Capítulo 38 : El baile que nunca tuvimos, parte 3.

Todos veían a su alrededor la destrucción que Sun había causado y como poco a poco, la ranger amarilla se iba acercando a ellos.

- Es nuestra amiga, seguro hay alguna forma de solucionar esto sin pelear. - sugirió Jonathan nervioso.

- ¿Tú crees? Diles eso a nuestros compañeros de escuela que quedaron heridos, a la gente que ahora debe pagar los daños que ella causó. - dijo Laura enfadada. - y no solo eso, arruinó un momento que iba a ser perfecto...

- ¡Laura! ¡No! - gritó Brian pero su amiga ya se habia lanzado a atacar a Sun.

La ranger rosa tomó sus dos dagas y las lanzó como boomerangs contra la ranger amarilla pero está las esquivo fácilmente y ambas armas volvieron a las manos de Laura, que iba decidida a golpear a Sun.

- Maldición. - el ranger rojo tomó su arco de Sagitario y disparó varias flechas ardientes contra Sun, pero ninguna de ellas la tocó, símplemente se desviaron a un costado. - ¡¿Que?!

Antes de que Laura pudiera tocarla, la escorpiana tan solo levantando la mano, lanzó una onda invisible que hizo que la ranger de Aries cayera al suelo.

Con su pistola de agua, Jonathan comenzó a disparar contra Sun al igual que Conan, que disparaba con las ametralladoras que formaban sus manos gracias a su modo super mega.

Todos los ataques impactaban en ella, pero al parecer no sufría daño alguno.

- Es imposible... - dijo Brian.

La ranger amarilla dio un paso hacia adelante, cosa que alertó a los otros cuatro.

De un momento para otro, Sun se encontraba con una sola mano tomando del casco a Jonathan y de esa forma, arrojarlo contra un arbol para después velozmente golpear en el estomago a Conan casi quebrando la armadura de su modo super mega y finalmente usando su espada escorpiana, lanzó varios rayos contra Brian y Laura.

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- No puede ser que no me haya dado cuenta de esto. - decía Sarah caminando de un lado para otro en la base ranger. - es mi culpa.

- Nuestra culpa. - dijo Gabriel. - siempre ando distraído y haciendo tonterías, sospechaba que algo raro pasaba pero soy tan idiota que nunca me di cuenta...

- Que raro que aceptes que eres un idiota. - dijo la niña rubia de 12 años a su hermano gemelo.

- Lo que creo que hay que hacer es ayudar de alguna manera... - sugirió el niño rubio.

- Pero no tiene sentido, Jane nos habia dicho que si Escorpio no se manejaba de buena forma podría causar una catástrofe, es el signo más poderoso del horóscopo y de alguna forma tenía que haber habido alguna señal, la gran computadora nunca advirtió nada.

Los gemelos estaban confundidos, preocupados y no tenían ni la minima idea de que podían hacer.

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- Vaya vaya vaya, el espectáculo está bastante interesante por el momento. - sonrió Daerys. - aunque estaría mejor ver el poder de Escorpio en vivo.

- ¿Quiere que vayamos todos reina nuestra? - preguntó Sazka.

- Claro que sí, hay que buscar la primera fila y una vez que todo termine, tomaré sus medallones y obligare a aquella pelirroja a que me entregue todos los demás. - respondió la reina sombra levantándose de su trono. - vamos.

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"El Escorpio es tremendamente poderoso y su carácter puede causar enormes beneficios o grandes riesgos para los demás. Su tenacidad y fuerza de voluntad son únicas pero sin embargo, son muy sensibles y fácilmente afectados por las circunstancias que les rodean. Son emocionales y fácilmente heridos o aludidos."

Tras oir esa voz masculina, Paul abrió los ojos adolorido y confundido.

Pero al abrirlos, se dio cuenta que no se encontraba en la casa de Sun, sino delante de una que no conocía y un sujeto de cabello castaño largo hasta los hombros de ojos verdes totalmente vestido de blanco estaba a su lado.

- ¿Quién eres? - preguntó el joven de Tauro confundido. - ¿Donde estoy?

- No te diré quién soy. - respondió el joven de blanco de forma muy serena. - solo digamos que tenemos mucho en común. - y estas dentro de uno de los momentos más dificiles de una de las personas más importantes para ti.

- ¿Que? - Paul estaba completamente confundido. - ¿Tú fuiste él que dijo esas palabras que oí en mi cabeza?

- Asi es, pero Mejor entra para que entiendas todo, no es necesario que toques la puerta.

El muchacho de blanco desapareció ante los ojos de Paul.

El joven profesor sin saber que hacer, obedeció a aquel sujeto y atravesando la puerta como si fuera un fantasma, entró a esa casa.

Lo primero que vio al entrar dentro lo dejo anonadado.

Era Sun, que bajaba por las escaleras con un hermoso vestido color amarillo.

- ¡Sun! - se alegró Paul y corrió hacía ella pero la atravesó de largo, como si él no estuviera allí.

La joven al terminar de bajar las escaleras, se abrazó con lo que Paul pudo suponer eran sus padres y después hizo lo mismo con otro joven, para terminarle dando un pequeño beso en los labios.

El joven de Tauro comprendió que sucedía, estaba en las memorias de su amiga, exactamente en las memorias del día de su baile de graduación.

Ella nunca había sido muy abierta con él desde que la conocía, al principio era solo una alumna más pero con el tiempo la confiaza entre ellos fue aumentando llegándose a contar cosas personales. Pero hubo ciertas cosas que entre ambos nunca se habían contado y al parecer esta era una de ellas.

Sun se veía felíz, hermosa y con una actitud bastante diferente a la actual, cosa que sorprendió a Paul.

La chica y su pareja para el baile ya se habían retirado de la casa y el joven iba a seguirlos, pero se detuvo al escuchar la charla que mantenían los padres de ella.

- No podía decircelo este momento. - dijo la madre de Sun comenzando a llorar.

- Entiendo, yo tampoco me hubiera animado. - dijo el padre afligido. - pero no preocupes querida, ella ya creció, y lo que menos haremos es dejarle deudas, conseguiremos el dinero, ¿Nos vamos?

- Claro. - respondió la mujer. - en ese lugar es la única forma de que...

En ese momento, dos sujetos vestidos de negro y con aspecto bastante intimidante entraron a la casa.

- Es hora de que tengan que pagar sus deudas. - dijo uno de ellos.

- ¡Pero habían dicho que teniamos más tiempo! - reclamó la madre de Sun.

- Decidimos que el pago sea ahora. - dijo el otro hombre sacando un arma pero los padres de Sun fueron rapidos y pudieron salir corriendo de la casa hacía el auto para escaparse. - ¡Hay que seguirles! - dijo el hombre también corriendo junto a su compañero hacia otro auto.

Instantáneamente, Paul se emcontraba frente a la secundaria de Mane Falls donde todos los estudiantes del último año se dirigían a su baile de graduación.

Miró para un costado y vio como Sun con su vestido amarillo cruzaba emocionada la calle dejando atras a su novio.

- ¡Apurate! ¡Eres una tortuga Kevin! - dijo riendo la chica.

- ¡Un momento! - rió el joven parandose en medio de la calle para acomodar la rosa que llevaba en su traje pero sin darse cuenta que un auto a toda velocidad se acercaba hacía él, para terminar atropellandolo.

El auto siguió de largo, pero Paul pudo notar que los padres de Sun eran los que conducían. El otro vehículo conducido por quienes los perseguían terminó por alejarse en sentido contrario.

- Creo que de esa forma ya pagaron su deuda. - escuchó Paul decir a uno de esos hombres.

Sun gritó desesperada y corrió hacia su novio para tratar de hacerlo reaccionar mientras otras personas se acercaban a ver que pasaba, pero fue en vano.

- Escorpio es el signo más poderoso y su constelación debe estar estable. - el joven de blanco volvió a aparecer junto a Paul, que estaba shockeado por lo que veía. - de no ser así, el caos será inevitable.

- ¿Pero que se puede hacer? - preguntó Paul.

- Escorpio debe poder encontrar el balance entre su traquilidad y agresividad. - respondió el joven de blanco. - de esa forma, sus verdaderos poderes para beneficiar a la gente podrán salir a la luz.

El joven volvió a desaparecer antes de que Paul pudiera decirle algo.

Cuando se dio cuenta, el taurino se encontraba solo en un lugar totalmente blanco. Miró hacía el suelo y vio dos objetos uno al lado del otro.

Los medallones de Tauro y Escorpio.

Ambos brillaban de la misma forma, como si estuvieran conectados.

De la luz que ambos objetos emitían, surgió una especie de escudo triangular que en su parte frontal tenia los símbolos de Tauro y Escorpio. Era oscuro con rasgos amarillos, bastante grande y se veía sumamente resistente.

Automáticamente, Paul estaba convertido en el ranger negro y tomó el escudo con sus manos.

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Los rangers seguían peleando contra Sun, pero ella dominaba fácilmente la pelea.

Jonathan disparaba montado en su vehículo pero la ranger amarilla seguía arrojando ráfagas con su espada provocando que el ranger azul cayera.

Usando sus cañones, Conan lanzaba varios misiles que era destruidos instantáneamente por Sun tan solo con sus manos.

- No hay forma de pararla. - dijo Laura desesperada.

Nuevamente, la ranger de escorpio volvió a arremeter contra todos.

Brian quiso darle un puñetazo pero Sun lo esquivó tomandolo del brazo y arrojandolo hacía arriba a la vez que lanzó con su espada varios rayos que impactaron en el ranger rojo antes de que cayera al suelo.

Con un golpe directo de su espada, golpeó a Laura haciendo que la ariana pierda su transformación.

Antes de que Jonathan pudiera volver a atacar, Sun lo tomó fuerte de su casco logrando que este se quebrara mostrando la expresión de dolor del ranger de Piscis para después darle varios rodillazos en el estomago y soltarlo, perdiendo su transformación instantáneamente.

Conan volvió a disparar con las ametralladoras de sus brazos pero era inútil, fue cuestión de tan solo unos segundos para que Sun lo derribara con un topetazo y que de ese modo, el traje del ranger escarlata comenzara a fallar y dejara de funcionar.

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- Fue buena idea pedir la primera fila. - dijo Daerys sentada en la cima de un edificio cercano con sus dos generales a cada costado de ella. - Quién lo diría, la que acabará con los rangers será otra ranger, aunque me da pena no poder participar aunque mejor, cuando ella los derrote, tampoco podrá aguantar su propio poder y también se ira al otro mundo. - sonrió. - tomaré los cinco medallones, iré por los otros siete que tienen ocultos y por fín lograré la vida eterna... la oscuridad reinara.

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Con el traje ranger un poco dañado, Brian volvió a ponerse de pie dificutosamente.

Volvió a mirar a su alrededor y vio a sus tres amigos heridos en el suelo apenas pudiéndose mover, también observó la destrucción que causó Sun en Mane Falls y escuchó las sirenas de bomberos que seguramente apagaban el fuego en la escuela y ambulancias , ademas de oir a la policía cada vez más cerca.

- Esto... se termina... ya. - dijo el ranger rojo haciendo aparecer la bola de fuego en su mano derecha. - ¡Guerrero ardiente de Sagitario! ¡Ahora!

Tras ser cubierto por el fuego y aparecer con su forma más poderosa, Brian fue con su super velocidad a golpear a Sun, pero ella lo esquivó como si nada.

- ¿¡QUE!?

La ranger de Escorpio comenzó a atacar con puñetazos y patadas, que Brian apenas lograba bloquear y evadir.

Sun lanzó un puñetazo que el que guerrero ardiente pudo esquivar, pero ese golpe destrozó por completó la pared de una casa que había detrás.

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- No puede ser. - dijo Sarah. - ni siquiera Brian en su máximo poder puede detenerla...

- Que bueno sería poder un ser un power ranger ahora y ayudar. - comentó Gabriel.

- Jane ya nos dijo que nunca los seremos, y de todas maneras tampoco podríamos ayudar mucho... aunque ella sí podría actuar de una buena vez. - dudó la niña rubia.

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Creando flechas de fuego y comtrolandolas con el movimiento de sus manos, Brian trataba de hacestar un golpe a Sun, sin lograr ningún resultado ya que la escorpiana destruyó cada flecha con su espada.

- Lo único que me queda es esto... - dijo Brian y su traje comenzó a literalmente arder en llamas para realizar su ataque más fuerte. - ¡Supernova!

De forma imparable, Brian se dirigía con todo envuelto en fuego disparado contra la escorpiana.

Pero Sun simplemente tomando su gran espada, dio un golpe certero una vez que el guerrero ardiente estaba a centímetros de ella.

El sagitariano perdió su transformación y cayó al suelo detras ella.

- ¡Brian! - gritó Laura acercándose como podía a su amigo tirado en el suelo y tomandolo del rostro.

Las buenas vestimentas de ambos estaban arruinadas, al igual que las de Conan y Jonathan.

La ranger de Escorpio se acercó a Brian y Laura y alzó su espada ara darles el golpe final.

La ariana abrazó a su amigo que apenas podía moverse.

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- Presten atención. - indicó Daerys a sus generales. - ya empezará la mejor parte...

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Antes de que Sun pudiera atacar, salió disparada por los aires para terminar chocando con la pared de otra casa debido a que alguien la había golpeado con gran fuerza.

Brian y los demas vieron que quién había dado ese golpe era Paul transformado en el ranger negro, pero poseía un escudo triangular negro con los simbolos de Tauro y Escorpio.

- El escudo legendario... - dijo Jane aún oculta. - prueba de la gran compatibilidad de que los signos de Paul y Sun poseen, al igual que ellos...

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- Cielos, cierto que todavía quedaba uno. - se decepcionó la reina sombra. - no importa, solo retrasará la ejecución.

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- Paul... - susurró Brian.

- Váyanse lo más lejos posible, yo...

El ranger de Tauro no terminó sus palabras porque inmediatamente Sun lo había atacado con un tremendo puñetazo que lo hizo retroceder, pero gracias al escudo no había recibido daño.

La ranger amarilla tomó su espada y siguió atacando, pero el escudo era muy resistente.

Paul aprovechó y con su martillo en modo laser en una mano y el escudo en la otra, comenzó a disparar contra Sun, que recibió los ataques cayó al suelo pero se levantó inmediatamente para volver a alzar su espada y arrojar varios rayos contra el ranger de Tauro. Sin embargo, los rayos rebotaron en el escudo y volvieron contra la escorpiana que volvió a caer.

Se había formado una pelea muy pareja mientras los demas apenas pudiendo caminar, fueron hacía donde estaba Jane oculta.

- ¿Que diablos... - tosió Brian y volvió a hablar. - está sucediendo? - preguntó.

- Debido a un fuerte impacto emocional en Sun, su constelación se desestabilizó y Escorpio perdió el control. - explicó la pelirroja. - pero no lo entiendo, no hubo absolutamente ninguna señal...

- ¿Y ese escudo que tiene Paul? ¿De donde salió? - preguntó Jonathan.

- Es el Escudo Legendario Tauroscopino. - volvió a responder. - prueba de la conexión entre ambos signos, de alguna forma Paul pudo conseguirlo al entender que sucedía con Sun.

- Como yo cuando descubrí el modo ardiente. - dijo Brian.

- Exacto. - afirmó Jane.

- Entonces, ¿Puede ganarle a Sun? - preguntó Laura.

- Me gustaría decirte que sí, pero no. - respondió la pelirroja.

- ¿Cuál es la forma entonces? - preguntó Conan.

Lo único que hizo Jane fue mirar su medallón de Libra mientras la pelea seguía desarrollándose.

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- Al parecer el ranger negro le está haciendo pelea. - comentó Sazka.

- Puede parecer que sí, el escudo tauroscorpino es muy poderoso, todavía recuerdo cuando lo usaron contra mi hace 100 años. - dijo Daerys. - pero tan solo observen, por más que el ranger de Tauro logré igualarle, cada vez se está agotando más mientras que el poder de Escorpio sigue aumentando, será cuestión de tiempo solamente. - sonrió.

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La reina del clan sombra tenía razón, cada segundo que pasaba Paul estaba cada vez más cansado, si no fuera por el escudo ya hubiera sido vencido.

Sun golpeaba con más potencia con su espada y el ranger de Tauro seguía cubriendose con su escudo sin tener siquiera una pequeña probabilidad de poder contraatacar.

- No... no resistirá mucho tiempo. - dijo Brian siendo sostenido por Laura. - hay que ayudar...

- Es inútil... - se frustró Jonathan por no poder hacer nada.

- Por más que vayamos volveríamos a ser vencidos. - dijo Laura quitándose sus extensiones del cabello también frustrada, volviendo a quedar corto.

Conan tan solo miraba a Jane, que no dejaba de observar algo que traía bajo una de las partes de su vestido.

- Si, hay una sola cosa que se puede hacer. - dijo la pelirroja sería y alejándose del lugar en donde estaba escondida con los demás para ir corriendo hacía donde peleaban Paul y Sun.

- ¡JANE! - gritó Laura.

El ranger de Tauro cada vez resistía menos hasta que llegó el momento que debido a una ligera distracción, la escorpiana le atinó un espadazo en el brazo que sostenía el escudo, que terminó cayendo al suelo dejando a Paul totalmente desprotegido.

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- Por fin, ahora ya nadie interrumpira la mejor parte. - sonrió Daerys. - pero qué...

(-)

Nuevamente, Sun estaba a punto de hacestar el golpe mortal con su espada está vez contra Paul, pero sintió un ligero golpe en su espalda que la obligó a darse vuelta.

Era Jane, que había lanzado su disco carmesí contra ella y nuevamente había vuelto a sus manos.

- ¿Que mierda piensa hacer? ¿Acaso quiere morir? - dijo Brian igual de atónito que los demás.

El rubio de rulos miraba a Jane y comprendió lo que sucedía, era algo totalmente obvio y no entendía como ni él ni nadie más pudo haberse dado cuenta.

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- Por fin lo harás Jane, ya era hora. - dijo Sarah mientras observaba todo en la gran computadora junto a Gabriel y Kiwi.

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La ranger de Escorpio volteó y miró a la pelirroja.

- Recuerdo habertelo dicho hace tiempo. - dijo Jane. - Sun, tu caracter puede llevar grandes beneficios a los que te rodean, o todo lo contrario y lo mejor para eso... es que consigas el balance de tus poderes. - tomó el medallón de Libra para sorpresa de todos y lo colocó en el centro de su disco carmesí para después lanzarlo al aire.

El disco carmesí comenzó a dar vueltas alrededor de Jane, dándole un traje del mismo color con falda, guantes y botas negras, el simbolo de Libra estaba en su pecho y el visor de su casco tenía la forma de una balanza.

Todos estaban sorprendidos y confundidos, ella también era una ranger.

- Libra, ranger del horóscopo Carmesí.

(-)

- Se ha vuelto a transformar. - dijo Sazka. - como la vez que nos quitó los doce medallones en esa cueva.

La reina del clan sombra mantenía la tranquilidad, pero claramente era un improvisto que no se esperaba en lo absoluto.

- Veamos que es lo que sucede.

(-)

- Es una ranger... - dijo Jonathan Shockeado.

- No entiendo nada. - habló Brian.

- Era bastante obvio, fuimos realmente estúpidos al no darnos cuenta. - rió Conan.

- ¿A que te refieres? - preguntó Laura.

- Por favor, siempre faltó el medallón de Libra en la caja de los 12 medallones. - respondió el rubio y todos se sintieron realmente idiotas.

En una de la manos de Jane apareció un pequeño cuchillo y en el otro una balanza, como si se tratase de esas estatuas que hay en los tribunales y juicios.

- Debes poder controlar tu poder Sun. - dijo la pelirroja acercándose a ella. - tienes que encontrar el equilibrio perfecto.

La ranger de Escorpio corrió a atacarla, pero en el piso apareció brillante el símbolo de libra y se creó una especie de prisión que no le permitía poder moverse.

- Puedes hacerlo Sun, encuentra el equilibrio y muestra tu verdadero poder. - decía Jane moviendo la balanza de un lado para otro como si fuera un ritual. - No dejes que Escorpio te domine, tu debes dominarlo.

Sun trataba de liberarse con todas sus fuerzas pero no lo lograba, pero en ese instante un lluvia de imágenes llegó a su cabeza, los buenos momentos de su vida y también lo malo que sin embargo debía poder enfrentar.

- ¡Es el momento! - gritó Jane liberandola de su prisión y arrojandole su cuchillo, que se clavó en el hombro de la escorpiana. - ¡Ahora Paul! ¡Solo tienes una chance!

Sin ninguna duda, Paul se reincorporó, tomó el Escudo Legendario Tauroscopino y con el mismo golpeó a Sun haciendo que la ranger amarilla sea derribada.

El traje de Sun brilló intensamente y el pequeño Scorpion Zord apareció encima de ella pero de una forma muy tranquila.

La ranger amarilla perdió la transformación y quedó desmayada en el suelo junto a su pequeño zord, que parecía dormirse.

Jane también deshizo su forma ranger, quedando increíblemente agotada a pesar de no haber estado transformada más de 5 minutos, era un riesgo que debía correr

Todos se acercaron a Sun, y Paul la tomó entre sus brazos.

- Siempre siendo tan explosiva. - sonrió el joven mirando el rostro desmayado de la chica. - desde el primer día...

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- Que lastima, al parecer el espectáculo terminó. - dijo Daerys para volver inmediatamente a la nave sombra junto a sus generales.

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Por suerte, nadie en la escuela había resultado herido. Aunque los destrozos ahí y en otras partes de la ciudad serían muy costosos de pagar.

Brian, Laura, Jonathan y Conan avisaron a sus familias que estaban bien ya que obviamente el noticiero de la medianoche y varios portales de Internet informaron inmediatamente lo sucedido.

- Si Sophia, no te preocupes, todo está bien. - hablaba el chico de Piscis por su celular. - y realmente lo siento por desaparecer así, consideré que debía ayudar a la gente que podría estar en peligro en las calles, se que tu hiciste lo mismo en la escuela, si, ahora estoy con los chicos pero apenas pueda iré contigo, adiós.

- ¿Alguna novedad de la escuela? - preguntó Laura.

- Por suerte nadie resultó gravemente lastimado, Sophia ayudó bastante. - respondió Jonathan.

Todos se encontraban en la base totalmente agotados ya que la lucha había sido tremendamente complicada.

Si no hubieran intervenido Jane y Paul no la hubieran contado.

La ranger de Escorpio estaba recostada en una camilla siendo mirada a todo momento por el taurino, que también le sostenía la mano. El Scorpion Zord dormía en una nueva caja de cristal.

Pero la atención de Brian se centraba en Jane.

- Supongo que ahora si puedes explicar quién rayos eres, ¿Verdad? - dijo el Sagitariano.

- Siendo una ranger nos pudiste haber ayudado mucho antes y quizás las batallas hubieran sido más fáciles. - dijo Jonathan no entendiendo como Jane no pudo haberlos ayudado.

- Efectivamente un miembro más hubiera sido una gran ayuda. - habló Conan, algo decepcionado, de ella y de si mismo por haber pasado por alto ese detalle del medallón de Libra.

- Bueno, ya basta. - dijo Laura. - seguro tendrá un motivo.

- Veamos Laura. - dijo Brian. - con su ayuda nos hubiéramos ahorrado varios problemas que tuvimos durante todo el transcurso de nuestras batallas como ranger, realmente trato de no pensar mal, pero es muy difícil.

- ¿Quieren saber quién soy? - preguntó la pelirroja y sacó una pequeña caja de un compartimento secreto, dentro había varias cartas que Brian leyó. - soy simplemente alguien que recibió instrucciones de otra persona que ni yo se, en esa carta está todo lo que yo sé sobre la situación y como podrán ver, no es más de lo que saben ustedes.

Leyendo, Brian se dio cuenta que Jane decía absolutamente la verdad, en esas cartas estaban escritas todo lo que ella les había explicado hasta ahora.

- Tan solo un día recibí ese paquete junto al medallón de Libra y el disco carmesí. - dijo la pelirroja. - solo algo es seguro, nosotros somos los elegidos para proteger al mundo de Daerys y el clan sombra.

- ¿Pero por qué no nos dijiste que también eras una ranger? - preguntó Laura con sincera tristeza. - somos amigas, todos somos amigos aquí.

- Eso es algo más complejo de lo que todos piensan. - interrumpió Sarah junto a Gabriel.

- Pues nunca es tarde para aprender mucho más. - dijo Conan atento.

- Simplemente era una prueba. - dijo Gabriel.

- Para ver si ustedes eran dignos de ser los Power Rangers. - continuó Sarah.

- Es algo básico, para nada complejo. - se desilusiono el rubio de rulos.

- Sin embargo pudiste haber aparecido antes. - se quejó Brian. - pero viendo que siempre nos dijiste la verdad, no tengo porqué recriminarte.

- Vuelvan a casa, tienen descansar. - ordenó la pelirroja.

- Yo me quedaré aquí con Sun. - dijo Paul.

- Bien, pueden quedarse , pero antes de que ustedes se vayan quiero decir algo. - habló seriamente la pelirroja. - desde ahora en adelante, ya nada será un juego, Daerys no durará en usar los peores métodos para apoderarse de los medallones, deben estar dispuestos, debemos estar dispuestos, a incluso sacrificar nuestras vidas.

- Estoy dispuesto. - Brian fue el primero en hablar para sorpresa de todos. - ¿Que? En otro momento hubiera rechazado rotundamente, pero se cuál es mi deber liderando el grupo, nunca perder la fe ni la esperenza, siempre siendo positivo como Sagitario, inclusive en los momentos más difíciles.

- Siempre estaré dispuesto. - dijo Jonathan. - no puedo evitar no ayudar, ser amable y pensar en los demás, como Picsis.

- Segura de mi misma y con entusiasmo. - sonrió Laura. - tal cual Aries.

- Tranquilo, paciente y decidido. - habló Tauro sin dejar de mirar a Sun que seguía desmayada. - como Tauro.

- Se que no soy un ranger "oficial". - dijo Conan. - pero siempre los ayudaré con toda mi habilidad.

- Y realmente tu ayuda fue valiosa. - le sonrió Jane. - yo mantendré el equilibrio, como Libra.

Todos callaron por unos segundos.

- Creen que... a pesar de todo lo que sucedió ¿Siga siendo el rey del baile? - preguntó Conan.

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- La ranger de Escorpio pudo controlarse y su constelación volvió a estar estable. - informó Ezxion.

- Son buenas noticias después de todo. - sonrió Daerys. - ya nada puede interrumpir el aumento de mi poder. - el dispositivo de su hombro marcó rápidamente el 98%, luego el 99 y finalmente el 100.

La reina del clan sombra se arrancó aquel dispositivo que ya la hartaba y toda la nave sombra tembló debido a magnífico poder.

- Por fin, ya no tendré límite alguno... este mundo se sumira en la oscuridad total, el clan sombra reinara por completo... ya se acerca el momento de mi paso a la inmortalidad... - comenzó a reír la reina sombra feliz

Los generales estaban temerosos por ese monstruoso poder, pero también emocionados de que finalmente los planes se cumplan.

- Es como volver a ser joven. - dijo Daerys sentándose en su trono e invocando un extraño báculo color oscuro. - mi vieja amiga, ya era hora de verte.

(-)

Confundida, Sun abrió sus ojos y notó que se encontraba sola en la base.

Con el cuerpo adolorido, se levantó lentamente de la camilla y recordó todo lo que había sucedido.

- Maldita sea... no puede ser que haya causado todo... eso... - una lágrima se le escapó, momento que escuchó un ruido detras suyo.

Era Paul, vestido de camisa blanca, corbata negra, saco oscuro y pantalones también oscuros junto a zapatos negros.

- Pero... Paul...

- No digas nada Sun, se todo lo que tu baile de graduación te hace recordar. - confesó el joven para sorpresa de la chica.

- ¿Pero co...?

- No estoy aquí para hablar de eso, ya tendremos tiempo de charlarlo. - contestó Paul tomando su celular y poniendo una balada romántica que tenía en su lista de reproducción para que comenzara a sonar. - solo quiero que puedas tener ese momento que tanto ansiabas, ¿Quieres bailar conmigo reina del baile? - preguntó dándole su mano.

La chica no pudo evitar llorar, pero sus lágrimas eran de felicidad.

Tomó la mano de su amigo y ambos comenzaron a bailar sin separarse, riendo por la torpeza de los movimientos de ambos, pero por fin teniendo el baile que nunca habian tenido.

Cuanta intensidad (?

Gracias por leer, espero que les haya gustado. Espero sus opiniones.

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Nuevamente gracias, nosssss vemossss.