Inmediatamente después de despedirme de Hermione me aparecí en el salón de la mansión Malfoy. Al entrar vi a Jean tirada en el suelo mientras que dos mortífagos la violaban, Jean tenía la mirada perdida, ya no suplicaba como las demás veces que la vi, no había que ser muy inteligente para darse cuenta de que habían conseguido anularla por completo. Mientras que esto sucedía Voldemort miraba la escena con una sonrisa macabra en el rostro, al igual que Bellatrix la cual disfrutaba de lo lindo viendo a la "madre" de Hermione en este estado, en ese momento me aventure a entrar en la mente de mi amiga y ella estaba pensando en Hermione, en lo que hubiese pasado si Jean la hubiese vendido y nosotros no hubiésemos llegado a tiempo, y se refugiaba en ese recuerdo para no sentir pena por la mujer que la había sustituido como madre, tuve que salir de la mente de Bella en el momento en el que el Lord me llamaba por mi nombre.

Voldemort me dijo que Jean ya no le servía como diversión ya que estaba como muerta en vida y que quería que yo acabase con su vida, así que me dijo que en cuanto hubiesen terminado sus mortífagos de divertirse podría llevármela de allí y acabar con su vida como me pareciese.

Cuando el Lord me decía esto pude darme cuenta de que Dolohov, uno de sus mortífagos estaba muerto en el suelo, cuando Voldemort se dio cuenta de hacia donde miraba, me hablo.

-Dolohov es un traidor Severus, se paso al lado de Dumbledore y tuve que terminar con su vida. Quien me sirva será recompensado, pero quien me traicione, bueno, estas son las consecuencias.

Entonces llamó a Naggini y le dijo que se alimentase, la serpiente se acercó al cuerpo sin vida de Dolohov y empezó a devorarlo, todos los mortífagos allí reunidos desviaron la mirada, pero yo no, no sentía pena por Dolohov y tampoco asco ante semejante visión, más bien me alegraba de que así era un mortífago menos. Cuando Naggini terminó de comer regresé mi mirada al Lord quien me correspondió y me miro seriamente.

-Te preguntarás como supe que era un traidor no Severus?

-a decir verdad mi señor, sí, siento curiosidad, pero si no quiere...

-o querido amigo, claro que quiero contarte lo que ha pasado, verás, hace un tiempo que vengo sospechando que había un traidor en mis filas y desde un principio sospeché de Dolohov y también de tu ahijado, Severus.

-Draco mi señor, no, es imposible el jamás...

-ahora lo sé Severus, pero déjame continuar. Al sospechar de ellos dos, pensé en dos misiones distintas para llevar a cabo, sabiendo que aquella misión que fuese bien sería la misión encomendada al traidor, mientras que la que saliese mal sería la de aquel que no era un traidor. Así pues los junté a los dos y les conté los planes y quienes serían los mortífagos que irían con cada uno de ellos. Mientras que la misión de Draco salió muy mal, la de Dolohov salió a la perfección. Al principio como no, el negaba ser un traidor, pero al entrar en su mente descubrí que me estaba mintiendo descaradamente, así que no me quedó otro remedio más que eliminarlo.

Una vez termino el relato se mantuvo en silencio durante un momento e ingreso en mi mente, en la cual veía algunas dudas que tenía al respeto y que yo deseaba preguntarle, el Lord se rio y me dio permiso para preguntar.

-Mi señor, no entiendo porque no he sido avisado, usted sabe que yo podría haberle servido de ayuda, es que acaso ya no confía en mi?

-Al contrario Severus, los únicos mortífagos en los que confió sois tu y Bellatrix, hasta cierto punto claro, y sé que ninguno de los dos osaría traicionarme, además los dos sois mis mejores mortífagos, no podía arriesgarme a perderos a ninguno de los dos, por ese motivo no os dije nada y no os metí en ninguna de las dos misiones, las cuales siendo honestos, eran más bien misiones suicidas, así que no, no conté con ninguno. Te dejo hacerme dos preguntas más Severus, piénsalas bien.

-gracias mi Señor. Me pregunto porque no penetro mi Señor en sus mentes, sé que hubiese descubierto al traidor desde el principio y se hubiese evitado bajas en sus filas, mi señor.

-y donde estaría entonces la diversión Severus? además quiero tener entre mis filas a los más valientes e inteligentes mortífagos Severus, y esta es una buena forma de conseguirlo, aquellos que han sido asesinados o capturados ni saben pelear ni tienen la suficiente inteligencia como para seguir libres. Tu última pregunta Severus?

-me gustaría saber como esta mi ahijado Draco, mi Lord.

-tu ahijado está vivo pero muy mal herido, ese es otro de los motivos por los que te he llamado a mi presencia Severus, tu eres la única salvación de Draco. Como comprenderás yo no me voy a ensuciar las manos de sangre, aun sea por salvar a alguien que me ha demostrado que a pesar de su corta edad, es valiente y leal. Y ahora ve a su habitación, si necesitas llevártelo a otro sitio para curarlo puedes hacerlo, pues no creo que aquí dispongas de lo necesario, pero eso sí Severus, llévate a esa sucia puta de mi vista, no quiero volver a verla nunca más, ya no me sirve de nada, y tu Bellatrix dale una mano a Severus en lo que te pida. Naggini, tenemos que irnos.

Voldemort y su maldita serpiente se largaron y yo le pedí a Bella que llevase a Jean a la mazmorra de mi casa y que allí decidiríamos entre los dos que es lo que íbamos a hacer con ella. Bellatrix agarro a Jean y las dos se desaparecieron, entonces yo me abrí paso entre los demás mortífagos y en cuanto desaparecieron de mi vista comencé a correr hacia la habitación de Draco. Al llegar estaban allí Lucius de pie al lado de la cama donde estaba acostado su hijo, y Narcissa estaba sentada al lado de su hijo y le sostenía la mano y le decía que tenía que ser fuerte, que yo lo iba a salvar. La llame y ella vino corriendo hacia mi y me abrazó con lágrimas en los ojos, Lucius me estrecho la mano y después dejaron que me acercase al lado de mi ahijado.

Draco tenía varios cortes leves en la cara y varios más en el pecho, dos de los cuales sangraban bastante. Narcissa lo había petrificado para que la sangre dejase de brotar, pero ya llevaba demasiado tiempo así y yo sabia que era prioritario sacarlo de ese estado cuanto antes. Le pedí a Narcissa que me diese mudas y ropa cómoda del chaval y también una manta abrigosa, la manta me la dio y con ella cubrí a Draco y lo demás lo puso en una pequeña maleta, la cual menguo para poder meterla en mi túnica. Narcissa quería venir conmigo pero no la dejé y le prometí que en cuanto Draco estuviese curado haría que Michi los buscase a ella y a Lucius y los llevase a Hogwarts, a mis aposentos. Una vez tuve a Draco acomodado en mis brazos me desaparecí con el y aparecimos en Hogwarts.

Deje a mi ahijado encima de mi cama y fui a buscar a Hermione para pedirle que me ayudase con las heridas, despetrifique Draco y procedí a hacerle una transfusión de sangre, por suerte además de medicina mágica yo también tenía conocimientos de la medicina muggle y tenía algunos aparatos utilizados por ellos y así pude hacer la transfusión. Hermione no me preguntó nada, solo me obedecía en todo y de vez en cuando miraba para Draco con la pena plasmada en sus ojos y mi niña acariciaba el pelo del rubio al mismo tiempo que le decía que no se preocupase, que todo iba a salir bien. Draco miraba para mi mujer y una vez curado de todas sus heridas la llamó y le dio las gracias, luego miró para mi y se incorporó de la cama abrazandome y dándome las gracias por salvar su vida. Le dije que descansase, que ya se quedaba en Hogwarts pues en tres días comenzaban las clases.

Draco se recostó y enseguida cayo rendido de sueño, y fue en ese momento cuando me di cuenta de que ese día era el cumpleaños de mi mujer y que ya cumplía sus quince años, así que le prometí que en el fin de semana lo íbamos a celebrar fuera de Hogwarts, pues mi idea es que pasásemos los fines de semana fuera del colegio, excepto claro está, cuando hubiesen exámenes o si ella quería ir al pueblo con sus amigos.

El día antes de comenzar las clases, y estando Draco ya recuperado, el y yo tuvimos una conversación, pues yo en ningún momento me creí que Dolohov fuese el traidor a Voldemort y fue entonces cuando Draco me confirmo que el verdadero traidor era el y que le había prometido a Dumbledore tenerlo informado de cualquier cosa que le pareciese importante. No le deje que me siguiese contando y empecé a correr hacia el despacho de Albus, ese viejo loco e inconsciente me iba a escuchar. Al llegar dije la contraseña y la gárgola me dejo entrar, subí corriendo las escaleras y abrí las puertas de su despacho, el viejo loco se encontraba solo, para mi fortuna.

-TU MALDITO CABRON! ¿CÓMO TE HAS ATREVIDO?

-Severus, cálmate y dime que diablos está pasando, porqué estas así?

-Y todavía me lo preguntas? SOLO ES UN MALDITO CRIO JODER, Y ADEMAS MI AHIJADO! Dime con que sucia treta lo estas obligando a arriesgar su vida de ese modo, solo tiene quince años Albus, jamás creí...

-yo no le estoy obligando a nada Severus.

-por Merlín, no me hagas reír.

Y entonces escuche la voz de Draco detrás de mi.

-es verdad padrino, el director no tiene nada que ver, es más, el intento disuadirme.

-entonces como diablos se te ha ocurrido semejante gilipollez, con un idiota que arriesgue su vida es suficiente Draco

-lo hago por mis padres, porque veo como los trata Voldemort, como si fuesen basura. No pueden salir a ningún lado si no es con el permiso del Lord y las únicas visitas que le son permitidas recibir somos tu y yo, ni mis abuelos, ni mis tíos, ni siquiera mi tía Bellatrix se acerca a ellos.

-Bella quiere a tu madre Draco y si no se acerca a ellos es para no enfurecer a Voldemort y que este la cargué contra ella, o peor, contra ti.

-lo sé y es por mi tía también que he decidido ayudar a Potter y a la orden. Y también lo hago por ti.

-por mi? qué tontería es esa?

-no es ninguna tontería, un día os escuché al director y a ti hablando y ese día supe cuales eran tus verdaderas lealtades, así que tenía dos opciones, traicionar a mi padrino a quien quiero y admiro, o intentar ayudarlo a derrotar a Voldemort, así que la elección estaba clara.

-Draco no soy tu responsabilidad, ninguno lo somos.

-tampoco sois la responsabilidad de Potter, o Granger o del imbécil del pelirrojo Weasley, y aún asi ellos están dispuestos a sacrificarse por la gente a la que quiere y por un bien mayor, y yo, por una vez en mi puñetera vida quiero hacer lo correcto. No ha sido cosa del director padrino, es mi decisión.

Entonces me acerqué a el y lo abracé diciéndole lo valiente que me parecía y lo orgulloso que me sentía de el, cuando me aleje de el y lo mire a los ojos los tenia rojos y a punto de llorar y me sonreía.

-muy bien, entonces deduzco que Dolohov le confeso a Voldemort ser el traidor gracias al imperium y a un confundum, no?

-eso es Severus. Cuando Draco me contó como habían sucedido las cosas, yo empecé a pensar que había gato encerrado, así que me imagine que Voldemort sospechaba que tenía un traidor y al no venir tu a decírmelo supe que Voldemort te había mantenido lejos de todo esto porque confía en ti y supuse que no querría arriesgarse a que te sucediese nada.

-eso es lo que el Lord me dijo a mi.

-en fin, Draco sufrió una "emboscada" y la orden entera estaba allí, mientras que la de Dolohov salió a la perfección y el pudo escapar junto a los demás mortífagos, así que Voldemort supuso que Dolohov nos había contado sus planes a la orden y que por eso habíamos atrapado a Draco y a los demás mortífagos. Que la misión de Dolohov saliese bien fue gracias en parte a que Draco "no es un traidor" y que por lo tanto no nos había puesto en aviso de nada y por eso nos encontrábamos en el lugar en el que transcurría la misión de tu ahijado. Pero claro, antes de dejar que Dolohov regresase junto a Voldemort, le modificamos la memoria y le introdujimos nuevos recuerdos, recuerdos en los cuales el se veía hablando conmigo y contándonos los planes del Lord. En fi, Voldemort se cree muy listo pero lo cierto es que nunca ha tenido demasiadas luces. Y ahora que está todo explicado; Draco vete a tu habitación y pasa allí el día recuperándote porque mañana empiezan las clases, y tu Severus, largo de aquí y pasa tu último día de vacaciones como te venga en gana, no quiero verte en todo el día de hoy.

-Albus, yo.

-no importa hijo, yo hubiese reaccionado igual o peor, ahora largo de mi vista.

Acompañe a Draco a su habitación y luego fui a la mía, donde estaba Hermione esperándome. Me senté en un sillón y ella se acercó a mi y se sentó en mis rodillas, agarro mi cara entre sus manos y se acercó a mi para darme un beso en los labios, me preguntó que había sucedido y le conté todo lo que ocurrió con Draco, Hermione no salía del asombro y al mismo tiempo se sentía orgullosa del cambio del rubio, sobre todo por mi y porque sabe el cariño que le tengo a ese rubio engreído.

Llamé a Michi y le dije que fuese a recoger a Lucius y a Narcissa y que los trajese para ver a Draco. Luego de verlo vinieron hasta junto mía, llamaron y le pedí a Hermione que se escondiese en nuestro dormitorio, una vez lo hizo dejé pasar a mis amigos, no tardaron mucho en irse.

Cuando me despedí fui a mi habitación, Hermione estaba sentada en la cama, con la espalda apoyada en el cabecero y tenía un libro entre sus manos, entonces me acordé de Jean y le dije a Hermione que tenia que irme y que regresaría en tres horas. Me aparecí en mi casa de la Hilandera, Bellatrix estaba sentada en mi sofá y Jean estaba tirada en el suelo. Durante unos minutos estuvimos discutiendo sobre el futuro de la mujer y al final decidimos ingresarla en un sanatorio mental, así que la llevamos, cubrimos todos los papeles y le encerraron en una habitación acolchada, pues yo había hechizado a Jean, ya que ella era más un cuerpo muerto que otra cosa, para que pareciese peligroso y suicida, así que la dejamos encerrada allí por los restos, y así fue la última vez en mi vida que supe de Jean Granger.

Me despedí de Bellatrix con un abrazo y le pedí que entretuviese al Lord para que no descubriese que ni Lucius ni Narcissa estaban en la mansión. Cuando regrese a Hogwarts fui a ver a Draco y de paso le ordene a Michi que se llevase a los padres de mi ahijado a la mansión. Ni Lucius, ni Narcissa saben que Draco esta ahora del lado de Dumbledore y de la orden.

Cuando se fueron estreché la mano de mi ahijado y le dije que procurase descansar y que cualquier cosa que necesitase solo tenía que llamar a Michi y que el lo atendería, sin embargo Draco prefirió recurrir a la ayuda de su elfo Dobby.

Al ingresar en mi habitación Hermione se encontraba allí, pensé que dormía pero no, ella me llamó y me pidió que me acostase a su lado, me puse el pijama y luego me acosté, una vez lo hice, Hermione se acercó a mi, me dio un beso en los labios y me dijo que se alegraba de que no me hubiese tenido que desaparecer durante días, yo le deseé un feliz cumpleaños y la volví a besar, luego ella apoyó la cabeza en mi pecho y me abrazó con su mano derecha y enseguida se quedó dormida. Yo tardé un poco más y decidí que le iba a enseñar a Draco a proteger su mente del Lord, así que planee mis horarios minuciosamente para poder dar mis clases de pociones y al mismo tiempo enseñar dos días a Harry y otros dos días a Draco a proteger sus mentes de la invasión de Voldemort, y con esos pensamientos me quedé dormido.

LADYBASILISCO220282: eso mismo pensé yo, y es que el muy maldito ha sido de la mas inoportuno. Gracias por el review.

YAZMINSNAPE: no pude actualizar antes por culpa del papeleo de la matricula para el próximo curso y también por problemas personales, pero espero ya poder actualizar al menos una vez por semana. Gracias por el review.

PHOENIX1993: gracias, contigo da gusto, siempre te encantan mis capítulos y eso anima mucho a escribir.

NADESHKO YAISHO: muchas gracias por el review, me has dejado muy sorprendida y me encanta que te guste tanto mi historia, la verdad es que aunque está gustando mucho mas que las otras que escribí, jamás creí que tuviese a un lector a quien le gustase tantísimo mi historia. Gracias de verdad.

Espero que os haya gustado este capítulo. Recuerden, personajes y localizaciones reconocibles pertenecen a Rowling, lo demás es mío. No gano nada publicando ni esta ni ninguna otra historia.

Gracias a todo el mundo por todo y hasta el próximo capítulo.