UN DIA EN LA VIDA DE PETER BISHOP (1ª parte)
El día para Peter comienza a las 6 de la mañana. Y lo sabe, no por el despertador, sino por Olivia, que le despierta, y lo hace con delicadeza, o al menos lo intenta, pues a veces duerme tan profundamente que ni se entera y más aún si Charlie ha tenido mala noche. Siempre es él quien se levanta, impidiendo que lo haga ella, quiere que descanse para que al día siguiente pueda estar descansada y su trabajo no sea tan duro.
- Peter – le llama Olivia, comprueba que ya está preparada para salir, vestida con su "uniforme" de trabajo, su traje pantalón que la caracteriza. Puede ver que está tan hermosa como siempre ¿a qué hora se habrá levantado? Le hubiera gustado al menos despertarse con ella, quizás una ducha, juntos… Se quita la idea de la cabeza, ya no hay tiempo… Olivia le da un beso y le habla de algo de un médico… aún está dormido y tiene que preguntar.
- ¿Qué… que dices?
- ¡Peter! ¡Despierta!... Charlie tiene cita para el pediatra ¿no te olvidarás?
- sí, claro que lo recuerdo, Soy yo quien se encarga de él ¿recuerdas?
- Venga… ya que apenas puedo hacer nada por él, al menos déjame que…
- Vale, vale… ven aquí…- dice tomándole la cara y besándola – te quiero… tendrás cuidado, ¿verdad?
- Por supuesto… voy a despedirme de Charlie y me voy… Luego iréis a la oficina ¿verdad?
- Claro cariño – dice bostezando. Se levantaría para acompañarla hasta el coche, pero es tan pronto… y Charlie, le ha hecho levantarse durante la noche por sus pesadillas, espera que no sean por su secuestro de hace 4 meses.
De repente, Olivia vuelve al dormitorio, nerviosa le llama zarandeándole
- ¡Venga! Charlie está despierto, será mejor que te levantes…
- ahora… enseguida voy
- ¡Peter! ¡Venga hombre! – Exclama mientras le pone la ropa al lado – por favor – suplica
- Voy, voy… tranquila… Charlie no se va a ir a ninguna parte
- Lo siento – se lamenta Olivia – pero desearía estar en tu lugar en vez de tener que irme
- Lo se… si no tuviéramos el problema del Otro Lado… no te preocupes, Walter y yo estamos trabajando en ello… - dice mientras se viste. De pronto se da cuenta que Olivia se ha quedado quieta, mirándole en silencio.
- Y bien Olivia ¿Qué pasa ahora? – Pregunta Peter extrañado
- Tenía que haberte llamado cuando me levanté…- dice pensativa Olivia.
- tú te lo has perdido – Afirma Peter sonriendo - ¿por qué no lo has hecho?
- Habéis pasado una mala noche… te merecías dormir… Bueno, será en otra ocasión, ahora tengo que irme, a ver si lo consigo de una vez – dice dando un paso hacia atrás y saludando con la mano mientras desaparece por la puerta. Peter sonríe, le hace gracia que a Olivia le cueste tanto separarse de ellos…su trabajo era y sigue siendo lo más importante para ella, pero ahora sus prioridades han cambiado y más aún desde que nació Charlie, y a pesar de eso tiene que seguir dando todo por los demás, Olivia es así y es lo que más le gusta de ella. Peter piensa en eso mientras se dirige hacia la habitación de Charlie, lo encuentra en su cuna, de pie, agarrado a los barrotes y en cuanto ve a su padre comienza a balancearse llamándole
- ¡Papá, papá, papá!
- Venga hijo… - dice mientras lo saca de la cuna y le abraza
- ¡bezo! – dice el niño acercándose a Peter y pegándose a su cara. Cuando la barba de su padre le roza, comienza a reírse, lo que provoca que el hombre sienta un gran orgullo enorme, piensa en todo lo que ha cambiado su vida, antes que no podía parar quieto en ningún sitio, que disfrutaba con el trabajo que le había encomendado Broyles junto a Walter y Olivia, investigando sucesos extraordinarios, luchando contra monstruos, y ahora se encuentra cuidando de este niño tan fantástico… no, no echa nada de menos su vida anterior y menos aun cuando siente los brazos de su hijo alrededor de su cuello.
Después de vestir al niño, Peter se dispone a darle de desayunar, en la cocina se encuentran con Walter, preparándose para salir.
- Hola, Walter… ¿ya te marchas?
- Sí, estoy esperando a Astrid. ¡Hola Charlie! ¡Qué pronto te han levantado! – dice mientras besa al niño en la cabeza
- ¡Abu, abu, abuelo!
- Me gusta como repite todo tres veces – dice Walter sonriendo mientras le revuelve el pelo – Tengo algo para ti… un juguetito de los míos… no es perjudicial para Charlie – se apresura a justificar el científico – no tiene piezas pequeñas, ni tóxicos, ni…
- Vale ¿Estarás luego en el Hangar? – Pregunta Peter mientras prepara la papilla del niño
- Si no surge nada, si… no podemos dejar de lado el proyecto ¿vendrás tú?
- Sí, tengo que ir al supermercado y luego iré, aunque estaré poco tiempo, Charlie tiene consulta de pediatra, le llevaré conmigo, no hace falta hoy que Astrid se quede con él.
- ¿Se ha marchado ya Olivia? No la he oído.
- pues yo sí que me he enterado – suspira Peter – Y no por lo que te estas imaginando…
- Oh, qué lástima… bueno, cuando terminemos con lo que tenemos entre manos, os podréis quedar en la cama hasta cuando queráis.
- Si Charlie nos deja… ¿Piensas que hemos avanzado?
- Siempre encontramos algo nuevo, sólo hay que estudiarlo exhaustivamente y comprenderlo.
- Lo que nos lleva demasiado tiempo… Algo tiene que haber para ir más rápido.
- si tuviésemos las instrucciones…- se lamenta Walter.
- Claro…- dice Peter sonriendo, va a continuar hablando pero un claxon le interrumpe
- ¡Astrid! Me marcho, luego nos vemos.
Peter se queda terminando con el desayuno de Charlie pensando en la jornada que le espera, tiene que ir al supermercado, lo que le llevará una hora aproximadamente, luego se acercará hasta el Hangar donde se encuentra la máquina y el viaje no es corto… tiene que apurar el tiempo como sea...
(Continuará)
