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Sasuke no se había sentido con ganas de asistir a la fiesta, pero era de esperar. Karin le había pedido ser su cita, pero la había rechazado. Le había dado a entender que ella lo consideraría para ser su compañero ayer por la noche cuando la había llevado a cenar. Ella había dejado claro que podía compartir sexo con ella por lo menos, y había lamentado haberlo hecho. Él sólo la había invitado porque había pensado que tener a alguien con quien hablar por la noche, le privaría de tener pensamientos obsesivos sobre Sakura y tranquilizar a todo el mundo que se preocupaba porque no parecía feliz. En lugar de ser una amiga, Karin había intentado seducirlo.

Los cuatro miembros del consejo se sentaron en la mesa con él y él los estudió. Ellos querían más control y que él les cediera algunas de sus funciones a ellos. Él había fácilmente acordado una reunión por la mañana para discutir el asunto, con ganas de dar el relevo de algunas de sus responsabilidades. le ayudaría si le permitían trabajar menos horas y hacer que se sintiera como si estuvieran haciendo más por su especie.

Sus pensamientos vagaron a Sakura nuevamente. Ayer por la noche apenas había dormido y cuando lo había hecho, había estado sufriendo sueños donde ella se encontraba en su cama bajo él. Despertar a solas con una furiosa erección no le había hecho una mañana más agradable. Se había duchado y se ha ido a la oficina sólo para tener que discutir con Jiraiya.

Jiraiya le había llevado a la mujer que le teñía el pelo a Sasuke y su molesta ayudante, Shion , que había chocado con Sasuke con anterioridad. Ella era una mujer agresiva que trataba de atraer a los machos de las especies a su cama. Siempre se sentía perseguido cuando tenía que lidiar con ella. Él Tuvo lástima del tonto que tendría que reemplazarlo. Ella tenía un corazón duro, los ojos fríos y calculaba sus acciones como si todo fuera un juego.

— ¿Porqué tienes esa expresión irritada en tu cara?— La profunda voz pertenecía a Neji.

Levantó la mirada para mirar a los brillantes ojos blancos del miembro del consejo. — ¿Ves mi cabello?

—Es más ligero. Ese tono de marrón no es tu color. —El otro sonrió y toczó su propio pelo. —Este te sienta mejor.

—Deja de molestarlo, — Hidan, el otro miembro del consejo le ordenó suavemente, su voz engañosamente indiferente. —Hace mucho para nosotros y estoy seguro que el hedor de lo que se utiliza le molesta más que nosotros. Puedo olerlo desde el otro lado de la mesa.

Alguien se acercó y distrajo a Sasuke de sus burlas. Sabía que debía aligerar su estado de ánimo, pero dudaba que pudiera. Kakashi le sonrió mientras hacía una pausa por la mesa.

—Gracias por invitarnos, Sasuke—. Él miró a los miembros del Consejo antes de dirigir su atención una vez más sobre el líder del NSO. —Todavía no me han dado el nombre del sustituto que necesito. Tenemos algunas pistas que estamos revisando y quiero un Nuevas especies a bordo antes de que tengamos un objetivo de recuperación localizado.

Sai se inclinó hacia delante. — ¿Sustituto?

—Lo siento, Kakashi. — Sasuke tenía muchas cosas en su mente. —Kakashi quiere que uno de nuestros hombres se una al equipo que hace el primer contacto si una Mujer Regalo es encontrada. —Él reconoció la mirada del ser humano. —Yo te prometo que mañana voy a mirar los archivos, y encontrare a alguien que sea bueno interactuando con los humanos y que se ofrezca para vivir en el exterior. ¿Supongo que ya tienes un plan para mantenerlo a salvo mientras vivía allí?

—Yo…

—Voy a elegir a alguien y lo pondremos en contacto contigo al final del día de mañana.

—Está bien—. Kakashi miró a los miembros del consejo. —Señores. — Huyó.

Sai se rió entre dientes. —Él no nos conoce o nunca usaría ese término para referirse a nadie de esta mesa, menos Sasuke.

Los Pensamientos de Sasuke derivaron hacia Sakura de nuevo. Después de la fiesta planeaba saltar la pared posterior, convencerla para que le permitiera entrar dentro de su casa y hablar con ella. Ella no compartiría sexo con nadie más que con él. Eso era justo lo que iba a hacer o tendría que matar al macho. Él tenía un plan, le juraría que no iba a tener más citas, eso le impediría cometer un asesinato y nunca tendría que ver esa mirada herida que había visto en sus ojos cuando ella se dio cuenta de que había salido con Karin.

—Hablando de no ser caballeros, me encantan las mujeres humanas. Hay algo que me hace ponerme duro cuando las veo. No sé si es porque son tan diferentes de nuestras hembras o si se debe a que son tan diferentes de nosotros.

Hidan rió. —Estoy totalmente de acuerdo y mas viendo la humana que bailaba conmigo antes de que llegara a la mesa. Sigo teniendo fantasías sobre sus pequeñas manos rozando por encima de mi cuerpo. Ya sé que me encantaría que me tocara. Su piel era tan cremosa y mientras sus caras son extrañas, ella me hizo pensar que era hermosa.

—Veo una, — dijo Pain y asintió. —Me gustaría quitarle ese vestido y ver si es de color cremoso por todas partes. —gruñó. — ¿Quién es ella?— Pain intencionadamente miró a Sasuke. — ¿Quién es esa humana de ahí? Quiero su nombre así que cuando vaya tras ella, tendré una ventaja. Creo que sus muslos se ajustaran perfectamente sobre mis hombros.

Los machos se echaron a reír mientras Sasuke negó con la cabeza a Pain, con diversión. —Es probablemente Temari de quien estáis hablando. Ellos están aquí esta noche, ya que no ha engordado lo suficiente para los extraños noten su embarazo todavía, deberías parar. Está emparejada con Shikamaru y el haría que pongas tus propios muslos alrededor de tus hombros antes de meterte en una bolsa para enviarte a la reserva para mirar a su mujer. La única hembra humana que puede estar aquí es la nueva doctora que he contratado. Ella es atractiva y única, pero no creo que ella esté preparada para ti, es un poco tímida.

Pain señaló. — ¿Cuál es su nombre? Ella va a hacerme romper la cremallera de mis pantalones si sigue agitando ese dulce culo mucho más tiempo.

Sasuke sonrió y se volvió en su asiento lo suficiente como para seguir la dirección del dedo del miembro del consejo. Había conocido a la nueva doctora, Konan, una semana antes. Ella era dulce, tímida y con una voz suave.

Alguien tan brusco como Pain tratando de seducirla para un intercambio de sexo sería francamente divertido. Sólo esperaba que la pobre no abandonara su nuevo trabajo por miedo, sin darse cuenta de que ella no estaba en peligro.

La humana fue fácil de encontrar por su corta estatura, su cuerpo más pequeño y el choque lo destrozó cuando se dio cuenta de la fuente de la erección de Pain. Su vestido negro sólo realzaba el brillo de su pelo que le caía hasta el culo. Su piel pálida casi brillaba en comparación con los bronceados especies a su lado. Sakura estaba allí y era su dulce culo con el que Pain estaba fantaseando. La rabia lo atravesó al instante y no podía respirar.

Ella bailaba entre dos machos especies, no lo bastante lejos para evitar rozarse con ellos, y mientras la miraba, ella puso sus manos sobre el pecho del que estaba enfrente a ella. Sasuke intento enviar aire a sus pulmones hambrientos, una neblina de color rojo casi lo cegó y se quedó congelado. Los humanos estaban presentes, el equipo de trabajo entero, algunos de los funcionarios que habían mantenido en homeland y el personal médico, incluyendo la nueva doctora, obligó a su cuerpo a relajarse. Le tomó hasta la última gota de su control no lanzarse fuera de la silla, pero él trató de ser racional. Ella estaba bailando con hombres, no compartiendo sexo con ellos.

Era una fiesta. Ella no estaba a punto de irse a casa con uno y seguro que ella no lo desearía tampoco. Tenía que pensar en una manera de llevarla a su casa sin causar una escena. Su mirada Se lanzó a su alrededor, buscando a Ino. Tendría que hablar con ella en privado, por ejemplo que Sakura estaba en peligro y ordenarle que la acompañara a su casa.

— ¿Ves lo que quiero decir?, — Se rió Hidan. —Bailé con ella. Ella tiene las manos más pequeñas y Delicadas .Me gustaría que con ellas recorrieran mi cuerpo. Las manos humanas son suaves. Ellas no tienen la rugosidad de los callos. Apuesto a que me encantara ser acariciado con esas manos suaves.

—Me gusta la forma en que se mueve. — Pain gruñó otra vez. —Imagina tenerla debajo.

Sasuke no tenía que imaginarlo. Él sabía lo que era tener a Sakura debajo de él. La rabia lo inundó de nuevo y dirigió una mirada a los cuatro miembros del consejo. Ellos no le hicieron caso al estar mirando a Sakura como si fuera un conejo que querían cazar para comer. Apretó los dientes.

—Ella no está disponible. Olvídalo. — Sasuke Logró mantener su tono humano.

Pain lo miró. —¿Con uno de los nuestros?

Sasuke no dijo nada, demasiado ocupado luchando contra la rabia.

Pain se encogió de hombros, mirando hacia Sakura de nuevo. —Voy a demostrarle lo mucho que soy mejor que su amante humano. Es estúpido si le permite ir a todas partes sin él. Yo bailare con ella en mis brazos, asegurándome de que nadie más la tocara. Su amante humano es demasiado tonto como para quedarse con ella.

Hidan rió. — ¿Y si ella está casada?

—Tienen el divorcio. Los machos humanos son demasiado débiles para mantener a una mujer —. Señaló Pain. —Es una mujer que mantendría.

—¿Para ser su compañera?— Hidan miró a la mujer.

—Sí. Si yo reclamara a una humana para aparearme sería la única. Podría pasar el resto de mi vida montándola.

Neji habló en voz baja. —Imagina su vientre hinchado con un niño. Ahora estoy realmente duro.

Sai, el último miembro del consejo, rugió: —Me encantaría tener una mujer completamente. Me gustaría saborear su leche materna. Ahora que la has señalado, Pain, gracias. Creo que voy a ir a ver si le ponen los gatos sexys. —dijo Sai.

Sasuke tuvo que mantener a raya su rabia. —Ella trabaja y vive aquí. Siéntate.

—Bien. — Sonrió Sai. —Ella no va a tener que moverse mucho cuando la lleve a mi cama. Ella es un tesoro.

—No la conoces. Ella podría ser molesta. —Sasuke sintió que su control se rompía.

—No me importa. Mírala. —Sai se reunió con la mirada de Sasuke. —Yo la voy a reclamar al final de la noche. —sus colmillos brillaron. —Voy a llevarla a su casa, montarla, follarla hasta que ella grite mi nombre y seguir haciéndolo hasta que se hinche con mi hijo.

Sasuke gruñó en voz alta y lentamente se puso de pie. Sus ojos se estrecharon y cada músculos de su cuerpo se tensaron. Sai siguió sonriendo, aparentemente sin darse cuenta del peligro, pero los otros tres miembros del consejo se levantaron para poner distancia entre ellos y la mesa.

— ¿Hay algún problema Sasuke?— Sai arqueó una ceja. —pareces molesto.

—No te acerques a ella,— gruñó Sasuke.

Sai ladeó la cabeza, sin dejar de sonreír. — ¿Hay alguna razón por la que no puedo?

—Ella trabaja aquí.

Sai se encogió de hombros. —Ella no pertenece a ningún especie y eso la convierte en un blanco legítimo. No es que esté pensando jugar con ella, conoces a su padre, ¿no?

—Sí, y yo juré que la protegería.

—Yo la voy a reclamar por lo que no hay nada que proteger. Voy a hacerla mía, llenarla con mi semilla y embarazarla. Ella será una compañera excelente y la madre de mi hijo.

Un rugido desgarró la garganta de Sasuke y se tiro sobre la mesa para que no se interpusiera entre él y Sai. La gente alrededor de ellos comenzaron a mirarlos, dejaron de hablar y rápidamente se alejaron de los dos hombres tensos. Los puños en los costados de Sasuke, su respiración aumentó hasta estar jadeando y sus colmillos se pusieron de manifiesto cuando escucho que los miembros del consejo querían a su mujer. Sai dio un cauteloso paso atrás.

—Sai,— Hidan instó suavemente —creo que ha ido demasiado lejos.

Sai miro a Sasuke, dio un paso hacia atrás para dejar más espacio entre ellos y desvió la mirada hacia la mesa volcada. —Si no esta noche, tal vez otra sí. — El Bajó la barbilla a su pecho, mantuvo su mirada hacia abajo y se retiró más lejos, hasta que giró sobre sus talones y desapareció en el grupo cerca de la barra.

Sasuke estudio a su pueblo después de que él se controlo la necesidad de seguir a Sai, y golpearlo. La afirmación verbal de lo que había tratado de hacer con Sakura era justificación suficiente para golpear con sus puños en ese rostro petulante. Los Especies le miraron con miradas nerviosas y confusas a medida que esperaban en silencio, negándose a hacer contacto visual directo.

Ha sido evidente que casi se había peleado con un miembro del consejo. Nadie se acercó a él, su rabia seguía siendo evidente y los restantes miembros del consejo retrocedieron aun más.

Su mirada se dirigió a la pista de baile. Sakura y la gente que había por ahí fuera Estaban ajenos a la tensa situación, la música había cubierto los sonidos del altercado.

La visión de su cuerpo frotándose contra un hombre disparó su rabia aun más alto. Él se trago otro rugido, jadeó y se quedó allí hasta que tranquilizo a su bestia interior. De otra manera alguien iba a morir. Él sabía lo peligroso que era en esa condición, no sólo para su mujer, pero también para su pueblo.

Respiraciones lentas y profundas le ayudaron. Sus dedos se desplegaron y selló sus labios sobre sus colmillos. Sakura tenía que irse, para dejar de permitir que otros hombres estuvieran tan cerca de ella o él iba causar un escenario peor que el que acaba de tener. iba a ser un milagro si podía salir de aquí antes de que la sangre se derrama. Esa posibilidad le ayudó a calmarse un poco más.

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