Capítulo 37
POV EDWARD
Era tan hipnotizante y hermoso a la vez observar y cuidar el sueño de mis amores…que no podía describir como me sentía en estos momentos.
Le había prometido a mi Bella el cuidar del sueño de ambas pero al parecer estaba agotado y me quede dormido después de la tercera vez que mi princesa se despertó para comer.
Un ligero movimiento en mi hombro me hizo regresar a la cordura y la conciencia.
Carlisle: Edward-me decía mi padre pero yo aun sentía los parpados muy pesados-hijo, ve a casa yo las cuido-me decía pero yo no podía y no quería separarme de ellas ni un solo momento-
Unos pequeños quejaditos hicieron que abriera los ojos de golpe y los fije en donde se supone que estaba mi hija.
Me asuste y me puse de pie al no verla ahí, parándome de golpe y asustando a mi padre.
Me frote los ojos para despertar bien y, una vez libres de sueño, pase mi mirada por la habitación y descubrí a mi madre en el otro sillón y en sus brazos estaba mi pequeña con su manta rosa pastel.
Mi Reneesme se removía entre los brazos de su abuela y empezaba a quejarse y mi, amorosa, madre se puso de pie y empezó a arrullarla y pasear con ella por la habitación hasta que sentí que se calmaba, dejándome caer de nuevo en el sillón y respire profundamente llevándome una mano al corazón.
Lleve mis ojos a donde estaba mi Bella y todavía seguía durmiendo. Al parecer el parto la agoto mucho y más el levantarse continuamente cada dos horas a alimentar a nuestra bebe; ella era fuerte y estaba orgulloso de ella ya que a pesar de todo ella no se dejo vencer cuando el doctor nos dijo que puede que ya no volvamos a tener hijos, porque si ella ya no tenia yo tampoco quería más, estaba más que feliz con mi pequeña y si dios nos ha mandado un solo angelito, me dedicare a hacerlas sumamente felices a ambas sin importar el precio o los sacrificios que tenga que hacer.
Un llanto me saco de mi ensoñación y voltee a ver mi reloj; había dormido 3 horas y eso quería decir que mi pequeña tenía hambre.
Esme: debe tener hambre-dijo tratando de tranquilizar a mi pequeña-
Edward: papa podrias ir a buscar a la enfermera para que traiga la formula, por favor; Bella todavía duerme y esta cansada, mejor no hay que despertarla…-
Bella: a quien despiertas Cullen?-me dijo la hermosa voz de mi esposa y, como lo suponía, se despertaría cuando Reneesme llorara- puedes traer a mi pequeña para darle de comer?-me pregunto cuando me voltee a verla y asentí con la cabeza-
Tome a mi pequeña de brazos de mi madre y me di la vuelta para ver a mi pequeña y le di un besito de buenos días en su frente y al parecer, eso la tranquilizo un poco aunque seguí haciendo ruido con su boquita de como si estuviera mamando.
Bella se había sentado y me tendió los brazos y yo le entregue a nuestra pequeña; mi esposa ya sabia la táctica para amamantar a nuestra pequeña y pareciera que Reneesme sabia que cuando estaba en brazos de su madre era para comer y buscaba su pecho como desesperadita por comer, como si se le fuera la vida y esa era la ultima vez que probaba la leche de su madre-
Me senté a lado de Bella y observe fijamente como Reneesme se apropiaba del pecho de su madre colocando su manita sobre de él y succionaba tan rápido como podía.
Pase mi brazo por los hombros de mi esposa mientras que ambos observábamos a nuestra hija; estaba tan concentrado en no perderme nada de mi bebe, que no me di cuenta de cuando entraron mis suegros hasta que escuche murmullos provenientes del sillón de dos plazas, donde estaban sentadas nuestras madres, y nuestros padre estaban sentados en los brazos del sofá mientras escuchaban atentos la conversación entre Renee y Esme.
Bella: Edward mira-dijo mi esposa apenas en un susurro audible llamando mi atención-
Voltee a verla y la vi embobada con nuestra hija, yo estaba igual y no la culpaba por eso, y vi a que se refería.
Mi pequeña Reneesme estaba abriendo sus ojos por primera vez!
La emoción me mataba, quería gritar y brincar por todo el cuarto pero sabía que la alteraría y lloraría y yo no quería que ella llorara para nada.
Bella: tiene tus ojos-me dijo Bella en un susurro mientras veíamos embobados como abría sus pequeños parpados y se veía una replica exacta de mis ojos verde esmeralda-
Edward: que hermosa-dije en un susurro mientras que con mi dedo delineaba la mejilla de mi pequeña y vi como se le escurría un hilito de leche por esta y se lo limpie con mi dedo-es realmente hermosa, amor; gracias-le dije mientras la abrazaba por los hombros y besaba su cabeza para después la recargo en mi hombro y veíamos embobados los pequeños ojos de nuestra pequeña-estaría mal que dijera que quería que tuviera tus ojos?-le pregunte mientras la veía a sus ojos chocolates-
Charlie: pueden intentar tener otro con tus ojos, no pequeña?-pregunto mi suegro y sentí como Bella se encogía a mi lado y una pequeña lagrima rodo por su mejilla antes de agachar la mirada y concentrarla en nuestra hija-
Edward: no te preocupes-le dije en el oído y dejaba un beso entre sus cabellos-tranquila, se te cortara la leche-le dije con una pequeña sonrisa en mis labios-
Bella: ya termino-me dijo sin levantar la mirada aun- le puedes sacar el aire, tengo sueño, amor-me dijo pasándome a la niña y yo la cargue poniéndome de pie para dejar que Bella se acomodara bien y descansara mejor-
Coloque un trapito en mi hombro y cargue a mi pequeña de tal manera que su cabecita estaba sobre mi hombro y le empecé a sacar el aire suavemente.
Me sorprendio que Charlie ya no preguntara nada mas después de su grandioso comentario y la verdad se lo agradecía mucho.
Después de sacarle los gases a mi pequeña, ya no quiso dormir y la cargue y me fui a sentar en el sillón y cuando vi, mi Bella ya se había dormido otra vez.
Unos leves golpes en la puerta me sacaron de mi ensoñación prestando atención a mí alrededor y me di cuenta de que solo se había quedado mi madre y Renee.
Edward: adelante-dije tratando de que no perturbara a mi pequeña que observaba a su alrededor reconociendo el lugar donde estaba-
Pediatra: buenos días-dijo al otro lado de la puerta el doctor de mi bebe y vi su sonrisa al verme con mi hija en brazos- veo que alguien será muy consentida-dijo viendo a mi hija con una enorme sonrisa y yo sonreí con él ya que consentiría a mi hija en todo lo que ella quiera hasta que tuviera edad para tarjetas de crédito, si de eso estaba seguro-
Edward: acaba de comer-le dije al doctor mientras se acercaba a nosotros-
Pediatra: creo que la revisare entonces-me dijo extendiendo sus brazos para que se la pasara-
En cuanto mi hija sintió el cambio de brazos comenzó a llorar muy fuerte haciendo que me alterara y me puse de pie en ese instante y vi como Bella se removía en su lugar.
Esme: creo que alguien no quiere despegarse de papi-dijo mi madre en forma de burla y el doctor rio con ella mientras me regresaba a mi pequeña y ella se acomodaba en mis brazos y se dormía mientras la arrullaba junto a donde se supone que estaba mi corazón y al parecer eso la tranquilizo.
El doctor dictamino que Reneesme estaba bien de salud y que comía muy bien para el corto tiempo que llevaba con vida.
Eso me hizo feliz durante toda la mañana y parte de la tarde.
Con Bella estábamos hablando de que haríamos ahora que la bebe ya había nacido cuando tocaron a la puerta.
Leah: toc, toc, toc-dijo asomando su cabeza por la puerta medio abierta-se puede?-pregunto abriendo la puerta-
Bella: claro, pasen-le dijo mi mujer a su amiga y detrás de ella venían Jacob con Jakie-
Jacob: venimos a ver a la nueva mama-dijo con una enorme sonrisa en el rostro mientras se acercaba a nosotros con su hijo en brazos- es una hermosura-dijo viendo a los brazos de Bella, que tenia a nuestra hija-mira Jakie a tu primita-le dijo a su hijo y el solo sonrió a su padre causando que yo también sonriera a mi ahijado-como se llama la princesita?-pregunto observando a mi hija-
Bella: Reneesme Carlie- dijo mi Bella y sentí el orgullo en su tono de voz al igual que cuando yo hablaba o respondía a una pregunta sobre mi adoración, mi orgullo, mi hija…-
Leah: que hermoso nombre-dijo observándonos a los 3- puedo-pregunto con los brazos medio extendidos y Bella me miro como dudando-
Edward: claro Leah, aprovecha que duerme-le dije mientras Bella le pasaba a mi pequeña princesa-
Jacob: hay que intercambiar-dijo de repente y me paso a mi ahijado que cuando estuvo en mis brazos y me vio, frunció su ceñito y le hice una cara a la cual el solo sonrió como queriendo reírse mientras fijaba sus profundos ojos oscuros, iguales a los de su padre, en los míos y volvía a sonreír-vengase con su tío favorito-dijo mientras se acercaba a Leah con los brazos extendidos a Reneesme-
Bella: aprovechen que duerme-les advirtió Bella mientras observaba como se pasaban a nuestra hija de unos brazos a otros- créanme que ahora tienen que aprovechar-les dictamino mientras volteaba a ver a Jakie y a mi-
Leah: porque lo dicen?-pregunto frunciendo un poco el ceño-
Edward: no le gusta que la cargue nadie que no seamos Bella o yo; llora a mares-les dije mientras le pasaba a Bella a Jakie-
Jacob: aprovechare que Nessie duerme-dijo y abrí mi boca por el sobrenombre que le había puesto a mi hija y sentí como Bella se tensaba a mi lado-
O por dios Jacob esta en problemas!-dijo mi subconsciente-
Bella: como dijiste?-pregunto mi esposa y tome a Jakie de sus brazos y le hice una seña a Leah de que tomara a Nessie…perdón Reneesme-como le dijiste?-le pregunto con los dientes apretados y vi una atisbo de furia en sus ojos-
Jacob: no crees que es lindo?-le pregunto con nerviosismo-
Bella: no le digas así!-exploto y vi como Reneesme se removía en brazos de Leah- pareciera el monstruo del lago Ness!-grito haciendo que ambos bebes lloraran por haber levantado la voz y los espanto-
Edward: intercambiemos-le dije a Leah señalando a nuestros hijos y ella asintió con la cabeza-ya princesa- le decía en un canturreo tratando de calmarla y vi que Leah hacia lo mismo con Jakie-
Después de escuchar la discusión de mi esposa con Jacob por el sobrenombre de nuestra hija, paso el doctor a decirnos en la tarde que mañana podía salir Bella del hospital y Reneesme a medio día.
Estaba tan feliz de por fin llevar a mi hija a casa y que Bella regresara también que estaba que irradiaba felicidad.
