Cover, hecha por Hanoi-chan! (deviantart)

El personaje de Karinn pertenece a Hikari Asakura! (fanfiction)

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Caminaba despacio, aún estaba debilitado, había ocultado su furyoku, sonreía a pesar de todo, recordar esas palabras, "Vuélvete más fuerte." Aunque Hatake fuese su enemigo, sabía que él había aceptado su muerte, en un combate digno de ambos, recordó lo cansado que estaba, y que antes de caer al precipicio, con la sangre saliendo de su boca intensamente, atravesado su cuerpo, lastimado y con su mano mecánica destruida, hecha pedazos, con los circuitos colgando y sacando chispas, Hana pudo recordar que antes de que Hatake cayera… le sonrió.

–No tenía dudas… fuiste tú el que falló el disparo a propósito…– Sonrió de nuevo, mientras se recostaba al lado de un río, recordando lo que una vez creyó imposible.

El mundo, que transcurría lentamente a su alrededor, no pudo evitar sentir nostalgia, si tan sólo… pudiese volver en el tiempo, y de hecho, podía hacerlo, pero… la razón de no hacerlo.

–Aun con Argak y Garak de mi lado, sería muy bizarro… alterar el tiempo, ah… es como desatar una guerra infernal sobre nosotros mismos… –

Y luego de eso, sintió cómo el bosque, lo árboles, la cascada, toda vegetación a su alrededor le brindaba calidez, la Luna y el Sol, juntos en una armonía perfecta, ¿O no sería tan perfecta, había fallado con su destino?

–Ya estoy demasiado viejo para lamentarme… y aun así, no he logrado encontrar la respuesta a mi propia pregunta… ¿Por qué el amor es la fuerza más poderosa?–

Y así decidió reposar, esperando en recobrar las fuerzas necesarias para lograr su cometido, ayudar a los chicos, que estaban en problemas.

–¡¿Estabas vivo?!– Cuestionó Yohken con una sonrisa mientras el choque explotaba.

–¡Claro, Zerathos me tenía preso pero Death Cannon me liberó!– Respondió.

–¿¡Qué!?– Dijo estupefacto.

–¡Muévete!–

Yohken evadió otro golpe, mientras lo devolvía con un corte veloz, el over soul, Oni Kabuto Tough, era muy cómodo, sin embargo, a pesar de su rapidez, sentía cómo este drenaba su furyoku rápidamente.

–¡Arg, rayos Hakuto, esto cansa demasiado ¿Cómo pudo papá crear algo así?!– Cuestionó al oni.

–Primero apareció Oni Kabuto, luego Tough, no me preguntes cómo le hacía para mantenerse tanto tiempo, de algo estoy seguro, este over soul fue creado para patear traseros.–

–Al menos ahora podré concentrarme en buscar su punto débil.– Sonrió viendo otra explosión.

–¿Aún no te rindes miseria?– Cuestionó Shi, mientras lanzaba otra cuchillada entre las sombras.

–Rayos… Yohken ¡Apresúrate!– Pensó Aarón ahora que estaba mano a mano contra el enemigo, que ahora, resultaba ser su propio padre.

–Hakuto… ¡Dime ¿Ves algo?!– Cuestionó Yohken observando los movimientos preparando un poderoso ataque.

–No, es un juguete, Zerathos los copió a base de sus técnicas, pero no veo los defectos humanos en estas copias.–

–Ya sé…– Pensó Yohken, mientras sonreía. –Hakuto, copia uno de los ataques de Amidamaru, quiero que flaqueé como cuando entrenaba con Aarón.–

–¿Qué? ¡Hablas de un juguete de Zerathos, un zombi, no se cansará!– Reclamó de inmediato.

–¡Hakuto por favor, debes copiarlo, sólo créeme!– Pidió al momento de apoyarse totalmente en el over soul.

–¡Bien, lo haré!– Respondió aun no muy convencido.

Golpes y golpes chocaban entre los over soul, la técnica de ambos era parecida.

–¿Por qué no te rindes?– Cuestionó el enemigo.

–Yo confío en esos chicos, no dejaré que Zerathos juegue contigo.– Respondió a secas. –Ni con nadie más, y mucho menos, traerá a Zerberus.–

–¿Qué?– Cuestionó molesto a punto de dar un corte cruzado.

–¡Yohken ahora!– Gritó mientras le pegaba en la pierna al enemigo, este flaqueó por unos instantes, y Yohken aprovechó eso.

¡Copy style: Amidaryū: Mu-Mu-Myou-Yaku-Mu!

Y rápidamente el ataque dio contra Shi, que provocó una gran explosión, Aarón cayó de pie al lado de Yohken sintieron que todo había acabado finalmente…

–Hakuto, ¿Estás bien?– Cuestionó Yohken mientras su over soul permanecía.

–Sí… aunque ha dolido mucho copiar un estilo de Yoh Asakura y Amidamaru…– Dijo con voz agitada.

–Al menos estarás bien.– Sonrió el Asakura. –Ahora, explícame eso de Hatake.– Pidió refiriéndose a Aarón.

–Pues… verás.– Pero fue interrumpido.

–Fu fu fu… a mi amo… eso no le agradará, yo sólo vivo para servir a mi amo, Zerathos…– Sonrió entre las nubes de polvo, mientras disparaba una ráfaga veloz, amenazando contra Yohken y Aarón.

–¿Qué… ?– Yohken volteó a ver a Aarón, que había recibido el golpe completo y sangraba.

–Tienes que matarlo…– Dijo con dificultad.

–¡No, debo liberarlo!– Reclamó mientras su over soul se desvanecía. –¡Hakuto!– Gritó al verlo cansado en el suelo.

–Ya no pude… mantener el over soul… perdón…– Dijo mientras se disolvía, entrando en la Futsunomitama no Tsurugi.

–Yohken… no…– Aarón negó con la cabeza.

–¡Es tu padre, puedes recuperarlo!– Le gritó desesperado, pero negó de nuevo.

–Debes matarlo…– Sonrió.

–¡Debe haber otra forma!– Reclamó Yohken, mientras apretaba los puños viendo al enemigo cargando un ataque.

–No Yohken, él no está vivo, es sólo un arma.– Habló una tercera persona desde lo alto de un peñasco de edificio.

–¡Papá!– Gritó mientras sonreía.

–Nii-chan.– Sonrió Aarón.

–Sé que estás ahí, lo noto en tus ojos, y pronto terminaré con esta tortura.– Dijo mientras bajaba, sostenía un collar de garras de oso en la mano derecha, y en la izquierda llevaba enrollado un rosario de 1080 cuencas.

Confío en ti…– Hana sonrió, pudo escuchar en lo más profundo de su mente.

–Papá… pero tú no tienes…– Yohken fue interrumpido.

–Luna, al cielo, protege a tu hijo que postra sus ojos en tus cálidos y al mismo tiempo fríos brazos.– Ordenó, mientras el collar de Yohken brilló, levitó dando vueltas y se zafó de su cuello, llegando rápidamente con Hana.

–Ojalá funcione…– Susurró Aarón al mismo tiempo que sonreía.

–Papá…– Musitó Yohken asombrado, pues él ya no tenía furyoku, todo quedaba en manos de su padre.

–¡Luna, responde, Argak!– Gritó mientras levantaba el collar. –Préstame la Futsunomitama no Tsurugi.– Dijo sin voltear a ver, Yohken obedeció de inmediato. –¡Hakuto, responde!– Gritó mientras el espíritu del oni salía detrás de él.

–¡AAARRGG!– Rugió mientras se estiraba, formando una hitodama.

¡Over soul: Oni Kabuto Tough! ¡Copy style: Naktsune, Horek!– Y efectivamente su over soul se formó, sólo que esta vez los ojos de Hakuto brillaban intensamente.

–Morirás, canalla.– Dijo Shi, que preparó su ataque con una mano, dejando en la otra su arma.

–Un león joven, siempre será el que herede la senda del viejo.– Hana cerró los ojos, mientras ambos se lanzaban uno contra el otro, chocando sus over soul, sacando chispas, mientras hacían una ráfaga de viento cortante, que azotó contra algunos vehículos mandándolos a volar, y contra algunos edificios, provocando que se rompieran en mil pedazos sus paredes y vidrios. –Tú lo dijiste.– Completó al momento de que la explosión hacía que se separasen.

–Eres débil, un torpe y confundido ser que se ha equivocado de era, tú no eres nada más que un error… ¡Debes morir, traidor!– Gritó furioso lanzándose hacia él.

Sus armas chocaban, se formaban varias ráfagas que causaban estragos, Hana y Shi chocando espada contra espada, la cola de Hakuto trató de atravesar rápidamente al enemigo, pero en vano, sólo logró atravesar el suelo, aun así, se decidió por atacar directamente, Hana dio un corte rápido, un fallo, Shi dio una vuelta a su alrededor y atacó, Hana se cubrió con el ala del oni, así continuaron uno contra el otro, ataque tras ataque, parecían no saciar.

Rápidamente Hana tacó por la espalda, pero al reaccionar el enemigo, se agachó evitando el golpe y lanzando una patada al rostro, que fue evadida dando Shi un rodillazo, detenido por el guante del Oni Kabuto Tough, Hana optó por chocar armas nuevamente, más chispas, más ráfagas, otra vez un estruendo, Yohken veía todo, sorprendido de lo que veía.

–¿Este…?–

–Sí, este es tu padre, el gran Hana Asakura Kyoyama… el shaman legendario…– Sonrió complacido Aarón.

–Genial…– Musitó sintiendo cómo su furyoku crecía nuevamente.

–Debes ayudarlo.– Dijo Aarón sacándolo de sus pensamientos.

–¿Cómo?– Preguntó indeciso. –Él tiene a Hakuto.–

–Dai Tengu, obedece a Yohken por ahora…– Ordenó al momento de que un espíritu flotaba al lado de Yohken, y Aarón le pasó un látigo. –Este es mi látigo, mi medio principal de over soul, invoca a Dai Tengu para el tuyo, no te preocupes.– Sonrió confiado.

–Gracias.–

Hana y Shi estaban muy parejos, para ser verdad, parecía que sus movimientos estuviesen sincronizados, ambos chocaban, luego intercambiaban golpes y chocaban de nuevo, sus over soul sincronizaban una y otra vez, de repente Hana logró patear en el rostro a Shi, que al mismo tiempo dio un rodillazo contra el estómago de Hana, y luego intercambiaron ataques llenos de energía, que se hirieron mutuamente ante el choque repentino de las ofensivas, ambos se quedaron en una batalla de fuerza entre sus over soul.

–Te liberaré.– Dijo con decisión, pero, en sus ojos se denotaba una fuerte melancolía, así como en los ojos del que ahora era su enemigo, una tremenda tristeza.

–Morirás, canalla.– Respondió iracundo.

Hana estaba por recibir un fuerte golpe de la espada de Shi, que le atravesaría el estómago, sin embargo, antes que nada pudiese ocurrir, un corte separó a Shi, que se había cubierto para no salir tan herido, de Hana, y así Yohken había formado su over soul.

–Te ayudaré, papá.– Sonrió con confianza.

Hana se quedó viéndolo estupefacto, y luego de reaccionar, sonrió. –Claro hijo.–

Claramente ahora ambos combatían contra Shi, Hana estaba dando ataques frontales continuos y Yohken no tanto pero permanecía por detrás esperando el momento correcto, así pues, durante una explosión de choque de ataques, Shi y Hana se separaron, Yohken aprovechó esto y atacando desprevenidamente a Shi por la espalda, listo para disparar… disparó, el impacto causó que Shi quedara inmóvil en el suelo, preso entre las rocas y escombros de los edificios, Hana preparó su ataque más poderoso, cerró los ojos y suspiró, los abrió y decididamente, sabiendo que Zerathos lo veía desde cualquier parte, dijo:

–Zerathos, algo que no tienen tus zombis… es el corazón de quienes aparentan ser, por eso son más débiles.–

Y el corte se hizo presente, atravesó el cuerpo completamente, lo lastimó y lo comenzó a deshacer, se estaba destrozando mientras un fuerte grito de dolor se hacía presente, muy lejos de ahí, alguien rompía la copa que tenía en las manos, ordenando cierto comando a los demás zombis, Zerathos estaba furioso, realmente furioso por primera vez, su plan no había resultado como lo planeó.

Yohken pudo ver, ahora cerca de Arón que lo acompañaba, cómo todo se había vuelto borroso, una nube de polvo impedía ver a su padre y a Shi, pero algo era cierto, se veía a lo lejos una luz blanca y cegadora…

–Bien hecho.– Dijo la figura que brillaba, mientras se iba desintegrando.

–Gracias.– Respondió Hana con una sonrisa.

–Estoy muy orgulloso de en quién te has convertido.– Expresó el hombre con una sonrisa sincera, Hana sonrió complacido.

–Los demás…– Pero fue interrumpido.

–Zerathos aun los tiene… Hana, confío en ti para que todo acabe.– Dijo con tranquilidad, Hana asintió.

–Quisiera que las cosas cambiaran…– Expresó con melancolía.

–Oh lo harán… créeme mi flor de loto, lo harán….– Sonrió a punto de desintegrarse por completo.

–¡Papá!– Yohken apareció junto con Aarón, que caminaba con cierta dificultad por el vendaje que se había puesto.

–¡Ah!– Gritaron ambos al ver a Hana junto con el espíritu que comenzaba a desvanecerse.

–Lamento ser tan breve, Aarón.– Sonrió el espíritu de Shi desvaneciéndose.

–No, por eso… no hay problema jejeje.– Rió levemente mientras se rascaba la nuca.

–Es momento de que me vaya, ¿Hay algo más que quieras saber?– Preguntó dirigiéndose a Hana.

–Zerberus…–

–Sí… su esencia aún vive, y ronda por este mundo, todo depende de ustedes ahora, se los encargamos mucho.– Habló ahora dirigiéndose a Yohken.

–¿Eh…? ¡Ah, claro, no te preocupes!– Respondió con el pulgar en alto.

–Es momento de irme… adiós… os dejamos todo en vuestras manos…– Completó mientras terminaba de desvanecerse.

–Adiós… Shi-oyaji.– Sonrió con melancolía, mientras cerraba los ojos, dejó que el viento se llevara el polvo y los restos de lo que ahora eran varias chispas pequeñas y brillantes de color verde esmeralda, sabía que ahora Zerathos, jugaría en serio.

CONTINUARÁ…