¡Buenos días, mis queridos lectores!
Hoy paso por aquí con tanta prisa que ni he podido leer los reviews del capítulo anterior, pero igualmente se los AGRADEZCO MUCHÍSIMO. Esta prisa se debe a que mi hermano y yo vamos a salir a celebrar su cumpleaños y no sé cuándo volveré así que aprovecho ahora para no dejarlos sin su capítulo diario.
Espero que lo disfruten.
Besos & Abrazos.
Capítulo 38 – "Ser importante para alguien".
Cuando Hinata volvió a su asiento inicial entre Naruto y Sasuke le sorprendió ser asaltada por una caja llena de sus dulces favoritos.
- Oh, Kami-sama, ¿de verdad? – se dirigió a la pelirrosa que le devolvió la mirada con ternura y un gran cariño.- ¡Muchísimas gracias! Hace mucho tiempo que no... – se llevó uno a la boca y puso los ojos graciosamente en blanco ante aquel placer en su paladar.- No puedo creer que esto esté sucediendo...
Miró a todos los componentes de la cena que hablaban entre ellos o simplemente comían.
- Nunca pensé que... – las palabras se le atragantaron en la garganta.
- Hinata-chan.
Sakura tomó su mano y se ganó la atención de todos en la mesa, que posaron sus ojos sobre las dos mujeres.
- Te mereces esto y mucho más. Hinata-chan. Muchas gracias por tu apoyo constante y desinteresado durante todos estos años. No creo que tengamos tiempo ni medios para recompensarte por todo lo que has hecho por nosotros, por todas las personas que están sentadas en esta mesa, por el Equipo 7.
Sasuke se dio cuenta de cómo la ojiperla se mordía el labio inferior mientras trataba de no volver a llorar. Era tan extraña, tan pura, tan valiente, tan dedicada... y lo había salvado, a él, a Sasuke Uchiha quien nunca necesitaba ayuda de nadie. Sakura tenía razón: no había manera de devolverle lo que ella había hecho por ellos.
- Hinata-chan.
Al escuchar la voz de Naruto a su izquierda se viró hacia el rubio.
- Eres especial para nosotros. Te queremos, Hinata-chan.
Hubo algo en la suave voz del rubio o en la intensidad con la que la miraban los ojos azules que hizo que su corazón latiera con más fuera de lo normal y que sus mejillas no tuvieran nada que envidiar a los tomates maduros. No debes desmayarte, no debes desmayarte, no debes...
- Mu-muchas gracias por estar aquí – dijo Hinata, recibiendo una palmadita comprensiva de Sasuke en su espalda.
- ¡Otro brindis por Hinata-chan!
Cuando la comida se acabó los shinobis se movieron hasta la sala donde comenzaron a contar viejas historias de épocas lejanas, de misiones imposibles... y las risas no tardaron en llegar al igual que las pequeñas peleas entre ellos por lo diferente de algunas versiones que hacían reír aún más a los demás.
Hinata los miraba uno a uno y se preguntaba qué habría sido de ella si no los hubiera conocido. Se levantó conteniendo un suspiro y anunciando que iba a por un poco de té. Y a los pocos minutos de salir de la sala se levantó Sasuke y la siguió.
- ¿No vas a hacer nada, Naruto? – preguntó Gaara, sentado a su lado.
- No es necesario – sonrió.- Sasuke necesita decirle algo a Hinata-chan.
El pelirrojo alzó una ceja con curiosidad, pero se encogió levemente de hombros. Si su amigo lo decía es que así debía ser, además que había notado cómo se miraban ambos pelinegros: a Sasuke no se le notaba demasiado, pero la familiaridad y el cariño en los ojos de Hinata era más que palpable. Al parecer, el Uchiha se había ganado un familiar... aunque de diferente sangre. Y nada menos que una Hyuga, quién lo iba a decir.
La vio nada más llegar a la cocina, pero ella a él no ya que se encontraba de espaldas esperando que hirviera el agua.
- Hinata.
La mencionada pegó un brinco y se dio la vuelta con brusquedad y con una mano sobre el pecho; la había asustado.
- Dios mío, Sasuke-nii, me has quitado años de vida – respiró hondo.- En serio, tienes que dejar de hacer eso.
- ¿Por qué? Es divertido – sonrió con sinceridad, aquella sonrisa que sólo le dejaba ver a ella porque era con la única con la que se sentía completamente a salvo por el momento.
Ella lo fulminó con la mirada para luego sonreír. Sasuke estaba de buen humor y eso le gustaba.
- ¿Por qué no me llamas así delante de los demás? – preguntó.
- Hmm... – Hinata miró dentro de la tetera.- No estaba segura de que fuera de tu agrado y no sabía si iba a incomodar a alguien.
- Me importa poco si alguien se incomoda, debe importarme a mí y quiero que lo hagas – se cruzó de brazos.- Así que hazlo.
Hinata parpadeó sorprendida ante la orden.
- He venido porque quería un poco de intimidad para darte mi regalo – confesó el Uchiha, sacando una pequeña caja de su bolsillo, Hinata lo miró sorprendida.- ¿Qué? ¿Pensabas que después de todo lo que hemos pasado y me has hecho pasar no tendría un regalo para ti?
- E-es solo que es una sorpresa – se defendió la chica enseguida.- Hoy todo son sorpresas...
Sasuke le tendió la cajita y Hinata la tomó con manos temblorosas. Lo miró pidiéndole permiso para abrirla y él asintió levemente. Con sus dedos torpes retiró la tapa y abrió los ojos lo más que pudo: se trataba de una pulsera fina de plata de la que colgaban el emblema Uchiha y el emblema Hyuga labrados en plata. Sus ojos lo miraron automáticamente ya que no era capaz de articular palabra.
- Esta noche o en el festival, no estoy seguro de cuándo, quiero hablar con Sakura. Hablar sobre estos años y hablar sobre nuestra situación actual – tomó aire para continuar, todo lo que no había hablado mientras estaba en la cárcel lo estaba hablando ahora.- La verdad es que la intención de este regalo es un poco egoísta porque su significado es que si intento arreglar las cosas con Sakura y salen mal... me gustaría saber que al menos tengo a alguien a quien aferrarme, a alguien que considero parte de mi familia; que tengo una amiga, una hermana. Alguien que pase lo que pase no me va a abandonar.
Hinata quitó la tetera del fuego y se acercó a él para envolverlo en sus brazos y esta vez Sasuke no se quedó estático, sino que se aferró a ella. No sabía cómo había llegado a sentir aquello por la Hyuga, unos sentimientos que le eran tan fáciles de aceptar... muy contrarios a los sentimientos que tenía hacia Sakura que no dejaban de librar una batalla en su interior.
- Te quiero, Sasuke-niisan – le dijo, con una linda sonrisa cuando se separaron.- Todo saldrá bien. Yo sé que Sakura te sigue amando, lo que pasa es que necesitan hablar, perdonarse, eso es todo.
- Pero es tan difícil... – susurró poniéndole la pulsera a Hinata en la muñeca izquierda para que no le estorbara.
Luego la Hyuga cogió las tazas y la tetera y las puso en una bandeja.
- No es que sea difícil, Sasuke-nii, es que está el orgullo Uchiha de por medio.
Sasuke parpadeó e iba a replicar, pero tenía otra forma de vengarse de ella.
- Por cierto.
- ¿Hmm?
Iba concentrada para no perder el equilibrio.
- El dobe tiene algo para ti también. Me pregunto cuándo te lo dará.
Y, entonces, todos los que se encontraban dentro de la sala escucharon un ¡CRASH! que provenía del pasillo. Se asomaron con curiosidad a la puerta para ver qué había sucedido y para encontrarse con una Hinata tan roja como de costumbre y con un Sasuke bastante divertido.
- Lo único que digo, Sasuke-nii, es que esa vajilla – señaló los vasos y la tetera rotos.- Es tuya.
Y la sonrisa se borró del rostro de Sasuke.
Y... hasta aquí por hoy.
Como les dije no puedo extenderme más, ¡así que espero que les haya gustado!
Próximamente SasuSaku y NaruHina.
Verán que el principio de la etapa "Viernes" les va a encantar a todos o eso espero.
Buenos días & Buenas tardes & Buenas noches.
