CAPÍTULO 37: SECUESTROS.
(Voz de Fury)
"Bien hecho, chicos… y chicas." Dijo Julian dando una palmada casi una semana después del primer partido de baloncesto.
"¿Quién ha ganado?" Preguntó Lili frotándose el sudor de la cara.
"Protectores." Afirmó. "Y repito que tenéis que tener más cuidado con los muñecos. Aunque los humanos resistamos más es terrorífico ver cómo les arrancáis la cabeza en un golpe que en la realidad los dejaría incoscientes. Y Lili, creo que deberías visitar un psiquiatra para que te ayude con esa manía tuya de intentar quemar o estacar daimons. De verdad, me han dicho que pareces un 'buffito', ya me dirás que es eso."
"Eh, el fuego purifica." Se justificó.
"Menos mal que no somos daimons." Le dijo Cherif.
"Bueno, cuándo podremos salir de una vez." Dijo Lili. "He tenido una especie de… visión-aviso en los posos de ese té que nos disteis ayer. Habrá una masacre esta noche."
"Ya es de noche." Afirmó Julian.
"Oh, entonces deberíais mirar las noticias." Afirmó justo mientras a Aqueron le sonaba el movil.
"Julian." Le llamó este para que susurraran algo y entonces Julian viniera.
"No sé cómo lo sabías pero llevas razón." Afirmó.
"Lili." Le dijo Aqueron mirándola a través de sus gafas. "Tenemos un problema. ¿Crées que podrías salir esta noche?"
"Claro." Afirmó. "Dame algo más cómodo para cazar mezclándome con la muchedumbre de la noche y en 5 minutos estoy lista."
"Yo voy con ella." Afirmé.
"Nosotros también." Añadió Vane. "Al fin y al cabo somos un equipo."
"Lili." Le dijo Dev. "¿Crées que podrías coordinar a un grupo de 8 personas?"
"Nunca he tenido que coordinar tantas unidades." Afirmó. "Pero puedo intentarlo."
"No tenemos tantos comunicadores." Afirmó Fang.
"Eso tiene fácil arreglo." Afirmó Lili con una sonrisa que no presagiaba nada bueno.
(Salto espacio temporal)
"¿A esto te referías cuando decías que tenía fácil solución?" Le dijo Vane a Lili mientras abría una puerta de atrás de una tienda de electrotécnia con una horquilla y una tarjeta de plástico.
"Creo que al dueño le molestaría más que le despertase en medio de la noche que el que le abra la puerta con cuidado de no romperle nada." Afirmó ella. "Por cierto, lo que no recuerdo es si sigue teniendo a Shiva por aquí."
"¿Shiva?" Le dijo uno de los cuatrillizos.
"Sí, su mascota." Afirmó ella. "Ah, por fin. Tened cuidado con lo que tocáis."
"Si prefieres podemos esperar aquí." Dijo Aimée.
"Como prefiráis." Afirmó ella con la puerta entornada aún. "De hecho haré antes si solo me acompaña una persona más, por cargar y eso."
"Ya te acompaño yo." Me ofrecí.
"Creo que mejor uno de nosotros." Me dijo Dev. "Somos más fuertes."
"Como queráis, pero moved el culo." Afirmó Lili mirándonos. "Ya han matado a bastante gente por una noche."
"Por cierto." Dije carraspeando. "¿Piensas moverte por ahí vestida de Xena, la princesa guerrera?"
"El bueno de Ash me ha dado una bolsa con ropita chula para moverme." Me dijo con ironía abriendo la puerta y entrando seguida de Dev antes de que se cerrase la puerta mientras se quejaba y un golpe seco sonaba contra la puerta.
"¡Lili!" Le grité golpeando al puerta para intentar volver a abrirla aunque fuera derribándola.
"Tranquilo, era solo Shiva, hace mucho que no nos veíamos y ella ha crecido bastante y yo he cambiado un poco de apariencia." Me dijo tras la puerta. "No os mováis, enseguida salimos."
"Guay, me encanta cuando nos toca esperar." Afirmó Fang sentándose en el suelo.
"Bueno, pues a ver qué hacemos." Dijo Quinn. "¿Adoptamos la forma de osos o nos mantenemos como personas?"
"Lili ha olvidado lo que son los katagarios y arcadios." Dijo Vane. "Y un grupo de osos no es que vayan a pasar precisamente desapercibidos entre los humanos."
"Humanos pues." Dijo Quinn.
"Bueno, vosotros habéis trabajado más con ella." Dijo Cherif. "¿Cómo es?"
"Mandona." Afirmé antes de mirarles a la cara. "Eso sí, donde ella vigila no hay ni un solo hombre o mujer que caiga presa de un daimon, pero tampoco queda rastro de daimons en el área que le toca vigilar."
"Suena a algo… 'destroyer'." Dijo Remi.
"ES algo 'destroyer'." Afirmó Fang ajustándose el comunicador a la oreja. "Eso cuando no desaparece del mapa para aparecer al cabo del rato pero herida y con la ropa hecha una pena."
"¿Y no sabéis dónde va?" Preguntó Aimée.
"Solo Fury." Dijo Fang para que me miraran.
"Fang, cierra el morro." Le dijo Vane. "Donde vaya no es asunto tuyo."
"No pienso decir nada de eso." Afirmé. "Solo que es algo… escalofriante."
"Hey." Llamó Dev desde la puerta con una caja en brazos. "Tened, traigo un montón de cosas."
"¿Y Lili?" Pregunté al observar que no estaba tras de él.
"Me ha dicho que os diera esto y saldría en un momento." Nos dijo mostrando comunicadores y walki-talkies. "Aquí hay esto que son comunicadores como los que tenemos en el Santuario para comunicarnos… unos walkies… todo última generación, creo."
"¿Y qué es esto?" Le preguntó su hermana al ver una especie de corsé de cuero con unas varillas un poco raras.
"Eso es para ti, pero creo que mejor te lo esplica ella cuando salga." Afirmó Dev sacando cartucheras para parar un tren. "Creo que es un tipo de arma, pero yo sigo viendo solo una prenda de ropa, que por cierto, no me gusta que tengas que llevar."
"Oh, vamos…" Le dijo ella. "No soy una osezna de teta. Y tú no eres mi padre, Dev."
"A ver… por favor…" Dijo Lili en voz casi susurrante desde el otro lado de la puerta mientras oíamos una especie de ronroneo. "Las disputas para cuando salga el sol. ¿Alguien tiene un par de monedas de céntimo sueltas? Me temo que no llevo encima cambios."
"Espera." Dijo Cherif buscándose en los bolsillos. "Ten, tengo esto."
"Suficiente, gracias." Afirmó metiendo la mano que había sacado por la puerta de nuevo dentro antes de oír pasos alejándose de la puerta.
"¿Y eso?" Dijo Fang.
"Estaba poniento el importe de lo que ha comprado y el tiquet en la caja registradora con una nota." Afirmó Dev. "Por lo que se ve es cierto que puede entrar cuando quiera y coger lo que quiera como si fuese aun auto-servicio. Había una nota y todo."
"¿Qué nota?" Le dijo Vane.
"Al que lo lea:
Si eres un atracador que sepas que a estas horas la policía debe estar en camino, coge lo que quieras porque total el seguro me lo paga y probablemente para mañana lo tenga de vuelta a manos de la policia.
Y si eres Lili… en primer lugar me sorprende que aún sigas con tu cabeza sobre los hombros, siempre pensé que te matarían una noche u otra; en fin, coge lo que quieras pero no me despiertes, de verdad, odio cuando me haces una visitita nocturna. Ya sabes dónde está todo, así que… sírvete. Y suerte.
Por cierto, ya que estás, échale de comer a Shiva, sé que a ti no te morderá y a los dos os gusta daros de comer mútuamente.
Oh, y cuando salgas, por los dioses, no me vuelvas a hacer destrozos en la tienda, basta con que cierres con pestillo, con Shiva por ahí no creo que entre nadie." Nos dijo. "Curioso, la verdad. Es como si se entretuviese en hacer visitas nocturnas aquí para comprar."
"Procuro no dejar rastro de mis compras como esta." Afirmó desde la puerta saliendo por fin y cerrando la puerta tras ella con cuidado de no hacer ruido. "Y este hombre es mi principal proveedor, conocí a sus antepasados, grandes hombres. Aborígenes de una tribu de indios del norte del continente. Creo que su hermana me hace conjuros y demás típicos de América, pero tengo que pedirlos con antelación, claro."
"Vaya, cada vez que te vemos estás más impactante." Le dijo Cherif.
La verdad es que estaba impactante de verdad, más tipo cazador oscuro pero con un abrigo largo de cuero muy semejante al que habái usado la noche anterior, guantes de cuero y lo que parecía un corsé de cuero también pero más elástico, todo por dentro de unas botas hasta el muslo de cuero del bueno y atadas con cordones.
"Gracias." Afirmó cogiendo el corsé de la caja. "¿No te lo pones, Aimée?"
"Claro, lo que pasa es que Dev me dijo que tenías que contarme algo sobre él." Le dijo.
"Ah, nada." Dijo. "El cordón es de acero flexíble, sirve para estrangular y si haces muchísima fuerza puedes llegar a cortar la carne que apreses con él, varillas de acero reforzado y extraíbles, te servirán para clavarlas en caso de necesidad." Afirmó. "Y aquí tienes unos bolsillitos ocultos muy monos para que metas algo más si te apetece. Pero yo te recomiendo… de estos." Afirmó sacándose unas pequeñas cápsulas de sus botas, atadas con una cartuchera en miniatura a su muslo. "Rojas para paralizar, azules para aturdir sentidos y las negras son veneno, así que cuidado que con que lo toques el contenido puedes acabar mal. Para romper esas te recomiendo que uses un par de estos." Añadió pasándole un par de guantes de cuero de la caja. "Le dejarás a algún caballero sin guantes, pero tú vas a manejar venenos trasmisibles por la piel y ellos no. Lo que sí te recomiendo es que antes de echarles el veneno, les dañes un poco la piel, a una gota de sangre que les saques será suficiente para que se les cuele hasta la sangre."
"Bienvenidos al universo alternativo de la señorita Lili." Murmuré mientras Fang decía algo de que estaba asustando a Aimée y los hermanos de esta se quedaban un poco alucinados de verla sacar cosas de sitios que ni habían previsto que podría llevar nada. "Eh, Lili. Déjalo ya u hoy no cogeremos ni un solo daimon."
"Primero hay que pasar por el lugar de los hechos y rastrear un poco." Nos dijo.
(Salto espacio temporal)
"El rastro nuestro se pierde en un almacén." Oímos decir a Cherif que iba con Quinn.
"Sí, el nuestro se pierde en un cementerio." Afirmó Fang que iba con Aimée.
"El nuestro también." Afirmó Dev con Remi.
"Yo no puedo ir allí." Les dijo Lili por el comunicador. "Pero he encontrado un rubito bastante interesante acompañado por unas mujeres. Y me parece que van a una fiesta de rubitos y acompañantes, no sé si me entendéis."
"Una cena daimon." Afirmó Vane mirándome. "Vamos para allí."
"Vale, pero no os acerquéis demasiado." Afirmó.
Localizarnos entre nosotros era sencillo, en el equipo nuevo entraba una especie de GPS por equipos donde cada uno tenía un puntito, en todos los casos había dos juntos salvo para Lili que estaba sola cerca de Vane y yo, para que si pasaba algo como esto, pudieramos ir a apoyarla en cuestión de dos minutos o así.
Y para cuando llegamos donde se suponía que estaba, nos encontramos con que no estaba.
"¿Lili?" La llamé por el comunicador.
"Caballeros…" Nos dijo una voz desde atrás antes de encontrarnos rodeados de tipos altos y rubios.
"Eh, nada de tocarles un pelo, o ellas sufrirán." Dijo Lili.
"Son solo incordios." Dijo uno.
"Juro que lo haré." Dijo Lili. "Y ellos valen más con vida. Si desaparecen, él les buscará."
"No me fio de ella." Dijo otro a uno que parecía el que todos miraban esperando una orden.
"Está bien." Afirmó el tipo. "Reducirlos, pero que queden vivos."
"Lili, qué haces." Le dijo Vane antes de que comenzara la pelea que duró nada porque alguien nos golpeó en plena nuca con algo contundente que nos dejó atontados.
"Nunca envíes a una mujer a hacer el trabajo de un hombre…" Dijo una voz. "Se me acaba la paciencia. ¿Y mi presa?"
"Paciencia…" Dijo Lili. "Vendrá. Ahora tenéis cuatro presas, aunque esté en el filo de la navaja aún soy una cazadora, vendrá por mí. Y aunque no fuera así, ellos dos son aliados que están fuera del grupo, por nada del mundo dejaría que les pasara nada a ellos."
"Eh, tenemos compañía." Dijo otro daimon.
"Dijiste que solo estos." Dijo otro mirando a Lili.
"Sí, bueno, hay un grupo de colaboradores." Afirmó ella. "Pero son inofensivos. Bastará con un poco de teatro para que persigan a alguien hasta la otra punta de la ciudad."
"Comienzo a cansarme de tus técnicas suaves para no causar víctimas innecesarias." Afirmó el doble de Aqueron con los brazos cruzados. "Tú tienes todo lo que quieres y en cambio, nosotros, no tenemos nada más que aire a cambio."
"Paciencia." Le dijo Lili. "Hay que besar muchos sapos antes de encontrar al príncipe azul. Ash no es ningún tonto, hay que tejer una red alejada de él para poco a poco ir acercándose de forma que para cuando quiera huir no tenga hueco posible por el que pasar."
"Por tu bien más te vale que aparezca." Le dijo el tipo. "Porque se te acaba el tiempo."
"Si no aparece esta noche, te aseguro que aparecerá mañana por la noche." Le contestó. "Y hasta entonces, necesitamos a estos rehénes vivos."
(Salto espacio temporal)
"Hay que ir yéndose." Dijo Lili mientras comenzaba a salir los primeros anuncios de que pronto saldría el sol.
"¿Por qué hay que irse ya?" Dijo uno de los daimons que había.
"Porque en cinco minutos saldrá el sol, necesitamos refugio del sol." Afirmó. "Y lejos de los cementerios. Lo de camuflaros en ellos está muy bien para burlarnos, pero no todos son cazadores ahora."
"Los cazadores no nos buscarán a la luz del día." Afirmó uno.
"No todos los que os buscan son cazadores oscuros, algunos tienen alma, saldaron su deuda y son libres aunque trabajen en ocasiones para Partenopaeo." Les dijo. "Y ellos no dejarán de buscarnos aunque sea de día. Necesitamos un sitio oscuro donde no entre el sol, que pueda aguantar los envistes de los presos en el improbable caso de que pudieran soltarse."
"Podríamos usar un almacén." Dijo uno. "O escondernos en una madriguera."
"No puedo pasar a una." Dijo Lili con ironía en la voz. "Me juego el cuello confiando en vosotros para no matarme, y todos sabemos que si toco a uno de vosotros allí, el resto de madriguera se lanzará sobre mí."
"¿Y qué tal en este sitio?" Dijo otro. "Es oscuro, protegido… y dudo mucho que nadie quiera entrar allí."
"¿Habrá fantasmas?" Preguntó Lili.
"No, aunque la mayoría de gente pensará que sí." Afirmó el tipo divertido.
"Vale, pues vamos allá." Afirmó Lili.
(Salto espacio temporal)
(Voz de Aimée)
"Lili, Vane, Fang, Fury. ¿Me oís?" Decía Cherif. "Contestad."
Llevábamos horas intentando contactar con ellos, habíamos perdido la conexión con ellos hacía demasiado tiempo, nos habíamos dado cuenta porque Fang solía hablar aunque fuesen chistes por la línea y de pronto había pasado demasiado tiempo sin decir nada.
"Está amaneciendo." Observó Dev preocupado. "Tienen que haber ido a buscar un lugar para esconderse."
"Amanda." Afirmé. "Ella es una bruja, podría localizarlos."
"Puestos en eso, Aqueron es lo más parecido a un dios que hay sin serlo." Afirmó Remi. "Y seguro que quiere encontrarlos aunque sea para preguntar qué pasó."
"Deben haber buscado un refugio." Afirmó Dev. "Si es cierto que Lili ya no puede salir al sol, Fury seguramente haya buscado un refugio donde no de la luz del sol directamente para todos. Y probablemente Vane y Fang hayan ido con ellos como protección."
Sonaba a algo razonable, sin embargo no me calmó lo más mínimo.
"Voy a buscarles." Afirmé.
"Aimée." Me dijo Cherif cogiéndome del brazo para retenerme. "Vamos a llamar a Ash, él sabrá qué hacer."
(Salto espacio temporal)
(Voz de Ash)
"Tranquilos, seguramente estén bien, en algún lugar… pero vivos." Les dije a los Peltier para calmarles un poco.
"Nosotros podemos buscarles." Afirmó Kirian. "Aún recordamos nuestro entrenamiento de cazadores y a diferencia del resto, nosotros podemos salir a la calle."
"Y también sois mortales." Afirmé.
"Les debemos aún algo a los Kattalakis." Afirmó Talon. "Y no nos cuesta nada buscar un poco."
"Amanda podría ayudarnos a encontrarles con mágia." Afirmó Kirian. "No tendría ni que moverse de casa."
"Está bien." Afirmé cediendo. "Buscarles. Amanda que los intente localizar por métodos mágicos y esotéricos, Kirian y Julian, seréis las bases de estrategia, diréis por dónde buscar. Talon, tú y Dev id en un grupo. No quiero a nadie solo en ningún momento. Llamaré a Valerio para que avise a Tabitha y a ver si puede movilizar a su grupo para que echen una mano."
"¿Y tú?" Me dijo Aimée.
"Voy a hacer una visita." Afirmé. "Pero Simi puede intentar buscarles por sus medios, si quiere."
"Simi quiere ayudar a buscar a Lili." Afirmó desde el tatuaje que se había colocado ese día en mi homoplato antes de salir convertida en su forma humana con alas y cuernos rojos.
"Simi, nada de matar a nada ni nadie." Le avisé. "Búscales, y si les encuentras, corre a decírselo a alguien de aquí. Cuando les encontréis, reuniros todos e id a buscarles."
"No están escondiéndose ¿verdad?" Me dijo Kirian en voz baja mientras todos los que estábamos allí se preparaban para la búsqueda.
"Me temo que no." Afirmé casi susurrándole para evitar que Aimée que tenía a su pareja desaparecida se enterara. "Me temo que esto sea algo más grave de lo que parece."
(Salto espacio temporal)
(Voz de Fury)
Hacía horas que estábamos allí, atados en columnas y aguantando el tipo como podíamos. Fang ya se había convertido en lobo hacía un rato, pero Vane y yo no, aunque a mí cada vez me costaba más mantenerme en esa forma.
Debíamos estar en un sótano o algo así, olía a humedad y aunque teníamos los ojos vendados podía 'no ver' que la oscuridad allí era casi total salvo por algún tipo de luz artificial que había cerca.
Y entonces lo noté, un pinchazo en el cuello que me hizo retorcer de furia contra quien quiera que fuese que se me había acercado a traición mascullando palabras dirigidas a esa persona puesto que estába amordazado.
"Cálmate." Oí que me susurraba Lili al oído. "Eso te ayudará a mantenerte, necesito que os quedéis quietitos y calmados para evitar que decidan prescindir de vosotros."
No sé por qué pero oírla me tranquilizó un poco.
"Os he traído algo de comer." Afirmó susurrando de forma que solo si estabas al lado podrías oírla. "Voy a quitaros las mordazas y voy a daros la comida, pero sobre todo no habáis ruido ¿vale?"
Yo asentí, hubiese querido gritarles a esos hijos de puta, pero tan raro como estaba aquello, prefería fiarme de Lili que parecía tener la sarten por el mango.
Y segundos después, noté cómo la mordaza se aflojaba y me la dejaban en el cuello para paladear por fin algo diferente a aquel trapo seco.
"Shhh…" Me dijo Lili. "Aquí tienes, no es mucho, pero servirá para manteneros con energía." Afirmó poniéndome algo contra el labio de abajo.
"¿Qué es?" Le pregunté al morderlo y saberme a nueces y manzana.
"Es una barrita energética." Susurró. "Os mantendrá con energía, pero necesito que estéis calmados y confiéis en mí aunque no parezca demasiado de fiar ahora mismo."
"¿Conoces a estos tipos?" Le preguntó Vane susurrando y como si tuviera algo en la boca también por lo que deduje que nos estaba dando de comer a ambos a la vez.
"No, pero conozco a quien tiene sus correas." Afirmó. "Y creerme, estoy haciendo un esfuerzo sobrehumano para no matarles y cargarme todo."
"¿Te das cuenta que ahora mismo no pareces demasiado de fiar?" Le dije.
"De momento no habéis muerto, y os estoy dando comida ¿no?" Nos dijo suavemente. "Daros prisa, volverán en cualquier momento, solo les he separado un poco para que me buscasen una bolsa de sangre de trasfusiones."
"Lili." La llamé para inclinar el cuello con un giro indicándole que podía alimentarse de mí.
"Ahora mismo necesitas toda tu fuerza." Me dijo sin moverse un pelo.
"Ya, pero estoy atado, tú necesitas estar en plena forma y llevas días sin comer." Le dije. "Yo podría estar aquí días todavía hasta que vengan por nosotros."
"Esta noche." Afirmó. "Esta noche acabará todo, lo prometo."
Sonaba peor que mal, pero no tenía motivos para desconfiar de su palabra.
"De todas formas, insisto." Afirmé.
"¿Qué pasa?" Me dijo Vane.
"Lili necesita alimentarse." Le dije. "Pero se niega a hacerlo porque afirma que necesito mi fuerza entera."
"Toma un sorbo de cada uno." Le dijo tras unos segundos de dudar. "Con un sorbo de cada uno de los tres será suficiente ¿no?"
"Hace unas semanas que solo puedo tomar mi alimento de tu hermano." Le dijo. "Cuando intento hacerlo de otro, la sangre se evapora antes de que pueda consumirla o símplemente no sale."
"Entonces tómala toda de mí." Le dije. "Pero rápido, vendrán dentro de poco."
La sentí dudar un poco, pero finalmente suspiró.
"Llevo días sin probar bocado de esto." Afirmó. "Y voy a necesitar la fuerza que me den por poca que sea."
"Entonces utilizame." Le susurré. "Porque no dudes que si yo estuviera en tu lugar, no tendría piedad de unos prisioneros de guerra."
Sonó exactamente como había previsto que lo haría, y creo que eso fue la gota final que colmó el vaso porque de pronto noté cómo me ponían la mordaza de nuevo justo antes de notar un tacto suave en el cuello seguido en centésimas de segundo de un dolor punzante al ser mordido directamente sobre la carótida.
De pronto noté muchas cosas, noté miedo, temor, dolor… muchísimo dolor, pero no por tener algo clavado, no; este dolor era totalmente ajeno al físico, era un dolor en lo profundo de mi ser, como si mi corazón estuviese lleno de tinieblas y hubiera veneno en ellas, un veneno que no sabía de dónde venía, y luego… luego había un puntito de luz, temblorosa y suave que poco a poco iba llenando de luz y calor mi corazón. Entonces comencé a ver cosas, me vi a mí, al principio con recelo y luego, poco a poco iba cambiando a algo que parecía bajar mis defensas hacia mí mismo.
Entonces comprendí que no era nada mío, sino de Lili. Por algún motivo me estaba sincronizando con ella y podía ver lo que ella tenía dentro.
Hasta que paró todo, noté el dolor en el mordisco que lamió como si fuese un cachorro antes de separarse de mí.
"Gracias…" Susurró antes de que se abriese la puerta de nuevo.
"¿Qué estabas haciendo?" Le dijo una voz grave.
"Torturando un poco a los prisioneros." Afirmó. "Me aburro un poco."
"El griego quiere verte." Le dijo para sonreír con ironía. "Y no está nada contento."
"Creo que puedo hacerme cargo." Le contestó ella antes de darnos una patada a ambos e irse.
(Salto espacio temporal)
(Voz de Ash)
"Están aquí." Afirmó Cherif señalando un almacén portuario.
"Acero, esto no pinta bien." Afirmó Talon. "Los espíritus no pueden pasar."
"No sé por qué me da que quien sea que secuestrara a ese grupo, sabía que vendríamos por ellos y les encontraríamos." Me dijo Kirian.
"Aqueron, ahora qué." Me dijo Alexión.
"Haz lo que debas hacer." Le susurré. "Pero juzga con conciencia."
"Sí." Afirmó antes de perderse en las sombras.
"Listos." Afirmé. "Preparados para enfrentaros a lo que haya."
"Con uñas y dientes." Afirmaron los Peltier.
(Salto espacio temporal)
(Voz de Vane)
"Fury." Le llamé cuando comenzaron los ruidos fuertes.
"Sea lo que sea, comienza." Afirmó susurrando sin moverse tampoco.
"¿Y a mí qué?" Susurró Fang. "¿Qué me zurzan? Pues estoy bien, pero gracias por NO preguntar."
"Fang, cierra el hocico, esto es serio." Le dije.
"Lo que es serio es que tenemos que salir de aquí." Dijo Fury. "Y yo no pienso dejar a Lili a merced de quien sea que nos haya cogido aquí."
"Creo que Lili está aliada con quien sea que nos tiene aquí." Le susurré.
