Los Siete Dragones

Por Marce-chan

Capítulo 37

Tobi no quiso hablar más sobre Maki y Zeref, así que la reunión se centró en la fiesta de bienvenida que se la haría a Maki en el festival del Hanami. Pero al final yo me sentía tan intranquila que, junto a Levy, decidimos abordar a Alzack y a Tobi de modo que Natsu tuvo que marcharse sin mí.

-¿Hay cosas que no nos dijeron, verdad?-les pregunté sin rodeos cuando todos se hubieron ido.

Alzack y Tobi se miraron incómodos.

-Pueden decírmelo, no lo divulgaré…

Alzack desvió la mirada, al contrario de Tobi que mantenía sus ojos fijos en mí.

-Sé que algo pasa, lo averiguaré de todas maneras-repliqué.

Alzack miró a Tobi y el Exceed asintió.

-Makaa-chan confía mucho en Lucy-san-le dijo a Alzack-Incluso estuvo dispuesta a sacrificar su vida por mantenerla a salvo. Y Levy-san ha sido su mejor amiga desde siempre.

Alzack asintió en acuerdo y tomó aire.

-Maki está convencida que dentro de poco tendrá que pagar por sus crímenes-nos dijo.

-¿Crímenes?-repetí sin dar crédito a mis oídos.

-Ya saben-explicó Alzack-Todo lo que se vio obligada a hacer cuando estuvo bajo el poder de Acnología.

-Lo suponía…-murmuró Levy.

Todos la miramos.

-¿Lo suponías?-le pregunté.

-Si-respondió Levy-Quien sabe que actos horribles se habrá visto obligada a hacer bajo órdenes de Acnología, es evidente que busca redención.

-Ya veo…-murmuré comprendiendo.

-Lucy, Levy-dijo Alzack-Sabemos que está tramando algo, pero no sabemos lo que puede ser, quería pedirles un gran favor.

Lo miramos en silencio.

-En lugar de dedicarse a los preparativos de la fiesta, por favor estén al pendiente de Maki-dijo Alzack.

-¿Quieres que la vigilemos?-preguntó Levy de inmediato.

Alzack suspiró profundamente y asintió con la cabeza. Intercambié una mirada con Levy.

• • •

Vigilar a Maki era más complicado de lo que habíamos pensado, ella siempre salía pasada la medianoche cuando ya todos en Magnolia dormían; Organicé turnos con Levy y a cada una nos correspondía una noche, ni ella ni yo les dijimos nada al respecto ni a Gazille ni a Natsu, sabíamos que ellos no podían guardar el secreto, en especial Natsu. Así que cada dos noches me escapaba, era difícil para mí alejarme de él, pero me había comprometido a vigilar a Maki y lo cumpliría sin importar nada. Nada pasó durante casi dos semanas, Maki solo se quedaba en el tejado de la torre más alta del gremio, observando al cielo; Pero justo la noche anterior al Hanami sucedió algo inusual, eran casi las 2 de la mañana cuando de la nada comenzó a nevar en plena primavera, mientras yo me lamentaba por no haber llevado un abrigo, Makinami se sobresaltó y se puso de pie.

-Bienvenido.

Di un respingo, alguien apareció delante de ella, un chico alto y rubio, por un instante pensé en Kamui, pero no era él.

-Nami-chan-sonrió el chico y la abrazó.

Cuando se separaron pude verlo con claridad, era Eve Tearm de Blue Pegasus.

-Que sorpresa-sonrió ella.

-Como siempre tan perceptiva, Nami-chan-sonrió él.

Fue agradable verla sonreír así después de tanto tiempo, se sentaron en el tejado.

-¿Ha venido Tora-chan contigo?-preguntó Maki.

Eve negó con la cabeza.

-He venido con Hibiki-respondió-Cana lo invitó al Hanami.

-¿Cana?-murmuró Maki.

-Sí, ellos están saliendo-respondió Eve.

Así era, no hace mucho Hibiki y Cana habían formalizado su relación, era normal que Maki no lo supiera, pues no hablaba con nadie.

-No lo sabía-murmuró Maki gratamente sorprendida.

-Bueno, es obvio-dijo Eve encogiéndose de hombros-Me he enterado que solo sales de noche y evitas a la gente.

-¿Quién te ha dicho eso?-replicó ella.

-¿Qué no es cierto?-respondió él.

Maki se enfurruñó sin responder, Eve se rió ante su expresión caprichosa y la estrechó con el brazo.

-¿Porqué no vino Tora-chan?-preguntó ella para cambiar el tema.

Eve se separó y se puso tieso.

-¿Eve-kun?-preguntó Maki al notar el cambio en su comportamiento.

Él suspiró profundamente.

-Nami-chan…

Ella lo miró, expectante.

-Tora ha sido convocado a Era-respondió Eve-Y por lo que sé también David-san.

Maki dio un respingo y desvió la mirada.

-Bueno…-murmuró en voz muy baja-Eso no me sorprende…

-Lo sé-respondió Eve con desaliento.

Se quedaron callados un largo rato, no pude evitar inquietarme, era evidente que Eve sabía algo importante.

-Nami-chan… ¿Qué piensas hacer?

-¿Mmm?-murmuró ella distraídamente.

-El Consejo…

-Lo sé-sonrió ella-No te preocupes, pensaré en eso después.

-¿Después?-exclamó Eve-Pero Nami-chan…

-El Hanami es lo único en lo que quiero pensar por ahora-sonrió Maki.

-Nami-chan…

-Eve-kun-replicó ella-Deja de preocuparte, todo estará bien.

-No te dejaré sola esta vez-dijo él decididamente.

-Ya veremos-sonrió ella sin mirarlo.

-¡Nami-chan!-replicó él algo molesto.

Maki lo miró y acercó su rostro ligeramente.

-Ha-Na-Mi.

Eve se separó nervioso y sonrojado. Maki soltó una risita.

-Siendo así-dijo Eve aclarándose la garganta-Si lo que te importa es el Hanami deberías descansar.

-¿Descansar?-repitió ella confusa.

-Claro, no resistirás el día despierta si te desvelas toda la noche-respondió Eve-Te recuerdo que el Hanami es mañana.

-Buen punto-sonrió ella dándole un toque en la punta de la nariz con la yema del dedo-Como siempre tan listo, Eve-kun.

Eve se estremeció ante el contacto, sonrojado hasta el tope. Me sorprendió ver a Maki en esa actitud, con Gray era todo lo contrario, cohibida a más no poder, pero eso no confirmaba ni negaba nada, era difícil deducir cual de los dos le gustaba.

-Voy a tomar prestado tu hombro un rato-dijo ella-Si no te molesta, claro.

Eve la miró sobrecogido y negó con la cabeza, Maki se inclinó, posando su cabeza en el hombro de él y se durmió casi de inmediato. Decidí regresar a casa, de una cosa tenía la completa certeza, lo primero que haría en la mañana sería hablar con Eve.

• • •

Llevaba tantas noches sin dormir bien que de no ser por Natsu habría pasado el día entero durmiendo.

-Lucy… El Hanami…-me susurró al oído.

Entreabrí los ojos, ya era de día y Natsu se inclinaba sobre mí, me sobresalté.

-¡El Hanami!

-Es lo que te estoy diciendo dormilona-respondió Natsu con ternura-Buenos días.

-Buenos días-sonreí y lo tomé del rostro para darle un corto beso en la boca-Gracias por despertarme.

-Iré a ducharme y paso por ti-dijo Natsu que seguía sobre mí y acariciaba distraídamente mi cabello.

-Descuida-murmuré algo inquieta-Nos encontramos allá…

Era muy mala para mentir, desde que salíamos, nunca le había dicho a Natsu que no pasara por mí, era una costumbre ir juntos al gremio todos los días, pasara o no pasara la noche en mi casa, lo cierto era que quería abordar a Eve cuanto antes. Natsu me miró, entre la extrañeza y la irritación.

-¿Porqué?

-No es nada-respondí rápidamente-Pero pensaba pasar por Maki y Levy…

-Se supone que Maki debe llegar al final-dijo Natsu negando con la cabeza-Es su fiesta sorpresa ¿Lo olvidaste?

Con la misión secreta de vigilar los movimientos de Maki se me había mantenido al margen de la organización de la fiesta y admito que la había olvidado por completo. La expresión de Natsu indicaba que estaba molesto.

-¡Ah!-exclamé sin saber que más decir-¡Es verdad!

-¿Me ocultas algo?-preguntó Natsu bastante suspicaz.

-Natsu-repliqué simulando estar ofendida.

-Lucy-respondió él seriamente.

Intenté abrazarlo, pero él se levantó, separándose de mí.

-¿Acaso no confías en mi?-preguntó dándome la espalda.

-¡Natsu!-exclamé angustiada-¿Cómo se te ocurre decir eso? ¡Yo te amo y te confío mi vida! ¡Lo sabes!

-¿Qué ocultas entonces?-preguntó él.

Me levanté intentando alcanzarlo, pero él me esquivaba, yo no comprendía la razón de ese comportamiento.

-¿Adonde te escabulles en las noches?-preguntó de pronto.

Todo quedó claro para mi, por eso estaba molesto, había notado que salía en las noches.

-¿Desde cuándo…?-murmuré.

-Desde el principio-respondió-¿Acaso estas…?

-¡No estoy viendo a alguien más si es eso lo que piensas!-repliqué interrumpiéndolo.

-No iba a preguntar eso-replicó-Pero ya que sacas el tema…

-¡Natsu!-repliqué enojada.

No respondió, nos quedamos sumidos en un silencio incómodo.

-¿No piensas decirme nada?-preguntó.

-No puedo-respondí-No es nada malo, pero no puedo decírtelo, no aún.

-Se supone que una relación está basada en la confianza mutua-respondió él mientras se envolvía la bufanda en el cuello.

-Sí, pero esto es diferente, lo siento.

Se dio vuelta y abrió la ventana.

-Qué bonita relación-murmuró decepcionado y saltó por la ventana.