DON'T GO HOME WITHOUT ME

XXXVII.


El hogar está donde el corazón duele.


Kondo tiene una casa vieja, deteriorada, que compró cuando recién llegaron a Edo. Es pequeña y se necesitan muchas reparaciones, muebles sólo tiene unos pocos y todos son viejos que compró en remate durante ese tiempo. Okita recuerda haber vivido allí dentro como sardina cuando tenía catorce antes de que el Shinsengumi les proporcionara cobijo y sustento. Sougo no entiende por qué Kondo ha sacado el tema a colación durante el desayuno, hablando tan jovialmente como siempre, pero con extremo cuidado. Es sólo una casa vieja.

—No la necesito —comenta—. Iré a vivir al dojo Shimura cuando me case con Otae —el hombre joven no expresa en voz alta sus dudas de que eso alguna vez ocurra para no desalentar a su capitán—. Esa casa es inútil para mí. Incluso Toushi parece que se va a quedar para siempre en el Shinsengumi, como papel tapiz. Pero el Shinsengumi no es el mejor lugar para criar una familia, Sougo, espero que sepas eso.

El comandante del Shinsengumi le coloca secretamente algo en la mano a Sougo: una llave y, como él es del tipo que sabe sumar uno más uno, sabe de inmediato que le está dando las llaves de la casa de la que ha estado hablando todo el rato.

—Quiero que seas feliz con la chica Yorozuya… no, con Kagura —Kondo sonríe paternalmente y se marcha de la mesa, dejando solo a su subordinado.

Okita se queda mirando la llave fijamente, como ido. Una familia…

Ah, él no ha pensado nunca tanto hacia el futuro.


Reparado el error de los capítulos 32 y 33. Agradecimientos especiales a Haibara20 y aleechan950 por el aviso.