¡Hola! Por fin un nuevo capítulo y el principio de la última parte. Recordad que la historia original pertenece a chaton weasley y los personajes (algunos XD) a J. K. Rowling. Un beso!
Capítulo 37: El secreto de Thomas
Hermione se encontraba triste. Aquel día, Ron cumplía un año. Ron, su hijo, al que llevaba al menos diez meses sin ver. Desde la partida de Thomas, Hermione no se había dado ni un minuto de descanso; cuando no hacía nada, se preguntaba qué habría sido de su hijo, a quién se parecería, si había empezado a hablar, a caminar… ¿seguiría vivo, al menos?
Ginny, por su parte, estaba al límite ante aquel panorama. ¿Debía de parar todo ese desastre? ¿Debía actuar? Finalmente, Draco aportó la solución. Aquel día, regresó en mitad de la tarde.
- ¿Qué ocurre?- preguntó Ginny.
- ¿Dónde está Hermione?
- Arriba, ¿por qué? ¿Qué pasa? ¿Por qué has vuelto tan temprano?
Draco estaba increíblemente alterado.
- Ayúdale a hacer las maletas. Se marcha- ordenó.
- ¿Por qué?
- Sabes muy bien por qué- respondió él, con el mismo tono de voz.
Ginny pasó a Maya a su padre y subió las escaleras al momento. Draco se sentó en una silla a intentó ser cariñoso con su hija, pero ella no estaba dispuesta a aceptar sus mimos, después de haber sido tan duro con Ginny.
- Siento mucho haberle chillado así a mamá, hija, pero Hermione está en peligro. Tenemos que protegerla.
Entonces la niña sonrió y abrazó a su padre.
- Gracias, cariño. Lo necesitaba. Dime, ¿me has echado de menos?
La mirada de Maya se clavó en el pelo de su padre. La niña, que pronto cumpliría los dos años, se sentía igual de atraída que siempre por la claridad del pelo de Draco. Esto le resultaba gracioso, puesto que ella había heredado el color.
- Tu pelo es muy bonito, papá, como el de Maya.
La niña se echó a reír y Draco continuó jugando con ella hasta que Hermione y Ginny bajaron.
- Está lista- comentó Ginny, mientras Hermione estallaba en lágrimas.
- No quiero irme. Te lo suplico, Draco, dejad que me quede aquí… dejadme. Haré todo lo que queráis.
Entonces Maya se echó a llorar también, pero Ginny la cogió al momento y se la llevó al salón para consolarla. Al momento, Hermione se tiró a los pies de Draco.
- Te lo suplico, deja que me quede. No quiero irme. Haré todo lo que quieras. Yo… yo… yo… yo…
Draco se agachó y la abrazó.
- No te estoy vendiendo. Sigues perteneciendo a Ginny, pero estás en peligro, Hermione. Ha estallado una nueva guerra… y las primeras víctimas potenciales son los hijos de muggles. Tenemos que esconderte. Venga, sécate las lágrimas.
La esclava esbozó un amago de sonrisa.
- De acuerdo. Ahora, marchémonos- Draco ayudó a Hermione a incorporarse y se dirigió al salón- Venga, Ginny. Te vienes con nosotros.
- No, tengo que ir a buscar a Molly al colegio dentro de un rato. Iré a verla por la noche. Lo necesitará.
- De acuerdo- añadió él, besándola en la frente- Cuida de mamá por mí- dijo a su hija.
Hermione esperaba en la puerta a que Draco volviese a por ella. al hacerlo, la abrazó y ambos se transportaron.
Hermione llegó a una pequeña calle.
- Toma, lee esto- ordenó Draco, tendiéndole un trozo de papel.
"El C.G de la Orden de los Huérfanos se encuentra en el nº3 de la Plaza Willow". Aquellas palabras resultaban familiares a la esclava.
- ¿Está bien?- nada más asentir, la chica vio una casa aparecer delante de ellos- Después de ti.
Entonces Draco cogió la maleta de Hermione y dejó que pasara ella primero. Después de cerrar la puerta, dejó la bolsa al lado del perchero.
- Espera aquí.
- Dra…
- Calla. Vendremos a por ti dentro de poco.
Draco salió del recibidor y dejó a Hermione allí sola, esperando. Pasados unos minutos, empezó a impacientarse de tanto esperar, hasta que escuchó unos pasos. Al fijarse en la puerta por la que Draco se había marchado, observó que un niño pequeño se dirigía hacia ella.
- Por Merlín…- se sorprendió, llevándose las manos a la boca- ¡Ronny! Ronny, ¿eres tú?
- Ma, ma, ma, ma, ma, ma.
Hermione corrió hacia el niño y lo besó en el cuello.
- ¡Mi bebé! ¡Oh, cariño, cómo te he echado de menos!
El pequeño la miró y se llevó las manos a la boca, intimidado por aquella mujer que estaba tan contenta por verlo.
- ¿Me das un beso?
El niño dudó.
- ¿Le das un beso a mamá?
Después de mirar a su padre, Ronny le dio un enorme beso a Hermione.
- Gracias, cariño- murmuró ella.
- Buenos días, Hermione- dijo Thomas.
Sin embargo, ella lo ignoró por completo. Al momento llegó Draco y, viendo la situación tan tensa que se había creado, decidió intervenir.
- Ven, Hermione. Vamos a explicártelo todo- la esclava lo miró con frialdad, pero lo siguió de todas formas- Siéntate.
Hermione obedeció mientras Thomas y Draco tomaban asiento en el sofá de enfrente. Ronny se liberó del abrazo de su madre y optó por vagabundear por el salón.
- Os escucho. ¿Qué estamos haciendo aquí?
- Protegerte- respondió Draco- Como te dije, ha estallado una nueva guerra y Voldemort ha empezado a mover ficha, así que los primeros blancos serán los "sangre-sucia".
- ¿Y por qué a mí? No soy más que una esclava sin vida, pero hay otras personas que lo han ayudado- replicó ella, mirando a Thomas.
- Porque estás muy cerca del fundador de la Nueva Orden.
- ¿El fundador de la Nueva Orden?
- Thomas.
- Así que era ése tu secreto, tirarte al cuello de Voldemort. No te creía tan inmaduro.
- ¿Inmaduro? Creo que eres la única que lo piensa- ironizó él.
Hermione lo miró fríamente.
- ¿Y qué tengo que hacer, entonces?
- Quedarte aquí- ordenó secamente.
- ¿Quién te crees que eres? No eres nadie para darme órdenes.
- Hermione- suspiró- Hacemos esto para protegerte.
- ¿Protegerme? ¿Por eso también secuestraste a mi hijo, para protegerme?
- ¿Secuestrarlo? No lo habría hecho si te hubieras interesado un poco por él.
Hundida, Hermione tomó a su hijo en brazos y se encaminó hacia la puerta principal. Sin embargo, el niño empezó a llamar a su padre a gritos.
- Hermione, ¿qué estás haciendo? Hermione, déjalo.
Ronny chilló aún más fuerte e intentó zafarse; ella, al comprobar lo que estaba haciendo, lo soltó y se encerró en la primera habitación que encontró.
Toc, toc, toc.
Ningún ruido.
- Hermione, abre la puerta- suplicó una voz muy conocida de la esclava.
Hermione no contestó.
- Hermione, como no abras la puerta te juro que la tiro.
Ella no cambió su actitud, sino que siguió sin moverse.
- Muy bien.
La esclava no tuvo tiempo de reaccionar cuando la puerta se abrió.
- Hermione… no me digas que has hecho la colada.
- ¿Desea algo más, ama?- preguntó ella, divertida.
- Hermione, comprendo que estés enfadada conmigo…
- ¿Enfadada contigo? De eso nada; en realidad te odio. Dices ser mi amiga y ni siquiera has sido capaz de confesarme dónde estaba mi hijo. ¿Por qué? ¿Por qué has estado mintiéndome durante tanto tiempo?...
- Porque Thomas me lo pidió.
- ¡¿Thomas?! ¡¿Y yo qué?! ¿Acaso no tenía derecho de saber dónde se encontraba mi hijo? ¿De saber si estaba vivo y bien? ¿Sabes hace cuánto que no duermo más de cinco horas seguidas? ¿Sabes lo que es despertarse por la noche después de haber soñado, por enésima vez, con la muerte de un hijo?
Ginny agachó la cabeza, avergonzada. Al momento, una joven mujer entró en la habitación con Ronny, rompiendo el silencio que allí reinaba.
- Buenos días. Me llamo Janet y tengo que dar de comer al niño. ¿Le gustaría hacerlo a usted?
Hermione esbozó una dulce sonrisa.
- ¿Quieres que lo haga mamá?- preguntó la niñera.
- No…- respondió el niño.
- Es igual- contestó Hermione, decepcionada.
- ¿Quiere venir conmigo?
Hermione aceptó su ayuda y la siguió.
- Lo sentaré en mis rodillas mientras le da la papilla.
- Deje de tratarme de usted, por favor.
- Sólo si tú también me tuteas.
- Trato hecho.
La joven nodriza fue a buscar un potito, antes de sentarse junto a Hermione.
- Venga, vamos a comer.
Entonces el niño se echó a reír, mostrando el principio de un diente, en la encía.
- Hoy es un día muy importante para nuestro Ronny- explicó Janet. El niño la miró fijamente- ¿A que sí? Primero, el diente que ya está saliendo. Después, los primeros pasos que hemos dado esta mañana y encima mamá viene a vivir con nosotros- murmuró ella, sonriendo.
Hermione, por su parte, se sentía bastante mal al ver la complicidad que había entre la niñera y Ronny.
- ¿Te ocupas de él a menudo?- preguntó la esclava.
- Podríamos decir que llevo seis meses siendo su niñera.
Al borde de las lágrimas, Hermione cogió el potito y comenzó a dárselo al niño. Él pareció haber olvidado el incidente anterior, porque no dejaba de sonreír a su madre.
- Hermione.
Ella seguía dándole de comer.
- Hermione- repitió Ginny- ¡Hermione!
Ronny miró a Ginny antes de girar la vista hacia su madre y comerse una nueva cucharada de papilla.
- Estoy ocupándome de mi hijo. Tengo que recuperar el tiempo perdido, así que vuelve más tarde.
Ginny se sentó al lado de Hermione.
- Cuando acabe de comer te enseñaré la casa comentó la pelirroja.
- No tengo intención de alejarme de él.
- Puede venirse con nosotras. ¿A que sí, cariño? Vamos a enseñarle la casa a mamá.
Ronny sonrió antes de pedir una nueva cucharada.
- Tiene bien merecido su nombre. Es todo un tragón.
- No hay nada que pueda interponerse entre Ronny y la comida- comentó la niñera, mientras el bebé abría la boca- ¿Quieres cogerlo?
Hermione dudó por un momento.
- No quiero hacerlo a la fuerza; aún me teme un poco.
- Ahora que le has dado la comida te tiene de todo menos miedo.
Janet no dejó tiempo a Hermione para que se negara e inmediatamente colocó al niño sobre ella. Algo reticente, el niño olvidó todas sus penas cuando vio el tarro y trató de coger la cuchara.
- Oh, no, vas a mancharte entero.
Hermione recuperó el cubierto y siguió dando de comer al niño. Thomas la miraba fijamente, aunque se mantenía apartado. Al vaciar por completo el tarro, Ronny sintió la presencia de su padre y le tendió los brazos.
- Quédate con mamá mientras visitamos la casa.
Hermione lanzó una gélida mirada al susodicho mientras Ronny pedía que lo cogiera, nada más hacerlo, Thomas lo puso en el suelo y le cogió de la mano.
- ¿Coges la otra?- preguntó a Hermione, quien aceptó la petición aunque sin mirarlo a la cara- Vamos, Ginny.
La pelirroja le dirigió una sonrisa y los siguió. Entonces los cuatro llegaron al recibidor.
- Aquí están la cocina, el comedor y el salón. En esta habitación hacemos la colada, aunque ya la conoces- bromeó Ginny- y aquí está el cuarto de baño de los chicos.
Entonces bajaron las escaleras y se encontraron con un pasillo.
- A la derecha hay tres habitaciones para los miembros.
Hermione se dirigió a la habitación de la izquierda, divirtiendo a Thomas.
- Éste es el cuarto de las pociones- explicó Thomas, abriendo la puerta.
Al entrar, Hermione descubrió una enorme caverna.
- Podrás venir aquí cuando quieras.
Después de echar un vistazo al laboratorio, Hermione salió sonriendo.
- ¿Qué hay en la otra habitación?
- La sala de entrenamiento. Hay que estar preparados para lo que sea- aclaró Thomas, mientras Hermione se dirigía a las escaleras.
De vuelta al piso bajo, subieron hasta el primero. A la derecha se encontraban otras tres habitaciones y el cuarto de baño de las chicas. El cuarto de Thomas estaba justo al lado. Muerta de curiosidad, Hermione echó una ojeada dentro del último cuarto.
- Qué egoísta. Tienes la habitación más grande y con cuarto de baño incluido. Tiene que ser estupendo ser el líder.
Exasperado, Thomas cogió a su hijo en brazos y bajó a la anterior planta.
- Para que lo sepas, Thomas tiene la habitación más grande porque la comparte con Ronny y porque también es su despacho. Siempre ha querido estar cerca de su hijo.
- No como otros… En fin, ¿cuál es mi habitación?
Ginny le lanzó una incrédula mirada y, a continuación, le señaló la habitación.
- ¿Estás de broma? No voy a dormir con él.
- Sí. Las habitaciones son para los miembros. Además, así podrás ocuparte de tu hijo.
- No voy a dormir en la misma habitación que él.
- Claro que sí- respondió una divertida Ginny- Es una orden.
- De acuerdo, ama- respondió Hermione, antes de darle con la puerta en las narices.
- Hermione. Hermione, soy Thomas.
La joven permaneció sentada en el suelo, sin levantar la cabeza.
- ¿Vas a quedarte ahí?
- Sí- murmuró ella.
- Hermione, es la hora del baño de Ronny. ¿Quieres ocuparte tú?
- No.
- Estoy seguro de que le encantaría pasar algo de tiempo con su madre.
- Su madre… ¿por qué tendría que serlo ahora?
Thomas se movió y se sentó a su lado.
- Comprendo que me odies…
- Yo…
Él no le dejó terminar la frase puesto que le puso un dedo en los labios.
- Escúchame. Me gustaría explicarte todo lo que ha pasado hasta ahora, pero Ronny es más importante. Me gustaría que, cuando esté delante, nos respetemos y aparentemos ser una familia feliz. Te ha echado mucho de menos y no quiero que lo pase igual de mal ahora que has vuelto.
Ronny dejó de jugar en la otra punta de la habitación y la atravesó a cuatro patas, poniéndose delante de su madre.
- ¿Es cierto que hoy ha empezado a andar?
- Sí. Ha sido esta mañana, cuando le he dicho que ibas a venirte a vivir con nosotros. Llevaba tiempo intentándolo, pero hoy por fin lo ha conseguido.
Hermione se echó a reír antes de coger a su hijo en brazos.
- ¿Y bien? ¿Vas a bañarlo?
- No. Será mejor que lo hagas tú; a mí aún no me conoce lo suficiente.
Thomas y Ronny se dirigieron al cuarto de baño. Hermione los escuchaba riéndose. Al levantarse, observó que la habitación estaba distinta; había muchas fotos de ella por las paredes. Al sentir curiosidad por el ruido, decidió ir también al baño.
- ¿Puedo pasar?- preguntó, dubitativa.
- Claro que sí- contestó Thomas- Mira, mamá quiere venir a jugar con nosotros.
Feliz como pez en el agua, Ronny empapó a sus padres.
- ¿Quieres que os deje a solas?
- ¿Qué significan las fotos de la habitación?- preguntó Hermione.
- Ginny y Draco las tomaron para que Ronny te conociera. Le he estado hablando a menudo de ti.
Entonces, Hermione se puso a jugar con su hijo ante la atenta mirada de Thomas.
- Deberíamos acostarlo después.
- ¡No son más que las diez!- exclamó Hermione, sorprendida.
- Es que esta noche celebramos el cumpleaños de Ronny.
Hermione sonrió.
- ¿Quieres acostarlo?
- No va a querer.
- Será algo complicado- explicó él- pero lo conseguirás.
El joven se alejó del cuarto.
- Venga, vamos a secarte y a acostarte.
Entonces el niño se echó a llorar.
- Venga, cariño. Estás muy cansado. Vamos a la cama.
- No…- replicó el niño, frotándose los ojos.
Hermione cogió al niño en brazos y lo secó, mientras el pequeño seguía gruñendo.
Próximo capítulo: Siempre esclava
Hola a todos! Bueno, no os imagináis las ganas que tenía de traducir este capítulo! XD. La verdad es que me lo imaginaba más espeso y que tardaría mucho más… pero qué va! Por fin otro ambiente! Por fin algo de acción! Por fin van a resolverse todas las dudas! La verdad es que la parte anterior se me estaba haciendo eterna y algo pesada; qué bien ha sentado el cambio! Qué os ha parecido? Vaya, por lo visto Thomas tenía montada una rebelión… habrá que ver si lo consigue (esperemos que sí, después de tantos capítulos XD). Ay, qué gusto da ver a Hermione cuerda, a la Hermione de siempre, sin los quebraderos de cabeza que tenía antes. Espero no tardar mucho con el siguiente. Un beso!
Lynette P. Broderick: hola! Pues ya me estoy leyendo el primer libro de "Crepúsculo" y me está gustando bastante! Aunque se me hace raro haber visto la película antes de leer el libro, es muy distinto. Ay, Robert Pattinson (suspiro, suspiro). A ver qué tal el resto. Bueno, espero que la historia de Thomas vaya aclarándose poco a poco. Al menos ya sabemos que está tramando una rebelión y me imagino que la casa será el cuartel general. Tengo ganas de ver a los demás miembros, aunque ya cuento con Draco y Liam. Y por fin Hermione recuperó la compostura! Menos mal que su hijo la ha "perdonado" (si se puede decir así) por que si no se volvía loca de remate. En fin, a ver qué tal está el siguiente capítulo. Un beso!
Ninna Black: hola! Bueno, no te preocupes; ahora soy yo la que está liadísima con los exámenes, clases, trabajos… qué ganas de terminar! Pues sí, la reacción de Hermione me pareció terrible, incluso tal vez un poco ooc; menos mal que ha vuelto a ser ella misma. Tal vez necesitara saber qué estaba pasando a su alrededor; después de todo todos lo sabían, menos ella y eso también es injusto. Por otro lado, lo bueno (o malo, según se mire XD) de la historia es que muchas cosas no se explican hasta el final, como el plan de Thomas. Por suerte no tardarán mucho en aparecer los detalles! Gracias por comentar y un beso!
RociRadcliffe: hola! Bueno, más que irse por culpa de Hermione, creo que Thomas se marchó para protegerla, así como a su hijo. A saber qué hubiera pasado de quedarse con ella. por suerte la distancia ha venido bien a Hermione y, al menos, le ha servido para comprender algunas cosas, como el plan de Thomas. A ver qué pasa en el próximo cap. Un beso!
Luna Farién: hola! Vaya, MUCHAS FELICIDADES! No me lo puedo creer, después de todos los reviews que me has dejado y lo mucho que hemos hablado por aquí, parece como si le pasase a alguien bastante cercano XD! Vaya, y de cuánto estás? Cuéntame todos los detalles! Perdona por ser tan cotilla, pero es que hace mucho que nadie cercano se queda embarazado! Cuenta, cuenta, que si la historia es buena la uso para un fic! XD. Respecto al fic, me da la impresión de que Hermione nos ha dejado muy descolocados a todos; no es muy normal esa actitud en ella. Por suerte ya vuelve a ser la misma! Y en cuanto a Thomas… triunfará o fracasará contra Voldemort? Espero que no lo maten. Un beso y felicidades de nuevo!
Solange: hola! Sí, yo también estoy muy emocionada! Además, me da la impresión de conocer a los lectores; son ya tantos capítulos que os considero bastante cercanos! XD. Bueno, yo creo que Hermione sí que quiere a su hijo y mucho (sobre todo después de este capítulo), pero necesitaba tiempo para ella y para entender las cosas. Creo que todas estábamos en vilo con el plan de Thomas! La verdad es que algo me imaginaba, pero nunca una rebelión así de grande. Ni mucho menos que Thomas fuera el jefe! Mira, ahora que me lo recuerdas voy a escribir a la autora de "Mal&son" para ver si sube pronto (es que tarda años en subir un capítulo! XD). Gracias por comentar y un beso!
