Bueno gente...solo decir que despues de haber dormido en una mala postura, tener una caida accidental que se junta con una vieja lesion de espalda, porque cuando pasa eso, te toca ir al quiropractico, que te mira con una sonrisita sadica mientras se cruje los dedos y arqueando las cejas te dice esa escalofriante frase de "sabes que esto te va a doler, verdad?" y joder si duele...al menos despues de estos dias ya puedo sentarme un ratito sin tener que doblarme sin poder respirar por las punzadas lumbares...
En fin, que nos algo de una y ya me he metido en otra...bueno, solo decir que este capitulo se lo dedico a Blueberry Bliss con retraso por su cumpleaños.
Bueno aquí teneis el ultimo capitulo de la serie. Igual no esta muy bien, pero es que no estoy muy lucida todavia, es lo que tienen los calmantes para el dolor y los relajantes musculares...que me atontan demasiado.
CAPITULO 38: Tras la tormenta, viene la calma. O eso dicen...III
Ron se dejo caer angustiado en su nuevo sofa orejero. Intentaba pensar en que punto su vida habia perdido el rumbo. Cual era el momento exacto en el que habia pedido las riendas de su destino y todo se habia ido al traste. Tenia que ser un momento de los ultimos tres años...pero no conseguia identificarlo.
El pelirojo se quito los zapatos y los arrojo lejos con rabia. Sabia que todo habia comenzado a torcerse durante el juicio de Malfoy. O al menos, poco despues. El habia pretendido arreglar las cosas. Dejar a Lavander, y declararse a Hermione. A fin de cuentas...a Ron le gustaba Lev...si, era cierto. Pero era a Hermione a quien queria. Solo que las cosas nunca habian ido como el habia pretendido. Y Hermione no lo apreciaba ni lo valoraba...nunca habia sabido admirar sus virtudes como lo hacia Lev...ella siempre le criticaba.
Habia esperado a que ella viera la situacion, y se diera cuenta de las cosas. Y mientras lo hacia, habia aprobechado el tiempo con esa otra chica que lo idolatraba. Pero durante el jucio, Hermione habia dicho cosas que Ron habria creido imposibles, y despues de la condena del huron oxigenado, ella les habia dicho a todos que se iria con el, que ella le queria, y no lo iba a dejar solo.
Y la muy desconsiderada se habia largado, sin mas explicaciones. Les habia contado una historia rarisima sobre que ella habia estado unida al rubio, habia estado dentro de su cuerpo o algo asi durante un mes. Y habia pretendido que se creyeran esa patraña! Pero ella se habia ido, ignorando los razonamientos logicos y explicativos que Ron le habia dado. Incluso habia dicho que dejara de gritarle! Como si Ron fuera a perder los nervios por algo tan nimio como que su mejor amiga, la chica de la que llevaba enamorado desde los 11 años, se largara a pasarse tres años encerrada con un cabron mortifago que la habia torturado despues de haberla despreciado y amargado la vida durante toda su vida escolar.
Pero las cosas aun fueron a peor, cuando ese impresentable de Zabini se les planto en la madriguera y paso todo un verano alli, paseandose medio en pelotas por la casa cada vez que le daba la gana, y eso cuando no lo hacia en pelota picada solo con una toalla.
Y no se quedo en eso...poco despues del verano, esa serpiente se largo, y se llevo a Ginny para terror de la mayoria de los Weasleys. Excepto Bill...que decia que el amor era ciego. Bueno, tambien Percey, que decia que era lo mas inteligente que su hermanita podria hacer. Quizas los gemelos tambien habian apoyado la decision, alegando que si eso era lo que Ginny queria, quienes eran ellos para decir nada al respecto. Y quizas tambien Charley, que no dijo nada porque estaba en Rumania y no se entero de lo que habia pasado. Y Arthur y Molly habian dicho que su hijita ya era mayor para tomar sus decisiones. Pero exceptuando a esos inconscientes...Ron sabia que todos los Weasleys estaban escandalizados. Como no iban a estarlo?
Lo peor de todo fue cuando un dia ese impresentable de Zabini se puso ha hablar de negocios con los gemelos, y el muy cabron compro la mitad de la tienda de bromas. O por lo menos, de los activos, con la unica condicion de tener participaciones en futuras expansiones. Y vaya si las hubo. El muy cerdo consiguio que la tienda de bromas fuera un emporio internacional, y abrio con éxito varias sucursales en Francia, Alemania, España y Turquia.
Lo unico bueno fue que a Ron le ofrecieron ser el encargado y supervisior de una de las sucursales recien abiertas en Francia. Y en ese momento, Lavander se le pego como una lapa. Al pelirojo no le importaba que las cosas fueran bien economicamente. O mas que bien...todo hay que decirlo, pero le jodia secretamente deberle eso al slytherin que se habia llevado a su hermanita y a saber que le estaba haciendo...seguro que le habia dado amorthentia.
Lo unico bueno fue Lavander. Que estuvo a su lado todo el tiempo. Y sin darse cuenta, y sin tener muy claro como o cuando, se enconrtaba casado con ella paseando por el Paris magico en un barco sobre el Sena.
Ella se pavoneaba a su lado como una nueva rica pagada de los exitos de su flamante marido, y a Ron no es que le importara mucho...pero no dejaba de molestarle la sensacion de que algo no encajaba, de que algo habia salido terriblemente mal en su vida. Y no sabia que era. Algo sencillamente, estaba fuera de lugar.
Era feliz. O al menos creia ser feliz. Habia conseguido trinfuar en la vida. Aunque no fuera merito suyo. Tenia una preciosa esposa que lo adoraba. Aunque era incapaz de tener una concersacion de mas de tres frases con ella sin que le crispara los nervios la superficial y materialista banalidad de la chica...Vivia en una ciudad preciosa, en la que nadie le conocia, y en la que habia podido recomenzar de cero. Aunque muchas veces le reconocian como "el amigo ese de Harry Potter y la chica tan inteligente que habian salvado al mundo". Aunque el hubiera abandonado a sus amigos y su aportacion para la salvacion del mundo magico se limitara a "estar ahi" sin hacer nada. Y llevaba tres años sin ver a sus amigos.
Habia recivido cartas de Hermione...y de Ginny...y de Luna. Le llegaban todas las semanas. El apenas contestaba una de cada tres o cada cuatro. Aunque Lavander las respondia todas, contandoles con todo lujo de detalle la maravillosa vida llena de riqueza recien adquirida y caprichos que compartia con su maravilloso maridito. Ron se sentia asqueado, y no sabia porque. Eso era lo que mas le deprimia. O mas que deprimir, lo ponia furioso. Y lo que mas furioso le ponia era no saber por que estaba furioso.
Una semana antes del tercer aniversario de la batalla del colegio, Ron caminaba por las calles de Paris, y se detuvo frente a la tienda de Sortilegios Weasley que dirigia, la sucursal de la que era responsable. Suspiro cansado de todo. Le gustaba su trabajo. Pero habria podido ser auror junto a Harry. Por algun motivo, deseo salir de la sombra de su mejor amigo para no ser el secuUna esposa a la que queria, pero tenia la sospecha de que no durante el resto de su vida. Ademas de que sus mediocres capacidades no habrian pasado el examen de acceso a la academia de aurores. Y habia sacrificado estar a la sombra de su mejor amigo para estar a la sombra de sus hermanos mayores y de su cuñado, ademas de a la sombra de una mujer florero que se gastaba casi la totalidad de su sueldo en caprichos para aparentar lo que no eran.
Definitivamente, Ron decidio que algo no encajaba en su vida. Y no sabia lo que era. Algo se habia torcido y tenia la sensacion de que no estaba viviendo la vida que debia haber vivido, y no sabia donde todo habia tomado un rumbo ajeno. Lo que mas lo hundia en su propia miseria era la sospecha de que ese "algo" habia sido error suyo, pero era incapaz de determinar cuando o donde se habia equivocado haciendo que todo se fuera al traste.
-Ro Ro amor mio...-susurro una pedante voz a sus espaldas con ese inconfundible timbre agudo que solo los perros podian oir en todo su esplendor y que tanto le crispaba su ya maltrechos nervios.
-Dime Lev...-respondio el sin siquiera girarse.
Dos manos cargadas de anillos demasiado ostentosos le abrazaron por la espalda.
-Dentro de un par de dias se acaba la condena de Draco...-Ron nunca se acostumbraria a las familiaridades que se tomaba Lavander con Malfoy, como si el hecho de que Hermione se hubiera liado con ese imbecil egolatra lo convirtieran directamente en un amigo de toda la vida- Iremos a saludarles, no?
-Preferiria no hacerlo...
-Pero quiero ver a Hermione! Y tu tambien! Y a Harry! Y a todos! No fuimos a la boda de Harry con Astoria! Ni a la de Luna con Theo! No hemos visto a nuestros amigos en mucho tiempo! Yo quiero ir!- Lavander se puso ha hacer pucheros.
Pero Ron se giro ha mirarla con las cejas levantadas. Habia dicho "nuestros"? Desde cuando Harry, Hermione, Luna, y Theo eran amigos de Lavander? En todo caso, la mayoria de ellos habian sido amigos de Ron, no de ella. Por no hablar de Astoria, a la que no habian conocido mas que de cruzarsela un par de veces en los pasillos del colegio...
-Lo se...-fue lo unico que el pelirojo consiguio decir.
-Y tu hermana estar a apunto de parir!- Lavander seguia haciendo pucheros que mas que adorables resultaban grotescos con su rostro excesivamente maquillado con colores demasiado fuertes que ella consideraba elegantes y glamurosos pero que en realidad le daban un aspecto vulgar-va a nacer nuestro sobrino! Y yo quiero ir! Y tu deberias hablar con Ginny...no es apropiado que una dama de su condicion siga sin casarse,...si Blaise decide romper con ella su hijo seria ilegitimo!
Ron se crispo. Aquello era demasiado. Quien se creia que era Lavander? La duquesa de Gales? Desde cuando Ginny era una dama de alta cuna? Y desde cuando la pequeña de la familila habia hecho caso a cualquier cosa que Ron le dijera? Respiro hondo, conto hasta 20, y procuro no gritarle a su esposa.
-Ginny hara siempre lo que quiera, si no desea casarse, o Zabini no se lo pide...y si las cosas le van bien como les va ahora...dejalos tranquilos- La voz del pelirojo sonaba cascada y cansada.
-Pero Ro Ro...
-Lev, cielo, no tengo ganas de hablar de esto. Si quieres ir, iremos...pero deja ya el tema.
Lavander sonrio con petulancia. Se habia salido con la suya y lo sabia. Cogio su bolso, lleno de los galeones que Ron ganaba, y se alejo a saltitos dispuesta a gastarselo todo en varios vestidos y chucherias de joyeria para estar a la altura de la ocasión, alegando como siempre, que no tenia nada decente que ponerse pese a tener un vestuario tan extenso que llenaba 6 armarios de cuatro puertas cada uno en la casa que compartian. Ron suspiro otra vez. Definitivamente algo habia salido fatal en su vida. Y seguia sin saber que diablos era.
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Neville correteo histerico entre los elfos domesticos de las cocinas del colegio, asegurandose de que todo estaria listo. Despues de media hora muy ajetreada, salio de alli intentando encontrar pasillos vacios en los que estar unos cuantos minutos tranquilo.
Paso por delante de las estatuas de Mcgonagall y Thomas, y las saludo como si fueran viejos amigos. Camino hasta los invernaderos, y de alli, salio a la zona del jardin en la que se haria la recepcion. Nunca era una gran fiesta, era mas bien...una reunion.
Los años anteriores habia sido deprimente. Nadie decia nada, pero nadie concevia no ir. Habian sido supervivientes. Todos habian compartido la misma tragedia, la misma...miseria. La guerra. Habian matado para poder seguir viviendo. Habian visto morir a gente muy querida, amigos, familiares... algunos incluso habian tenido que quitarse de encima los cuerpos de sus compañeros para poder continuar a delante. Compartian un vinculo. Todos ellos tenian las mismas cicatrices en el alma que tres años a tras, les habia dejado aquella batalla. Y todos los que año tras año acudian, y año tras año acudirian sabian, era que a la gran mayoria de los asistentes, esas heridas nunca les cerrarian. No del todo.
Neville sintio escalofrios. Y sacudio la cabeza intentando olvidar las escenas que siempre le asaltaban cuando bajaba la guardia. Su medimagole habia dicho que poco a poco, lo iria superando. Incluso le habia asegurado que algun dia seria capaz de dormir sin tener que tomar la pocion para dormir sin soñar. El medimago le habia prometido que algun dia, las pesadillas se irian. Pero Neville tenia la sospecha de que el medimago se equivocaba. Hay cosas que no se superan.
El castillo habia sido reconstruido en un par de meses muy ajetreados. Y todos habian participado. Alumnos, padres, aurores, constructores...todos los que se sentian culpables por no haber participado tanto como todos los que se sentian culpables por haber sobrevivido. Los padres que habian tenido hijos que murieron y los que tenian hijos que habian tenido la desgracia de sobrevivir. Todos los que tenian algo que olvidar, todos los que tenian algo que agradecer. Todos participaron en una comunion sin precedentes. La comunidad magica nunca habia estado tan unida. Pero Neville siempre se preguntaba si habia valido la pena pagar el precio que los alumnos de Hogwards, apenas unos niños, habian tenido que pagar para conseguirlo.
Neville se sento en los jardines a esperar. Nunca llegaban todos a la vez. Cada año era igual. La gente sencillamente, gravitaba hacia alli. Uno a uno, o por parejas. Y formaban grupos pequeños. Todas las conversaciones susurradas en voz baja, mientras se miraban unos a otros con dolor y complicidad. Con compasion y empatia. Y en el aire, siempre flotaban las preguntas no formualadas en voz alta, las preguntas que todos se hacian en lo mas oscuro de la noche, cuando se desperataban angustiados empapados en sudor frio. Los terribles "y si...?". Los terribles remordimientos del "y porque ellos no sobrevivieron y yo si?". La torturante culpa de "debi haber muerto con ellos...". La flajelante "podria haberlos salvado?" La mortificante "pude haber hecho algo mas de lo que hice..?". Pero esas preguntas nunca se hacian en voz alta. Por que todos ellos temian a la respuesta. Y se reconfortaban uniendose una vez cada año, sabiendo que las personas que les rodeaban comprendian. Que habian pasado por lo mismo. Que todos y cada uno de ellos eran los niños que habian sobrevivido.
Neville lo vio. Por primera vez desde la batalla: rostros nuevos. Vio llegar a Luna cogida del brazo de Theo. Y se acerco a saludarles. Al cabo de media hora, vio otros dos rostros que no habia visto desde la reconstruccion del castillo: Harry y Astoria. Y mas tarde, Ginny y Blaise. Pero la gran sorpresa fue ver como despues, aparecieron Hermione y Draco. Por primera vez en mucho tiempo, Neville sonrio. Hogwards volvia a ser Hogwards. Pese a todos los que faltaban, estaban todos los que podian estar. Neville, en una extraña forma, se sintio completo.
-Hermione!- chillo lavander sacudiendo su mano recargada de pulseras tintineantes- Cuanto tiempo preciosa! Ha debido ser horrible estar encerrada tanto tiempo! Yo no me habria ofrecido voluntaria para algo tan terrible...
-Si Lavander...-Hermione sonrio divertida mirando a Draco con picardia- Ha sido terrible...
-Yo diria que tuvo sus momentos buenos...-añadio el rubio sonriendo de forma ladeada.
-Vaya...dichosos los ojos...-Theo se acerco y palmeo a su compañero de colegio en la espalda, mientras Luna se abrazaba a Hermione con ternura.
-Herms!- Ginny llego corriendo y abrazo a la castaña y a la rubia- Luna! Os he hechado mucho de menos!
-Vaya! Todos juntos otra vez- Blaise sonrio siguiendo a su embarazadisima novia que habia causado revuelo entre sus amigas que le manoseaban el vientre y le preguntaban sobre el futuro e inminente nacimiento
-Quien lo diria...-dijo Draco casi con miedo en la voz- Blaise va a ser papa...-Theo y el rubio sintieron un terrorifico escalofrio.
-Si...-Zabini se hincho de orgullo- El medimago dice que sera una niña!
-Merlin...-Theo lo miro con abyecto terror- Blaise va a ser padre de una niña...-se giro mirando hacia Ginny- No le permitas que la eduque el...
-Eh!- Blaise le golpeo en el brazo riendo- que he madurado...
-Eso da mas miedo aun...-Esta vez fue Draco.
-Bueno...dejad de hablar asi de mi futura paternidad!- les espeto el moreno riendo a carcajadas- cuando le vais a dar compañeros de juegios a mi nenita? Eh?
Un incomodo silencio recorrio al grupo de varones mientras las chicas los miraban su incomodidad con sonrisas de esas que solo las mujeres pueden poner y que decian a las claras un mensaje de : "si...cuando?".
-Eh...-Harry carraspeo intentando no mirar a Astoria, que lo taladraba con la mirada- y que tal os ha ido a todos? Ha sido mucho tiempo sin vernos...
Hablaron durante horas, contandose lo que habian hecho estos ultimos tres años. La tade fue empezando a caer. La gente comenzo a irse. Y todo el grupo de leones, serpientes y la ravenclaw se quedaron. Tenian mucho de lo que hablar.
Pero pronto empezo a llegar la noche, y decidieron despedirse, prometiendose que se reunirian de nuevo pronto. Y lo cumplieron. Ni siquiera habian pasado dos semanas cuando Ginny se puso de parto, y todos y cada uno de ellos estuvieron alli para darle la bienvenida al mundo a Minerva Zabini Weasley. Fue ese el dia que Luna anuncio a todos que creia estar embarazada.
Hermione ese dia, al llegar a casa, sonrio frente al espejo despues de ducharse. Y pensar que todo comenzo por un accidente en un castigo tras una clase de pociones...Salio del cuarto de baño y se dirigio al salon. Cogio un libro que habia leido mientras estaba en su cautiverio voluntario, y miro una de las ilustraciones. Era un manuscrito manuaciense medieval. Alli se veia la imagen de un muro en el que se leia una inscripcion: Mens sana in corpore sano. Sabia que el significado que ella le daba a esa frase no era la original. Pero no podia evitarlo. Ella y Draco habian sido dos almas, dos mentes en un solo cuerpo, y ahora eran una sola alma, en dos cuerpos distintos. Y aun asi,...aun asi no podia evitar sonreir.
Se habia dado cuenta que la vida seguia su curso. Recordaba lo que habia pasado con la piedra filosofal, con la camara de los secretos, con el torneo de los medimagos, con el sauce boxeador y la casa de los gritos. Recordaba los insultos, las peleas, recordaba a cierto Hipogrifo y el giratiempo. Recordaba la odisea de buscar los horrocruxes y la aventura de vivir en el cuerpo de su peor enemigo antes de que se convirtiera en algo distinto. Recordaba a los mortifagos, la batalla, recordaba la sangre, el miedo, recordaba la muerte. Pero habian sobrevivido. Habian seguido adelante.
Y ahora Ginny habia sido madre, con Blaise Zabini, y Luna seria madre del hijo de Theodore Nott. Harry casado con Astoria, y Ron con lavander Brown.
-En que piensas?- le susurro Draco desde el sofa junto al fuego.
-En que es hora de pasar la antorcha...-dijo ella riendo
-A quien?- Draco cerro el libro que leia y se sento recto, mirandola divertido.
-A la siguiente generacion.
-Vaya...-El rubio se levanto y camino hacia ella abrazandola y besandole el cuello- Pues si quieres pasar la antorcha a la siguiente generacion habra que ponerse manos a la obra para crearla...no?
-Sabes? Me parece una fantastica idea...-Hermione no sabia si reir o ronronear.
El tiempo paso, lento algunas veces, vertiginosamente rapido otras. Pero aunque parezca una contradiccion, siempre iba al mismo ritmo. Es curioso como la percepcion nos juega malas pasadas. Hermione lo sabia. Habian pasado 5 años desde que todo comenzara en aquella reunion de alumnos de Slughorn en la que todo salio increiblemente mal. O increiblemente bien: la percepcion de los hechos a traves del tiempo la hizo sonreir. Su peor pesadilla habia dado pie a la mayor felicidad que podia concebir.
Vivia en una preciosa mansion con un hombre al que no solo amaba, si no al que estaba unida por un lazo y un vinculo que ningun otro mortal era capaz de comprender. O si quiera concebir. Consiguio un trabajo en el ministerio que le permitia ayudar a la reconstruccion de una mejor sociedad magica, y se sentia realizada a todos los niveles.
Lo que Draco no sabia, es que a veces, Hermione iba a su despacho, y abria el tercer cajon del escritorio, y miraba la mascara de plata de mortifago que tenia alli escondida. Y pensaba. Pensaba en lo mal que podia haber salido todo. En todo lo que podia haber perdido.
A veces tambien miraba el tatuaje que Draco lucia en el brazo. O el que ella tenia en el suyo. Blanco y negro, el original y la copia, la marca tenebrosa y su eco. O miraba las cicatrices que compartian en sus piernas. O miraba las palidas lineas que cruzaban el pecho y la espalda de su amante compañero como una fina red que lo atrapaba a su pasado, un recordatorio constante de todo lo que habian tenido que sacrificar, de todo lo que podrian haber perdido...
Y Hermione se sentia inmensamente agradecida. Por alguna casualidad que era incapaz de comprender, y pese a todos los contratiempos y ajetreados baches que habian sufrido en esos 5 años, todo habia acabado encajando en su lugar. Aunque fuera a golpes sangrientos y dolorosos. Todo habia ido a parar a su lugar.
Lo que Hermione no sabia, era que Draco si lo sabia. Por que el pensaba exactamente lo mismo. Y se aferraba a su vida con Hermione con la determinacion de un hombre redimido que no desea volver a su propia perdicion.
Draco sabia que el nunca seria un heroe. Que nunca estaria en la luz. Pero habia salido de las tinieblas. Y ahora vivia en algun punto intermedio...lo suficientemente lejos de la oscuridad para que sus largos y negros dedos no volvieran a alcanzarle, pero con el paso vedado y prohibido a la tierra prometida de la iluminacion. Pero le daba igual. Por que ella estaba a su lado. Ni buenos ni malos. Solo sencillamente ellos.
Y seria incorrecto decir que fue asi como termino todo. Por que las cosas, no terminan nunca. Sencillamente, siguen a delante. Como la vida. La leona y la serpiente habian descubierto a las malas que todo puede ser siempre peor de lo que es. Pero que las cosas pueden ser mejor de lo que son. Y que todo es...una oportunidad. Aunque no se sepa de que modo puede serlo.
A veces, la gente dice esa extraña frase de "no soy ni el reflejo de lo que fui". Hermione siempre sonreia cunado la oia. Si la gente supiera todo lo que un simple espejo puede reflejar...si supieran que los espejos no solo muestran tu cuerpo...
Y el tiempo...siguio pasando. Y la batalla de Hogwards paso a ser parte del temario de los libros de historia. La vida siguio su curso.
Hermione recordaba. Se sentia nostalgica. Llevaba ya un tiempo viviendo en su paraiso particular, y no podia dejar de pensar en lo ironico que era todo. Era como esos hermosos paisajes nevados en la que ese manto blanco cubre montes enteros. Y todo lo que los ojos ven esta ahi porque miles de millones de copos de nieve han caido justa y exactamente en el lugar correcto. Con que uno solo de ellos se hubiera ido un milimetro mas a la izquierda o a la derecha, quizas hubieran provocado un desastre. Pero misteriosamente, casi por arte de magia, todos y cada uno de esos diminutos e insignificantes copos de nieve cayeron justo en su lugar. Como si fuera una inmensa danza coreografiada. Como si estuviera predestinado.
Fue asi como Hermione, miro a Draco dormido a su lado: viendolo como lo que era, el hombre con el que compartiria el resto de su vida.
