"Fuera con lo viejo"

Devereaux te saca de quicio, si el viejo loco no estuviera investigando las coordenadas que os dio Bobby lo mandarías a freír monas ahora mismo. Sam tiene mala cara, reconoce que le está costando dormir, que las alucinaciones ahora son un poco más fuertes y le atacan cuando está intentando conciliar el sueño. Esta mañana ya va por su quinto café.

Te enseña un caso, una bailarina de ballet clásico que murió cuando sus pies reventaron mientras ensayaba el lago de los cisnes una y otra vez. Es raro, puede que sea algo de brujería. Portland está a unas cuantas horas, podéis ir allí a investigar y que Sam duerma un poco en el coche.

Después de visitar la escena del crimen sin encontrar nada vais a la comisaría de policía. Ni siquiera os miran a la cara, lo que es genial porque siempre tienes la sensación de que este será el día en que os reconozcan y os detengan.

Queréis examinar las pruebas que el forense se llevó del lugar del suceso: las zapatillas de ballet de la víctima que aparecieron junto al cadáver sin una mancha de sangre. En el almacén de pruebas el policía encargado de las mismas se disculpa con vosotros, se ha traído a su hija al trabajo, es posible que haya cogido las bailarinas sin permiso. Corréis al baño y como temíais el calzado de baile está embrujado y la niña baila sin poder detenerse. Sam y tú le quitáis las zapatillas tras mucho esfuerzo, os inventáis una historia absurda sobre una droga que se absorbe por la piel y de la que están embadurnadas y os las lleváis a "vuestras oficinas" con la bendición y la gratitud del padre de la chiquilla.

En realidad dónde vais es a la tienda cuyo nombre aparece en la suela de uno de los zapatos de ballet, "fuera con lo viejo". El dichoso calzado aparece en el asiento de atrás y eso que lo habías puesto en el maletero. ¿Te quedarán bien? Podrías ponértelos e imitar al príncipe Sigfrido, podrías bailar hasta que olvidaras todo.

Sam te mira, piensa lo mismo que tú, y eso que él no los ha tocado. Aceleras, esperas que en la tienda tengan algo dónde guardar las bailarinas o tendréis un problema gordo. Sam habla con el tipo que está fregando la tienda, dice que estaban en una caja de madera tallada, es una caja de seguridad para objetos mágicos.

Sam discute con el tipo de la tienda, es el hijo de la anterior propietaria, su madre murió la semana pasada y está liquidando los objetos de la misma antes de que se la quede la inmobiliaria. No te interesa, te interesan las zapatillas de ballet, es cómo si te dijeran que podrás descansar, que cuando termine tu baile todo estará bien y no tendrás que seguir luchando por cada minuto de existencia. Te das cuenta de que estás hechizado cuando tu hermano te las quita de las manos y las mete en su caja rompiendo la conexión.

Estos puñeteros objetos son peligrosos, obligáis a Scott Freeman que os haga una lista con todos los que ha vendido y le impedís que venda más. Llegáis tarde para la tetera, una mujer yace muerta abrasada desde dentro. Sam salva la vida de una mujer y su hijo al impedir que el pequeño la mate sugestionado por un gramófono. Tú también llegas tarde para salvar a un hombre que se llevó unas revistas eróticas.

Lográis reunir todos los objetos. Con la cantidad que se vendieron tenéis que pensar que ha sido un éxito su recuperación y que sólo haya tres víctimas mortales. Scott os ayuda, el muchacho no sabía nada del trabajo secreto de su madre como guardiana de objetos mágicos.

Vosotros tenéis algunos almacenes secretos, en los que vuestro padre y algunos cazadores de confianza como Bobby, o Travis, o Caleb guardaban objetos de este tipo. Son seguros. Cierras la caja fuerte de la señora Freeman, te sorprende un poco que vendiera la tienda y no dijera nada a su hijo sobre lo que iba a hacer con éstos objetos. No crees que alguien que custodiaba estas cosas, y todo indica que sabía qué eran, hubiera permitido que su hijo corriera peligro por su causa.

Según Scott su madre nunca estuvo interesada en el dinero, de hecho le sorprendió que hubiera vendido la tienda. Sam investiga la inmobiliaria y encuentra algo raro en sus adquisiciones, prácticamente tienen todo el barrio dónde se asienta la tienda y la señora Freeman no ha sido la única que ha sufrido un accidente al poco de vender su local.

No soléis encargaros de lo que parece cosa de la policía, pero investigáis, los especuladores inmobiliarios que asesinan a su clientes no te caen bien. Llamas a Devereaux, seguro que el encuentra algo más rápidamente que vosotros. Y por lo menos que sirva de algo darle todo ese dinero para lo de Roman, ya que no te ha sacado nada en claro en meses.

También investigas por tu cuenta, no has acompañado a Sam en busca del remolque para llevaros los objetos hechizados, le esperas en el motel. Unas horas más tarde el descubrimiento de Frank: la inmobiliaria es una de las filiales de Richard Roman Enterprise. Os la estáis viendo con leviatanes.

Sam regresa y le cuentas cómo va la cosa. Tiene mala cara y está distraído. Te dice que sus problemas para dormir le tienen a medio gas, que Lucifer (más bien sus alucinaciones) están apretando y aunque sabe que no es real el ruido es ensordecedor en su cabeza. Ahora mismo lo está escuchando, no sabes qué puedes hacer.

Scott Freeman decide por ti, está en apuros, le ha pedido a Sam que se reúna con él en la tienda. Ha abierto alguna caja o ha tocado algo de su madre que no debía tocar, como si lo vieras. Llegáis preparados para un espejo embrujado y os encontráis con la leviatana borde y su leviatán lacayo.

Aunque parece que el leviatán lacayo está harto de su jefa porque se deja cazar rápido y te dice cómo acabar con ella. La cabeza de la directora de inmobiliarias acaba en un bolso cerrado, el otro leviatán parece que no es una amenaza. No intenta atacaros. Incluso os explica qué están haciendo los leviatanes en Portland. Van a construir un centro de investigación contra el cáncer.

Te urge más llevarte los objetos hechizados e intentar que tu hermano duerma unas horas. Además el lacayo tiene su punto al decir que te ha salvado la vida. Es cierto, la jefa te hubiera devorado si no le dice a Sam dónde estaba la espada con la que le ha cortado la cabeza.

Los objetos quedan a buen recaudo, lo mejor es encontrarse con Frank y ponerle al corriente de lo que habéis descubierto para comprobar si tiene relación con las coordenadas de Bobby.

Os espera una desagradable sorpresa cuando encontráis la base móvil del viejo loco. La sangre lo impregna todo, sus investigaciones, sus ordenadores, todo ha desaparecido. Al final su paranoia estaba más que justificada.

A un par de estados de distancia te detienes por fin, compráis bebida, varias botellas de whisky, cervezas como para invitar a un regimiento y te aseguras que tu hermano beba hasta caer inconsciente. A ti te cuesta media botella de whisky más. No sirve para evitar las pesadillas.

_Continuará