NOTA LEAN: Nenas, siento la tardanza un monton... primero no tenia el capi completo y luego estuve tres dias sin internet. espero este capitulo haya valido la pena la espera.

CON GRAN TRISTEZA DEBO ANUNCIAR QUE ESTE ES EL ULTIMO CAPITULO, ESTA HISTORIA LLEGARA A SU FIN.

No tengo palabras para describirles lo agradecida que estoy con cada una de ustedes, que me inspiran y me dan lindas palabras que llenan, esta historia es muy especial y me da gusto haberla compartido con ustedes que son grandiosas. a cada una que dedico un tiempo para leerla, a todas aquellas que comentan y tambien a las que no lo hicieron. el hecho de que me lean es gratificante.

Este capitulo dedicado a ustedes...


Capitulo 33

[Apostándole a la vida]

La vida es como una montaña rusa. Tiene altibajos que debemos superar con fortaleza. Comienza por aceptar tus derrotas con la cabeza erguida y mirada al frente con la gracia de un niño y no con la tristeza de un adulto.

Aprende a construir hoy todos tus caminos porque el terreno de mañana es incierto para los proyectos y el futuro tiene la costumbre de caer en el vacio. Una cosa que se aprende después de un tiempo es que el sol quema si me expongo demasiado. Acepta que las personas buenas pueden herirte alguna vez y necesitaras perdonarlas.

Lleva años construir confianza y apenas unos segundos destruirlas. Tú también podrás hacer cosas de la que te arrepentirías el resto de tu vida. Las nuevas amistades continúan creciendo a pesar de las distancias, y no importa que es lo que tienes, sino a quien tienes en la vida y los buenos amigos se convierten en la familia que permitimos elegir.

No tenemos que cambiar de amigos si estamos dispuestos a aceptar que los amigos cambian. Te darás cuenta de que puedes pasar buenos con tu mejor amigo haciendo cualquier cosa o simplemente nada, solo por placer de disfrutar su compañía.

Muchas veces tomas a la ligera a las personas que más te importan y por eso siempre debemos decir a esas personas que las amamos, porque nunca estaremos seguros de cuando será la última vez que los veamos. Aprende que las circunstancias y el ambiente que nos rodean tiene influencia sobre nosotros, pero nosotros somos los únicos responsables de lo que hacemos.

Lleva mucho tiempo para llegar a hacer la persona que quieres ser, y el tiempo es corto. No importa a donde llegaste, sino a donde te diriges. Si no controlas tus actos, ellos te controlaran, y ser flexible no significa ser débil, porque no importa cuan delicada sea una situación siempre existen dos lados.

Héroes son las personas que hicieron lo que era necesario, enfrentando las consecuencias.

Algunas veces, la persona que esperas que te patee cuando te caes, tal vez sea una de las pocas que te ayude a levantarte, cuando esperabas mucho mas de otros. Madurar tiene mas que ver con lo que has aprendido de las experiencias que con los años has vivido.

Hay mucho más de tus padres en ti de lo que supones.

Recuerda que solo porque alguien no te ama de la forma que quieres, no significa que no te ame con todo lo que puede; porque hay personas que nos aman, pero que no saben como demostrarlo.

No siempre es suficiente ser perdonado, algunas veces tendrás que aprender a perdonarte a ti mismo. Con la misma severidad conque juzgas, también serás juzgado y en algún momento condenado.

No importa en cuantos pedazos tu corazón se partió ya que el mundo no se detiene para que lo arregles.

En el maravilloso regalo que es el ciclo de la vida aprendemos… que siempre habrá algo destinado para nosotros 'A pesar de las Adversidades'

B p o v

*x/x/x*

Morir no debería ser tan incomodo, Trate de abrir los ojos y simplemente no pude, suspire y un dolor agudo irrumpió en mi vientre bajo. De pronto todo el recuerdo vino a mi…

Evans…

Elizabeth…

Edward…

-Mi amor, reacciona… no te vallas Bella, debes luchar por ellos y por…mi. No soy nada sin ti cielo ¿me escuchas?-

¡Se nos va!

A ratos en mi memoria se recreaban los últimos momentos antes de caer inconsciente. Podía escuchar el llanto del bebe que escuche muy bien… entonces, si yo estaba muerta ¿Por qué me dolía todo?

De nuevo intente abrir los ojos, necesitaba saber de ellos.

-Isabella ¿puedes escucharme?- la voz masculina y profesional iba dirigida a mí. Intente abrir la boca para hablar pero tampoco pude. Sentí como una mano se posaba en la mía y la apreté en señal de respuesta.- Puedes adaptarte lentamente a la luz.- recomendó, fui abriendo los ojos y me tope con un cielo completamente blanco y brillante, cuando pude enfocar mejor, me di cuenta de que era una lámpara cegadora. Fruncí el ceño. -Isabella Bienvenida ¿Cómo te encuentras?- fije la mirada lentamente en la de aquella voz y me di cuenta de que era un doctor, mi respiración se hizo errática en el momento en que mi corazón latía muy lentamente y mi mente recreaba las distintas versiones de lo que podía significar estar… viva.

-¡Desfibrilación! Dame 200.- grito el doctor, el aire me faltaba y sentía todo volverse oscuro nuevamente. Los Electro choques corrían por mi cuerpo y se escuchaba el '' ¡Vamos Isabella!'' unos momentos después todo se calmo y cerré mis ojos nuevamente cayendo en un profundo sueño.

Tres Horas Después…

-Ha pasado por tanto…- se escuchaba a lo lejos. Una caricia breve pero resucitadora recorría mi rostro con ternura, poco a poco con mis sentidos fueron despertándose e intente abrir los ojos.

-Mi nene, recupérate pronto cielo, ellos te necesitan.- era el susurro de una voz familiar sin identificar. Luego supe que era mama.

-Ma…- mi voz era áspera, dificultosa. Reventando en una tos desesperada en busca de oxigeno.

-¡Bella! ¡Esta despertando!- grito e inmediatamente sentía el revoloteo a mi lado, una luz cegadora abría mis parpados y al abrir los ojos con normalidad pude ver al doctor revisarme.

-Isabella no hables, trata por favor de tomar las cosas con calma. Tu familia te espera.- dijo el doctor a quien no reconocí, dando media vuelta y marchándose, fruncí el ceño y al poco tiempo unos pasos presurosos llegaron a mí. Los reconocí inmediatamente, Mama, papa, Esme, Carlisle, Alice, Rosalie, Emmett, Jasper, Giovanny y Jacob.

-Mi bebe…- lloro mama desconsoladamente sobre mi. Aunque intente no moverme una punzada dolorosa se instalo en mi pecho por unos segundos al tensarme y luego desapareció. Un nudo en mi garganta pugnaba por explotar, todos lloraban por mi.

- No me asustes así de nuevo princesa.- dijo papa besándome la frente. Aunque me encantaba verlos, estaba algo aturdida, e inmediatamente unas enfermeras llegaron a sacarlos a todos menos a mama y papa.

-Hija que alegría tenerte con nosotros no sabes el gran susto que nos hemos llevado.- decía papa acariciando mi pelo.- llevas aquí inconsciente dos semanas.- dijo y mis ojos debieron abrirse desmesuradamente. Mama casi no podía articular palabra la emoción la mantenía sollozante, quería poder abrazarla pero necesitaba saber de mis hijos.

-Be...b...e- balbucee con gran dificultad, Charlie trato de serenarme pidiéndome que no hablara más.

-Elizabeth y Evans son luchadores mi amor, aunque nacieron con dificultad los tienes bajo vigilancia en Cuidados intensivos pero han ido recuperándose cielo, debes estar mejor muy pronto para que vallas a verlos.- Mi corazón latía a gran velocidad ¡Estaban vivos! Estaban bien, mi felicidad era tan inmensa que las lágrimas se desbordaron de mis ojos. ¡Necesitaba verlos! Conocerlos, acunarlos…

-Edward esta con ellos en este momento, el pobre a sufrido tanto… primero viéndolos a ellos luchar para vivir y luego a ti inconsciente… aunque esta contento de que ellos estén vivos y saludables, no era completamente feliz viéndote aquí sin poder verlos y compartir su felicidad contigo.- dijo mama llorando, yo también lo hice y anhele poder ir con ellos.- No queria separarse de tu lado, pero cada hora iba a ver a los bebes, es tan tierno…- culmino en llanto. El monitor a mi lado comenzó a pitar mas fuerte y unas enfermeras administraron un poderoso sedante que me dejo dormida al poco tiempo.

*x/x/x*

Y es que gracias a ti…

Hoy puedo ser feliz,

Cuando llegaste…

Aprendí a vivir.

W&Y-Gracias a ti

E p o v

*x/x/x*

Si antes hubiese podido decir que sabia lo que era ese sentir de protección y amor que se desata de inmediato al ver a tu hijo, estaba completamente equivocado, es un sentimiento fuerte y arrollador, al verlos por primera vez tan débiles y chiquitos, detrás de una incubadora, me enamore por completo y a pesar de conocerlos de hace unos segundos, supe que daría mi vida por ellos.

Estaba feliz de que estuvieran vivos, eran tan fuertes, cada segundo luchaban por sus vidas… me sentía completamente orgulloso de ellos, vivía completamente prendado de cada pequeño movimiento, aunque me dolía verlos llenos de agujas, monitores y vías… no pude evitar llorar tantas veces al verlos. Lloraba agradecido y aun pidiendo a dios que les brindara la fortaleza para vivir. Eran unos pequeños guerreros y los amaba.

Deseaba con toda mi alma compartir con Bella este momento, el verlos por primera vez… acunarlos… besarlos, Mi niña aunque estaba estable aun se encontraba en un estado de shock momentáneo del que no salía hace dos semanas. Comenzaba a preocuparme de veras por ella y a pesar de que estaba dormida le platicaba cada detalle de nuestros hijos. La amaba demasiado, mi esposa era también muy fuerte y valiente, necesitaba tenerla conmigo y juntos brindarle a nuestros hijos todo nuestro amor.

Las enfermeras de Lizz y Evans estaban sorprendidas de los avances estudiados en los pequeños, yo mismo me aseguraba de que cada cosa se hiciera correctamente, hasta el punto de asignar dos enfermeras a los bebes en los momentos en los que estaba con Bella durante el día y durante la noche.

La familia estaba aun en tensión, Bella seguía inconsciente y les preocupaba como a mi que temiera despertar de por vida. Charlie se había recuperado al cabo de una semana con rapidez al saber que sus nietos y su hija estaban a salvo, la prensa se entero de lo ocurrido y muchos especulaban acerca del fallecimiento de Bella, me enfurecí tanto como Charlie y él preparo un comunicado anunciando los percances que habían surgido.

El apoyo y solidaridad de la gente era inmenso, la habitación de Bells estaba repleta de pancartas, globos, peluches, flores… diariamente en las noticias hacían un recuento de los sucesos y como toda prensa amarillista daban perspectivas de un posible descenso.

Casi todos ya conocían a los nuevos miembros Cullen-Swan, Lizz era una bebe preciosa, tan blanca como una muñequita de porcelana, sus mejillas redonditas poco a poco iban adquiriendo un tono rosado suave que le hacia reflejar los constantes sonrojos de su madre, su cabello era castaño como Bella y no podíamos saber el color de sus ojos porque aun no habían logrado abrirlos. Evans era por su parte idéntico a mi, su piel un poquito mas oscura que la de Lizz, un tierno hoyuelo en su mentón y el espeso cabello rubio, mama decía que era idéntico a mi cuando era chico y no le sorprendía que al crecer su cabello cambiase al cobrizo como el mío.

En todo este tiempo no había llegado a volver a casa, Alice y mama traían diariamente un cambio y me duchaba en la clínica, Jasper, Em y Jake por otra parte hacían un esfuerzo sobrehumano tres veces al día para llevarme a comer a la cafetería.

Estaba en ese pequeño lapso, tomando un mocca doble cuando Gio llego corriendo alarmado.

-¡Ha pasado algo!- decía agitando sus manos al aire, me levante rápidamente y fui a su encuentro.

-¿Qué ocurre?- mis peores pesadillas hacían memoria para filtrarse en mi mente.

-Bella… despertó per…- no lo deje terminar cuando ya abordaba el maldito ascensor a la planta 7 donde estaba cuidados intensivos. Renne y Charlie estaban fuera de la habitación contrariados y nerviosos.

-¿Qué paso?- pregunte entrecortadamente temiéndolo todo. Renne me vio llorosa.

-Estábamos fuera cuando todos han empezado a entrar corriendo con un desfibrilador.- sollozo, gemí y caí al suelo llevando mis piernas al pecho.

Había entrado en paro…

En ese instante la puerta se abrió y salió el Dr., Danvers.

-¿Qué ha pasado?- pregunte inmediatamente levantándome de un salto. El suspiro.

- Ella Iba a despertar pero un ataque de pánico le impidió reconectarse cuando ha entrado en paro.- dijo, sentía las lagrimas fluir por mis irritados ojos.- La hemos estabilizado, calma Edward solo hay que darle tiempo.- decía poniendo una mano en mi hombro, - estará dormida unas horas, alguien debería entrar por si acaso despierta nuevamente.- recomendó, asentí y mire a Renne quien con un gesto de la mano me invito a hacerle compañía. Por un momento pude fijarme bien en todos, Em, Jazz, Jake, Gio, Ali, Rose, mis padres, Becca, Damián… todos ellos con expresiones tristes. Sin pensarlo más, entre.

La vi allí, dormida, pálida… sin ganas de vivir. Rápidamente llegue a ella y bese su frente perdiéndome en la suavidad de su piel, una lagrima cayo sobre su mano y la tome delicadamente entre las mías frotándolas dulcemente.

-Cielo, no tengas miedo a despertar… nuestros hijos son tan fuertes como tu, son hermosos y esperan por ti. Todos esperamos por ti, amor.- termine ahogado, acallando un sollozo que quería escapar de mi pecho. Tararee la canción que le cante en nuestra boda y estuve a su lado mientras en mi mente circulaban diferentes escenas donde juntos acunábamos a Lizz y Evans.

-Ed, Lizz ha despertado.- anuncio Ali entrando a la habitación con gesto triste fijándose en Bella. Asentí me levante bese nuevamente la frente de mi Ángel y la seguí afuera.

-Ella lo lograra ya veras.- dijo Ali con una media sonrisa. Intente devolvérsela pero fue una mueca lo que se dibujo en mi rostro.

-La necesito Ali, no soy completamente feliz si ella no esta a mi lado.- confesé mientras pasaba la mano por mi cabello repetidas veces. Ella se limito a abrazarme y besarme la mejilla antes de ir al elevador a UCIN.

Sharon y Kie supervisaban los monitores y podía ver a esta última a través de los vidrios acariciando suavemente la manita de Lizz quien lloraba a todo pulmón. Llegue rápidamente a ella después de cambiarme de ropa esterilizada, me sonrió y me cedió su puesto, me senté y calenté mis manos antes de introducirlas por las ventanillas que hacían contacto con mi bebe, en el momento en el que nuestro contacto se hizo, una corriente eléctrica fluyo a través de mi cuerpo llegando al corazón haciéndolo latir fuertemente, como me ocurrió con su madre inmediatamente me tenia en sus manitas. Ella se calmo y sus sollozos fueron hipidos, le tararee una nana y todas las enfermeras de la sala maravilladas veían la increíble conexión que tenia con mi bebe. Mi dedo índice estaba atrapado en su manita izquierda y pude ser espectador de cómo su boquita se abría en un gracioso bostezo llegando a formar una ''o'' perfecta en sus labios rosaditos. Sonreí y mi vista viajo a mi hijo Evans quien dormía plácidamente en otra incubadora a su lado.

Me deleite viéndolos dormir de manera fascinante y pudieron haber pasado unas cuantas horas hasta que Rosalie desde afuera a través de los vidrios me hizo señas para que saliera, se veía… feliz.

Con pesar me separe de mis bebes de quienes a cada segundo era mas difícil alejarme y fui a su encuentro. Ella solo rio y se abalanzo a abrazarme.

-¡Despertó!- chillo alegre y supe inmediatamente que se trataba de Bella, una enorme sonrisa se tatuó en mi rostro y la seguí hasta llegar a su habitación. Todos afuera estaban sonrientes, incluso después de tanto tiempo la risa de Emmett resonaba alegre y feliz.

-¡ve!- me animo Charlie y así lo hice.

Al entrar lo primero que vi fueron esos hermosos ojos dorados que derretían cada fibra de mi ser. Ella también veía con intensidad mi rostro, hasta que un sollozo escapo de su garganta y fui a su encuentro sin poder articular ninguna palabra. La abrace todo lo que podía, ella hundió su rostro en mi pecho y lloramos juntos. Estaba completamente extasiado.

-Te amo.- fue lo primero que dije. Limpie sus lágrimas y la bese muy tiernamente.

-Te…am…o- balbuceo con dificultad.

-shh… lo se cielo, ahora soy el hombre mas feliz del universo. Los tengo a los tres.- sabia por su mirada anhelante que ella deseaba verlos inmediatamente.- Ya han llegado a un peso normal, son fuertes y tienen sus buenos pulmones desarrollados para llorar…- bromee ella sonrió, y pude ver un brillo cegador y hermoso instalarse en sus orbes doradas.

Estuve platicándole mucho de todo lo que había ocurrido, del miedo que se apodero de mi al verla inconsciente, de todo el amor que sentía dentro, de nuestros hijos…

-Sr Cullen, debemos hacer pruebas finales a la Sra. Cullen.- informo el Dr. Danvers, me gire a ver a Bella y ambos sonreímos ''Sra Cullen'' sonaba fenomenal. Bese sus labios nuevamente y le mire a los ojos.

-Te amo no lo olvides, te estaré esperando Sra. Cullen.- sonreí, ella también lo hizo y asintió. Salí completamente feliz.

-¿Cómo esta? ¿Qué dijo?- eran las preguntas de todos, reí y pude ver a mama contenta de verme hacerlo de nuevo 'reír de felicidad'.

-Esta bien, van a realizarle algunas pruebas y no puede hablar todavía, después de administrarle vitaminas y sueros ella recuperara la fuerza para hablar sin dificultad.- Ada corrió a mi encuentro, la tome en brazos y bese su mejilla sonoramente ella rio.

-Los bebes ¿están bien?- pregunto tiernamente, todos dijeron ''Awws''

-Si princesa, están dormiditos.-

-¡Pero ellos solo duermen!- se quejo haciendo un puchero, sonreí.

-Son muy pequeñitos aun, pero cuando crezcan un poquito más podrás jugar con ellos.- ella chillo de alegría.

-Te quiero tío Ed.-

-Yo también princesa.-

Estuvimos alrededor de unas dos horas más en espera hasta que poco a poco fueron entrando a saludar. Bella y yo teníamos nuestras manos entrelazadas y podía intentar hablar un poco.

-quiero… ver…los- pidió con sus ojos cristalinos. Observe al doctor para que respondiera a eso.

-si sigues mejorando como ahora, para mañana puedes ir a verlos. Creo que ya podrán sacarlos de la incubadora muy pronto.- sonrió, yo también lo hice.

Durante el resto de la noche Bella se mantuvo sedada, ya que las ansias la ponían nerviosa y alteraba algunas medicaciones. Yo me turne con Renne para que pudiera ir a ver a los bebes, quienes dormían muy plácidamente, habían retirado la mayoría de las agujas y solo tenían una pequeña vía respiratoria por la nariz y alunas frecuencias cardiacas en sus pechos.

-Mañana podremos retirar las vías.- dije a las enfermeras, ellas asintieron.

-Ya respiran por si solos.- dijo Sharon.

-Son muy valientes.- admiro Kie.

-Lo son.- dije sonriente.

Tom también pasaba frecuentemente aunque decía que nada mejor que su padre pediatra para atenderlos.

La mañana llego y Bella completamente despierta y ansiosa esperaba poder conocer a nuestros hijos quienes ya no tenían impedimentos para moverse poco a poco.

-Estoy nerviosa.- dijo mordiendo su labio inferior. Me agache a su altura en la silla de ruedas en la que seria trasladada.

-Estoy contigo cielo.- le recordé.- Te amo.- bese su frente y me coloque atrás para empujar la silla, mientras ella jugueteaba con sus manos. La lleve a UCIN. Le colocaron un tapabocas y yo cambie mi vestimenta por un conjunto esterilizado. Le sonreí enfundándole ánimos y Sharon junto a Kie abrieron las puertas para que Bella pudiera entrar en su silla. La habitación era grande y en ella unos tres bebes más estaban allí. Ella estaba tensa y cuando deje su silla frente a dos incubadoras escuche su jadeo y sus sollozos. Me situé a su lado.

-Te presento a Elizabeth y Evans Cullen, nuestros hijos, Ángel.- ella estaba llorando en silencio viéndolos allí. Entrelace su mano con la mía hasta que pudo lograr hablar.

-Son… preciosos, perfectos.- susurro, asentí mientras mis ojos se cristalizaban.- Y son chiquitos.- volvió a hablar.

-Lo son, y son nuestros.- ella volteo a verme y sonrió mientras sus lagrimas caían, se aferro a mi pecho.

-¿Pu…edo… tocarlos?- pregunto balbuceante. Sonreí.

-Mas que eso, hoy podremos cargarlos.- anuncie y su mirada se hizo brillante. Sharon y Kie procedieron a sacarlos. Aunque nunca los había cargado quería que fuera ella quien los acunara primero. Sharon le cedió a Evans y yo procedí a acomodar sus brazos para que lo recibiera. Su pequeño y caliente cuerpecito rozo con mi mano y Bella término llorando de alegría.

-Hola bebe… hijo, Te amo Evans, eres precioso, idéntico a tu padre.- lo arrullo mientras volteaba a sonreírme. Le devolví la sonrisa grabando a fuego en mi memoria este inolvidable momento. Acaricio con ternura lentamente sus facciones y beso su cabecita.

-¿los has acunado?- pregunto Bella, yo negué. Y me lo ofreció. Tome una silla y la coloque a su lado y recibí a mi hijo en brazos. Mi corazón latía desbocado, sentía como nada ni nadie podía arruinar este hermoso y ansiado momento.

-Hola campeón, soy papa…- el orgullo que sentía no cabía en el pecho.- eres todo un guerrero como tu mama y tu hermana.- susurre, el comenzó a moverse lentamente y lo mas inesperado paso…

Abrió sus hermosos ojitos lentamente y jadee de impresión al ver su color… eran de un hermoso verde intenso. Sin aliento voltee para que Bella lo viera y fue mayor mi impresión al ver a mi hijita y a su madre con sus ojos conectados, ambas de color dorado, hipnotizadas. Reí feliz y Evans me acompaño con una pequeña y hermosa sonrisa.

Bella volteo a verme con la boca abierta y sin poder articular palabra veíamos conmocionados que eran miniaturas de nosotros mismos. Y así nos fundimos en un eterno beso, que decía más que mil palabras…

Solo podía agradecer a dios, a mi familia, a Bella, al destino… a todo aquel que me haya llevado a este mágico momento que no cambiaria por nada.

-Gracias por darme la mejor y mas maravillosa familia.- dije antes volvernos a besar.

Amándola…

Amándolos…

Sin descanso…

Para siempre…

Malgré L'Adversité

F I N


Sin mas palabras... espero que les haya gustado, Quedan unos cabos sueltos que seran atados en el epilogo, nos leemos pronto y espero seguir viendolas en mis otras historias.

Malgré L'Adversité significa A pesar de las adversidades.

Los bebes están en mi perfil. *-*

Una abrazo gigante desde Venezuela.

Las quiere, Su amiga...

Claulrp! ;)