Capítulo 35: Ayuda.
-¿Por qué tuve que ser nombrado líder? – Se cuestionaba el torturado adolescente, dando paseos de un lado a otro.
-Cálmate, no es para tanto. Ya habías liderado un equipo ¿No? – Le respondió Yumiko en un intento por relajarlo mientras la chica se columpiaba entre un par de lianas.
-¡Es diferente! ¡No quería esto! – A pesar de que su rango era aparentemente alto entre sus compañeros, algo lo mantenía preocupado, la lucha contra Tora, su derrota, no dejaba de torturarlo psicológicamente. - ¡Yo…! No… Yo no estoy listo para volver a lidera-
-Cazador.
El drama que el muchacho intentaba causar inconscientemente, fue desvanecido y aplastado en un instante gracias al ataque de un oponente, quien lanzó una flecha que tenía como destino el ojo derecho de Yajirushi, pero este acto fue detenido en un instante, irónicamente, por la "obsesión" de Yumiko, quien utilizó la cabeza de su oso de gomita para neutralizar la flecha, atravesando la frente de la pobre golosina.
-Estamos en un combate, pon atención. – Sugirió la castaña, bajando de su liana y poniendo la cabeza de la gomita frente a los ojos del "líder". – Por tu culpa murió mi pobre gomita.
-I-I-Igual te lo vas a comer.
-Me conoces bien.
Una chica con apariencia tan inocente, pero con una habilidad sobrehumana, esa era Yumiko. Solo necesitó de dos segundos para regresar el regalo que su oponente les había entregado; un segundo para desenterrar la flecha y otro para lanzarla hacia el humano.
-Estúpida, no es como si no pudiera esquivar eso. – Dijo su contrincante entre carcajadas, esquivando la flecha y preparando otra dirigida al cráneo de la mujer.
Un error común de aquellos que se enfrentaban a Yumiko, era subestimarla, y este combate era el ejemplo perfecto. El orgulloso "cazador" no pudo darse cuenta de que la flecha no era más que un distractor, usado para darse tiempo suficiente para hacer su plan realidad.
-¿Eh? ¿Dónde es-? – En un instante, la mujer había asentado un golpe tremendo en la quijada de aquel hombre, haciendo que sus propios dientes cortaran su lengua y continuaran, enterrando la parte inferior de la boca en el paladar de su oponente.
-A veces me da miedo la fuerza que usas en combates.
-¿Y la tuya es normal? Yo tengo que usar una gran cantidad de fuerza y energía para hacer esos golpes, así que… señor distraído, es tu turno de cuidar a Yumiko mientras recupero mis energías.
-¿Q-Qué?
Por su descuido, había sido abandonado contra dos equipos compuestos por ocho y cinco miembros cada uno, algo que el muchacho habría puesto como una tarea simple después de ver la batalla que libró con la invasión de Tora, más su desconfianza y falta de fe en sí mismo, eran las cosas que sin querer podrían darle una derrota segura, esta vez no tenía aliados, Tailesku, Gil, Sakura, todos sus conocidos estaban ausentes, nadie lo salvaría, ni a Yumiko.
-Lo que faltaba, ¿Por qué ahora?
El ataque comenzó con dos humanos, aparentemente compañeros reales, pues ambos hicieron un ataque sincronizado perfectamente, uno fue tras la cabeza, mientras que el otro intentó dejar cojo a Yajirushi.
Aquel ataque fue imposible de evitar gracias a la mente distraída del sujeto, pero no fue un golpe mortal, logró interponer su antebrazo entre la espada y su rostro, más su pie derecho fue temporalmente inmovilizado.
-Hermano ¿Por qué fallaste? Yo logré dejarlo sin un pie, tú no pudiste dejarlo ciego.
-No me culpes, hermano. Él interpuso su brazo entre mi espada y sus ojos.
-Da igual, mátalo de una buena vez.
La torpeza de aquel muchacho pudo haberle costado la vida, más el padre del humano le había mostrado un truco muy útil para él, ya que Joel siempre tenía la mala suerte de caer en trampas o emboscadas. Aquel truco consistía en algo simple, reducir el movimiento por un momento para poder concentrarse, dándole la oportunidad de observar con más detenimiento los ataques enemigos.
Ambos hermanos fueron directamente por sus ojos, así que fue muy fácil elegir un movimiento que evitara la pérdida de su vista. Bajar la cabeza bastó, aquel movimiento le permitió tomar las muñecas de ambos, apretándolas con fuerza suficiente para escuchar el crujir de sus huesos, forzándolos a soltar sus armas y haciendo un movimiento que fue doloroso para los tres, cruzando sus brazos con una gran rapidez y brusquedad, logrando así noquear a ambos.
-Ouch, hace tiempo que no hacía eso… - Se lamentó el adolescente, mirando sus palmas con detenimiento, pudiendo observar que no se había salvado del ataque de espadas, sus palmas tenían una cortada profunda.
Los fracasos constantes que había cometido en tan poco tiempo le comenzaron a hacer efecto, una paranoia comenzó dentro de su cabeza, haciendo que todas las ideas negativas que podía inventarse, lograran hacer que Yajirushi soltara un grito de dolor y terror, un dolor que pudo ser escuchado por todo el mapa, incluso, y en especial, por Yumiko.
-Descansa, guerrero. – Pidió una voz a espaldas del joven, golpeando la cabeza del mismo con el guardamano de una espada antes de que este pudiera ver el rostro de aquel individuo.
El golpe fue preciso, fue en un punto exacto que debilitó su rendimiento, y con la fuerza necesaria para apagarle las luces a aquel pobre chico.
-¡Yajirushi, Yajirushi! – Gritó Yumiko mientras corría entre los árboles, buscando a su compañero con la energía que le quedaba. - ¿Dónde estás?
No hubo rastro alguno, nada daba indicios del paradero del muchacho, solo un pequeño charco de sangre.
Los minutos pasaron, solo quedaban tres participantes, los demás habían sido asesinados por Yumiko u otras personas, pero nadie podía ver a dos de los participantes faltantes, solo Yumiko estaba a la vista, aunque el tablero mostraba tres ritmos cardiacos dados por sus brazaletes; el signo vital de Yumiko, el de Yajirushi, y el de un sujeto de nombre "Selock", solo tres individuos quedaban, uno en búsqueda del otro mientras el tercero observaba a la chica.
-¡M-Mi cabeza! ¿Qué… paso?
-Ya despertaste amigo, ¿Te sientes mejor?
Una nueva voz se presentaba, era como si fuera una lluvia de reclutas, miles de guerreros aparecían conforme los días pasaban. Nuevamente los nervios del muchacho cambiaron su reacción, haciendo que automáticamente desenvainara su espada y la pusiera junto al cuello de aquel sujeto.
-¿Quién eres?
-¿Así agradeces a quien te recogió y evitó que murieras?
-¡Habla!
-Cielos, viejo, en serio necesitas relajarte. Me llamo Selock, y como aquella chica no ha dejado de gritar "Yajirushi", supongo que ese es tu nombre, ¿O me equivoco? – Respondió con gran calma el individuo, tomando la hoja de su espada y retirándola de su cuello.
-Así es… Espera… ¿Por qué me salvaste? ¿No se supone que todo este mundo es un "juego mortal"?
-Hmmm… Yo no soy uno de esos salvajes que matan sin motivo alguno. Yo cazo a quienes lastiman a las personas, y si alguien lastima a alguien importante para mí… le aplasto el cráneo.
Fue hasta ese momento que Yajirushi pudo observar las manos del sujeto, estas sujetaban un arco y un cuchillo, aparte de que aquel sujeto tenía vestimenta militar, más un detalle notable había en sus manos, el hecho de que estas estaban manchadas de sangre.
-Bueno. Es mejor que nos vayamos, hemos estado separados por tanto tiempo, que probablemente este evento ya llamó la atención de Tora. – Sugirió el guerrero antes de bajar del árbol en el que se escondía, siendo seguido por su refugiado.
-Oye… Gracias…
-Solo hacía lo correcto… ahora… a moverse.
Ambos comenzaron a caminar, guiados por el nuevo individuo ya que este era el único de los dos que conocía la localización de la compañera de Yajirushi. Luego de un minuto, ambos la encontraron sentada en un tronco de árbol, con la cabeza baja y las manos en la misma, mostrando una preocupación que se podría ver a kilómetros de distancia.
-Yumiko ¿Estás bien?
El volver a escuchar la voz de aquel adolescente nuevamente hizo una bomba de sentimientos en el interior de la misma, aunque en esta ocasión, Yajirushi tenía un desafortunado destino, ya que los sentimientos negativos eran más fuertes que los positivos.
-¡Maldito estúpido! – Gritó Yumiko al lanzarse a Yajirushi, torciéndole un brazo y pisando su espalda para después jalarlo y pasar sus nudillos repetidamente por la cabeza del adolescente. - ¡ESTA VEZ FUE DEMASIADO, ME PREOCUPASTE MUCHO, IDIOTA! ¡NI TE ATREVAS A PENSAR QUE TE PERDONARÉ, ESTA VEZ NO ME ACURRUCARÉ CONTIGO!
Un desafortunado encuentro le ocurría a nuestro protagonista, aunque su compañero era feliz a la corta distancia que mantenía con los individuos, activando una habilidad especial suya que hizo que pudiera disfrutar aún más de aquel suceso.
-Se mueve mucho, no puedo… ¡Ahhh! ¡Mezclada! ¡Esplendido, esplendido! – Dijo con un notable tono pervertido Selock mientras seguía todos los movimientos de Yumiko, viendo como esta torturaba a Yajirushi levemente, manteniéndose cuidadosa para no lastimar seriamente al individuo.
La habilidad especial que había desarrollado con el tiempo Selock, era una que fue alimentada por sus deseos de lujuria, resultando estos en la habilidad de poder ver a través de la ropa y seleccionando qué tanto deseaba ver.
-Eventos uno al quince suspendidos, enviando vídeo a los espectadores, preparando la arena de combate.
-¿Qué está sucediendo? – Preguntó Yumiko, sujetando el cuello de la camiseta de Yajirushi y deteniendo un golpe que iba directamente hacia su rostro.
-Tora…
Así como lo había mencionado el guerrero, un aviso apareció, un cartel con el encabezado de "Tora contra los guerreros", seguido por sus fotos de identificación y una imagen de Tora.
-¡Al fin! – Gritó con alegría Yajirushi mientras desenvainaba una espada de hierro y una de piedra. – Por fin voy a poder matar a ese infeliz.
-¡Espera, Yajirushi! ¡¿QUÉ ESTUPIDECES ESTÁS DICIENDO?! ¡Tora viene en camino!
-Déjalo. – Pidió Yumiko mientras su aura de agresividad comenzaba a ser eliminada, siendo reemplazada por una de tranquilidad y emoción. – Él ya peleo con Tora.
-¡¿En verdad lo hiciste?!
-Así es… gracias a él estoy aquí encerrado.
Una sombra comenzó a bajar desde lo alto del mapa, una silueta humana que venía rodeada por un aura demoniaca que delataba el hecho de que había asesinado a millones de personas, las suficientes como para tener esa energía negativa rodeándolo.
-Tora entra en juego.
Aplausos y gritos de ánimo sonaban fuera del área de juego, viendo como a su alrededor el entorno comenzaba a cambiar por uno desértico, haciendo que todos pudieran ver a todos.
-Bien, guerreros problemáticos. Es hora de ver quién de los tres merece vivir. – Dijo Tora con una voz demoniaca, colocándose un casco de batalla y metiendo sus manos en los bolsillos de su pantalón.
-¡Tora!
Apenas vio aquella silueta, Yajirushi corrió frenéticamente hacia Tora, lanzando un ataque con su espada de hierro hacia la cabeza del mismo, pero siendo bloqueado por la armadura de aquel sujeto.
-¡Oh, es el humano del pueblo Creeper!
-¡TORA!
Ambos sonrieron y comenzaron un combate frenético, algo que hubiese sido imposible para alguien normal, ellos parecían demonios que hacían el tiempo más lento a su alrededor, pues la velocidad de sus brazos lograba hacer la ilusión de que estos desaparecían.
-¿Vas a quedarte como estatua o vas a pelear? – Yumiko tampoco era una cobarde, esta era la primera vez que podía ver a Tora cara a cara, una oportunidad de hacerlo pagar por lo que le había hecho a su familia.
La humana corrió lo más rápido que sus piernas le permitían hacia la batalla, desenvainando una espada de diamante que logró insertar exitosamente en el costado de Tora, logrando ver como algunas gotas de sangre salían del agujero en la armadura del guerrero, deteniendo a Yajirushi para que este se uniera a su compañera.
-¿Estás lista? – Cuestionó Yajirushi con una voz cortada y acelerada mientras preparaba sus armas nuevamente y colocaba una enorme sonrisa en su rostro.
-¡DESDE HACE AÑOS!
Todo el público enloquecía al ver aquel combate, nadie había sido capaz de rasguñar a Tora, y ahora dos individuos habían sido capaces de mantener un combate de más de tres segundos con él.
-¡TORA! – Gritaron ambos humanos energéticamente, cargando contra su adversario y comenzando a atacarlo, más él había encontrado la manera de hacerlos enloquecer al mostrar que tenía tiempo para evitar sus ataques y vendar su cuerpo al mismo tiempo. - ¡MALDITA SEA!
-Esto no me gusta… - Susurró Selock mientras usaba un monocular para observar la batalla. – A este paso… ellos…
Los pensamientos del guerrero secaron ante una idea que podría ser lo único que evitara una catástrofe. Selock tomó su arco y corrió hacia el trío de guerreros, tomando una flecha especial y apuntándola hacia los tres para después soltarla, resultando esta ser una flecha explosiva que levantó algo de tierra y soltó un gas que duró apenas tres segundos, lo suficiente para que los humanos lo atravesaran mientras cargaban contra Tora.
-¿Eso es todo lo que tienen? ¡Los niños ya se han convertido en simples bufones!
Una grieta más, nuevamente el guerrero encontraba la manera de atacar a las mentes de aquellos adolescentes, haciendo que concentraran toda su energía en un ataque torpe pero repleto de energía y violencia, suficiente para matar a dos personas sin esfuerzo, aunque con los huecos necesarios para que Tora hiciera su jugada.
-Game over. – Susurró con un tono burlón Tora, tomando dos sables que escondía a sus costados y atravesando los pechos de ambos humanos.
Yajirushi y Yumiko terminaron por caer al suelo, perdiendo todas sus fuerzas y comenzando a sacudirse con violencia en un intento por ponerse de pie.
-Que fácil, y yo que pensé que esto sería algo que quizá debí haber tomado en serio… que basura de humanos.
Un deseo, una diversión, no importa lo que fuese, Tora siempre disfrutaba atacar a sus presas, torturarlas mientras comenzaban a ver el inevitable final. Un ataque hacia el cráneo de Yajirushi fue lo que dio sentido a todo lo que ocurría, pues apenas el filo del sable tocó el cabello del humano, este y su compañera desaparecieron, hechos en nada más que polvo.
-Hmmm… humanos irreales… gente aclamándome a pesar de no haber asesinado a mis objetivos… ¡Cierto, cierto! Selock estaba en esta partida… Así que eso es lo que aquella flecha hizo.
Lo ocurrido fue una simple broma que su cerebro le jugó a Tora, pues la flecha que los había atacado segundos atrás contenía una droga que tenía duración de quince segundos y que hizo alucinar a ambos con que el combate seguía, siendo que en realidad Selock había rescatado a sus compañeros y los había llevado al otro extremo del mapa, dándoles apenas suficiente tiempo para hablar mientras Tora se daba cuenta de lo que ocurría.
-¡¿POR QUÉ HICISTE ESO?!
-¡YA LO TENÍA, ESTABA A PUNTO DE ASESINARLO!
-¡CÁLLENSE LA MALDITA BOCA! – Ordenó con firmeza Selock, dando un fuerte golpe a cada uno de ellos, haciendo que ambos guardaran silencio a la fuerza. - ¡Pudieron haber muerto! ¡SU MALDITA IRA PUDO HABER HECHO QUE USTEDES DOS, CABEZAS HUECAS, PERDIERAN EL COMBATE Y SUS VIDAS!
Ambos se miraron mutuamente sonrojados y luego se dieron cuenta de que su amigo tenía razón, ambos dejaron que Tora los manipulara a su antojo, sus debilidades psicológicas fueron las mejores armas que Tora pudo encontrar en solo segundos, el rencor que ambos le guardaban, eso era lo que los habría hecho morir.
-No pueden llevar ese rencor al campo de batalla. Yajirushi ¿Matar a Tora te devolverá a tu grupo? No sabes ni siquiera en donde estamos, o en donde están ellos. Yumiko ¿Matarlo hará que tu familia vuelva a la vida? ¿Hará que ellos se sientan orgullos en el Aether? ¡Dejen de actuar como idiotas, y comiencen a actuar como guerreros!
Ambos lo miraron extrañados pero sorprendidos, como si fuesen niños pequeños que aprendieron un truco nuevo con ayuda de sus padres.
-¡Estamos en combate, niños estúpidos! – Gritó Tora, corriendo hacia sus enemigos y atacando a ambos, mirando como estos tomaban dos espadas de piedra para bloquear su ataque, resultando este efectivo, pero costándoles aquellas armas.
-Ya lo sabemos, anciano. – Ambos ahora estaban sincronizados y tenían un brillo especial en sus ojos.
La energía que los había llenado ahora era más obvia, las pupilas de Yumiko comenzaban a deformarse, ahora el punto negro que había en el centro de sus ojos había sido reemplazado por un par de llamas negras, mientras que las pupilas de Yajirushi tenían dos diseños diferentes, la pupila derecha había sido reemplazada por una estrella de ocho picos, mientras que su ojo izquierdo se hizo de un color lima, con su pupila dividiéndose en tres partes, partes que formaron nada más y nada menos que el símbolo Creeper.
-Sus ojos… ¿Berser… ker… Drive?
-Es momento de caer, Tora. – Susurraron al unísono los dos individuos antes de concentrar una gran cantidad de energía en sus puños, golpeando fuertemente el rostro de su enemigo, dándoles tiempo suficiente para desenvainar sus espadas de hierro.
Una nueva y frenética pelea iniciaba, ahora con la ventaja del lado de Yajirushi y su equipo.
Yajirushi lanzó su espada y mordió la empuñadura con toda su fuerza, lanzando una gran cantidad de ataques que eran bloqueados con una gran facilidad por Tora, mientras que Yumiko atacaba con su espada al mismo enemigo, evitando que la hoja del arma de su contrincante cortara a su aliado o a ella, aunque aparentemente, ninguno de aquellos tres individuos estaban usando ni la mitad de sus verdaderas habilidades.
-Esta velocidad… sus pupilas… no hay duda alguna… este es el Berserker Drive… pero… no lo entiendo… ¡Yo maté a los únicos tres clanes que eran capaces de utilizarlos! ¿De dónde lo han adquirido estos bribones? – Pensaba el guerrero mientras observaba los ojos y movimientos de cada uno de sus oponentes, pasando por alto por un segundo el ojo de diferente color que poseía Yajirushi. - ¡No puede ser! ¿TNT Maniac? ¡¿DOS DRIVES?! ¡¿QUIÉN DEMONIOS ES ESTE SUJETO?!
El equipo de humanos había logrado su objetivo, una misión que sus mentes les pusieron sin que ellos se dieran cuenta, lograron distraer a Tora, haciendo el hueco perfecto en su defensa, un hueco que aunque solo duró un segundo, fue más que suficiente para que el plan que habían creado diera inicio con una flecha que se enterró en el abdomen de Tora, flecha que fue disparada por el "camper" de aquella partida, Selock, quien se quedó en el fondo del mapa esperando por su señal.
-¡MALDITO ENFELIZ! – La rabia había cambiado de usuario, la desventaja había decidido un lado, el lado de Tora.
Yumiko aprovechó aquella debilidad y la hizo resaltar aún más al tomarla y torcerla hasta hacerla atravesar por completo el cuerpo de Tora. La reacción que este tuvo ante aquel dolor continuó la cadena de grietas que realizaba en su defensa, dándole oportunidad a Yajirushi de hacer su jugada.
El humano rió y soltó su espada, pateando la cabeza de la misma y haciendo que se enterrara en el pecho de Tora, mostrando como él comenzaba a sentir el dolor, había posibilidades de ganar.
-Abriendo hangar catorce. Liberando criatura de apoyo seis punto cuarenta. Nombre asignado, Max. Prueba de mutación número cuatro. – Dijo la voz que siempre sonaba en el lugar mientras una puerta comenzaba a aparecer y a abrirse, dejando ver como una lengua salía de adentro.
Una criatura gigante salió de la nada, con una velocidad increíble y una fuerza que hizo que sus oponentes salieran volando, tomando a Tora entre sus dientes y deteniéndose para lanzar a Tora al cielo.
-¡MALDITA SEA, JANE! ¡Estos idiotas no son una amenaza, esto no era necesario! – Gritó Tora como un niño berrinchudo mientras la criatura que resultó ser un lagarto gigante, lo colocaba en su espalda y volvía al hangar del que salió.
-Eso… ¿Soy yo o eso fue muy raro? – Preguntó el humano mientras los ojos de ambos volvían a la normalidad y Selock caminaba hacia ellos.
-Mmm… Lo fue… pero también fue bueno. Mandaron a alguien a que recogiera a Tora, lo que significa que tenían miedo de su muerte… los hicieron temer. – Explicó el arquero, caminando hacia ellos al mismo tiempo que un nuevo mensaje sonaba en el lugar.
-Tiempo de victoria. Los jugadores conocidos como Yumiko, Yajirushi y Selock serán trasladados a la sala de campeones. Un minuto antes del viaje.
-Ya han vuelto a la normalidad.
-¡Al fin, Yajirushi! ¡Somos los de antes! – Ambos humanos celebraban con una enorme alegría, la ira, las dudas y la estupidez había abandonado sus cuerpos, finalmente ambos habían vuelto a ser los guerreros que eran desde el comienzo. – Pero eso me recuerda… Selock… ¿Cómo es que sabías sobre nuestros pasados?
-Mmm… bueno, hermosa damisela, esa respuesta es muy simple. Yo poseo una habilidad especial que se divide en dos partes, memorias y ehmmm… ejém… equipamiento. Puedo ver las memorias de quien yo quiera con tan solo mirarlos.
-Eso lo explica… pero… me queda una duda… ¿Qué hace la parte llamada "equipamiento"? – Se preguntó Yajirushi, guardando sus espadas y tomando una gomita de Yumiko le ofreció.
-Ehhh… jeje… - A pesar de que sus palabras no lo delataran, su rostro lo hacía para todos, pero la inocencia de ambos hacia que no se dieran cuenta de esto, ni siquiera por el hecho de que la nariz le sangraba levemente. – Eso es un secreto que solo dos personas conocen.
Con ese misterio en mente, los tres quedaron en silencio y fueron teletransportados a una nueva sala en la que fueron aclamados por todos los prisioneros tras su pelea contra Tora. Habían encontrado un aliado más.
LES RECUERDO COMO SIEMPRE QUE QUIENES QUIERAN, SE PUEDEN AGREGAR A LA HISTORIA
Los requisitos son (Todos de su personaje): Nombre, Raza(s) (En caso de que sea un híbrido) Aspecto, Personalidad, Armas, Aliado/Enemigo, Pareja (Opcional) y Habilidad especial.
Nota: No se puede pedir que alguna de las mobs principales se conviertan en su pareja.
Ya volvemos a la normalidad con Minecraft Awakening, nuevos capítulos cada que termine uno, pues ahora quiero dejarles más que leer en las vacaciones, y el ova sale el 10 de este mes, así que prepárense para un enorme sangrado de nariz, un mini spoiler pedido por Z es que: El Kraken tendrá una aparición en esta OVA, y bueno… ya se imaginarán lo que eso significa.
Como siempre les recuerdo de mi página de Facebook: Jesús Dk, misma imagen, fondo de Isshin e Ichigo, ahí aviso de los caps, algún retraso, todo.
SI TE GUSTO EL CAP DEJA UN REVIEW CON TU OPINIÓN, FAVORITOS Y SEGUIR PARA SABER COMO CONTINUA, Y COMPÁRTELA CON QUIEN CREAS QUE DISFRUTARÁ DE ESTA HISTORIA.
¡Felices vacaciones! ¡Buen día, linda tarde o buenas noches!
¡NOS VEMOS!
