Buenas! He tardado más de lo que quería pero con este calor se me derriten las ideas y no funciono bien XD
Kateevilpanda: aunque no lo parezca juro que siempre intento actualizar lo más pronto posible pero en verano me apetece poco tirarme horas en el ordena y cuesta más... :(
jkto: Ruby es adorable, yo quiero una jajajaja Me gusta que se vea que es una de esas amigas de para todo :) Y sí, Regina lentamente se mueve jjajaja ahora falta el último paso a ver si lo da :D
gencastrom09: jajaja genial que te enganchara :D pero igualmente fueron muchos capítulos, yo cuando hay muchos me cuesta avanzar en un fic por muy genial que sea xD
begobeni12: yo en verdad doy gracias por no vivir algo así, acabaría matando a alguien, no lo llevaría tan bien como Emma jajajaja Y sí, toda historia necesita un final y el de esta lo veo cada vez más cerca, ahora... feliz o triste no lo digo, pero final será :)
aquarius7: Bueno al menos esta vez eran sonrisas, tristes, pero sonrisas XD Es que se viene la parte final y es lo que tiene, todo es a full
Nach: Me alegra mil que te guste el fic en serio y lo de que escribo genial mil gracias :D Y oh, por fin una que no odia a Regina! Es casi un milagro XD Y sí es como si casi escribiera tu futuro espero que el final del fic, cuando llegue, te guste o lo sigas entendiendo :)
Gloes: Que Ruby no lo sepa, aún o nunca, no es mal, además ya tenía pensada de hace tiempo esa escena XD Y sí, Regina poco a poco avanza hacia Emma :) No me recuerdes lo de mi Christopher Lee... fue muy triste, se convirtió en el dios de la semana... :(
Y como siempre espero que os guste :D
Capítulo 36
Suelta un gruñido mientras abre lentamente los ojos y se separa de la ventanilla donde dormía apoyada. Suelta otro gruñido y escucha la risa de Ruby. Bosteza con fuerza y se limpia la baba mientras murmura un "oh, dios mío" casi inaudible.
―Sí, se te caía la baba.
Finge reír mientras trata de fulminar a Ruby con la mirada y con voz pastosa pregunta:
―¿Dónde estamos?
―Mira a tu izquierda. ―Ve que Emma sigue dormida totalmente y le aclara―. Emma... Tu otra izquierda.
―¡Estoy dormida aún! ―Trata de justificarse totalmente colorada. Entonces mira en la dirección correcta y exclama emocionada al ver a lo lejos las grandes atracciones resaltando sobre el naranja cielo del atardecer―. ¡No! ¿Port Aventura?
―Nos toca un domingo divertido.
Emma casi da saltos en su asiento, el sueño totalmente alejado, mira a Ruby con una sonrisa radiante, enorme.
―Pensé que era día de vagar sin rumbo.
―Bueno, ha sido medio día de vagar sin rumbo y un rato para venir. Yo pago el hotel y tú las entradas, ¿vale?
―¡Vale!
Ruby enciende la música de nuevo, la había llevado parada la ultima hora porque Emma dormía tranquilamente y no quería despertarla. Pero ahora toca música a todo volumen de nuevo. Exclama divertida:
―¡Hace siglos que no vengo!
―¡Ni yo! Mira que eres lista cuando quieres.
Suelta una sonora carcajada y la fulmina con la mirada:
―Que te den.
―¡Querré montarme en todo!
―Lo sé. ¡Y yo!
―Ruby...
La morena frunce el ceño temiendo que pueda decir su amiga. Ese tono... Así que pregunta con miedo:
―¿Qué?
―Elsa y Tink se morirán de celos.
No puede evitar reír con ganas y más al ver el gesto maléfico de Emma y su sonrisa pícara y bromista. Pero es cierto, sus dos amigas como se enteren las odiarán a muerte.
―Luego las llamamos.
Pasa de canción hasta encontrar la que verdaderamente quiere. La que cree que Emma necesita. Y en cuanto suena, sube el volumen al máximo mientras baja las ventanillas, para que el aire de la tarde ya casi noche las golpee, y canta con ganas. Ve de reojo como a cada palabra Emma se hace un poco más pequeña y fija sus ojos en el horizonte. No puede evitar sonreír tristemente mientras continúa cantando, para ella.
Hope when you take that jump, you don't fear the fall / Espero que cuando saltes, no sientas la caída
Hope when the water rises, you built a wall / Espero que cuando las aguas se alcen, tu construyas un muro
Hope when the crowd screams out, they're screaming your name / Espero que cuando la multitud grite, griten tu nombre
Hope if everybody runs, you choose to stay / Espero que cuando todos corran, tú decidas quedarte
Emma nota de vez en cuando su mirada en ella y no puede evitar hacer un mohín conteniendo las lágrimas mientras mira por la ventanilla y se pierde en cada palabra que la canción y su amiga cantan a todo volumen. Ruby suele hacer eso, y ella misma también, decir lo que cuesta decir cantando.
Hope that you fall in love, and it hurts so bad / Espero que cuando te enamores, y duela mucho
The only way you can know is give it all you have / La única forma de saberlo sea que lo diste todo
And I hope that you don't suffer but take the pain / y espero que no sufras pero que te esfuerces.
Hope when the moment comes, you'll say... / Espero que cuando el momento llegue, tú digas...
I, I did it all / Yo, yo lo di todo
I, I did it all / Yo, yo lo di todo
I owned every second that this world could give / Fui dueña de cada segundo que este mundo me dio
I saw so many places, the things that I did / Vi muchos lugares, las cosas que hice...
With every broken bone, I swear I lived / Y con cada hueso roto, juro que viví.
Ella podrá decir eso, ¿no? Que lo dio todo, que lo está dando todo. Se esfuerza por estar a su lado como nunca se ha esforzado antes. Y empieza a romperse cada hueso para no salir corriendo. Sí, ella lo ha dado todo, ha intentado que cada segundo contase, pero ahora los segundos se ponen en su contra. Tiempo. El tiempo parece ser lo peor.
Se seca una lágrima traicionera antes de decirle:
―Eres idiota.
Ruby ríe con ganas y mirando al frente para no salirse de la carretera responde:
―Lo sé. Pero de verdad lo espero.
―¿El qué? ¿Ser idiota? Tus aspiraciones de futuro han bajado...
La morena sonríe de medio lado y la mira. Sólo ve su perfil, como parece esforzarse en no llorar, como sonríe a pesar de todo. Y tanto que lo espera. Así que se lo dice mientras fija la vista en la carretera de nuevo:
―Que sepas que siempre lo das todo. Que sepas que siempre estás ahí y espero que no duela aunque termines siendo un fantasma con todos los huesos rotos.
Emma contiene las lágrimas mientras mira con más ganas por la ventanilla para huir de los verdes ojos de su amiga. Esa amiga que siempre está ahí, que le sigue cantando, que siempre está. Sonríe mientras las lágrimas se escapan de sus ojos y le grita un:
―¡Que te den!
―No llores, rubita.
―¡Estúpida! ―Hace un mohín ante el tono de burla de Ruby y finalmente canta con ella.
Y ríen juntas porque parece que juntas es cuando pueden con todo. Sí, quiere gritar que lo dio todo, que aún lo hace aunque no sepa hasta cuando. En realidad sabe que esta canción es lo que la diferencia de Regina, es la gran diferencia, que ella puede gritar cantando:
I swear I lived. Ohhh / Juro que viví. Ohhh
I swear I lived. Ohhh / Juro que viví. Ohhh
Aprovecha que Robin ni siquiera vendrá a cenar para relajarse, para ser ella, para sentirse libre en su propia casa. Pero al igual que siente toda su vida como una jaula sabe que es como un pájaro, teme que si sale de ella, si escapa de su propia prisión, morirá fuera sola sin saber cómo vivir. Salir es tentador, es ir con Emma es... Es arriesgado. La jaula es segura, la jaula, su vida, su familia... Son algo que siempre estarán ahí, sabe ser prisionera de eso pero... Emma...
Un mail. Mira enseguida quién es por si es ella. Y sí, su tentadora libertad le ha mandado un mail. Lo abre y sonríe al leerlo:
Para: Regina Mills, regina.m
De: Emma Swan, emmaswanp
Asunto: Ey!
¿Cómo va el fin de semana? Adivina donde he terminado yo :D
Contesta rápidamente mientras se tumba en el sofá. Contesta de inmediato porque sabe que cuando Emma está con sus amigas mira menos el móvil. Lo mira casi nada y la necesita. Necesita hablar con ella, sentirla cerca.
Para: Emma Swan, emmaswanp
De: Regina Mills, regina.m
Asunto: Re: Ey!
Va bien, estoy sola todo el fin de semana y me he librado de la comida del domingo. Suena a fin de semana perfecto casi.
Y mmm... no sé... Tú y tu amiga estáis un poco mal así que diré... ¿Francia? ¿Andorra?
Las ve capaces de estar ahí. La ve capaz de estar ahí. Ve a Emma capaz de todo, la vez incluso capaz de abrir su jaula, es más... Ya la ha abierto, ha dejado la puerta abierta y ahora es ella la que tiene que ver si pasa o no. Pero da miedo. El primer paso siempre es el que da más miedo.
Para: Regina Mills, regina.m
De: Emma Swan, emmaswanp
Asunto: Frío
Te libras mucho de la comida del domingo, ¿sabes?
Y maaal, muy mal. No estoy por allí ni de lejos. En Francia acabamos el mayo pasado, fue una semana muy loca. Pero en fin, que ni de coña estamos ahí.
Sonríe. Sí, y tanto que fue capaz de ir a Francia, así, sin más. Y sí... se libra cuanto puede de esas comidas.
Para: Emma Swan, emmaswanp
De: Regina Mills, regina.m
Asunto: Así que frío, ¿eh? Lo pones difícil de adivinar
Necesito librarme un poco de ellas, así que sí, me salto muchas este último curso.
Y no lo sé, Señorita Swan, deme alguna pista más. Y por lo que veo eres de viajes improvisados, ¿no?
Le gustaría estar en alguno de esos viajes. Es la verdad. Le gustaría ser capaz de irse con ella sin mirar atrás. Pero no puede. No aún, espera.
Para: Regina Mills, regina.m
De: Emma Swan, emmaswanp
Asunto: Seré buena, venga
¿Por qué necesitas librarte de ellas?
Y la pista será: es un lugar en el que si estás gritas mucho y no, no es mi cama ;) Y sí, adoro coger un día el coche o un vuelo e ir a cualquier lugar. ¿Sabes? A ti te habría llevado a Londres o a París, a cualquier lugar.
Suelta una carcajada al leer la pista. Sólo ella puede decir esas cosas y no parecer estúpida. No puede evitar sonreír tristemente al leer que a ella la habría llevado a Londres o a París, le habría encantado y también no la había dejado hacerlo. Y...¿que porqué necesita librarse de las comidas? Podría mentirle, poner mil excusas, pero no a ella, no a ella que todo cuanto le pidió fue sinceridad. Así que contesta la verdad.
Para: Emma Swan, emmaswanp
De: Regina Mills, regina.m
Asunto: Vaya pista
Necesito alejarme un poco de esas comidas para no alejarme de ti...
Pues nada me rindo. Di dónde estás, anda. Habría sido genial poder haber ido a esos sitios.
La respuesta tarda un poco en llegar y sabe porqué. Por esa respuesta sincera. Sabe que estará escribiendo y borrando mil mails hasta dar con la respuesta que le pueda doler menos, porque siempre lo hace, siempre intenta decirle las cosas sin hacerla sentir mal. Pero es imposible no sentirse mal. Es imposible no notar que es lo peor. Es imposible no querer desearle algo mejor y aún así retenerla con fuerza para no perderla...
Lo más triste es que seguro que no sabe todo lo que ya ha hecho. Le ha dado más que a nadie y sentir que aún así se queda corta... Duele. Emma no sabe que estuvo llevando unos días la pulsera que se dejó en su casa una vez para así sentirla un poco más cerca. Miraba la pulsera y tenía un poco más de fuerza. No sabe la de veces que la ha observado dormir, con su rostro de niña, sus suspiros de sueño, la de veces que ha rozado sus labios mientras dormía deseando que así se rompieran los miedos, casi como si fueran una maldición, una irrompible parece. Tampoco sabe que su primer te quiero de verdad fue a ella. Un "te quiero" que tenía encerrado en lo más profundo de su alma, eran las palabras malditas, las que daban miedo y las dijo por ella. Las dice cada día por ella. En ella encontró un poco de fuerza para decir esas dos palabras que tanto asustaban, pero Emma no lo sabe... No sabe cuanto cuesta darlo todo sintiendo que no tienes nada que dar, sabiendo que te quedas corta y que nada parece llegar.
Por fin llega el mail.
Para: Regina Mills, regina.m
De: Emma Swan, emmaswanp
Asunto: ;)
Vaya... no lo sabía.
Estoy en Port Aventura y sí, habría sido genial ir a todos esos sitios. Te dejo por hoy que voy a cenar. Pásalo bien el fin de semana y el lunes lo siento pero no podré ir, seguiré por aquí :)
Descanse, Queen.
Suspira y responde al mail antes de ir hacia la cocina a prepararse la cena.
Para: Emma Swan, emmaswanp
De: Regina Mills, regina.m
Asunto: Re: ;)
Oh, que vaya bien entonces. Pásalo tú mejor que yo y no chilles mucho que tu voz me gusta.
Descansa, Swan.
Emma está espatarrada en su cama, ya arreglada y lista para volver a casa mientras Ruby va directa a darse una ducha.
―Estoy muerta...
Ruby asoma la cabeza por la puerta y la mira divertida.
―¡Normal! No paraste de correr de un sitio a otro parecías una puta cría hasta arriba de azúcar.
Emma ríe con ganas y le lanza la almohada a la cabeza flotante, lamentablemente, falla.
―Quejica, sabías a que te exponías.
Ruby le saca la lengua antes de cerrar la puerta y Emma se queda en la cama mirando al techo y pensando en ella. Sí, sigue sintiendo que busca algo que no puede alcanzar. Pero... ese mail, con aquella respuesta... Regina parece esforzarse pero... no es suficiente o más bien cada vez lo es menos.
Decide llamar a su padre de repente al recordar que no le dijo que se iba. Marca el número y espera a que la señal le de paso.
―Sigues viva, menos mal.
Ríe al escuchar el tono severo de su padre.
―Lo siento, papá.
―¿Cómo puede ser que sepa más de Jennifer que de ti que vives en mi casa?
Sale al balcón a contemplar el paisaje de atracciones.
―Pues no sé. Quizá porque siempre fue tu ojito derecho.
―Emma... ―a pesar del tono sabe que sonríe. Lo conoce bien.
―Se me olvidó. Lo siento.
―Lo sé. ¿Cómo ha ido?
―Genial. Me monté en todo.
―¿Qué?
Ríe a carcajadas mientras le explica dónde está. Y escucha como él también ríe. Le gusta su risa. Hubo una época en que casi no existió.
―Tú y tu amiga estáis mal.
―Y te encanta ―sonríe y le pregunta mientras se sienta en el suelo―: ¿Tú que tal?
―A punto de ir a una reunión.
Su tono cansado le indica que no será una fácil pero ella no entiende de la empresa, la que entiende de eso es Jenn, así que todo cuanto puede decir es un:
―¡Suerte!
Escucha su risa y sonríe a su vez:
―¿Cuándo vuelves?
―Hoy, en cuanto la señora Ruby se duche voy para casa.
―Hoy cenamos juntos, ¿vale?
―Perfecto. Te quiero.
―Y yo a ti, Emma.
Cuelga y se recuesta en el suelo, dejando que el sol le de y esperando a que Ruby termine. Se está bien pero quizá estaría un poco mejor con ella al lado, como cada mañana.
Se aburre. Es aburrido pasar una mañana sola en la casa. Es aburrido después de pasar cada mañana con el terremoto de Emma. Odia los días sin ella pero...
Sacude la cabeza y decide ponerse su ropa de correr. Hacía ya tiempo que no salía y lo necesita. Necesita correr y olvidarse de todo. Pero a diferencia de otras veces coge el móvil y unos cascos. Quiere música. Sonríe mientras pone una de esas canciones que Emma canta sin parar. Ha conseguido eso: que escuche música a todas horas como hacia año que no conseguía. Ha conseguido muchas cosas.
Están saliendo por fin del aparcamiento cuando Ruby estira los pies en el salpicadero y Emma se los baja de un manotazo mientras acelera. La morena se queja y pone música antes de decir:
―No quiero a clase ahora...
Ella tampoco. No quiere ir a la universidad con lo cansada que está. Así que dice divertida:
―Y si... ¿vamos a mi piscina?
Ruby la mira fingiendo emoción y exclama dramáticamente:
―Se nota que eres la chica diez. Tu inteligencia es...
Emma ríe mientras se pone sus gafas de sol y sube la música.
―¡Invitemos a Elsa!
―Luego la llamo cuando salga de clase, yo voy a dormir ahora.
―¡No vale!
―Ah... tú dormiste al venir.
―Fue diferente. Yo no te he hecho andar horas por la montaña. Tenía más derecho.
―Lo dudo, bonita.
Emma acelera mientras ríe y Ruby se acomoda con una chaqueta contra la ventanilla para que le sirva de almohada.
―¡Pondré la música a tope! ¡No podrás dormir!
―Vale.
Suspira divertida al ver como la morena cierra los ojos y al rato, cuando parece dormida, busca la canción que le cantó el sábado. La tararea mientras conduce y por ello no ve la sonrisa de Ruby.
La canción se interrumpe y suena la de tono de llamada. Sorprendida responde sin detenerse a mirar quien es y se sorprende al escuchar su voz:
―Ey...
Ese tono le sorprende por eso pregunta preocupada:
―¿Cómo que me llamas?
―Me apetecía ―escucha una de sus sonrisas que parecen más suspiro.
―¿Qué pasa? ―le preocupa. Emma nunca la llama y menos con ese tono.
―No sé... Quería oír tu voz.
Para de correr un rato para recuperar fuerzas y hablarle mejor. Intenta no preguntarle más por su estado porque sabe que no quiere que le pregunte por él. Lo puede saber con tan sólo escuchar su voz.
―¿Cómo ha ido?
―Genial, estoy muerta, tan muerta que hoy no voy a clase y me piro a mis piscina con Ruby y Elsa.
Ríe al escuchar su tono de niña, ahora sí que parece ella.
―Suena bien.
―Sí. Pero, ¿sabes? ―Y ahí viene la Emma pícara―: Mi momento preferido en esa piscina, o uno de ellos, sigue siendo el que tuvimos tú y yo. Habría que repetirlo un día. ¿Mañana?
Aún recuerda aquel momento. Recuerda el momento en que Emma le dijo que era mucho más que un polvo. El momento en que se sintió perfecta. El día que peor estaba y que Emma solucionó como si nada. El primer día que le dijo lo que sentía. Sí, aquel momento fue de los mejores.
―Estaría bien ―. Le encantaría decirle que sí pero...―. Pero mañana no puedo, tengo una reunión a primera hora así que tampoco podrás venir...
Escucha el "jo" de Emma y ríe.
―La semana que viene pues.
―Perfecto.
―Siento no haber ido hoy.
―Ey, necesitabas tiempo con tus amigas.
―Pero odio perder el poco tiempo que tengo contigo.
Y ella también. Más ahora que siente que hay una cuenta atrás. Más ahora que siente que cada momento cuenta, que cada momento puede ser el último. Podría decir mil cosas pero sólo puede decir:
―Lo sé.
Silencio. Uno de esos silencios de querer decir mil cosas y no poder decir ni la mitad.
―Te dejo, que ya se ha llenado el deposito de gasolina.
―Conduce con cuidado.
―Siempre lo hago. Te quiero.
―Emma...
―¿Sí? ―casi puede ver la sonrisa que de seguro se dibuja en sus labios.
Espérame, espérame por favor. Pero no puede pedirle más.
―Te amo. Que vaya bien.
Se monta en el coche y sonríe al ver la cara de dormida de Ruby, lleva media hora durmiendo. Sus ojos la miran con interés a pesar del sueño reciente.
―¿Con quién hablabas?
Emma la mira y le gustaría decir "Con Regina. Porque estoy con ella. Sí, la Evil Queen pero no lo es. Es... dulce, borde y adorable y la quiero. Estoy con ella. De momento. No sé cuánto más aguantaré porque a pesar de quererla con locura está él y duele pero también duele no tenerla así que... No sé, necesitaba escuchar su voz, escuchar uno de sus te quiero porque es una de las pocas cosas que tengo. Me gustaría tenerlo todo con ella pero no tengo nada más allá de sus "te quiero". Sí, lo llenan todo, son... son lo mejor pero cada vez se quedan más cortos, aún así necesitaba escuchar uno de los suyos. Por eso he llamado a Regina". Pero no lo dice, se limita a bromear:
―Con Dios.
Ruby chasquea la lengua mientras ella arranca.
―No sé para qué me molesto.
Decide ignorarla y le informa de la otra llamada que ha hecho:
―Elsa vendrá, hay que pasar a por ella.
―Perfecto.
De nuevo trastea con la música hasta dar con la canción que quiere y empieza a cantar mientras le quita las gafas de sol a Emma.
Continuará...
