Harry Potter pertenece a JK Rowling.
Cazadores de Sombras pertenece a Cassandra Clare.
Caballeros del Zodiaco, pertenece a Masami Kuromada.
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Harry Eldertree, era un autentico problema para los planes de Fudge, los cuales eran simplemente acallar las voces de lo ocurrido en Little Hangleton, sobre la resurrección de Voldemort, pero fue peor, cuando Harry aseguró que Voldemort no era un problema y que él mismo podía hacerse cargo de él, que el autentico problema era la demoniza Lilith, aquello lo aterró y por eso estaba sacando los decretos Institucionales. Solo para enterarse de que Dumbledore se había cansado de su encierro e intentó desafiar la maldición y salir, causando aquello su muerte y cuando él mandó otro decreto, para nombrar a Umbridge como Suma Inquisidora y despues como Directora, pero Harry Eldertree recibió el papel de Director, por herencia, al ser descendiente de Salazar y Rowena Slytherin, lo recibió hace ya un año y literalmente quemó el decreto de directora de Umbridge.
Y hablando de ella, se encontraba en su oficina, una entregada por Minerva, tras advertirle de no hacerse enemiga de Harry, ahora estaba ante la chimenea de fuego verde en la cual se recreaba el rostro de Cornelius, gracias a la red Flu.
―Te lo digo en serio Cornelius, Harry Eldertree es el director, por herencia ―dijo Dolores preocupada ―Es el director por herencia, es descendiente de Salazar Slytherin y Rowena Ravenclaw, por parte de la familia Potter.
―Lo sé Dolores ―dijo Fudge ―Escucha: hablaré con él, lo más pronto posible, tenemos que poner al chico de nuestro lado. Él no es solo el director más joven de Hogwarts, sino que tiene los consejos de Salazar y Rowena ―ambos temblaron ―El chico tiene el poder político necesario dentro del Wizengamot, nombraré a un aliado suyo, como nuevo director, el chico necesita entender que…
― ¿Qué no deseamos una histeria masiva? ―preguntó Harry, asustando a ambos adultos, mientras salía de entre las sombras ―Carezco de sombra, por ser yo también, un Hermano Silencioso, Cornelius.
― ¿Cómo se atreve a…? ―gruñó Dolores, antes de morderse la lengua, obligándose a recordar que no estaba ante un alumno, sino ante el director.
―No intentes jugarme el lado político o educacional, Cornelius ―advirtió Harry, cuyos rasgos de Hermano Silencioso parecían resaltar y asustaron a ambos adultos ―Colocaré algunos Decretos Educacionales de mi parte, en busca de que ambos estemos de acuerdo y en paz, pero entiende esto: Los Mortífagos están allá afuera y aunque Tom esté muerto por ahora, será cuestión de tiempo, para que sea resucitado ―juntó las manos en forma de ruego ―Cornelius, te ruego que pienses bien en lo que haces y dices allí, te ruego que pienses tus planes nuevamente, una y otra vez. Si decides acallarme, si decides hacer la mirada a un lado, solo estaremos dándoles más poder a los usuarios de la Magia Oscura, quienes no necesariamente tienen porqué ser Mortífagos. Planeas sacar un decreto diciendo que existe seguridad en las calles, cuando bien sabes que pueblos ingleses como Pluckley o Bromley, son pueblos fantasmas y están llenos de magia oscura, sabes que allí surgieron los primeros Inferi de Tom Ryddle.
―Pero eso fue…
―Sabes perfectamente, lo que ocurrió en mi primer año, con Quirrell y sabes del embrollo del Basilisco en segundo ―dijo Harry con un rostro de suplica, pero al mismo tiempo su tono de voz imponía respeto ―Déjame a mí, la parte educacional. Enviaré algo de presupuesto a mi madrina Amelia Bones, para nuevos uniformes para los Aurores. Ya hablaremos luego, Cornelius ―pasó su mano sobre el fuego, apagándolo y dejando a Umbridge en penumbras, mientras que él salía e iba hacía su habitación personal en la Sala de Slytherin.
―No será bueno, si ven paseando por los corredores a esta hora, querido ―avisó Lily ―Date prisa o llegarás tarde a Transformaciones.
―Jade ―murmuró Harry, mientras que su pulsera saltaba y retornaba a su forma original: una Yegua Hada, la cual Harry cabalgó y ella aceleró para llegar a su amo a su próxima clase en el primer piso, entró en el salón, antes de que lo hiciera Ron Weasley y luego tomó su lugar.
―Piensen que no aprobarán los TIMOS ―advirtió McGonagall ―Sin una buena dosis de aplicación, practica y estudio. No veo ningún motivo por el que alguno de ustedes no aprueba mi clase, incluso usted señor Longbottom ―Neville se sonrojó y en eso, entró una paloma mensajera, con un paquete para Neville, quien lo abrió.
―Es… es una varita de Ollivander ―dijo Neville asombrado, para luego mirar la carta que venía adjunta a la varita― «Estimado señor Longbottom, empleé un hechizo de personalidad, para saber la suya y a partir de allí, crearle su propia varita, disfrútela, Atte.: Garrick O.» ―Venía también una nota corta de Augusta Longbottom «Inténtalo de nuevo», con un movimiento de varita, aparecieron los caracoles, más de una alumna de Gryffindor y Slytherin gritó del asco.
―El día de hoy, comenzaremos con el primero de los hechizos Desvanecedores ―dijo McGonagall ―El primero y también el más básico se llama Evanesco. Existe un número de complejidad entre los hechizos Desvanecedores y los objetos y animales usados en el hechizo. Los caracoles, al ser criaturas invertebradas están en la categoría I de III. ¿Sí, señorita Greengrass? ―todos miraron a Daphne.
―Se que la pregunta quizás sea… impertinente, pero… ¿Qué ocurre exactamente al desvanecer el objeto o ser vivo? ―preguntó Daphne.
―Eso es algo que nadie sabe ―admitió McGonagall ―Accio: "Tratado de la Transformación" ―un cumulo de hojas anilladas llegaron a su escritorio y ella comenzó a pasar horas, para más de uno, fueron casi 5 horas viéndola pasar página, tras página, hasta que finalmente se detuvo en lo que Hermione pudo contar, como la hoja 476 ―Este tratado, fue escrito por el ahora difunto maestro Dumbledore y en él, se dice que… "los objetos desvanecidos, permanecen en un espacio entre las dimensiones, como el Limbo para las almas humanas, hasta que son convocados nuevamente" ―todos asintieron. Tras la explicación, se comenzó a escuchar el nombre del hechizo aquí y allá, Evanesco y Emerge.
