Capítulo XXXVII

The day you died.

Los tres contemplaban a la enemiga en común -Kaguya- era impresionante el poder que poseía. No necesito armas, dejo salir el supremo arte de la guerra, doblegando a sus enemigos sin ni siquiera luchar.

La mente del azabache se presionaba en idear algún plan que los llevara hacia las filas principales y poner en marcha el combate, si demoraban demasiado ahí…estarían muertos.

—Tengo una idea. — Susurro Sakura, recibiendo miradas esperanzadoras por parte del rubio y su esposo. — Pero necesitare el tiempo suficiente para implementarlo. —

—No se te ocurra hacer una locura, Sakura. — Advirtió el azabache en tono amenazador. Suficiente tenía con las preocupaciones que no dejaban de atormentarlo. —

—Sera por el bien de todos nosotros. — Los tres contemplaban con cautela el terreno, no dejaban pasar por alto el que Kaguya estuviera mirándolos atentamente, aguardando por sus movimientos como un juego de cazador y presa.

La pelirosa vio frustrado su plan. Oteo el cuerno al lado del trono, preguntándose en qué momento llego ahí. Si lograba obtener el pequeño shofar, un dragón acudiría a su llamado. Por obvias razones, no contaría el plan en voz alta, solo lo implementaría.

Acaricio las plumas al final de la flecha. Sujeto con fuerza y rapidez el mago del arco, con movimientos agiles, coloco la saeta en la posición adecuada, disponiendo toda su habilidad para lanzarla y dar en el punto clave.

La sagita paso con celeridad a milímetros del rostro de la diosa. Con tal fallo, Kaguya sonrió altaneramente. Alguno debía dar el primer paso –no importaba si era precipitado- de esa forma, tendrían la seguridad necesaria para terminarse unos a otros.

—Mierda, Sakura. — Dijo Sasuke con evidente molestia. Era imposible que una persona como Sakura, fallase un tiro tan legible. — ¿Cómo pudiste fallar?— La frustración les haría perder la cabeza si no conseguían aplacar los fervientes ánimos.

—No falle. — Espeto con seguridad.

— ¿Cómo puedes decir eso? La flecha no asesto. — Naruto remarco el error, aferrándose al mango de la espada por si algún ataque sorpresa surgía.

La peli-rosa ignoro los comentarios paranoicos de ambos chicos. Sonrió al ver como la sangre emanaba del ligero corte, corroborando algunas hipótesis que divagaban en su mente.

Con cierta impresión, llevo dos dedos hacia la zona afectada, palpo y aparto, contemplando como su piel blanquecina estaba manchada de carmín, con su propia sangre, poniendo todos sus sentidos alerta.

—Tú no eres inmortal. — Exclamo. — Tampoco eres una diosa…Las deidades no sangran. — Poco a poco el poder divino abandonaba a Kaguya, dejándola con una evidente desventaja y sin protección alguna. Aprovechando la corta distracción, Sakura planteo el objetivo. — Consigan el Shofar, quien lo haga, sople tres veces. — Susurro.

— ¿Esto en que nos beneficiara?— Naruto aún no comprendía del todo y no existía tiempo suficiente para demorarse en explicaciones.

—Solamente hazlo, Naruto. — Irrumpió Sasuke. Antes de empezar con los movimientos, otearon como el temple de Kaguya se transformaba, dejando tras el sosiego, abriéndole paso a la impetuosidad. —

— ¡Madara!— El grito fue casi ensordecedor, no toleraría la dilación por parte de su principal comandante y mano derecha. El viento soplaba fuerte, tanto, que las puertas del palacio se abrieron de par en par, los cristales de las ventanas se reventaron, sumándole a esto una lluvia torrencial. La furia decadente estaba desatada. — ¡Uno a uno sufrirían! ¡Me comeré sus almas! ¡Todos ustedes morirán esta noche!—

El aludido apareció en la habitación, haciendo acto de presencia con paso firme. Llevaba una armadura color negro, nada ostentosa, lo suficientemente fuerte para protegerlo de cualquier golpe.

—Encárgate de ellos…no tengas piedad. — Mascullo apretando los dientes. —

— ¿Qué pasara con la chica?— Pregunto consternado. —

—Tengo un regalo preparado para ella. — Otros pasos fueron audibles a pesar del caos desatado en el exterior. Eran firmes, incluso más fuertes que los de Madara. Podía escucharse el acompañamiento de las cadenas, aumentando el temor en la peli-rosa.

Oteo al temible enemigo frente a ella. Le sacaba poco más de dos cabezas, su cuerpo era enorme a comparación del suyo. Nadie acudiría al rescate de la damisela en apuros, ella misma debía encargarse de derrotarlo.

Con Sasuke y Naruto enfrentándose a Madara y el temible monstro a Sakura, la diosa podía tranquilizarse durante unos cuantos segundos. Plácidamente tomo asiento en el enorme trono aguardando con ansias el derramamiento de sangre.

—Por fin puedo pelear realmente. — Hablo Madara. — No es una batalla sino llueve sangre. — La compostura abandono su rostro, dibujándose muecas maniáticas sobre su faz, mostrándole a los chicos que él no sería un oponente sencillo.

En un abrir y cerrar de ojos, Naruto fue lanzado con auge, impactando su cuerpo contra una pared, dejándole sin solidez alguna para ponerse de pie.

Sasuke troto con presteza. Con espada en mano, trato de asestar unos cuantos golpes, lo que parecía una tarea inverosímil por los agiles movimientos del otro azabache. La experiencia en el campo de batalla era incuestionable, por alguna razón, Madara era temido por sus enemigos y si estos corrían con suerte y perdonaba sus vidas, el miedo se transformaba en respeto.

—Eres el último Uchiha, un sobreviviente, como yo. — El peso de la armadura alentaba la oscilación. — Te propongo algo, únete a mí…—

—Soy un sobreviviente…pero no como tu. — Volvió a atacar, asestando unos cuantos golpes. A la lucha se unió Naruto, corriendo con velocidad hasta el origen del siniestro, utilizando sus dotes en el capo de batalla para no terminar luchando contra el azabache.

El choque de acero contra acero era audible en toda la sala, los quejidos y maldiciones constantes se asociaban ante la estrepitosa melodía. La peli-rosa rezaba por salvaguardar sus vidas, al mismo tiempo que tomaba la espada para enfrentarse a su temible oponente.

Oteo primero al imponente "hombre" –si a eso podía llamársele un ser humano- y después al shofar, lucia sencillo conseguirlo, pero con una muralla como lo era aquel tipo, las cosas se complicaban.

No utilizaría el yelmo, una decisión arriesgada, pero no lo haría. Alcanzo un escudo del suelo, era pesado, lo suficiente para que Naruto o Sasuke lo cargaran con desenvoltura.

Corrió tan rápido como sus piernas le permitían, salto, otorgándose el primer golpe un choque de espadas contra el pavés, lanzando un alarido de guerra.

Cada ataque se interponía, era evitado al hacer contacto contra las espadas, pero en el arte de la guerra existían artimañas sucias, entre ellas, un golpe al rostro del oponente que lo dejaría aturdido durante unos cuantos segundos.

Sakura sentía como el dolor se concentraba en la zona de la nariz y boca, así como el sabor metálico de la sangre invadiendo sus papilas gustativas, repugnándole inmediatamente al entrar en contacto con su saliva, reprimiendo tales respuestas para no causar más alboroto.

Golpeaba con toda la lozanía que le era posible. Cumplía dos funciones a la vez; atizar y cubrir, quehaceres que le salvarían el pellejo si los realizaba de forma correcta.

Nuevamente el escudo se reencontró con su hermoso rostro, esta vez, asestando con más fuerza. El oponente lanzo una atajada cerca de su cuello. Gracias a los dioses poseía unos reflejos dignos de cualquier guerrero de elite, esquivando con suma facilidad su pronta muerte. Como respuesta, atino un corte sobre la pierna del enemigo, percatándose del dolor y la dificultad que tal herida causarían en los próximos minutos.

Con tácticas ocultas entre las mangas, el oponente parecía tener la ventaja cuando dejo a Sakura tenida en el suelo, aun sosteniendo el escudo con la mano izquierda, aprovechando la situación, coloco todo el peso de una pierna sobre el objeto.

— ¡Ahhhh!— El grito de dolor logro abstraer al azabache de la lucha, poniéndole los pelos de punta, buscando desesperadamente con la mirada a la peli-rosa. Por su parte, ella escucho el sonido de sus hueso quebrantarse, el suplicio apenas comenzaba.

Rodo por el suelo, obstaculizando los golpes mortales. El juego de cazador y presa la llevaba hasta el límite, en esa posición era la carnada ideal para atraer al cazador, debía invertir los papeles.

El temible enemigo dejo la espada en el suelo, así como el escudo. Con una mano rodeo el blanquecino cuello de la peli-rosa, alzándola hasta el punto de que sus pies no sentían el suelo nuevamente.

—Muere ahora. — Ordeno con tono de voz burlona, distorsionada por el yelmo que le impedía ver su rostro.

—No. — Se rehusó con dificultad. — No lo hare. — Tomo la daga que llevaba bajo la falda, clavándola en el rostro. Preparo su cuerpo ante la premeditada caída, alcanzo nuevamente su espada, enterrándola en donde podría estar el corazón del monstruo al que se enfrentaba. Con la victoria ya en sus manos –pero sin el shofar— Emprendió una marcha rápida hasta alcanzar el cuerno, aprovechando el lapsus de la diosa para soplar tres veces y llamar a la bestia alada.

Con toda la furia contenida, camino hacia Sakura, la cual, estaba completamente agotada tendida en el suelo pero sin bajar la guardia. Las ganas de terminar con la vida de tales intrusos incrementaban, el fin era inminente.

El estruendoso ruido de la pared quebrantándose, dejo atónitos a los ahí presentes. Las rocas caían, dejando descubierta una parte del castillo y permitiendo entrever al impetuoso dragón haciendo acto de presencia en la sala.

Sonrió aliviada, de esa forma podía acortar el paso y llegar hacia el ejército. Sasuke no podía sentirse más orgulloso de la peli-rosa. Ella misma había derrotado al enemigo, cuando tanto el como Naruto, continuaban luchando contra Madara.

Sakura camino rápidamente hasta el dragón, montándolo con toda la agilidad que le era posible. Aun con el dolor, sujetaría las riendas con ambas manos, sin importarle que uno de sus brazos estuviera roto o si los dioses eran piadosos, solo dislocado.

Sus fanales esmeralda atisbaron a Sasuke, quien asintiendo, le dio el poder para partir de ahí y liderar las filas tanto suyas como las de Naruto.

El dragón lanzo un rugido, iniciando la fase de vuelo al sentir el tirón que le proporcionaba su jinete. Esperanzada, confiaba en que lograría vencer en la batalla y acudiría con ayuda, para liberar a Sasuke y Naruto de tal batalla.

X—

—Están demorando…esto no es nada bueno. — Pensó Kakashi. Auguraba algo malo, habían transcurrido unas cuantas horas desde la partida de la triada hacia las fauces del lobo. Dudaba en que diosa tuviera un alma bondadosa como para compartir una laboriosa cena y consejos de guerra.

Noto como las gotas de la lluvia se veían obstruidas por el cuerpo de la bestia alada. De esta, descendió Sakura con suma dificultad. Al contemplar el no tan favorable estado de la peli-rosa, sus dudas y temores se vieron comprobados.

—Sakura. — Dijo Tsunade, abrazándola, al comprobar que su aprendiz continuaba con vida.

—Auch. — Un gemido de dolor escapo de sus labios captores. Podría apostar que su porte no era nada benévolo ante los ojos de sus aliados. La sangre había dejado un camino entre sus fosas nasales hasta sus labios y de estos hacia el cuello, apenas era visible, el agua cumplió con la labor de limpiar su temple.— Es mi brazo.— Mascullo, otorgándoles una explicación para no causar más preocupaciones.— Creo que esta dislocado.— Ante la información, Tsunade le obligo a erguirse, tomo el brazo y estiro con fuerza hacia el lado contrario para componerlo, escuchando como los huesos emitían un sonido estrepitoso y la dueña de estos, otro grito lleno de dolor.

—Sakura…Naruto y Sasuke. — Ni siquiera finalizo la oración cuando los labios de Sakura se entreabrieron para otorgarle una respuesta.

—Continúan en el castillo. — Espeto. — Debemos comenzar y acudir a ayudarlos. Alguien debía dar el primer paso y esos seremos nosotros. — Kakashi encontró la determinación de Sasuke en Sakura, sintiéndose orgulloso de ella, rememorando la complicada metamorfosis realizada desde su llegada a Salitrium. Sakura inicio una búsqueda con la mirada, necesitaba un corcel para dar las ordenes y motivar a todos los ahí presentes, el peliblanco, amablemente ofreció su valioso corcel y como agradecimiento recibió una cálida sonrisa.

Cabalgo hasta la vanguardia, tomo el yelmo que horas antes había dejado olvidado colocándolo en su cabeza para brindarle protección. Con cierto desasosiego. A pesar de contar con un ejército enorme, el discrepante los rebasaba.

Los músculos de su faz estaban tensos, jadeaba constantemente, las manos le sudaban tanto que las riendas comenzaron a resbalarse de sus manos, añadiéndole a esto lo difícil que sería luchar en un terreno tan complicado acosado por la torrencial lluvia que los dejaba en cierta desventaja.

—Valor Sakura…solo necesitas valor.— Se repetía a sí misma, llevo una mano hasta su vientre, disculpándose internamente por todo el ajetreo que estaba pasando su pequeño príncipe o princesa, tal vez, en algún futuro, él o ella, comprendería las razones que tuvo su madre para arriesgarse a cometer tales hazañas.— Valor por Kalyan…por Sasuke…por ti.— Tomo con fuerza el bridal, trotando frente las campañas formadas por los distintos comandantes y aliados.— ¡Arqueros atrás y lanceros adelante!— Ordeno con voz fuerte, pasando frente a los hombres que estaba dispuestos a dar su vida por proteger el bien de la humanidad.— Gaara, Onoki, bajen por el flanco izquierdo.— El aludido asintió, poniéndose en posición para dar marcha a las órdenes de la peli-rosa. — Tsunade, siga con nosotros por el centro… ¡Mei Terumi y A!— Exclamo, atrayendo la atención de todos. — Lleven sus compañías hacia la derecha, atraviesen la muralla y tomen el castillo. Kakashi. — Atisbo al peliblanco, esperando por una respuesta afirmativa ante sus órdenes. — Tú y yo vamos por el centro. — No debían mostrar piedad por que no recibirían lo mismo.

Contemplaron los rostros de sus temibles enemigos, quienes golpeaban con las lanzas el suelo, causando un estrepitoso ruido. En menos de un segundo la lejanía entre ambos ejércitos podría ser inexistente. Esperar era la peor cosa que podría hacerse en una guerra. Ella sabía que todos los hombres que estaban ahí realizaban un sacrificio; muchos de ellos probablemente morirían en la batalla, pero mientras tanto, Sakura debía esperar por el momento perfecto.

Descendió del caballo y regreso a montar al dragón. Paso una mano por la cabeza de la bestia, sonriéndole con toda la gratitud que le era posible, de una u otra forma debía agradecerle por todo lo que estaba haciendo.

— ¿Qué estas esperando?— Cuestiono Kakashi, forzando a sus soldados a mantener la calma y no romper filas ante la falta de órdenes.

—El momento adecuado. — Sonrió, alzo la mano y con voz fuerte dijo. — ¡Arqueros prepárense!— La misma orden se escuchó por todo el flanco principal de las campañas. Los aludidos tensaron las cuerdas de sus arcos, colocando una mortal flecha que arrebataría unas cuantas vidas si el tino era acertado. — ¡Disparen las flechas!— Una lluvia de estas formo una espesa y letal nube, desatando su furia sin ataduras. Algunos cayeron, obstaculizando el camino de los que aún continuaban en pie. Se alzó en vuelo, contemplando desde ese punto como los soldados de la vanguardia empuñaban sus espadas sobre los cuerpos enemigos. Dirigió su camino sobre las cabezas de todos. El dragón lanzo unas cuantas llamaradas, agostando los cuerpos de los contrincantes.

Gaara y Onoki avanzaban con fiereza por el flanco izquierdo, como ella les había ordenado minutos atrás. Rápidamente los cuerpos caían ante sus pies, abriéndose paso con ciertas dificultades.

Por otro lado yacían Mei y Onoki, quienes parecían no llegar a un acuerdo para terminar con los antagonistas, los mercenarios terminaban rápidamente con ellos a comparación de los amaestrados soldados que comandaba Mei.

Y al frente yacían Kakashi y Tsunade, protegiendo a unos cuantos arqueros, los cuales lanzaban constantemente lluvias de flechas, agilizando el proceso de lucha, pero cuando ellos estuvieran cerca, debían enfrentarse cuerpo a cuerpo.

Esperaba estar haciendo un buen trabajo. Regresaría para auxiliar a Sasuke y Naruto en su lucha contra Madara. En ese instante comprendió, que Kaguya no tenía miedo de sus descendientes…sino, de ellos, quienes conformaban la triada que la llevarían a su muerte, ellos quienes cumplirían con su cometido.

—X—

— ¿Aun creen que van a poder derrotarme? A este paso tendré que salir a buscar algún oponente digno de vencerme. —

Proyectaban cansancio hasta por los poros, el simple hecho de llevar una pesada armadura y sostener una espada que era igual o incluso más cargante, sumándole a esto los constantes movimientos y esfuerzos realizados…la energía se les estaba terminando.

Sasuke corrió nuevamente, realizando un esfuerzo sobrehumano para no desvanecerse en la travesía. El choque de las espadas logro sacar al rubio de sus más profundos pensamientos, uniéndosele a su compañero en la lucha.

—Es absurdo pensar en paz, mientras afuera se derramaba sangre para conseguirla. — Mascullo Madara tranquilamente, obstaculizando cualquier golpe que fuese en dirección hacia alguna parte de su cuerpo. Como un atisbo de suerte, el filo de una espada atravesó su brazo, causándole un ligero cosquilleo por el dolor concentrado en la zona.

Estimulando la furia en su interior, los ataques se volvieron contra ellos con más fuerza, utilizando todo el poder restante, cubrieron a la perfección cada atajada comenzando a arrebatarle la energía al gran guerreo de nombre Madara.

Rápidamente, el rubio oteo hacia el trono, Kaguya no estaba, al parecer había huido de la escena pero tarde o temprano su destino la alcanzaría y se cercioraría de cumplirlo al pie de la letra.

Nuevamente reanudaron las agresiones. Tanto Sasuke como Naruto intentaban asestar nuevamente el filo de la espada en algún punto clave. El ruido de la batalla era legible a unos cuantos metros, daban por hecho en que esta fue comenzada por Sakura, quien llevaba la encomienda de poner en marcha a las tropas.

El campo se veía obstaculizado por la llegada de enemigos y aliados, viéndose obligados a detener un momento la batalla para enfrentarse a sus debidos oponentes, esto aplico tanto en Sasuke y Naruto como en Madara.

—Mierda. — Dijo Sasuke con evidente frustración, por suerte, el combate con Madara no se comparaba al que le proveían los simples soldados, lo que hacia la tarea más fácil. — Naruto, no pierdas de vista a Madara. — Lanzo a dos hombres lejos de ahí, dejándolos tendidos en el suelo para enfrentarse a los que seguían abalanzándose hacia él, buscando su muerte.

—No puedo concentrarme en dos cosas a la vez. — Replico el rubio. — ¡Yoshara!— Lanzo un alarido de batalla. Ambos comenzaban a perder la cabeza, la desesperación por terminar con la batalla los orillaba a cometer algún error, sobre todo al azabache, por suerte que el mercenario de nombre C estaba ahí para detener el golpe. Sus irises oscuros se posaron sobre el cuerpo de su "salvador" dedicándole una mirada de reproche y a la vez de agradecimiento por salvarle la vida.

—Acaben con Madara. — Dijo. — Encontraremos la forma de distraer a los enemigos. La campaña de Kakashi no tardara en estar aquí. — No gratificaría la acción del rubio así de fácil, su orgullo lograba cegarlo en algunas ocasiones, sobre todo cuando sabía que tal hombre estaba tras su hermosa esposa.

Sin pensarlo dos veces, Naruto y Sasuke emprendieron marcha para encontrarse con Madara. El pelinegro aguardaba con ansias por la llegada de los jóvenes, tanto, que reinicio el combate antes pausado con más enojo de lo normal.

Con ligeros movimientos, golpeo a Naruto con tal fuerza que logro dejarlo noqueado, tendido en el suelo sin responder a los llamados desesperados por parte del Uchiha.

El azabache, noto como en su fortuita distracción Madara le propino un golpe tan fuerte que logro dejarlo casi en la misma situación del rubio. El renegado del clan Uchiha sonrió victorioso. Lanzo la espada de Sasuke a un lado, evitándole tomarla para reincorporarse.

—Te di demasiado tiempo…— Espeto. La punta del estoque logro atravesar la coraza y la cota de malla, causando un ligero corte en el pecho del joven rey.

— ¡Ahí!— Grito, entrecerrando los ojos a causa del dolor. Palpo el suelo con desesperación sin encontrar señal alguna de su tan adorada espada. —

—Todo termina aquí. Ser derrotado por mis manos, ese es tu verdadero fin. — Contemplo el temple de Sasuke llena de dolor, la sangre comenzaba a salir de su boca en pequeñas cantidades, solo bastaba con clavar fuertemente la hoja, atravesar el corazón y todo estaría finalizado.

—No puedo morir ahora…no puedo morir aquí. — Se dio ánimos así mismo, esperando encontrar la táctica adecuada para irrumpir su asesinato. Por obra de los dioses –o por quien quisiese que fuera- encontró una espada y sin más preámbulos aprovecho la inadvertencia de Madara, rodo por debajo de la hoja y cuando se puso de pie, clavo su espada con tanta fuerza en el pecho de aquel hombre, escuchando como esta traspasaba la carne y un órgano vital.

Atónito, atisbo al Uchiha, preguntándose como aun poseía la fuerza necesaria para empuñar una espada y clavarla con agilices sobre su cuerpo, arrebatándole la victoria.

—Todo termina aquí, Madara. Tómalo como una expiación a las traiciones cometidas hacia el clan. Ser derrotado por mis manos es tu fin. — Dedico una sonrisa altanera. — Te di demasiado tiempo…y tú solo lo desaprovechaste. — El hombre cayó sobre sus rodillas, notando como la vida le abandonaba poco a poco…al final de cuentas, la muerte no era más que una vida invertida. Noto el golpe de su cuerpo contra el piso. Arrepentirse no serviría de nada…solo le quedaba aceptar el momento en que la muerte decidiese acudir a su encuentro. Sasuke pudo notar como Naruto se levantaba sigilosamente a espaldas del gran guerrero, incrustando un segundo acero sobre el pecho del hombre. Ambos chicos se dedicaron una mirada llena de complicidad, satisfechos por su arduo trabajo en derrotar a un enemigo de tal clase.

— ¡Sasuke! ¡Naruto!.— Exclamo Kakashi, adentrándose en el palacio, acompañado de Sakura. La peli-rosa no pudo resistir las ganas de correr a encontrarse con su esposo, quien no diferiría en recibirla cálidamente.

—Sasuke. — Dijo Sakura, al mismo tiempo que corría tan rápido como sus piernas le permitían. Se abalanzo con fuerza, rodeando su cuerpo en un tierno abrazo. Escucho un pequeño gemido de dolor abandonar los labios de su esposo, activando un sinfín de alarmas en su interior. — ¿Estas herido?— Cuestiono con una mirada detonante de preocupación. —

—Solo es un rasguño. — Gracias a los herreros y a quienes habían creado una cota de malla tan resistente como lo era la suya, por suerte, la espada no logro atravesar más allá de una capa de piel, evitando llegar al corazón. La peli-rosa se alejó del azabache, resintiendo todo el cansancio al que había sido sometido su cuerpo. Sintió como poco a poco su cuerpo dejaba de responderle, desvaneciéndose y aguardando por el impacto de la caída que fue evitada por un fuerte agarre.

Miro de reojo y contemplo a Sasuke, quien sostenía su mirada con esa seriedad tan característica del azabache. Inmediatamente una enorme ola de recuerdos impacto contra ella, haciéndole rememorar distintas cosas.

—Sakura…gracias a ti, lo logre.— Sabia que el azabache no era una persona que pasara todo el tiempo agradeciendo a las personas por todo lo que hacían para ayudarlo, pero cuando se trataba de una persona tan importante como lo era su esposa las palabras salían sobrando. Naruto miraba atentamente la escena, sintiéndose orgulloso de Sasuke y Sakura. Comprendía que era muy rápido cantar victoria pero podría asegurar que adquirían el triunfo y todo esto llegaría a su fin de una vez por todas.

—Que escena tan conmovedora. — La voz de Kaguya logro detener todos los combates que se efectuaban alrededor, atrayendo todas las miradas hasta su imponente presencia. — Temo interrumpirla de tal manera. — Espeto, atisbando de soslayo a la pareja. — Pero creo que todos estamos ansiosos por terminar esta historia, donde…lamentablemente, no hay un final feliz para ustedes. — Tomo una enorme espada, estaba preparada para luchar contra ellos, su objetivo era desaparecerlos de la faz de la tierra. —

—Hare que te tragues tus palabras. — Naruto se reincorporo de la misma forma que Sasuke y Sakura. —

—No permitiré que destruyas todo lo que hemos construido…— Espeto Sakura, adquiriendo una posición de batalla.

—Hare importante todo aquello por lo que he luchado. — Añadió Sasuke.

La triada estaba reunida, uniendo fuerzas para destruir el mal. Después de superar todas las dificultades, su poder se volvería uno solo.

Continuara

X—

Oficialmente a partir de este punto solo quedan tres capítulos para ponerle punto final a esta historia, la cual –como ya lo había mencionado anteriormente- ha sido todo un reto para mí.

Espero que la lectura haya sido de su agrado y como siempre, gracias por todo su constante y gran apoyo 3 Sin ustedes –lo digo en serio- no habría llegado a este punto.

Antes de continuar con la respuesta a su reviews, debo avisar que volví al formato original de la historia, retomando los personajes de Kalyan y Harumi. Cometí un gran error al cambiarlos de forma tan precipitada cuando la historia ya estaba desarrollada. Por lo que, debo decir que continuare basándome en los dibujos de la artista Steampunkskulls para mostrar a los hijos de esta pareja. Les pido me tengan paciencia para corregir los capítulos una vez más c: No quiero causarles más disgustos por mis erradas decisiones, así que…sus deseos son ordenes ñ.ñ

Acaba abajo encontraran la respuesta a sus comentarios ñ.ñ

Mirs: Lo había mencionado en el capítulo anterior en que habría unos cambios, introduciendo a los hijos creados por Masashi Kishimoto y no los que había planteado al inicio de la historia. Nuevamente doy el aviso de que retomo a los personajes de Kalyan (Hijo de Sasuke y Sakura) y Harumi (hija de Naruto y Hinata) ñ.ñ ¡Muchísimas gracias por dejar tu comentario! ¡Es satisfactorio saber que te gusta esta historia! ¡Saludos! y ¡gracias por todo!

Mari: Si estás leyendo esto, agradezco de todo corazón tu apoyo 3 pero me temo que volveré a retomar tanto a Kalyan como a Harumi, donde también me encargare de desarrollarlos más en el último capítulo. ¡Gracias Mari, de verdad, mil gracias! ¡Cuídate y saludos!

Nekatniss¡Nuevamente reencontrándonos en estos lares! Solo hice una ligera recomendación jaja, pensé que no sería de tu agrado, ya que, una vez me mencionaste que te gustaban más las historias ambientadas en el mundo original, pero no sabes cuánto me alegra que esta no haya sido una excepción ¡Mil gracias por todo mi estimada Nekatniss! ¡Y gracias a ti por leer! ¡Como siempre, Saludos y un fuerte abrazo!

Jazsmith ¡Hola Jazsmith! ¡Un gusto volver a saludarte! Uff me pones nerviosa con tal situación de que quieres llegar a leer el final jaja, no porque sea una vaga y quiera demorar la historia o comience a meter el tan afamado "relleno", sino en que me presiona a hacer un final digno de tal historia, no quiero que tenga un mal final como sucede en diversas historias, estoy haciendo todo lo posible para plantear un buen desenlace. Como siempre ¡Gracias por tu constante apoyo! No sabes cuanta felicidad me da leer reviews como los tuyos, dándome los ánimos necesarios para continuar con la historia, espero este capítulo haya sido de tu agrado, está escrito con mucho cariño para ustedes ¡Saludos y cuídate, un gusto leerte!

Daniela12063 ¡Espero te encuentres de maravilla y que el capítulo haya sido de tu agrado, por lo tanto también espero que hubieras tenido una buena lectura! Intento hacer estos capítulos lo bastante extensos –pero no tediosos- para que sean de su agrado. Sobre la errónea sustitución que realice…debo darte la razón, llevaba la historia ya desarrollada y un cambio de tal magnitud no es bueno, por lo tanto, retomare con la profecía, excluyendo completamente a los hijos cannon de esta historia. Sobre los recuerdos de Kaguya, creí necesario el plasmar un "¿Por qué?" de su miedo hacia ellos, creo que en este capítulo Sakura tuvo protagonismo, como lo hará en los siguientes capítulos ñ.ñ Sobre lo de plasmar a los nietos de Kaguya (Retomando la leyenda que cree de la diosa esmeralda) lo vi como algo innecesario, ya que estoy planeando crear un short fic sobre esa temática (De acuerdo a tus peticiones ) Solo te pido me tengas paciencia ya que, quisiera dedicarle gran atención para que sea de tu agrado, llevo un avance de esta pero la publicare cuando termine el fic Bane of Emerald Goddes. Sobre la segunda temporada emmm jajaja, creo que mis ideas no dan para tanto jaja (cx) No quisiera hacerla ambigua (:c) aunque, no está de más considerarlo. No, no tienes por qué ofrecerme una disculpa, al contrario, por diversas razones el hecho de comentar se ve obstaculizado, yo solo puedo agradecerte con todo mi corazón por otorgarme criticas bastante objetivas, por ser sincera a mencionar que es lo que te agrada y desagrada, simplemente por leer mi historia y otorgarme el apoyo para continuarla, de verdad, gracias. Bueno, espero hacerme un espacio entre ese hermoso legado que he seguido desde hace diez años y nada me haría más feliz que dejar un pedacito de mis historias en este hermoso fandom 3. Sin más, prometo tener tu historia lo más rápido posible. ¡Mil gracias por leer y comentar! ¡Un fuerte abrazo, cuídate y Saludos Dani!

AnttomercuryNo, no, no ¡Al contrario Antto! ¡Gracias a ti por leer! Nuevamente, aclaro, que retome a personajes como Kalyan y Harumi para no causar confusiones. ¡Mil gracias Antto! ¡Nuevamente, bienvenida al club! ¡Yo esperare con ansias tus reviews! ¡Nos leemos hasta la próxima! ¡Saludos y cuídate!

AkimeMaxwell¡Hola Akime! ¡Ojala y te encuentres bien! ¡Espero este capítulo haya sido de tu agrado! ñ.ñ ¡Saludos!

Carlita-chan (Supongo que eres tu cx reconozco ese envió de las singulares Sasugalletas) No, no tienes por qué disculparte, entiendo que a veces no hay tiempo para leer y comentar, existen cosas de mayor importancia ¡Lo logre! Uff créeme que es difícil hacer un fic AU y me alegra saber que este no fue ignorado por ti, hago todo lo posible para mantenerme contenta y mantenerlos contentos a ustedes con la historia. Sí, estoy corrigiendo esos errores, ante el evidente descontento decidí volver al personaje de Kalyan y descartar a Sarada nuevamente, pero estoy corrigiendo ciertos aspectos que corregí hace unas semanas (otra vez). ¡Gracias por leer y comentar! ¡Siempre es un placer leerte! ¡Saludos, un fuerte abrazo, cuídate y más chocolates para ti!

Invitado ¡Muchísimas gracias! ¡Como desconozco tu nombre te doy la bienvenida así por encimita! (También por que es la primera vez que veo un comentario tuyo, ¡gracias! ¡Saludos!

setsuna17 ¡Siempre es bueno leerte por aquí! ¡Gracias por leer y comentar!

Este es el segundo capítulo donde he recibido más reviews 11 en total (Si, pueden parecer pocos… Pero para mí son muchos jaja cx) Ojala este capítulo haya sido de su agrado y también, que hayan disfrutado la lectura, como siempre, son bien recibidos sus comentarios. Espero que este ajetreo de los cambios no los canse, les prometo que es el último para proseguir con la historia. Esto es todo por hoy ¡cuídense y tengan un lindo día! ¡Un fuerte abrazo! ¡Los quiero! ¡Nos leemos hasta la próxima!