mundo y ejercía una autoridad incuestionable sobre ella, le dijo todo lo que pudo permitirse, lo demás estaba en manos de sus protagonistas.
-Tú eres una puerta de comunicación abierta….ellos hablan por ti- apremió Draco- obviamente tú eres el canal para ofrecernos ayuda. ¿Si los llamamos acudirán?
-Estamos lejos de cualquier ayuda- dijo ella sinceramente- Estamos metidos en el terreno del oscuro, no pueden llegar a nosotros, solo escucho sus susurros. No vendrán….no lo harán…por lo menos ellos no…sin embargo, tendrás una ayuda inesperada, te lo auguro.
-¿Quién?- insistió Draco.
-Lo siento….no sé quien es- dijo Marina.
-¡Diablos ¡– maldijo Draco- necesito tiempo….
-Tiempo no tienes- dijo Marina- no tenemos.
-Quizás estoy malinterpretando todo este asunto- dijo Draco. No puedo convertirme en un dios….soy mortal….Rose tampoco….¿cómo hacerlo? ¿Cómo ganarle a ese maldito?
-Deja que los hechos te guíen- dijo Marina- ninguna profecía es exacta, hasta yo puedo equivocarme.
-No lo has hecho hasta ahora- dijo Draco-¿Nott sabe algo de esto?
-Él sabe solo lo que consideré prudente decirle- dijo Marina- lo demás me lo guardé….pero tuve que darle algo….yo estaba en peligro….él esperaba que yo le sirviese como profeta..
-Me pediste salir de aquí….intuyes un grave peligro para ti si permaneces aquí…yo te creo….quizás algunos miembros de la resistencia desean tu cabeza porque no pueden tener la de Nott, serás su chivo expiatorio y Potter no tendrá como defenderte. Yo quiero que vivas, te necesito viva…tu poder no debe perderse para el futuro de los magos-dijo Draco, luego sacó de su abrigo una varita y se la entregó a Marina- entonces debes irte….toma tu varita, te doy la libertad…..vete lo más lejos que pueda, serás una prófuga, correrás peligro, pero te autorizo a llamarme, envíame un patronus y yo te encontraré donde quieras que estés.
-Mi patronus…..ahora es un oso- dijo de pronto Marina clavándole sus ojos verdes. Draco se quedó viéndola un largo rato, eso había sido inesperado y muy revelador también.
-Hace muchos años, cuando éramos unos chicos….durante una clase en el colegio, vi a Theodore Nott conjurando un patronus ..era un oso- dijo Malfoy con la espina de la duda clavada en su cabeza. Un mago solo adoptaba un patronus que no era suyo, si el dueño original mantenía lazos fuertes con esa persona. Un patronus era lo que era….. un protector. Pero decidió confiar en ella y no podía echarse atrás…aun así…la chica era la esposa de Nott….fue su mujer. No sabía a qué diablos estaba jugando Marina Merrey pero él estaba dispuesto a jugarlo también.
-Nott ya no es capaz de conjurar un patronus…nunca más- dijo Marina- no lo confundirás.
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En la puerta norte del cuartel general de la Resistencia bastante gente entraba y salía esa mañana, Draco estaba sentado en un banco improvisado con una caja de madera compartiendo un café con Gustav y Wilhen, pasaba el rato conversando con los dos jóvenes rubios que parecían gemelos, ellos salían de su guardia nocturna. Draco Malfoy vestido como era su costumbre de cerrado negro, desplegaba todo su mejor estilo británico, con las piernas cruzadas una sobre la otra y tomando elegantemente la tasa de café con el dedo meñique extendido, aparentemente inmerso en ese ambiente distendido de grata charla, pero en realidad todos sus sentidos estaban alertas, tenía una mala vibra recorriéndole el cuerpo desde primera hora de la mañana. Necesitaba urgentemente hablar con Potter y de hecho, fue a ese sitió a esperarlo. Miró de reojo y vio llegar a los miembros de la familia Weasley que regresaban de enterrar a Emily Spencer. Rose y Scorpius también los esperaban, con Angela en brazos de su padre, Rose fue hasta donde su primo Fred y lo abrazó mientras caminaban hasta el interior del cuartel. Draco vio en su mente que las intensiones de Rose era hablar con él, obligarlo a ingerir algo de alimento y acostarlo un rato. Harry vio a Draco y con una señal de cabeza le indicó que esperase un rato mientras terminaba de despedirse de sus familiares, Scorpius quien todavía cargaba a Ángela divisó a sus antiguos compañeros de colegio, Gustav y Willy dejaron el café , saliendo a su encuentro apresurados, no conocían a la bebé y esa era una buena oportunidad, los tres chicos se reunieron y bromearon un rato pasándose a Ángela de brazo en brazo.
-Tiene tu cara-le dijo Gustav a Scorpius.
-Mientes Gus, ella es igualita a Rose- dijo Willy haciéndole muecas tontas a Ángela quien aplaudía con dificultad, contenta por tanta atención.
-Esa sonrisa burlona es de Scorpius-insistió Gus.
-Pues viéndola mejor, tienes razón, se parece algo a Scor e incluso le dan gracia mis chistes- dijo Willy. Scorpius estuvo tentado a reír a carcajadas pero solo se limitó a sonreír.
-No estás resfriado ni nada de eso verdad Willy-preguntó Scorpius -¿Tienes las manos limpias? ¿Cierto? Rose me regañará sino cumplo con todas las normas. Nadie carga a Ángela si está enfermo o sucio.
-Nos bañamos ayer Scor y nadie aquí tiene gripe-aseguró Gustav mientras le hacía unas carantoñas bien graciosas a Angela que le jalaba el pelo a Willy mientras que el torpe muchacho rubio intentaba cargarla.
-Dámela…-Scorpius se apresuró a tomar a Ángela del regazo de Willy- si la dejas caer, me matan…pero primero yo te mató con mis propias manos.
-Tranquilo, ya te la doy….hey niña…vas a dejarme sin cabello-protestó Willy mientras Ángela tensaba con fuerza sus cabellos con la mano, entre los tres estuvieron un rato convenciéndola para que lo soltase.
-Lo bueno de esto Willy es que al parecer le gustas a la nena, ella solo jala el cabello cuando entra en confianza- dijo Scorpius acomodándose sus propios cabellos para alejarlo de las manos de su hija. Los otros dos chicos rieron.
-A Ángela le gusta el cabello rubio- agregó Willy.
-Le llama la atención…está rodeada de pelirrojos- agregó Scorpius – en realidad ella está en la etapa de agarrarse de todo, en una exploradora, cualquier cosa capta su interés e intenta tomarlo con sus manos, empezaré a preocuparme en serio cuando empiece a gatear.
-Nada de objetos de vidrios en las mesas bajas, cómprate unos protectores para las tomas de electricidad y una barrera para las escaleras- dijo Willy, los otros dos chicos lo miraron extrañado. ¿De dónde sacaba esas cosas?
-Tengo cinco hermanos pequeños….soy todo un experto…menos cargándolos…siempre se me hizo difícil- explicó Willy.
-Es extraño- dijo Gustav cruzándose de brazos, de pronto la expresión de su rostro se tornó seria, sus ojos azules cristalinos sin embargo lucían conmovidos.
-¿Qué pasa?- preguntó Scorpius.
-Es que es demasiado insólito- dijo Gustav- dejamos de vernos un tiempo y ahora tienes una hija. Todo sucedió demasiado rápido.
-Ya no somos unos niños- dijo Scorpius- es solo eso…..crecimos
-De todos nosotros quizás tú eras el que declaraba que jamás formaría una familia y….aquí estás….amarrado hasta el cuello…..sin embargo al parecer…estás absolutamente feliz- dijo Gustav.
-Ya te llegará la hora- dijo Scorpius- te lo recomiendo…los niños….hacerlos es bueno….vaya que si….pero reírte con ellos, criarlos…es lo mejor que puede pasarle a una persona.
-Si salimos vivos de esto…..creo que me buscaré a alguien ….seriamente- dijo Gustav.
-Yo también- dijo Willy.
-Encontrar una chica que soporte a Willy será tarea de titanes- dijo Gustav guiñándole un ojo a Scorpius
-Ya lo creo que si…..no necesitará una novia….sino una niñera- contestó Scorpius.
-Hey…hey…que estoy aquí presente- reclamó Willy- ¿para qué diablos voy a necesitar una niñera? O es una especie de fantasía sexual…porque si es así….
A este punto Scorpius y Gustav lloraban de la risa. Siempre era bueno tomarle el pelo a Willy, este al primero los miró un poco desconcertado, luego accedió a reírse de sí mismo. Era tan bueno estar así, rememorando los momentos de compañerismo y complicidad que compartieron en Durmstrang.
Cuando terminaron de reírse, los tres se miraron fijamente, la sonrisa de sus labios fue muriendo y dando paso a una expresión indefinible en sus caras. De pronto, la realidad de los hechos cortó su momento de diversión. Los tres cayeron de pronto en tierra de nuevo. Su niñez se había acabado abruptamente, interrumpida por una serie de acontecimientos que afectaban a todos en el mundo mágico, los tres maduraron a la fuerza, las bromas escolares y los momentos que vivieron ya eran pasado, jamás regresarían, incluso ese colegio que tanto amaban, Durmstrang, jamás seria lo que fue, muchos murieron defendiéndolo, sus antiguos compañeros, personas que jamás volverían a ver. Gustav y Willy, estaban en otro país, ahora lucían orgullosos sus uniformes de aurores británicos, hecho que no pareció desapercibido a Scorpius, sus dos amigos abandonaron la seguridad que les ofrecía seguir viviendo en Alemania alejados de esa confrontación y sin embargo, vinieron a pelear por una causa que sentían como suya, después de todo, Inglaterra solo era la primera en caer, si la perdían, seguirían los demás países. Ellos demostraron ser más perspicaces que muchos gobernantes mágicos, no era una guerra local, era la batalla de todos los magos. No podía sentirse más orgulloso de sus amigos, él, por descontado, era el jefe supremo de todos los wargs. Las cosas habían cambiado para siempre. La pelea final se acercaba y seria un combate a muerte, los tres lo sabían, quizás no volverían nunca a verse o quizás si….pero todo pendía de un hilo.
-Cuídate Scor- dijo Willy mientras le daba un apretón de manos. Ellos dos saldrían para Londres esa misma tarde, buscarían sobrevivientes en los escombros de la ciudad incendiada y luego partirían para Edimburgo. Muchas otras brigadas de aurores se dispersarían en otras ciudades de Inglaterra, la batalla seria casa por casa.
-Pase lo que pase….salven sus pellejos….son mis mejores amigos….los necesito vivos- dijo Scorpius.
Draco contemplaba la escena y sintió una mano en su hombro, giró la cabeza y sus ojos chocaron contra los de Harry.
-¿Hablaste con Marina Merrey?- preguntó Harry.
-Si…y la dejé libre también-respondió Draco.
-Supuse que lo harías, ya Rosemberg está advertido… estará esperándola, ¿le diste su varita?- dijo Harry malhumorado. Contra su mejor criterio esa chica estaba libre. Draco utilizó todo su poder de convencimiento para lograr su autorización. Sin embargo, eso le acarrearía problemas con el gobierno mágico…a ambos.
-Lo hice- contestó Draco, su mirada se posó escrutadora sobre Harry- ¿Por qué nunca me contaste de esa piedra de resurrección?
-Evidentemente la chica no se guardó nada para ti. Solo te diré: No era de tu incumbencia- dijo Harry a la defensiva- pensé que ese asunto estaba olvidado y enterrado. Además…me asombra que no sepas nada acerca de ese asunto…se supone que tú que eres un Walpurgis y lo sabes todo.
-Contestando a tu pregunta: Soy un walpurgis pero no lo sé todo…existen muchas cosas en el mundo, mucha magia que no comprendo y que no conozco- dijo Draco- el aprendizaje de un Walpurgis nunca termina….siempre pensé que los cuentos del Breddle el Bardo era solo eso…cuentos….no que las reliquias mortales verdaderamente existieran.
Al parecer Draco estaba destinado a tropezarse con la piedra de la incredulidad muchas veces. Tampoco creyó nunca la leyenda del Guerrero y la Hechicera, el tiempo dio el veredicto final y los hechos le demostraron que su escepticismo le jugaba en contra.
-Para mi gusto….ya sabes demasiado….sé que Hermione te contó sobre los horrocruxes- dijo Harry.
-Era mi esposa, intentábamos no guardarnos secretos- dijo Draco- a veces fallamos estrepitosamente, pero en ese asunto en particular fue sincera. ¿Ella conoce algo sobre la piedra?
-Hermione me ayudó con ese misterio . Si, ella lo supo todo alguna vez, al igual que Ron, pero ya no lo recuerdan…..yo me encargue de eso- dijo Harry.
-Cada día me sorprendes mas Potter….que lastima que no resultaste Slytherin…tienes todas las cualidades para encajar perfectamente en mi casa- comentó sarcásticamente Draco.
-No fue fácil tomar la decisión de hechizar a mis mejores amigos….- dijo Harry-pero sentía que existía mucha gente involucrada, simplemente los protegí. Si algún día llegan a enterarse no me perdonarían
-Hermione lo haría….esa es su mejor virtud…saber perdonar….No le des tanta cuerda Potter ni te justifiques conmigo, creo que yo en tu lugar hubiese hecho lo mismo- dijo Draco- tus secretos, como siempre, están a buen resguardo conmigo. Espero reciprocidad.
-Deberás comprometerte a no revelar nada de este asunto- dijo Harry.
-Rose lo sabrá, ella lee mi mente- dijo Draco. Harry frunció el ceño en desacuerdo.
-¿No puedes ocultarle nada?-preguntó Harry.
Lamentablemente para mí y para todos los involucrados, no puedo ocultarle nada a Rose ni siquiera mis propios sentimientos, pensó Draco pero no respondió a la pregunta en voz alta, sino que se desvió el tema.
-Puedes confiar en los dos Walpurgis- dijo Draco- esa piedra es un arma con el cual no contábamos.
-Lo inevitable de lo improbable- dijo Harry –el hecho es que estoy seguro de que Nott la encontró en el bosque prohibido y que la hizo funcionar de alguna forma, lo que sucedió en los calabozos del Ministerio es suficiente evidencia para mí. No sé si sabe lo que es, una reliquia mortal, pero está consciente de su poder.
-Maldita casualidad-dijo Draco- pudo encontrarla cualquiera….pero fue él…quizás uno de los pocos magos, apartándote a ti, a mí y a Rose que realmente puede convocar su poder.
-La muerte la creo- dijo Harry- y según lo que me has dicho, la muerte es una de las caras del Oscuro, quien en este momento posee el cuerpo de Nott. Marina Merrey afirma que ya no es humano. ¿Qué opinas tú?
-Tendré que comprobarlo de primera mano- dijo Draco- si sangra obviamente es humano por lo cual puede morir. Sin embargo son las manifestaciones de poder oscuro que lo acompañan a lo que temo, la he enfrentado en dos ocasiones, en la primera me salvé casi por suerte, en la segunda casi muero. Rose se le enfrentó y ha salido ilesa, obviamente porque dentro de ella está el guerrero walpurgis. Ella tiene la espada….la espada que lo derrotó una vez. El Oscuro la odia y la teme.
-Entonces mi sobrina es la señalada a enfrentarlo- dijo Harry.
-En teoría….e hipotéticamente yo también puedo tomar esa espada, comparto el poder de Rose, y sin duda lo haré, reclamarla, no expondré a Rose a enfrentarlo. Ese es mi problema. Al parecer puedo deshacerme de la parte humana de Nott, pero no estoy seguro de poder destruir a un Dios
-Marina afirma que él ya no es humano- dijo Harry.
-Entonces…..mucho peor para nosotros- respondió Draco con voz sepulcral.
-Algo no cuadra…o Marina Merrey miente o simplemente no hemos sabido interpretar sus palabras- dijo Harry-no puedo creer que estemos tan jodidos.
-No apostaría ninguna de las dos. No es que algo no cuadre….es que algo falta.
-Crees que ella no dijo todo lo que sabe- dijo Harry.
-Si Marina Merrey ocultó alguna información a mí….es porque sin duda no puede revelarlo- dijo Draco.
-El poder del Dragón levantará el sol, también dijo eso- dijo Harry- pienso que se refiere a ti.
-No…no soy yo- dijo Draco- no tengo tanto poder- sin embargó él tenía una idea aproximada de quien era. Realmente no tuvo que darle tantas vueltas, en seguida supo de quien se trataba.
-La ausencia del sol sin duda forma parte del hechizo para separar los mundos- dijo Harry- si amanece….se rompería o debilitaría el poder de ese Dios Oscuro.
-Es justamente lo que pienso- dijo Draco- pero no es asunto sencillo y quien tiene que hacerlo….al parecer tiene la orden precisa de cómo y cuándo deberá hacerlo.
-¿Quién?- dijo Harry.
-El warg-dragón, Octavius, el romano que odia los Walpurgis….por lo que entiendo….por muy buenas razones….piensa que estamos malditos…no soy quien para rebatirle la opinión….a veces pienso lo mismo, todos los días esto es como una bendición y una maldición- dijo Draco.
´-¿Por qué lo dices?- preguntó Harry.
-El compromiso….las dudas….la tentación de hacer uso indiscriminado de tu poder y de lo que sabes- dijo Draco- un verdadero quebradero de cabeza, pone a prueba a cualquiera. Imagínate que yo algún día sucumbiera a un delirio de grandeza y decidiera gobernar al mundo. Nadie, absolutamente nadie podría detenerme, ni siquiera tú.
-Casi prefiero a Nott- dijo Harry riendo nerviosamente. Y no era que él nunca se hubiese planteado esa posibilidad….pero inesperadamente, confiaba en el buen criterio de Draco Malfoy y sobre todo en su estabilidad mental.
-No bromees con esto- dijo Draco bien serio-No sé si yo sería peor que Nott, probablemente no, de lo que estoy seguro es que el egoísmo de mi acción haría que mi magia se tornase al lado de la maldad absoluta. La única diferencia es que yo seguiría siendo mortal. Sería un desastre de dimensiones colosales, pero no duraría para siempre, yo en algún momento moriría y todo volvería a su cause. Por eso….es que Nott en poder del Oscuro es tan peligroso…si él ya no es humano, estamos condenados a una eternidad en tinieblas.
-Solo si él gana- dijo Harry.
-Y no ganará- contestó Draco.
-¿Ha existido algún Walpurgis que se convirtiese en un mago tenebroso?- preguntó Harry.
-Nunca- respondió Draco- existen advertencias muy claras al respecto. La dirección de nuestra magia es benéfica, creativa. Aunque en la historia de la orden ha existido muchos magos con claras tendencias hacia el lado oscuro. Yo mismo soy un ejemplo, domino tanto la magia blanca como la oscura, pero trato de no extralimitarle, se que ambas caras de la magia son útiles en momentos dados. La magia es magia…simple como eso. Sin embargo, jamás abuso de ella. Aprendí la lección siendo un niño.
-Voldemort jodió unas cuantas vidas ¿cierto?- dijo Harry.
-Fue una lección que debimos aprender y no lo hicimos. Bajamos la guardia y ahora estamos metidos en mierda hasta el cuello- dijo Draco.
-Hablaste ya con el tal Octavius por lo que veo- dijo Harry-¿confías en él? ¿Qué te dijo?
-Fue enviado por el propio Merlín….que mas puedo decir al respecto, me ofreció pruebas irrebatibles y consistentes sobre su misión- dijo Draco-reveló su propósito…sin añadir ninguna palabra más de tu interés. Lo referente a su relación con la Orden de Walpurgis quedará registrado en los anales. Rose es la heredera del Legado y si llegado el día ella considera necesario hacerlo público será su decisión, porque yo…no pienso hacerlo.
-Entiendo tu secretismo….pero me disgusta. ¿Acaso el warg te dijo la fecha del apocalipsis?- preguntó Harry ganándose una mirada asesina de Draco.
-Ya estamos metidos en nuestro propio Apocalipsis por si no te diste cuenta Potter- dijo Draco- pero no….lo que me contó Octavio simplemente es una triste historia….de índole personal y sin embargo con muchas implicaciones históricas para la orden y de suma importancia para la existencia y el futuro de Rose. No insistas, no diré nada, después de todo me la debes por ocultarme las Reliquias Mortales.
-¿Tu conclusión hasta ahora?- preguntó Harry.
-Estoy segura de que estamos de acuerdo acerca de lo que pretende Nott con la piedra de la Resurrección y la forma en la cual va a atacarnos y créeme cuando te digo que no será agradable.
-Difícil es matar lo que está muerto ¿No es así?- dijo Harry.
-No pueden morir….pero pueden ser destruidos- dijo Draco- cuéntamelo todo acerca de ese objeto y veremos que puede hacerse.
0o0
Hugo estaba seguro de que tendría que aguantarse la reprimenda del año por hacer lo que hizo, pero ni modo, no estaba arrepentido.
Él y Lily estaban en su habitación en el cuartel, con un libro abierto y un pergamino, los dos objetos sustraídos de la biblioteca del castillo de Duhm, además de eso estaban con un ordenador portátil.
-Díctame las palabras de nuevo- insistió Lily. Hugo le quitó la computadora, trabajarían más rápido si él leía y transcribía al mismo tiempo. El alfabeto ohgam podía ser una pesadilla. Ellos dos estudiaron runas en el colegio, pero a Lily le costaba captar el sonido de las letras.
-No te olvides de abrir el archivo ejecutable del desencriptador- dijo la chica inclinándose sobre Hugo, al punto que rozó su pecho con la cara de joven. El chico dejó de teclear en el acto. El aroma de ella y la vista de su cuerpo eran suficientes para distraer a cualquiera. Sobre todo a un adolescente virgen que hacia todo lo posible por contenerse.
-Lily….vuelve a tu sitio…por favor- dijo Hugo.
La chica volvió a sentarse en su lugar, cruzo las piernas y se dedicó a observar toda la faena de Hugo. Ella ese día llevaba unas mallas, botas militares y una falda bien corta, todo negro, lo cual hacia bastante contraste con su piel blanca y su cabello rojo, corto hasta los hombros. Hugo la miraba de vez en cuando, ese nuevo look le sentaba muy bien a Lily, lucia bien bonita, él por descontado seguía vistiendo el aburrido uniforme de auror. Trató de enfocarse en el trabajo, ya habría otras ocasiones para besos y caricias entre los dos. Al parecer tantos años consagrados a las computadoras y los juegos de video finalmente tendrían un fruto útil. Hugo observó durante semanas como su hermana y el señor Malfoy daban vueltas sobre la constitución mágica y sobre ese maldito libro. Estuvo pensándolo y dio con la respuesta lógica, el texto era incoherente porque estaba cifrado. Entonces, la clave era emular a las viejas desencriptadoras que usaron los aliados para descifrar los códigos de los alemanes en la segunda guerra mundial. Por supuesto, Hugo no tenía en su poder una maquina "Enigma" pero tenía una computadora, lo cual, desde su punto de vista era mucho mejor.
-Entonces…llegó el momento de la verdad-dijo Hugo antes de apretar ENTER, las letras cambiaban a ritmo vertiginoso sobre la pantalla, los dos chicos miraban su obra extasiados. Hugo sonrió al ver el resultado de la desencriptación.
-Lo tenemos- exclamó Hugo, él y Lily se abrazaron eufóricos.
-¿Servirá?- preguntó Lily. Aun desencriptado el texto seguía ilegible para ella. Pero de todos los resultados posibles, había una certeza del 98% o eso era lo que Hugo argumentaba.
-No lo sé- dijo Hugo- me supongo que el Sr. Malfoy será el que dé el visto bueno.
-Y yo supongo que sabes que sustraer objetos de la biblioteca Walpurgis sin autorización está penado con la muerte. No sé cómo diablos lo hiciste…pero lo hiciste…lograste sacarlo del castillo. Hugo Weasley: excelente mago...muy buena cabeza….total desapego a las reglas….estoy tentado a darte el titulo de Walpurgis honorario, calificas completamente- Hugo y Lily giraron abruptamente para ver a Draco Malfoy apoyado con los brazos cruzados junto a la puerta. Su figura era adusta e impresionante como siempre, pero por la expresión de su cara se notaba su disgusto. ¿Cómo diablos había entrado Malfoy a ese sitio y no se dieron cuenta?
Los dos chicos no supieron que responder. Ninguno podía asegurar si eran amenazados en serio o Draco Malfoy les estaba tomando el pelo.
-Me asombra…ahora resulta que los hijos de Weasley y Potter resultaron ser unos delincuentes juveniles- comentó Draco mientras se acercaba lentamente hasta ellos, Lily le abrió espacio arrastrándose por el suelo. Draco se inclinó para estudiar el raro aparato rectangular con pantalla y teclado. Un artefacto muggle de seguro, una de esas computadoras portátiles.
-No lo robamos…lo tomamos prestado- dijo Lily un poco nerviosa después de ser atrapada infraganti- bueno…Hugo lo tomó prestado.
-Gracias nena….vamos a ser un matrimonio muy solidario entre nosotros- comentó Hugo un poco dolido.
-Es que tú lo tomaste….yo solo te estoy acompañando- dijo Lily- Hugo…no seas así…no pretendo evadir responsabilidades. Pero me toca….lo que me toca. Pena de muerte de seguro no está en el contrato matrimonial.
-Nadie va a morir por este asunto…pero estoy considerando algún tipo tortura medieval- comentó Draco y eso fue suficiente para demostrar que no hablaba en serio. Su sentido del humor era tan negro como la garganta de un lobo, sin embargo la gente terminaba acostumbrándose o por lo menos, eso aspiraba.
-Tampoco creo que exista una clausula sobre torturas- dijo Lily siguiendo el juego- Hugo, acepta que tú robaste el libro.
-Vaya forma de delatarme. Y así y todo….voy casarme contigo…estoy loco- dijo Hugo rodando los ojos.
-Ya me diste un anillo-dijo Lily levantando su mano y enseñando la alianza ganada de sí misma- así que no puedes arrepentirte.
-Las mujeres son criaturas volubles….aprende eso muchacho y te irá bien en la vida-dijo Draco tratando de no reírse con los dos chicos. Le daba gracia…como anunciaban públicamente su intensión de casarse y ambos todavía eran unos chiquillos. Les deseaba suerte, pero sobre todo cordura, para casarse y formar una familia se necesita un poco más que ganas y amor, si lo sabría él, ellos necesitaban madurar. Sin embargo no ofrecería un consejo, ambos tenían padres, su opinión estaba de mas, aun así admiraba la valentía de los dos chicos, que tenían a toda la familia en contra…la historia se repite…una y otra vez-además, jamás confíes en un animal que sangra una vez al mes y no se muere….eso decía mi estimado abuelo Abraxas Malfoy.
Lily iba a protestar ofendida, pero Draco la interrumpió.
-Pero es de conocimiento público que mi abuelo era un imbécil misógino y mi abuela una señora bastante díscola, afortunadamente yo heredé la altanería pero jamás lo misógino- dijo Draco- que les puedo decir, un poco de historia familiar Malfoy para aligerar el ambiente. En fin, me has provocado un disgusto tremendo Hugo Weasley…no lo creí de ti…o si lo creí, después de todo tu madre se llama Hermione Granger, mujer curiosa e inteligente como pocas, pero no pensé que te atreverías. Sin embargo, noté la ausencia del libro y solo consideré un culpable…tú.
-Yo sabía que usted se enteraría, solo era cuestión de tiempo, pero trate de apresúrame para lograr mi objetivo. No se queje tanto señor Malfoy, yo solo decidí tomar el toro por los cuernos, ni usted ni Rose avanzaban nada - dijo Hugo- soy su ayudante…pero también tengo cerebro…¿lo sabía?
-Yo agregaría curiosidad insaciable e iniciativa a tus escasas y sobrevaloradas virtudes- dijo Draco- explícame lo que hiciste…sorpréndeme.
-Llegue a la conclusión que el texto estaba cifrado- explicó Hugo.
-Eso ya lo sé- contestó Draco cansinamente.
-Entonces programé un desencriptador- dijo Hugo- tanto para los párrafos concernientes a la constitución mágica como para aquellos que a usted le interesan del libro.
-¿Y me imagino que no le contarías a tu prometida el contenido y nuestras teorías?- preguntó Draco cautelosamente.
-Soy un hombre de honor, usted me hizo jurar que no lo contaría a nadie y así se hizo- dijo Hugo.
-No me dijo nada…doy fe de eso- dijo Lily-pero yo como su futura esposa acepté respaldarlo sin importar las consecuencias.
-Bien por ustedes dos…una buena mujer siempre debe seguir a su pareja- dijo Draco- Ahora….obtuviste algún resultado.
Hugo giró la pantalla de la computadora a Draco, el hombre leyó en la pantalla y sonrió satisfecho. Al parecer, el maldito muchacho sabía lo que hacía.
-Hugo Weasley…partirás de inmediato al Castillo de Duhm, examinaras con esta "cosa" otros textos de mi interés, permanecerás allí hasta que yo ordene lo contrario- dijo Draco.
-¿Ese va a ser mi castigo?… ¿alejarme de toda acción en un lugar perdido del mundo?- reclamó Hugo.
-Por Merlín, deja el dramatismo, estamos en Irlanda…este país no clasifica como inaccesible- dijo Draco-Y si…será tu castigo…por entrometido….tú mismo te lo buscaste, para tu desgracia y mi suerte, resulta que ahora eres el sujeto valioso en este asunto.
-Yo voy con él- dijo Lily.
-Pues no tengo problema, también te lo has ganado- dijo Draco- pero no distraigas a mi hombre.
-Mi padre no me dará permiso- dijo Lily- y no quiero escaparme.
-No te preocupes por Potter….lo convenceré….no pondrá objeciones…el castillo es inexpugnable, el lugar más seguro posible, pero quizás tu madre deba ir con los dos…como chaperona- dijo Draco- solo por si acaso, no conviene dejarlos solos tanto tiempo. Ustedes dos han armado un buen lio con su compromiso y yo no voy a ser su cómplice. No soy del agrado de buena parte de su familia y con razón, no me buscaré más problemas. Además, puesto que Hugo Weasley al parecer tendrá que hurgar en esa maldita biblioteca por si hay más libros "encantados", lo necesito puro y casto un rato más.
Hugo y Lily se enrojecieron hasta la raíz del cabello. Draco tuvo que toser para no reírse a carcajadas debido al azoramiento de los dos jóvenes. Cuestión de costumbres, disimular sus emociones, él todavía tenía una imagen de cascarrabias que mantener, pero se estaba divirtiendo de lo lindo. Además, el hallazgo inesperado de Hugo Weasley le alegró el día
0o0
Se encontraron en medio del bosque, a ella no le fue difícil escaparse de la prisión, tardarían horas en darse cuenta. Le debía mucho a Draco Malfoy, el gran mago se convirtió de pronto en su salvador. El cuervo logró ubicarla rápidamente. Todo estaba preparado para su huida. Walter Rosemberg estaba dispuesto a todo, incluso a enfrentar el exilio solo por estar con ella. Llevaría a Marina a un sitio seguro y luego regresaría para ayudar a Scorpius. Si ganaban, él dejaría su puesto en el consejo warg y escaparía con ella. Era lo decidido, era lo pactado. Más allá de cualquier mal presagio, ellos se querían. Y no podían hacer caso omiso de ese sentimiento.
-Estás lista- preguntó Walter, ella asintió.
-Entonces nos vamos- dijo Walter.
-No ahora, primero creo que nos debemos algo tú y yo- respondió Marina.
Frente a frente, ambos se miraron. Ella parecía tan etérea como un hada a pesar de estar vestida con un pesado vestido de terciopelo verde y una túnica oscura con capucha. Marina se descubrió la cabeza, su cabello rubio caía sobre su espalda, una cascada dorada que le llegaba hasta el final de la espalda. Sus manos temblaban mientras se quitaba el abrigo y también cuando empezó a desabotonar su vestido, finalmente lo dejó caer a sus pies, Walter no podía quitarle los ojos de encima, ella era preciosa tanto en su exterior como en su profundo interior. Nadie como él leía las complejidades de esa chica que insólitamente contra todo pronóstico llegó a amar. Eternamente triste, solemne y fría...trágica como una heroína de antiguas sagas…al mismo tiempo tan real…y era suya…su amor era suyo. Walter finalmente conquistó a la más inalcanzable de las mujeres, Marina conmovió y enamoró a una criatura que no era humana pero con el corazón más noble y leal que hubiese conocido. La mujer estaba frente a él, más hermosa que nunca, vulnerable y poderosa al mismo tiempo en su desnudez.
Ella se acercó a él y le ofreció sus labios, Walter correspondió a su beso con ansia. Marina fue quitándole poco a poco la ropa. El hombre temblaba de pies a cabezas de pura excitación contenida, la cabeza le daba vueltas y cada vez que la tocaba, sus manos ardían como si estuviese cubiertas de llamas, después de algunos apasionados besos ambos se echaron en la hierba. Marina miraba el cielo oscuro, mientras percibía las manos de él recorriendo su cuerpo.
De pronto los ojos oscuros de Walter la enfocaron directamente.
-¿Estás segura de esto?- preguntó él bastante serio.
-¿Qué sucede?-preguntó ella.
-Nunca he estado con un ser humano- confesó él incomodo.
-Yo nunca he estado con un warg- respondió ella con calma.
-No sé si seremos compatibles- agregó Walter.
-No veo que te haga falta nada para llevarlo a cabo- dijo ella sonriéndole picara mirando su hemisferio sur en donde una imponente erección la apuntaba.
-No me refiero a "eso"…es que…no quiero que te asustes- dijo él besándole un pecho.
-¿Asustarme con qué?- preguntó ella curiosa.
-No puedo hacerlo en forma humana, quizás con el tiempo y la práctica lo consiga, pero ahora no….estoy demasiado…emocionado- dijo él en voz baja, ganándose un profundo beso de parte de ella.
-Walter…yo confió en ti…sé que no me dañaras- dijo ella- y yo …..yo...lo siento…pero yo también tengo cosas que confesarte- ella cogió su mano, la apretó contra la suya y la colocó sobre su vientre. Él entendió…y lo aceptó como un hecho natural dada las circunstancias. Walter Rosemberg lograba comprenderla totalmente a diferencia de los demás, eso siempre supuso la diferencia.
-No me importa…yo te amo- dijo él.
Walter extendió sus alas negras de cuervo, su pálido cuerpo empezó a delinearse, esculpiéndose como el de una estatua, las venas brotaron debajo de su piel, su cara no cambió, pero sus ojos se tornaron completamente negros, la mirada precisa de un cuervo, fría y despiadada. Era una visión asombrosa e intimidante, pero ella no se amilanó, le parecía lo más increíble del mundo. Marina Merrey entendió que a diferencia de muchos wargs, él no podía copular sino asumía parte de su lado animal.
Esa noche sellarían su unión, se lo debían, habían esperado mucho tiempo, intentando escapar uno del otro. Pero el sentimiento siempre fue más fuerte que la razón.
El warg se tendió suavemente sobre la mujer, con sus alas agitándose sobre los dos, no era posible ningún preludio amoroso, ambos estaban desesperados por tenerse, ella estaba húmeda y el warg no tuvo muchos problemas para deslizarse en su interior. Sin embargo las dimensiones fueron un poco molestas para Marina al principio, lo cual hizo que saliese un grito de su garganta, pero ella terminó adaptándose, luego de un momento de pausa en donde él la miraba asustado, ella contoneó sus caderas descaradamente para indicarle que continuase.
Fue intenso y feroz, después de todo, él era un animal y ella no tenía ganas de contenerse, pero también fue dulce y placentero. Era amor, amor en su pura expresión física, ella no dejaba de sonreír con los ojos cerrados mientras él la tomaba, por primera vez Marina sentía como le hacían el amor. Valió la pena, todo sufrimiento y vejamen valió la pena solo por ese momento de felicidad. Su blanca piel y su cuerpo delgado y frágil contrastaban con el poderoso físico del warg, los gemidos y jadeos de ambos se confundieron con los sonidos del bosque. El warg la tomaba con fuerza, empujaba dentro de su cuerpo con ímpetu, pero no era desconsiderado, se ocupaba de su placer con atención. Llegaron al clímax al mismo tiempo y él se desplomó sobre ella, besando su cara y sus labios. Se quedaron dormidos unas horas….entonces cuando yacía sumergida entre los brazos de su amante, Marina de pronto abrió los ojos...la expresión de su cara era terror absoluto.
Una nueva visión….un presagio….junto con el anterior, hechos que se encadenaban y se encadenaban….Marina empezó a sudar y a temblar descontroladamente. Tenía que volver a la fortaleza, a su celda y a sus cadenas…una cadena con el nombre de un solo hombre. Ella sabía que sellaría un futuro muy diferente al que había diseñado con Walter si lo hacía, pero una vidente se debe a sus profecías, está atada a estas hasta que se cumplan, no podía escapar tan fácil, ella también tenía su papel en esa historia, si intentaba evadir esa responsabilidad, el mal seria mayor. Además una promesa la ligaba, se lo prometió.
Marina miró a Walter con lágrimas en los ojos, el warg dormía despreocupado a su lado. Ella besó sus labios suavemente. Se aferró tanto a sus palabras de amor, que ella creyó, quiso creer que todo sería diferente para ellos dos, creyó en la esperanza de que si se marchaban juntos, lograrían evadir la funesta visión de ambos. Pero no era así.
Sin embargo, ella jamás olvidaría ese momento, ni tampoco sus sentimientos por él. La única vez que la calidez llegó a su corazón, la única vez que se sintió querida y valiosa para alguien.
-Recuerda siempre que …te amo- dijo Marina antes de alcanzar su varita y lanzar un poderoso conjuro de sueño sobre él. Cuando Walter despertará quizás la odiaría, quizás no, pero ya estaría fuera de su alcance.
Vivir encadenados es su suerte,
se aman con un anhelo que no mata
la posesión, y el lazo que los ata
desafía a la ausencia y a la muerte.
Tristán es como el bronce, oscuro y fuerte,
busca el regazo de la pulida plata;
Isolda chupa el cáliz escarlata
que en crespo matorral esencias vierte.
Tristán e Isolda de Efrén Rebolledo
