hola de nuevo, por suerte para todos me ha dado por escribir rapido asi que aqui teneis el cap siguiente, espero os guste, y recordad que este se desarrolla en el mismo dia solo que a diferentes horas. PD los rw me animan mucho a continuar rapido asi que muchas gracias a las que os molestais en comentar.
vamos con los agradecimientos; mayeli85 en este tendras un poquito de todo o eso quiero pensar XD,kykyo-chan Regina es algo dificil,Natalia Swan-Mills me hicistes reir mucho con lo de mi gramatica, XD conste que este cap tiene mas paginas de hecho conte hasta nueve paginitas en word,15marday pues es que no se puede poner siempre de mala a cora XD,CharlieKM me fascino tu rw realmente has abordado todo lo que esta sucediendo en los cap, es importante ver como te quedas con cada detalle, tengo que decirte que TODO en esta historia esta ligado o practicamente todo, hay personajes que creo os sorprenderan por la conexion que tienen, lo segundo si emma tiene un gusto de terror simplon XD, jaja lo Slytherin me mato, los miedos de emma tienen una razon de ser, y si has acertado en tu sospecha falta todavia pasado por ver que esta ligado, me temo que graham seguira por aqui porque es importante para el pasado,que bien que te guste las introducciones y las conclusiones son las partes que mas borro y re escribo hasta que queden a mi gusto lo ideal y lo que busca cualquiera que escribe algo aunque sea algo tan ligerito como un fic es que los lectores se encariñen con los personajes sino principales, los secundarios al menos, no creo que haga una obra maestra con lo que escribo pero es agradable ver que te gusta tanto ,begobeni12 muy cierto lo hice con ese fin, que se entienda a Regina, que no es un personaje que un dia de pronto tuvo dudas, y porque de ese miedo de resultar siendo lesbiana, quería que fuera esclarecedor,Ruth maria tampoco hay que ser radicales no diria que regina tenia inclinaciones severas por las mujeres, los niños son crueles, es una razon mas a su rechazo por la otra acera.
Capítulo 37
Todos seguimos un guion escrito con una tinta invisible, somos la descripción vacua de un mal escritor que explica nuestras acciones con pequeños flash back en algún punto de la historia.
Tal vez el escritor sea el auténtico criminal, aunque siendo francos somos nosotros los que permitimos que de nuestros labios salgan, las palabras más paralizadoras. Desde el momento en que decimos, que no podemos hacer algo, admitimos una derrota sin haberlo intentado con uñas y dientes, porque los pretextos nos dan un escudo, hacemos que lo malo que ha pasado nos permita ser como somos, unos auténticos temerosos o lo comúnmente conocido como unos caguetas de manual.
La pregunta que muchas veces nos pasa por la cabeza es, ¿somos páginas en blanco o una obra ya concluida condenada a repetir sus errores cada vez que el lector desee leer de nuevo nuestra triste vida?, para este interrogante, por desgracia no hay fórmula exacta que nos revele la situación específica en la que estamos.
- ¡no puedo dormir! - murmuraba Regina dando vueltas en su cama, después de tres horas tratando de quedarse dormida, había optado por asfixiarse con la almohada poniéndola encima de su cara y apretándola, pronto se cansó de esto y tomo una bocanada rápida de aire. -odio no poder dormirme- se quejó dándole un golpe al colchón momentos antes de ponerse en pie y tomar su móvil entre sus manos.
Regina: ¿sí odias los ascensores como es que te subes conmigo?
Escribió nerviosa después de su mala noche.
S.A.: cuento hasta diez y empiezo a hablar, además la perspectiva de no verte es suficiente aliciente para que me anime a saltar, así que me sacrifico.
La morena no pudo evitar reír ante los comentarios de Emma.
Regina: ¿cómo es que sigues despierta tan tarde?
S.A.: ¿quién te dice que estaba despierta?
Regina: ¿te he despertado entonces?
S.A.: pues son las cuatro de la mañana, yo a esta hora soy prácticamente un koala.
Regina: idiota.
La morena volvió a acostarse sin taparse con las sabanas.
El móvil vibro, la morena suspiro al ver el nombre de S.A. como llamada entrante.
-hola de nuevo, ¿no puedes dormir? - pregunto una somnolienta Emma
- ¿tú que crees? - resoplo.
-siempre tan tierna. – murmuro con ironía la rubia dando una vuelta en su cama, ruido que pudo escuchar la morena.
-sigue durmiendo- recomendó la morena.
-como dormir, sí sé que tienes el peor de los males del mundo- comento
- ¿y es? - Regina no pudo evitar arrugar su frente ante el comentario.
-la horr-un bostezo hizo hacer una pausa- horrorosa vigilia –
-una forma delicada de nombrarla. -
-así la espanto, dime que es lo que no te deja dormir- pidió.
- ¿tú qué crees? -
- ¿una mosca?, ¿un grillo? - enumero las posibilidades
- ¿vas en serio? - hablo con tono lastimero. -probablemente sea similar a una mosca. - cuchicheo.
De pronto escucho un zumbido o algo que pretendía serlo salir del móvil, era Emma haciendo su mejor imitación de mosca.
- ¿así que te haces la tonta? - pregunto de nuevo la morena.
-no sé de qué me hablas, hay gente que ronca yo zumbo.- dijo alegre.
La morena no pudo evitar reír en alto.
- ¿zumbo?- volvía a reírse ante semejante locura.
-que puedo decir, lo mejor que tiene las moscas es que son persistentes-
-eso no puedo desmentirlo-
Regina no puedo evitar un síntoma de cansancio que la llego a sorprender, su sueño había vuelto.
-creo ya regreso Morfeo a tu vida- agrego complacida Emma
-narcisista- protesto.
-no por favor, soy la diosa del sueño, una divinidad-manifestó. - descansa Regi, seguro la mosca se portará bien-
- ¿segura? -
-por supuesto, controlara sus picoteos-
-es bueno saberlo-
Poco después el sueño la llevo consigo a ambas con una sonrisa en el rostro, Regina no entendía como después de tres horas tratando de dormirse hablar un rato con Emma, tranquilizaba sus dudas. Lo peor es que no habían hablado del tema, todo había sido tocado de manera superficial como si temieran ambas romper ese beso, poniendo palabras que lo único que harían seria causar daños, o al menos eso opinaba la morena.
En un piso de la ciudad horas antes se escuchaba los gritos de dos jóvenes que querían ser cantantes.
- Kiss me, out of the bearded barley, Nightly, beside the green, green grass. Swing, swing, swing the spinning step – cantaba la pelirroja.
(Bésame, fuera del desafío,De noche, al lado del verde, verde césped,Gira, gira, gira el paso giratorio)
- You wear those shoes and I will wear that dress. (Tu usa esos zapatos y yo usaré ese vestido)- añadió la rubia siguiendo la canción de su acompañante.
Así habían pasado toda la noche cantando, la rubia estaba casi afónica, sobre todo después de cantar con Ruby "Cant take my eyes off you" habia sido una maratón de canciones, después de estar casi una hora y media cantando, y quedarse casi sin voz habían decidido sentarse en el sillón casi agotadas..
-ha sido genial- aseguraba Kat.
-ya te digo, me cuesta hasta hablar- sonrió- espérame aquí, te preparare algo- guiño un ojo ante la mirada asustada de su compañera- juro que no tendrá alcohol. -
-mejor porque tengo el hígado peleón- comento feliz.
-me lo imagino, bebimos hasta el agua de los floreros-
-por suerte no nos dio por el retrete-
-calla, calla no nos retes- se burló la pelirroja.
Antes de irse hacia la cocina puso música.
- ¿Sinatra? - adivino la rubia.
-culpable, es lo poco que me dejo mi madre- hablo antes de meterse en la cocina.
La rubia escucho un ruido similar al de una batidora o al menos eso paso por su cabeza. Unos minutos después salía la pelirroja de ojos azules con dos vasos.
-es mi especialidad-
-curioso que sea una bebida- comento a forma de reproche.
-que quieres, soy todo un estuche de monerías. -
La rubia llevo aquel liquido rosa a sus labios y se sorprendió al notar el sabor de un gran batido de fresa.
-wow, esta de muerte, sí que eres un muy buen estuche-
Estaban una al lado de la otra bebiendo de aquel recipiente, mientras sonaba "Come Fly With Me".
-¡see!- decía la pelirroja con un su característico estado de ánimo.
-mmm-murmuraba mientras saboreaba aquel líquido. - antes has hablado de tu madre, ¿falleció? - supuso, aunque la negativa de la pelirroja la tomó por sorpresa.
-mi abuela asegura que falleció, un accidente de moto, o eso me dijo. -
- ¿entonces? - se vio sacudida por querer conocer más de esa joven que parecía siempre tan optimista.
- ¿es bueno que inspire tu interés? - pregunto antes levantar una de sus cejas.
-claro que sí, eso es que me gustas ¿no? -
La pelirroja asintió.
-la verdad es que me abandono, me tuvo demasiado joven o al menos esa era una de sus tantas razones por haberme dejado en la estacada, esas cartas las escondió mi abuela, supongo que con la idea de decirme la verdad en algún momento. -
- ¿lo hizo? -
-no, no lo ha hecho, y supongo no lo hará-
- ¿por qué? -
-a veces conocer la verdad es desgarrador, para mi lo fue, seguro quiere evitarme eso, aunque ya es tarde-
- ¿y no le has dicho que lo sabes? -
La pelirroja volvió a sonreír y negó con un movimiento de cabeza.
- ¿para qué?, con lo mucho que se ha esforzado tratando de que no me falte nada, y lo imaginativa que se puso con el fallecimiento de su hija, supongo que una parte de ella ha llegado a creérselo porque la verdad es que lleva muchos años sin verla y supongo que, sin hablar también, ¿y tú qué? -
-yo fantástica, mírame-dijo señalándose.
-ya no te hagas de rogar, y dime algo de tu familia-
- ¡oh no! he caído en un quid pro quo, eres muy buena- alago la joven poniendo una mano en la rodilla de la pelirroja.
-ni con tu mano ahí te salvaras de esta, burguesita- bromeo.
-jo, había que intentarlo ¿no? -
-sin duda, ha sido una táctica femenina genuina- comento posando su mano encima de esa que estaba en su rodilla.
-pues no hay nada interesante que contar, mi madre siempre está volviéndome loca con la típica pregunta que hace que quieras quitarte los ovarios y donarlos a la ciencia-
- ¿y es? - después de preguntar no pudo contener su risa.
- ¿para cuándo hijos? A lo que yo respondo: sí ni tengo pareja como quieres nietos, ¿que soy la virgen maría? -
-seré el espíritu santo que necesitas- se mofo la pelirroja.
-cruel- protesto alejando su mano de la mujer. – y bueno ese es mi día a día con mi señora madre, mi padre es lo que se dice un auténtico…-
- ¿encanto? -
-capullo- la pelirroja abrió los ojos- lleva diciéndome tanto tiempo lo que no puedo o más bien no debo hacer que hace que quiera lanzarle un escupitajo desde un coche en marcha- se rio.
-que grafica para ser una señorita – murmuro haciendo que la rubia enrojeciera. - tranquila que eso me gusta más-
-en fin, creo que mi familia es la típica que solo quieres ver una vez al año y porque así no hace daño-
-brindemos por los padres acosadores y por las abandonadoras- pidió la pelirroja.
La rubia acepto tal petición sin poder resistirse a seguir observando esa alegría que no perdía Ruby, era realmente especial o eso sentía cada segundo que pasaba a su lado, era una persona positiva, haciendo memoria no recordaba haber conocido a nadie así en su vida.
-si me sigues mirando así, me olvidare de prudencia y te besare- amenazo antes de dejar el vaso ya vacío sobre la mesa que había enfrente de ellas.
-encima piensas en otra- bromeo también depositando su vaso justo al lado del de la otra joven.
No le dio tiempo para resistirse Ruby ya se había apoderado de sus labios y agarrado su cuello con su mano izquierda.
Alejo sus labios de Kat lentamente no sin antes pasar su lengua por el superior de ella.
-necesitaba besarte desde ayer-
Katherine no pudo resistir más tiempo esa atmósfera, así que cedió, ahora fue ella quien tomo la iniciativa, pegando sus labios a los de la pelirroja, cuando abrió los ojos para separarse, después de aquella lucha intensa, ella estaba a horcajadas sobre la mujer, en aquel sillón.
-eres una tentación- susurro Ruby antes de que Katherine cerrara de nuevo sus ojos para volver a besarla.
El beso se alargó más de lo esperado, o tal vez se paró el tiempo, quizás un complejo proceso en el espacio había detenido ese instante solo para ella, porque los besos no paraban, sus lenguas se habían encontrado y parecían no estar dispuestas a separarse de nuevo, las manos de Ruby vagaron por la espalda de aquella atractiva mujer que hacía que realmente sintiera deseos nunca antes explorados, al menos no por ella.
Las manos de Ruby siguieron un camino descendente hasta llegar a la cadera de la mujer, hizo un movimiento circular segundos antes de subir la camisa para tener contacto directo con aquella calurosa piel que lograba excitarla.
-con calma- logro decir Ruby al separarse muy poco de esos posesivos labios. - tu querías ir con calma- suspiro entre resignada y frustrada.
La rubia agarro fuertemente con su mano derecha la barbilla de la pelirroja con la finalidad de que no apartara la mirada de sus ojos.
-si lo dije- confeso volviendo a dejar un beso ligero en los labios de la mujer que estaba debajo.
- ¿entonces? - cuestiono con los ojos aun cerrados
-Ruby haces que no me importe el ritmo de lo que sea que trate todo esto- comento señalando- puede que esto sea pasajero-esto lo dijo tocándole el cuello con su mano libre-, lo único que se claro es que quiero tenerte hoy, mejor ahora- volvía besarla.
No había tiempo de pensarlo mucho, cuando la rubia quiso protestar ante el pequeño uso de la fuerza por Ruby para apartarla y ponerla al lado de ella, para poder levantarse de aquel sofá.
-vamos- dijo tendiéndole la mano a la rubia.
- ¿dónde? - dudo Katherine.
-a mi cuarto, obviamente- sonrió antes de agacharse un poco para besar de nuevo esos preciosos labios rosados, tiro de su brazo con delicadeza, pero para su sorpresa, la rubia había vuelto a adueñarse de su boca, con una pasión renovada.
-llévame- pidió todavía pegada a la otra.
Los besos siguieron con una insistencia por parte de ambas, estaban chocando con casi todo lo que había en aquel pequeño piso.
-se supone que me llevas- protesto la rubia apoyada en uno de los muebles de aquel lugar.
-trato, pero si eres revoltosa no me concentro- mordió el labio inferior de la rubia.
Ruby ya estaba subiendo la falda negra de la rubia con su mano derecha, escucho un gemido cuando se atrevió a tocar por encima de la ropa un lugar mas intimo.
-bien- dijo satisfecha jalando ahora a la joven directa a la puerta que llevaba a su habitación.
- ¿bien qué? - pregunto ahora apoyada en la puerta que tanto deseaba abrir.
-estas húmeda- contesto con cierto brillo de euforia en sus ojos.
-espero tu también lo estés, sino me ofenderé- acuso antes de recibir los besos de Ruby en el cuello.
-créeme que lo estoy- aseguro antes de abrir la puerta con su mano izquierda.
Cuando compartes tu cama corres el riego de compartir no solo un arrepentimiento en el más negativo de los panoramas, sino que hay encuentros muy concretos en los que puedes llegar a encontrar una afinidad que nunca creíste posible, y el sexo se vuelve un medio para un fin más allá de lo carnal, no en ese segundo en el que el deseo se materializa por supuesto.
En el segundo que no puedes dejar de pensar en los labios de esa persona, cuando te planteas seriamente volver a repetirlo no solo una vez más, sino muchas, tantas que no puedes poner un número, porque decir uno sería ponerte barreras innecesarias, ¿es deseo?, ¿obsesión?, ¿amor?, puede que las tres juntas se presenten, no necesariamente en ese orden, pero cuando lo hacen, estamos completamente pillados, y no hay fuga posible, porque no hay peor condena que estar lejos de ese nuevo vicio.
Continuara…
