Hola, qué tal? Soy Mahe, de nuevo estoy con vosotros. No creais que hoy me dejé atrás el disclaimer, no. Por ahí anda... ; ) ¿Cómo estáis todos? Espero que genial aunque creo que ahora casi todos estáis enfrascados en los exámenes, no? Ya sabéis que para los ratitos de relax nos tendréis por aquí con todos los personajes de HH. En el último capítulo, comenté algo que, por si acaso no llegasteis a leer, os repito ahora: aunque tenemos muchos capítulos escritos, hay algunos por ahí enmedio que hay que terminar y... nos estáis pillando. Además, Nigriv tiene que pasar al word los suyos y ahora también tiene poco tiempo. Así que si veis que tardamos un poco más de lo normal en subir capi, no os extrañe pero volver, volveremos, no nos vayais a abandonar!. A ver si en estos días podemos ir adelantando algo y junto a lo que tenemos listo para subir, no tenemos que forzar el parón. De todas formas, os iremos avisando de la situación del fic para que estéis informados. Pasamos a los rr? pues vamos allá.
Daiuuch Una de las preguntas del millón en HH:.¿Snape y Mahe se llevarán bien y se aceptarán algún día? pues mira, me ha dado el punto y te voy a contestar: pues... ni idea : ) Es broma, obviamente sí lo sé pero por ahora, esos sentimientos que tienen cada uno les pertenecen a ellos y por lo que se ve, no van a salir a la luz tan fácilmente. Pero todo es cuestión de tiempo, aunque, si te digo la verdad... es más fácil que JK saque el 7º antes de tiempoque este padre e hija se quieran como tal. Que le vamos a hacer... Ya mismo tenemos el 1 de septiembre aquí! Besos.
Klau Potter¿Te cae mal Florence? jejeje, ten cuidado que luego las apariencias engañan aunque también dicen que la primera impresión es la que queda (uy, que refranera estoy, jeje) Mira que como luego cambies de opinión sobre ella... A ver si echamos un ratito y pasamos por tu retoño ; ) Cuidate, besitos.
Zalamandra: Bienvenido! o bienvenida:D Desde las 3 de la tarde hasta casi las 11 de la noche leyendo nuestro fic? wow! con algunos de vosotros batimos records, jeje. Pero por lo que veo te dejaste atrás MA: todos los escribimos conjuntamente Nigriv y yo excepto ese fic que lo escribió solamente Nigriv y es la primera parte de esta trilogía. Si no lo leiste, pásate por allí para ver de surge Virginia y lo que ocurrió en el 6º año de Harry. Lo que sí veo es que parece ser leiste los colaterles de UP. Me alegro mucho de que te gustaran. No a todo el mundo le gusta ver tanto personajes nuevos como Nora, Mark, Mahe, etc porque hacen que la historia pueda desvariar un poco y se puede llegar arelegar a otros personajes oficiales. Pero por norma general, nosotras estamos siendo muy bien aceptadas por casi todosvosotros así que nos sentimos muy satisfechas. Nuestro trabajo nos cuesta, no creais! Por lo pronto, tu llegada es puntuada con un 10: efectivamente, Florence es la nombrada por Bertha Jorkins en CdF cuando le contó a Dumbledore que había visto a Snape besándose con alguien en los invernaderos : ) Tienes muy buena memoria! Si leisteel colateral de Historia de un Master, fue cuando yaempezamos a hacer referencia a ella así que esta mujer ya venía de lejos hasta que ahora la hemos sacado a la vista de todos.Estos son los nombres que siempre decimos que JK utiliza pero no desarrolla y al final teminan sirviendonos a nosotras: el nombre será invención de ella pero la vida de estos personajes nos pertenece exclusivamente a nosotras .: ) Esperamos seguir viendote a menudo! Gracias por unirte a esta aventura que es HH ; )
Layn: Con HH vas a tener siempre eso:dudas resueltas y de pronto...más que se crean. Y sobre todo, una característica en las historias de las Guilmains: mucha ambiguedad para liaros más, jeje. Pero así se hace interesante la historia, no? ; ) Note preocupes por Nigriv, la tendrás aquí en seguida. Besos.
Lladruc: Que velocidades! pero gracias por dejar rr aún sin tener tiempo ; ) Me hizo gracia tu suposición de que Amy o quien sea sería la profesora de Herbología y la jefa de Hufflepuff, no por lo de Amy si no por ese "o quien sea", jejeje, obviamente alguien tiene que ser. Prontito lo sabrás ; ) Bye!
Paty: Hola! casi un mes de fiesta! que bien, jeje, toda una maratón sin duda : )A ver tus preguntas si puedo contestar algo... ¿por qué la gárgola el permitió la entrada a Harry? Lupin respondió a tu pregunta "... la gárgola reconoce tu poder con solo tenerte enfrente": es cierto que al contrario que ocurría con McGonagall, él ni siquiera tuvo que pronunciar la contraseña pero precisamente porque su poder es enorme, él fue el único mago capazde hacer caer las defensas de los terrenos de Hogwarts la noche de la batalla para aparecerse con Mahe muerta en el haya. Si consiguió algo así ¿qué no será capaz de hacer con una simple gárgola? Digamos que todo el castillo se rinde a su poder. JK le da poder a Harry pero nosotras se lo triplicamos, jeje. En cuanto a si él y Mahe son herederos... quien sabe aunque con las de alumnos que hay...Pero piensa¿y si no es un alumno, si no... un profesor? ; )Sobre el profesor de Herbología y jefe de casa, cuidado, Dumbledore dice "Quizá sea la única casa en la que no rompa la tradición", no asegura nada, dice "quiza" y conociendo como es ¿crees que romperá la tradición también? ; ) Amy "varita amiga" tiene bastantes posibilidades, sí, pero veremos que de amiga resulta ser al final, no digo nada más que me regañan. Me encantan tus suposiciones así que no dejes de hacerlas quenosotras siempre permitiremos que alucineis tan sanamente con las ideas que se os ocurren : ) Besos.
Stiby: Tendrías que haber visto la cara de Nigriv cuando leyó en mi casa tu rr al decir que no veías donde podían estar escondidas las pistas y tampoco las soluciones a los misterios planteados, jejeje. Que no somos tan malas y de vez en cuando os dejamos cosas claritas! aunque creo que en esas ocasiones es cuando menos cuenta os dais. Tu tranquila que con este fic jamás tendrás seguro algo cien por cien hasta que realmente se revele, esla mejor forma de mantener la intriga. Vamos a ver tu comentario al capi:me he ido a releer la conversación de los chicos frente a la gárgola para ver si alguna palabra podía haber servido de contraseña, jeje. No hablan mucho pero podría haber sido, sí, buen punto ; ) Con la nueva profe todo es bastante tenso, eso es cierto pero si alguien se siente verdaderamente tenso con todo esto es Snape porque sin duda, mientras a Mahe no le caiga bien Florence, él no va a saber si esta amistad con la profesora le puede beneficiar a la relación con su hija o terminar perjudicándole. Lo mismo tiene que elegir entre este antiguo amor o sus nuevos sentimientos de padre. Eso sí, si algo lemolesta a Mahe más que nada en el mundo, mucho más que su padre se quede con Florence, es que se meta con Harry, uff, se lo come si hace falta. Me parece que se va a tener que pasar la mayor parte del fic dándole a los dos un toque de advertencia cada vez que se junten. A ver, más cositas¿que se han desviado para poner las defensas? Stiby! que te pongo en bandeja pistas y soluciones ¿y me dices esto? aquí fue donde dijimos "ein?", jeje. Pero nada, tú misma has dicho que tienes la sensación de que es una de las partes más importante del capítulo. Te confirmo que tus sensaciones son ciertas. Lo del sombrero está en relación con todo lo demás(lo que canta el sombrero son fragmentos de las canciones de los últimos años, creo que cogí del 4º y 5º, ahora mismonolo recuerdo bien,hace mucho que escribí ese capítulo) y lo del libro oscuro, ya ni te cuento. De hecho, no es la primera vez que se habla de ese libro... ¿dónde se ha hablado antes de él? uuf, eso no te lo puedo decir pero que sale en alguno de los más de 190 capítulos que llevamos entre MA, UP y HH, sale, te lo aseguro, jejeje. Que mala soy :D Es broma. A mí también me gusta esa conexión entre Harry y Mahe, da mucha tranquilidad saber que se tienen y se sienten de esa forma. Y el paternalismo de Snape, jeje, ni él se lo puede creer aún. Bueno, chica, espero que tengas mucha suerte en los exámenes y que te veamos por aquí de vez en cuando. Besitos y gracias por el rr largo, no nos quejamos, no ; )
Lunabayo: Hola! qué sorpresa verte después de tanto tiempo :) Me alegra mucho saber que nuestra imaginación te hace sentir rodeada de magia, así es como nos sentimos nosotras cuando nos juntamos para cuadrar o hablar del fic. Así que si os lo transmitimos luego en cada capi, genial! Feliz año que a ti no te lo dije aún. Besitos.
Celina: Creo que Nigriv tampoco se dio cuenta en un primer momento de ese pequeño desliz con su nombre en tu rr, jeje. Pero no problem,se le puede llamar de ambas maneras ysabremos a quien os referís (en mi caso es más lío porque los nombres son iguales, jeje)Por cierto, te he visto por el foro :D Cuando vi Anilec-tfe me quedé pensando de que me sonaba el nick hasta que cai en la cuenta de que tenías que ser tú : ) No sé cómo se me pudo pasar, jeje. Que lástima que nochevieja no fuera mejor pero bueno, también espero como tú que el resto del año mejore y sea, si no muy bueno, al menos lo más bueno posible. Los reyes no se portaron mal pero con esto de que le hacemos la competencia en lo de ser magos, parece que no están muy contentos (es que como la magia de Hogwarts, nada ; )) así que... trajeron lo que pillaron :D ¿Te quedaste intrigada con el capi? pues para que te sigas intrigando, hoy tienes más, jeje. Venga, un besote muy fuerte desde aquí para allá y ten cuidado con tanta agua, hazte un impervius para que al menos no te moje mucho.
No sé si ffnet ha falladoporque este último rr de Celina no entró en nuestra cuenta, así que no sé si a lo mejor alguno más no llegó ni a la cuenta ni al fic, como le pasó hace poco a Marc. Os aviso por si veis que no os he contestado. Y, bueno, nos falta mucha gente ¿dónde estáis? Seika, Hermiwg, Elementh, Laura PE, Cote, Jareth, Parótida... y más gente que me dejo atrás pero que son igualmente importantes. Os esperamos por aquí, oki? Bueno, para los que sí estáis, vamos con el capi que es lo que os interesa, no? Por cierto, que no me he olvidado del disclaimer: si unís las palabras que hay en negrita a lo largo de la presentación y las respuestas a los rr, lo tendréis ; ) Ahora sí, a leer!
Capítulo 36: Más que una canción
(Por Mahe)
Asomado a la ventana de su despacho, observaba como la noche comenzaba a cerrarse sobre los terrenos de Hogwarts pero aún existía la suficiente claridad para poder vislumbrar como por la subida hacia el castillo, cruzando la verja de los cerdos alados, los carruajes de los threstals se aproximaban con los alumnos de los cursos superiores. Suspiró profundamente y una nostálgica sonrisa se dibujó en sus labios: había transcurrido un año desde que él hiciese por última vez ese mismo recorrido junto a sus amigos y si en ese momento le hubiesen dicho dónde iba a estar doce meses después, hubiera creído que por lo menos se trataba de un chisme de Rita Skeeter. Miró su reloj y calculando que su primera función oficial estaba a punto de comenzar, decidió bajar. Se acercaba el momento...
Justo al abrir la puerta de su despacho, no esperaba encontrarla allí pero su presencia le hizo sonreír.
-Miau…
-Profesora…
-Miau…
-Sí, ya se acerca la hora. –comentó Harry como si realmente contestase al felino que, sentada muy erguida frente a la puerta, le miraba fijamente- ¿Querrá acompañarme?
La gata se levantó y acercándose a Harry, comenzó a caminar a su lado moviendo la cola dispuesta a no faltar a su cita de cada año con los nuevos alumnos aunque no pudiese ser ella misma quien les recibiese de viva voz. Avanzaron por los corredores hasta llegar a una escalinata de piedra por donde, en breve, un número de asustados e inquietos chiquillos de once años comenzarían a subir para adentrarse en el mundo mágico al cual pertenecían. Su mente voló sin querer ocho años atrás cuando acompañado por Ron subió la escalinata en la que ahora esperaba y no pudo evitar sonreír de nuevo: recordaba claramente su viaje en el tren con el que se convertiría en su mejor amigo; lo curioso que le resultaba todo lo que el pelirrojo le contaba sobre el mundo mágico y a su vez lo igualmente interesante que para Ron era conocer de él mismo; su descubrimiento de cosas tan normales y deliciosas como las ranas de chocolate y las empanadas de calabaza y los "peligrosos" sabores de las grajeas Bertie Bott; Neville desesperado buscando su sapo por los compartimentos mientras Hermione ya daba muestras de su predisposición en ser una "sabelotodo"; cuando vio a Hagrid portando aquel enorme farol para conducirles a los botes que les llevarían al castillo a través del lago; la enorme escalinata de piedra sobre la que la profesora McGonagall les esperaba; el ofrecimiento de "amistad" que Malfoy le propuso… Aquel último recuerdo fue lo único que consiguió empañar la sonrisa que Harry esbozaba mientras las imágenes pasaban por su mente llevándole a su infancia. De pronto, una voz le sacó de sus pensamientos.
-¿Nervioso?
Giró el rostro hacia la izquierda, de donde provenía la voz y sonrió.
-Pues… un poco la verdad –confesó bajando tímidamente la mirada.
-Creo que ellos lo estarán más que tú.
-Posiblemente, pero éste va a ser mi primer acto oficial ante todo el colegio como subdirector y… quiero hacerlo bien.
-Y lo harás bien¿verdad Minerva?
La gata maulló en asentimiento y se acercó a Dumbledore ronroneando. Por unos segundos se quedaron en silencio hasta que en la lejanía pudo comenzar a oírse el barullo de las voces excitadas que debían estar llegando a la orilla del lago.
-Parece que ya llegan –dijo Harry con un ligero tono tembloroso. Dumbledore se aproximó a él poniéndole una mano en el hombro apretándolo con confianza, mirándole sonriente sobre sus gafas de media luna.
-Harry, eres el mago más poderoso en siglos¿te va a dar miedo recibir a un puñado de chiquillos cuyo mayor nerviosismo se lo debe provocar el hecho de que seas tú el que está esperándoles? –el chico negó con la cabeza y sonrió- Debes sentirte seguro y confiado de tomar el Sombrero Seleccionador en tus manos, Harry. No puede ser de otra forma…
El profesor fijó su brillante mirada durante unos segundos más en los ojos verdes del chico y volviendo a apretar con afecto su hombro, se giró canturreando hacia la puerta que daba paso al Hall. Harry resopló con fuerza comprobando que McGonagall aún seguía allí, tan pendiente de él como si fuera a examinarle y no pudo evitar sentirse incómodo. Desde abajo, las voces cada vez más audibles de los nuevos alumnos ya no dejaba lugar a dudas de que su primera actuación oficial estaba a escasos segundos de producirse. Poco a poco, niños y niñas vestidos con la túnica negra de Hogwarts comenzaron a subir por las escaleras y conforme menos escalones les separaban de Harry, mayor era el silencio y la expectación que comenzaba a formarse en el ambiente así como la inquietud en todos ellos.
-¡Mira, es él!
Susurró una chiquilla rubia a su recién conocida amiga en el tren. El tropel de niños se había detenido a unos cuatro escalones de su nuevo profesor y todos fijaban sus ojos curiosos en el muchacho. Desde el punto de vista de aquellos niños, en lo más alto de aquella escalera estaba alguien que varios años antes había subido también aquellos escalones, con los mismos miedos e inseguridades que ellos mismos sentían en ese momento. Pero no era igual que ellos, era alguien que desde su más tierna infancia se había convertido en una leyenda la cual ahora estaba más que confirmada: ante ellos tenían al mejor mago que habían conocido en su corta vida, el mago que les había devuelto la seguridad y la tranquilidad al mundo que el lado oscuro había pretendido destruir. Alguien por quien sentían una gran admiración y respeto mientras él solo se sentía como un chico joven de verde mirada e indomable cabello azabache que les miraba atentos, mostrándoles una nerviosa sonrisa de bienvenida. El era Harry, Harry a secas.
Los leves susurros y murmullos se continuaban entre los niños que casi no se movían de su sitio, estáticos y en silencio, a la espera de que el adulto que les observaba comenzara a hablar. Nunca le había gustado sentirse el centro de atención pero allí estaba, tenía que cumplir con su trabajo, así que lo más disimuladamente que pudo para que no notasen su inquietud, bajó un poquito la cabeza, suspiró profundamente y cerró los ojos unos segundos. La nerviosa sonrisa que perfilaba sus labios se transformó en otra más relajada cuando notó como una calidez especial llenaba su corazón tranquilizándole desde la distancia: sin duda, Dumbledore había tenido que contar en la mesa de profesores como le había encontrado y Mahe no había tardado ni en segundo en reaccionar para intentar ayudarle. Agradecido, situó la mano en su corazón durante un momento y sintiéndose más reconfortado, abrió los ojos alzando la cabeza. Los chiquillos y chiquillas frente a él parecían seguir atentos cada movimiento que hacía, así que cruzó las manos tras su espalda para adoptar una postura más formal, carraspeó, tragó saliva y comenzó a hablar.
-Bienvenidos a Hogwarts, alumnos. Soy… Harry Potter –las risitas nerviosas y emocionadas se dejaron oír con claridad ante la innecesaria explicación- Soy vuestro subdirector y también seré vuestro profesor de Defensa Contra las Artes Oscuras y, bueno… -se detuvo unos momentos y sonrió llevando de nuevo sus manos hacia delante-… creo que es mejor dejarnos de tantas formalidades porque, sinceramente, me siento casi tan nervioso como vosotros. –los niños correspondieron a su franqueza con grandes sonrisas y mayor admiración al sentirle más cercano, mientras McGonagall le lanzaba una mirada fulminante comenzando a maullar molesta por la inesperada reacción del chico. Harry la miró y se encogió de hombros- Lo siento, Minerva, pero yo no puedo ser tan estricto. –la gata desvió la cabeza hacia otro lado y bufando, volvió a sentarse muy erguida como si el cambio en la recepción de los alumnos la hubiese ofendido personalmente.
-En fin, chicos –siguió hablando Harry intentando no hacer caso del ronroneo molesto de la gata- estoy aquí para daros la bienvenida y para deciros que os sintáis en casa. Esta será ahora vuestra familia. –fue observando a cada uno de los niños, recordando como se sintió él en aquel momento- Muchos provenís de familia de magos y algunos otros venís del mundo muggle pero recordad siempre, que aquí sois todos iguales: todos sois magos y brujas. No importa cual sea vuestro origen, ni de dónde vengáis porque lo que importa es que tenéis el don de la magia en vuestra sangre independientemente de quienes sean vuestras familias. –miró de reojo a McGonagall que, aunque seguía sin mirarle, sabía que estaba pendiente de cada palabra que estaba diciendo pero continuó- Otra cosa que quería comentaros es que… caigáis en la casa que caigáis, estad contentos. Sabéis que hay cuatro casas, Gryffindor, Ravenclaw, Hufflepuff y Slytherin, y cada una tiene sus características que en general definen a sus miembros. Pero os aseguro que a pesar de todo, un Slytherin puede llegar a ser tan leal como un Hufflepuff, y un Ravenclaw tan valiente como un Gryffindor. No os dejéis llevar o influenciar por los comentarios de viejas rencillas y enemistades entre las casas. Da igual a la que vayáis a pertenecer, tenéis que sentirla propia y estar a gusto en ella. Pero sobre todo, tenéis que conseguir que el espíritu de amistad que había entre nuestros cuatro fundadores y que hizo que este castillo se creara, se mantenga. Eso hará que Hogwarts esté siempre unido, como debe ser.
Todos los chiquillos se mantuvieron callados aunque Harry pudo observar como varios de ellos cuchicheaban disimuladamente mirándole de soslayo, haciendo que casi pudiera saber que, a pesar de la corta edad que tenían, ya venían condicionados por sus familias con ideas muy distintas a las que les acababa de exponer de forma que nada de lo que les había dicho, tenía sentido para ellos. Los observó durante unos segundos y cuando los chicos percibieron la mirada persistente de Harry, bajaron la cabeza un tanto azorados.
-¿Alguna duda o pregunta?
Nadie habló hasta que de pronto, una niña de cabello castaño y grandes ojos negros alzó tímidamente la mano. Harry asintió con la cabeza dándole paso para que hablase.
-Señor… quería saber si…-se detuvo un instante mientras los colores comenzaban a subir a sus mejillas.
-Dime. –la animó a continuar. La niña tomó aire y mirándole vergonzosamente, siguió con su pregunta.
-Quería saber si… tendremos clase todos los días con usted
El tono emocionado de su voz y la expresión ilusionada en el rostro de la niña y en el de varias chiquillas más en cuanto escucharon la pregunta, hizo que Harry, al no esperarse tal cuestión, alzase las cejas sorprendido sintiéndose casi como Lockhart cuando aparecía en sus clases de Defensa en segundo curso. Carraspeó tratando de disimular la sonrisa adoptando una expresión neutra pero formal y le contestó.
-No, los de primero solo tenéis clase de Defensa dos veces en semana. -la expresión de las niñas se transformó en desilusión y el brillo de los grandes ojos negros de la chiquilla que había preguntado desapareció- Pero… cualquier cosa que necesitéis podéis acudir a mi despacho o preguntar por mí en Gryffindor, soy el jefe de Casa.
La niña volvió a sonreír contenta y Harry esbozó también una sonrisa sin poder creer que su presencia despertara tanta admiración como la del propio Gilderoy Lockhart. Divertido por la anécdota, la cual había hecho que la incomodidad de los cuchicheos de aquellos que parecía que podían dar problemas desapareciera, decidió continuar con el recibimiento.
-Si no tenéis ninguna otra pregunta, esperadme aquí. Voy a comprobar que todo esté preparado para que vayáis al Gran comedor.
Los niños se movieron un poquito comenzando de nuevo los murmullos denotando los nervios y emoción del siguiente paso que iban a dar. Harry giró sobre sus talones para dirigirse hacia la puerta que daba al Hall pero paró en seco al ver como McGonagall le había adelantado interrumpiéndole el paso, mirándole fijamente. El chico se agachó sin entender el porqué de esa mirada.
-¿Qué ocurre?.¿Hice algo mal? -la gata bajó la cabeza acercándose a él y ronroneó restregándose mimosamente en sus rodillas, gesto que hizo sonreír a Harry comprendiendo su significado- Tomaré esto como una aprobación al recibimiento "no estricto" que les he dado a los chicos. –acarició a la gata tras las orejas y se levantó para proseguir su camino.
Cuando salió al Hall, lo encontró vacío y casi en silencio, solo el rumor amortiguado por la puerta cerrada que daba paso al Gran Comedor era lo que podía oírse en toda la estancia y justo en esa puerta era donde Filch le esperaba. Cruzó el vestíbulo pasando por la escalera de mármol y cuando llegó hasta el conserje, éste le tendió el pergamino con los nombres de los nuevos alumnos que habían llegado.
-¿Está todo preparado dentro? –preguntó sintiendo de nuevo los nervios en su estómago. El viejo conserje se limitó a asentir con la cabeza. Estaba claro que Potter nunca había sido santo de su devoción y aunque ahora fuera su subdirector, no iba a cambiar de opinión. Para él nunca habría nadie mejor que Umbridge. Ante el gesto del hombre, Harry suspiró hondo y mirando a la gata que le había acompañado hasta allí, le dijo- Pues entonces, vamos a por los chicos.
Al cabo de un rato, volvía de nuevo a presentarse ante la puerta del Gran Comedor con el tropel de niños sumamente inquietos tras él y delante suya, una gata que mantenía su cabeza bien alta y orgullosa, como si su propia presencia humana fuese a recorrer el pasillo entre las mesas que los separaba de la de los profesores. En cuanto la puerta se abrió, el murmullo que había ido escuchando hasta segundos antes de los alumnos ya sentados a las mesas cesó casi por completo, algo que solo hizo incrementar sus nervios. Tragó saliva, resopló profundamente y comenzó a andar hacia el interior.
El sentir multitud de ojos puestos en él no era algo nuevo, para bien o para mal lo había sentido en muchas ocasiones, pero en aquel caso estaba siendo diferente. Era mucha la responsabilidad que había contraído al aceptar el cargo de subdirector y por un instante dudó en haber hecho lo correcto porque si solamente el hecho de cruzar el comedor dirigiendo a los chicos y tener que ponerles el sombrero, ya le estaba provocando una ganas imperiosas de salir corriendo¿qué ocurriría si tuviera que tomar decisiones aún más importantes debido a su puesto? Inmediatamente, se recriminó a si mismo por el acceso de infantilismo que le había hecho pensar de esa forma "Después de todo lo que has hecho, después de todo a lo que te has tenido que enfrentar ¿vas a tener miedo de ocupar este cargo? Eres un Gryffindor: lo has demostrado y lo demostrarás" Se quedó desconcertado al oír la voz en su cabeza que sin saber por qué, le inundó de serenidad al recordarle aquella verdad. Miró hacia la mesa de profesores recorriéndola con la mirada para finalmente detenerla en Mahe. Fue entonces cuando la sonrisa afloró a sus labios y avanzó aún más seguro que nunca hacia el final del pasillo.
Siempre había sido alguien especial, alguien diferente, incluso antes de conocerle. Pero nunca se imaginó que podría llegar a ser tan importante y necesario en su vida a pesar de que el presentimiento que tuvo aquella noche en Grimmauld Place al contacto con su mano tras ayudarle a ver el último recuerdo en el espejo le confirmó mucho más de lo que esperaba. Mientras le veía avanzar por el pasillo con todos los alumnos detrás se sintió tremendamente orgullosa de él, observando como su sensación era compartida por la gran mayoría de los que allí estaban, todos tan pendientes de él y tan de acuerdo con su nuevo puesto como cuando Dumbledore le otorgó la Orden de Merlín en el baile de graduación. Su porte, no tan estirado y estricto como el que McGonagall había ofrecido cada año en su recorrido por entre las mesas, no menoscababa su presencia. Al contrario, tenía algo que hacía que no fuese extraño verle haciendo aquella función, algo que hacía que se le viese con total naturalidad a pesar de que ella le sentía nervioso, su corazón acelerado, pero percibió como en cuestión de segundos, ese nerviosismo se transformó en seguridad en lo que estaba realizando. Por muchos magos y brujas que hubiese en el Gran Comedor, él era diferente, él desprendía lo mejor y más poderoso que tenía en su interior: desprendía magia antigua y pura. Le vio recorrer con la mirada la mesa de profesores y al cruzarla con la suya, se estremeció suspirando profundamente: sería el subdirector, el jefe de la casa Gryffindor, el profesor de Defensa pero para ella seguía siendo simplemente Harry, la persona con la que compartía el corazón y la vida.
Perdida en su imagen, notó como tomaban su mano apretándola con cariño. Solo entonces desvió momentáneamente la mirada hacia la izquierda sonriendo emocionada.
-No hay nadie como él –le susurró Lupin tan orgulloso como ella de ver al chico allí.
-Nadie… -contestó Mahe regresando su mirada a su amor.
Harry llegó hasta la mesa de profesores donde en la parte delantera, se situaba el taburete con el viejo Sombrero Seleccionador. Los niños y niñas se reagruparon frente al taburete y sin que nadie dijera nada y sabiendo que ahora era su turno, el Sombrero comenzó a cantar…
"Después de más de mil años Temeroso llegó el primero, Dos llegaron a la vez Y al fin llegó el último de ellos No pensé que fuera tan pronto su reencuentro La cabeza de aquel cuya mano me alzó Y a todos y cada uno de ellos reconocí como a los demás. Reunido el poder de los cuatro Cuatro pilares nos sustenta,
Y como si fuera ayer
Hoy por fin vuelvo a sentirlos
A pesar de saber que ya estaban aquí.
Cuando menos era quien debía temer
Y un tanto distraido por mi parte
Casi lo doy a manos del no amigo.
¿hubiera eso cambiado algo?
Seguro, más curioso que asustado
Cuando menos sabía de nosotros
Y muy deseoso de encontrar su verdad.
Y el otro… tranquilo, cálido como ella
Sin un atisbo de duda de a dónde iría a quedar.
Pero no por ellos menos importante.
Cuando aprecié la fina hebra de pensamiento dorado en su mente
Supe que al fin estaban los cuatro como antaño.
Pues de nadie más que de ella podía proceder tanto saber.
Ni el mío con ellos y su poder
Mas el día que me posé sobre su cabeza no lo dudé:
Fuerte era entonces lo antiguo
y más fuerte aún el destino de tres
Que hacía que el de otros cuatro
Pareciera eclipsado a todos excepto a dos.
El día que los cuatro me dieran la vida
Nunca más me sirvió de receptáculo
Mas pasé por la de hijos, nietos y requetatatara nietos
No por nada volcaron en mí
Valentía y sabiduría, astucia y lealtad.
Para que supiera reconocerlas, unirlas y a la vez separarlas
Mi raida corpulencia parece temblar
Estremecida al conocimiento de que tras más de mil años
También a ellos les llegó su tiempo.
Y al igual que yo, Hogwarts lo percibe
Y vibrará intensamente a la espera de vuestro sino.
cuatro fundadores nos unen y nos destruyen
Cuatro casas que dan vida a esta escuela
Pues sin todas ellas nada es,
Cuatro casas tan iguales y distintas,
Una de las cuales será vuestro hogar."
Cuando el Sombrero terminó de cantar, el Salón se quedó en silencio durante unos instantes, todos un tanto desconcertados por sus palabras y por el juego matemático que había incluido este año pero poco a poco, los aplausos comenzaron a sonar hasta que la estancia estalló en palmas. Como cada año, su canción escondía mucho más de lo que parecía y sin duda, aquel no iba a ser de forma diferente. El trozo de tela mágica se inclinó ante sus oyentes agradeciendo el aplauso y volvió a quedarse erguido, a la espera de que Harry lo cogiera para comenzar la Selección. El chico miró un momento a Dumbledore que, con McGonagall en brazos, le sonreía animándole a continuar. Se acercó al Sombrero mientras desenrollaba el pergamino con los nombres y cogiéndolo del pico con su mano izquierda alzó el pergamino con su diestra para comenzar a llamar a los alumnos. Carraspeó aclarando la voz y el Salón volvió a quedarse en silencio.
-Anderson, Dana
La niña que se había interesado en saber si darían clase cada día con él, abrió mucho sus ojos al ver que tenía que ser la primera en subir. Casi temblando y sintiendo un calor sofocante en sus mejillas subió los dos escalones que le separaban del estrado hasta llegar al taburete y sentarse en él. Al acercarse Harry a ella, le miró y éste, sonriéndole con confianza, depósito el Sombrero sobre su cabeza tapando casi por completo su rostro. No se escuchaba nada, ni siquiera el murmullo pensante del trozo de tela hasta que de pronto, una carcajada del propio Sombrero hizo que todos se sorprendiesen.
-Jajajajaa¡qué insistente! Pero nuestras elecciones cuentan, por supuesto –se escuchó decir a la tela- así que… ¡GRYFFINDOR!
Harry se echó a reír porque, por la reacción del Sombrero, estaba seguro de que la niña habría estado susurrando tan deseosamente que quería ir a su casa como él lo hizo pensando que no quería caer en Slytherin. Levantó el sombrero de su cabeza y vio los ojos brillantes de la chiquilla que sonreía de oreja a oreja.
-¡No tendré clase todos los días con usted pero será mi jefe de Casa! –exclamó entusiasmada bajando del taburete. Harry rió ante la ocurrencia de la cría "Lo que hace ser Harry Potter"
Uno a uno fueron pasando todos los nuevos alumnos pero mientras posaba el sombrero en la cabeza de los niños, Harry siguió pensando en la canción, cosa de la que pocos años había llegado a estar pendiente pero… aquel año algo le decía que era diferente y que debía analizarla: estaba en juego mucho más de lo que parecía…
Adoro a Harry, no puedo evitarlo, jeje. Bueno, antes que nada, decir que la canción del Sombrero es de Nigriv. Nadie como ella para hacer que este trozo de tela cante porque siempre le salen genial, yo me siento incapaz de hacer la canción. Pero al encargarme yo de escribir este capi, ella se ocupó de hacer esa parte y luego lo incluí haciendo que, gracia a ella, el capi tomara sentido y forma porque sin duda, la canción es la parte más importante. Así que si el fic está escrito conjuntamente, este capi lo es más todavía. ; ) Y nada más que deciros, solo despedirme hasta dentro de varios capis, os dejo con Nigriv. Besitos a todos y como siempre, gracias por estar con nosotras.
