Disclaimer: No es mío, pero el mp4 nuevo sí XD.
A/N: ¡Vuelve William! aunque éste no es sino una pre a su tremenda aparición en el próximo capítulo, donde dejará a los adultos así o_O .
Comentarios y críticas bien recibidos, siempre con respeto.
Gracias por pasarse y leerlo.-
37.-
William ha vuelto a casa hoy; por lo que Lisbon y Jane deciden sacarlo a cenar hamburguesas para celebrar su regreso. El niño no ha parado de hablar en todo el día sobre las cosas que ha hecho con su padre, los lugares que ha visitado y lo impresionado que ha quedado cuando vió el mar; aunque Lisbon siga intentando recordarle que hace un año fueron de vacaciones a San Diego y allí también pudo admirar el océano, pero William es cabeza dura como su madre y sigue alegando que el mar de Los Ángeles es más grande.
Jane observa este intercambio entre madre e hijo, totalmente entretenido. El tener a William de vuelta es lo que le faltaba a Lisbon para estar tranquila y completamente feliz. Aunque los días que han pasado ellos dos juntos siempre ha tenido una sonrisa, existía un dejo de nostalgia por el pequeño que era obvio cuando hablaba de él o luego de recibir la llamada telefónica diaria del niño. Él también lo ha extrañado. El vacío en la casa es evidente sin sus risas, el desorden y la conversación sin respiro de William. Da vida al lugar en el que esté, incluso cuando su atención está puesta en la televisión o en algún juego.
Lisbon y él han hablado durante el tiempo en que William estuvo ausente, sobre la mejor forma de decirle sobre lo que pasa entre ellos. Lo cierto es que no han podido ponerse de acuerdo en cómo hacerlo, a pesar de coincidir en que decirle la verdad sin adornos es lo mejor; pero tampoco quieren que sufra o quede confundido con lo que pasa. Ambos saben que el divorcio le ha afectado, aunque es pequeño y no entienda muy bien lo que pasó, pero extraña a su padre y recién se está acostumbrando al hecho de que está tan lejos y no puede verlo a diario como antes.
Cuando llegan a casa de Lisbon, parece el momento apropiado para hablar con el niño. Pero ninguno sabe por dónde comenzar, sólo se miran el uno al otro sin tener idea de qué decir. No hace falta que digan nada de todas maneras; pues William se ha quedado dormido con medio cuerpo sobre el sofá, cansado de tanto ajetreo. Jane suspira aliviado y Lisbon hace lo mismo. Ya habrá tiempo para idear una buena forma de hablar con él.
Para sus adentros, Jane piensa que es altamente improbable que algún día lleguen a una solución. No después que se han pasado un mes reflexionando y no han logrado nada.
