Capitulo 37
El Lord miro al director fijamente, pensando seriamente que podría contar y que le convendría contar a Harry cuando despertara, porque evidentemente tendría que dar muchas respuestas.
-Tenemos para largo, viejo- miro a los miembros de la luz –y a más de uno no creerá en mis palabras
-Tienes el benefició de la duda y la palabra ahora Tom, así que habla
Por dentro el Lord sonríe de lado, y con su voz más fría y poderosa, informo de primera mano lo que estaba sucediendo.
Fue una sorpresa general cuando el Lord empezó a relatar lo importante, su resurgimiento entre los vivos luego del ritual donde Potter había sido sometido. Con la mayor calma posible relato el ritual y como de este surgió, como desde ese momento el mismo Harry había decidido estar a su lado. Como era de esperarse nadie estaba conforme con eso, pero nada allí tenía sentido, incluso para ser del mundo mágico, por eso siguieron escuchando el relato de manos enemigas.
Luego solo informo que aquello era la segunda vida del chico como Harry Potter, que conocía el futuro, conocía todo y quería cambiarlo. Fue así como todos se enteraron del complot encubierto del mundo muggle que se estaba llevando acabo y que debió de haberse desatado cuando el apenas tenía 20 años, y no tan pronto.
-Por ahora creeré en tus palabras Tom, Esperare a que Harry despierte para hablar con el igual que todos
-Me parece bien- replico con seriedad el Lord
- En cuanto a la situación de Harry…
-Nada va a cambiar- sentencio con seriedad el Lord mirándole –él no quiere ser conocido como Harry Potter y por lo que viste, nadie en este mundo tiene el poder para enfrentarlo si se enoja
-Eso es otro asunto… mi niño tiene demasiado poder, debe aprender a controlarlo
Tom se ríe ante sus palabras, para luego mirarlo burlón.
-Sigues cometiendo los mismos errores viejo- se puso cerio –deja de subestimar a Harry o el mismo te mandara a volar- miro a los suyos quienes enseguida se prepararon –me iré de aquí y nada cambiara más de que ya saben la verdad… y si se les ocurra alejar a Potter de mi…oh esa maldita guerra será otra de sus preocupaciones
Por su lado, Albus permanecía callado, observando los recuerdos que se repetían una y otra vez en su pensadero ante él, repasando lo sucedido en la batalla reciente, mientras iba escuchando la discusión de la mesa. Aún no era capaz de creer, con qué facilidad los habían dejado indefenso ante unos pocos y contados muggle armados. Miro hacia al Lord por sus últimas palabras, y lo noto observándole, parpadeo sorprendido, al ver que ese par de ojos carmesí le estaban analizando con frialdad.
Allí el director noto otro aspecto que al parecer el pequeño Potter había cambiado radicalmente, ese era precisamente su enemigo quien se hizo pasar por su padre; Tom ya no era ni de lejos el hombre enloquecido por poder y deseos de exterminio de años atrás, pudo notar eso en su mirada, segura y seria, sin rastro de locura en su mirada.
-¿Me estas amenazando Tom?- pregunto un poco divertido –"algunas cosas nunca cambiaran"- pensó jovial
-No- le miro de reojo –te estoy advirtiendo… - salió enseguida del Gran Comedor seguido de los suyos, quienes con paso rápido fueron hacia la entrada principal del colegio. Lucius se acercó al Lord enseguida.
-Mi Lord… pido permiso para permanecer en el colegio
Tom le miro de reojo, medito unos segundos asintiendo.
-Esta bien, ante cualquier cosa avísame- el rubio asintió y vio como una vez lejos el grupo desaparecía, antes de retomar su camino hacia la enfermería.
Luego de eso, todos miraron al único que quedaba del grupo que se había ido, Sirius suspiro
-Ahora Sirius… creo que merecemos todo una explicación de tu parte…- pidió leve Dumbledore
Sirius le miro cerio.
-Sé perfectamente que debo dar una explicación - le miro y les explico a todos su situación, como era que él estaba al tanto de la identidad real de Harry, desde cuando fue liberado. En este punto miro realmente con odio al director, que inevitablemente se achico un poco por culpa, en su lugar. Y relato algunas cosas raras que supuestamente había estado viendo y notando en el mundo muggle que comenzaron a confundirle y preocuparle notablemente en sus escapadas para investigar al mundo mágico.
Todos en el lugar escucharon en silencio a los que hablaban, hasta que nadie más tuvo nada que decir.
-¿Cómo sabemos que esto es verdad?- hablo con seriedad Ojo Loco Moody –que no están manipulando todo a su antojo
-Tienes a esos muggle para interrogar- dijo con falso desinterés Sirius, sin ganas de pelear ya, solo quería ir a ver a su ahijado y amigo, cosa que no podría de momento –y creo que lo que pasó allá afuera es prueba más que suficiente
-Podrían haberlos manipulado- soltó una joven que Sirius no recordaba conocer de la Orden -igual que al chico
-¡A mí nadie me manipula!- hablo de golpe de golpe, poniéndose de pie poniéndose todos tensos en el proceso –hace tiempo que yo ya no me dejo manipular por otros- espeto molesto, antes de agregar –ire a la enfermería- y diciendo esto salió del comedor molesto. Uno de los de la Orden quiso detenerlo, pero fue Albus el que le detuvo con la mirada, dejando partir al animago.
-Tenemos muchas cosas que pensar muchachos… y muchas decisiones que tomar
Todos se miraron entre sí con preocupación y tensión, sabiendo que las cosas de allí en adelante ya no serian igual.
Cansado mando a los de las Ordenes a revisar los alrededores del colegio, por si habían pasado algo más por alto, no queriendo Dumbledore permitirse un error más, era preferible estarse alerta a dejar pasar algo por alto y a los de la Orden les haría bien para despejar sus mentes de todo lo sucedido, para pensar con más claridad. Por eso se fue de regreso rumbo al despacho en lo que los profesores volvían a sus actividades dejando libre a los estudiantes, volviendo lentamente el colegio a la normalidad, con la tensión superficial de todos los estudiantes ante lo desconocido.
Dumbledore se dejó caer en su sofá, suspirando y miro a su querido Fawkes, que canto para el melodiosamente buscando calmarlo, apasiguar su mente.
-Siempre lo supiste verdad viejo amigo- comprendió, viendo lo que podría ser una actitud apenada del viejo fénix –y nunca me lo dijiste… aunque te entiendo, si todo lo que se ha dicho es verdad, soy el de menor derecho a enojarme….
Aunque Dumbledore sabía que desde que había llegado… siempre supo que no era normal, lo había sabido en el momento que le enfrento en su despacho y en los siguientes sucesos… por eso le vigilaba y le daba los gustos… quería saber hasta qué punto era capaz de llegar, si realmente era hijo de Tom…aunque ahora Dumbledore era consciente de la sorpresa que se había llevado al final en realidad. Nunca se hubiera pensado en buscar al hijo de James y Lily en el lado enemigo.
ஐஃஐ
Malfoy entro a la enfermería sin hacer el menor ruido, miro alrededor en silencio notando la ausencia de la enfermera, pensó con certeza que seguramente ella estaría revisando a Potter para asegurarse de que no estuviera bajo hechizos o influencias de pociones, aquel pensamiento le hizo poner los ojos en blanco, con muy poca elegancia.
-"Si supieran que es el mocoso el que controla al Lord"- pensó con oscura diversión, aun así aprovechando la falta de vigilancia avanzando hasta la cama que sabía con seguridad, ocupaba en esos momentos Remus, observo las cortinas que ocultaban la cama de paciente, respiro profundamente apretando el bastón en sus manos antes de atravesarlas. Sintió un nudo en la boca del estómago cuando lo vio allí, en la cama inconsciente, tapado y durmiendo tranquilo en apariencia.
Se quedó en silencio, solo observándolo, antes de animarse a avanzar hasta estar a su lado, con cuidado se quitó uno de sus guantes y lentamente acaricio su mejilla, acomodando su flequillo en esos momentos desacomodado.
-Que mal te vez Remus…- sonríe de lado –aun así sigues luciendo increíble
Se preguntó vagamente cuando fue la última vez que lo vio así, durmiendo con apariencia vulnerable, tan alejado de la realidad.
Se quedó en silencio mirándole, en lo que se decidió al fin atrajo un asiento para estar a su lado, agarrando firme con sus dos manos una del licandropo, apretándolas apenas al tiempo que apoyaba su frente en sus manos unidas.
-Lo siento mucho Rem… en verdad lamento todo lo que alguna vez paso…si pudiera… si pudiera hacer lo de Potter… juro que salvaría lo que alguna vez nos unió- apretó fuerte su mano, en silencio.
Detrás de las cortinas cerradas Sirius escuchaba todo en silencio, mirando a otro lado, ausente y distraído, se alejó sin hacer ruido para ir a ver como estaba su ahijado, decidiendo para sus adentros que en esa ocasión dejaría al Malfoy a solas con Remus, solo por esa ocasión. Siguió su camino atravesando unas cortinas, sonrió al ver a su ahijado en la cama, pero totalmente despierto mirando al techo de la enfermería.
-Diste un gran espectáculo afuera, cachorro
Harry le miro, sonriendo suavemente.
-No fue mi intención… me descontrole ante la situación padrino- Sirius se acercó en silencio mirándolo -¿padrino?
-Es increíble como cambias con y sin esa cicatriz – el muchacho parpadeo y llevo una mano a su frente, sintiendo allí la famosa marca del rayo
-Es por el hechizo que le había puesto Tom, además de ocultarla cambiaba ligeramente mis rasgos y la falta de lentes es una gran novedad
Sirius se ríe divertido, sentándose a su lado.
-Eso nadie lo niega… ¿Cómo te sientes?
Se quedó en silencio, recapitulando todo lo que había sucedido en su mente.
-¿Y Remus?...- titubeó un poco mirándole
-Por él no te preocupes, ahora duerme y está en buenas manos- Harry se relajó notablemente cuando le comunicaron eso, asintiendo en silencio –Harry… el director espera hablar contigo
Suspiro ante aquello, y con cuidado se levantó, agradecía aun estar vestido.
-Ire a hablar con él y la Orden… cuida a Remus en lo que calmo a las gallinas- se colocó su túnica más gruesa, susurrando en parsel el hechizo que ocultaba la cicatriz, salió rumbo a la dirección sin que Sirius le dijera nada, pues este sabía que ya no podía hacer nada por su ahijado, que todo dependería de él.
ஐஃஐ
Apenas sintió la energía del chico cerca de su oficina, no dudo en llamar a todos los de la Orden, en poco tiempo, cuando entro, la oficina estaba llena de gente y todos en silencio
-Tu interferencia cambio todo- fueron las palabras de Albus, que no podía más que creer en lo dicho. Las pruebas de la verdad estaban en los hechos, en los cambios.
Harry le miro fijo.
-Lo sé, pero lo cambie para bien- informo con seriedad –si hubiera seguido la historia tal cual la conozco, en pocos años todos los aquí presentes y sus hijos estarían muerto- hubo un silencio profundo luego de eso.
-Muchacho… porque no nos dijiste de todo esto…
Bufo ante sus palabras, todos se tensaron ante ello.
-Realmente ¿me hubiera creído si le contaba del gran complot muggle contra el mundo mágico?
Albus se puso triste, más envejecido.
-La verdad no… hubiera creído que está influenciado por…
-Por eso no dije nada, tampoco quería que me manipulara director- le miro fijo, acusador –en mi otra vida lo hizo, fui su herramienta contra Voldemort, gane la guerra que quiso que acabara sin lograr vivir, no quería pasar de nuevo por lo mismo
-Muchacho…
Todos quedaron incomodos, ante la forma de hablar madura, ligeramente tajante del muchacho, que imponía su presencia entre todos más que un adulto preparado para situaciones extremas.
-Y bien director…- fue la voz de Harry, precisamente, fue quien le saco de sus pensamientos –como comprenderá con todo lo ocurrido hoy ante sus propios ojos, ahora ya no hay lugar para bandos, para divisiones. Ya no es, solo en bando de luz o de Oscuridad, de magia blanca o negra, ahora somos todos un único grupo de defensa- le miro fijo a los ojos, permaneciendo unos segundos en silencio -¿Qué piensa de todo esto?
El hombre suspiro y se sentó bien, acariciando su barba, pensativo.
-Realmente no creo que los muggle puedan ser un problema- el muchacho endureció por segundos sus facciones, causándole un escalofrió que fue capaz de ocultar –"no… no es un niño, recuérdalo…" aun así… les daré el beneficio de la duda…
Harry se relajó ante una pequeña chispa de esperanza que se formó en su pecho. Al menos algo habían conseguido con ese ataque adelantado en el tiempo, y era hacer dudar al director sobre el peligro que se avecinaba, regar la semilla de la duda que ya había sido plantada con sus propios padecimientos.
-Potter…- McGonagall se adelantó tomando la palabra por todos –quiero que nos cuentes con tus propias palabras tu vivencia en el otro tiempo… si es verdad lo que nos contamos debemos saber todo
El estudiante quedo en silencio, mirando a su profesora como al respeto de los presentes, al final asintió, cerrando los ojos, sabiendo que tenía varias horas por delante y que todos los presentes si o si, cambiarían sus formas de pensar.
CONTINUARA
