Aqui esta otro capitulo! lo prometido es deuda!
Espero que les guste, yo se que no esta cursi, pero es un progreso! :3
"***" estas significan un cambio de tiempo :D
Si tienen alguna duda, dejenla en un review y les contestare!
ENJOY!
Quote song: Boyce avenue - Teenage dream (cover de Katy Perry)
youtube .com/watch?v=dmkTzi5YcHU
Puenden escuchar la original si quieren :D
Capitulo 37: Sueño adolescente
Las primeras seis semanas de la gira pasaron tranquilas, algún desliz por aquí o por allá, pero nada grave. Dormir en hoteles o en el autobús, comer McDonald's seguido, escuchar a cientos de chicas gritando diario. Mi trabajo soñado… o podría llamarlo, el trabajo de mis pesadillas. Al menos los chicos hacían mi trabajo más ameno.
El autobús se detuvo en una nueva ciudad a las 7:00 de la mañana, todos los chicos seguían durmiendo, mientras yo jugaba Xbox en la parte trasera del autobús. Hoy tendrían el día libre y mañana solo ensayarían en la tarde. Lo que significaba que yo por un día después de seis semanas podría tomar un descanso.
Estaba tan entretenida jugando COD que no note que había alguien junto a mi hasta que me hicieron cosquillas por la espalda.
- Suéltame Fletcher, o te arrepentirás – amenacé, pero a el no le pudo importar menos.
Termine rodando en la alfombra del autobús con Tom sobre mí. Creo que había olvidado mencionar que la tensión entre nosotros se había ido cuando los chicos conspiraron para dejarnos encerrados en un camerino por 2 horas. No nos quedo otra opción más que hablar.
- Te suelto con una condición – me quede mirándolo fijamente, curiosa por su propuesta.
- Lo que sea – chille mientras seguía haciéndome cosquillas.
- Tienes que ayudarme a escaparme de los chicos, planean llevarme a un club se strippers o algo parecido.
Me reí en voz alta y rodé los ojos.
– De acuerdo, piensa en que quieres hacer y veré como escapar – dije. Tom asintió con la cabeza y se levanto.
Fuimos a la pequeña cocina del autobús y nos servimos un cereal mientras esperábamos que los demás se levantaran…. Cosa que no paso. Tan pronto llegamos al hotel, Tom y yo corrimos con nuestras maletas y le arrebatamos la llave de un cuarto a Fletch que se quedo extrañado.
- Bien, fase A del plan completada. Ahora solo tenemos que pensar en la fase B del plan – dijo Tom. Pude ver su emoción, probablemente se sentía en misión imposible o algo parecido.
Llegamos a la habitación y me encontré con una pequeña revista sobre la mesa de noche, la observe por un momento.
"Essex, best beaches"
- Tom, que te parece si vamos a la playa. No creo que busquen ahí… podemos rentar un carro del hotel.
- ¡ERES UNA GENIO! – grito emocionado mientras me quitaba la revista –, llamare a la recepción, mientras lo hago alístate.
Rápidamente busque la ropa en la maleta y corrí al baño, por suerte había traído un traje de baño para usar en las albercas de los hoteles. Me puse un vestido ligero sobre el traje de baño y un sombrero grande. Cuando salí del baño, Tom ya estaba cambiado y listo para irnos así que rápidamente metí la revista a mi bolsa y lo seguí.
Vestido de Megan: weheartit .com/entry/26914982
Traje de Baño: weheartit .com/entry/25792223
Salimos cautelosamente del cuarto sin hacer algún ruido, corrimos hasta las escaleras de emergencia, lo cual fue una pésima idea ya que estábamos en el octavo piso del hotel. Al llegar a la recepción, Tom fue a pedir las llaves del auto que estaba afuera esperando. Los dos agachamos nuestros rostros mientras salíamos del hotel, saltamos al auto y Tom inmediatamente lo puso en marcha.
- Bueno, la playa esta como a unos 25 minutos de aquí – dije entregándole el mapa.
- Demonios, deje mi celular en el hotel – se quejo.
- ¿Para que lo necesitas?
- Para usar el GPS, genio – se burlo.
- ¿No sabes leer mapas? – pregunte, el se tardo un poco en contestas asi que me empeze a reir.
- Claro que si se, dame la revista – hablo seguro, enseguida le entregue la revista - Bien, según dice aquí, ya vamos en la carretera para llegar a la playa. En unos 20 minutos veremos un letrero que la anuncia.
Encendió la radio y se dedico a cantar mientras yo tomaba fotos a todo lo que veía. Y asi pasaron 20 minutos, 30, 60, hasta llegar a una hora y media.
- Tom, ¿Seguro que vamos en la dirección correcta? – pregunte.
- Si, ahí decía que siguieras la carretera… oh…
- ¿Oh?, a que te refieres con ¡OH! – grite.
- Digamos que… era esta carretera, pero… al hacia el sur.
Estuve a punto de gritarle a Tom, pero algo por la ventana capto mi atención. Nuestra intención era ir a una playa llamada Winchelsea, ya que quedaba más cerca del hotel. Pero a lo lejos vi un gran letrero que decía "Camber Beach"
- Bueno, al menos pudiste llegar a una playa sin tu GPS – me burle.
Me miro con desprecio y luego regreso su vista a la calle para buscar estacionamiento. La playa estaba completamente vacía, pues era un miércoles y aun era temprano. Bajamos del auto con nuestras maletas y nos hicimos camino entre las grandes dunas de arena que poco a poco fueron revelando el mar. Una fría ventisca agito mi cabello por todos lados, sujete mi sobrero con fuerza para evitar que saliera volando.
- Aun ni es mitad de febrero, solo a ti se te ocurre andar en vestido – refunfuño mientras se adelantaba a la parte más plana de la playa.
Las nubes que cubrían el sol se fueron despejando poco a poco haciendo que el clima fresco desapareciera lentamente. Alcance a Tom quien ya estaba extendiendo su toalla sobre la arena. Lo imite poniendo mi toalla alado de la suya.
- Por fin, un poco de sol – escuche a mis espaldas, me gire para ver como Tom dejaba su chaqueta de mezclilla y su camisa sobre su maleta. Se dejo caer en la toalla mientras yo que quedaba con la boca semi-abierta.
Sentí un cosquilleo en mi estomago, pero un remordimiento ataco mi conciencia así que imaginariamente aplaste las mariposas que revoloteaban por mi cavidad torácica. No podía permitirme ese tipo de pensamientos, aparte no era la primera vez que veía a Tom sin camisa.
Pero nunca había notado lo definidos que estaban sus músculos y como su tatuaje resaltaba con el pálido tono de su piel.
- ¿Meg? – hablo Tom, aplastando el mismo las mariposas de mi estomago.
Me había quedado mirándolo como idiota por no sé cuánto tiempo, sentí el calor subir a mi rostro, me gire lo más rápido que pude y me senté en mi toalla.
"Maldición" grite para mis adentros. Probablemente me había quedado como estúpida mirándolo durante 5 minutos. ¿Qué tan raro era eso?
Los dos nos quedamos disfrutando del sol que calentaba nuestra piel mientras la fría brisa causaba que nuestro cabello se agitara de un lado al otro.
- ¿Qué deberíamos hacer? – rompí el cómodo silencio.
- No lo sé, podemos ir al mar – respondió Tom.
A lo lejos de la playa vi un montón de cometas adornando la playa, me levante sin decir nada y corrí en aquella dirección, me tarde bastante en llegar hasta donde se encontraba un anciano acomodando los cometas en el suelo.
- Buenas tardes señorita – dijo amablemente, mientras yo intentaba recuperar el aliento.
- Buenas tardes – respondió una voz atrás de mi, gire la cabeza y vi a Tom.
- ¿Están a la venta los cometas? – pregunte.
- Si, puede elegir el que guste – respondió el anciano con una sonrisa.
- Llevemos ese – sugirió Tom mientras apuntaba un cometa con forma de avión.
El era un niño atrapado en el cuerpo de un muchacho. Rodé los ojos pero al final termine aceptando, pagamos el cometa y camine junto a Tom quien traía nuestra compra en sus manos.
- ¿Quieres intentarlo? – pregunto extendiendo el juguete hacia mí.
- No sé como volarlos, no hay muchos lugares para hacerlo en Nueva York – mire al suelo mientras hablaba.
- ¡Yo te enseño! – exclamo emocionado.
Asentí con la cabeza, el acomodo el cordón y me explico lo que tenía que hacer.
- Bien ahora solo corre y ve soltando el hilo, yo sujetaré el cometa hasta que se levante – dijo dándome el carrete.
- De acuerdo…
Conto hasta tres y salí disparada corriendo soltando hilo poco a poco. Tom corría detrás de mi hasta que soltó el cometa y este se elevo. Deje de correr cuando el cometa se había elevado gracias a la corriente de aire que proporcionaba el mar.
El viento era tan fuerte que cada vez me acercaba más a la orilla del mar, Tom me ayudo sujetando mis manos sobre el carrete. Pero antes de nos diéramos cuenta, terminamos siendo tirados por una ola.
- Genial – dije sarcásticamente mientras me levantaba, con mi vestido todo mojado y mi sombrero flotando a lo lejos entre las olas.
- Bueno, tienes que admitir que fue divertido – el rubio sacudió su cabello, parecía sacado de un capitulo de guardianes de la bahía.
Regresamos a nuestro lugar en la playa, me quite el vestido para que se secara. No quería ir en el auto con el vestido húmedo. Genial, ahora iba estar en traje de baño en una playa prácticamente desierta con Tom. El se quito el pantalón de mezclilla quedándose en su traje de baño; un short largo de color negro.
Me miro un par de segundos, no mucho después se puso a buscar algo en su mochila. Me cubrí los hombros con una toalla. Si había algo que me avergonzaba era mi cuerpo; no tenia pechos gigantes aunque había pensado en una cirugía, ni un trasero espectacular. En realidad, soy tan delgada y alta que sería demasiado pedir una pequeña curva de sensualidad en mi cuerpo.
- Vamos a comer – dijo Tom agitando un sándwich frente a mi cara, me saco del trance.
Acepte la comida, el se sentó junto a mí para disfrutar de nuestro pequeño tentempié.
- ¿De dónde los sacaste? – pregunte mientras sacaba otro sándwich para devorar.
- Del mini bar del cuarto – dijo riéndose –, Los saque cuando te estabas cambiando en el baño.
Ambos comimos mientras disfrutábamos del sonido de las olas del mar y el canto de las gaviotas. Tom se había terminado cuatro emparedados cuando yo apenas le daba la última mordida al primero.
- Cuidado, si no quieres traer a "chubby Tom" de regreso – bromeé, el me regalo una mirada de odio.
- Aun así me aman mis admiradoras, aparte la comida nunca se queja ni te insulta – dijo mirando el emparedado de una manera aterradora.
- De acuerdo, les daré privacidad a ti y a la señorita sándwich – lo moleste de nuevo.
- Me molestas porque nunca has tenido sobrepeso o problemas de imagen – dijo serio.
- ¿Y quién te dijo que ser un palillo con brazo no me molestaba?
- Bueno, regálame tu metabolismo y yo te regalo mi grasa extra – dijo con una sonrisa.
- De acuerdo, cuando termine la gira iremos con un cirujano plástico de extraña procedencia y nos hará un trasplante.
Ambos nos reímos ante la imposible idea de cambiar de cuerpo o metabolismo, las horas pasaron rápidamente mientras él y yo corríamos por la playa como niños de 7 años emocionados por sus primeras vacaciones.
El sol comenzó a esconderse bajo el horizonte del mar, dejándonos con una maravillosa puesta de sol. El calor del sol desapareció totalmente, haciendo que mi piel se pusiera de gallina. Mire a Tom, quien estaba apreciando los últimos destellos rojizos del atardecer. Sonreí inconscientemente, al darme cuenta me abofeteé para dejar de pensar cosas tan estúpidas.
- Fue un buen día – comento Tom aun con su mirada pegada al horizonte.
- Si… - respondí mirando su perfil.
No importaba cuanto intentara evitar lo que sentía cada vez que estaba junto a Tom, mi corazón palpitaba fuerte, mis pensamientos iban de un lado a otro con solo mirarlo, su presencia me hacia actuar como una idiota, pero… si no estaba con el, me sentía vacía.
- ¿Megan? – una voz me saco del trance. Mi cara se puso roja cuando mis ojos se encontraron con los de Tom.
¿Cuánto tiempo llevaba mirándolo como una loca? YA ERA LA SEGUNDA VEZ EN EL DÍA.
- Lo siento, estaba pensando – murmure mientras giraba mi cabeza.
- Creo que es hora de regresar – se puso de pie y me ofreció su mano.
Asentí con la cabeza y tome su mano para ponerme de pie. Recogimos todas las cosas y las guardamos en la cajuela del auto.
- Ten, te puede dar frio en el camino – me dio su chaqueta de mezclilla, la acepte con una sonrisa.
Subimos al auto, pero cuando Tom intento encenderlo un sonido extraño salió del motor. No se mucho de automóviles, pero no sonaba bien.
Intento encender el motor varias veces pero ninguna funciono.
- Maldición – refunfuño mientras se bajaba del auto.
Reviso el motor, mientras yo use mi sentido común y revise el tablero. La luz de la batería estaba encendida y la aguja de la gasolina estaba en la E.
- Es un idiota – susurre. Deje que Tom revisara el motor, para contar el tiempo que se tardaba en darse cuenta del problema.
Pasaron quince largos minutos en los que Tom se dedico a maldecir el motor del automóvil. Hasta que regreso al interior y sentarse en el asiento del piloto.
- ¿Revisaste la batería y la gasolina? – pregunte con una sonrisa inocente.
Miro el tablero por varios segundos - ¿Por qué no me lo dijiste antes? – grito enojado.
- Quería saber cuanto tiempo te tomaba darte cuenta del verdadero problema.
Me miro enfadado y recargo su cabeza en el volante.
- Bueno, creo que tendremos que llamar a los chicos para que vengan por nosotros, yo deje mi celular en el hotel – dijo frustrado.
- Yo los llamo – busque el aparato en mi bolso y lo mire.
Apareció un mensaje en la pantalla:
"Batería baja, el dispositivo esta por apagarse"
- Tom… - murmure asustada –. Creo que no los voy a poder llamar.
CHAN CHAN CHAN! que pasara? :P
