CAPÍTULO 36
Caminaban en silencio hacia la clínica. Muchas preguntas habían quedado en el aire. Cuestiones que Kate no se había planteado hasta que no las pronunció James en voz alta.
Crees realmente que pueden morir otra vez? Preguntó finalmente
Pues no lo se, pecas. Sólo preguntaba- dijo él confundido
Sería mejor que se marcharan de aquí- dijo ella
Y no crees que aunque lo hagan si deben morir morirán igualmente? Como lo hizo el padre de Alex- dijo James
Dios, James. Esto es una locura- dijo Kate suspirando
De todos modos quizá mañana se marchen. Yo lo haría en cuanto me empezaran a hablar de un humo negro malísimo que revienta a las personas- dijo él riendo
Cómo puedes tener ese sentido del humor?- dijo ella divertida
Pues porque si no te lo tomas así acabarás loca, o alcohólica, o adicta a las pastillas- dijo él sonriendo
Volvía a aparecer el Sawyer de siempre, el tipo práctico que no se complicaba la vida con preguntas que no tenían respuesta. Lo único que le interesaba era hacer de aquel lugar un hogar para la niña. Y ponerle un toque de humor a la difícil vida que les había tocado. Esa actitud reconfortaba a Kate y la hacía sentirse segura y a salvo.
Llegaron a la clínica y se asomaron a la habitación de Clem. La niña dormía plácidamente. Sun leía un libro a su lado. Al verles se levantó de la silla y se acercó a hablar con ellos.
Duerme como un bebé- dijo sonriendo
Eso no será malo?- preguntó James preocupado- Ha estado varios días en coma.
Estar en coma no es descansar- dijo Sun- Es bueno que duerma. Tiene que reponer fuerzas.
No ha vomitado la comida ni se ha sentido mal?- preguntó Kate
No- sonrió Sun- Es una niña muy fuerte. Mañana os la podréis llevar. Está muy recuperada. Esta noche Jack decidió que se quedase por precaución pero realmente tampoco era necesario.
Ve a descansar, Sun- dijo James- Yo me quedo con ella.
De ninguna manera!- dijo ella- Eres tu quien debe descansar. Mañana esta niña volverá a dar mucha guerra. Además tengo que controlarle las constantes y anotar los datos. Ve tranquilo. Es mi trabajo.
Escucha, si ocurre cualquier cosa, si se despierta, cualquier cosa..- dijo James
Estará bien- dijo Sun empujándolo al exterior- No va a pasarle nada.
Bueno, tú avísame- dijo él
Tranquilo. Descansa- dijo despidiéndose de ellos.
Da gusto verla así, durmiendo como si nada hubiera pasado- dijo Kate sonriendo cuando salieron al exterior.
Ocurre algo?- Preguntó al ver que James estaba serio y absorto en sus pensamientos
No se, Pecas. Crees que esto es lugar para criarla?- contestó
Lo importante para ella es estar contigo. Y esto le va a encantar. Es un precioso lugar para que crezca un niño- dijo Kate intentando tranquilizarle
Y cuando sea mayor? Querrá salir, conocer gente de su edad…- dijo él preocupado
Cuando sea mayor tomará sus propias decisiones, como hacen todos los niños aunque no se hayan criado en una isla. Y a ti probablemente no te gustarán, pero no tendrás más remedio que aceptarlas- dijo ella serena.
De momento tenemos que preocuparnos de darle todo lo que necesita aquí- dijo Kate- Hay que buscarle una profesora, traer material escolar. Es más, Ji Yeon lo necesitará también. Y quien sabe si en un futuro no habrá más niños en este lugar.
Hablas de montar una escuela aquí?- dijo James volviendo a sonreír.
Claro- dijo ella- Ahora son pequeños. Cualquiera podría enseñarles teniendo comunicación con el exterior. Hay métodos y programas en Internet.
Cualquiera?- dijo sorprendido- Yo no podría. Esos enanos preguntan demasiado.
Mañana preguntaremos a los que han llegado, y si no traeremos a alguien- dijo ella- Pero no te preocupes por esas cosas. Lo importante es que Clem está bien.
Tienes razón, pecas- dijo pasándole un brazo por el hombro.
Y ya que tenemos la noche libre… Te apetece una copa en mi casa?- dijo James sonriendo con picardía.
Qué pasa? Ya no temes que me vuelva alcohólica?- dijo ella riendo y empujándolo hacia el interior de su casa.
Si quieres pasamos de la copa y vamos a lo siguiente- dijo él besándola dulcemente
Mejor trae esa copa- contestó ella riendo y echándose en el sofá- Hay que disfrutar este momento. No tenemos prisa, nadie va a matarnos mañana y no estamos en un agujero lleno de barro.
James llenó dos copas de vino y le acercó una a ella bebiéndose la suya de un trago.
Toma, bebe. Yo si tengo prisa- dijo sonriendo
Ella reía mientras James se sentó a su lado y empezó a besarla dulcemente en el cuello.
Estás loco, sabes?- dijo ella mirándole a los ojos
No vamos a tener muchas noches como esta cuando vuelva la mocosa- dijo él sonriendo- Quiero aprovecharla.
Entonces cállate- dijo ella besándolo apasionadamente
Poco a poco los besos fueron subiendo de intensidad encendiendo el deseo en ambos.
James quitó la camiseta de ella y admiraba su belleza mientras la acariciaba. Mientras, Kate desabrochaba lentamente los botones de la camisa de él y enterró su cabeza en su pecho besándolo con dulzura.
James la levantó y la condujo hacia el pequeño dormitorio. La dejó con cuidado en la cama y comenzó a recorrer su cuerpo llenándola de besos. Ella cerró los ojos y se abandonó a esa sensación que la invadía completamente.
Mierda, pecas!- exclamó de pronto James- No tengo, bueno….
No tienes que?- dijo ella sorprendida
Ya sabes- dijo él fastidiado- Condones
Cállate, anda- dijo ella riendo y besándolo con pasión
Espera, espera- interrumpió él- Podemos tener un problema.
Un problema?- dijo ella sorprendida
Si, ya sabes. Podría ir a la enfermería disimuladamente a coger alguno- dijo él pensativo
Qué dices, James? – dijo ella algo enfadada- A la enfermería ahora?
Anda, ven aquí- dijo ella pasando sus brazos alrededor de su cuello
Kate, esto es serio. No podemos jugárnosla- dijo él mirándola fijamente.
Tanto problema sería, Sawyer?- dijo ella definitivamente enfadada
Acaso no te lo parece?- dijo él sorprendido
Siempre lo mismo- dijo Kate levantándose de la cama y vistiéndose
Eh, pecas- dijo él intentando calmarla- No te das cuenta de que no sabemos si habría problemas durante el embarazo?
Tú eres el problema, James- dijo ella acusadora- Nunca es buen momento. Tengo que resignarme a criar hijos de otras mujeres toda la puta vida? Primero Aaron, ahora Clem? Es que no tengo derecho a tener uno propio?
Y no podemos esperar a que se solucione el problema? Tiene que ser ya?- dijo él sin comprender el enfado de ella
Si me la quiero jugar es problema mío- dijo ella enfadada
Y mío, coño!- dijo él perdiendo los nervios- Crees que quiero ver cómo te mueres por no querer esperar un poco?
No pensaste en eso el otro día en las jaulas. No se a qué viene tanto miedo ahora- dijo ella
Cómo?- dijo él sorprendido- Crees que estás…?
Cómo crees que voy a saberlo? Ha sido hace días. Crees que tengo una bola de cristal o qué?- dijo Kate enfadada
Dios, Kate. Eso no pudo haber pasado- dijo James asustado
Y si pasó que?- dijo ella- Qué se supone que tengo que hacer con "el problema"- dijo remarcando la frase
James no podía pensar en esa posibilidad. Le asustaba demasiado.
Kate, en serio. No creerás que estás…- dijo mirándola a los ojos
James, vete a la mierda- dijo ella marchándose de la casa.
No era posible. Ella no podía estar embarazada. Pero lo cierto es que se dejaron llevar en aquella ocasión. James ni siquiera pensó en esa posibilidad. No podía haber pasado. Ella podía morir si eso había sucedido. Y sería culpa de él. Por inconsciente. Por no pensar en las consecuencias que eso traería para ella.
Si ella estaba embarazada tendría que marcharse. Y eso supondría pasar el embarazo sola. Jamás se lo perdonaría. Tener un hijo con ella sería lo mejor que podría pasarle, pero no de esa manera. Quería estar con ella, cuidarla, mimarla. Ver nacer al bebé. Y no dejarla sola con todo eso.
No. Eso no podía haber pasado. Esperarían a que se solucionara el problema. Había tiempo. Ella era joven. Y tendría que entrar en razón. Debía comprender que no era el momento.
Sawyer no entendía por qué Kate se había enfadado tanto. Al fin y al cabo él se estaba preocupando por ella. Hubiera preferido que se dejara llevar sin pensar en las consecuencias que eso podría traerles?
Mujeres- pensaba. No había quien las entendiera, y menos a Kate. Ella siempre actuaba sin pensar. Y eso muchas veces le trajo problemas. Pero ahora ella ya no estaba sola. Y si era él quien tenía que poner la cabeza en algunos asuntos lo haría. Era lo mejor que sabía hacer, cuidar de ella.
