EL OCASO DE UNA ESTRELLA

Autor: PPBKAI

Disclamer: los personajes de esta serie no me pertenecen...ya no se que tipo de disclamer poner después de tantos fics.

En el capítulo anterior:

-NOOOOO no lo hagas Kai. Es cierto, yo los mandé a ti pero, era por tu bien, gracias a eso terminaste tu gira mundial de manera exitosa y te convertiste en el artista mas rentable del mundo, sabes que digo la verdad

-Cierto. Ten tu premio…-mas arroz con leche-ya me estoy aburriendo de este juego. Te haré una pregunta final: ¿Tu los enviaste a que me infectaran del SIDA que hablas?

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CAPITULO 34: DIME LA VERDAD

-¿De qué me hablas? ¡Alucinas!

-De lo que tu mismo hablaste, que tengo SIDA, y según tu, sabías desde hace tiempo que estoy enfermo. Los enviaste a darme drogas, TU…LOS ENVIASTE…¡A ENFERMARME!—le brinca encima empuñando las tijeras

-¡NOOO! Yo no los mandé—está aterrado—espera ¿Cómo que tienes versiones de ellos? ¿Cuándo los viste?

-Les hice una visita hace ya algún tiempo y…si haces memoria…tiene mucho que no sabes de ellos

-¿Qué hiciste Kai?—lo mira horrorizado-¡¿Qué HICISTE?

-Lo mismo que ellos la mi, lo mismo que tu a mi, lo mismo que yo te haré a ti…matarte muy, muy, muy lentamente

Esta vez lo patea por un rato, luego descansa mientras lo ve quejarse. Es patético verlo ahí tirado en el piso, con el rostro desfigurado, nadie adivinaría que ese hombre de piel maltratada algún día fue amante de la ropa de diseñador, que condujo los mejores autos del mundo, que comió en los restaurantes mas cotizados y que muchos se acercaron a su puerta para suplicarle que les diera la oportunidad de probar su talento. Ahora se arrastraba por el piso como un gusano atrapado en un frasco, sin piernas ni brazos para ayudarse, solo su mandíbula con la que se apoya en la alfombra rosa.

Kai lo mira bastante divertido, pero al mismo tiempo se sigue sintiendo vacío. No importa todo lo que le haga, el jamás dará marcha atrás al tiempo, pero cuando menos, el tiempo que le dure Hitoshi, lo hará arrastrase del mismo modo, por toda la casa, suplicando por un poco que clemencia que no está dispuesto a darle. Ahora está algo indeciso, no sabe si quedarse con el hasta que la enfermedad lo derrumbe, o simplemente tirarlo a la calle, a ver qué hace en la completa soledad. Tiene mucho tiempo para pensarlo.

Así comienzan a pasar los días pero como todavía no decide, no dejará que muera de inanición:Cuando le calcula que puede tener hambre le da otra vez arroz con leche hasta que se comienza ahogar.

-Ya entendí Kai, lo que en realidad quieres es matarme de sed

-Oh, perdón, ahora lo arreglamos.—Kai sale de la habitación unos momentos y Hitoshi sigue tratando de huir sin éxito—ni te desgastes, no saldrás hasta que yo lo diga. Pero ya te traje algo de beber

-¿Jugo?

-Si ¿Qué tiene?

-¡Me estuviste dando arroz con leche! Me voy a enfermar. Mejor me hubieras dado leche

-De veras, no rima. Tendrás que disculparme por que no tengo otra cosa que ofrecerte, pero si te lo tomas despacito no pasa nada. A menos claro, que no quieras tomarlo y entonces si vas a morir de sed.—Hitoshi sabe que se va a enfermar y peor con su úlcera le dolerá, pero está desesperado por unos tragos de líquido.

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Al día siguiente es lo mismo, una tortura de los golpes de Kai, sus insultos y basta imaginación para hacer del objeto mas inofensivo un arma que dejaba marcas permanentes en su cuerpo. Pero cuando menos esta vez no viviría solo del arroz con leche. Para ese día el menú era de una carne de puerco con papas y algunas otras verduras en un caldillo de buen sazón. Hasta eso: Kai era un excelente chef aunque si no hubiera amanecido con diarrea todo hubiera sido mucho mejor.

-Esta vez si me acordé de que ayer querías leche, así que hoy te tengo leche con chocolate fresca para tu sed.

-¡MALDITO KAI! Vas en serio a matarme. ¡¿COMO LECHE CON CHOCOLATE Y CARNE DE CERDO EN CALDILLO?

-Ayer querías leche—se finge inocente

-¡POR QUE ERA ARROZ CON LECHE!

-Ni modo, es lo que hay y si quieres te lo comes. Bastante hago con darte de comer—Con esto le propició mas diarrea con el fin de debilitarlo. Todo el mundo sabe que si una diarrea no es tratada de un modo adecuado puede causar la muerte.

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Pero no solo la comida era un suplicio:

-Hoy te cortaré las uñas de los pies—terminó lastimándolo horrible y le arrancó 5 uñas desde su raíz

-Hoy te toca limpieza de oídos—con el isopo (o cotonete, como gusten llamarlo) logró que le sangrara el oído.

-¿Te gusta la miel?—le puso miel sobre los labios y enseguida un montón de hormigas rojas para que lo picaran.

-Mira que lindo es mi perro, se llama Goliat, y quiere saludarte—induce al perro para que le muerda las manos y las rodillas.

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Así pasa el tiempo y Hitoshi ha sangrado, su cuerpo está muy debilitado por las constantes diarreas a las que ha sido sometido por las comidas de Kai. Ha bajado como 15 kilos y tiene que soportar las recurrentes fiebres. Jamás pensó que Kai fuera capaz de planear una venganza de ese tipo, y parece que todavía faltaba mucho, tiene un par de días que Kai va a la ferretería y trae algunos tubos y mangueras. Tiene mucho miedo.

Escucha sus pasos, lo tiene amarrado al retrete con las manos esposadas en la espalda para que pueda jalar la palanca cada vez que lo necesite ¡Qué considerado! Pero sus pies están amarrados a la tubería y le cierra la puerta con llave, la ventana está clausurada.

Los pasos se detienen en la puerta y abre de golpe. Con enojo lo levanta y lo cambia de lugar a su silla donde lo pone cada vez que tiene preparado algo nuevo. Está tan débil que no puede ni defenderse.

-Esta vez haremos algo que no requiere esfuerzo físico—le anuncia el bicolor—veo que no tienes ganas de moverte. Así que solo te dejaré aquí, viendo por la ventana—una enorme y hermosa ventana que da a su jardín principal, el radiante sol entra haciendo juegos de luces en el piso.

-¿Solo mirar por la ventana?

-Solo eso—lo deja muy cerca del vidrio y se retira.

Lo ve llegar hasta el jardín y se pone a darle mantenimiento, sin sirvientes se hace cargo de todo el solo. Primero es entretenido ver por la ventana hasta que comienza a acalorarse. Como puede golpea el vidrio con su cabeza para llamar la atención de Kai y lo pase a otro lado:

-¿Ya te dio calor? –-le pregunta desde fuera—es para eso, para que te quemes, jajajaja.

Era mucha felicidad, todo lo que Kai hacía era para lastimarlo y ahora su piel ardía por los rayos del sol y encima la deshidratación que ya lo tiene al borde del desmayo. Las cosas estaban muy mal, se suponía que debía disfrutar del sufrimiento de Kai pero, ahora es él el que vive una agonía cada día en todos los aspectos. Kai lo ha tomado varias veces así que tiene la certeza de que también está infectado ¿Qué sentido tiene una vida ahora? En dado caso que lo dejara libre ¿Qué haría? No tiene nada ni a nadie. Seguro moriría con su enfermedad en la calle. Es la primera vez que siente la verdadera soledad.

¿Hace cuánto que no ve a su familia? (reflexiona) ya tiene varios años. Y todo por conseguir ese empleo de tiempo completo que le dio tanto dinero, pero ahora no tiene ni para comer. ¿Cómo estarían sus papas? Al principio les pasaba dinero, pero haciendo memoria tiene como 6 o 7 años que no les pasaba un centavo. La consciencia le remuerde y ahora vive algo parecido a lo que pasó Kai: aunque se da cuenta de su error ya no puede regresar, está enfermo, sucio ¿Cómo presentarse a un hogar en esas condiciones? ¿Moriría solo en un hospital? O peor, tal vez muera en la calle cuando Kai lo eche ya sin posibilidades de vivir, pero, a pesar de todo, no se arrepiente de lo que le hizo a Kai, lo odia, lo envidia por que a pesar de que acabe con el, jamás habrá nadie con su talento.

En eso escucha un ruido diferente, se trata del auto de Boris, Kai no lo ha visto llegar, es su oportunidad de escapar. Sabe que tiene escasos segundos por que se ve que el auto entra a gran velocidad y en cuanto se embobe que Kai no lo escuchará.

Respira hondo y su miedo le da valor de estrellar su cabeza en el vidrio para romperlo y así llamar su atención. Pero su impulso fue demasiado y su cabeza arrastró el resto de su cuerpo por lo que cayó por el gran ventanal.

Boris llevaba el sonido del estéreo un poco alto, eso mas su velocidad no lo hicieron comprender lo que pasó: algo muy grande cayó sobre el cofre, gritó y luego cayó al piso. Era tanta la inercia del auto que no alcanzó a detenerse y sintió como arrolló a lo que hubiera caído.

Esta vez estaba en un gran problema, por que si lo que había arrollado era el perro seguro que Kai se iba a poner como loco. Justo en ese momento sale Kai de un cuarto de herramientas con los ojos desorbitados al haber escuchado el tremendo ruido. En eso estaba cuando Boris sale del auto y encuentra que no era Goliat, si no Hitoshi al que había arrollado pasándole el carro encima del pecho.

-¡Qué es esto Kai!—le grita desesperado.

-Boris ¿Qué haces aquí?

-¡No me salgas con idioteces! ¿por qué Hitoshi está debajo de mi auto?—se arrodilla para revisarlo—Demonios, está respirando—Hitoshi con su último aliento le confiesa escupiendo sangre.

-Yo…infecté a Kai…de…SIDA…tu también…te vas a morir.

-¡Está delirando!—Kai se defiende.

-Ja, ya no importa Kai…todos nos vamos a morir…por tu…culpa…aah—grita con dolor y se desploma.

-¿Está muerto?

-Claro que lo está idiota ¡le pasó el carro encima!—toma a Kai por la ropa-¿Qué rayos pasó aquí? ¿Por no hay servidumbre? Y ¿Por qué Hitoshi está en tu casa en este estado?

-Está accidentado

-¡NO ME VENGAS CON ESTUPIDECES!—lo azota contra el auto—míralo, está en los huesos y su ropa y pelo están muy sucios, lleva días así. Y qué fue todo eso que dijo.

-¡No sé de qué hablaba! Lo primero es deshacernos del cuerpo

-Llamaré a la policía

-¡Claro que buena idea! Solo que te recuerdo que TU lo atropellaste con TU auto y todos saben los problemas que tuviste con el, así que sería mejor que llamaras a "tus amigos".

-Es cierto—hace una llamada y regresa su atención a Kai-¡Maldito!—le da un puñetazo. Ahora mismo voy a revisar tu casa y voy a saber qué fue lo que pasó aquí—lo jala del cabello para entrar

Kai se defiende, ahora ya es un hombre y tiene mucha mas fuerza que cuando era un chico de 15 años pero parece que el tiempo no afecta a Valkov y la batalla es muy reñida.

Como puede conduce a Kai al auto y casi lo noquea dándole un fuerte portazo, aprovecha esos escasos segundos de inconsciencia y le aplica una llave. Cuando entra a la casa se da cuenda de que hace tiempo no hay servidumbre, está medianamente limpio pero no como estaba antes.

-¿Por qué esta tu casa sin servicio?

-Quería estar solo

-¡Oh si! Te encanta hacerte cargo de la casa tu solo—a jalones lo conduce al nivel superior de la casa donde están las recámaras, en la principal no hay nada pero en la otra desde que entra es muy claro el peste de sangre seca junto con otras cosas.

La alfombra palo de rosa tiene muchas manchas, unas de sangre, unas de comida y otras no se sabía de que, el gran ventanal estaba roto y sobre los muebles había sogas, trastes sucios, un palo roto y muchos objetos que a simple vista no eran reconocibles pero que seguro se usaron en contra del moreno.

-Y bien Kai ¿Cuál es la explicación?...¡responde!

-Yo solo…quería divertirme con Hitoshi, sabes que nunca nos llevamos bien

-¿Después de tantos años?

-Yo no olvido Boris. La idea era hacerlo que la pasara muy mal y luego lo iba a dejar pero…es un imbécil: lo dejé amarrado cerca de la ventana y yo creo que quiso pedirte ayuda y se cayó, definitivamente su idea no era suicidarse. Tus amigos son rápidos, ya llegaron—ven por la ventana a los hombres que empiezan a hacer sus labores

-¿Cuánto tiempo lo tuviste aquí?

-2 meses

-Estas demente.

De nuevo Kai tiene la sensación de no existir. Por un lado Boris lo tiene semi inclinado con la llave que le está haciendo y por la ventana ve el horrendo trabajo de esos hombres que lo aterran aún a esa distancia. Ya han movido el auto de Boris, ahora están sacando unos frascos con un líquido que en cuento lo esparcen sobre el cuerpo de Hitoshi hace una reacción química por la cual sale mucho vapor y el cuerpo se deshace. Prefiere cerrar los ojos y no seguir viendo eso que enloquece a cualquiera.

Luego de unos minutos escucha que están barriendo, abre sus ojos y ve que están barriendo una masa sanguinolenta y le echan agua con la manguera, su estómago se revuelve y logra zafarse de Boris para correr a baño y volver el estómago. Después de eso se lava los dientes, luego un poco de agua fresca en la cara. Cuando se endereza ve a Boris por el espejo que se acerca, cuando le va a preguntar si ya se fueron los hombres Valkov lo golpea en al cabeza con algo, tal vez un adorno de la casa. No sabe nada mas, todo se desvanece.

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Cuando despierta está amarrado a lo que parece una cama de hospital, pero no está en uno, algo se le hace familiar, recuerda que es la casa del doctor donde Boris lo llevó el día que recibió el balazo en el hombro. Parece que siempre que ve a esos hombres, termina con ese doctor.

Intenta escaparse pero está muy bien amarrado, decide poner su mente en blanco, seguro no tarda en regresar Boris. Y no se equivoca, luego de aproximadamente una hora entra el mencionado y se para a su lado.

-¿Para qué me trajiste?

-¿Tu para que crees? Para comprobar lo que dijo Hitoshi

-¿Le crees mas a el?—se hace ofendido

-Si le creyera ya estarías muerto. Además, si dices que no es cierto debes estar tranquilo ¿Verdad? Nos tomaron unas muestras y te quedarás amarrado hasta que nos den los resultados

-Y si sale positivo ¿Qué harás?—pregunta burlón

-Matarte de un modo muy lento

-Llevas haciendo eso desde hace muchos años

-Ya cállate—se da media vuelta y sale.

-¿Qué respuesta fue esa? El esperaba como siempre algo hiriente o sucio, mínimo un golpe. Debe estar muy asustado para no saber qué contestar. Con solo eso ya se empieza a sentir mucho mejor. Al fin comienza a ver a Boris derrumbarse y la amenaza de que lo matará lo tiene sin cuidado, sabe que tiene muy mala suerte y le haga lo que le haga no morirá.

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-Tengo los resultados—anuncia el amigo de Boris

-Y…-su rostro refleja tensión

-Y…es positivo Boris. Ambos están enfermos

-Bien—responde Valkov. Se lo que viene así que solo cierro los ojos. Se que dolerá mucho pero, esa expresión vale 10 millones de dólares—déjanos solos y escuches lo que escuches, no entres

-¡En mi casa no!

-¡No te estoy preguntando! Te dije que te vayas

-¡Tu no eres nadie para darme ordenes! Largo

-Déjanos solos o ahora seremos 3 los infectados

-¿Serías capaz?

-Oh! Claro que si. Así que sal de aquí.—al ver la expresión que trae opta por retirarse—Bien Kai, ¿Recuerdas lo que te dije?

-Claro que me acuerdo, aquel día dijiste que lo iba a tener todo en el mundo, que iba a ser famoso, que ya no iba a sr un mueble. Claro que me acuerdo

-Por tu cara veo que ya sabías que estabas enfermo ¿Desde cuando lo sabes?—le pone una mano alrededor del cuello haciendo presión

-Desde hace un par de años jajaja—ríe como desquiciado

-Interesante… entonces Max también está enfermo

-No, el no. Mejor dicho, el ya no

-¿Qué quieres decir?-su mueca cada vez es mas iracunda

-Saca cuentas ¿Desde cuando no lo has vuelto a ver?

-Hace un par de años. ¿Qué le hiciste? Me dijiste que estaba estudiando música

-Y me creíste jajajaja. En cuanto lo supo prefirió quitarse la vida. No quería vivir así y si fueras mas inteligente tu también harías lo mismo

El primer golpe lo hace callar. Toda la ira de Boris se desata en su contra, es aún peor que cuando lo encontró con Robert en la cama. El, amarrado, no tiene cómo defenderse. Siente los tremendos golpes que le son propinados, cuando eso ya no le basta, usa sus rodillas como apoyo y le empieza a romper los huesos, duele tanto. Sabe que está gritando y llorando pero no puede escucharse a sí mismo, está como envuelto en una burbuja de estopor.

Ve a Boris tomar algo del instrumental del doctor, claro que lo primero que reconoce es el amenazante bisturí. Con el le hace una enorme cortada que va desde su cuello hasta el pubis, ya no lo soporta mas y cae desmayado, pero justo antes de perder la consciencia le pregunta a Valkov "¿Le tienes miedo a la muerte?...yo no".

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Abre un ojo con mucho dolor, el otro no puede ni siquiera sentirlo. Cuando logra aclarar un poco la vista encuentra que está en un hospital de verdad ¿Por qué Dios se niega a dejarlo morir? Se pregunta con insistencia.

Entra una enfermera y con mucho trabajo le pregunta cómo llegó ahí. Ella le explica que un desconocido lo dejó ahí en la noche, dijo que lo había encontrado en la calle y que al ver que se trataba de usted sabía que nosotros lo atenderíamos.

Kai sacó la conclusión de que se trataba del doctor amigo de Boris quien quiso deshacerse del problema y con toda la razón del mundo. Fue amable al dejarlo en un hospital, lo mas simple hubiera sido la calle, aun había una persona que fue buena con el.

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CAPITULO 34.

MINI CROSS OVER CON KUROSHITSUJI

Es horrible convertirse en un ser dependiente, como tiene múltiples fracturas depende de todo el mundo para comer, ir al baño, lavarse los dientes, y lo peor de todo:

-Señor Hiwatari, es hora de su baño—le anuncia con suavidad el enfermero que en su placa dice "Sebastian M." Es su tercer día hospitalizado.

-¿No hay otra persona que pueda hacerlo?—No le gusta nada su extraña amabilidad, tan exagerada y refinada.

-Lamento no poder cumplir su deseo pero, todos los demás están muy ocupados en sus áreas asignadas. Prometo que seré muy cuidadoso con su delicado cuerpo. Tengo experiencia bañando niños.

-Hnj.

Como si se tratara de la pieza de cristal cortado más valiosa del mundo, lo ayuda a levantarse, la suavidad de sus enormes manos es sorprendente. Lo conduce al baño y lo deja recargado en la pared mientras el le prepara la regadera.

-Preferiría un baño de tina.

-Son indicaciones de su médico, el baño debe ser con agua corriente para que sus heridas sanen mas rápido

-Que no esté muy caliente, la prefiero fresca

-Yes, My lord…¿Esta es una temperatura adecuada para usted?—con su mano húmeda le acaricia el brazo.

-Si.

Es tan humillante cómo es ese enfermero quien con sumo cuidado le va removiendo sus ropas, el maldito yeso de las manos le impide siquiera desvestirse solo. Esos ojos que son del mismo color a los suyos le repasan cada porción de su cuerpo, cuando ya está desnudo lo mete a la regadera y con un estropajo enjabonado le acaricia desde su cabello hasta la punta de sus pies. Sus manos son mágicas por que a pesar de ser lujuriosas le reconforta su masaje circular.

-Me disculpo si mis palabras llegan a incomodarlo pero ¿Podría ser tan amable de separar las piernas e inclinarse por favor?

-¡Pero qué demonios!

-Debo asear incluso el área de sus genitales. Al principio es un poco extraño para los pacientes el que una tercera persona los asee de un lugar tan privado pero, con los días usted se acostumbrará.

-¡NO LO PERMITIRÉ! Deme ese jabón—sin objetar nada, Sebastian le da el jabón y Kai intenta limpiarse a sí mismo pero definitivamente no puede, el jabón cae de sus manos un millón de veces y el yeso le impide hacer cualquier movimiento con la muñeca.

-No se esfuerce tanto, podría lastimarse, para eso estoy yo—lo mira de un modo que Kai queda atrapado en sus ojos rojos—solo debe poner sus manos aquí—se las pone contra el azulejo—y yo me pondré detrás de usted, no se perturbe, soy muy profesional con mi trabajo.

Un extraño calor le invade el cuerpo y obedece a lo que Sebastian le dice. En unos segundos una delicada mano le separa los glúteos y le pone espuma en toda esa sensible parte. Los dedos le acarician con maestría mientras que con la otra mano le limpia su miembro que sin querer empieza a despertar.

-Sh, Sh, no se preocupe—le susurra al oído- es normal que el cuerpo reaccione—le introduce un dedo haciéndolo gemir—verá como queda bien limpio…¿Siente esto? Con 2 dedos es mucho mejor—Kai no responde, le gusta lo que siente.

-¿Siempre has sido enfermero?—pregunta jadeante

-No, antes fui mayordomo en una hermosa mansión, lo ayudaré con esto—refiriéndose a su enorme miembro despierto

Ahora le estimula con descaro y aunque Kai ya quiere terminar ¡No puede! Es como si una fuerza sobre natural se lo impidiera. Goza demasiado con ese par de manos y sus gemidos ya no saben de pudor. El enfermero le deposita suaves besos en el cuello. Escucha el cierre del pantalón de Sebastian abrirse y en seguida siente su miembro haciendo presión en su entrada. Se siente demasiado bien, ese miembro es demasiado grande y grueso, incluso para el que está acostumbrado al sexo fuerte. De forma instintiva pone resistencia, pero ese miembro es como si tuviera vida propia y se nueve como una serpiente hasta que hacer que su entrada ceda a la presión. Entra lento, pero constante. Cuando lo tiene todo dentro se mueve a un compás enloquecedor y lo estimula en los puntos mas sensibles de su interior. Se siente mareado pero aún no puede terminar, a pesar del dolor de cabeza y sus temblorosas piernas.

-¿Es deseo del Señor Hiwatari terminar su baño?

-Si—ya no quiere sentirse tan utilizado

-Esta bien…puede terminar—como palabras mágicas, por fin pudo derramarse no sin antes lanzar un sonoro quejido acompañado de un tremendo sonrojo.

Después de eso, el enfermero lo ayudó a vestirse y a recostarse de nuevo.

-Mañana regresaré a ayudarlo a bañarse

-No gracias

-El Señor Hiwatari es muy poco tolerante, sé que mañana volverá a ser tan cooperador como hoy

-Eso mas bien suena a amenaza, pareces demonio.

-Gracias, sus palabras son tan halagadoras—antes de salir lo mira de reojo—si algún día necesita un mayordomo, con mucho gusto trabajaré para usted.—sale cerrando la puerta con elegancia.

-Lo odio

Al rato llega una enfermera con su desayuno

-Señor Kai ¡Ya se bañó!

-Si—contesta tratando de olvidar lo que pasó

-Es peligroso que se levante sin ayuda

-No estaba solo me ayudó….—no pudo terminar su frase, entró su médico con una carpeta en la mano

-Buenos días Kai, vengo a leerte el avance de tu recuperación: ya estás mucho mejor, tienes mucha salud. Así que en 3 días mas serás dado de alta

-¿No puede ser antes?

-A pesar de que tu recuperación es milagrosa tus huesos todavía no están tan firmes, para cuando salgas solo te pondremos unas vendas.

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SEGUNDO DÍA

Esta vez Sebastian M. no lo toma en la regadera, Kai se siente aliviado. Todo está tan normal hasta que salen y lo acuesta boca arriba en la cama, desnudo, aún humedecido. El enfermero se acuesta sobre el lastimándole las cortadas de el pecho. Kai desorbita los ojos.

-El Señor Hiwatari se repone muy rápido, los huesos ya se están uniendo

-Déjame

-Su tono no es muy convincente.

-¡Si grito te meterán a la cárcel!

-Exacto…si grita.—se abalanza a besarlo

Primero Kai trata de defenderse, se zarandea pero esta muy lastimado y débil por lo que Sebastian lo somete con algo de facilidad. De nuevo esa sensación tan placentera, solo con un beso. Deja de forcejear y comienza a cooperar por lo que el beso deja de ser tan desesperado y se torna mucho mas pausado, aunque no por eso menos lujurioso.

El tiempo deja de existir, el beso es demasiado prolongado y las manos de Sebastian no dejan de repasar una y otra vez el cuerpo de Kai, baja sus labios hasta el pecho donde se entretiene lamiendo todas las heridas que tiene, la mayoría son del reciente ataque de Boris, pero muchas otras vienen de años atrás, por lo que ya están cicatrizadas pero aún así, es una piel hermosa.

Con su mano se busca el modo de abrirse los pantalones y regresa a besar los labios del cantante. Este le enrolla las piernas en la cintura, y no le importa ser utilizado de nuevo, no le importa su debilidad y mucho menos su enfermedad. Lo que quiere es sentirse de nuevo tomado por ese enfermero, está demasiado excitado para saber de razón.

Con 2 dedos Sebastian lo va preparando pero jamás deja de besarlo, y cuando siente que es prudente coloca la punta de su miembro en el mismo lugar donde estuvo un día anterior. Kai aprieta mas sus ojos y respira hondo al sentir que esta vez entra con mas velocidad, pero es aún mas delicioso que antes. Al mismo tiempo que entra ese miembro, la lengua del enfermero le invade su boca. Los movimientos comienzan y Kai comienza a gemir con toda la fuerza que le es posible.

No sabe en qué momento su excitación llega a un grado en el que no ha notado que ya hubiera entrado la enfermera a su visita normal, que a ese punto ya casi debería ser la hora de comida y Sebastian no tiene para cuando terminar. Sin embargo eso no es lo mas extraño, lo mas raro y que en ese momento Kai menos le importa es que esa lengua es demasiado grande, como si le tuviera su miembro en la boca, mientras que en la parte inferior, ese miembro se mueve con la misma maestría que una lengua, hurgando en todos los rincones de Kai. Ha llegado mas adentro de lo que cualquier juguete pudiera entrar en el cuerpo de alguien.

Kai está desesperado, es demasiado placer y de nuevo no puede terminar. Se mueve con toda fiereza, azota su cadera hacia enfrente sintiendo mas y mas adentro ese miembro que no deja de crecer. Su entrada ya está demasiado dilatada y con mucha facilidad le cabría el puño de una mano grande. Sus piernas las frota en la delgada cintura de Sebastian. Todo su interior le duele demasiado y está lleno de fluidos que se escurren hasta caer en la sábana. De pronto ese miembro cambia de textura a una mucho mas rugosa, como si de la nada se llenara de verrugas y con ellas sigue excitando aun mas a Kai.

El está como enloquecido, y sus gemidos ya no pueden salir por que lo que tiene en la boca es casi tan grande como lo que tiene en su entrada. Eso horrorizaría a cualquiera, pero Kai no tiene cabeza para nada, mas que para ese placer singular que lo tiene al borde de el delirio. Comienza a llorar deseando terminar pero hasta que Sebastian lo ve desesperado y llorando lo deja que se derrame manchando asi todo su abdomen con todo ese líquido que tenía retenido, mientras que el llena el interior de Kai con una cantidad inimaginable de semen que lo inunda hasta casi llegar a la garganta.

Luego sale de su cuerpo, con mucho cuidado, y retira su inmensa lengua de la boca de Kai mientras que este sigue con los ojos cerrados lloriqueando aún de esa excitación sin precedentes. Sebastian le acaricia con una mano el muslo y con ese simple toque lo hace que se derrame una vez mas.

Luego Kai siente que con algo de tela lo empiezan a acariciar, abre los ojos y ve a Sebastian, arreglado de la ropa y el cabello como si nada hubiera pasado y lo está comenzando a vestir. Por la luz parece que no ha pasado mucho tiempo.

-Debe descansar Sr. Hiwatari, ha gastado mucha energía

-¿Qué me hiciste?—le pregunta rabioso apretando los dientes

-Nada que no deseara, estoy para cumplir todo lo que pida, aunque sea de manera muda. Además, esta sobrecarga de excitación lo ayudará a salir mas pronto de este hospital—Kai se da cuenta que lo ha terminado de vestir y ni siquiera notó como lo hizo

-¡Lárgate!

-Duerma por favor. Mañana, lo acompañaré en algo mucho mas excitante, esto, fue solo para comprobar que su cuerpo resistirá lo de mañana

-¡VETE AL INFIERNO!

-No quisiera decirlo pero, de ahí vengo…duérmase—los ojos de Kai se comienzan a cerrar aún en contra de su voluntad y cae en un profundo sueño en el que su cuerpo regenera casi todas sus fracturas.

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TERCER DIA

Kai está temblando en su cama, sabe que se acerca la hora en la que Sebastian M. vendrá por el. Una mezcla de miedo, incertidumbre y deseo lo invaden. Su lado racional quiere gritar y pedir ayuda por que alguien se ha estado aprovechando de el todos los días; pero su lado irracional, su lado salvaje lo induce a continuar, quiere saber qué es eso de lo que le habló el día anterior. Con el ha sentido mucho mas placer que nunca en su vida, no repara en todas la rarezas que hay alrededor de todo eso, solo quiere volver a sentirlo de nuevo.

Se abre la puerta de un modo lento, Kai respira agitado y pasa saliva con dificultad al ver la cabellera negra, la piel pálida y los ojos rojos que tanto conoce.

-Amo Kai ¿Está listo?—cierra la puerta tras el

-S…s…s…si—contesta titubeando

-Relájese—en menos de 1 segundo ya había subido a la cama y le puso un dedo en los labios para que no hiciera ruido—mi intención solo es complacerlo, de todos los modos que me sea posible

-Entonces, déjame en paz—habla con un hilo de voz

-No puedo hacerlo, no es lo que en verdad desea. Lo que usted quiere es probar el extremo de su vida, y yo le mostraré solo un poco de lo que usted en realidad desea.

Lo comienza a besar solo para inyectarlo de un deseo incontenible, para que de nuevo pierda el sentido de la realidad y del tiempo. Kai no sabe en qué momento todo vuelve a la misma confusión del día anterior, es como si el hospital desapareciera y solo quedara la cama sobre la que está. Con una velocidad impresionante se deshacen de su ropa y queda disponible para lo que el enfermero quiera hacer con el.

Sebastian lo comienza a mordisquear del cuello, de los hombros, de las clavículas y con cada beso lo va llevando mas y mas por un camino de placer en el que convierte toda su piel en un mar de sensaciones, donde cualquier caricia que le regala lo hace vibrar. Con tan solo eso su miembro se comienza a levantar estorbando un poco a Sebastian en sus labores.

-El día de hoy será diferente, lo dejaré que termine las veces que quiera, su cuerpo soportará.

Sigue bajando sus besos y cuando queda justo frente al levantado miembro se detiene, le alza las piernas en el aire y ahora comienza a lamerle la sensible área de sus glúteos repasando muy suavemente entre ellos pero sin llegar a entrar mucho. Kai comienza a gemir con mucha mas fuerza. Luego esa lengua se aleja lamiendo los muslos en esa misma postura. Su piel sabe tan bien, fresca y deseosa de placer, pero al mismo tiempo amarga de dolor, no se resiste y le muerde por donde le es posible, quisiera comerlo vivo.

Por fin le lame su parte mas sensible entre las piernas y en el momento menos esperado lo lleva todo a su boca. Kai se retuerce en la cama puesto que nunca había imaginado que una lengua puediera hacer esas maravillas. Su entrada es atendida por un par de dedos curiosos.

-Oh! Es muy cálido aquí adentro ¿Te gusta cómo lo hago?

-Si

-Ya tiene 3 adentro ¿Quiere 4?

-Si—incluso los monosílabos le cuestan trabajo.

-No, lo que el amo Kai quiere, es esto—con lentitud le empieza a meter toda la mano por lo que Kai comienza a llorar de dolor, pero le gusta como se siente, jamás pensó que un puño entero entrara en su cuerpo- mmm, es raro, la mayoría se hubiera desmayado solo con la mitad-Kai sigue lloroso, pero jadeante. En unos segundos se derrama por primera vez.-¿Esta listo para lo que viene?

-Si-responde nervioso.

-Esta bien-saca su mano y ahora pone su miembro-respire hondo, esto dolerá.

Kai hace lo que le indican. Está muy dilatado por lo que siente que el miembro de Sebastian entra con facilidad, una vez dentro este lo endereza hasta que quedan los 2 sentados en la cama, una vez que siente a Kai firmemente agarrado por la cintura lo comienza a mover, muy lento, pero en cada movimiento su miembro se va haciendo mas y mas grande en el interior de Kai.

Le gusta verle su alargado cuello, es un chico demasiado hermoso, tanto que raya en el pecado, y tiene un cuerpo muy especial, soporta demasiado, mas de lo había pensado; es hora de llevarlo mucho mas allá de lo que cualquier mente insana hubiera concebido, es hora, de hacerlo que conozca el verdadero placer, como lo hacen …los demonios.

Su miembro ha alcanzado un tamaño que está a punto de dislocarle la pelvis a Kai, está sangrando bastante pero aún así, sigue moviéndose con la mirada nublada en el infinito hasta que de nuevo no lo resiste y se derrama haciendo sonreír a Sebastian.

-Al amo Kai le gusta mucho

-Demasiado.—responde asfixiado

-Y que tal un poco de "esto"?—el miembro se mueve como el día anterior, de arriba abajo, de un lado a otro, igual que una lengua. Todo el interior del cantante es explorado, sin dejar un rincón sin conocer.

-Ya no mas—no ha dejado de lagrimear, todo le duele, pero todo le gusta

-Y yo que quiero complacerlo con…essssto—Sebastian invade a Kai con su semen, excesivamente abundante, esa cantidad no puede ser contenida en el interior por lo que mucho de ese líquido se desperdicia en las sábanas. Kai no puede contenerse y se derrama de nuevo, pero muy ligeramente, ha sido demasiado pronto.-¿Aún quiere mas Amo Kai?

-Si, quiero saber qué es eso de lo que me hablaste ayer

-Solo espero que no vaya a enloquecer. Tanto placer es nocivo para la salud, el cerebro no está preparado para algo como lo que viene.

-Jaja, para mi, tal vez lo mejor sería enloquecer por completo

-Entonces me esforzaré para hacerlo ¿Listo?

-Si

-Cierre los ojos.

Una vez que Kai ha cerrado sus hermosos ojos, Sebastian deja salir de su boca otro inmenso miembro y lo introduce en la boca de Kai, en cuanto el siente esto de inmediato sabe lo que debe hacer, lo succiona con toda su fuerza haciendo especial labor en la punta, mientras tanto, el cuerpo de Sebastian está mutando en una forma mucho mas compleja.

Su miembro ya no crece más, pero ahora está sacando sus extrañas verrugas que excitan más a Kai. La piel del bajo vientre de Sebastian, se empieza a rasgar hasta que una profunda abertura deja ver que eso no es más que algo muy similar a una vagina que con vida propia atrapa el poco atendido miembro de Kai. El ruso abre los ojos desorbitados pero Sebastian le pasa la mano por encima y lo obliga a cerrarlos de nuevo.

Sebastian está perdido en su propio placer, tenía muchos siglos que no lo había así con nadie, cada vez que intentaba llegar a ese punto sus victimas morían, en cambio Kai, le pide mas. De las verrugas emergen unas cositas muy similares lenguas, y ellas se encargan de de terminar de enloquecer a Kai.

El inofensivo ruso se carcajea y llora al mismo tiempo, su cerebro está bloqueado, sus ojos se niegan a abrirse. Ya no se mueve, está muy lastimado y esa sobre carga de placer solo deja que sus músculos tiemblen. Se ha derramado 2 veces mas en el extrañísimo interior de Sebastian y este le ha anunciado que ya no soporta mas, lo invadirá de nuevo.

Kai respira hondo y en unos segundos tanto el miembro de su boca como el de su parte inferior exploran llenándole por su interior. Siente algo de nauseas, pero es tanto el placer que solo sigue temblando en los brazos del enfermero.

-¡Y soportó todo! Me sorprende Amo Kai.—su cuerpo va regresando a la normalidad con lentitud al mismo tiempo que la mente de Kai se va haciendo nublada hasta el punto de caer inconsciente.—Necesita dormir—le pone las manos en las caderas y con eso cura su pelvis que a final de cuentas dislocó—con esto todo estará bien. Cuando despierte, solo recordará un par de besos, nada más. Algún día podremos hacer esto, todos los días.—lo besa con ternura en los labios y sale de la habitación…..

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Así pasaron los agonizantes 3 días, y siempre ese maldito enfermero lo hacia jadear de placer tan solo usando sus manos (según los recuerdos de Kai), menos mal que ese día en la tarde lo dejarían ir.

Lo que le extraña es que no ha sabido nada de Boris en todo ese tiempo, eso lo asusta.

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-Bien señor Kai, solo debe firmar aquí…aquí y aquí para que pueda retirarse

-¿Lleva mucho tiempo trabajando aquí el enfermero que me atendió?

-¿Enfermero? Ah, debe referirse a la Señorita Volkova, ¿No le gustó como lo atendió?

-No, ella no, me refiero al enfermero, Sebastian

-En este hospital no tenemos a ninguna persona con ese nombre

-Ah, debe ser nuevo. Es como de mi estatura, de cabello negro, muy delgado, pálido, ojos rojos y tiene unos modales muy extraños, pareciera de la época Victoriana.

-Eh no hay nadie con esa descripción aquí. Yo soy el jefe de los enfermeros y llevo trabajando aquí mas de 15 años, los conozco a todos por que yo mismo los entrevisto para contratarlos.

-No puede ser, el me estuvo-se sonroja-me estuvo ayudando a bañarme estos días

-Ah si, la señorita Volkova nos reportó que siempre que le llevaba el desayuno usted ya estaba bañado, y a pesar de que le advirtió que no lo intentara solo usted siempre estaba muy bien arreglado a tan temprana hora de la mañana

-No estaba solo ¡Sebastian me bañaba!

-Tal vez se siente confundido, los medicamentos que le administramos eran muy fuertes y usted está muy débil

-No miento ¡Un enfermero de nombre Sebastian me estuvo visitando todos los días!

-Eso es preocupante, por que quiere decir que tal vez alguno de sus fans se colaba haciéndose pasar por enfermero. Sin embargo, debo afirmarle que la seguridad está muy bien organizada, sobre todo al tenerlo a usted como paciente se le cerró un piso solo para su uso.

-¿Tiene cámaras de seguridad?

-Si, en los pasillos y escaleras.

-¡Quiero ver los videos!

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Lo llevan al área donde se resguardan todos los videos de seguridad. El director del hospital está presente por que es muy delicado lo que Kai afirma.

Revisan con cuidado los videos de los días que el estuvo, no se encontró nada, solo se veía a la enfermera de planta, pero a las 6 de la mañana, que era cuando Kai reportaba que era visitado por "Sebastian" no había movimiento solo 2 guardias de seguridad en la puerta.

-¿Quién es ese mentado Sebastian?—pregunta exasperado

-Nadie entró a su habitación, es mas, si gusta le muestro la lista de los empleados que tenemos y confirma que no hay nadie con ese nombre.

Kai revisó las listas, los horarios, incluso las fotos que estaban almacenadas en los archivos, nadie se acercaba siquiera a la descripción.

Agotado de que no pudo comprobar la existencia de ese enfermero tuvo que aceptar la respuesta de "los medicamentos eran muy fuertes" y pedir que le mandaran un auto para que lo regresara a su casa.

Tanto el director del hospital como el jefe de enfermeros lo acompañaron hasta su auto cuando este llegó. Fastidiado entró y le cerraron la puerta recomendándole que descanso absoluto al menos una semana mas. Justo cuando los vio dar 2 pasos atrás para dejar que la camioneta blindada avanzara, ¡vio a Sebastian parado a un lado de los médicos!

-¡Sebastian!

-¿Dónde?—preguntan todos

-Ahí—les señala a su lado

-Disculpe pero, no hay nadie—lo tienen parado a un lado y no lo ven. Kai se tapa la boca cuando Sebastian le hace la seña con el dedo de "silencio"—descanse, con eso se repondrá mas rápido.

El bicolor se queda muy desconcertado con lo que pasó. Ni los médicos, ni el chofer, ni los de seguridad vieron que Sebastian estaba ahí ¿Sería una alucinación? No puede ser, no pudo estar alucinando todos los días que un dulce enfermero lo bañaba y lo hacía pasar tremendos orgasmos.

¿En verdad era un demonio? O tal vez es la muerte que ya me está rondando—piensa con escalofríos sin apagar la luz para dormir y con su fiel pastor alemán en los pies de la cama para que hiciera ruido si algo se acercaba.

PPBKAI continuará….

Hola: tade pero llegué. Es que de pronto me vino la idea de este extrañisisisisimo lemon y no podia subir el capitulo hasta que lo hubiera terminado. Yo quiero un mayordomo así ¿Alguien me puede recomendar alguno?

Quiero agradecer a DANHK, MISSY LAN, KIRAY HIMAWARI, MARIAN T HIWATARI, GABZ Y LACRYMA KISMET por haber dejado un review el capi pasado. me disculpo de nuevo por el atraso, pero de verdad que ahora no he tenido tiempo de absoluamente nada, odio el trafico de la ciudad, es ahi donde pierdo como 4 horas diarias!

Cuidense, los quiero mucho y se portan mal. Ojala puedan dejarme un review, se los agradeceré mucho. BESOS