Hot Touchdown
Cap 36
Emmett Pov
Escuchar el "sí" de sus labios hizo que en mi corazón rebosara de felicidad. Una parte de mí aún estaba un poco perpleja, logrando asimilar que en cuestión de meses iba a empezar a formar una familia con la mujer que amo. Quien por cierto aún dormía plácidamente sobre mi pecho.
No sé si habré apresurado demasiado las cosas pero que importaba si al final sucedería lo inevitable. Sentar cabeza. Y hacer de Rosalie Hale mi esposa y madre de mis hijos.
-Hey. Buenos días. -Susurré cuando sentí que se removió.- En respuesta ella levantó su rostro y me deslumbró con su hermosa sonrisa.
-Buenos días, Cullen. -Me dio un rápido beso en los labios. Tomé su rostro y lo acerqué de nuevo a mí.
-¿Cómo amaneció la futura Sra. Cullen?
En respuesta ella se sonrojó adorablemente.-Aún soy muy joven para que me digas señora.-Se quejó todavía sonriendo y la besé de nuevo.
-Hey nena, ¿cómo te sientes?
-Ahora que lo mencionas...-Se estiró un poco y jadeó.-Me duele el cuerpo.-Se quejó mientras se sentaba en la cama.-Pero tampoco es para que pongas esa cara, hombre.-Me dijo divertida mientras pasaba uno de sus dedos sobre mi ceño.
-Oye, yo anoche no...
-Shhhh.-Tomó con su mano mis mejillas impidiendo que dijera algo.-De anoche no me quejo sobre nada, así que no lo arruines. ¿De acuerdo?
-De acuerdo.-Contesté como pude, ella sonrió y me soltó.
-Levántate que es hora de ir donde el médico.-Me dio unas suaves palmadas en mi mejilla antes de incorporarse.
-¿Médico?-Pregunté alarmado.-Entonces si te lastime y...
-¡Ya basta Emmett!-Dijo abrochándose la bata y frunciendo el ceño.-Estoy bien, ¿entiendes?.-Preguntó mientras se hacía un moño.-Sólo necesito ir dónde mi ginecólogo para que confirme nuestras sospechas.-
-Oh.-Asentí.-Tienes razón.-Me puse de pie y la abracé.
-Ahora alístate, me iré a dar una ducha.
-¿Quieres que te acompañe?-Pregunté sonriendo de lado y viéndola seductoramente.
Ella rió.-Es muy tentador, ¿sabes?-Dijo mientras levantaba una ceja y pasaba sus brazos alrededor de mi cuello.-Pero esta vez, te agradecería que me concedieras algo de tiempo a solas. Sola.-Hizo énfasis a lo que ya no me quedó otra opción que aceptar.
-Está bien.-Murmuré y ella me dio un casto beso en los labios y se giró en dirección al baño.-Pero no tardes.-Le propine una nalgada ella se quejó.-Si no iré por ti.-Le guiñé y ella sólo rodó los ojos, lo que me hizo gracia y terminé riendo.
Una vez ya listos, salimos del apartamento. Justo cuando íbamos a entrar al ascensor, Rose se detuvo y retrocedió.
-Espera, creo que se me olvida algo.
-¿Qué cosa?
-La sortija.
-Pero si la llevas puesta.-Dije tomando su mano.
-Pues por eso.-Dijo como algo obvio, yo fruncí el ceño en señal de confusión y la seguí de nuevo al apartamento.
-¿No piensas usarla?-Pregunté algo molesto cuando vi que se dirigió al tocador.
-No esta vez.-Dijo guardándola.
-¿Por qué?-Dije ya enojado.-¿Acaso no te gusta? Eres mi prometida Rosalie y en unos meses serás mi esposa. Debes usarla.
-Si, pero no ahora. ¡Por Dios! Emmett, sólo vamos a una clínica. Además no quiero levantar rumores ni sospechas sobre nada. No por ahora.
Cerré los ojos y suspiré.-Está bien.-Dije de mala gana.
Decidí ya no presionarla, así que me relaje un poco y emprendimos nuestro camino.
Rose Pov
Después de todo lo que había pasado con el predictor, Emm y yo habíamos acordado ir al médico para asegurarnos de que no fuera una falsa alarma y mientras que el no paraba de hablar sobre el futuro bebé yo seguía pensando que tendría que haber algún error.
-¿Lista?- dijo Emm con esa sonrisa de hoyuelos que me mataba. Mientras esperábamos en la sala de espera de la clínica en la que había cogido cita ayer por la noche.
-Eso creo.- me había pasado toda la mañana portándome como una perra con él, cuando lo que en realidad necesitaba era refugiarme en sus brazos y pensar que todo iría bien. Sonreí, o al menos lo intenté, y apreté el agarré de nuestras manos antes de levantarme y caminar hacia la consulta donde nos esperaba la secretaria que no paraba de ver a Emm desnudándolo con la mirada, cosa que tampoco para él pasó desapercibida, soltó mi mano y la colocó en mi cintura, sonreí interiormente, mientras entraba a saludar a mi doctor habitual.
-Hey Ray, ¿Cómo estás?-dije mientras le devolvía el abrazo.
-Bien, Rose.-Esbozó una sonrisa honesta llena de confianza, haciendo que se le marcaran unas adorables arrugas producidas por la edad.-Tu dirás. Soy todo oídos-dijo sentándose tras haber saludado a Emm que le miraba con cara de pocos amigos.
-Pues verás... He tenido un retraso de aproximadamente de 9 a 10 días más o menos. Así que decidí hacerme una prueba de embarazo mediante un test, la cual resultó positiva y pues bueno...
-Y quieren corroborar los resultados, ¿cierto?-dijo mientras anotaba en su libreta.
Ray me pidió que le diera detalles sobre todo: anticonceptivos, atrasos incluso de nuestra propia vida sexual. Tema del cual Emmett participó muy entusiasta cuando ya me empezaba a sentir incómoda con Emm muy sumergido en esa platica decidí intervenir.
-El punto es que queremos asegurarnos si es o no cierto.
-Claro...-dijo anotando en su libreta, cosa que me ponía realmente nerviosa.- Lo que vamos a hacer es tomarte un análisis de sangre... ¿Has venido en ayunas?-Me miró y tras recibir un asentimiento de mi parte dijo-Perfecto, pues te haré un análisis y luego tendrán que esperar unos minutos para recoger los resultados ¿Si?
-Ok.-sonreí. Aunque solo quería que esto acabara ya y salir de dudas completamente. Tras hacerme los análisis Emm decidió que era buena idea salir a desayunar y despejarnos un poco de ese ambiente médico, cosa a la que no me negué. Y allí estábamos ahora sentados en un Starbucks mientras Emm arrasaba con todos los dulces que cabían en su estómago y yo disfrutaba de mi cappuccino y una galleta de jengibre
-Hey... nena... ¿Estás bien? Te noto distante.- dijo poniendo su mano junto a la mía por encima de la mesa mirándome fijamente.
-Si... solo estoy nerviosa, ya sabes... no quiero ilusionarme además esto es muy precipitado y aún no lo digiero. Estoy demasiado confundida.
-Hey... todo irá bien... es cierto que tal vez esto sea muy precipitado pero todo irá bien y seremos los mejores padres del mundo.-sonrió y yo apreté su mano. Antes de decir nada mi teléfono sonó avisándome de que ya teníamos los resultados. Caminamos en silencio sin decir nada, solo con nuestros dedos entrelazados.
Al llegar Ray nos esperaba en la puerta con los resultados en la mano... no tenía buena cara, nos invitó a pasar y a sentarnos.
-Rose... lo siento mucho...-levanté una ceja, y Emm frunció el ceño.-No estás embarazada. Lo que tienes es el inicio de un virus ¿Has estado fuera del país?
-¿Estás seguro? Bueno... Sí, estuve en México y París la semana pasada.¿Por qué?-dije en shock, sinceramente no sabía si quería reír o gritar de la emoción.
-Sí, aunque me hubiese gustado confirmarles sus sospechas.-dijo con una sonrisa a medias.- Pero me temo que lo único que puedo confirmarte es que lo más seguro es que cogieras el virus en alguno de tus viajes.
-De hecho.-giré mi cabeza para mirar a Emm durante un momento, y darme cuenta que no reaccionaba, solo miraba a un punto fijo mientras fruncía el ceño.-Comencé a sentirme mal desde mi vuelta de México.
- Lo más seguro es que se trate de un virus.-Repitió de nuevo... -Hablaré con un colega ya que yo en este campo no tengo mucha experiencia, pero se que con el no habrá ningún problema.-dijo mirándome.- Y... Emmett, amigo, hay más oportunidades, ambos están sanos y pueden seguir intentando.-dijo sonriéndole para mostrar apoyo.
Emmett Pov
Tras las insistencias de Alice&Bella de que dejara a Rose bajo su cuidado me fui a casa de Sam donde habíamos quedado todos los chicos para ver el partido entre los Knicks y Nets de NY. Cuando llegó el intermedio los chicos comenzaron a hablar.
-¿Y... cómo va el embarazo, Ben? ¿Tia ya consiguió volverte loco?- Dijo Alec riendo.
-Te juro que yo ya no sé que hacer, últimamente todo me supera, ayer Tia me despertó a las 4 am para ir a comprarle antojos y cuando llegué tras pasar por 3 markets estaba dormida. Sin importarle lo más mínimo los helados.-dijo frustrado mientras los demás reíamos. Realmente Tia lo tenía bien agarrado y lo entendía yo también estaría así si Rose...
-¿Y como va Rose, Emm? ¿Bebé en el horno?- preguntó Alec mirándome con curiosidad.
-No hay bebé, fue una falsa alarma.-dije con un suspiro. Apoyando la cabeza en las manos y los codos en las rodillas.-Sólo fue un maldito virus que cogió en México.
-Hey, hermano, está bien... quiero decir es un fiasco pero pueden intentarlo más veces ¿no?-dijo levantando las cejas sugestivamente y Sam palmeaba mi espalda como signo de apoyo.
-Eso creo... Lo positivo de todo esto es que Rose aceptó a ser mi esposa.-dije con una media sonrisa , por lo menos algo había salido bien a pesar de todo. Los chicos se alegraron mucho aunque pude notar también sorpresa de su parte y me felicitaron cuando una voz bien conocida por todos nos interrumpió.
- ¿Le pediste matrimonio cuando estaba borracha o qué onda?- apareció Leah con su melena natural que la hacia ver sexy y salvaje a la vez.
-¿Qué haces aquí?-dije mirándola con los ojos entrecerrados. ¿Por qué siempre tenía que meterse donde no la llamaba nadie?
-Duh. Vivo aquí... ¿recuerdas?-dijo como algo con una sonrisa socarrona mientras revisaba su móvil. -Y entonces, ¿lo estaba o no?
-¿Que cosa?-Fruncí el ceño.
-Ebria claro está. Porque digo para haber aceptado tenerte como esposo con lo demandante y complicado que eres.
-¡Oh vamos!-Ya me empezaba a enojar.-Yo no me quejo que te hayas comprometido con mi mejor amigo.
-¡Hey! -Se quejó Alec.
Rodé los ojos. -Bien... Uno de mis mejores amigos. -Alec sonrió en respuesta.-El punto es que tú estás loca y a Sam eso no le importa.
-En serio Cullen no sé que demonios estaría pensando Rose al querer casarse con alguien tan pesado como tú.
-Ese no es tu problema. ¡Maldición!-Rugí.
-Y a parte tienes un carácter de los mil demonios.-
-Tú empezaste.-Me quejé.
-Bueno ya déjenlo...¿Si?-Intervino Sam.
-Y si Emmett, Sam tiene razón con el tiempo...-En eso su móvil la interrumpió ¡Gracias al cielo!-Oh bueno ya vino Ryan. Me voy chicos. Se despidió de todos y de Sam, en la puerta como si no existiera un mañana.
Un silbido de Alec rompió el silencio.-No es como si nunca volverías a verla, hombre.
-Si casi te la tragas allá afuera.-Intervino Benjamín.
Le tire un cojín que el atrapó fácilmente y me miró.
-¿Qué?- preguntó desconcertado.
-Eso por aliarte con el enemigo.
-Duermo con ella cada noche, me interesa llevarme bien con ella.-dijo alzando sus cejas sugestivamente.
-Claro porque si no te llevaras bien con ella, no dormirían juntos sino que tu acabarías en el sofa y tampoco podrías tirártela.-dijo Alec riendo y haciendo que los demás le siguieran.
-Bueno ya pongan el juego.-Dije
Rose Pov
Bella se encontraba en la cocina preparando algo de comida mientras Alice no dejaba de parlotear sobre su nuevo proyecto.
De repente tocaron el timbre y Alice fue rápidamente a abrir.
-¿Cómo es eso qué estás comprometida, Hale?-Leah se puso frente a mi con los brazos cruzados.-Y con un idiota como Cullen.
-A mi también me alegra verte, querida.-Dije con sarcasmo.
-Contéstame.-Insistió.
Yo rodé los ojos.-Pues yo... ¡Achuuuuu!-Un estornudo hizo que parase para refugiarme más en mi manta y coger el pañuelo que Alice me ofrecía.-Lo siento estoy fatal.
-Ya lo veo.-dijo Leah quitándose la chaqueta.-¿Pero que te ha pasado?
-Pues yo... Emm y yo... ¡Creía que estaba embarazada! Me hice una prueba y salió positiva y yo...
-¡Espera! ¡¿Me estás diciendo que podrías estar preñada ahora mismo Hale!?-dijo Leah
-¿Vas a dejar que termine?-dije molesta. Ella solo cerró su boca con un zipper imaginario.
-El caso, llevaba unos días sintiéndome mal, incluso acabé llorando y muy mal después de hacerlo con Emm...
-Se como se siente eso.-dijo sonriendo imaginando algo mientras yo la miraba con una ceja alzada y Alice aguantaba la risa.
-¿Qué? Sam también tiene sus momentos...
-Decidí que necesitaba hacerlo oficial así que pedí cita en la clínica para asegurarme si la prueba era defectuosa y definitivamente lo era, según el doctor todos estos asquerosos síntomas se deben a una virosis que probablemente cogí cuando anduve en México...-dije suspirando.
-Uh ya entiendo... ¿y el anillo?
-Ah eso... pues, al enterarme de que el resultado de la prueba dio positivo me desmayé y cuando desperté Emm estaba a mi lado y obviamente me pilló con la guardia baja cuando me lo propuso y acepté...
-Ósea que todo esto es un malentendido ¡JÁ! ¡Lo sabía! No había ninguna manera coherente en la que tú aceptaras casarte con un gorila cómo él.
Alice y Bella estallaron en una sonora carcajada.
-¡No le digas gorila a mi novio!- Me quejé molesta.-
-Hey Leah, hablando de compromiso… aún no nos has enseñado tu sortija.-dijo Alice emocionada. Sinceramente me sorprendía que no lo hubiera dicho antes y lo agradecí internamente ya que me daría tiempo a pensar una respuesta convincente para lo que vendría a continuación. Conocía a Leah como la palma de mi mano.
-Cierto.-dijo Leah con una sonrisa orgullosa mientras nosotras mirábamos maravilladas el anillo, la verdad es que era precioso. No había ni punto de comparación a verlo en el momento que en la tv que también se veía impresionante pero no tenía nada que ver
-Wow…es precioso Leah.-decía Alice.
-Gracias. La verdad, es que creo que es la única joya que nunca me quito.-dijo haciendo que ellas rieran. Tras un momento Leah desvió su mirada hacia mi.-Déjame ver tu sortija Rose. ¿Por qué no la llevas?-Dijo mientras tomaba mis manos y las revisaba.
-¡Demonios Leah! Ya estás igual que Emmett.-Me quejé soltándome de su agarre.
-Ah! Ya lo entiendo todo... tienes dudas. Digo es normal, yo incluso tenía unas poquitas al principio pero eso no se lo digan a Sam.-dijo guiñándonos un ojo a lo que Bella y Alice volvieron a reír. Y yo solo rodaba los ojos, era obvio que Leah estaba enamorada hasta las trancas de Sam pero yo también sabía el miedo que le daba el compromiso y aceptando se estaba metiendo de lleno en uno, pero... yo si sé lo que quiero... ¿no?
-¡Rose!-alcé la vista y la miré.-Aún no contestaste a mi pregunta...
-Ah ya... el caso es... me da miedo perderlo.-dije intentando sonar convencida.
-Ya claro...busca otra excusa.-Puso los ojos en blanco.-Rose si no lo tienes claro no te cases, ni siquiera llevan un año juntos.
-Está bien.-Suspiré. -Entré en pánico al saber que "estaba embarazada". Y al desconocer quien era el padre...-Leah me interrumpió.
-Estás diciendo que posiblemente el bebé que estabas " esperando " ¡¿no era de Cullen?!-Gritó alarmada.
-Uhmm no.-Dije apenada.
-Entonces, ¿de quién?-Preguntó curiosa.-De Royce, Jacob o Steve talvez.
-¿Qué mierda estás insinuando?-Me quejé molesta.-Royce y yo terminamos hace meses y no lo he vuelto a ver. Y con Jacob, ni al caso. La última vez que lo vi fue en la boda de Rachel. En cuanto a Steve, no lo veo desde que estaba en LA.
-¡Mentirosa! Estuvieron juntos en México también.
-¡Wow! Parece que Leah te lleva muy bien la pista.-Intervino Alice.
-¿Por qué no nos contaste, que se vieron en México?-Preguntó Bella curiosa.
-No hay nada que contar.-Dije molesta.
-Oh vamos, pues entonces dime, ¿qué significa esto?-Me pasó su móvil.-Y en él pude ver varias fotos mías con Steve.
-Sólo estamos saludándonos.-Puse los ojos en blanco.
-¿Ah si? Después fueron a cenar.-Siguió pasando las fotos.
-¿Cómo demonios conseguiste esas malditas fotos?-Me quejé.
Se encogió de hombros.-Ya sabes cómo son los fans. Nada se les escapa.
Bufé.-No he estado muy activa en redes sociales, pero no creí que salieran a la luz estas fotos.-Tanto Alice como Bella empezaron a revisar sus móviles.
-Y eso no es nada. Además...
-Tienes que ver esto, Rose.-Dijo Bella pasando su teléfono.
Era una foto mía, en la que aparecía posando desnuda mientras sostenía una guitarra. Levanté una ceja. -¿Y?-Pregunté.-Ese shoot fue hace un par de años. No entiendo tu punto.
-¿Ya viste quién la publicó?-Era Steve.-Sigo sin entender por qué tanto alboroto. Sólo es un estúpido post con el #WCW
-Ajá pero esa sólo es una de sus últimas 10 publicaciones, y todas sobre ti.-Abrí los ojos como platos.
-¿Qué?-Exclamé sorprendida.-¿Están bromeando verdad?
-Ahora me entiendes.-Sonrió Leah.-Admítelo te acostaste también con él mientras estabas en México, así como lo hiciste con el fotógrafo también en un hotel.
-¡No! ¡Por supuesto que no!-Chillé.-Amo a Emmett y nunca le haría eso. Y no sé que ilusiones se habrá hecho Steve, pero fui sincera con él desde el primer momento. Lo de Garrett fue una estupidez que casi me cuesta muy caro, menos mal que fue una falsa alarma. Y me siento muy aliviada por ello.
-Osea, ¿estás diciéndome que el bebé era de Garrett?
-Había una pequeña posibilidad. Como sea ya pasó.
-Eh, si pero ahora estás comprometida.-Lo dijo en un tono como si se tratase de algo malo.
-¿Que tan malo puede ser?-Me encogí de hombros.
-Bueno no tiene nada malo. Solo si contamos que te casarías con un hombre pesado, sobreprotector, controlador, extremadamente celoso y... no olvidemos lo de cotilla. Además es un violento, sino mira cómo dejó a Garrett en la fiesta, o cómo le rompió la cara a ese paparazzi.
Mordí mi labio buscando una respuesta convincente porque aunque quería a Emm sabía que Leah tenia algo de razón.-Estás exagerando las cosas.-Contesté frunciendo el ceño.
-Rose no debes alterarte.-Intervino preocupada Bella.-Toma tu caldo y luego te daré tus medicinas.-Acarició mi cabello.-Y verás que pronto estarás mejor.-Se sentó a la par mía y me abrazó rápidamente.
-Ay, yo quiero una enfermera como Bella.-Sonrió Leah.-Eres tan cálida y amable, linda.
-Gra... Gracias. Eh yo...-Mi amiga en cuestión de segundos estaba más roja que un tomate, y eso que no tenía fiebre como yo por este estúpido virus.
-¡Bella! ¡Ayúdame!-Chilló Alice desde la cocina, lo que hizo que mi amiga volviera a la realidad.
-¡Sólo te dije que le bajaras el fuego Alice!-Iba renegando Bella mientras salía disparada hacia la cocina.
-Alice es un caos como yo en la cocina.-Comenté y Leah se echó a reír.
Mientras comíamos la cena que Bella había preparado, que debo decir estaba buenísima, Alice siguió hablando de su nuevo proyecto.
- Y bueno Alice cuéntame sobre ese proyecto en el que estás trabajando, por cierto Bells esto está de muerte.-dijo Leah.- recuérdame que te llame para cuando Sam no esté. Realmente eres toda una chef.- dijo encantada.
- Vaya…gra…gracias, quiero decir…es un honor.- dijo completamente roja, cosa que nos hizo reír. Tras una pausa Alice continuó.
- Pues… en realidad, llevo meses trabajando en mi primera colección en solitario y hace solo unos días me ofrecieron presentarla en la próxima semana de la moda.- dijo emocionada, me alegraba muchísimo por ella, desde que la conocí siempre supe que llegaría lejos.
- Wow, eso es genial.- dijo sonriendo Leah.- y… ¿se puede saber de dónde surgió la inspiración de esa colección?
- Bueno en realidad, he cogido inspiración de muchos sitios…tanto de mi infancia y las costumbres americanas y todo lo que me ha llamado la atención de mis viajes. Todo con mucho glamour.
- Tiene buena pinta.-sonrió mi amiga.- Te deseo toda la suerte del mundo. Aunque sé que saldrá bien.- le guiñó a lo que Alice sonrió orgullosa. Era entendible Leah llevaba en esto más de 10 años y sabía lo que se hacía, además ella siempre dice las cosas a la cara aunque duelan… a veces me jode que sea tan directa.
- Por cierto Leah… me encantaría contar contigo para la presentación.-dijo Alice.
- ¡Claro! Por mí no hay problema.-sonrió.- te pasó el número de mi agente y lo concretas con él, pero cuenta conmigo. Siempre es un placer ver el crecimiento de los grandes diseñadores.-Alice la abrazó y no pudimos evitar reír por el entusiasmo, y es que mi amiga era demasiado adorable.
Emmett Pov
-¡Que juego más cerrado!-Gritó Alec cuando finalizo el partido.
-A ver qué tal el de la próxima semana.
-Confió en que los Nicks ganarán la serie. –Comentaba Paul
-Uf Bueno, ya es tarde. Tengo que irme. –Dijo Benjamin viendo su móvil.-Nos vemos mañana chicos.
Paul fue el siguiente en despedirse.
-¡Oye Emmett! ¿Te vas? O ¿esperarás a Leah para el siguiente round?-Preguntó con una sonrisa burlona.
Yo bufé. –Adelántate, iré al baño antes. Y Sam, no quise llamar loca a tu chica.
-Descuida, Leah tampoco debió hablarte así.-Se encogió de hombros.
-Te espero afuera. Adiós Sam.-Se despidió Alec.
Sin más me dirigí al baño y fui a orinar. Me lavé las manos. Y antes de salir de ahí revisé mi móvil para ver la hora. Me quedé por un momento observando mi fondo de pantalla. En ella aparecía Rose. Era una foto que le había tomado hace un par de días, estaba sentada en la cama y estaba usando nada más que una de mis camisetas deportivas que le quedaban enormes. Se veía tan adorable.
Estaba enamorado de ella hasta la médula, y deseaba que pasaran rápido los meses para que se convirtiera en mi esposa. Sin pensarlo una sonrisa se dibujó en mi rostro hasta que escuché la voz de Leah otra vez. Lo que provocó que ahora si prestara atención a la hora y no al fondo de pantalla. Ya eran las 11:30 pm era hora de regresar con mi rubia.
-¡Ahora lo sé todo Sam!-Dios la voz de esa mujer si que era demasiado escandalosa.-Fue un momento de vulnerabilidad. Creyó que estaba embarazada. Y por eso terminó aceptando la propuesta de Cullen.
-Oh nena, es obvio que tu amiga está muy enamorada de él también.-Intervino Sam.-No puedes llegar a esa conclusión.
-Shhh. Déjame terminar.-Chilló.-Resulta que el papá de ese supuesto bebé no era él, sino que Garrett! ¿Puedes creerlo? ¡Garrett! Y aún así…
No soporte más y salí del baño dando un portazo ante lo que Leah acababa de confesar. Ambos se sorprendieron, más que todo Leah que abrió los ojos como platos y se calló de inmediato al verme ahí parado.
Sin decir una sola palabra. Tomé mi chaqueta de cuero, mis llaves y me largué de ahí. Estaba hecho una furia. Sam me siguió y me alcanzó en el pasillo.
-Oye viejo, debes calmarte.
-¡¿Qué me calme?!-Rugí y le di un puñetazo a la pared.-¡¿Cómo diablos crees que me siento?! ¡Odio a ese maldito!
-Hey Emmett ¿qué pasa?-Preguntó Alec llegando a mi lado.
-Esto es una mierda. Todo este tiempo... No pudo decírmelo. Hasta dejó que le propusiera matrimonio...
-¿Problemas con Rosalie otra vez?-Preguntó Alec a lo que Sam asintió.
-Deberías cancelar el compromiso-Lo fulminé con la mirada.-Mientras se aclaran las cosas, ¿no crees?-Intentó hacerme entrar en razón.
-¡¿Cómo se te ocurre?! De ninguna manera. ¡Ella es mía, carajo! ¡Es mía!-Gruñí.
-Esto no está bien, Emmett. Se está convirtiendo en una obsesión para ti-Advirtió Sam.
-Deberías darle algo de tiempo.-Sugirió Alec.
-¿Saben qué? Váyanse a la mierda.- Y sin más salí de ahí y conduje al apartamento de Rose. Medio me estacioné en la entrada del edificio y bajé de mi auto.
-Buenas noches, Sr. Cullen.-Saludó el portero.-Eh señor, perdón pero no puede dejar su auto ahí.
-Ahora no Henry
-Me llamó Harry.
-Como sea.
-Pero Señor.
Lo ignoré, y tomé al ascensor. No estaba de humor para lidiar con estupideces. Suficiente tenía ya con mis problemas. Además sólo tardaría unos segundos. Entré al apartamento de Rosalie y fui por mis cosas.
Al entrar a su habitación, no pude evitar quedarme viéndola dormir por varios segundos. Era tan hermosa. No podía entender cómo alguien con aspecto de ángel podía estarme dando tantos problemas y dolores de cabeza. Cerré los ojos. No iba a permitir que mi hipnotizara aún estando dormida. Demonios, ¿qué pasaba conmigo? Tal vez Sam, tenía razón. Nunca me había sentido así por nadie. Sacudí la cabeza y recogí mis pertenencias. Y salí lo más rápido que pude de ahí. No sin antes, dejarle una nota.
Rose Pov
Dormí tan profundamente que ni sentí la hora a la que regresó y se fue Emm. Lo único que encontré fue una nota en la mesita de noche.
"Tuve que irme antes, aliméntate bien. Y por favor no cometas ninguna imprudencia en mi ausencia. Que sigas mejor,
F. Tu futuro esposo, Emmett Cullen"
¿Que clase de nota era esta? Decidí tomar mi móvil y marcarle de inmediato a Emmett. Pero no me contestaba las llamadas... Me cansé de intentarlo, así que dejé el móvil en mi cama y fui a darme una ducha. He de decir que ya no me sentía irritada ni con fiebre. Mi apetito estaba volviendo a poco también. Busqué algo de comer en la nevera y me di cuenta que Bella había dejado algo de lasaña lista para calentar. Se iría al cielo por esto. En fin ya no tenía porque preocuparme para la hora del almuerzo. Por el momento opté por algo de cereal integral con leche de soya y una manzana.
Después prendí la televisión pero no encontré nada bueno, decidí hacer algo de zapping hasta que vi que estaban hablando de Leah. En la noticia salían imágenes de Leah y Sam mientras veían el partido de los Bulls en el United Center cuando estuvieron en Chicago visitando a la familia de mi amiga. Emm y yo los habíamos visto pero no me había percatado del precioso anillo de diamantes que adornaba su mano, cosa que los medios no pasaron por alto, no dejaban de enfocarlo mientas Leah y Sam reían al enterarse de que la cámara del beso les señalaba y como es tradición se dieron un beso mientras la gente gritaba y aplaudía. Se les veía muy enamorados podías verlo a kilómetros, tras ver el anillo de mi amiga no pude evitar acordarme del mio, que seguía guardado en el tocador. Decidí ir a por él. Cuando lo tuve puesto no pude evitar acordarme de Emm, tal vez Leah tenía razón y estábamos llevando esto demasiado lejos, quería a Emm pero no estaba nada segura de dar este gigantesco paso con solo 23 años y ni siquiera uno de estar juntos. Decidí llamarle otra vez antes de quitármelo pero nada, seguí revisando mis redes sociales mientras tanto. Me topé con demasiadas notificaciones que decidí pasar de todas ellas. También tenía un buen número de mensajes, correos, inbox WA, llamadas, etc. Pero ninguno era de Emmett. y decidí marcarle por última vez y no sé si fue el anillo que me dio suerte o qué pero contestó.
-¿Hola?
-Emmett, amor, que bueno que me contestaste, llevo mucho esperando que contestarás mis llamadas y...
-Estoy entrenando Rosalie, ¿podrías hablarme luego?
-Oh claro. No hay problema
-Bien. Tengo que colgar.
-De acuerdo. Te quiero.
-Adiós.
Ya más tarde había invitado a mis amigas a que pasaran la noche conmigo. Quienes aceptaron sin dudarlo, y esto se debía en parte a que mis hermanos habían regresado a Europa pero seguirían manteniendo una relación a distancia que esperaba que de verdad funcionara.
- ¿Pero entonces… no te dijo nada más?-dijo Bella acomodándose más en el sillón.
- No.-dije comenzando a desesperarme.- solo que estaba entrenando y que lo llamara después… ¡Ni siquiera me dijo un simple Te quiero al despedirse!- dije y lancé mi iPhone al sofá.
- Eso en Emm es raro…pero Rose tu móvil no tiene la culpa de que tu novio se estrese por un juego.-dijo Alice recogiendo mi teléfono y colocándolo cuidadosamente en la mesa.
Finalmente habíamos dejado el tema, echaba de menos a Emm y el pensar que podría estar enfadado conmigo solo me ponía peor, no ganaba para enfados con él y eso me entristecía, más aún cuando estaba tan lejos. Cuando casi estábamos llegando al final de la película mi teléfono comenzó a sonar, confundida lo tomé y me di cuenta de que era Emm, sonreí al ver su foto, era una selfie que nos habíamos hecho en París, aquel día en mi apartamento…volví a sonreír y miré la hora, solo quedaban dos horas para el partido, tal vez quería que le deseara suerte y me alegraba porque incluso enfadado me necesitaba y yo a él. Sin más espera respondí.
- ¡Hola amor! ¿Cómo estás? ¿Nervioso por…?
- Oye Rosalie…
- No, oye Rosalie, no. ¿Qué mierdas te pasa? Llevas comportándote como un idiota conmigo todo el día y no sé lo que he hecho Emm, te echo de menos y odio estar peleados y oye… si es por las publicaciones de Steve quiero que sepas que yo no…
- ¿Qué cojones estás diciendo Rosalie? ¿Qué publicaciones de Steve?- mierda, al parecer mi novio no se había percatado de ese pequeño detalle.
- Nada, ¿sabes qué? Olvídalo.-dije y aunque estaba enfadada me dolía discutir con él por sus estúpidos celos, también sabía que no lo dejaría pasar.
- Rosalie, ¿qué demonios ha pasado? ¿no leíste bien la nota que te dejé?-dijo conteniendo el aliento.
- Sí, la leí, ¿Qué tipo de carta era esa Emmett? Eres mi novio no mi padre, se cuidarme yo solita.-dije. Amaba a Emmett pero odiaba que fuera sumamente controlador.
- Pues si sabes cuidarte solita, perfecto, no me necesitas.-dijo antes de colgar. Y no era cierto sí que le necesitaba y me sentía mal por lo que acababa de pasar, no quería que fastidiase el partido por esto así que tragando mi orgullo volviendo a llamarle.
Esperé un tono, dos, iba a colgar al quinto pero contestó
- Emm yo…
- Rose.-espera un momento…-¿Alec?-dije extrañada. ¿Qué hacía él con el móvil de mi oso?
- El mismo. Perdona que tardara en contestar, Rose pero me quedé embobado mirando tu foto.-dijo. Y yo rodé, Alec, siempre seria Alec. Y esa foto tampoco era para tanto, llevaba un vestido y estaba recostada en la cama con la cabeza apoyada en mi mano mirando a Emm provocativamente. Nada fuera de lo normal.
- Alec… te agradezco los halagos pero…¿Podrías hacerme el favor de llamar a mi novio?
- No hurgues en la herida Rose.-dijo dramáticamente y resoplé.-voy en su busca.
- Gracias.- esperé un momento, les escuché murmurar hasta que contestó.
- Dice que no quiere hablar contigo.-dijo Alec al otro lado de la línea.
- Pues dile que es un completo idiota y que después no venga a molestarme.-dije conteniendo las lágrimas que amenazaban por salir y colgué.
Simplemente me tiré en el sofá mientras las chicas me miraban sin decir nada no quería hablar sobre eso asi que lo agradecí
- Hoy estrenan capítulo nuevo de "The Walking Dead" ¿quieren verlo?- dijo Bella emocionada. Tanto Alice como yo aceptamos ya que Bella nos había hecho engancharnos a ella, era su serie favorita.-¡Genial! Voy a hacer palomitas.-dijo desde la cocina.
- ¡Tráete helado!-le grité desde la sala. Necesitaba mi antidepresivo favorito.
Y así estuvimos toda la noche hasta que Alice me llamó porque me estaba quedando dormida y nos fuimos a dormir.
Emmett Pov
Justo nada más acabar el partido que habíamos ganado por solo un punto contra Indianapolis me fui al vestuario a darme una ducha y a recoger mis cosas para poder coger el vuelo a NY que había contratado horas antes. Necesitaba arreglar las cosas con Rose, aclararlo todo y enterarme de que mierda estaba pasando con ella, con Steve y con el maldito de Garret. Me pasé todo el vuelo dándole vueltas a lo que le diría y ni siquiera dormí. Llegué a NY a eso de las 4 am y el chófer que había contratado ya estaba esperándome, casi no había paparazzi era lo bueno de llegar de madrugada. Primero fui a mi apartamento a dejar mis cosas y luego me encaminé al apartamento de Rose para hablar con ella. Sigilosamente y con la llave que ella se dejó en mi apartamento abrí la puerta y entré. No había nadie en la sala. Me dirigí hasta su habitación y la ví. No estaba sola. Alice y Bella estaban junto a ella.
Rosalie se encontraba en el lado derecho de la cama, llevaba puesto un camisón rosa de seda que le quedaba increíble. Estaba enfadado pero no puedo negar que la echaba de menos en todos los sentidos. Me acerqué un poco más para verla mejor. Su perfecto rostro estaba levemente iluminado por la luz tenue que se colaba a penas por la ventana de su dormitorio. Estaba tan sumergida en el sueño acompañado de su respiración tan acompasada que se notaba en el leve movimiento de su pecho con cada inhalación y exhalación que hacía. Gracias a lo que llevaba puesto, y a su posición pude apreciar muy bien uno de sus pezones y fue ahí dónde se me ocurrió una brillante idea para despertarla.
-¡AHHHHH!-Gritó mientras se llevaba una mano hacia ahí dónde había sentido el pellizcón. Desvió la mirada y cuando me vio no pudo creerlo y gritó de nuevo. -¿QUÉ MIERDA HACES AQUÍ?-Chilló exaltada.
No pude evitar reír ante su reacción.
-¿Cuál es el escándalo?-Dijo una muy adormitada Alice, mientras se frotaba los ojos y trataba de despertarse. Al ver mi silueta también gritó.
-¡¿Quién eres?! ¡¿Qué quieres?!-Chilló alarmada mientras se levantaba de un salto pasándole prácticamente encima a Rose y prendiendo la luz de la habitación. -¿Emmett?-Yo levanté las manos en señal de paz. Y en eso la enana soltó el bote que traía en la mano. ¿Gas pimienta?
-¡Perras!-Gruñó Bella mientras se ponía una almohada sobre la cabeza. Me mordí la lengua para no reírme ante la escena.
-¡Eres un enfermo! ¡Pervertido! ¡Eso es lo que eres!-Dijo una muy colérica Rosalie que a estas alturas su rostro estaba más que rojo supongo que de indignación.
-Alice discúlpame. Mi intención no era despertarte a ti.-Puse mi mejor cara de inocente pero ella en respuesta me fulminó con la mirada y se metió de nuevo a la cama.-Puedes seguir durmiendo como Bella.
-Bella es un tronco.-Rodó los ojos y como sonido de fondo se podían escuchar los ronquidos de Bella que comprobaban lo que Alice acababa de decir.
-En cuanto a ti.-Señalé a mi prometida que aún seguía en la cama, roja, agitada y cruzada de brazos -Te quiero en la sala ahora mismo.-Dije en un tono serio y demandante. Y sin más abandoné la habitación.
Rosalie Pov
Emmett algún día me mataría del susto o de la rabia. No podía creer que el muy bestia había invadido mi propiedad a estas horas de la madrugada. ¡Por todos los cielos apenas eran las 4:15 am! Se había aparecido de la nada. Literalmente. Ya indignada y deseando ponerle fin a esta maldita invasión, me levanté de la cama. Tomé mi bata y salí rumbo a la sala donde estaba el bruto de mi "prometido".
-¿Qué coño sucede contigo, animal?-Dije furiosa ya explotando.
-¿Conmigo?-Levantó las cejas de una forma exagerada.-Eres tú la que debe darme explicaciones.-Espetó furioso.
-Si quieres explicaciones... ¿Por qué no demonios regresas más tarde? ¿Te has dado cuenta la hora que es?
-¿Y?-Respondió.
-Es hora de dormir.-Dije como algo obvio.
-Me importa una mierda la hora que sea.-Rugió.
-¡Pero a mi no, carajo! Tengo que trabajar dentro de un par de horas. Así que lárgate de una vez.
-Pues no me voy a ningún lado. He tomado el primer vuelo por algo.-Dijo con el ceño más que fruncido.
-Pues nadie te lo ha pedido.-Conteste tajante.
Enojado Emmett se levantó desde donde estaba y camino hacia mí.-No te hagas la graciosa conmigo.-Me vio hacia abajo.
-Entonces no me provoques.-Lo vi hacia arriba. Esto no tenía sentido, en serio. Un bostezo se me escapó.-Buenas noches, Emmett.-Giré sobre mis talones y me dispuse a subir las escaleras de nuevo a mi habitación.
-Oye, ¿adónde crees que vas?-Me haló el brazo de forma brusca impidiéndome continuar con mi camino.-Aún no he terminado contigo.
-¡Suéltame!-Me quejé y lo empujé cómo pude. Claro que sin mucho éxito porque apenas se tambaleó. Eso lo enojó aún más así que me levantó sin ninguna dificultad colocándome en sus hombros como un costal de papas.
-¡Juro que si no me bajas, llamaré a la policía!-Chillé. Acto seguido Emmett me dejó en el piso. Obviamente no le convenía otro escándalo de esos que manchara su historial y su carrera deportiva.
-¡Bien!-Gruñó de mala gana mientras me acorralaba contra la pared cerca de la puerta que conducía a la cocina. ¿Por qué no me cuentas sobre tu aventurilla con Steve en LA? ¿O qué hay de México? De seguro él te contagió de ese virus raro.-Dijo con desdén mientras tomaba mi barbilla con una de sus manos, obligándome a que lo viera a los ojos. Inmediatamente aparté su mano de golpe de mi rostro.
-Deja de insinuar estupideces. Entre él y yo nada ha pasado. Nada.-Dije ya indignada de la poca e inexistente confianza que Emmett tenía en mí. Lo cual me dolía. Y mucho.
Él entrecerró los ojos. Sin creerme en lo que le había dicho.
-¿Terminaste?-Pregunté ya harta de esa situación. Él seguía sin responder y vaya a saber que cosas se le pasaban por la cabeza en ese momento. Sin embargo lo que hizo a continuación me dejó atónita. Me besó. Me besó con locura y pasión. Joder. ¿Acaso tenía problemas de bipolaridad? Lo cual me asustó. Cómo pude me separé de él. Y obviamente él lo tomó a mal. Por lo que él ahora me tomó ambas manos y las colocó sobre mi cabeza mientras me acorraló contra la puerta más cercana. Justo en ese momento mordisqueó mi cuello. Cómo pude forcejé contra él, sin embargo él ahora presionó sus caderas contra las mías para inmovilizarme.
-¡Emmett!-Me quejé él sólo gruñó en respuesta y ahora pude sentir su bulto. Y no sé de dónde saqué fuerzas para quitármelo de encima. Así que en una maniobra hábil le propine un buen golpe con la rodilla en su entrepierna. Al instante el cayó de rodillas ante mí.
-¡Maldita sea, Rosalie!-Dijo con voz ahogada mientras se llevaba las manos justo ahí dónde había recibido el impacto.-Eso no era necesario.-Gruñó.
-¡Eso fue por el pellizcón!-Respondí.
-Está bien. Supongo que estamos a mano.-Emmett estaba hasta sudando y con la cara completamente ruborizada.-Pero antes respóndeme...-Dijo con gran esfuerzo.-¿El bebé era mío o de Garret?
Ahí me quedé pálida y sin saber qué decir.
-Vamos respóndeme.-Dijo contiendo el aliento.-Necesito saberlo.
-Traeré algo de hielo.-Fue mi excusa y me metí a la cocina. Cuando salí Emmett ya se había acomodado en un sofá esperándome.-Toma.-Se lo ofrecí. Él entrecerró los ojos y lo tomó de mala gana. Colocándoselo ahí en sus partes afectadas.
-Sigo esperando.-Presionó para obtener una respuesta.
-Yo agaché la cabeza y tuve que confesarlo.-La verdad no lo sé. Antes de que tú y yo volviéramos bueno... Pues yo... Garrett... Ya sabes... Sólo pasó.
Ahora Emmett ya no lucía iracundo sino más bien decepcionado.-Vaya...-Fue su respuesta.
-Entiendo si quieres terminar con el compromiso.-Dije en voz baja.
-Tonterías.-Bufó Emmett. Tirando la bolsa de hielo.-Ahora tú eres mía y tendremos tiempo para seguirlo intentando.
-¿Tuya?-Levanté una ceja.
-Sí ¿o acaso no quieres?-Fue su respuesta.
-Mira, dejemos una cosa clara, amigo. El hecho de que tú seas mi novio o prometido no significa que sea de tu propiedad.
-Tal vez...-dijo de mala gana.-pero aún así estás comprometida conmigo Rosalie, y eso significa que no puedes hacer lo que te plazca cuando te plazca.-Dijo enfadado.
-¡Emmett! Necesito dormir...Estoy harta de esta conversación. Mira, te amo, y adoro que te preocupes por mí...pero soy adulta y se cuidarme sola...trata de confiar en mí...así como yo lo hago contigo.-le dije suplicante.
-Rose...-dijo acercándose a mi.-yo también te amo.-colocó un mechón de pelo detrás de mi oreja.-Por eso me preocupo...Porque no quiero perderte.-y me besó. Fue un beso tierno pero a la vez muy demandante y ardiente.
Acabamos tumbados en el sofá.
-Emmett.-entré en razón cuando mi hombre me estaba quitando la bata.
-¿Qué?-dijo sin levantar la cabeza de mis pechos.
-Que no estamos solos.
-No importa...lo hacemos bajito.-dijo concentrado en su trabajo y yo no pude evitar reírme, este hombre no tenía remedio.
-Emmett, vamos a dormir.-Dije sentándome y separándome de él.
Él suspiró y asintió. -Está bien.-Nos levantamos del sofá y yo acomodé mi bata. Caminé tomando su mano.
-Rose.-Se detuvo y me tomó del brazo halandome hacia él. -Por favor.-Hizo una pausa.-Necesito sacarme esto de la cabeza.-Pasó una de sus manos sobre mi cuello, observándome. Como si no hubiese otra alternativa.
-Lo que necesitas es dormir y algo de ayuda profesional.-Bromeé.
-Quizá pero ahora, solo te necesito a ti.
Su boca se acercó a la mía y entonces no pude negarme. Emmett volvió a deshacerse de mi bata, y me giró haciéndome que quedara de espaldas a él. Tuve que apoyar mis manos en el sofá. Entonces él levantó mi baby doll, tiró mis bragas hacia abajo y separó mis piernas antes de tocarme. Sus dedos fueron directo a mi clítoris, trazando círculos
-Oh Emmett.-No pude evitar gemir.
Segundos después escuché el cierre de sus pantalones abrirse y posteriormente sentí que se deslizaba en mi interior de una sola vez empezando a follarme con fuerza.
-Dios, Emmett...-Yo me quejé. Él sólo tomó mi cadera con una mano y con la otra me tomó por el cabello, moviéndose con furia.
Él estaba siendo demasiado rudo. Demasiado duro y fuerte.
Como pude giré mi cabeza para mirarlo y dejé de gemir. Sus ojos se toparon con los míos y sólo entonces se dio cuenta de lo que estaba haciendo. Que yo simplemente no lo estaba disfrutando, al contrario...
Detuvo sus movimientos, y se acercó a mi, mientras acariciaba mi piel y apoyaba su rostro en mi hombro derecho. Continuó moviéndose pero esta vez pendiente de mis reacciones buscaba mi satisfacción también. Así que dirigió su mano de nuevo a mi clítoris, acariciándome cada vez más rápido. Sentí unos espasmos y él entonces besó mi cuello.
-Vamos, Rose. Hazlo.-Dijo acelerando ahora sus estocadas y los movimientos con su mano y unos segundos después yo me corrí, haciendo que el gruñera en respuesta.
Él se retiró de mi interior y me volteó para verme a los ojos. Pude notar algo de culpabilidad y deseo en ellos. Emmett me besó con dulzura en los labios, apretando su cuerpo contra el mío y acariciando mi rostro.
Luego tomó la parte posterior de mis rodillas y me alzó en el aire. Yo gemí al sentirlo hacer esto, quedando justo encima de su erección.
Mi espalda chocó ahora contra la pared mientras las manos de Emmett me sujetaban fuertemente por la cintura. Apreté mi cadera contra la suya, haciéndolo jadear y sus manos apretaron mi trasero mientras su boca chocaba contra la mía con deseo y volvía a introducirse en mi.
Esta vez Emmett fue dulce conmigo. No fue lento, pero si fue constante, dando en el punto exacto con cada embestida. Yo gemí sosteniéndome de su cuello y sus hombros mientras el me follaba viéndome a los ojos. Yendo mas rápido hacia el final, el consiguió que me corriera, dejándose llevar y derramándose en mi interior. Finalmente me bajo hasta que mis pies tocaron el suelo y entonces dejó caer su cabeza en mi pecho, dejándome escuchar su agotada respiración que iba a descompás con la mía.
-Dios…. –dijo con la voz entrecortada- soy un idiota. El levantó su cara para mirarme y entonces pude ver como se sentía
-Emmett, no… -dije en un intento por ser comprensiva.
-¿Al menos si querías hacerlo?
-Bueno tampoco es como si me has obligado- dije acariciando su rostro. Él sonrió un poco aliviado.-Y si, quería hacerlo porque eres insoportable cuando te enfadas.
-Lo cual pasa muy seguido.-Bufó.
-Últimamente...Pero no por eso tenias que ser rudo al principio.
-Lo siento-Dijo con la cabeza gacha.-No quise... Dios, lo siento de verdad.-Dijo ahora viéndome a los ojos.-No estaba pensando con claridad y...
Yo asentí.
-No volverá a pasar, lo siento.
-Esta bien.
-Te quiero.-dijo mirándome de una forma que me derritió.
-Yo también.-sonreí dejando un besito en sus labios.-pero vamos a dormir ya por favor.-dije suplicante a lo que rió.
-Ok...
Me encaminé hacia las escaleras pero cuando fui a poner el pie en ella Emm me alzó en volandas.
-¿Qué haces?-dije divertida alzando una ceja.
-Tengo que practicar. Ya sabes...por la boda.-me guiñó un ojo y no pude evitar reír. Tras otro beso me subió en volandas hasta la habitación de invitados donde me dormí al instante que mi cabeza tocó la almohada.
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Hola! Regresé :$ Perdón por abandonarlas pero he pasado muy ocupada :/
En fin espero que les haya gustado el cap Me pueden decir que les pareció y que esperan para el siguiente o siguientes xD
Gracias por sus reviews guests, milidemily, Nelita Cullen Hale, Nadiia 16, Dayan Hale, Vane Stevens, Selena16 y a todas quienes aún siguen la historia a pesar de todo xD
De igual forma gracias a Paula por su gran colaboración en este cap xD
Nos seguimos leyendo(:
Un abrazo :3
