La otra Mujer
Capitulo 37
Bridget
Estoy de nueva cuenta sola en casa de los Spencer, Raymond no ha venido por aquí. A veces he visto que Satsu viene y saca ropa de su habitación en una maleta y la entrega a un chofer porque he estado atenta a su llegada y no le he visto desde hace días, pero si a un chofer de la Editorial. Danielle no se ha parado por aquí (cosa que me hace muy feliz) y de Rei tampoco he tenido noticia alguna, no sé si ellos si pero creo que eso no lo sabré.
Motoki no me ha buscado, no lo juzgo. Debe sentirse molesto conmigo por haberlo engañado, por haberle mentido sobre quién soy pero nada puedo hacer al respecto.
Estoy en la sala leyendo uno de los libros de "La otra Mujer", en éste cuenta la historia de un matrimonio que sobrevivió a una infidelidad y a un hijo de aquella infidelidad ¿se tratará de la historia de mi padre y Rei? ¿finalmente descubrieron que el hijo...hija que ella esperaba era de Damon? ¿cómo habrá reaccionado mi padre? y la pregunta del millón ¿dónde está esa chica?
Si me pongo a sacar cuentas, no debe pasar de los veinte años, lo más lógico es que esté con su madre, pero no es así. Ha sido apenas hasta hace un par de días que me enteré de su existencia ¿o es que jamás existió? ¿y si algo pasó con el embarazo de Rei? ¿y si al final las cosas no llegaron a su término? ¿y si Rei perdió a ese bebé?
No entiendo tantas cosas y ahora no está ella para responderme al menos a medias ninguna de todas esas cosas ¿dónde estará Rei?
Me levanto porque escucho a alguien tocar la puerta del otro lado, abro y es un florista, uno que trae un arreglo que bien podrías manejar hasta Londres sin problema alguno. Es un arreglo con rosas rojas y lirios casa blanca. Lo recibo y pido que lo lleven a la sala. Cuando me quedo sola tomo la tarjeta que cuelga de un costado. La abro
"Te amo y te amaré por siempre. Contra todo, contra todos, contra el mundo..."
Tuyo y solo tuyo:
Darien Spencer
Si. Es bien cierto lo que dice la nota "tuyo y solo tuyo" Para papá no existía nada más fuera de ella. Si hizo todo lo que hizo (que reconozco estuvo mal) solo para poder tener un poquito de paz a su lado, creo que la amaba demasiado. Un amor egoísta, pero amor a fin de cuentas. Lo que recibía Henry, mamá, yo, incluso sus hijos con Rei son solo pequeñas gotas de amor porque la catarata de amor y veneración siempre fue de ella, de "La otra mujer"
La puerta de la casa se abre cuando yo estoy observando la nota y es la voz de Danielle Spencer la que me saca de mis pensamientos.
- ¿qué demonios crees que estás haciendo?
Yo me quedo sorprendida, asustada. Me ha descubierto y no sé que responderle. Ella se acerca a mi lado y me arrebata la nota de entre los dedos.
- Esto no es tuyo- Me reclama.
- Lo siento, Danielle. No fue mi intención. Es solo que...
- Esta nota es para mi madre y tú no tienes ningún derecho a leerla.
- Lo lamento, Danielle.
- ¿de verdad lo sientes, Rini? ¿qué es lo que de verdad sientes? ¿haber aparecido aquí fingiendo ser alguien más solo para alimentar tu morbo? ¿engañar a todos los que te rodean? ¡qué! ¿qué demonios es lo que sientes?- Escupe enfurecida la pelinegra ante mí.
- No lo sé...-Me encojo de hombros perturbada por su tono.
- ¿no lo sabes? ¿qué es lo que no sabes? ¡maldición, Rini! Algo me dijo desde que te conocí que no eras una persona de fiar. Pero eran mi madre y mi hermano los que te defendieron, y los defraudaste ¡cuánto te habrás estado burlando de nosotros!
- ¡Yo no me burlé de ustedes!- le digo en el mismo tono que ella me ha hablado desde que entró a su casa pero sin poder contener las lágrimas, luego me calmo un poco e intento terminar serena mi frase, aunque las lágrimas siguen corriendo por mi rostro- Yo me enteré hace muy poco de su existencia...
- Claro, y quisiste conocer al dragón de siete cabezas ¿no?- Interroga con ironía y con evidente dolor, no lo había notado pero ella también está llorando- ¿a qué has venido, Rini?
- ¡quería saber!- Respondo entre lágrimas.
- ¿qué es lo que querías saber, Rini?- Me pregunta entre furiosa y dolida
- ¡quería conocer los verdaderos motivos de las ausencias de mi padre! ¡quería saber qué era tan fuerte para él como para hacernos a un lado siempre!
- ¿qué?- Reniega Danielle casi al punto de estar indignada- ¿hacerlos a un lado? ¿a quiénes? ¿a tu madre y a ti? Por dios, niña ¡mi padre pasa temporadas enteras en Londres y tienes el cinismo de reclamar más! ¿qué fue? ¿acaso él te mandó para que comprobaras lo poco que nos dedica como familia?
- ¡él no me envió!- Lo defiendo- Yo vine por mi propio pie
En ese momento Raymond aparece por la puerta en compañía de Andy y Sayuri. Los dos se sobresaltan al escuchar mis gritos y los de Danielle
- Claro, y te dio la carta de recomendación porque...
- ¡Yo la falsifiqué!- Termino por confesar mientras Raymond se queda paralizado en la puerta
- ¿qué?- Interviene él con evidente decepción
- mamá siempre ha tenido la sospecha de que papá tenía otra mujer, una amante en Tokio- Explico
- ¡Oka San no es ninguna amante!- Defiende embravecido el pelinegro de ojos amatista, creo que sin querer he ofendido a Rei- Oka-San es el amor de la vida de mi padre
- ¡lo sé!- Grito.
Mi voz deja mudos a ambos hermanos Spencer. Raymond se encoje de hombros y aquella chica de corto cabello azabache me observa con una mirada orgullosa
- Lo he descubierto en este tiempo que he estado en Tokio- Me encojo de hombros- Eso no está en tela de duda. Pero...Si su padre tuviera actitudes extrañas y tuvieran ustedes la oportunidad de descubrir qué es lo que pasa ¿lo harían?
Danielle y Raymond se miran apenados. En aquella extraña manera mantienen una charla de solo miradas, ¿qué se dirán? No lo sé. Solo sé que Raymond baja la cabeza y ella se cruza de brazos; Andy y Sayuri siguen mudos sin saber que hacer.
- Hay que tener confianza en nuestros seres queridos, Rini- Murmura él
- ¿cuál es su coraje, Ray?- Lo ataco directo como un animal herido- ¿qué viniera a romper su mundo perfecto?
- ¡mundo perfecto!- Ríe indignada la frenética Danielle- ¿esto te parece un mundo perfecto, Rini? ¿ves a mi padre por algún sitio? ¡NO! él está en su hogar, en Londres y no con nosotros. Mi madre está quién sabe donde en un ataque de sus nervios por no tener noticias de mi padre y nosotros nos estamos muriendo ¿te parece un mundo perfecto?
- ¡Si!- Digo molesta- ¿sabes lo que es que tu padre no llegue a tu graduación, a tu cumpleaños? Papá se perdió cientos de cosas importantes de nuestras vida. ¡Todas ellas por estar aquí con ustedes!
Danielle se encoje de Hombros y Ray se agacha.
- No lo sabes. No lo sabes porque él siempre ha estado para esos momentos importantes: Navidad, cumpleaños, graduaciones, aniversarios ¡Y cono nosotros no!
- Eso es verdad...-Acepta Danielle apenada- él siempre ha estado para nosotros cuando ha hecho falta, cuando lo hemos necesitado.
- Pues ahora no lo está- Refunfuña Ray con una amargura que me penetra hasta los huesos.
- Ray, es que él...
Mis palabras son interrumpidas por la puerta de la residencia que se abre estrepitosamente, una voz habla.
- ¡Familia, hemos llegado!- Grita una voz femenina entrando con una maleta color violeta a la sala.
Yo me quedo con la boca seca. Es una chica idéntica a Rei pero más joven. Su cabello es largo y sus ojos amatista, es hermosa, pero más que eso...sé quién es.
- Bridget...-Murmuro entre dientes.
- Rini...-Me nombra ella quedándose seria, muy seria y pálida como una pastilla.
- Risa, ¿la conoces?- Interroga el mayor de ellos, ella intercambia su mirada amatista con la de él y asiente- ¿de dónde?
- La conocí en California...-Explico yo- Cuando fue a nuestra casa el verano pasado...
Los dos pelinegro mayores, obviamente los hermanos mayores de Bridget la observan con reproche, ella se encoje de hombros un poco pero en un segundo pone esos ojos atemorizantes que he visto en Rei en el pasado y hace que ellos quiten esa cara de asesinos y pongan en blanco los ojos y recuperen su postura.
- Fui con Otou-San a California el verano pasado.- Les explica con una serenidad que da miedo.
- Se supone que te fuiste a Oxford- Reprende el mayor de ellos.
- Fui. Me instalé pero tenía unos días extra y...fui con papá a California, a la casa de verano- Minimiza esa chica.
- ¡entonces tú sabías que papá tiene otra familia!- Explota Danielle iracunda
- Si. Lo sabía- Acepta sin culpa alguna la chica mientras pone en blanco los ojos.
- ¿por qué no dijiste nunca nada, Risa?- Reprende serio el primogénito de mi padre.
- ¿por qué nos dejaste parecer unos completos idiotas?-Se indigna en un tono más atemorizante la esposa de Andy Hansford.
- Porque ustedes dos lo son- Responde con una tranquilidad bárbara la menor ellos, luego camina a la mesita ratona y se sirve un poco de limonada para dar un breve trago- Refrescante...
- ¡Bridget!- Regaña Danielle con desesperación
- ¿esperaban que se los dijera? ¡por favor! Ustedes dos son unos cabeza dura que no pueden ver más allá de sus narices y obviamente no era yo quien debía decírselo a oka-San, era Otou san el indicado.
- Nos traicionaste, Bridget- Se duele la de ojos azules.
- Me decepcionas, Risa...-Dice Raymond con la misma voz que alguna vez escuché de mi padre cuando perdí el ciclo escolar- No esperaba eso de tí.
Raymond da media vuelta y toma la mano de Sayuri que lo observa sin saber qué hacer, cómo consolar a Ray que evidentemente luce abatido, desecho, ambos caminan a la puerta.
- Ray, ¿a dónde vas?- Le pregunta Bridget preocupada
- Estoy demasiado molesto y decepcionado, Risa. No sé cómo reaccionar ante ti y será mejor enfriar mi cabeza- Responde su hermano mayor y sale de casa con Sayuri de la mano.
- Andy, nosotros también nos vamos- Indica con voz autoritaria la joven señora Hansford, él asiente y camina hacia ella.
- ¿tú también te vas?- Se encoje de hombros la más pequeña de los Spencer.
- Si, Bridget. No sé por qué, pero en ésta casa siento que cualquiera puede apuñalarme por la espalda...
Bridget está a punto de decir algo pero se calla. Conoce a sus hermanos y creo que elije darles su espacio. Ambos están más que enojados dolidos. Yo siento mi corazón quebrarse en pequeños cachitos. Acabo de presenciar una discusión entre hermanos que debería de odiar, pero me duele. Me duele saber al nivel que llega todo esto.
- ¿qué haces aquí, Rini?-Me interroga cuando nos quedamos solas para sentarse en el sofá y tomar un par de galletas de la mesa y darle a una un mordisco.
- Lo mismo que hacías el verano pasado en california, Bridget. Investigar...- Respondo con recelo
- ah, ya veo.- Me dice con una tranquilidad que me irrita, si alguien sabía toda la verdad o una muy buena parte de ella era ella, Bridget- Pero no sé por qué siento que Otou San no te mandó, Rini. ¿cómo nos descubriste?
- La tarjeta de presentación de Rei- Respondo mientras me dejo caer en el sofá ante ella- La encontré entre las cosas de papá
- Espiando entre las cosas de él querrás decir.
- Si. Por lo visto a mi no me tiene toda esa confianza que a ti evidentemente te tiene, Bridget- Digo con recelo.
- Y por lo visto su falta de confianza era por algo ¿no?- murmura con una mirada triunfal, sigo sintiendo que la odio igual que el día que la conocí. No sé por qué...no, si lo sé. La odio porque evidentemente papá confía en ella más que en mi o en sus otros hijos, porque evidentemente quiere más a ésta chica que a mí, la quiere más de lo que me querrá jamás porque él está muerto.
-No me malentiendas, Rini- Me llama sacándome de mis pensamientos- no es tu presencia lo que me molesta...lo que me molesta del todo- Aclara. La verdad es que con la mirada tranquila que tiene no creí que estuviera molesta- La verdad es que no puedo creer que le dijeras a mis hermanos la verdad, eso fue muy cruel...
Luego niega con la cabeza y palidece, si aun más de lo blanca que ya es
- No le habrás contado nada a Oka-San ¿verdad?- Me pregunta ahora si con tono molesto y los ojos hechos fuego, curiosamente como el significado de su nombre.
- Claro que no, Bridget. Yo no le haría eso a Rei, he aprendido a apreciarla en el tiempo que llevo aquí. Y tampoco les dije nada a Raymond o a Danielle, fue tu hermana la que me descubrió esculcando entre mis cosas- Le pongo en claro.
- Te lo agradezco, Aunque debiste ser más discreta. Es imperdonable que te dejaras descubrir
- No me dejé descubrir. Me descubrieron que es diferente. Tu hermana es una patada en el trasero y no confió en mí desde el primer momento que me vio.
Bridget sonríe e intenta ocultar una risa. Es evidente que le causan gracia mis palabras.
- Si, esa es Dany. Adora dar dolores de cabeza a todos y es bastante aplicada cuando desea descubrir algo. Ella quiso estudiar Arquitectura, la verdad es que yo sigo pensando que debió ser investigadora privada- confiesa divertida esta extraña muchacha que es bastantes años más chica que yo, pero creo que es más madura de cualquiera de los tres.- En fin...Imagino que tu no vas a irte como ellos ¿verdad?
Yo agacho la cabeza. Esas son las últimas palabras que esperaba de ella. En California no la traté muy bien cuando nos conocimos. Luego me encojo de hombros, no sé que decirle.
- Si, claro. Te irías si tuvieras a donde ir. Pero no lo tienes...Así que imagino que te veré aquí más tarde. Iré a mi habitación a dormir un poco, el Jet Lag me mata- Me explica como si me importara- ¡Satsu!
Casi al instante aparece aquella mujer de ojos obscuros y cabello negro. Satsu me ha evitado en los últimos días. Me ha evitado a toda costa y siempre encuentro mi comida y mi ropa limpia, más no a ella. La he llamado pero jamás aparece y ahora, con la suave llamada de ella aparece así, sin más ni más y evidentemente emocionada.
- ¡señorita Risa!- La llama contenta esa mujer que solo me regala una mirada recelosa y corre a abrazar a la chica de ojos amatista.
- Solo Risa, Satsu. Por favor. Me has visto crecer ¿no puedes llamarme solo "Risa" "Bridget" "Briss" "niña linda"? No sé...algo, ¡pero no "señorita Risa"! Sabes que lo odio- Regaña sin dejar de reír la chica.
- Lo siento, pero es que a mí me gusta llamarla así- Se encoje de hombros la mayor.
- Ay Satsu. ¿qué vamos a hacer contigo? Mira...Vengo muerta ¿por qué no me acompañas a mi habitación, desempacamos...me preparas la tina con ese aceite de lavanda y te cuento como me fue.
- Encantada, Seño...Risa. Llevaré su equipaje- Se apresura a decir la mujer de ojos negros.
Bridget sonríe y niega con la cabeza. Nunca va a cambiarla.
- Nos vemos después, Rini. tenemos mucho que hablar, pero justo ahora no tengo muchas energías y la verdad tampoco ánimos.
Luego se va de la sala llevándose la bandeja de galletas ¡mi bandeja de galletas! y sube las escaleras con Satsu. Ambas ríen mientras desaparecen. Luego las palabras de esa chica vienen a mi mente ¿no tiene muchas energías? Acaba de dar una patada en el trasero al obsesivo de Raymond y a la terca de Danielle y no tiene energías. No quiero saber cuál hubiera sido su suerte si no hubiera viajado por tantas horas y trajera un cambio de horario a cuestas.
No puedo creer que Bridget, la misma Bridget que conocí el verano pasado sea la hija de ella, de "La otra mujer" aunque claro...soy una idiota. Veo la foto de Rei y mi padre sobre la chimenea ¡pero si Bridget es idéntica a Rei! Claro que es su hija, aunque en aquel entonces yo no sabía quién era Rei y me había olvidado totalmente del rostro de ésta chica.
Subo a mi habitación. Ya es tarde y yo también quiero descansar un poco. Esa discusión con Danielle y el enfrentamiento con Risa me han agotado emocionalmente. Ahora pongo seguro a mi puerta y me doy una ducha rápida. cuando me estoy secando el cabello frente al tocador una idea viene a mi mente ¿ será Bridget hija de mi padre igual que Raymond y que Danielle? ¿o será hija de Damon? Bridget es idéntica a su madre ¿pero a mi padre? No tiene sus ojos como Dany o su porte como Raymond ¿quién será el padre de Bridget?
Un morbo insano me posee y me abalanzo sobre la computadora y el diario de Rei. Alguno de ellos debe de contar algo al respecto o al menos eso es lo que espero...
Tokio Invierno de 1994
Un hombre vestido con saco gris y camisa blanca daba vueltas por la habitación. Esa mañana parecía que todo se le estaba escondiendo: la camisa, lo calzoncillos y hasta el peine del cabello que llevaba diez minutos buscando. Unos preciosos ojos amatista lo observaban como felinos dese la comodidad de la cama detrás de él, no pudo evitar reír un poco.
- ¿se burla de mi, Señora Spencer?-se finge ofendido el pelinegro
- Solo lo necesario- se ríe la mujer desde ojos amatista mientras se muerde los labios.
- No me veas así, Rei...o no me hago responsable- Amenaza con voz aterciopelada el hombre inglés.
- ¿verte cómo?- Finge inocencia ella mientras parpadea repetidamente
- Así, justo así- se queja el pelinegro acercándose a Rei mientras ella tira de la solapa del saco y haciéndolo caer sobre la cama.
Las pupilas amatista y zafiro se cruzan por un momento. Ambos sienten la electricidad recorrer sus cuerpos y casi inmediatamente se dejan llevar por sus instintos y se besan, primero suave y luego apasionadamente, hasta que el aire les falta y él se separa un poco.
- Llegaré tarde- Se excusa apenado él maldiciéndose por dentro por no poder quedarse
- No es justo- Reniega Rei sentándose en la cama- ¿por qué tu puedes ir a trabajar y yo no?
Darien ríe divertido mientras encuentra el peine y comienza a acomodar su cabello.
- Amor...-llama cariñosamente el pelinegro luego de peinarse para buscar en el closet- Recuerda que el doctor dijo que debías descansar.
- No me parece justo- Se cruza de brazos la indignada mujer- Que esté embarazada no quiere decir que sea una inútil ¿tengo que recordarte que cuando esperaba a Raymond fui a la escuela hasta el último día de clases? ¡presenté un examen con dolores de parto! Y debo decir que me fue muy bien. Cuando Danielle, fui a trabajar hasta el...
- Hasta el día que ese idiota se estampó contra ustedes- Recuerda dolido el pelinegro.
- Si, eso. Y si hubiera podido...¡juro que me presento a la editorial hasta el último minuto antes de que me haga efecto la epidural!
- No lo dudo, Rei. Pero recuerda que las cosas no son iguales. Éste embarazo es especial y sabes que debes cuidarte más. Tienes la presión bastante alta y eso es peligroso Para Briss y para ti- Explica Darien mientras se coloca una corbata azul en el cuello y luego de hacer un par de intentos termina acercándose a Rei para que lo ayude con el nudo.
Rei lo mira indignada y mientras se incorpora un poco para hacerle el nudo de la corbata, luego tira de la corbata hacia abajo dificultándole la respiración al hombre frente a ella.
- No creo que tenga nada de peligroso ir a sentarme a la oficina a revisar borradores- Se enoja ella, luego, cuando ve ligeramente azul el rostro de Darien termina por soltarlo y el tose para recuperar el habla.
- Querida...-Llama con suavidad el pelinegro- Son órdenes médicas y eso no se debate. Tal vez si estuvieras menos tensa tu presión estaría mejor y el doctor no te hubiera ordenado reposo absoluto.
- No estoy tensa- miente ella.
- Amor, lo estás- explica él de forma cariñosa- Y creo suponer el motivo
Ella desvíala mirada y luce evidentemente nerviosa.
- Creo que debimos hacer la prueba de ADN, el doctor dijo que podía hacerse con...
- No. Por millonésima vez, Rei: NO- Se desespera el de pupilas azules, algo muy poco frecuente en él. Luego se calma un poco viendo la reacción de sorpresa en su mujer- No necesito un estudio para saber que Briss es mi hija. Tampoco lo necesito para amarla, Rei. La amo y es mía, es nuestra. Si lleva o no mi sangre me tiene sin cuidado. Así que por favor deja de preocuparte por tonterías, linda.
- Darien...-Se sorprende la pelinegra. El tema de los análisis de ADN era un tema a discutir frecuentemente desde que Rei supo que estaba embarazada, aun así y a pesar de lo buena y persuasiva que podía ser ella en ese tema no había conseguido mucho, Darien seguía necio referente al tema, no deseaba ningún estudio de ADN.
- No quiero que te preocupes por tonterías, amor. Quiero que descanses, que te relajes y estés cómoda, que no hagas el más mínimo esfuerzo ¿entendido?
- Aunque quisiera hacerlo me sería imposible. Oka San, Satsu y Hotaru no me dejan prácticamente ni bajar escaleras.
Darien asiente orgulloso.
- Y sospecho que tampoco podría ir muy lejos con los escoltas de la puerta. Por cierto ¿no crees que es demasiado? Hace mucho que Il Diavolo murió y ya no hay más peligro. No me gusta tener a media docena de personas vigilándome.
- Ahora que lo dices...-Darien medita por un segundo- No, creo que no es mala idea que se queden vigilando la casa. Si bien ese idiota está muerto ahora, prefiero que se mantengan cuidando, por cualquier cosa.
- Eres un exagerado
- Linda. Me la paso fuera bastante tiempo. Prefiero que tengan quien los proteja cuando estoy de viaje. Ray es aún muy pequeño y en ésta casa viven las mujeres más hermosas de todo Japón, creo que no exagero al cuidarlas tan celosamente.
- Exagerado- Reniega ella cruzándose de brazos.
- Tal vez. Pero prefiero no correr riesgos- Confiesa encogiéndose de hombros él.
- sigo pensando que es injusto que me dejes sola aquí...-Hace un puchero la pelinegra de ojos violeta.
Darien sonríe con ese extraño gesto en el rostro de Rei y se acerca a ella besando su frente.
- Prometo que volveré pronto. Solo voy a esa junta que Andrew no quiso atender él solo y me traigo algo de trabajo para hacerlo desde aquí ¿te parece?- Ella pone los ojos en blanco Resignada pero no convencida- Anda, duerme un poco más. Le pediré a Satsu que te suba el desayuno.
Rei sigue fingiéndose molesta.
- Vamos, amor. Hace frío afuera. Duerme un poco más y cuando despiertes prometo que ya estaré de regreso- Ofrece con voz suave el pelinegro, Rei se acomoda entre las almohadas y los edredones, de verdad hace frío- cómo me gustaría poder quedarme...
- Tendrás que traerme algo para convencerme...-Chantajea Rei mientras bosteza. Lo cierto era que en las últimas semanas era poco o casi nada lo que podía dormir debido a su estado y también un poco a esos demonios que le revoloteaban la cabeza.
- Pensaré en algo, lo prometo- Ofrece él besando la frente pálida de Rei- No tardo, Linda...
- Más te vale- Amenaza ella.
- Por cierto...No creo que te aburras mucho hoy. Me di cuenta anoche que tienes un par de borradores por leer bajo el colchón, creo que eso no es exactamente reposo absoluto.
Rei ríe con aquellas palabras y le lanza uno de los almohadones directamente al rostro y luego de decirle "largo de aquí" él sale entre risas, contagiándole un poco a ella que mira hacia aquella puerta blanca con nostalgia. La hora se acercaba y la verdad era que si estaba nerviosa, mucho. ¿qué pasaría si la pequeña Briss terminaba siendo una Corbel? No...mejor era no pensar en eso, no le hacía nada bien ni a ella ni a la pequeña Bridget...
Su sueño fue interrumpido por una mano suave sobre su frente. Ella reconocía ese toque, no era el de Darien que tenía las manos un poco más ásperas, esas eran unas manos suaves y llenas de amor. No podían ser de nadie más, abriendo los ojos con cuidado confirmó de quién se trataba y sonrió tímidamente.
- Oka San- Llamó ella incorporándose un poco.
- Mi pequeña Rei Chan, te traje el desayuno- Explicó cariñosa la guapa Risa Hino- acomodando un poco el fleco de su hija- Darien acaba de marcar preguntando si estas bien.
- por dios, acaba de irse- Se finge molesta la pelinegra- Es un obsesivo
Risa sonríe y coloca la bandeja del desayuno en las piernas de su hija.
- Tal vez si, pero es que te ama, te ama tanto mi pequeña- Explica la señora Hino- Me hace muy feliz que terminaran resolviendo sus problemas, lo veo muy feliz y a ti también...salvo cuando pones el ceño fruncido como ahora.
Rei desvía la mirada y bebe un poco de su té.
- Rei ¿qué es lo que te tiene tan preocupada, Linda?
- Oka San, no quiero hablar de eso- se encoge de hombros la pelinegra dejando de comer.
- Hija, sé que han pasado muchos años, muchas cosas. Pero tu sigues siendo mi hija y te amo. Me duele saber que hayas confiado más en Gea Spencer que en mi para contármelo...
- Quien...quién te lo...
- Lo escuché. Escuché mientras se lo contabas poco después de que te enteraste que estabas embarazada. He esperado para que lo quieras hablar conmigo pero...Creo que ese momento no llegará
- Oka San...
- Lo entiendo, pero no deja de doler, hija...
- Tenía que ser Gea quien me diera ese consejo, Oka San- Explica Rei armándose valor- Sé que tu me dirías que no me preocupara, que todo estaría bien. Gea conoce perfectamente a Darien, quería la opinión de alguien que lo conociera...
- Alguien que lo conociera tan bien como tu lo conoces, pequeña- termina la frase la madura mujer.
Rei asiente.
- ¿y te dijo algo diferente a lo que yo te he dicho?
La mujer encinta niega con la cabeza aferrándose a su abdomen.
- Hija, busques donde busques la respuesta siempre será la misma. Ese hombre te ama, te adora y tus fantasmas solo son eso: fantasmas.
Risa camina de regreso a la puerta para dejar a solas a su hija, pero la voz de ésta la detiene.
- Tengo miedo, Oka San...-dice casi en un susurro la pelinegra
- Rei...
- Darien dice que no le importa ¿pero y si sí? - Finalmente externa la pelinegra- ¿qué pasará si Briss es idéntica a Damon? ¿podrá Darien vivir con eso? La duda me mata, Oka San...
- Hija...-Regresa sus pasos la señora Hino- No has cambiado en nada..
Rei se extraño al escuchar aquellas palabras de parte de su madre ¿en qué no había cambiado? Ella se sentía tan diferente desde que fue aquella chica de Osaka que escapaba en un tren.
- Siempre esperas lo peor, Rei. De todo, de todos. Y no es de sorprenderse, tu padre murió cuando eras muy pequeña y después de eso las cosas solo empeoraron y empeoraron, la vida fue muy cruel contigo, mi niña- Dice la señora Hino en un tono doloroso- pero también te ha recompensado, te ha recompensado porque te lo mereces, pequeña. Deja de preocuparte, pase lo que pase todo estará bien...
Rei miraba extrañada a su madre. Risa no podía saber si las cosas de verdad estarían bien. Nadie tenía esa posibilidad, de saberlo. Pero extrañamente sus palabras eran un bálsamo para sus heridas, un sedante para sus miedos.
Cuando Risa vio tranquila a su hija la dejó a solas para que meditara todo lo que tenía que meditar. Pero la verdad era que se desesperaba de tanta calma. Ella no estaba acostumbrada a estar tan tranquila, pero el doctor le había ordenado reposo absoluto y todos en esa casa se lo habían tomado muy en serio, empezando por Darien y terminando con sus pequeños demonios que no la dejaban mover un solo dedo y eso estaba a punto de volverla loca. Aunque era más que cierto que no se sentía nada bien. El dolor de cabeza y los mareos eran sus compañeros fieles y los tobillos se le habían hinchado más de lo que alguna vez lo hicieron cuando esperaba a Danielle o a Raymond. Su sueño era mucho y se sentía bastante cansada casi todo el tiempo aunque ni aun con todo eso les daría la razón a ninguno de sus carceleros.
En el British International Bank Darien y Andrew daban un último vistazo a los contratos entre sus manos. Darien lucía preocupado y no prestaba atención alguna a "los pequeños detalles" de sus documentos.
- Darien ¿qué carajos te pasa, amigo?- llama su atención el rubio.
- ¿eh?
- Acabas de reducir nuestra ganancia del 20% al 2% ¿qué te ocurre, hermano?
- Lo siento. Estoy algo distraído
- ¡en serio!- Se burla Andrew- Anda, dime qué ocurre.
- Es Rei...
- ¿Volvió a sentirse mal?- Se preocupa el rubio.
- No, Hansford. No es físico su problema.- Cuenta Darien- La verdad es que Rei sigue terca con eso de hacerle una prueba de ADN a nuestra Briss.
- ¿y tu no quieres?- Arquea la ceja confundido el rubio.
- Claro que no ¿para qué quiero algo así? Briss es mi hija, Hansford. A mi me importa un carajo si lleva mi sangre o la de Mussolini. Pero Rei no piensa lo mismo y tengo la seguridad de que eso es lo que le está provocando tantos problemas.
- Te admiro, Spencer...
- ¿a mi? ¿por qué?- Pregunta confundido el pelinegro.
- Todos pensamos que tomarías la noticia del embarazo de Rei de otra forma- Confiesa el rubio ganándose una mirada confundida de su compinche- No me veas así. Eres el hombre más celoso que conozco y todos supusimos que la mera posibilidad de que Briss sea hija de Damon te volvería loco de celos.
- Damon es un capítulo en nuestras vidas, Andrew. Nada más. La verdad es que por un segundo si me ardió la sangre cuando supe que existía la posibilidad. Pero...luego miré a mi lado y tenía a la mujer más maravillosa del mundo de nuevo a mi lado. La amo, Andrew y no te miento al decirte que también amo a Briss, ella ya tiene mi corazón completo sin importar nada más.
- Waw...- se quedó anonadado el rubio.
- Tu harías lo mismo en mi lugar, Hansford.
El rubio frunció el ceño con la sola posibilidad
- Tal vez, pero me alegra no tener que hacerlo. Te puedo Jurar que mi quinto Mini Andrew que viene en camino tendrá la rubia cabellera de su padre- Cuenta orgulloso el rubio en un tono que hace reír a carcajadas a Darien.
- "¿TU quinto Mini Andrew?" ¿sabías que Makoto también tuvo algo que ver al respecto?- Arquea la ceja el pelinegro
- Si, lo sé. Pero su participación no es tan grande, amigo- Explica el rubio haciendo reír de nueva cuenta al inglés.
- Eres incorregible. Si Makoto te escucha terminarás durmiendo con el perro ¡y tú no tienes perro!
- Mejor que ni lo sepa. Hoy ha amanecido con un humor de los mil diablos y corro el riesgo de que me coma vivo por mis bromas- Se preocupa el rubio.
- Eres incorregible, Hansford
Andrew se encoje de hombros y asiente. Y los dos salen de la oficina para ir a la sala de juntas. En el camino le pide a su secretaria que por nada del mundo los interrumpan. Esa reunión era de suma importancia y no quería tener ningún contratiempo.
Dos horas después salieron de aquella junta que fue exhaustiva. Luego de mucho negociar, ellos terminaron con un acuerdo bastante ventajoso para el British International Bank.
Durante la reunión, Kumiko, la asistente de Andrew intentó interrumpirlos pero el rubio le pidió en todas esas ocasiones que aguardara un poco. Cuando salieron de la junta se dieron cuenta que la insistencia de Kumiko era debido a que se había recibido una llamada de la casa de los Spencer para informar que Rei estaba en el hospital. No está de más decir que Darien se puso como loco con la noticia y que fue Andrew quien tuvo que conducir al centro médico porque su socio estaba hecho una maraña de nervios. El rubio no perdió la oportunidad para bromear al respecto diciendo que parecía primerizo y la verdad era que así se sentía. Los nervios, la emoción y el miedo tomaron posesión de aquel hombre que no fue dueño de sus nervios durante todo el trayecto al hospital, y tampoco lo fue cuando llegaron y le dijeron que Rei estaba en cirugía.
En la sala de espera se encontraban Risa Hino y Makoto Hansford quienes reprendieron a los recién llegados por haberse tardado tanto. Los regaños se enfocaron en el rubio ya que Kumiko fue quien les dijo que Andrew había dado la orden de que no les pasaran llamadas y a pesar de las amenazas de esas dos mujeres no hubo poder humano que hiciera que la pobre asistente los interrumpiera, Andrew podía ser un tipo agradable pero tratándose de trabajo era implacable.
Luego de aquel regaño, el pelinegro logró escabullirse intentando que los doctores lo dejaran entrar al quirófano pero no se lo permitieron. Pidieron informes sobre la salud de Rei pero nadie les dio informes y eso tenía más que nervioso al banquero. Las cosas no habían sido así ni para Raymond ni para Danielle según le había contado la misma Rei. Pero no podían ser iguales, cuando Raymond su embarazo llegó a término y su salud estaba perfecta. Cuando Danielle todo fue tan de repente, tan accidentado, pero según le dijeron las cosas salieron bien, más que eso, Danielle fue desde recién nacida una chica fuerte que se sobreponía a todo. Bridget por otro lado no estaba teniendo el mejor de los inicios. Durante los últimos meses la presión arterial de Rei había subido bastante, tanto que los doctores le exigieron alimentación especial, medicamentos y mucho reposo pero sobre todo tranquilidad, cosa que la pelinegra no había seguido mucho y ahora de repente todo se adelantaba.
Bridget debería de haber nacido a finales de año, pero no fue así. La pequeña había adelantado su llegada casi cuatro semanas y eso no era bueno, no era nada bueno y tenía a todos con el alma en un hilo. Sobre todo al futuro padre que estaba a un paso del colapso nervioso y estuvo así hasta entrada la madrugada cuando el médico de Rei salió a informarles que ella estaba ya fuera de peligro y que ahora eran padres de una pequeña nena que estaba en la incubadora de momento pero de la que auguraban todo saldría bien.
Los Hansford acompañaron al nuevo padre y la nueva abuela al área de incubadoras donde pudieron ver a la pequeña nena a través de un cristal. Jamás sintió Darien tanta impotencia. Moría por tener a esa pequeña entre sus brazos pero no podía, no de momento porque aun era demasiado frágil, demasiado débil.
Luego de ver a la pequeña Risa Bridget fueron a visitar a Rei que aun seguía con algo de los efectos secundarios de la anestesia en su sistema. Apenas y pudo recordar que Andrew y Makoto la felicitaron por su pequeña y que su madre besó su rostro emocionada por la noticia de que su hija y su nieta, la más pequeña estaban bien.
Poco después la enfermera les exigió salir por la hora y el que estuvieran prohibidas las visitas pero Darien no hizo mucho caso al respecto y se quedó sentado en la silla al lado de la cama de su mujer sujetando su mano. Eso fue algo que Rei a pesar de la anestesia no pudo olvidar: el calor de aquella mano callosa sujetando la suya y de cuando en cuando dando pequeños besos de amor en ella y en sus mejillas.
Un par de días después de que Risa Bridget naciera, Rei fue dada de alta, más no así la más pequeña de los Spencer quien tardó un par de semanas en poder salir de esas frías paredes para ir a su hogar.
El día que Rei y Darien volvieron a casa con la pequeña Briss todos esperaban contentos: Los Hansford (todos ellos) Risa, Hotaru, Satsu y los más emocionados: Los pequeños Danielle y Raymond que morían por conocer a esa pequeña princesa de cabellos de noche.
Todos alabaron a esa pequeña niña, tan tranquila y sonriente, muy diferente a Raymond aunque tenía sus ojos, muy diferente a Danielle aunque su rostro era muy parecido. Definitivamente Briss era distinta a sus hermanos y aunque nadie lo comentaba más de uno se preguntaba si eso se debía a la paternidad de la niña, aunque nadie lo dijo en voz alta todos estaban maravillados, sobre todo el pelinegro de ojos azules al que le costaba desprenderse de su pequeña Briss. A él no le importaba en absoluto de esas sospechas eran solo eso o si eran realidad, para él la pequeña Bridget era su hija y la amaba tanto o más que a Danielle o a Raymond.
El invierno llegó junto con la nieve y la navidad se aproximaba. Ese año Michiru y Haruka estaban invitadas a pasar las fiestas junto a los Spencer y los Hansford. Poco o nada era lo que habían tratado Makoto y Michiru, pero bastaba para ellas tener en común la misma mejor amiga para quererse también.
Darien no había querido viajar a Londres y argumentó con su otra familia que había mucho trabajo y le sería imposible tomar un vuelo para estar para las fiestas por lo que Serena viajaría junto con Henry y Rini a California a pasar las fiestas con sus padres en esas recepciones que la señora Serenity Smith adoraba llevar a cabo.
Rei había invitado como cada año a Gea para que pasara las fiestas con ellos, de verdad había aprendido a querer a esa mujer como una madre y la extrañaba bastante desde que había regresado con su esposo al cual prefería no volver a ver en lo que le quedara de vida. No sabía si Gea iría, pero esperaba que así lo hiciera, al menos decía que estaba impaciente por conocer a Briss de la cual tanto Rei, como Darien le habían hablado maravillas.
El día antes de navidad era el día establecido para que Michiru y Haruka llegaran a Tokio. Ni el doctor ni nadie en casa dejó que Rei hacer esfuerzo alguno y menos conducir por lo que fueron Makoto y Andrew los que se ofrecieron a pasar por aquella pareja al aeropuerto. Extrañamente Darien no estaba por ningún sitio pero Rei prefirió no preguntar, el día antes de navidad...seguramente él estaría en algún lugar armando juguetes o alguna sorpresa para Raymond y Danielle quienes a pesar de la insistencia de ella por no hacer aquel día un día de dar regalos, el padre había acabado saliéndose con la suya y convirtiendo ese día en el día de los regalos para ese par que cada año tenían más juguetes de los que pudieran necesitar, incluso más de los que seguramente había en alguna juguetería, pero él se excusaba diciendo que le encantaba ver los rostros de esos dos descubriendo sus juguetes.
Rei se encontraba en la sala con Bridget en los brazos, dormida. Tenía el gesto relajado, era tan diferente a Ray y a Danielle. Danielle era un huracán, lo fue desde el día que nació aunque en un principio atribuyó a la forma tan abrupta de llegar al mundo, luego supo que ese era el carácter de su pequeña pirata y que no tenía nada que ver con su nacimiento o con la formula. Danielle era una chica que jamás tenía paz y la adoraba por eso.
Raymond, aunque siempre más tranquilo que su pequeña hermana tampoco solía irradiar tanta paz. Si, tal vez Ray era un chico tranquilo, pero también lo era de carácter fuerte, era orgulloso como ella, terco aunque analítico como su padre. Pero Briss era diferente, Briss parecía siempre estar en calma, era muy extraño escucharla llorar, era extraño vera intranquila, casi siempre cuando estaba despierta te veía con esos enormes y hermosos ojos amatista y te hacía sentir que todo estaría bien.
- Es hermosa, ¿verdad?- Interrumpe sus pensamientos la voz de Hotaru, su hermana menor
- Si, es bellísima Me recuerda mucho a ti, cuando tenías su edad.- Responde sonriente la señora Spencer mientras mira dormida a la pequeña Briss.
- ¿en verdad?- Se interesa la joven mientras toma asiento junto a su hermana mayor.
- Si, la veo y me recuerda mucho a ti, aunque Risa tiene un apetito feroz- responde sonriente la pelinegra.
- Como su padre- Completa divertida la joven mientras ve que el rostro de su hermana mayor se turba- Lo...siento ¿dije algo malo?
- Nada, nada. Es solo que me hiciste pensar...
- No tiene nada de él, Rei- Dice en un murmullo suponiendo lo que su hermana mayor piensa- No es hija de Damon.
- No podemos saberlo, Hotaru...
- Y si lo fuera...¿eso cambiaría algo?- Interroga directa la hermana menor con seriedad- ¿la querrías menos?
- No, claro que no.
- ¿crees que Darien la quisiera menos si fuera hija de Damon?
- No...no lo creo- susurra ella sorprendida, era la primera vez que lo externaba, pero era sincera al decirlo- Él adora a Briss. Es solo que...
Rei duda. Había mantenido el tema de Damon bajo candado durante todos esos meses.
- Si es hija de Damon...¿no será que tiene derecho a saber de la existencia de Briss?
- No creo que sea una muy buena idea, hermana. No querrás revivir fantasmas. Ustedes apenas y sobrevivieron a ese tropiezo.
- Creo que Damon tiene derecho a saber...
- No tienes la seguridad de que Risa sea hija de Damon.
- No, pero tampoco lo tengo de que no lo sea.
- Rei- Llama con seriedad la menor de las dos hermanas- Buscar a Damon para contarle de Briss es traerlo de regreso a tu vida. Tal vez tu estés ya segura de que no quieres nada con él ¿pero y Damon? ¿y Darien? No creo que sea buena idea abrir ese libro de nuevo.
- Sigo pensando que merece saberlo, Hotaru.
- Creo que si lo haces afectarás en mucho tu matrimonio, hermana. Al menos yo no sé cómo me sentiría si Nakae coexistiera con su ex. Tal vez la mataría lenta y dolorosamente
Rei mira boquiabierta a su hermana. Le hacía estremecer la piel cuando hablaba de muerte con esa seguridad tan atemorizante. Ella había tenido la vida de una persona entre sus manos y no se tomaría tan a la ligera la palabra "matar". Luego una sonrisa y una mueca cubren su cara.
- ¿Nakae? ¿quién es Nakae? Hotaru Tomoe ¿estás saliendo con alguien y no me lo habías contando?
Hotaru se sonroja y luego ríe nerviosa
- Llevamos poco saliendo, Rei.
- Aun así, quiero saberlo todo, Hotaru. ¿dónde lo conociste? ¿a qué se dedica? ¿qué edad tiene?
- Calma, calma- se sorprende la de cabellera corta ante tantas preguntas- Una pregunta a la vez, hermana.
El ruido de la puerta y luego unas voces hicieron salir de su plática a las dos hermanas.
- ¡Hemos llegado, Rei!- grita Makoto desde la puerta mientras azota la puerta, el solo ruido de la castaña hizo saltar a Bridget que comenzó a llorar.
- ¡Makoto!- Regaña Rei- La despertaste
- ¡carajo!- Maldice apenada la de ojos color jade que toma entre sus brazos a la recién nacida intentando calmarla- Lo olvidé
- ¡Rei!- Llama una elegante mujer de cabellos turquesa apareciendo por el pasillo ensartada en un abrigo blanco- Que bella estás.
- ¡Michiru!- Grita emocionada la pelinegra mientras se abraza a "La sirena"- Que gusto que pudieras venir.
- A mi me hace muy feliz verte. Hace tanto que no nos vemos ¿dos, tres años?- Se duele Michiru mientras observa a su pálida amiga- Por dios santo, si ésta nena te dejará en los huesos.
Michiru toma a la pequeña Risa Bridget entre sus brazos para contemplarla más de cerca. A Makoto no le causa mucha gracia tener que desprenderse de su sobrina, pero lo entiende. La "Sirena" mira embelesada a la niña de ojos amatista.
- Rei, es preciosa. Tiene tus ojos...Y una sonrisa tan dulce...Es una pequeña princesa...
- Y seguro la niña más hermosa de todo el mundo, basta y sobra con que sea una Spencer- Interrumpe una voz masculina para algunos desconocida y para otros allí sorprendente.
- ¡Seiya!- nombra Rei incrédula al darse cuenta que en la entrada de la sala se encuentran Gea Spencer, Seiya y Darien que recién llegan. La enfermera Stella no podía faltar tampoco.
- No puedo creer que estén aquí- Se emociona la pelinegra que corre a abrazar a Gea Spencer y luego a Stella y finalmente a Seiya a quien no suelta- Que alegría tenerte en casa, Seiya.
- Bueno, cuñada. Quería darles un gran regalo de navidad ¿y qué mejor que a mí? Explica el delgado pelinegro que abraza con emoción a Rei desde su silla de ruedas-
- Bien, galán. Deja algo para mí- Gruñe Darien, Seiya Ríe.
Rei pone los ojos en blanco y luego abraza efusiva a Darien sin poder ocultar la emoción.
- ¿por qué no me contaste nada?- Le pregunta en voz baja
- Porque queríamos darte una sorpresa. Mamá y Seiya morían por conocer a Briss y como les dije que no podías viajar y mi princesa menos, decidieron venir ellos.
- Seiya ¿estarás bien?- Se preocupa la mujer de ojos amatista
- Si. Bueno...-Duda por un segundo el delgado joven- la verdad es que el doctor dijo que si venía corría el riesgo que quedar paralítico pero...me arriesgaré.
Seiya ríe con sus palabras mientras Gea y Rei lo observan con dolor, solo Darien lo mira con reproche.
- Tú y tus bromas...- Lo regaña el hermano mayor
- ay, vamos. Es un chiste- Se disculpa- Pero no, no pasa nada. Traigo todos mis aparatos conmigo y a mi enfermera favorita. Estaré bien, lo prometo.
Rei respira relajada. Luego los ojos de Gea y Seiya se posan en la pequeña de mameluco lila que está entre las manos de "La sirena". Gea por instinto se dirige a la bebé y la toma entre sus manos. La emoción la invade y sus ojos se ponen cristalinos al contemplar a la pequeña que ya había dejado de llorar y que ahora contemplaba emocionada los ojos azules de su abuela.
- Nuestra pequeña Briss...es tan hermosa- Dice con dificultad la mujer mayor
- Si, hermano. ¿seguro que eres el padre? Briss es demasiado hermosa- Bromea Seiya. Las cejas de Darien se arquean y por un segundo se ve que deja de respirar para luego mirarlo con recelo pero con una sonrisa fingida.
- Idiota.
Seiya Ríe y Darien también. El momento de tensión desaparece y comienzan a charlar sobre sus vuelos. Sobre el clima y sobre todas las trivialidades del mundo. Todos se percatan de que paz era demasiada y cayeron en cuentas de que los pequeños Hansford y Spencer estaban jugando en la planta alta con Satsu y con Risa Hino. Darien se ofreció a subir por ellos.
Todos se instalaron en la sala. Makoto fue a preparar algo de cocoa y Michiru y Rei se acercaron a la cantina para preparar algo más fuerte para la pintora. Los viajes no le agradaban mucho y necesitaba más que una cocoa con malvaviscos para recuperar su tranquilidad.
Cuando se quedaron a solas, aun teniendo a un par de metros a Seiya, Gea, Andrew y Hotaru, Rei se animó a tocar un tema evidente.
- Michiru...
- ¿si?- Interroga la mujer de cabellos de mar mientras se prepara un whisky.
- ¿dónde está Haruka? ¿no vino contigo?
La mujer de cabello corto niega con la cabeza.
- No pudo venir. Un viaje de última hora, amiga. Un amigo suyo murió en un accidente automovilístico en Mónaco y Haruka tuvo que ir. Era uno de sus pocos amigos..-Cuenta con pena la "sirena".
- Que terrible... ¿y era muy joven?
- Si. Bueno...como de la edad de Haruka. Seguro Seiya lo conocía.
- ¿Seiya?- Se extraña la de ojos amatista.
- Si, él. Sus padres son los dueños de la clínica donde me contaste que vive él. No sé si alguna vez te han hablado de él. Era muy guapo, muy buen mozo. Se llamaba Damon Corbel, era muy sexy
- ¡Damon está Muerto!
Continuará...
¡Hola!
Amigos y amigas. Luego de un merecido fin de semana para descansar de mi descanso...Les traigo este capitulito ¿que les parece? ¿gusta? ¿no gusta? Opinen, opinen.
Por cierto les cuento que he estado escribiendo mucho mucho. No les prometo ahora en abril, pero tal vez en mayo tendremos muuucho movimiento de FF para ustedes :D No digo más porque el tiempo es oro y estoy trabajando en un fic...diferente :D
Gracias a todos por sus animos, sus porras y su paciencia
Hasta la proxima :D
