Día viernes. Mañana es el partido contra Takezato y pasado mañana contra Ryonan para ver quienes podrán ir al Campeonato Nacional.
Este día la Shohoku entera es puro ruido y expectación. Prácticamente todos los estudiantes irán a los dos partidos para alentar al equipo de basquetbol, hasta los otros clubes de la escuela que no tienen actividades. Los chicos este día eran rock stars. Todos los animaban, y las chicas hasta los abrazaban o se colgaban de ellos, incluso descubrí a una de segundo que se le estaba colgando a MI Hisashi, no sé que cara puse, porque cuando esta chica me vió salió casi corriendo del pabellón. Estuve enojada el resto de la mañana y ni siquiera le hablé a Hisashi en el primer descanso cuando me buscó. Ya en el segundo, el que viene antes del almuerzo, me toma del brazo y lleva hasta una azotea del colegio, no digo nada, solamente lo sigo, pero sigo enojada con esa tipa. Cuando llegamos, nos fuimos a un rincón donde no había nadie, se pone frente a mí, junta su frente a la mía y me dice:
-Soy solamente tuyo, de nadie más, y creo que ha quedado más que claro y demostrado muchas noches y una mañana en esta misma azotea -No puedo evitar ponerme roja, pero sigo sin decir nada -Me encantan esas mejillas rojitas -me dice con una sonrisa que me derrite mientras toma mi cara y me besa. Ya se me pasó el enojo, pero como el orgullo es más grande no le digo nada -Tonta... te amo... como nunca amaré a alguien en toda mi vida
-Y yo a ti... -le digo -pero... no quiero que nadie te toque! no cómo esa tipa lo hizo, solamente yo puedo hacerlo
-Así es
-Entonces... por qué no la detuviste?
-Eso intentaba cuando llegaste. Amor, no podía agarrarla y tirarla lejos. Eso solamente lo hago contigo cuando te quiero en mi cama -Otra vez me pongo roja, y más que antes.
-Tonto
-No más que tú -me responde y me vuelve a besar. Tomo unos instantes y le digo:
-Hisashi? -ahora tengo la cabeza apoyada en su pecho y él me abraza
-Dime?
-Tengo que confesarte algo -me mira extrañado -más bien... contarte algo... mostrarte algo...
-Dime
-Recuerdas ese día que le pediste a Yohei que me lleve a casa? -asiente con la cabeza -Bueno... me pidió que lo acompañe donde su primo a dejar algo. El primo hace tatuajes y me hizo uno. Es este -me doy vuelta y subo un poco mi blusa para que vea el número 14 que tengo al terminar la espalda. Lo queda mirando, pero no dice nada por unos segundos, luego suspira:
-Así que así fue como lo hiciste? -lo miro sorprendida y dice: -Ya lo había visto, tengo un espejo frente a mi cama, recuerdas? un día lo vi pero no dije nada, porque quería que tú me lo dijeras. -Otra vez me pongo roja al recordar ese espejo y de que manera pudo haberlo visto.
-Lo siento... osea... no siento el haberme hecho el tatuaje... siento no haberte dicho antes, pensé que te enojarías conmigo
-Me llevé una sorpresa bastante grande cuando lo vi, y admito que hasta me asuste un poco, pero después me gustó la idea de estar en ti para siempre. Supongo que tus padres no lo saben
-Estas loco? me matarían!
-Sakura? -nos volvemos a abrazar
-Dime?
-También tengo uno
-Qué?
-Qué también me hice un tatuaje... pero aun no lo has visto porque me lo hice ayer cuando salí del ensayo -lo miro sorprendida
-Y qué es? -Sube un poco su camisa y baja un poco su pantalón por la parte de adelante, no pude evitar ponerme roja ante la vista. Y luego lo veo, es una rama con hojas, pero no cualquier hoja...
-Son...?
-Así es... hojas de cerezo... eres tú -me dice mientras ordena su ropa, me tiro a su cuello y lo beso.
Era el último entrenamiento antes de los dos partidos finales. Hisashi fue el que llegó un poco más tarde ese día por culpa de los ensayos para el concurso de canto de la escuela. Así que tuvo que quedarse hasta más tarde. Mi primo se fue con Sora y Natsuki no había venido al entrenamiento pero se supone que irá mañana con todos nosotros al partido contra Takezato.
Ese día Akagi estaba realemente animado, y no pude dejar de notar algo de nervios también. Y no es para menos, es la última oportunidad que tiene de poder jugar las nacionales igual que mi primo y Hisashi. El entrenamiento no fue tan duro porque no querían arriesgarse para mañana, tenían que descansar bien para llegar con energías al partido, por lo que solamente prácticaron cosas básicas como los pases, los tiros y sería, y como entrenó con todo el equipo, Sakuragi se libró de Ayako ese día, pero para poder dar paso a sus canastas destinadas para el día.
Como Hisashi se tenía que quedar hasta más tarde para recuperar su retraso, aprovechó de ayudar con el entrenamiento de Hanamichi; Akagi seguía siendo la defensa mientras que Mitsui le pasaba los balones. Nos fuimos cerca de las once de la escuela, porque Sakuragi tenía mucha energía y quiso encestar unas cuantas canastas más antes de irse, así que lo acompañamos.
Cuando llegue a mi casa, mis padres se enojaron conmigo y con Hisashi por no avisar que lleagría más tarde. Les expliqué y se les pasó un poco el enojo, pero me recalcaron miles de veces que tenía que haber llamado. Acompañe a Hisashi a la puerta para despedirme.
-Nos vemos mañana? -me pregunta
-Claro que sí, antes del partido estaré ahí como siempre -lo abrazo -Llegaremos temprano para agarrar buen puesto y ver todo de cerca
-Te estaré esperando -me dice -Tengo que irme, ya es tarde
-Lo sé
-Sabes lo que me gustaría?
-No, qué? -le pregunto
-Poder pasar esta noche contigo -no puedo evitar ponerme roja -Dormiría mucho mejor contigo a mi lado -lo abrazo más fuerte aun
-Podremos hacerlo todas las noches cuando vivamos juntos
-Crees que sea pronto?
-Eso espero, tal vez cuando vayamos a la universidad
-Me gusta la idea
-Se me ocurrió algo, espérame un momento -Lo dejo en la puerta mientras voy a mi habitación a buscar mi bufanda favorita, vuelvo y me queda mirando -Toma -se la paso -es una forma para que pueda estar contigo en la noche -la recibe y la huele:
-Tiene tu olor -me dice
-Espero que no sea malo -le digo bromeando
-La verdad... es que apesta un poco
-HISASHI! -lo golepo en el brazo
-Jajaja es una broma mujer! Huele delicioso, tanto que dan ganas de comerla, o de comerme a la dueña
-Hisashi! -le vuelvo a decir mientras se muere de la risa
-Es genial -me dice mientras me abraza, luego se saca la chaqueta del uniforme y la camisa
-Qué haces?
-Toma -me entrega la camisa, así yo estaré contigo esta noche, le sonrío mientras se pone la chaqueta
-La usaré para dormir
-No debiste decirme eso
-Por qué no?
-Porque ahora no podré dormir pensando en como te verás con ella -me pongo roja nuevamente mientras le digo:
-Depravado
Después de eso me besa y se va a su casa, cuando me voy a dormir se me ocurre una idea, me pongo la camisa dejando algunos botones desabrochados en la parte de arriba para que se note el escote, me paro frente al espejo de cuerpo entero de mi habitación y me saco una foto que se la envío al celular, a los segundos me llega un mensaje de él que dice: "OMG ahora si que no podré dormir"
