La cena fue bastante silenciosa, Tessa ajena a lo que habían hablado Duncan y Richie, seguía un poco molesta por el asunto de la habitación y del descuido de las tareas de las últimas semanas. Richie era de la opinión que si abría la boca lo más probable acabara metiendo la pata. Y Duncan no paraba de darle vueltas al hecho que Richie no parecía adaptarse del todo a la vida en ese lado de la ley. En el año que hacía desde que habían obtenido la patria potestad del chico, se había metido e líos serios, afortunadamente el chico tenía una suerte milagrosa y nunca había llegado a oídos de las autoridades. Todo siempre había quedado entre las partes involucradas, gracias también a la labia y a la cartera de Duncan. Duncan se le había pasado por la cabeza darle una lección a Richie y no limpiarle las mierdas y que se las apañara él. Pero sabía que con su expediente a la primera cagada iba directo al reformatorio. Eso se lo habían dejado muy claro los de asuntos sociales, ya habían hecho demasiado la vista gorda con el señor Ryan, en el pasado y ahora que tenía una familia y una estabilidad, esa manga ancha se iba a acabar. Así que ahí estaba una vez más Duncan dispuesto a taparle las travesuras (no tan travesuras) a su chico.

Richie recogió la mesa y lavo los cacharros, Tessa no le tuvo que decir anda, la charla de esa tarde aún estaba demasiado fresca. Así que se tomó su tiempo, tampoco quería hacer un poco de vida familiar mientras veían alguna serie por la tele los tres sentados en el sofá.

- DM: Richie (le dijo des del salón) ¿Tienes deberes, verdad? (sabía que así era por que se había pasado todo el sábado fuera o arreglando la habitación).

- RR: No muchos (cosa que era cierta justo habían acabado los exámenes parciales y aún no estaban de pleno en faena).

- DM: mejor, así los acabas todos hoy. Mañana tenemos un montón de cosas por hacer. Y a las seis y media te quiero arriba, que no te creas que no me he dado cuenta que esta semana no has hecho ni el huevo. (Richie rodó los ojos des de la cocina. Le encantaba entrenar con Duncan, pero des de hacía un tiempo Duncan se tomaba los entrenamientos demasiado en serio haciendo incluso que resultaran un coñazo),

- RR: ¿Tan pronto? (dijo sacando la cabecita para ver si la carita de pena esta vez funcionaba) Es domingo, Mac (se le escapó, lo cierto es que llevaba unas semanas intentando volver a establecer lo de llamarlos por sus nombres. Sus amigos del barrio se descojonaban a su costa cuando le oían decir "mamá" o "papá" aunque ellos mismos llamaran así a sus padres. Pero Richie siempre había ido de sobrado y de tipo duro y les hacía gracia que ahora era un adolescente que decía "papá y mamá").

- DM:¿Richard, he de recordarte que no soy tu colega, sino tu padre?

- RR: Lo siento, a las seis y media (dijo con resignación y se fue para su habitación. En cuanto Tessa sintió la puerta de la habitación de Richie, dejó el libro que estaba leyendo).

- TN: Últimamente me llama mucho por mi nombre ¿a ti también, no? (Duncan asintió) ¿crees que está cansado de nosotros?

- DM: Si, lo está, tendrá que aguantarse, somos sus padres, nos va a tener que aguantar el resto de su vida.

- TN: Jajaja (Tessa empezó a reírse. Duncan la miró y entendió de que se reía Tessa) si, eso es mucho tiempo, al menos por lo que se refiere a vosotros dos. Pero ahora mismo me compadezco del pobre Duncan (dijo agarrándole de la nariz cariñosamente) pobres Duncan, pobre, pobre, Duncan.

- DM: Jajaja si, ya lo pillé. No sé que hacer con él. No piensa nunca antes de actuar. ¿Sabes lo peligroso que es eso para un inmortal?

- TN: Duncan, Richie es un niño aún, todos los niños son impetuosos, irreflexivos, apasionados, impulsivos y un poco egocéntricos. Richie no es distinto de los demás chicos de su edad.

- DM: Lo es (Duncan rezumaba preocupación).

- TN: Solo digo, que es un buen chico, es solo cosa de la edad, ya verás en unos años, se habrá calmado todo.

- DM: Espero que tengas razón.

- TN:¿Cuándo no la he tenido? (Duncan sonrió y le agarró el libro y se lo quitó de las manos y la besó dulcemente) Cielo, el niño (Tessa le paró, viendo que empezaba a desabrocharle la blusa).

- DM: Está con los deberes y después de la bronca que le he dado no creo que tenga muchas ganas de asomar su naricita por aquí.

- TN: ¿y si le da sed, o hambre? (Duncan lo reconsideró y eso si que era algo muy factible. Así que se cargó a Tessa cono si fueran una pareja de recién casados y se la llevo entre risitas a la intimidad de su dormitorio)

Al día siguiente Richie estaba puntual como un reloj suizo arriba en el desván preparado para una sesión de aikido y de artes marciales diversas matutina, muy matutina. Richie tras acabar los deberes se había tumbado en al cama y había estado pensando en su sábado. Richie sabía que apostar y negar estaban ml, pero también pensaba que Duncan era muy exagerado e intransigente. No se iba a acabar el mundo si se tomaba la vida con un poquito más de calma.

Es cierto que aunque el entrenamiento se le hizo pesado, pero más por haber estado casi dos semanas si hacer ni el huevo, como dijo Duncan, que por la dureza en si del entrenamiento o por la actitud de Duncan. Lo cierto es que Duncan se veía, muy calmado.