ANTES QUE NADA ¡FELIZ NAVIDAD!, FIESTAS, COTORREO O LO QUE TENGAN EN MENTE PARA ESTA TEMPORADA.


Disclaimer: Los personajes no me pertenecen, sino a Naoko Takeuchi,

La historia es de mi autoría, y esto lo hago sin fines de lucro.

Realmente espero que este capítulo no tenga muchos errores,

una disculpa si asi fue, pero ando muy ocupada, enserio me esforcé por subir esto.

.

37. Shiho

.

.

Por supuesto que Shiho no accedió a viajar junto a Terius, ella tomo su deportivo plateado y manejo hasta la casa de su novia, era un poco extraño pensar en su novia bajo esa piel femenina, y a pesar de que en su vida anterior había sido una chica, realmente sentía preferencia por su forma masculina.

El príncipe Terius viajo en un auto con todo y chofer, en cuanto llegaron a la casa de los tíos de Serena, Terius le ordeno que esperara afuera en lo que iba por ella, ¿qué se había creído ese Principejo? , ¡Serena era su novia!, aunque en este momento era una chica, no había cambiado el hecho de que era su novia, y menos que la amara y la celara, apretó el volante, si solo Terius había ido por ella, ¿porque tardaba tanto? La respuesta era clara: para hacerla enojar, en cierta forma eso la reconfortaba, ahora que Terius sabía que Seiya era Fighter, había cambiado su forma de verla, entonces eso significaba que no tendría encima de ella al príncipe.

Shiho lanzo un grito exasperada y bajo del deportivo, se recargo en la puerta cerrada y cruzo los brazos, muy molesta, pero tampoco podía entrar y pelear, eso sería una malísima primera impresión.

Era la primera vez que se transformaba en una chica "común", y deseaba un poquito avergonzada, que Serena gustara de ella tambien bajo esa apariencia, una jovencita sin poderes, pensó por un segundo que tal vez no la vería con esos ojos devocionales, al no verla como una Sailor.

-Que cabezona soy- pensó son una sonrisa- como puedo…

Unos chiflidos llamaron su atención, era de esperarse, pues Shiho era una cosa endiabladamente sexy, esas botas negras que chocaban con ese diminuto short de mezclilla, limitadas tan solo por una fina línea de su piel, y su blusa roja contrastaba perfecto con su azabache cabellera, suelta y ondeándose con el viento, recargada en ese deportivo plateado parecía una modelo de calendario.

Un grupo de chicos se plantaron frente a ella, la devoraron con la mirada, conocía esas actitudes, pues después de todo bajo esa piel tambien habitaba un chico, por cierto nada que ver con Seiya, pues ese grupito de adolescentes, de su misma edad, eran unos borricos sin vergüenza, uno de ellos le cuchicheo al otro, acariciando su entrepierna, eso sí que fue demasiado.

-¡Largo de aquí!- grito, pero solo hizo que los cinco muchachos se excitaran más.

-Hasta su voz es hermosa- dijo uno de ellos.

Los chicos hicieron un semicírculo alrededor de ella.

-Vamos ricura, porque no vienes con nosotros, apuesto que podríamos divertirnos mucho.

¡Ricura!, Shiho se planteo seriamente en transformarse en Seiya o en Figther, lo que fuera, para darles su merecido, crispo los puños, ya al borde de hacer una tontería.

-¡Que creen que están haciendo!

El grito de Serena, cargado de una amenaza mortal, hizo que todos voltearan a verla, a pesar de verse adorable con esa minifalda, y su cintura diminuta coronada con un cinturón, el cual llevaba una joya de corazón, sus coletas meciéndose tiernamente estaban totalmente fuera de lugar, y esos ojos asesinos en su angelical rostro, bajo rápidamente las escaleras y empujo a dos chicos a su paso, se planto enfrente de una muy sorprendida Shiho.

-¿No les da vergüenza molestar a una chica comprometida?

-Esta rubiecita tampoco está nada mal- murmuro uno de ellos.

Unos flashazos los cegaron a todos, menos a Shiho, quien tomo rápidamente del brazo a Serena y la subió al deportivo, ambas huyeron del lugar.

-Esos fastidiosos reporteros por lo menos me salvaron de que cometiera asesinato- dijo muy agitada Serena.

Shiho sonrió, y cambio la velocidad a tercera.

-Deberás que te molestaste por mi causa- comento, mientras daba vuelta en una esquina.

-¡Por supuesto que sí! Somos novias, ¿sabías?- Serena se cruzo de brazos-, pero la culpa la tiene Terius por dejarte afuera, y también mi tía, pues estaba fascinada con tener a un príncipe en su casa- canturreo- y se desvivió por atenderlo, cuando él comento que su escolta esperaba afuera, por el tono en que lo menciono, supe que se trataba de ti, y salí sin pensarlo, espero no se enoje Terius, lo dejamos…- se giro rápidamente y le ordeno- ¡detén el auto!

Shiho se estaciono, y se molesto al pensar que le iba a pedir que regresaran, pero eso no paso, aún con el auto encendido, Serena se abalanzo sobre ella, atrapo sus mejillas con sus manos y le planto un buen beso, con lengua por delante, la tomo tan de sorpresa, que Shiho no opuso resistencia, a pesar de que aún no era de su agrado convivir con Serena en su forma femenina. Solo por la necesidad de respirar, Serena se aparto de Shiho, con una amplia sonrisa y sus ojos tan brillantes como siempre.

-Lo sabía, tu sabor es el mismo.

El color que adquirió Shiho fácilmente competiría con el rojo del semáforo.

-¿Cómo debo llamarte?- pregunto Serena mientras tomaba unos mechones negros de Shiho y los besaba- supongo que no será Fighter.

-Shiho- contesto, apenas localizando su voz, en algún punto perdido de su cuerpo- pero, ¿Cómo es que me reconociste? ¡Qué tal si no era yo!

-Tranquila- dijo Serena entrelazando sus manos- ¿Cómo no voy a reconocer a la persona que amo? Eso se siente con el corazón.

-¿No estás molesta, porque me presente así? - pregunto Shiho señalándose.

-Claro que no, pero si estoy enojada porque me has abandonado mucho- dijo Serena entre pucheros- pero ahora que te veo, ¡me siento tan feliz!, espero que en la Luna no me persiga la prensa.

-Siento mucho que te estén molestando, es mi culpa.

-Supongo que tenía que pasar.

-¿Quieres que regresemos a la casa de tus tíos?

-No, sigamos con el plan del viaje, que nos alcance Terius en el Aeropuerto Espacial.

Y Shiho arranco el vehículo, con una enorme sonrisa plantada en su rostro, Serena la amaba, como Seiya, Figther o lo que fuera, su corazón se hincho de alegría.

.

.

Antes de partir al otro extremo de la Tierra, Yaten le había pedido a Taiki, unas horas libres, después seria su esclavo si lo deseaba, y entonces ahí estaba parado, tocando la puerta del hogar de Mina, ella misma fue quien abrió, pensando que era Motoki quien había regresado, Mina se decepcionó.

-¿Puedo pasar?- pregunto Yaten al ver su cara congelada.

-Claro.

-¿Estas muy ocupada? Porque puedo regresar en otro momento.

-Noto que estoy mal y ahora que hago.

Y lo único que atino a hacer ella fue a besarlo, tan apasionadamente que se estrellaron contra la puerta, Yaten ahogo un quejido.

-Lo siento- susurro Mina.

Tomo de la mano a Yaten y prácticamente corrió al segundo piso, a su cuarto, y ahí Mina volvió a asaltar sus labios.

-Esto es lo que necesito, lo necesito- pensó Mina.

Y más o menos eso era lo que pasaba por la mente de Yaten, aún sentía en sus labios la calidez de Serena, no es que se hubiera enamorado de ella, pero ese beso había sido cargado de amor, un sentimiento tan puro que estaba seguro que nadie más lo había hecho sentir de esa manera, en ninguna de sus vidas, tampoco le agradaba recordar aquello, era como estar traicionando a Seiya.

Mina le daba solamente su cuerpo, si era eso, ambos tenían una magnifica conexión física, la ropa de ambos ya había volado en todas direcciones, y pronto se tiraron en la cama, ya desnudos.

-Ámame, ámame- dijo con voz ronca Yaten a Mina.

Pero para la desgracia de Yaten y ella, Mina no le podía dar ese amor que tanto necesitaba, que ambos necesitaban, los dos tenían esa terrible cruz sobre su destino, un destino de Sailor, sin amor, y a pesar de que llegaron al clímax al mismo tiempo, solo dejo a ambos más vacios que al principio.

Yaten comenzó a llorar, Mina se sorprendió, pero al verlo tan destrozado, ella también lloro, creía que él se había dado cuenta, que ella no lo amaba, pero, ¿acaso lo suyo no era solo una relación sin ninguna pretensión amorosa?

-Lo siento- dijo ella, poniendo una mano sobre el hombro desnudo de Yaten.

Él respiro fuerte y se froto la cara.

-No es tu culpa, es que al verla, algunos recuerdos volvieron de golpe, tan nítidos como si hubiera sido ayer, solo me hizo el tonto hace rato.

-¿Verla?- pregunto Mina también secándose las lagrimas- ¿A quién?- cuestiono temerosa, pensando que se refería a Serena.

-A Shiho.

-¿Quién?

Yaten sonrió levemente.

-Es cierto, nunca la conocieron de esa forma, me refiero a la verdadera identidad de Fighter.

-No entiendo nada.

Yaten le resumió que Seiya se había visto obligado a transformarse en mujer, así como antes Shiho se había transformado en hombre, cuando viajaron por primera vez a la Tierra, en aquella batalla contra Sailor Galaxia.

-Pero- Mina dudo en continuar, pero aun así lo hizo- ¿Por qué te afecto?

-Digamos que es algo penoso de contar.

-Entiendo.

-Pero tal vez- dijo Yaten cubriendo su desnudes con la sabana- sería bueno contártelo a ti.

Yaten se recostó, llevándose a Mina en el proceso, ambos quedaron de lado.

-Cuando volvimos a Kinmuko, y se hicieron todas las reconstrucciones, yo fui mandado, bueno Healer, a una zona muy alejada, podría decirse que a otro continente, en ese lugar quien gobernaba era- se mordió levemente el labio- el Barón Kaname y su mano derecha Zero, yo me enamore de Kaname, no inmediatamente- comento como tratando de disculparse por ello- , al principio tuvimos nuestros problemas, con el tiempo note que era un hombre sabio, poderoso, y atractivo, bueno esto último desde el principio- Mina no sabía que opinar, era raro escuchar eso de la boca de su amigovio- para resumir, ya teníamos una relación extraoficial, cuando regresamos al castillo de Kinmuko, el día que volvimos era el cumpleaños de Shiho, cuando él la vio, en la oscuridad, tan solo iluminada por la luz de las velas de su pastel, su mirada, jamás la olvidare, él nunca me quiso, solo me uso, pero si se enamoro de Shiho, ella nunca le correspondió, tu sabes de quien se enamoro ella- Mina alzo las cejas, claro que lo sabía, ¡cómo olvidar aquel drama!- bueno, supongo que recuerdas como acabo aquello*1- eso también lo tenía presente Mina, sobre todo por el cambio en la Neo Reina Serenity- en fin, ahora que vi a Seiya, nuevamente tomar la apariencia de Shiho, todo eso se me revolvió en la cabeza, no sé, de repente siento como si estuviera maldito, porque algo similar también paso en nuestra primera vida.

También Mina se sentía maldita, de hecho sabía que lo estaba*2, ¡oh sí que lo entendía!

-¿Te acuerdas de tanto?

-Solo destellos de lo más importante, ¿tu no?

-Bueno, si, nunca olvidare cuando el Milenio de Plata fue hecho polvo.

-Por lo menos tú recuerdas ese tipo de cosas, y no líos amorosos como yo.

Yaten avergonzado, se giro para no verla a la cara. Pero estaba equivocado, no sabía que también esas heridas estaban bien guardadas en el corazón de Mina.

.

.

Mientras Serena viajaba a la Luna, una particular visita llego hasta le puerta de sus tíos.

-Buenas tardes- dijo Diamante cortésmente, vestía unos jeans y una chamarra blanca.

-Ho…hola- contesto la tía Kumiko ruborizada, a pesar de estar vestido casual, eso no le quitaba lo guapo a Diamante- ¿en qué puedo ayudarle?

-Vengo a ver al profesor…

-¿Quién es querida?

El tío de Serena se asomo, poniéndose celosamente entre su mujer y el recién llegado, una cosa había sido aguantar que su esposa se desviviera en atenciones con un joven príncipe, que podía ser su hijo menor y otra, este hombre adulto. Y no lo reconoció como el príncipe Diamante, pues él se había bebido el brebaje creado por Sailor Caos, para que sus secuaces no fueran reconocidos por sus antiguos enemigos, o cualquier persona.

-¿En qué le podemos ayudar?

Diamante entro sin ser invitado, cerrando la puerta atrás de él, la verdad no tenía tiempo para cortesía social, en su frente apareció un tercer ojo, dejando hipnotizada a la pareja.

-Profesor, entrégueme la joya que le fue obsequiada en Némesis.

Con una mirada perdida el tío de Serena contesto- No la tengo, se la regale a mi sobrina Serena, pero ella fue a la Luna, cuando regrese se la quitare para entregársela a usted.

Diamante se quedo pensativo unos segundos.

-No haga eso, yo mismo se la pediré, solo quiero que ambos olviden que me vieron, es todo.

Y cuando Diamante salió, los esposos se miraron extrañados, no sabían que hacían parados enfrente de su puerta.

.

.

Motoki iba tan entretenido hablando por su iphone, que ni siquiera volteo a ver a Diamante cuando se cruzo en su camino.

-No puede ser- dijo la voz de su amigo Kaitou desde el aparato- ¡Sigues en la Tierra! Y yo que pensé que ahora si podríamos tomarnos una cerveza, y claro esperaba conocer a la dueña de tus quincenas, y claro a tu prima.

-No tengo la culpa, y la verdad sale muy caro viajar, pero tú eres rico y poderoso, ¿no?

Motoki se detuvo en las escaleras de la entrada.

-Ya quisiera lo de rico, aunque claro no me quejo.

-El culpable de que no te vea otra vez, eres tú, ¿Por qué no me avisaste?

-Es que este viaje ha sido no planeado también, digamos que el General Fanel vino por un asunto personal, entiéndase la alcaldesa Michiru, y hablando de asuntos personales, ¿ya te ligaste a la chica que me habías comentado?

-Todavía no, pero ahora se, bueno presiento que tengo esperanzas.

-Definitivamente si que te han conquistado, yo también ansió tener una dueña, pero aún no llega la indicada.

-Y por eso quieres que te presente a mi prima, pero sería caso perdido, no sé si te lo había mencionado, pero ya tiene novio.

-No lo recuerdo, ¡ah que lastima! Hubiera sido lindo emparentar, ¿no?

-Si me hubiera gustado.

-Pues date prisa en casarte, a lo mejor en tu boda si me encuentro una selenita a mi medida, bueno amigo, tengo que realizar los preparativos para el regreso, nos vemos, espero en tu boda.

-Ojala así sea.

Y Motoki colgó, esperanzado de que estuviera en lo cierto, y que Mina estuviera enamorada de él.

.

.

Terius estaba molesto, pero fingió muy bien, sentado muy tranquilo, mientras Serena y Shiho, se secreteaban entre sonrisas, ambas iban juntas y lo habían ignorado durante todo el viaje, estaba a punto de aterrizar, cuando Serena se levanto y se llevo a Shiho de la mano, y se metieron en el baño de mujeres.

-¿Qué haces Odango?

Serena dio saltitos de felicidad.

-¡Por fin me has dicho Odango!

Shiho se carcajeo, le hizo gracia que solo una palabra pusiera así de feliz a Serena, aunque lo dicho por su novia era verdad, siempre había querido reservarse esa palabra para cuando era Seiya, ni ella misma sabía porque había cambiado de parecer, pero si eso alegraba a su novia, ella también lo estaba.

-¿Y qué tiene de extraño? O-dan-go.

-Lo has hecho de nuevo, te amo, te amo.

La abrazo efusivamente.

-¿Me has traído al baño, solo para sonsacarme esa palabra, o para algo más?- pregunto Shiho seductoramente.

Serena se ruborizo levemente, y se alegro de que poco a poco su "novia" se relajara cada vez más.

-Es que ya no podía esperar para darte algo.

Shiho se tenso, ella no le había llevado nada.

-No pongas esa carita, no es un intercambio.

Realmente Serena había aprendido a leerla. De su pequeña bolsa saco el collar que le había regalado Haruka, donde tenía una foto guardada de Seiya y ella, se lo dio a Shiho.

-Pero esto, es un regalo…no puedo aceptarlo, significa mucho para ti.

-Por lo mismo es que te lo doy, sé que es muy femenino, pensaba que lo usaras cuando fueras Fighter, pero así como estas…- se lo quito de la mano y se lo abrocho en el cuello, ya terminado el proceso dejo sus manos descansando en los hombros de Shiho- te queda perfecto.

-Yo…vaya me estoy conmovida.

-Mira, así estamos ya en sintonía, ambas tenemos el mismo par de aretes y un collar de estrellas, ¿Qué te parece?

-¡Excelente!- Shiho le guiño un ojo.

.

.

Una vez que aterrizaron, lo primero fue decidirse adonde ir, como Serena tenía mucho tiempo que no iba al Orfanato, ahí se dirigieron, una alegre anciana de anteojos los recibió.

-¡Que alegría verte!- exclamo la señora Igarashi, directora del Orfanato- los niños estarán encantados también, un gusto verle también, joven Terius- la anciana tenía cierta amistad con el príncipe, desde que hacia unas semanas, en un intento fallido por el príncipe de ganarse el cariño de Serena, había sido su mozo *3- ¿y quién es esta linda señorita?- su mirada nublosa de años, se clavo en Shiho.

Serena se colgó del brazo de su novia.

-Su nombre es Shiho y es mi n…

-Soy una amiga- la interrumpió, Serena la miro extrañada- luego hablamos- le susurro Shiho.

-Vayamos adentro- dijo la anciana.

Una estampida de niños se abalanzo sobre Serena en el patio de juegos.

-¡Vamos a jugar!- exclamaron arrastrando a Serena hacia el arenero.

Shiho se conmovió de que su novia fuera amada de esa manera. El príncipe Terius se quedo platicando con la anciana en una banca, asunto que le extraño a Shiho, pues el siempre se había procurado compañías jóvenes, y las más atractivas claro.

-Eres muy bonita- dijo un niño de cabello negro y ojos castaños- ¿podrías ser mi novia?

Shiho parpadeo varias veces, y como invocada por magia, Serena estaba ahí, en medio de los dos.

-Este, ¿acaso yo no era tu novia?- pregunto Serena al pequeño entre divertida y celosa.

-Pero ya termínanos, ahora me gusta ella, ¿Cómo se llama?

Serena los presento, con cierto tic en la cara, ¿Cómo se atrevía ese mocoso a declararse a su novia?

-Es cierto- pensó Serena- vamos por unas bebidas para los niños.

Y tomo de la mano a Shiho.

-En un momento regresamos- le dijo al pequeño, quien corrió hacia los columpios.

Cuando Serena estuvo segura que nadie las veía, jalo a Shiho del brazo y se metieron a un pequeño almacén. Antes de que Shiho pudiera cuestionarle algo, Serena tomo sus manos, y formulo una pregunta que jamás pensó que escucharía.

-¿Quieres ser mi novia?

-¿Cómo?

-Bueno, es que, es como si fueras otra persona, se supone que somos novios, cuando eres Seiya, claro, pero pensé, que bueno, así bajo esa apariencia…- termino en un murmuro Serena, ya sin saber cómo expresarse.

-Pero a esos chicos en la tierra, les mencionaste que yo estaba comprometida- dijo Shiho divertida.

-¿Entonces? ¿Quieres? Porque de repente siento que lo debemos aclarar, porque cuando eres una chica, bueno, tú, nosotros… casi no nos tocamos.

Shiho apretó las manos de Serena.

-Pero es lo que estamos haciendo en este momento.

-¡No te hagas, sabes a lo que me refiero! Y creo que ya hemos discutido el asunto.

-Está bien, y tienes razón, aún no me siento bien así, pero créeme que a cada momento, eso va cambiando.

-¿Y bien?- pregunto Serena exasperada.

-Eres pésima para esto, nada romántica.

-Bueno es que es raro, vaya como decirlo sin molestarte, desde que era una niña siempre pensé en un príncipe azul, no una princesa….- nuevamente su voz se apago.

-Si, debo aceptar que esto es extraño.

-Mucho, nunca pensé que me gustaría una chica, pero sucedió, desde que te vi como Fighter… bueno pero también me gustas como chico, es decir, a lo mejor yo, ¿como se dice?, ¿soy "unisex"?

Shiho estallo en carcajadas.

-Supongo que la palabra que deseas encontrar es "bisexual".

-¡Ah! Pero no creas que volteo a ver a otras chicas, y mucho menos a otros chicos, ¡pero aún no me contestas! ¿Serías mi novia?

-Por supuesto.

Y por primera vez, Shiho tomo la iniciativa, y en medio de escobas y cubetas, beso a Serena, tan profundamente, que ni siquiera notaron cuando alguien abrió la puerta, pillándolas infraganti.

-¡Por todas las flores de Kinmuko!- exclamo Terius- ¡mis ojos!

Y cerró la puerta nuevamente.

Después ninguna se disculpo con Terius, lo tenía bien merecido por metiche, tuvieron una tarde muy agradable, como era el cumpleaños de uno de los niños, organizaron una pequeña fiesta.

.

.

Motoki se encontraba acostado plácidamente en su habitación, cuando una chica castaña lo encaro.

-Tu madre me permitió entrar, porque tengo algo muy importante que decirte.

-Siéntate- la invito el rubio haciéndolo también.

-Creo que estas noticias se deben dar sin rodeos: Estoy embarazada.

Motoki se quedo congelado.

-Como lo oíste vas a ser padre, tengo tres meses de embarazo.

Y los sueños de Motoki y su amor por Mina, se fueron lejos, extinguiéndose por completo.

.

.

Cuando oscureció, se despidieron. Los tres fueron llevados al pent-house de Terius, pues la vivienda de Seiya aun estaba clausurada. Estaban sentados en la sala, descansando un poco del ajetreo.

-Muchas gracias por este viaje Terius- dijo Serena, estaba sentada al lado de Shiho- perdona que no te haya agradecido antes, pero fueron- tomo la mano de Shiho y la miro- tantas cosas de golpe.

Terius se aclaro la garganta, para él era nuevo, una relación de chicas.

-¿No vas a tomar tu chocolate?- le pregunto Serena.

-Muchas gracias, pero sabes, la leche me hace un daño.

-Que grosero- dijo Shiho.

Terius no pudo reclamar, no podía pelear con una mujer, eso estaba fuera de sus manos, pensó que tal vez la idea de pedirle a Seiya ser mujer no fuese tan divertido como se imagino.

-Bueno, yo estoy muy cansado, mañana iremos a saludar a la alcaldesa Michiru, sin que se percataran me puse en contacto con ella.

-¡Es una gran idea!- exclamo Serena.

-Hasta mañana entonces- se despidió Terius.

Shiho se levanto.

-Creo que tambien debemos dormir.

-¿Trajiste pijama?- pregunto Serena.

-No, y ahora que lo mencionas, solo tengo esta ropa, su alteza no me dio tiempo ni de prepararme como se debe.

-Yo te presto una.

Ambas se metieron al cuarto de huéspedes, Serena le prestó un camisón, siendo Shiho más alta, este le llegaba varios centímetros arriba de sus rodillas.

-Seguro que tienen centro de lavado- ella se había puesto un short y una camiseta- dame tus pantaletas para lavarlas, no querrás andar sucia mañana, ¿o te presto unas mías?

-Yo puedo hacer eso- dijo Shiho atropelladamente, con la cara encendida de vergüenza, por la insinuación de desnudarse y de paso ponerse la ropa interior de su novia.

-¡Como crees que voy a permitir que andes sin calzones por ahí, que tal si te ve Terius, no, claro que no!

Serena le dio la espalda, extendiendo una mano a su costado, esperando recibir la prenda, y claro con bastante curiosidad.

-Anda linda- dijo Serena en tono divertido- prometo no verte, además cuando nos casemos yo voy a lavar la ropa de ambos, qué más da si veo antes tus calzones.

-¡No es lo mismo!

Serena juraría sin verla, que Shiho estaba con el rojo más encendido del mundo, de repente sintió un pequeñísimo trozo de tela, era una ¡tanga!

-Vaya- dijo estirándola enfrente de su cara- esto y nada es lo mismo.

-Cállate.

Y salió con la ropa de Shiho, después de una hora regreso, encontrándose con la novedad de que ya estaba dormida, boca abajo, sin taparse, dejando ver todo su encanto. Serena trago saliva con dificultad y dejo la ropa en una silla, se acerco para darle un beso de buenas noches, haciéndola despertar.

-Ya es de día- murmuro Shiho.

-No, perdona que te despertara.

-Por un beso tuyo, vale la pena.

-¿Podría dormir contigo?

Con los ojos cerrados Shiho contesto- Seria lindo.

.

.

Yuyal se encontraba estirándose como gato enfrente de su computadora, Rubeus acababa de marcharse, dejándole un mal sabor de boca, simplemente no lo soportaba, pestañeo varias veces y pensó que ya era momento de ponerse en acción, aunque su búsqueda por Sailor Moon no estaba al cien por ciento.

-El noventa y cinco por ciento puede ser un acercamiento- dijo a la pantalla, donde la imagen de Mina Aino se mostraba inocente.


Comentarios y respuestas.

Disculpa enorme por tardar tanto, estuve de infiel por otro fandom, de momento ha caído de mi gracias, ¡alégrate por ello!, pues así me concentrare en esto lares.

Y, ¿te confieso algo? Nunca planifique este capítulo, el que viene si, y déjenme decirles que es uno de mis favoritos, ¡planeado desde el año pasado! Pero guarde bien la calma, y no quise precipitarme, en fin.

No se si preguntar, ¿quieren que pase algo entre Serena y Shiho, me entiendes verdad?

Siguiendo la magia del anime, donde a nuestros ojos era más que obvio quienes eran los hermanos Kou, digamos que no se parecen Shiho, Seiya o Fighter, por ende todos los demás, y por lo tanto nadie los reconoce como la misma persona.

Esa visita del General Fanel no me gusto nada, ¿Qué habrá pasado ahí? Yo creo que ese arroz ya se coció.

Mina tiene un parecido a Serena, ¿recuerdan cuando se hizo pasar por Sailor Moon en el anime, y le funciono? Bueno de ahí tome la idea, para que Yuyal la confundiera con ella.

Para que no crean que les estoy tomando el pelo, en algunas cuestiones pasadas que menciono en este capítulo, y dado que ya me alargue en esta historia, puse marcas a algunos recordatorios y aclaraciones:

*1, Hablo escuetamente sobre esto en el capítulo 12 y 13, pero no sé, si me echan porras igual y hago un one-shot sobre la batalla de las Sailors Star Lights y el Barón Kaname.

*2, aquí me refiero al manga de Sailor V, donde su enemigo Kaitou Ace lanza una maldición sobre Venus, respecto a que no tendría suerte en el amor, eso recuerdo, y si me equivoco, pues así será en esta historia.

3*, Serena tuvo la idea de presentarlos en el capítulo 23.

.

Serenitymoon, tienes mención honorifica y condecoración de la estrella de plata, por leer tanto en un solo día, espero no me mandes la cuenta del oftalmólogo, ¿no tenias cuenta de FF?, suelo dar ciertos premios por PM.

Lorena, me encanta que se diviertan cuando el objetivo es ese, gracias por seguir leyendo.

Blackbomberwoman, colega, de repente si me pierdo no te creas, pero hago lo que puedo para seguir el camino, y que bueno que mencionas a la inmadurez de Terius, ya le vendrán sus buenos golpes para que reaccione.

Jacquie Doll, que bueno que apreciaste que nombrara a Figther de esa manera, fue lindo, Rei tomará más protagonismo, como antagonista, pero bueno brillará.

Geisha-Alisha, la inspiración llego, tarde pero lo hizo, y como propósito de año nuevo pienso terminar esta historia.

rogue85, me encantaría ser una maga, así podría teclearse sola la historia mientras redacto, o plasmar mis pensamientos mágicamente en una hoja de word, ¿seria muy útil no crees?

Talantia, la parranda es padre, pero no me olvides *carita triste*

shi no kyaria, muchas gracias por leer, y supongo que te intereso algo que comente un poquito arriba, en la anotación 1*.

mimeli, me temo que Yaten va a sufrir, pero Mina también se lo merece ¿no?

.

Y si gustan de un poco de lectura AmixTaiki, entre a un reto, seguro no se arrepentirán, ya me conocen, soy de ideas locas, vayan, corran y lean, Intercambio: Navidad SOS.