Amigos míos:

Conforme se los prometí he aquí el siguiente capítulo de esta historia, el cual probablemente los dejé con más interrogantes que respuestas, espero que les resulte de su agrado.

Disclaimer: Los personajes de Naruto son propiedad de Masashi Kishimoto, yo sólo los estoy tomando prestados para brindarles una bonita historia alternativa no relacionada con la trama del manga o el ánime.


Los muertos vivos

Luego de cinco largos días en la unidad cuidados intermedios Naruto finalmente despertó.

- ¿Dónde estoy? – dijo un muy adormilado Naruto.

- Ya despertaste amor. – respondió Hinata con una sonrisa.

- Hina ¿Cómo están los otros? – preguntó el rubio mientras intentaba sentarse.

- Ino y Shino están bien, ellos recibieron menos daños que tú. – respondió la morena mientras lo ayudaba a incorporarse.

- Pero ¿Qué significa esto? – preguntó el jinchuriki mientras observaba su brazo derecho.

- Es un yeso especial que te puso Godaime-sama, dos de los cinco sellos tienen chakra curativo mientras que los otros tres están diseñados para impedir que lo rompas o te lo quites antes de tiempo. – respondió su esposa.

- Según Tsunade-sama, con la ayuda de Kurama, muy probablemente te recuperarás en un mes, quizá un poco antes.

- ¿Un mes-datebayo? Pero no lo entiendo ¿Acaso el daño es tan grave?

- Tus huesos tienen un daño muy serio, si no fuera por el chakra de Kurama-sama, quizá ni siquiera podrías recuperarte. – dijo Hinata bastante seria.

- Comprendo Hina. – dijo el rubio bastante acongojado.

- Tranquilo amor, yo voy a cuidar de ti personalmente. – dijo la morena tratando de levantarle el ánimo.

Mientras tanto en el despacho de la Hokage, Sasuke presentaba un reporte con relación a Naraku.

- Sasuke, quiero que me entregues a tu prisionero de inmediato y que sea la última vez que conduces un interrogatorio sin mi autorización. – dijo Tsunade mientras fulminaba a Sasuke con la mirada.

- Como ordene Hokage-sama, voy a ordenarle a mis hombres que procedan con el traslado de inmediato del prisionero. – respondió el Uchiha casi sin inmutarse.

- Espero que ese sujeto esté en condiciones de responder preguntas.

- Lo dudo Hokage-sama, la verdad es que su estado actual es bastante lamentable, mis hombres y yo nos excedimos un poco con el prisionero, pero estoy seguro que Ino puede sacarle toda la información necesaria.

- La única razón por la que no te destituyo es porque la información que contiene este reporte es muy completa y preocupante. – dijo la sanin mientras levantaba la carpeta que contenía el informe de Sasuke el mismo que estaba compuesto por casi doscientas páginas. – Si toda la información que está aquí es totalmente cierta entonces Konoha está en grave peligro. – añadió la Hokage mientras miraba a Sasuke a los ojos.

- Si me permite Tsunade-sama, puedo ordenarle a mis hombres que vigilen a los objetivos principales de nuestros enemigos, incluyendo a Naruto. – dijo Sasuke.

- De ninguna manera, voy a encomendarle esa misión a otro, pues tú ya has hecho bastante por ahora, en especial teniendo en consideración que este tal Shiroi es un ninja renegado de Kumogakure no sato y el Raikage no va a estar muy contento si no se lo devolvemos en una pieza.

- Hokage-sama, le aseguro que el prisionero está en una pieza. – respondió Sasuke con total calma.

- Maldición Sasuke, esto es serio, el Raikage te sigue odiando por lo de su brazo y ahora tú torturas a este tal Naraku, Shoroi o como sea que este infeliz se llame, no tienes ni idea del lío en que me has puesto. – dijo Tsunade antes de partir en dos su escritorio de un solo golpe.

- Tsunade, si me permites hacerte una sugerencia, no le menciones nada de esto al Raikage, al menos hasta que el equipo médico de la aldea se haga cargo de reparar el daño ocasionado por Sasuke. – dijo Orochimaru con calma.

- Tú, tú eres quién menos debería hablar en este momento, pues tú tienes la culpa de que Sasuke sea hoy en día un hombre despiadado. – dijo Tsunade antes de arrojarle su silla al sanin de las serpientes.

- Tsunade-sama, creo que Orochimaru tiene algo razón, además no veo la necesidad de informar al Raikage sobre un shinobi que Kumogakure no sato considera muerto en acción. – dijo Sasuke.

- Está bien, no comentaré nada con los otros kages por el momento, pero si Ino logra corroborar la información obtenida por tu división, entonces voy a tener que pedirle información a las otras aldeas sobre sus fugitivos presuntamente muertos. – dijo la sanin mientras reflexionaba sobre las palabras de Sasuke y Orochimaru.

- Tsunade, estos muertos vivos van a ser un grave problema si no tenemos cuidado, en especial teniendo en cuenta cuáles son sus objetivos. – añadió Orochimaru, mientras evaluaba el reporte de Sasuke.

- Sasuke, según tu reporte la mayoría de los miembros de este grupo de renegados son shinobis renegados o desaparecidos en acción y presuntamente muertos, pero eso no explica porque tienen como objetivo principal Konoha. – dijo Tsunade mientras se cruzaba de brazos.

- Tsunade, debemos actuar con premura pues es obvio que el enemigo está listo para atacar y si todos sus objetivos caen en simultáneo, Konoha está acabada. – dijo Orochimaru bastante serio mientras observaba la hoja que contenía la relación de objetivos en la cual figuraban los nombres de Tsunade, Kakashi, Sasuke, Naruto, el propio Orochimaru entre otros.

Según el reporte de Sasuke, el enemigo contaba con información detallada sobre los planes de contingencia de Konoha, su organización política y militar, así como de las rutas de escape.

No muy lejos de allí Natsuki y Naoko estaban cuidando al pequeño Jiraiya.

- ¿Quién crees que pudo hacerle algo así a mi padre? – inquirió la castaña mientras alimentaba a su hermano.

- La verdad es que no tengo idea, pero debe ser alguien extremadamente fuerte para haber derrotado a tu padre. – dijo Naoko bastante pensativa, mientras ojeaba un pequeño libro de pasta azul.

- Si no hubiera sido por mi tío Yami, mi papá quizá hubiera muerto. – dijo de pronto Natsuki bastante preocupada.

- Tranquila Natsuki, hace falta más que eso para acabar con tu padre, además estoy segura que sus atacantes también resultaron gravemente heridos. – respondió la Uchiha mientras dejaba su libro sobre una cómoda.

- Según mi tío, los enemigos eran bastante fuertes y hábiles, tanto así que no pudo suprimir su flujo de chakra antes de que escaparan.

- Me gustaría conocer la técnica para suprimir el chakra, pero dudo mucho que tu tío o tu padre me enseñen como hacerla. – dijo la Uchiha algo frustrada.

- ¿Qué te parece si yo le pido a mi padre que te la enseñe? – inquirió Natsuki.

- ¿Harías eso por mí? – preguntó sorprendida Naoko.

- Desde luego, eres mi mejor amiga.

- Gracias Natsuki-chan.

Aquella misma noche Tsunade invitó a todos los miembros del concejo de la aldea y algunos otros shinobis a una reunión informal en su casa, pues no quería llamar la atención del enemigo.

Mientras Tsunade recibía a su último invitado Hinata, acompañaba a su esposo en el hospital.

- ¿Qué tal te sientes amor? – pregunto la, morena mientras lo ayudaba a alimentarse.

- La verdad Hina es que he estado mejor. No recuerdo cuando fue la última vez que recibí una paliza tan grande como esta. – respondió el rubio algo incómodo.

- Tómalo con calma, de acuerdo al Dr. Hitoshi mañana a primera hora te darán el alta.

- Hina ¿Crees que con ayuda de Kurama puedan quitarme el yeso antes de que se cumpla el mes? - preguntó el rubio con una sonrisa

- Ni siquiera lo pienses Naruto, pues si no haces caso de las indicaciones de la Hokage te juro que no volveré a cocinar Ramen nunca jamás. – dijo la morena cruzándose de brazos.

- Tu ganas Hina datebayo. – respondió el rubio con un puchero.

Mientras Hinata lidiaba con su esposo en el hospital, Tsunade le ponía al tanto a los miembros del concejo respecto de la nueva amenaza que se cernía contra la aldea.

- Tsunade-sama según entiendo este grupo de renegados quiere destruir la aldea, pero sabemos acaso ¿Cuál es la razón que se esconde detrás de su locura? – pregunto Shino Aburame con su calma de siempre.

- Con el debido respeto Aburame-kun creo que las motivaciones de nuestro enemigo no son importantes, lo único que importa es acabar con él. - dijo Tsume Inuzuka mientras golpeaba su palma derecha con su puño izquierdo.

- En realidad Inuzuka-san, los principales objetivos de nuestro enemigo somos todos los que nos encontramos en esta habitación. – dijo Orochimaru con total calma.

- ¿A qué te refieres Orochimaru? – dijo Kakashi bastante confundido.

- Kakashi sensei, lo que Orochimaru sensei quiere decir es que el enemigo planea asesinarnos a todos nosotros y a Naruto y su familia. – respondió Sasuke.

- Ya veo. – dijo Kakashi con total calma.

- ¿Ya veo? ¿Es lo único que piensas decir Kakashi? – preguntó Anko furiosa.

- Anko será mejor que te tranquilices, no estamos para uno de tus arranques. – dijo Kurenai tratando de calmar a su amiga.

- Es que este sujeto me saca de mis casillas. – respondió Anko molesta.

- Anko, si te controlas quizá Kakashi se digne explicarnos a que se refiere aunque creo que tengo una idea de lo que él está pensando en este momento. – dijo Ibiki pensativo.

- Es simple con nosotros muertos Konoha caería en caos y se desmoronaría como un castillo de naipes. – intervino Shikamaru.

- Eso sólo sucedería si nos asesinan al mismo tiempo, lo cual es muy improbable. - dijo Ibiki.

- Eso es exactamente lo que planea el enemigo ¿No es cierto Sasuke? – preguntó Kakashi.

- Sí sensei, ese es exactamente el plan del enemigo. – respondió el Uchiha.

- Muy bien, entonces será mejor que nos preparemos para la batalla. – dijo Anko.

- Lo siento Anko, pero es probable que algunos de nosotros no salgamos vivos de esta batalla, así que será mejor designar a alguien que tome nuestro lugar para cuando eso suceda. – dijo Kurenai con total frialdad.

- ¿Qué quieres decir Kurenai? – dijo Anko indignada.

- Lo que Kurenai quiere decir, es que los años no pasan en vano, cinco de nosotros tenemos casi cincuenta años y nuestros adversarios aparentemente son shinobis muy hábiles y mucho más jóvenes que nosotros. – dijo Kakashi con calma.

- Te recuerdo que cuando el tercero peleo contra Orochimaru, él era mucho mayor que nosotros y le dio una gran pelea, incluso casi lo derrota. – replicó Anko.

- No creo que sea sabio que te compares con mi sesnei Anko. – dijo Orochimaru bastante serio.

- ¿Qué quieres decir Orochimaru? – dijo Anko furiosa.

- Mi maestro era un verdadero sabio y difícilmente alguien podría igualarlo, además el enemigo tiene información detallada sobre las capacidades de cada uno de nosotros, nos han estado espiando durante meses. – añadió el sanin de las serpientes.

- ¿Cuándo se supone que será el ataque? – pregunto Sakura quien se había mantenido en silencio todo el tiempo.

- No lo sabemos, Ryuk no se lo ha dicho a sus subordinados, sólo les ha revelado la identidad de los blancos primarios y nada más. – respondió Yami

- ¿Quién diablos es ese Ryuk? – pregunto Tsume.

- Probablemente otro renegado desaparecido en acción. – respondió el Uchiha.

- No recuerdo a nadie con un nombre tan ridículo en nuestro libro bingo. – replicó Anko, quien era la encargada de manejar la información que ingresaba y salía del libro bingo de la aldea.

- Hmpf. Esa es la peor parte absolutamente todos los miembros de esta organización usan nombres falsos, al parecer renuncian a su nombre y a su pasado al momento de ingresar a esta organización, es por eso que sus nombre no aparecen en el libro bingo de la aldea. – respondió Sasuke mientras se cruzaba de brazos y recostaba todo su peso contra el respaldo de su silla.

- Genial como si no tuviéramos ya suficientes problemas. – dijo Shizune con cara de pocos amigos.

- Esperen, tengo una idea. – dijo Shikamaru mientras apoyaba sus codos sobre la mesa y entrelazaba sus manos para luego posar su mentón sobre ellas.

- Te escuchamos Shikamaru. – dijo la Hokage con total atención.

- Sigamos el consejo Kurenai-sensei. – añadió el Nara

- ¿Podrías ser más claro Shikamaru? – inquirió Kakashi mientras lo miraba a los ojos.

- Es simple les propongo que cada uno de nosotros designe un sucesor secreto, alguien que no sea tan evidente que el enemigo pueda predecir su existencia. – respondió el Nara.

- Interesante, pero ¿Qué sugieres que haga yo? Sabes bien que no puede existir un Kage secreto, pues su autoridad debe ser ratificada por el concejo de la villa, el feudal del país del fuego y los capitanes de las divisiones jounin. – dijo Tsunade

- Tsunade-sama, es imperioso que cada uno de nosotros designe un sucesor secreto y cuando digo secreto es que absolutamente nadie, me refiero a que ni siquiera nosotros mismos debemos conocer quién es el sucesor designado por los otros. – respondió el Nara.

- Es brillante, pero ¿Cómo que no hay un traidor entre los sucesores de los demás? Es más ¿Cómo podremos identificar a los sucesores designados por los demás? – dijo Shizune.

- Cada uno de nosotros deberá entregarle un objeto específico a su sucesor, algo de gran valor intrínseco y que sea fácil de reconocer por los demás, pero que pueda mantenerse oculto hasta que llegue el momento. Por ejemplo, Kakashi-sensei podría entregarle a su sucesor uno de sus queridos libros de Icha Icha Paradise o algún otro objeto que sea fácilmente reconocido por los demás y otros ciudadanos de Konoha, de tal modo que los sucesores puedan reconocerse entre sí llegada la hora y no antes, pues de lo contrario el enemigo podría tomar provecho de ello. – respondió el Nara.

- Suena bien para mí. – dijo Ibiki con una sonrisa mientras pensaba a quien designar como sucesor.

- Una cosa más, recuerden que su sucesor debe ser alguien que no resulte obvio al enemigo y que en sí mismo no sea un objetivo primario del mismo, eso quiere decir que deben descartar a personas que sean muy cercanas a ustedes como por ejemplo esposos, asistentes de confianza, alumnos predilectos entre otros y la designación debe hacerse en total secreto. – añadió Shikamaru en tono algo cansino.

- ¿Todos de acuerdo? – pregunto la Hokage.

En cuanto todos los invitados manifestaron su conformidad con la propuesta del Nara, Tsunade decidió que era hora de empezar la cena.