Vaya que me han sorprendido, yo abandono un poco el ff, y los pocos que me siguen de inmediato ponen el grito en el cielo, porque vuelva a escribir. Las circunstancias fueron las siguientes estuve con el termino de un semestre en la universidad muy duro, así que tuve que concentrarme totalmente, al igual que mi afición de las dollz creció al modo de que ahora me enviciaron con las dollfies XD.
Espero que disfruten este capitulo realmente me costo mucho pensarlo, y como enlazar al historia.
A BlacKumari si vez similitudes con el libro, es que yo me baso totalmente en lo que JK a dado, siempre pongo pequeños datos de la historia que creo ella, ya que como escritora de fanfic solo me dedico a escribir la historia de los merodeadores sin cambiar algunas cosas.
Sobre el nuevo personaje que debería agregar por el sexto libro, lo agregare cuando el libro se lance en español.
35.- El Mortífago
- No puede ser Remus, ganaste otra vez – Dijo Sirius regando unas cartas por el piso.
- Eres muy bueno para este juego Remus – Dijo James, soñoliento.
- Pero juguemos una vez más – Dijo Remus a modo de suplica.
- ¿Ya es la hora para levantarnos? – Pregunto Peter desde su cama.
- No son recién las tres de la mañana – Respondió James.
- ¿No piensan dormir? – Dijo Peter.
- Es que siento un dolor horrible en mis huesos, no quiero dormir – Dijo Remus afligido.
- ¿Mañana es el día verdad? – Pregunto Peter, por supuesto los chicos se ya habían encargado de contarle a él secreto de Remus, por supuesto tuvieron que explicarle todo.
- Peter es cosa que leas el calendario – Dijo James, Sirius y él para ayudar a Remus habían puesto el calendario en una de las murallas de la habitación, tenia un hechizo que habían encontrado en uno de los libros te Artes Oscuras hurgueteando en la biblioteca, este consistía en decir unas palabras y dar las instrucciones para poder revelar lo escrito, el hechizo era realmente complejo, tenia muchas propiedades según el movimiento de la varita y además.
- ¿Por qué crees que te duelan tanto los huesos esta vez Remus? – Pregunto James.
- No lo se, una vez un Sanador en San Mungo me dijo que a medida que creciera las transformaciones irían siendo más dolorosas – Respondió Remus.
- Pero esta es tu penúltima transformación antes de que terminen las clases – Dijo James.
- Si – Dijo un adolorido Remus.
- ¿Que es penúltima?
- Peter! – Gritaron James y Sirius lanzándole sus almohadas al rostro.
En este ultimo mes el castillo se había revolucionado, todos corrían de un lugar a otro parecían desesperados, muchos extraños sucesos estaban sucediendo fuera, todos los relacionaban con aquella extraña matanza hace unos años, ya que en ese suceso se había descubrió que se había usado la maldición Avada Kedravra, y desde entonces se había vuelto a usar en reiteradas ocasiones y todos estos contra familias de muggles o descendientes directos de ellos; Muchos apoyaban estos sucesos, como muchos otros no, los chicos aun estaban algo distantes a este tema, ellos eran un grupo variado de sangre pura y mestizos y al plantearse ese tema era muy difícil.
- Chicos que piensan de los asesinatos – Dijo de repente Peter cuando estaban en el comedor.
- ¿Qué quieres que piense Peter? – Dijo bruscamente Sirius – Sabes bien que esa es una de las cosas que mi familia idolatra, es obvio que estoy en contra.
- A mi me da totalmente lo mismo, todos somos magos ¿no? – Dijo James.
- Yo soy descendiente de Muggle, pero eso no me molesta, me hace conocer más cosas – Dijo Remus.
- No sé – Dijo Peter concentradamente leyendo el Profeta.
- A propósito¿Por qué preguntas? – Dijo James, algo sorprendido.
- Es que todos hablan solo de esto, si no estoy informado no tendré como conversar con las chicas.
- Tu y esa obsesión por las chicas, cuando vas a comprender que es más entretenido planear bromas – Dijo Sirius pegándole un palmetazo a Peter.
- Au, Cuida tu fuerza – Dijo Peter, la verdad es que Sirius en este año se había vuelto muy torpe y algo bruto, pero era difícil que se le notara siempre mantenía ese aire de elegancia y sutileza de los Black, por mucho que odiara su sangre había sido criado en ella, y tenia sus costumbres.
- No quiero que se acaben las clases! – Dijo Sirius.
- ¿Qué acaso estas loco? Debes ser el único chico que desea eso – Replico James.
- Es que eso significa volver a casa, soportar a un emocionado Regulus con que el próximo año es su primer año aquí – Dijo Sirius acostándose casi sobre toda la mesa.
- ¿Tu hermanito entre el próximo año, Vaya alguien más para tenderle bromas – Dijo James.
- Si, apropósito qué le haremos de despedida a Severillus – Dijo Sirius.
- Aun no se, tenga tantas ideas como tirarlo al lago, hacer una nueva guerra de comida…. – Pero algo interrumpió a James, una estruendosas carcajadas de la mesa de Slytherin se hicieron notar, parecía que Malfoy contaba una gran historia.
- Y de pronto todos aquellos sangre sucia de Durmstrang corrían despavoridos – Dijo Malfoy, como si fuera un gran héroe, muchos hijos de muggles comenzaron a maldecirlo, como otros también callaban, pero nadie se confrontaba directamente a él – El motivo por el que corrían los sangre sucia era este – Dijo pedante, de pronto comenzó a descubrirse su brazo derecho, cuando de la mesa de Slytherin se escucharon las expresiones de asombro, lo que puedo notar Sirius fue que en su ante brazo lleva tatuado algo como la marca tenebrosa que vio cuando había ido a visitar a su tío.
- O por dios – Dijo Lily asustada, obviamente también había visto aquel tatuaje en el brazo de Lucius.
- ¿Qué es eso? – Dijo James.
- Esa es la marca tenebrosa, es la marca de los partidarios de Lord… - Dijo Lily con temor.
- De aquel que no debe ser nombrado – Dijo Angelina, subiendo sus lentes.
- Eso quiere decir que Malfoy es…. un Mortífago – Dijo Remus temeroso.
- Esto esta llegando demasiado lejos – Dijo James asombrado.
- Me lo hicieron en navidad, me volví a encontrar con Tom… quiero decir con el Señor Tenebroso – Dijo Malfoy particularmente fuerte, quería que todos supieran, muchos aprecian hipnotizados con aquel tatuaje.
Desde aquel día todos empezaron a esconderse de los Slytherin, mientras James y Sirius caminaban seguros por el castillo, Remus no salía de la sala común más que para ir a buscar libros y a las clases.
- Sabes estuve pensando tu idea de tirar a Severillus al lago – Dijo Sirius, cuando se dirigían a la practica de Quidditch, a duras penas hacían logrado que Remus saliera.
- Pero aun no se cómo – Dijo James que llevaba su escoba en la mano.
- Yo creo que tengo el como justo frente a mi – Dijo Sirius.
- ¿Quién? – Dijo James sin comprender – Remus, por más que se transforme, no vuela.
- No idiota – Dijo Sirius con una sonrisa – Tú escoba.
- Vaya, pero como no nos vera – Pregunto James sin comprender.
- Qué importa que nos vea, desde el año pasado que sabe quienes somos – Dijo Sirius.
- A mi parece muy arriesgado – Dijo Remus.
- Todo te parece arriesgado, desde lo de Malfoy – Dijo James.
- No me parece gracioso que ande un asesino por los pasillos de la escuela – Dijo Remus, con la varita fuertemente agarrada.
- Pero volviendo al tema de la broma – Dijo James – Quizás si lo dejamos ciego y lo lanzamos lago.
- No se, totalmente ciego no disfrutaríamos del temor de su rostro – Dijo Sirius.
- Tal vez – Dijo James – Pero que tanto hablamos si tu no tiene escoba.
- Y no me puedes conseguir una de esas – Dijo Sirius indicando al estadio.
- Vaya buena idea amigo – Dijo James abrazando a Sirius mientras salían del lindero de la puerta.
En el resto de los días las clases comenzaban a terminar muchos exámenes se aproximaban, los profesores se sentían extrañamente presionados, de alguna manera muchos querían terminar con alumnos brillantes, para los chicos no era gran cosa, pero Peter parecía sufrir enormemente la presión de los profesores parecía abrumarlo, mientras que para James y Sirius no era más que un juego, los desafíos para ellos eran solo una manera distinta de ver un gran juego.
- Listo – Le dijo James a Sirius cuando estaban escondidos, cuando de pronto vieron salir a Snape de la biblioteca.
Ambos iban dejado de la capa invisible, habían dejado sus escobas en el pasillo de la torre de astronomía llevaban en sus manos un pedazo se tela grueso y largo, estaba hechizado para se fijara firmemente para que no cayera.
- Rápido - Susurro Sirius mientras que seguían a Severus antes de que llegara a las mazmorras.
- Severus – Dijo James.
- Qué quieres Potter – Dijo bruscamente Snape, pero al darse vuelta noto que no había nadie.
- No, no otra vez – Dijo Snape furioso, sujeto fuertemente su varita – Sale cobarde, muéstrate.
- Si lo haría, no seria entretenido ¿no? – Dijo Burlonamente James.
- Por supuesto, así no podemos ver tu cara de pavor – Dijo Sirius.
- Maldito Black, muéstrense! – Dijo Snape comenzando a desesperarse.
- Uyy, Ahora pide ayuda – Dijo Sirius – Auxilio, Socorro, alguien que ayude a esta horrible princesa – Mientras las carcajadas de James tapaban el sonido de la voz de Sirius, Snape se acercaron con furia a unos metros de los chicos, por supuesto en la dirección contraria.
- Ahora! – Gritaron los chicos simultáneamente, corrieron ambos rodeado a Snape, cada uno llevaba un extremo diferente de una tela, dieron un par de vueltas alrededor. Cuando ya no podía mover sus manos, dejaron envolver a Snape.
- Vamos – Dijo James.
- A donde me llevan – Dijo un osco Snape, ahora podía ver a los chicos, ambos habían salido de la capa al mismo tiempo.
- Jajaja., Sorpresa, sorpresa – Dijo James.
- Esta manía de ustedes de hacer estas estupideces – Dijo este intentando zafarse de las vendas, pero era prácticamente imposible.
- Ya nos conoces Severillus, como nos encanta hacerte estupideces – Dijo Sirius.
- Además no podíamos terminar el año sin darte una despedida – Agrego James.
- No saben lo que les pasara cuando los profesores de enteren de esto – Dijo Snape que seguía aún intentando zafarse.
- ¿Y tu crees que haríamos esto sin ninguna distracción? – Dijo James.
- En realidad que eres ingenuo, hechizamos la cama de Peter, para que se comportara como el calamar gigante, en este momento toda la sala común de Gryffindor debe ser un completo caos, lastima no poder presenciarlo – Dijo Sirius con aire de anhelo.
El rostro de Snape reflejaba toda la impotencia que sentía en aquel momento, con el odio que miraba a Sirius y James mostraba con claridad de que si tuviera la oportunidad de matarlos no dudaría en ello.
- Llegamos – Dijo Sirius cuando con James pegaron sus extremos a la pared.
- No se te ocurra recostare en la Pared, no te podrían despegar ni los profesores – Dijo James con una sonrisa malévola.
- ¿Qué piensan hacer? – Dijo Snape a regaña dientes.
- Que no te dijimos antes que sorpresa – Dijo James, mientras Sirius traía las escobas.
- La tuya – Dijo Sirius entregándole una escoba a James, el rostro de Snape se desfiguro, parecía imaginar cualquier cosa siniestra, como que lo colgaran del techo de la torre o algo similar.
- No te preocupes no te colgaremos de la torre – Dijo James mirándolo con una gran sonrisa, aquella imagen le causaba mucha gracia. Sirius hecho agua en los extremos de la tela, inmediatamente se despego.
- Vez como no debes confiar en nuestras palabras – Dijo Sirius quien reía, mientras amarraba la tela al extremo de su escoba y James hacia lo mismo.
- Uno, dos, tres – Dijo James y ambos emprendieron el vuelo, Snape parecía aterrorizado, no confiaba en el hechizo de la tela, salieron por un gran ventanal fueron directo a planear sobre el castillo, la vista era maravillosa los chicos se aproximaron hacia las ventanas cercanas a la torre de Gryffindor, un gran tumulto de personas se acumulaba allí, gritos de horror y risas provenían de allí.
- Lastima no poder presenciar esto – Dijo Sirius.
- Ya nos contaran los chicos – Dijo James – Ahora vamos – Los chicos partieron rápido hacia el lago, tanto que Snape parecía estar más atrás que ellos por la presión del viento, pero el no emitía sonido ni de horror o regaño, solo su rostro osco demostraba lo incomodo que estaba
- Te diviertes Quejicus – Dijo Sirius.
- Cállate Black – Dijo con un profundo odio.
- Viste seriamos un gran equipo en el Quidditch – Dijo James – Puedes mantener mi ritmo.
- De que me serviría eso, si tu eres buscador – Dijo Sirius burlándose de James, él solo le dio una sonrisa.
- Sígueme – Dijo James, cuando de pronto empezaron a dar vueltas en redondo muy cerradas, con la idea de marear a Snape obviamente.
- Para, para – Dijo Sirius de pronto, cuando ya habían dando por lo menos sus quince – No aguando más.
- Esta bien ya tenemos que terminar con esto – Dijo James, algo triste – Quejicus, que tengas buen viaje – Pero antes de que Snape pudiera replicar, Sirius y James se inclinaron hacia abajo haciendo que la tela se deslizara por las escobas, hasta caer completamente, la escena era clásica fue como si todo estuviera en completo silencio Sirius y James veían como Snape caía como en cámara lenta, les gritaba cosas indescifrables, y cuando llego al agua fue como si el lago se lo tragara, inmediatamente las telas se soltaron, Sirius había vivido aquella sensación gracias a James, tanto así que Snape pareció irse al fondo del lago, cuando de pronto un tentáculo gigantesco lo arrastraba hacia la orilla.
Los chicos volaron rápidamente hacia la torre donde de donde habían partido, iban a borrar cada vestigio de los hechos, emprendieron vuelo por los pasillos desiertos del castillo, hasta llegar a un pequeño lugar donde esconder las escobas y seguir a pie hacia la torre de Gryffindor.
- ¿Y que te pareció mi querido Black?.
- Bastante bien mi querido Potter, pero quiero ver esto – En cuanto llegaron el pasillo que comunicaba a la torre de Gryffindor, pero todos empezaban a retroceder.
Era todo más impresionante de lo que imaginaron, la cama de Peter comenzaba a salir de la sala común, se comportaba como un enorme pulpo en las patas llevara un par de chicos entre ellos estaba Peter por supuesto.
- Sálvenme! – Grito desesperado Peter.
- No crees que sobre actúa un poco – Dijo James mientras se alejaba.
- Sirius, James ven la semejante idea que se les ocurrió. Esto se salio de las manos – Dijo Remus moviéndose entre el tumulto.
- Yo veo que es una buena broma de los merodeadores – Dijo Sirius.
- Que les puede llevar afectar a ellos mismos. Corran! – Grito James mientras el gran tumulto de gente, subía y bajaba escaleras, la cama-calamar se arrastraba sin rumbo, pero había decidió seguir al grupo de los chicos, Sirius buscaba desesperado entre la gente a algún profesor, pero al parecer nadie se había hecho presente, Filch el celador estaba indefenso al ser squib no podía hacer magia.
- Endemoniados chicos – Gritaba con obstinación.
- Este caballero va a perder el cabello pronto – Dijo James riendo.
- Solo corran – Dijo Remus desesperado.
- Esperen se me ocurrió una idea – Sirius corrió en dirección a las mazmorras de Slytherin.
- Estas loco – Le dijo Remus.
- Posiblemente si lo esta – Dijo James que corría con ellos, tuvieron la suerte de que la cama los siguió, en la entrada estaban Narcissa y Malfoy, escondidos besándose.
- Perfecto – Dijo Sirius, corrió a refugiarse tras ellos – Defiéndeme Narcissa.
- Tu mocoso, qué es eso – Dijo ella asustada, pero de pronto que Malfoy muy serio mirando directamente hacia la cama, levanto su varita y sin emitir sonido alguno, lanzo un hechizo justo en el centro de la cama, y esta se hizo polvo, cayendo todos los chicos que habían sido llevados por ella.
- Mi cama – Dijo Peter desconcertado tomando el polvo del suelo.
- Lo siento mucho Pettigrew – Dijo McGonnagall cuando ya todos los chicos habían sido mandado a sus respectivas casas, no sabían nada acerca de Snape, pero tenían de testigo a su prima a Narcissa y Malfoy de que ellos habían estado huyendo de la cama en vez de atacándolo a él.
- Pero profesora, aún no encuentran al culpable – Dijo James muy inocente y descarado.
- No Potter, desde que se corren rumores de que hay Mortifagos entre los alumnos se nos hace muy difícil descubrir esto – Respondió ella muy seria – Pero por suerte Pettigrew en esta habitación siempre a sobrado una cama, así que usaras esa, quizás no es tan cómoda que la que ya habías elegido, pero en caso de cualquier problema solo nos avisas.
- Por supuesto profesora.
- Profesora es verdad que el hechizo que ocupo Malfoy fue una maldición imperdonable – Pregunto Sirius.
- Me temo que es lo más probable – Dijo ella – Pero bueno ya pronto se acabara este curso, quiero que ganen la copa de Quidditch así que Potter tienes que ir pronto a dormir, quiero ver una buena participación mañana.
- No tiene porque preocuparse de eso profesora – Dijo James con aire de suficiencia.
- Eso espero, eso espero – Dijo la profesora McGonnagall cuando se retiro.
- Chicos esta broma llego demasiado lejos – Dijo Remus arreglándose para acostarse.
- Yo perdí mi cama – Dijo Peter haciendo su nueva cama.
- Vamos James, armemos su cama, somos los culpables de no sea la misma de siempre – Dijo Sirius.
- Bueno si te lo debemos Peter ¿Dónde quieres que la pongamos? – Dijo James.
Después de un largo discurso de Remus acerca de la moderación en sus bromas, lo chicos se quedaron dormidos, a James les esperada un largo día, se jugaría el partido definitivo de la copa de Quidditch y tenia que ganar.
