Hola a todos, siento profundamente haberme retrasado tanto en actualizar. En verdad he intentado tenerlo listo antes, pero me ha sido del todo imposible, lo siento mucho.
En fin, como siempre, quiero agradecer a todos los que han leído mi historia, a los que la siguen y/o la tienen entre sus favoritos. Y especialmente me gustaría agradecer a: nina14j, I Love Kittens too y andyhamato99 vuestros comentarios. Siempre es genial saber lo que opina la gente.
En fin para no haceros esperar más, aquí está el capítulo, espero que os guste.
Capítulo 35
Inspira, expira, inspira, expira…
Hamato Yoshi llevaba un buen rato meditando… o al menos intentándolo, tras contarles las posibles intenciones del Rey Rata, sus hijos habían decidido ir a buscar a su hermano desaparecido, y ya llevaban un buen rato buscándole, pero aún no había señales de que lo hubieran encontrado, y en cuanto a April, el maestro ninja le había sugerido a la adolescente que regresara a su casa con su tía, algo que la pelirroja se había negado a hacer en un principio, pero que finalmente acabó aceptando hacer, aunque de mala gana.
A Splinter le dio lástima hacer eso, pero en su opinión, April poco podía hacer en la guarida, además, si tardaba demasiado en volver, podría hacer que su tía se preocupara, así pues, aunque agradeciendo la buena voluntad de la joven, el maestro ninja consideró que lo mejor era que se fuera a su casa.
Dejando de lado estos pensamientos, Splinter volvió a lo que era más urgente en estos momentos. Donatello estaba todavía desaparecido, en manos de un hombre que había sido capaz de controlarlo, que lo había obligado a atacar a sus propios hijos casi matándolos con estas acciones, Donatello estaba en manos de un hombre que sabía lo mucho que Splinter se preocupaba por todos y cada uno de sus chicos, y que sabía que su tercer hijo era un activo tanto de los Kraang como de su némesis, Shredder. Lo peor de toda esta situación, era que para la vieja rata no existía ninguna duda de que Víctor Falco albergaba un profundo odio contra el joven genio. Con tales sentimientos, ¿qué destino le esperaba a Donatello?
Ciertamente, no sabía con exactitud qué planes podía tener el científico en mente, sólo sabía que fueran los que fueren, no iban a terminar nada bien para su hijo, debían hallarlo cuanto antes. Su preocupación como padre, le hizo imaginar a su hijo en los peores escenarios posible, todos ellos con el mismo final, la muerte de Donatello, algo que Splinter no podría soportar. No se veía capaz de afrontar nuevamente la muerte de su familia. Con su amada Tang Shen y su hija Miwa había sido demasiado doloroso, y la vieja rata no quería volver a pasar por una experiencia semejante a esa.
Splinter pensó que dado que el Rey Rata había sido capaz de conectar y, muy a su pesar, controlar su mente y que durante esa conexión, el malvado científico había sido capaz de leer su mente, quizás el maestro ninja podría leer también la mente del científico si se concentraba lo suficiente, y tal vez, podría hallar alguna pista de a dónde se había llevado a Donatello. Aun así, parecía que por el momento sus esfuerzos eran en vano. No había encontrado ningún rastro del Rey Rata o de la tortuga de máscara púrpura.
Aun así, el maestro ninja no estaba dispuesto a rendirse, encontraría a su hijo costara lo que le costara. Con esta firme resolución, Hamato Yoshi reanudó su meditación, intentando concentrarse en la energía de su hijo desaparecido, o en la desagradable presencia del Rey Rata. Permaneció en este estado de búsqueda un buen rato, hasta que sus oídos captaron un ruido procedente de las alcantarillas.
Quizás los chicos han tenido más suerte que yo y han encontrado a Donatello, pensó el maestro ninja. Así pues, con el corazón ligeramente esperanzado, salió del dojo para esperar, pero mientras estaba allí de pie, notó que había algo extraño en los ruidos que se escuchaban, cada vez más fuertes, algo no iba bien, una nueva sensación de intranquilidad creciente provocó que los sentidos ninja de Splinter se agudizaran hasta el máximo. Definitivamente, algo no iba bien.
April estaba al borde de un ataque de nervios. Con todo lo que había pasado y una vez más la dejaban al margen. Ella también era amiga de Donnie, y con todo lo que el adolescente había hecho por ella, ¿por qué no la dejaban ayudar? ¿Por qué motivo seguían sin confiar en ella? Incluso Maestro Splinter.
Pensar en esto, hizo que la pelirroja comenzara a sentirse enojada y decepcionada. Ella ahora se estaba entrenando para ser una kunoichi, llevaba bastante tiempo haciéndolo, era cierto que aún no poseía el nivel de sus amigos, pero aun así, ¿por qué la trataban como si fuera un lastre? Y si la consideraban así, ¿quería eso decir que la consideraban una inútil? La adolescente ya había demostrado su audacia y eficiencia cuando fue Shredder el que mantenía a Donnie cautivo, ¿qué porras? Si no hubiera sido por April O'neal, jamás habrían hallado la guarida del enemigo de la familia. Es cierto que después fue secuestrada, pero eso en parte se debió al hecho de que Leo habló demasiado fuerte y a que Bradford, con su mutación, poseía unos oídos muy finos. No había sido culpa de la pelirroja.
Unos golpes suaves en la puerta de su habitación rompieron el curso de sus pensamientos. Entonces, la puerta se abrió ligeramente y tras ella apareció la tía de la adolescente.
"¿April? ¿Necesitas algo querida?" preguntó la recién llegada. A pesar de que no era su madre, se preocupaba por April como si fuera su propia hija.
"No, por ahora no necesito nada, gracias Tía" respondió la adolescente con gentileza. Ella agradecía todos los cuidados que la mujer mayor le ofrecía. Era en cierto modo, como si su padre estuviera más cerca de ella, aunque estaba claro que nadie podría sustituir al señor O'neal.
"No hay de qué, para cualquier cosa, estaré en el salón. No te acuestes muy tarde jovencita que mañana tienes clase" agregó su tía, además de dar los consejos que juzgo eran oportunos. Aunque a decir verdad, sabía que su sobrina era una joven responsable y que no haría ninguna barbaridad como las que por desgracia cometían otros jóvenes de su edad. No, por fortuna, April era una chica con buen juicio.
"Sí tía" respondió April. Secretamente agradecía, al menos un poco, que Splinter la hiciera regresar, de lo contrario, habría llegado a casa y probablemente habría encontrado a su tía hecha un manojo de nervios y temiéndose lo peor. Ahora que ya la había visto y la mujer se había asegurado de que su sobrina estaba bien, quizá April podría salir de su casa y buscar ella también a su amigo de pañuelo púrpura, aunque era poco probable, y April lo sabía, que le encontrara.
La adolescente se aceró a su ventana y entonces algo le llamó la atención, pues aunque sólo fue un instante, distinguió una silueta moviéndose por uno de los tejados cercanos a su casa. Al principio pensó que podría tratarse de alguno de los chicos, pero hasta donde ella sabía, por la zona en la que vivía, no había muchos almacenes, así que, era prácticamente imposible que las tortugas estuvieran buscando por aquí a su hermano desaparecido. Pero entonces, si no eran los chicos, solo podía tratarse de… ¡el Foot Clan!
Cuando este pensamiento se instaló en la mente de la joven, de inmediato supo que tenía que hacer algo, ni que fuera tratar de descubrir lo que trataba el malvado clan, así que, sin pensárselo dos veces, abrió la ventana y salió a fuera, subió a la azotea y se dirigió hacia donde había visto la silueta. no tardó mucho en encontrarla, pues, fuera quien fuese esa persona, al parecer decidió hacer una pausa.
Intentando ser lo más sigilosa posible para no descubrirse, la chica pelirroja se acercó tanto como pudo. Se escondió tras una unidad de aire acondicionado y entonces miró a ver quién era la figura misteriosa. Ni que decir tiene que cuando vio quién era, se sorprendió bastante, pues ante sus ojos apareció una joven, no mucho mayor que ella, con el pelo negro y rubio y demasiado maquillada para su gusto. La otra adolescente parecía estar admirando los edificios de la ciudad y tenía una sonrisa en su rostro. Casi parecía una chica normal, salvo por la armadura que llevaba puesta, y la espada enfundada en su espalda.
April no sabía exactamente qué hacer, esta chica… parecía una ninja, pero… ¿era en verdad del Foot clan? Seguramente sí, pero claro… tampoco parecía mala… es decir, al menos no tanto como los otros secuaces de Shredder. ¿Quién era esa chica? De repente, la kunoichi puso su mano en el bolsillo y sacó un teléfono móvil y comenzó a hablar:
"¿Sí? Hola Bradford, ¿por qué me llamas?… ah sí, me he encontrado con las tortugas, bueno, con una de ellas… no, no he acabado con ella-"
April sabía que al otro lado del teléfono se encontraba Bradford, y por los gritos que se escucharon a continuación al otro lado de la línea, se trataba de un Bradford muy enfadado. Así que esta chica era definitivamente del Foot clan y por ende, otro enemigo de las tortugas, ¿y decía que se había encontrado con uno de ellos? ¿Podría tratarse de Donnie?… no, eso era imposible ¿verdad? April siguió escuchando a ver qué más decían.
"No he acabado con ella porque al parecer la tortuga de máscara púrpura ha desaparecido, y he pensado que quizás los otros tres podrían llevarnos a él… ¿cómo? ¿Tan pronto? Pero aún puedo-… sí Bradford, dile que enseguida voy"
Tras decir estas últimas palabras, la kunoichi dejó escapar un resoplido, guardó su móvil y se fue en dirección a la sede del Foot clan. April salió entonces de su escondite y regresó a su propio hogar. Debía ponerse en contacto con los demás cuando antes.
Los chicos estaban llegando a la guarida, Mikey todavía estaba inconsciente, por lo que los dos hermanos mayores no podían ir tan rápido como querían. La entrada apareció ante sus ojos y para sorpresa de Leo y de Raph, maestro Splinter estaba allí de pie con una expresión de preocupación en su rostro. Nada más verles y ver el estado del más joven de sus hijos, sus ojos se abrieron e instantáneamente, se apresuró a su encuentro:
"Chicos, ¿qué ha pasado?"
"Ha sido culpa mía Sensei, yo… bueno… no quería seguir las órdenes de Leo, y por mi culpa Mikey… ha sido atacado por Snake" explicó Raph cuando Splinter se situó a su lado y comenzó a examinar el estado de la tortuga de máscara naranja. Su preocupación era evidente en su rostro.
"Pero no se preocupe Sensei, Mikey está bien, sólo está inconsciente, lo he comprobado" le explicó Leo que, para que su padre pudiera realizar el examen sobre su hijo, con la ayuda de Raph establecieron a la tortuga pecosa en el suelo. Sensei terminó de echar un vistazo rápido sobre su hijo y entonces dijo:
"Para más seguridad, será mejor que lo llevemos adentro" entonces se levantó y recogió a su hijo a modo nupcial y se encaminó de nuevo a su casa. Sus dos hijos mayores le dejaron pasar y lo único que dijeron fue:
"Hai Sensei"
Una vez en el interior, Splinter acomodó a su hijo menor en el sofá y le examinó una vez más, sólo para asegurarse de que realmente estaba bien. Después de realizar esta acción, y sabiendo que debía ser Raphael el que contara lo que había pasado, envió a la tortuga de máscara azul a por un poco de agua fresca y una toalla para Michelangelo. Cuando el hermano mayor desapareció en la cocina, el maestro rata se giró hacia su hijo de ojos verdes y con voz suave le dijo:
"Bien Raphael, ahora quiero que me expliques con detalle todo lo que ha sucedido"
La tortuga en cuestión, comenzó a juguetear con sus pies, símbolo claro que no sabía por dónde comenzar a narrar los sucesos. Finalmente, dejó escapar un suspiro y le contó a su padre acerca de cómo se había discutido con Leo, de cómo había decidido ir a explorar las alcantarillas junto con Mikey dejando al líder solo en la superficie, que mientras buscaban encontraron por casualidad la guarida de Snake y la gente que había secuestrado la planta mutante.
Le habló de cómo los liberaron y que justo después apareció Snake y les atacó, dejando a Mikey inconsciente en el proceso. Raph tuvo que admitir que agradeció que justo en ese instante apareciera su hermano mayor.
"… no sé lo que me ha pasado Sensei, cuando se trata de arriesgar mi propia vida no tengo ningún problema, pero si se trata de mis hermanos yo… me he quedado bloqueado… si no llega a ser por Leo, creo que no lo habríamos conseguido"
El maestro rata escuchó atentamente la explicación de su hijo exaltado con los ojos cerrados mientras se acariciaba la barba, su sinceridad y la vergüenza que mostraba su rostro, fueron motivos suficientes para que Splinter decidiera no castigar a su hijo. Aun así, debía asegurarse de que Raphael había aprendido una importante lección, así que cuando éste finalizó su relato le preguntó:
"Comprendo ¿ves ahora las decisiones a las que se debe enfrentar tu hermano?"
Raphael bajó la cabeza y miró al suelo. Su voz adquirió un tono ligeramente avergonzado, aunque hizo todo lo posible para que no se le notara en absoluto.
"Hai Sensei, y no quiero volver a tener esa responsabilidad nunca más" admitió con sinceridad. Había visto lo que realmente significaba ser un líder, y no quería volver a experimentar algo parecido nunca.
"¡Sensei, Raph! Mikey se está despertando"
Leo había ido a la cocina a buscar lo que su padre había requerido. Sabía que lo único que quería su Sensei, era un poco de tiempo para hablar con Raph. De este modo, el joven líder cogió lo que necesitaba y cuando estaba a punto de volver a la fosa, vio una caja de pizza sobre la mesa y entonces una idea le vino a la mente. Recogió la caja en la que aún quedaba algún trozo del suculento manjar y también lo llevó consigo. Cuando llegó de nuevo al salón, Raph le estaba contando a su padre todo lo que había sucedido. La tortuga de máscara azul decidió no interrumpir y se trasladó de nuevo al lado de su hermano menor. Una vez allí, mojó la toalla y la puso sobre la frente de Mikey. Entonces abrió la caja de pizza y agarró uno de los trozos u comenzó a moverlo por encima de la nariz de la tortuga pecosa. El efecto fue bastante rápido y pronto la joven tortuga se movió, como símbolo que estaba despertando. Al ver esto, el joven líder de inmediato llamó a los otros.
"¡Sensei, Raph! Mikey se está despertando"
Inmediatamente, los dos nombrados se acercaron a las dos tortugas y comprobaron por si mismos, que efectivamente, la tortuga más joven estaba volviendo a la consciencia. Dicha tortuga comenzó a murmurar aun en un estado semiconsciente:
"Mmmm… es la mejor pizza que he probado en mi vida… ¿eh? Oh vaya sólo ha sido un sueño" dijo cuando se despertó por completo. Su padre se sentó a su lado y aunque más tranquilo al ver que su hijo estaba bien, le preguntó con voz preocupada:
"Michelangelo hijo mío, ¿cómo te encuentras?"
Mikey miró a su padre y luego a su regazo. Entonces acercando su mano a la zona de la cabeza en la que había sido golpeado, se frotó con cuidado para no hacerse más daño. Levantó de nuevo la vista hacia su Sensei y con una sonrisa en el rostro le dijo:
"Yo, ah bien Sensei, sólo me duele un poco la cabeza…"
Luego miró a todos lados, como si estuviera buscando a alguien.
"¿Dónde está…? Oh ya recuerdo"
Mikey agachó la cabeza al recordar que su hermano había sido secuestrado de nuevo y que habían ido a buscarlo y fue entonces cuando se encontraron a Snake. Mikey lo recordó todo y entonces sus ojos se dirigieron a la tortuga de máscara azul y con una velocidad asombrosa, se abalanzó sobre él diciendo:
"¡Leo! ¡Has vuelto! ¿Has encontrado a Donnie?"
En ese momento, miró más de cerca a su hermano mayor y vio que tenía los ojos ligeramente enrojecidos, esto provocó que un ligero sentimiento de simpatía floreciera hacia el joven líder. Entonces le preguntó:
"Oye ¿has estado llorando? ¿Nos echabas de menos?"
Dándose cuenta de lo que acababa de decir Mikey, tanto Raph como Maestro Splinter se fijaron mejor en la condición del líder. Raph cruzó los brazos con una ligera sonrisa de burla en su rostro, el hecho de pensar que Leo, el líder sin miedo, pudiera haber estado llorando, le daban ganas de reír, y lo habría hecho de no haber sido por la situación en la que se hallaban. Sensei se limitó a levantar una ceja con incredulidad, su hijo mayor no era de los que lloraban, así que le era difícil creer que hubiera estado llorando. Leo al ver que se había convertido en el centro de atención, rápidamente trató de explicar los sucesos ocurridos.
"No, no he encontrado a Donnie, y no, no he estado llorando Mikey, me han atacado con polvo cegador"
Splinter al escuchar eso, sintió algo de temor, aunque intentó ocultarlo, así que se acarició de nuevo su barba y mientras lo hacía le preguntó de nuevo a su hijo mayor:
"¿Y quién ha hecho tal cosa hijo mío?"
Leo se rascó la parte posterior de la cabeza y desvió su mirada lejos de los presentes, esta situación era muy incómoda para el joven líder. Entonces con voz apenas audible confesó:
"Emmm… ha sido una chica… del Foot clan"
Lo que ningún miembro de la familia Hamato sabía, era que cerca de su casa, en los túneles que conducían directo a la entrada de su casa, había un grupo de Kraangs que caminaban en dirección hacia ellos. Tenían sus armas preparadas y toda la intención de atacar al resto de la familia de Donatello. Ahora que ya por fin tenían su objetivo, no había necesidad de que entregaran al resto de los mutantes a Shredder, pero aun así, sabiendo que siempre era mejor tener un aliado, aunque más adelante le traicionaría naturalmente, habían convenido en capturar a las otras tortugas y Hamato Yoshi para entregárselos al líder del Foot clan. Estaban seguros de que él acabaría con las tortugas y así ellos no tendrían ningún impedimento para invadir la Tierra. Cuando los Kraang llegaron al túnel que finalmente les conduciría a la guarida de las tortugas, se detuvieron y hablaron momentáneamente entre ellos.
"Kraang ha seguido lo que se conoce como indicaciones que son las indicaciones dadas por el conocido como Rey Rata para encontrar el lugar conocido como guarida de los conocidos como tortugas" dijo el primero.
"Así es Kraang y Kraang ha llegado al lugar conocido como guarida de los llamados tortugas" agregó otro.
"Ahora Kraang puede hacer lo que se conoce como atacar" volvió a decir el primero.
"Cierto Kraang, pero Kraang debe asegurarse de hacer lo que se conoce como capturar a las tortugas y no hacer lo que se conoce como matarlas" comentó otro de los Kraang.
"Kraang es conocedor de esa información, Kraang hará lo que se conoce como capturar a los conocidos como tortugas para hacer lo que se conoce como entregarlas al conocido como Shredder y así hacer lo que se conoce como establecer una alianza con el conocido como Shredder" dijo nuevamente el primer Kraang.
"Exacto Kraang. Ahora Kraang hará lo que se conoce como seguir adelante"
Y con estas últimas palabras, todos los Kraang avanzaron nuevamente en dirección hacia la guarida y sus desprevenidos ocupantes.
Bien ¿qué os ha parecido? Espero que os haya gustado y no me matéis por dejarlo donde lo he hecho ^_^'
En fin, como siempre, si queréis dejar un comentario, siempre son bienvenidos. Hasta el próximo capítulo.
