LA INVESTIGACIÓN DEL ENVENENAMIENTO (Punto de vista normal)
Klavier Gavin se ha prestado en acompañar a Venoma hasta la celda número 3, donde ocurrió el crimen del que ella fue víctima estando allí encerrada como acusada.
-Ya casi hemos llegado, fräulein Venoma. ¿Te sientes bien?
Venoma dice que sí con la cabeza, sin fuerzas apenas.
-¿Ja? Estupendo. Mira, aquí es.
Al llegar a la escena del crimen, Gavin encontró a la inspectora Ema Skye, al fiscal Miles Edgeworth y a su ayudante Kay Faraday, que se habían prestado a ayudar con la investigación.
-¡Por fin apareces, petimetre! ¡¿Se puede saber a que viene tanta…?!
Ema Skye calla al ver a Venoma con Klavier.
-¡¿Esa es Venoma?! ¡Dios Mío, está muy cambiada!-manifiesta Kay, la mar de sorprendida.
-El veneno la habrá dejado así… Pobre chiquilla.-lamenta Edgeworth, con una cara pensativa.
-Hemos llegado, fräulein Venoma. Mira, están la inspectora Skye…
-¡Eso, confúndela más, cretino pomposo! Escucha, yo soy Ema, ¿Vale? Esa chica de ahí es Kay, el otro hombre es Edgeworth, y el petimetre que te ha traído es Klavier. ¿De acuerdo?
Venoma vuelve a decir que sí, confusa.
-No tiene muy buena cara… ¿Seguro que es buena idea que esté aquí?-pregunta Edgeworth, preocupado por su salud.
-Ella ha querido venir, Herr Edgeworth. Dijo que puede ayudar con la investigación-explica Klavier.
-¡Qué valiente eres, Venoma! ¡El señor Godot estará muy orgulloso de ti!-la anima Kay.
-Bueno, vamos allá. ¡Que empiece la fiesta, científicamente hablando!-se entusiasma Ema.- Podemos guiarnos por este plano del centro de detención.
Ema da una copia de ese plano a todos sus ayudantes de investigación. Muestra un largo pasillo con diversas celdas conectadas por ese pasillo. La de Venoma es la de la esquina inferior izquierda, dando al otro extremo del pasillo.
-Muy bien, ¿Por dónde empezamos?-cuestiona Kay.
-Vamos a buscar huellas de pisadas. A ver si hay terceras personas involucradas.
Ema maneja un espray detector y una especie de pantalla de ultravioletas y con sus gafas rosas para ver las pisadas, deduce que solo hay dos caminos de pisadas. Solamente hubo dos personas la noche del crimen.
-¡Muy bien! Vamos a examinar las huellas. Las más cercanas a la ventana son las de Venoma, claro. Y las otras parecen haber sido hechas por una suela bastante lisa y dura… Es posible que de madera.-deduce Ema.
Mientras Ema investiga las pisadas y hace pruebas de Luminol, Edgeworth investiga sobre la repercusión que tuvo la pelea en Venoma.
-Hm… Veamos. Venoma tiene un corte en la mano y otro en la cara. Si nos fijamos un poco mejor, parecen hechos con el mismo arma.
-¡Sí, y mira el cuello! ¡Qué horror, pobre niña! La intentaron estrangular, seguro.-piensa Kay.
-Sí, no cabe duda de que Venoma fue estrangulada, pero hay algo raro en su herida. No parece que las magulladuras sean huellas, así que no fueron hechas con las manos.
Edgeworth piensa en algo lógico a todo esto, mientras Klavier busca objetos esparcidos por la celda.
-¡Miren lo que he encontrado! Había un vaso de cristal en el suelo, ja. En un rincón había esta daga manchada en la punta, y debajo de la cama encontré este collar roto.
-¡Guau, qué collar más bonito! Es muy brillante, en forma de corazón, con una botellita chiquita en medio. ¡Lo quiero! -exclama Kay, con un brillo extraño en los ojos.
-Fräulein Venoma, ¿Este collar era tuyo?-le pregunta Klavier.
Venoma sacude la cabeza. No era suyo.
-Es decir, que en la escena del crimen se encontró un collar que no pertenecía a Venoma…-murmura Edgeworth.
-Y además, está partido. Se ha roto la cadena.-informa Klavier.
-¿Por qué hemos encontrado un collar roto?-se pregunta Edgeworth.
-Y además, está el tema del cuchillo. ¿Qué hace aquí? Normalmente los criminales se llevan el arma, ja. No entiendo…-piensa Klavier.
-Así que se encontró un cuchillo también. Yo también me pregunto por qué el criminal no se lo llevó...-intenta establecer Edgeworth.
-Bueno, cretino pomposo, ¿Has acabado ya con la charleta? Si es así, coge esto y rocíalo por todas partes, ¿Entendido?-bufa Ema, con mal humor.
-¿Qué es esto, Fräulein detective? ¿Otro de tus superaparatos científicos, nein?
-¡Sí! Ya que Venoma fue envenenada, pensé que un detector de veneno nos vendría bien para ver por qué medio se ingirió el veneno. Ahora, ¡Mueve ese trasero presumido y sé útil por una vez!-ordena Ema.
Klavier se resigna con una simpática sonrisa de un millón de dólares y rocía el espray por toda la celda. Al terminar, hay reacciones: La primera es en el vaso vacío que se encontró en el suelo, o más concretamente, en unos restos del líquido que quedó.
-¡Ah, el poder de la ciencia! Venoma ingirió el veneno mediante el líquido de este vaso, que parece leche. Seguramente el veneno, líquido también, estaría disuelto.-informa Ema.
-Hay una segunda reacción, Fräulein Skye.
-¿…?
-Tu maravilloso spray reacciona también en ese collar que tanto le gusta a Fräulein Faraday.
-¿Hay un rastro en el collar? ¿Cómo puede ser eso?-se pregunta Ema.
-Se han hallado restos de veneno en el recipiente del collar. La pregunta es, ¿Por qué?-explica Edgeworth, con un posado pensativo.
-¿Se le ocurre algo, señor Edgeworth?- demanda Ema, curiosa.
-Creo que llegó la hora de usar la lógica, a ver si nos lleva a algún lugar productivo.-afirma Edgeworth, con un dedo sobre su frente.
-¡Oh! ¡Y yo puedo recrear el crimen con mi Pequeño Ladrón!-exclama Kay, entusiasmada.
-Bien, entonces, vamos a ver.
La lógica de Miles Edgeworth y el "Pequeño Ladrón" de Kay Faraday
Venoma fue estrangulada, casi fatalmente, pero no hay marcas de manos.
Se halló un collar roto en la escena del crimen.
-Creo que tengo una idea sobre cómo se estranguló Venoma. No hay marcas de manos en su cuello, por lo que no fue un cuerpo a cuerpo directo. Y el hecho de ver ese collar roto me hace pensar que se rompió al estrangularla con él.
-¡Es una buena idea, Miles ¡Voy a recrearlo con mi Pequeño Ladrón! Ajustamos los parámetros, lo ampliamos a tamaño máximo, y ¡Allá vamos!
Kay alza "Pequeño Ladrón" y la celda se cubre con un color verdoso. En medio, aparecen dos siluetas, recreando el crimen.
Aparecen dos siluetas. La de Venoma lleva el collar puesto, mientras la otra se acerca. La de Venoma bebe del vaso y se empieza a retorcer. Entonces, la otra la estrangula con el collar.
-¡Esa es la mi recreación! ¿Qué te parece, Miles? ¿Hay alguna contradicción?
-Así es, Kay. Hay algo que no encaja. La prueba contradictoria es el collar en sí.
-¿Por qué el propio collar, Miles?
-Pues…
El collar no era de Venoma, por lo que no lo llevaba puesto la noche del crimen
Se han hallado restos de veneno en el recipiente del collar.
-El hecho de que haya veneno en el collar es una pista que nos indica que el collar lo llevaba puesto el criminal, no Venoma. Ese es el problema de tu recreación, Kay. ¿Podrías ajustar los parámetros?
-¡Marchando! Configurando parámetros…
Kay vuelve a alzar "Pequeño Ladrón" configurándolo todo de nuevo.
Aparecen dos siluetas. La del criminal lleva el collar puesto. Venoma se intoxica con el vaso y el criminal le pone su collar a Venoma en el cuello e intenta estrangularla
-Eso es lo que refleja tu nuevo hallazgo, Miles. ¿Ves algún otro problema con la recreación de mi "Pequeño Ladrón"?
-Hm… Efectivamente, hay una prueba que me tiene algo desconcertado, y que se contradice en cierto modo con tu recreación.
-¿De verdad? Háblame sobre esa prueba.
-De acuerdo.
Venoma tiene un corte en la cara y otro en la mano. Parecen hechos con el mismo arma.
Había una daga en la escena del crimen. ¿Por qué el criminal no se la llevó?
-Ahí estaba la contradicción que buscaba, Kay.
-¿Te refieres a la daga que encontramos?
-Precisamente. Una daga es un método mucho más sencillo de hacer daño a alguien, y además el criminal lo llevaba con él. Por eso, creo que antes de estrangular a Venoma la atacó con una daga, y ella, al defenderse, agarró dicha daga, cortándose en la mano.
-Así pues, el ataque con la daga vino antes del estrangulamiento. ¡Configurando parámetros de la recreación!
Kay aprieta los botones de su aparato y lo alza para que la recreación definitiva quede de manifiesto.
Aparecen dos siluetas. La del criminal lleva el collar puesto. Venoma se intoxica y el criminal saca una daga con la que hiere a Venoma en la cara. Venoma consigue coger el cuchillo por el filo y se hace daño en la mano. Al no tener el collar, el criminal saca el collar con el que transportó el veneno, se lo coloca a Venoma en el cuello y la intenta estrangular con él.
INVESTIGACIÓN COMPLETADA
-Como siempre, su lógica es excelente, señor Edgeworth.-le adula Ema.
-Siempre lo digo. La lógica es el camino directo a la verdad. Si la usamos, la verdad quedará de manifiesto.-informa Edgeworth.
-Estoy sacando fotos de todo, ja. Solo me faltan unas pocas. Este rincón de… ¿Eh?
-¿Y ahora qué, petimetre pomposo? ¿En una de las fotos que te has sacado has encontrado un grano o qué?-se burla Ema, de mala uva.
-¿Qué es esta pintada que hay aquí a un lado? No se ve casi, pero…
Todo el mundo se acerca a la zona. En la pared blanca y desnuda de la celda hay una pintada casi invisible de la cual es imposible extraer significado.
-Veamos…- Kay se acerca.- Huele a naranja. Es el zumo de naranja que Venoma tomó para cenar.
-Fui yo… Yo lo hice… Yo lo dibujé…-masculla Venoma, con un aire siniestro, aunque todo es confusión.
-¿Tú dibujaste esto? ¿Por qué lo hiciste?
-….-Venoma no responde. Es como si no hubiese oído la pregunta.
-Venoma, hay algo que me extraña…. Tenías kétchup en el plato de la cena, ¿Cierto? Podrías haber usado el kétchup, destaca mucho más en la pared blanca…-le pregunta Edgeworth.
-No servía… No podría verlo… Mi mensaje… Godot…
-¡Claro! ¡El mensaje era para Herr Godot! Y si Herr Godot no puede ver el color rojo, como el kétchup, no podría entenderlo, ja. ¡Qué Fräulein más inteligente, ja!-admira Klavier.
-Creo que ya no hay nada más que podamos extraer de este lugar.-concluye Edgeworth.
-Es cierto, pero todavía no sabemos qué significa ese dibujo de zumo de naranja.-advierte Kay.- Dinos, Venoma, ¿Qué es lo que dibujaste para el señor Godot?
-….
-No puede responder, nein. A lo mejor no se acuerda, o no sabe cómo decirlo… -deduce Klavier.
-¡Ajá! ¡Ah, el poder de la ciencia! He tenido una idea.-declara Ema, orgullosa.
-¿Qué idea?-le pregunta Kay.
-Los zumos que les dan a los presos tienen un componente especial. Es una especie de azúcar modificado para darle algo de sabor.-informa Ema.
-¡Pobre gente! Me dan ganas de dejar mi trabajo de Yatagarasu para que no me metan en la cárcel, ¡Qué asco de zumos!-se queja Kay.
-El caso es que tengo un detector de ese azúcar tan raro. Con eso podremos saber qué dice ese dibujo… Pero tardaré un poco en ir a buscarlo.
-Llevaremos a Fräulein Venoma con sus abogados. Es buena idea que vea el juicio, o incluso podría identificar la voz de su agresor, ja.
-Sí, es mejor que la llevemos allí. Ema, tú ve a por ese espray y nosotros nos encargamos.-promete Kay.
-Ahora que la investigación está completa, vamos al Tribunal de Justicia. Podemos ir en mi coche, está aparcado abajo.-se ofrece Edgeworth.
-Muy bien, nos vemos allí.
Todo el mundo se despide. Ema pone rumbo a su laboratorio y los demás acompañan a Venoma al coche de Edgeworth, desde donde la llevan al Palacio de la Justicia, para que pueda estar con sus dos abogados.
Pero sobre todo, para que la verdad le abra los ojos.
