Mentiras

Por: Jenny Anderson

Disclaimer: Todos los personajes pertenecen a Naoko Takeuchi ella es inmensamente rica, yo no, esto es sin fines de Lucro solo de entretenimiento, para misión insana

personaje: Haruka Tenou

Color: 07 Negro

Palabras: 466

Nota.- Dedicado a Gaia Sole(Erol Haruka) por siempre darme ánimos, nena aquí esta tu dosis Lunar, sería una especie de continuación a Prohibido, pero no es necesario leer esa viñeta para encontrar sentido a esta.

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Haruka era una mujer de acción, no era la clásica chica que espera en lo alto de la torre a que el príncipe azul llegue en su ayuda, jamás lo había sido y estaba segura que jamás lo sería, de hecho ella no había encontrado un príncipe si no una princesa, y su princesa tampoco era una damisela en apuros, era una chica de acción como ella misma, por que para conseguir algo se debía de trabajar para conseguir lo que se quería, y ella lo supo desde un principio, desde que decidió entrar al mundo de las carreras que le esperaba un camino lleno de obstáculos que ella había sorteado con tenacidad y ferocidad.

Con la misma ferocidad con la que luchaba como Sailor Uranus, con la misma pasión con la que defendía a la princesa de la luna, pero en algún punto, en algún momento su camino se había torcido, había pasado de la luz en su vida, a la oscuridad, al negro que él vestía con aquella desfachatez que parecía ya ser parte de ella misma, y no era capaz de entenderlo, ¿Por que demonios lo buscaba?, por que se dejaba enredar en sus brazos, en su piel, no lo quería, de eso estaba segura, pero le encantaba tenerlo bajo ella, escucharlo gemir su derrota, dejar marcas en su piel, arañar su espalda con sádica satisfacción, no había amor en sus encuentros, pero lo suyo era la cosa más ilógica de todo cuanto le había pasado.

Por que lo buscaba, lo acorralaba, le roba besos ardientes en lugares en que podían ser descubiertos, por que el respondía a su juego con la misma dedicación, también la buscaba, la acorralaba, la poseía en lugares impensables e inimaginables, a veces el hablaba aparte de gemir y jadear, la atosigaba con preguntas, con frases.

-"A puesto a que recordaras esto cuando estés con Michiru"- le decía mientras maltrataba su piel con sus dientes sin dejar marcas, a diferencia de ella, el parecía querer dejar las marcas no en su piel si no en su alma, en un intento de joderla aun más de lo que ya lo estaba haciendo y él desgraciado lo estaba logrando, pero por supuesto ella jamás lo aceptaría.

-"Cállate y continúa"- le ordenaba ella y él la obedecía, tomaba sus caderas con fuerza y continuaba con aquellos movimientos sensuales y entregados

El arrepentimiento venia después, cuando llegaba a casa y se sentía pegajosa, sucia, con el aroma del chico en cada poro de su piel, cuando Michiru la recibía con una sonrisa y ella debía evitarla argumentando cansancio, para meterse a la ducha, temiendo que la chica descubriera el aroma de aquel chico en su piel.

-"Maldito Kou"- murmuraba siempre en la ducha, pero sabia que al otro día volvería a caer

Notas de la autora:

Uhm la verdad es que siento que le falto mucho, habrá otra de estos dos, espero que si me salga como quiero. Espero sus comentarios