Capítulo 37. La batalla final (2ª parte)
RoboX estaba acumulando energía. Al mismo tiempo, los tres hermanos hicieron aparecer sus instrumentos. La guitarra de Sonic además se volvió dorada
- RoboX va a atacarnos con todo su poder – dijo Sonic –. Debemos cantar nuestra mejor canción
- ¿Crees que esto funcionará? – preguntó Manic
- Recuerda que somos los príncipes de Ericius – dijo Sonia –. Debe funcionar
Los tres empezaron a tocar una melodía. Los demás la escucharon
La justicia
llama y nos grita
que la tiranía se acabó.
Un héroe llega
es tu condena
nuestro momento ya llegó.
Tú engañas a gente sin cesar
pero ahora pagaras
que siempre el bien
deba ganar.
Tú siembras miedo y dolor
sabes como hacer lo peor
yo te cobraré
tiempo de rendirse es.
La justicia
llama y nos grita
que la tiranía se acabo.
Un héroe llega
es tu condena
nuestro momento ya llegó.
La justicia.
Los tres hermanos empezaron a emitir un aura dorada. En cambio RoboX no se alteró con la música.
- ¡No os servirá de nada! – dijo – ¡Os voy a desintegrar con todo mi poder!
Acto seguido lanzó un potente rayo oscuro desde su frente.
- ¡Estamos listos! – dijo Sonic – ¡Adelante!
Los tres lanzaron rayos dorados desde sus instrumentos musicales, uniéndose en uno solo que fue a encontrarse con el de RoboX.
Ambos rayos se colisionaron en un punto, emitiendo un brillo plateado. El rayo de RoboX era más potente, y empezó a hacer retroceder al de los príncipes. La guitarra de Sonic temblaba, y el erizo azul casi no podía sujetarla. Miró a sus hermanos, y ambos tenían expresiones similares a las de Sonic, por lo que pensó que a ambos también les estaba costando mantener la intensidad de su ataque.
El rayo de RoboX seguía ganando terreno. Haría falta un milagro para cambiar las tornas
- ¡Ballesta de fuego de dragón! – gritó de pronto una voz
Un cuarto rayo luminoso, aparecido de repente, vino a reforzar el poder los príncipes. Los instrumentos musicales de los tres hermanos habían dejado de vibrar con tanta intensidad. Entonces los tres miraron la procedencia del misterioso rayo. Al lado de ellos, estaba Zokar, usando a Excalibur para lanzar aquel potente haz de luz.
- ¡Papá! – gritaron Manic y Sonia al unísono
- Siento mucho el retraso, hijos – dijo Zokar –. Espero no haber llegado tarde
- Al contrario – dijo Sonic –. Has llegado justo a tiempo
- ¿Qué ha ocurrido con Argos? – preguntó Sonia
- Estábamos luchando cuando de repente, ha vuelto se quedó como paralizado y dejó de ser un robot, al igual que los demás
- ¿Qué? – preguntó Manic
- Entonces eso significa... – dijo Sonic
- Sí – dijo Zokar –. Toda la gente que RoboX ha robotizado ahora es libre
- Magnífico – dijo Sonia –. Ahora tengo más ánimos para luchar
- En ese caso, ¡Adelante! – dijo Sonic
Los cuatro aumentaron la potencia de sus rayos. RoboX también lo hizo
- Es igual que seáis cuatro – dijo RoboX –. Os venceré igualmente
Los dos rayos ahora estaban igualados en potencia. Ninguno de los contendientes daba muestras de flaqueza.
Los demás miraban el combate asombrados por la intensidad del mismo
- Deberíamos ayudarles – dijo Amy –. Así no aguantarán mucho tiempo
- No lo hagas – ordenó Knuckles –. Está escrito que solo los príncipes de Ericius pueden vencer a RoboX. Es su lucha, por mucho que nos cueste aceptarlo
Amy asimiló las palabras de Knuckles. Era cierto, ellos debían vencer a esta amenaza. Mientras, el Oráculo veía también la lucha desde el interior del Tifón Azul
- El Consejo de los cuatro... – murmuró mientras veía con asombro la pelea –. Pues claro
Sonic seguía usando toda su energía para contrarrestar el rayo de RoboX. Sabía que si fallaba, Mobius estaría perdido. Ojalá estuviese su madre para ayudarles.
Hijos míos...
Sonic abrió los ojos, sorprendido. Estaba escuchando la voz de su madre. Sus hermanos tenían idénticos gestos de sorpresa. Ellos también debían haberlo escuchado.
Hijos míos... Zokar... Seguid luchando... No todo está perdido...
Sentían la voz detrás de sí mismos. Manic hizo ademán de girar la cabeza
... por favor... no os volváis... debéis seguir luchando... yo lucharé con vosotros... os daré mi poder
En ese momento, los cuatro empezaron a brillar, haciendo que sus rayos aumentaran en intensidad.
El Oráculo lo vio. Detrás de ellos, estaba la Reina Aleena, translúcida como un fantasma, pero con su corona brillando, al igual que otra corona que llevaba en las manos.
El aumento de intensidad hizo que el rayo dorado superara al oscuro. Poco a poco le iba ganando terreno. RoboX no podía con ellos.
- ¡No podéis vencerme! – gritó RoboX – ¡Soy el amo de Mobodoon!
- ¡Tus días de tiranía han llegado a su fin, RoboX! – dijo Sonic – ¡Esto es por todos a los que robotizaste!
Sonic tocó con más fuerza las cuerdas de su guitarra. Un impulso dorado aumentó aun más el poder del rayo, haciendo que este superara por completo al de RoboX e impactara con fuerza en su frente, abriéndole una gran brecha tras una breve explosión.
Todos los demás estallaron en júbilo cuando eso ocurrió. Sonic suspiró, agotado. Entonces volvió la vista para ver a su madre, pero detrás de él no había nada. ¿Se lo habrían imaginado todo?
- ¡No os penséis que esto se ha terminado! – dijo RoboX de pronto – ¡Todavía me quedan recursos suficientes para acabar con todos vosotros!
Seguidamente disparó la mayor cantidad de misiles que se hubiera visto jamás, no hacia Sonic, sino hacia sus amigos. Sonic tenía que ayudarles, pero no le quedaban fuerzas. Pero los objetivos del misil no se quedaron estáticos. Se dirigieron a los misiles y atacaron
- ¡Chispa de martillo! – gritó Amy golpeando el suelo del Tifón Azul con su gran martillo. Una flecha luminosa salió hacia los misiles
- ¡Tetra Cañón! – gritó Tails. Sus manos se conviertieron en un arma con cuatro cañones, que dispararon seguidamente rayos
- ¡Puño real! – gritó Knuckles apuntando con uno de sus puños, del cual salió un rayo de energía con forma de cabeza de león
- ¡Onda psíquica! – gritó Silver, emitiendo tres ondas circulares de un color azul brillante
- ¡Tormenta de fuego! – gritó Blaze. Su cuerpo empezó a envolverse en llamas y lanzó a continuación una gran llamarada
- ¡Meteoro final! – gritó Shadow cruzando ambas manos sobre su abdomen. Seguidamente lanzó una gran esfera oscura
Los seis ataques detonaron la totalidad de los misiles de RoboX, provocando un espectáculo comparable a una lluvia de fuegos artificiales.
Sonic quedó impresionado. Parece que el poder de sus amigos se había incrementado tanto como el suyo.
Mientras, RoboX no dejaba de gruñir. Sus recursos se acababan, y no conseguía nada. Solo le quedaba una drástica solución
- No quería llegar a esto – dijo RoboX –. Pero si no puedo conquistar Mobius, lo destruiré por completo ¡Voy a usar lo único de mi creador que no modifiqué, mi circuito de autodestrucción! ¡Muy pronto no quedará de este planeta más que cenizas!
Los demás enmudecieron. Sonic miró al Tifón Azul
- ¡Eggman! ¿No puedes impedir que se autodestruya?
- No, erizo – dijo el bigotudo doctor –. RoboX ha modificado su longitud de onda, por lo que no puedo ni ordenarle ni impedir que se autodestruya. Y nadie más que yo querría que no fuera así, créeme
Esto se complicaba. RoboX estaba empezando a emitir un brillo rojo. Sonic debía hacer algo.
- ¡Escuchadme todos! – dijo –. ¡Sé como detenerlo, pero necesito vuestra ayuda! ¡Que todos los que hayáis absorbido el poder de las Esmeraldas Caos me enviéis vuestro poder! ¡Knuckles, ya sabes lo que tienes que hacer!
- ¡Sí, Sonic! – dijo el equidna
Ante todos ellos aparecieron las siete Esmeraldas Caos, junto con la Esmeralda Principal y el Cristal de Mobodoon.
Todos los súper enviaron sus poderes a Sonic, recuperando ellos su forma original. A continuación, Knuckles se dirigió a la Esmeralda Principal
- Los siete caos son los servidores... – dijo – el corazón intensifica su poder,…
La Esmeralda Principal empezó a brillar con más intensidad
- El controlador sirve para unificar el caos... – prosiguió Knuckles – ¡Esmeralda Principal necesito tu ayuda! ¡Intensifica el poder de las Esmeraldas Caos!
Las Esmeraldas Caos brillaron más. De pronto, aumentaron su tamaño, alcanzando casi el de la Esmeralda Principal
Sonic entonces asimiló su poder. Empezó a cambiar. Su pelaje ya no era dorado, sino plateado, e iba cambiado de color cada segundo: verde, azul, blanco, rosa... no tenía color fijo. Sus púas se erizaron más. Se había convertido en Hiper Sonic.
- Pierdes el tiempo, erizo – dijo RoboX mientras cada vez parpadeaba más en color rojo –. ¡Ningún poder podrá detenerme, sea de donde sea!
- Pronto lo veremos – dijo Sonic – ¡Tails, es una emergencia! ¡Necesito que me lances por el Cañón Potencia Sonic!
- ¡Pero Sonic! – dijo Tails – ¡Es muy peligroso!
- Lo sé – dijo Sonic – ¡Pero es nuestro única posibilidad! ¡El destino de Mobius peligra!
Tails miró a Sonic. Por alguna extraña coincidencia, se estaban repitiendo fragmentos de su aventura contra los Metarex. En aquella ocasión perdieron a Cosmo. Podría ser que... pero no, pensó. Tenía que hacerlo. Se dirigió volando al interior del Tifón Azul
- ¡Rayos, lo olvidaba! – dijo – ¡No tenemos energía para usarlo!
- No te preocupes, Tails – dijo Knuckles – ¡Usaremos la energía del Cristal de Mobodoon!
Rápidamente colocaron el cristal en la cámara de acumulación de energía. El cristal brilló con intensidad, enviando su energía a los conductos de la nave. Mientras, Tails abrió las compuertas, haciendo aparecer el cañón. Sonic se dirigió hacia él.
- ¡Espera, Sonic! – dijo Zokar – ¡Usa esto!
Lanzó a su hijo a Excalibur. Sonic la cogió por la empuñadura. Después miró a su padre sonriendo y dijo:
- Gracias, papá
Zokar sonrió. Después entró Sonic en el cañón a toda velocidad. A continuación, empezó a girar rápidamente. Tails apuntó hacia RoboX, que cada vez parpadeaba más. Quedaban escasos segundos para que hiciera su detonación.
- ¡Espero que estés listo, Sonic! – dijo Tails preparándose para disparar – ¡Fuego!
¡Flash!
Un fogonazo cegó a Tails brevemente. Cuando pudo volver a ver, se dio cuenta de que no estaba en el Tifón Azul, sino en Mobius, en el lugar de la batalla. Los demás también estaban junto a él, incluyendo las Esmeraldas y el Cristal
- ¿Qué ha pasado? – preguntó Tails
- Control de Caos – dijo Shadow –. Hemos sido teletransportados a este planeta
- ¿Qué? – dijo Amy –. Entonces eso significa...
- ¡Sonic! – gritó Tails mirando al cielo
Entonces, una potente explosión en el cielo sacudió el planeta entero.
Sonic, segundos antes de que Tails hubiera disparado, pensaba:
"Lo siento mucho, Tails, pero esta es la única manera. Espero que todos podáis perdonarme".
Cuando Tails disparó, Sonic usó el Control de Caos para teletransportar a todos a Mobius. En ese momento, Sonic salió disparado a gran velocidad contra RoboX. La potencia del disparo hizo estallar en pedazos no solo el cañon, sino el crucero espacial entero. Sonic giró sobre si mismo llevando consigo a Excalibur. RoboX esperaba su encuentro, usando toda su energía restante para la detonación.
Entonces se produjo el impacto. Sonic chocó contra RoboX, logrando atravesarlo tras abrir un agujero en su pecho
- ¡No podrás impedir que Mobius quede reducido a la nada, erizo! – dijo RoboX completamente ígneo, a punto de detonar
- ¡Jamás destruirás este planeta! – gritó Sonic levantando la espada – ¡Me sacrificaré por todos si es preciso! ¡Control de Caos!
Sonic brilló con todo el poder que tenía. Entonces fue cuando se produjo una gran detonación, la misma que vieron Tails y los demás en Mobius. Tras esa gran explosión, todos vieron una lluvia de estrellas fugaces. Todo había terminado
Hola a todos. Hemos llegado al penúltimo capítulo, que he tardado más de lo que pensaba en terminar. Espero que os haya gustado.
Las técnicas que utilizan los personajes en este capítulo las he sacado de Digimon Adventure (Knuckles y Amy), Digimon Frontier (Zokar, Shadow y Blaze), Pokémon (Silver) y Megaman NT (Tails).
En cuanto a la canción que cantan Sonic y sus hermanos, es otra de las canciones de Sonic Underground. Doy las gracias a Sombra de Maldad por indicarme donde encontrarla. Asimismo, también le doy las gracias a Mazuko117 por su review.
¿Habrá sobrevivido Sonic? ¿Será este el final de RoboX? ¡No os perdáis el último capítulo! Espero poder terminarlo lo antes posible.
