Harry estaba en el despacho de Dumbeldore, intentando procesar lo que acababa de escuchar. Sirius, su padrino, su amigo, su mentor y uno de las pocas personas que lo conectaba a sus padres se había ido y nada lo traería de vuelta -Harry...- le dijo el director intentando volverlo a la realidad.
-¿Cómo fue? ¿Quien lo hizo?- preguntó sintiendo una mezcla de sentimientos, en especial la rabia.
-Estaba en el callejón knockturn, unos Mortífagos lo atacaron. Tres de ellos murieron, uno logró escapar-
-Bellatrix- dijo Harry.
-Sí, luego de que escapara de calabozo, muchos lo estaban buscando y Bellatrix Lestrange ha sido vista en más de una ocasión cerca de esos lugares-
-Ella lo pagará, me encargaré-
-Harry, debes tener cuidado con lo que dices. Podrías terminar recorriendo un camino oscuro del que es difícil regresar. Sé como te sientes...-
-¡Usted no sabe nada de cómo me siento!- le gritó, sin importarle que se tratara del director del colegio, las figuras en los cuadros murmuraban entre sí y giraban la cabeza en reprobación.
-Sí, si lo sé- le dijo suspirando y sacó de su escritorio una fotografía antigua en la que se veían a 3 adolescentes juntos -El niño de la izquierda es mi hermano Aberforth y la niña es mi hermana Ariana y murió hace muchos años, por mi culpa-
-¿Su culpa?- preguntó sorprendido.
-¿Has oído hablar de Gellert Grindewald?-
-Un mago oscuro, anterior a Voldemort, usted acabó con él y recibió la Orden de Merlín primera clase-
-Veo que vas bien en las clases de historia. Sí, muchos conocen el relato de nuestra batalla, lo que nadie sabe es que era mi mejor amigo durante la adolescencia-
-¿En serio?-
-Sí, cuando no era mucho mayor que tú y había acabado el colegio mi madre había fallecido y yo era el único sostén de mi familia. Muchos decían que yo llegaría lejos en la vida, que tenia enorme potencial y fui tan tonto como para creérmelo, y ese ego terminó volviéndose frustración y al tener que posponer mis planes que tenía luego del colegio esa frustración se volvió en rencor hacia los demás. Poco tiempo después apareció él, había sido expulsado del colegio de Magia Durmstrang, el cual ya tenía cierta reputación en cuanto a tolerar las artes oscuras pero incluso para ellos su comportamiento y experimentos en cierta rama de la magia fueron demasiado lejos como para pasarlos por alto.
Los dos nos hicimos amigos rápidamente él esperaba reunir un ejército para imponer sus ideales de superioridad sobre los muggles y yo deseaba ser el centro de atención e inspirar a la gente sin tener que preocuparme por mis hermanos, fueron semanas de planeamiento, sueños revolucionarios hasta que la realidad se apareció en mi hermano Aberfoth, una persona inculta, irascible y mucho más honorable que yo, me dijo que debía despertar, que mi hermana no podía ser parte de esto y que era mejor que me sacara esas ideas de la cabeza. Grindewald y mi hermano empezaron un duelo, las cosas se estaban saliendo de control y yo tuve que interceder, mi hermana intentó detener nuestra pelea y en medio de todo eso ella...- y el hombre bajó la mirada cerrando los ojos. Harry estaba conmocionado, nunca había visto a su director de esa forma, no lucía como el hombre sabio y poderoso que todos ven, sino como un pobre anciano atormentado por el pasado -Ella sólo intentaba ayudar. Lo triste es que luego de eso Grindewald huyó del valle de Godric como cualquiera hubiera previsto excepto yo, con sus antecedentes no quería tener nada que ver con la muerte de una niña, pasaron los años y mientras yo impartía clases como profesor de Transformaciones, él reclutaba jóvenes para continuar con sus planes y cuando era obvio que alguien tenía que frenarlo de seguir tuvimos nuestra histórica pelea, decían que me tenía miedo pero no tanto como yo a él. No miedo de su poder, ya que estábamos bastante igualados, lo que realmente temía yo era saber que la mano que le quitó la vida a mi hermana había sido lo mía-
-Lo lamento mucho señor. No tenía idea-
-Bueno ahora lo sabes, sé como te sientes. La rabia e impotencia, pero si algo he aprendido de todo eso es a que la verdadera magia no es el poder, sino ese sentimiento que uno experimenta cuando está rodeado de sus seres queridos, no te estoy diciendo lo que debas hacer a partir de ahora, ya estás crecido para tomar tus decisiones. Quiero que sepas que la venganza sólo se siente bien durante unos segundos y luego es reemplazada por la culpa y el remordimiento-
-Entiendo señor ¿Puedo retirarme? Necesito mucho en qué pensar-
-Por supuesto, puedes tomarte todo el día libre si lo deseas. Los profesores entienden la situación y además dudo que te retrases por faltar a un par de clases-
-Gracias- y se fue de allí pensando en lo que le había dicho su director.
Draco estaba acompañando a su profesor de pociones hasta su despacho, se preguntaba de que quería hablar aunque ya sospechaba cuál sería la razón de todo esto. Una vez que estuvieron a solas el hombre le hizo un gesto -Siéntate Draco-
-¿De que quería que habláramos señor?-
-De tu relación con Potter y su grupito de amigos y también he notado lo cercano que se ha vuelto con la señorita Weasley-
-Con todo respeto señor, usted es mi profesor de pociones. Con quien yo decida estar en mi tiempo libre es asunto mío- respondiendo mientras se cruzaba de brazos.
-¡No es tiempo para ser arrogante! Sirius Black acaba de morir a manos de tu querida tía Bellatrix ¿Cuánto cree que pasará antes de que ella les empiece a dar caza a Potter y toda la gente cercana a él-
-Sé defenderme bien, he estado estudiando magia avanzada de defensa y Harry nos ha ayudado a practicar con duelos-
-¿Cree que él los podrá proteger? Su amigo es sólo un niño con aires de grandeza, que se cree el salvador del mundo mágico-
-Un niño capaz de dominar la Oclumancia, hechizos de ataques de alto nivel, hablar la lengua pársel y si mis sospechas son ciertas, también sabe magia elemental- le dijo y su profesor se quedó sorprendido al enterarse de tal información, aunque intentaba disimularlo.
-Aunque eso sea cierto aún le falta mucho para enfrentarse a Mortífagos del nivel de Bellatrix, ni digamos contra el Señor de las Tinieblas-
-Puede ser, pero lo que sea que decida hacer yo estaré a su lado. Tal vez haya empezado a relacionarme con ellos por una tonta apuesta que perdí, pero ahora me alegro de haberlo hecho, de lo contrario aún seguiría rodeándome con los hijos de Mortífagos y hubiera terminado igual que mi padre, sólo, sin amigos verdaderos y siendo un simple sirviente del señor de las Tinieblas-
-Eres un tonto Draco. Si sigues por ese camino ya no podré protegerte-
-Nunca se lo he pedido- le respondió y luego continuó -¿Por qué odia a Potter?-
-No lo odio, es sólo un mocoso arrogante que...-
-Luce exactamente igual a su padre, según algunos. No es con él con quien realmente está enojado sino con James Potter ¿Por qué? ¿Que fue lo que le hizo? ¿Era cruel con usted o algo?-
-Eso no es asunto tuyo Draco. Ahora vete de aquí y sugiero que pienses en lo que te he dicho, nunca pensé que fueras a perder la cabeza por una simple pelirroja-
-Para su información es la persona más especial, testaruda y hermosa que he conocido. Ahora con su permiso, si es cierto que Sirius Black ha muerto mi amigo me necesita- le dijo al adulto, se dirigió hacia la puerta y antes de salir se detuvo -¿La madre de Harry también fue una simple pelirroja? ¿O tan sólo una "sangre impura" que merecía ser asesinada a sangre fria?- le preguntó y al ver la cara que puso su profesor supo que había dado en el clavo, es la misma mirada que él pondría si alguien hablara mal de Ginny, en especial si ella hubiera fallecido -Potter se quedó con la chica, por eso lo odia y aún lo sigue haciendo-
-¡Largo!- le gritó el hombre arrojándole un libro que pudo esquivar de pura suerte - ¡Y que no se te ocurra hablar de esto con nadie!-
Harry estaba sentado en la Sala de Menesteres sentado en el suelo y con lágrimas en los ojos, quería poder deshacerse de ese dolor que le oprimía el pecho, pero más que tristeza era odio y rabia, sólo pensaba en tener a Bellatrix Lestrange en sus manos y...bueno era obvio lo que iba a pasar, pero también recordó lo que dijo el profesor Dumbledore acerca de la venganza, llegado el momento ¿Sería capaz de hacerlo o dejaría que los aurores se encarguen de ella? Estaba sumido en sus pensamientos hasta que sintió una presencia y cuando volteó vio que la puerta se abrió.
-Me imaginé que estarías aquí- le dijo el rubio.
-Creí haber asegurado la puerta con magia-
-Ah pero yo tengo muchos encantos- y sacó un pequeño objeto de su bolsillo -Una navaja mágica, puede forzar cerraduras cerradas por encantamientos, muy útil cuando no funciona el "Alohomora" y quieres escaparte de tu casa-
-O entrar adonde no deberías-
-No necesitas ser tan sutil. Me enteré lo que ocurrió con Sirius ¿Quieres hablar de eso?-
-No quiero hablar de nada con nadie-
-Entonces no digamos nada y sentémonos aquí y ahoguemos las penas- y de su mochila sacó una botella de Whisky de Fuego.
-¿Cómo conseguiste meter eso al colegio?-
-Filch revisa el correo buscando artículos tenebrosos. Así que le pedí a mi elfo doméstico que me lo trajera en persona-
-Nunca dejas de sorprenderme- y cuando lo bebió sintió una gusto dulzón al mismo tiempo que una sensación cálida que iba desde su estómago hacia todo el cuerpo. Luego dio un segundo trago más rápido y tosió un poco.
-¡Whoa! Tranquilo. Es algo fuerte y terminarás ebrio antes de que te des cuenta, aunque sospecho que es por eso que se vende tanto-
-Él era la única familia que me quedaba Draco, vuelvo a estar solo-
-Lo sé- le dijo apoyando la mano en su hombro -Pero no estás solo Harry. Eso es lo que el señor de las tinieblas quiere que creas, no dejes que gane-
-¿Como se supone que continúe?-
-Un paso a la vez, no es fácil, pero tampoco imposible. Ven, levántate que hay alguien que quiere verte-
-¿Quién?- y cuando volvió la vista a la entrada vio a Alice.
-Los dejo tranquilos, iré a avisarle a los otros que dejen de buscarte- dijo antes de irse.
-Hola Harry. Tu amigo me contó lo que sucedió-
-Draco debería aprender a cerrar la boca-
-Es tu amigo y está preocupado por tí. Todos lo estamos-
-¡No necesito que todos se preocupen por mí, he estado solo toda mi vida y me ha ido bien!-
-Mírame a los ojos y dime si realmente crees en esa estupidez que acabas de decir- le dijo desafiante. Harry estuvo a punto de gritarle hasta que la miró de cerca y su sentido común volvió a funcionar.
-Yo...lo siento Alice...- y al no poder continuar empezó a llorar y la chica lo abrazó con fuerza.
-Shhh, está bien, déjalo salir Harry-
Ginny estaba saliendo del baño de chicas cuando se topó con su persona menos favorita esperándola en la puerta -¿Puedo ayudarte con algo Parkinson?-
-Aléjate de él-
-¿Disculpa?-
-Ya me oíste, aléjate de Draco-
-¿Por qué crees que voy a hacer tal cosa?-
-Estaba bien hasta que tú y tus amigos tuvieron que arruinarle la vida. No se merecen estar con él-
-¿Y tú si? Creo que sabemos QUIEN le hubiera arruinado la vida. Draco ya tomó su decisión y ya eligió a sus amigos...y a mí- le dijo enfatizando lo último. La chica no se pudo contener y estuvo a punto de sacar su varita pero Ginny fue más rápida -¡Expelliarmus!- y la varita de su oponente voló por los aires hasta sus manos y luego se acercó a la Slytherin y le apuntó a su rostro con la suya -Tal vez no tenga dinero como tu familia pero se dar una buena pelea, así que te sugiero que no vuelvas a amenazarme nunca ¿Te quedó claro?- y la chica asintió asustada por la expresión fría que tenía Ginny en ese momento. Luego le tiró su varita al suelo y antes de irse se volvió hacia Parkinson -Y mantente alejada de mí y de mi novio-
Ron y Hermione estaban recorriendo los pasillos en busca de Harry -¿Tuviste suerte?-
-No está en la Sala común ni en su habitación-
-Tampoco en la biblioteca o cerca del campo de Quidditch- dijo suspirando y se toparon con Draco -¿Lo encontraste?-
-sí, estaba en la sala de Menesteres pero dejemoslo tranquilo por ahora-
-Creo que lo último que necesita ahora es estar solo- dijo Hermione.
-Está con Alice- le respondió y sus amigos entendieron que era mejor no interrumpir.
-Eres un buen amigo-
-El mejor que hay. No te preocupes Weasley, ser el segundo no tiene nada de malo-
-Sigue soñando Malfoy y te patearé el trasero de nuevo-
-¿Otra vez peleando? Parecen una pareja de celosos- les dijo Ginny quien los interrumpió antes que volvieran a tener otro duelo y cuando se acercó al rubio le dio un beso en los labios.
-Te vez de buen humor- le dijo Draco.
-Lo estoy-
-¿Quiero saber el motivo?- preguntó haciendo un gesto gracioso.
-Mmm, probablemente no- le respondió con una sonrisa pícara.
-Lo supuse. Vayamos al Gran Salón, Harry vendrá cuando esté listo-
¡Aloha! Nuevo capitulo, espero que les haya gustado. No olviden dejar reviews ;)
