To Bind a Soul
Capitulo 35: Las Serpientes de Fuego
Inuyasha observo dormir a sus compañeros. Podia oler algo peligroso en los alrededores pero no sabia que era. Sus orejas se movian con cada crujir del fuego de la hoguera.
Levantando las orejas, Inuyasha escaneo el area alrededor de la cabaña. Podia escuchar un conejo corriendo a su madriguera y un pajaro nocturno en plena caza a media noche. Considero esos sonuidos como no importantes.
Se concentro aun mas, el Inuhanyou bloqueo los sonidos de sus compañeros, el crepitar del fuego y busco algun signo de peligro.
De pronto ahi estaba. El 'crack' de una rama a solo unas yardas de la cabaña.
Inuyasha estaba de pie en tan solo unos segundos, despertando a la miko durmiente a la vez que jalaba el brazo a Miroku.
Kagome bostezo y se sujeto de Inuyasha hasta que este la bajo. "Inu-" Kagome fue silenciada por el Inuhanyou.
"Ssh, silencio." susurro el.
"Que sucede?" pregunto Mioroku en el mismo tono y completamente despierto.
"Hay algo alla afuera, algo que apesta." dijo Inuyasha acercandose a despertar a Sango.
"Inuyasha?" bostezo y pregunto a la vez Sango.
Miroku le indico con un movimiento de mano que debia oermanecer en silencio.. Kagome desperto a Morio con cuidado y mantuvo a Shippou abrazado.
"Han traspasado mis barreras." dijo la madre de Morio al despertar.
"Yo creo que es tiempo de hacer ejercicios de media noche." sonrio Inuyasha, tomando a Tetsussaiga. "Miroku y Sango, quedense cerca de la cabaña y protejan a Kagome."
"Aun puedo pelear, Inuyasha!" dijo la aludida.
"No, mientras cargues con mis cachorros, no lo haras." contesto Inuyasha.
Kagome suspiro y se sento junto al fuego, enredando sus dedos en el cabello de Shippou. "Bien."
Inuyasha sonrio y salio de la cabaña. Docenas de cosas flotantes con ojos verdes penetrantes se le acercaron. "Miroku." llamo Inuyasha.
Sin otra palabra, Miroku se paro frente a Inuyasha y desatu el nudo de su Kazzana.
Inuyasha observo mientras siete de las criaturas fueron absorbidas. Morio estaba en lo cierto. Las criaturas estaba cubiertas con escamas y por como se veia a simple vista, se sostenian en dos piernas. Sus cabezas eran gatunas y sus garras y colmillos tenian toda la pinta de ser filosos en extremo.
"Ya es suficiente Miroku. No acapares las diversion." dijo Inuyasha cuando noto que el monje comenzaba a cansarse.
Miroku rio a medias y coloco el rosario nuevamente alrededor de su mano. Todavia habia media docena de esas criaturas. "Crees que puedes darles Sango?" pregunto Inuyasha.
"Se que puedo darle a dos, tres si tengo suerte. Parece que tienes el camino libre Inuyasha." dijo Sango al tiempo que lanzaba su Hiraikotsu, matando a dos de las criaturas.
"Feh! Tienen suerte de que soy generoso y los dejo pelear." dijo Inuyasha sonriendo confiado.
"Oh, si, eres muy generoso Gran Inuyasha." dijo Miroku con un muy marcado sarcasmo en la voz.
"Verdad?"
Las criaturas estaban cerca de la cabaña, decidiendo si atacar al verse reducidas tan rapidamente. "Idiotas." dijo Inuyasha y con dos movimientos de su espada termino con dos de los tres que quedaban.
La ultima criatura se quedo estatica al ver a sus camaradas muertos. "Ahora." dijo Inuyasha, quitandole toda posibilidad de escapar. "Ahora vas a decirnos que domonios son uds. y por que estan aqui y quiza te de una muerte rapida."
Inuyasha podia oler el miedo de la criatura. Lo tenia en sus garras.
"En nuestro mundo nos llaman Las Serpientes de Fuego." susurro la criatura. "O Serpientes simplemente, si asi lo deseas."
Inuyasha estaba sorprendido pero no lo demostro. Habria jurado que las criaturas serian mas tontas que una vaca, pero a juzgar por su lenguaje, los subestimo demasiado. Un error que no cometeria nuevamente. Olio el aire nuevamente para asegurarse de que no habia mas sorpresar para el. "Continua." lo apuro Inuyasha.
"Mi maestro nos envio aqui para encontrar a alguien." dijo la Serpiente.
"A quien?" pregunto Miroku.
"Bueno, por su aspecto, podria ser un hanyou."
"Que quiere tu maestro conmigo?" pregunto Inuyasha.
"Tu realizaste el hechizo, no es asi? Tu tienes el poder y la voluntad de retar a un Kami. Tu serias de gran utilidad para mi maestro, tu y tu clan."
"Bueno, eso es una pena, por que no me tendran ni a mi ni a ningun miembro de mi clan." dijo Inuyasha. "Cuantos son?"
"Esperas que te lo diga todo?" pregunto la Serpiente, como riendose, pero es dificil de decir debido a los constantes siseos.
"Dimelo o tendras una lenta y dolorosa muerte." dijo tranquilamente Inuyasha.
"Soy una Serpiente del Infierno. Nada de lo que puedas hacerme hara que te diga mas de lo que ya sabes. Te dire una cosa mas y despues podras matarme. La primera prueba ha comenzado."
"La primera prueba?" repitio Inuyasha.
La Serpiente permanecio en silencio, sus ojos verdes riendose del hanyou. Inuyasha gruño y desenvainando a Tetsusaiga, corto a la Serpiente en dos.
Kagome salio de la cabaña con cuidado y se puso junto a Inuyasha. "Que opinas?" pregunto con calma.
Inuyasha suspiro y la tomo por la cintura. "Necesitas dormir un poco mas." dijo el llevandola de regreso a la cabaña. Miroku y Sango lo siguieron de cerca.
"Pero que pasara con esas serpientes?" pregunto Kagome cuando Inuyasha la acomodo cerca de el.
"Tomare el primer turno de vigilancia." dijo Miroku sentandose cerca de la puerta. "Puedo sentir el aura de las Serpientes en caso de que intenten atacar de nuevo."
Inuyasha asintio y coloco a Kagome de modo que estuviera comoda. "Duerme Kagome. No podemos hacer nada en este momentos y necesito pensar en lo que dijo esa cosa."
"Esta bien." dijo Kagome y cerro los ojos.
Sango permanecio despierta y se sento junto a Miroku. "No se si podre dormir de nuevo." dijo ella cuando el la cuestiono con la mirada.
Miroku asintio. "Como desees, adorable Sango."
Miroku desperto a todos al amanecer. Sango se habia quedado dormida recargada en su hombro. Asi que puede ser que yo le guste, penso con esperanza.
Fueron a buscar a Kouga despues del desayuno, dejando sus cosas en la cabaña para regresar por la noche. Inuyasha ni siquiera considero la posibilidad de dormir en la guarida de Kouga.
No fueron muy lejos cuando se encontraron con Aiko y Kouga. "Que estas haciendo Inuyasha?" pregunto Kouga.
"Venimos por que lo pidio un humano llamado Morio. Dijo que estaban teniendo problemas con ciertos demonios que no conocia, asi que decidimos dar una vuelta por aqui para preguntar si uds. tenian el mismo problema." contesto Inuyasha, sin admitir que estaba ahi para ayudar a los lobos.
Kouga se mostro sorprendido pero no rebatio el agumento. Aiko tosio levemente y se acerco para saludar a Shippou.
"Un humano?" pregunto Kouga. "Los humanos de esa aldea no son amigables."
"Lo note." dijo Inuyasha secamente.
Kouga se rio e indico con un movimiento de la mano que lo siguieran.
Unos cuantos lobos se extrañaron al ver el pequeño grupo en la entrada de la cueva. Era muy extraño ver a Inuyasha y Kouga juntos sin tratar de matarse mutuamente.
"Asi que ya los vieron?" pregunto Kouga sentandose cerca del riachuelo.
"Hai." dijo Inuyasha sentandose junto a Kagome. "Nos atacaron anoche. Se llaman a si mismos Serpientes de Fuego."
Kouga resoplo. "Son debiles, pero son demasiadas. Nos superan en numero por mucho."
"No seran un problema para Tetsusaiga." dijo confiadamente Inuyasha.
"Asi que se quedaran en la aldea?" pregunto Kouga.
Inuyasha replo. "Y preocuparme por que un humano ctrate de cortarme la garganta mientras duermo? No."
Kagome rio. "Estamo acomodados en una cabaña cerca de la aldea." dijo con calma. "Los humanos no fueron muy amables."
"No me digan. Son tan estupidos que trataron de lastimar a Aiko." dijo en un gruñido. "No se por que ella insiste tanto en ir ahi por tinta, pero es el asentamiento humano mas cercano. Y con estas 'serpientes' cerca, esas gentes son aun mas desconfiadas."
"Estan quemando a las mikos tambien." le dijo Kagome.
"Estupidos aldeanos. Se mataran por dentro si comienzan a condenar a su propia gente." dijo Kouga, y parecio que algo le llamo la atencion. "Hey, Kagome, cuando conseguiste esas orejas?"
Kagome se sonrojo antes de contestar. "Hace dos dias."
"Y estas embarazada." dijo alzando una ceja. "Maldita sea Inuyasha. Te mueves rapido si te dan la oportunidad."
Inuyasha se sonrojo tambien antes de voltear hacia Kouga que hacia el mismo gesto que Miroku de satisfaccion. Kagome estaba sorprendida de que ambos se estuvieran llevando bien. Era muy ... extraño.
Kouga se rio y sacudio la cabeza. "Quedense a almorzar, tenemos suficiente para todos." los invito.
"Siempre y cuando no sean serpientes..." dijo Inuyasha.
Kouga se rio y sacudio la cabeza de nuevo. "Conejo." contesto el. "Y esta fresco."
"Estaremos encantados de acompañarlos a almorzar." dijo Kagome alegremente.
Lo admito ... merezco la muerte ... he dejado de traducir tanto tiempo ... y sin excusas, bueno solo una: la universidad ... en fin ,... espero actualizar pronto, ya comence el siguiente capitulo.
Con cariño ... RedLyna.
