Capítulo 37

Un día de dolor estomacal


Se despertó con un dolor en el estómago, y sin pensárselo dos veces, se levantó de la cama, y salió corriendo rumbo al baño, mientras sus pasos apresurados retumbaban por toda la casa.

-¿Qué demonios es lo que te pasa? –preguntó Kero, pues el ruido de las pisadas lo había despertado, pero Syaoran ya había salido de la habitación, velozmente.

Cuando finalmente salió del baño, su estómago ya estaba un poco más calmado, aunque aún dolía un poco, y algo incómodo, puesto que no estaba seguro de qué era lo que le pasaba a su cuerpo, regresó a su habitación.

-Creo que cené algo en mal estado –le dijo a Kero cuando hubo cerrado la puerta tras de sí.

-Bueno, al menos gracias a eso, te despertaste a tiempo –le contestó la motita amarilla.

Syaoran lo ignoró, a la bola de queso y a los dolores que su estómago soltaba de vez en vez, y se apuró a vestirse con el uniforme de la escuela, para bajar a desayunar.

Cuando entró a la cocina, pudo ver a Touya preparando el desayuno y los almuerzos.

-¿Dónde está papá? –preguntó el niño a su hermano mayor, mientras se sentaba a la mesa.

-Está en su habitación, guardando cosas de último minuto -explicó el adolescente, mientras le servía el desayuno a Syaoran, delante de él, en la mesa.

-Ya veo… -dijo Syaoran, mientras se acercaba su plato y se disponía a comer-. Por cierto –dijo de repente-, ¿la cena de ayer no te provocó dolor de estómago?

Touya emitió una leve risita, que a Syaoran no le pasó desapercibida.

-¿Estuviste yendo al baño toda la noche?

-Sí… ¡Oye! ¿Qué le hechaste a mi cena? –su hermano lo miró, divertido.

-Un poco de laxante, nada más.

-¡¿Qué tu qué?!

Pero antes de que pudiera decir nada más, o siquiera pensar en golpearlo, su estómago volvió a doler y contraerse, por lo que Syaoran tuvo que salir corriendo al baño una vez más.


-Cuidate mucho.

-Regresa pronto.

Syaoran y Touya se encontraban en la puerta de la casa, despidiéndose de su papá, pues estaba por salir a una excursión arqueológica, que duraría toda una semana. Fujitaka se despidió de ellos alegremente, diciéndoles que se cuidaran y que se llevaran bien. Ambos le respondieron afirmativamente, con una sonrisa, y cuando se hubo marchado, Syaoran se apuró a darle un pisotón a Touya, que hizo lagrimear del dolor al adolescente. Sin disculparse, tomó su patineta, y ambos salieron de la casa, para dirigirse a la escuela.

-¿Se puede saber cuanto laxante le pusiste a la cena? –preguntó Syaoran, mientras llegaban a la arboleda.

-Creo que se me pasó la mano…

-Este dolor de estómago me está matando y creo que ya no tengo nada más que ca…

-¡Yuki!

-¡Buenos días Touya! ¡Buenos días Syaoran! –ambos chicos respondieron con un buenos días, pero la muchacha se dio cuenta rápidamente que el niño no mostraba la misma energía de todas las mañanas-. ¿Te encuentras bien, Syaoran? –le preguntó preocupada.

-Sí, estoy bien. No te preocupes. Solo es un leve dolor de estómago.

-Sí, es que Syaoran comió muchos dulces anoche –interrumpió Touya. Syaoran lo fulminó con la mirada.

-Ah, ya veo –y los tres siguieron caminando rumbo a la escuela.

Si no fuera porque tenía que caminar encorvado, sujetándose el estómago debido al dolor, ya hubiera golpeado a su hermano en el estómago. O quizá un poco más abajo...


-¿Te encuentras bien? –preguntó Tomoyo a su mejor amigo, pues cuando Syaoran entró al salón de clases, se limitó a sentarse en su pupitre, sin mirar ni decir nada a nadie, mientras se apretaba el estómago, y hundía la cabeza para esconderla, dentro de su mochila.

-Sí, de maravilla –dijo con la cara consternada. Tomoyo, Sakura y Jin-Lin lo miraban preocupados, pero no tuvieron mucho tiempo de hacer preguntas, pues en ese momento llegó la profesora Mizuki.

Ahora que lo pensaba, Syaoran se había arrepentido de no quedarse en casa, puesto que el laxante que su hermano le había echado a su cena, aún estaba haciendo efecto, y el niño tenía la necesidad de salir al baño cada dos por tres.

-¿Se encuentra bien, señorito Kinomoto? –le preguntó la profesora Mizuki, en una de aquellas ocaciones en las que Syaoran regresaba del baño.

-Sí, claro –respondió el, apretándose el estómago. La profesora lo miró preocupado.

-Señorita Daidouji, por favor, acompañe al señorito Kinomoto a la enfermería.

Syaoran no se hizo del rogar, por lo que se dejó arrastrar por Tomoyo hasta la enfermería, donde no quizo decir qué le dolía, ni de qué se trataba, debido a la vergüenza.


-Ya han terminado las clases por hoy –les dijo la enfermera a ambos-. Será mejor que regresen a sus casas. Y usted, señorito Kinomoto, debería descansar en cama toda la tarde. Esto parece ser una infección estomacal, pero se le quitará pronto, comiendo saludablemente.

La enfermera salió del lugar, dejándolos solos, en el momento en que Sakura y Jin-Lin entraban a la enfermería, para ver que ocurría.

-¿Estás bien? ¿No te pasa nada malo? –preguntó Sakura, apenas llegaron. Syaoran se sonrojó, e intentó no mirarla, pues estaba avergonzado de su dolor de estómago, y no quería que nadie supiera qué era lo que había pasado.

-La enfermera lo ha mandado a descansar a su casa –dijo Tomoyo, puesto que Syaoran no contestó a la pregunta de Sakura.

-Pero, ¿y los carteles que teníamos que hacer hoy? –preguntó Syaoran, incorporándose, y mirando a Sakura, aún sonrojado.

-Si te sientes tan mal, los terminaremos nosotros, no te preocupes. Tú ve a tu casa a descanzar –lo calmó Sakura, con lo que la cara de Syaoran se puso lo más roja que había estado nunca, así que se apuró a bajar de la cama y calzarse los zapatos, para apurarse a salir de ahí.


Cuando llegó a su casa, lo primero que hizo fue dirigirse al baño. Cuando sintió que estaba un poco más calmado, se dirigió a su habitación, para decanzar un poco. Tenía un hambre atroz, pero prefería no comer nada, pues no estaba seguro si el laxante seguiría haciendo efecto, y no quería darle más armas a aquella broma de su hermano.

Kero se encontraba revoloteando por alrededor de Syaoran, pues él también se preguntaba que era lo que le había pasado, ya que el chico no había querido decirle nada. Estaba por preguntarle una vez más, cuando sintió una presencia algo extraña.

Syaoran se incorporó y se sentó en la cama. Él también lo había sentido.

-Es la presencia de una Carta Clow –dijeron ambos, y se acercaron a la ventana, para mirar.

-Es la Carta Nube –le dijo Kero, mientras veían el cielo lleno de nubes grises, que hacían que aquella tarde se viera tan oscura como la noche.

-Debemos capturarla cuanto antes –y Syaoran liberó su llave, convirtiéndola en el báculo mágico.

-¿Estás seguro que puedes salir? ¿Ya te sientes mejor? –preguntó Kero, algo preocupado. Syaoran le dio un manotazo, y susurró:

-Mientras tenga un baño cerca, estaré bien.

Se apuró a guardarse las Cartas Clow en el bolsillo, y utilizó la Carta Vuelo para poder montar en el báculo y salir volando por la ventana.


Se dirigieron al centro de la ciudad, donde se estaba formando un remolino de nubes oscuras. Se detuvieron en un techo cercano, para analizar la situación.

-¡Mira, es esa niña! –gritó Kero, apuntando a otro techo, donde Sakura se encontraba ya. La niña los miró y se acercó corriendo a ellos.

-¿Qué no estabas enfermo? –fue lo primero que le preguntó. Syaoran se sonrojó y miró rápidamente a otro lado.

-Se me está pasando ya –mintió. Entonces, se dio cuenta y se apuró a preguntar-. ¿Por qué no está tu primo contigo?

-Ah, es que Jin-Lin y Tomoyo siguen en la escuela, terminando los carteles. Sentí la presencia de la Carta Clow, y les dije que iría al baño por un momento.

-¡Cuidado, ahí viene! –el grito de Kero los sorprendió, pero ambos chicos se apuraron a quitarse a tiempo, pues una de las nubes había salido velozmente del remolino que se formaba en el cielo, y había arremetido contra ellos.

Sakura se apuró a poner la katana en alto, y lanzó un conjuro rápidamente.

-¡Dios del fuego, ven! –con esto, una enorme llamarada cubrió el remolino de nubes oscuras, y cuando se hubo disipado, quedó en el aire una simple y pequeña nubecita, de la cual salió una niña, disfrazada de arlequín.

-Es la Carta Lluvia –dijo Syaoran, confundido, pues esa Carta Clow ya la tenía en su poder.

-Lo que pasa es que se parecen mucho –le explicó Kero-, pero en realidad esta es la Carta Nube.

-Necesito un baño… -dijo Syaoran por lo bajo, con lo que se apuró a alzar el báculo mágico.

-Sellala ahora, antes de que vuelva a dispersarse –le dijo Sakura, aún con la katana en alto.

-Regresa a la forma humilde que mereces, ¡Carta Clow!

La pequeña nube fue absorbida por el báculo, y regresó a su forma de Carta, la cual se dirigió volando a la mano de Sakura, mientras Syaoran se dirigía a toda velocidad a las escaleras de servicio del edificio donde se encontraban, buscando un baño.

-¡Kinomoto, espera! –gritó Sakura, pero el chico ya estaba dos pisos más abajo.

-¿Qué le pasa a ese mocoso? –preguntó Kero, pues él también se había quedado atrás.

-Toma –Sakura le extendió la Carta Nube a Kero, quien la miró, confundido.

-¿Y esto qué?

-Dásela a Kinomoto, por favor –le dijo la niña, sonriente-. Creo que le gustará tenerla.

-¿Qué bicho te pico?

-A fin de cuentas las Cartas Clow serán mías, así que no habrá ninguna diferencia. Aunque es una lástima no podérsela entregar yo misma... -su tono de voz se había puesto un poco triste, pero se repuso casi al instante-. Debo regresar a la escuela. ¡Adiós!

Y con esto, se apuró a alejarse de ahí, rumbo a la escuela, mientras Kero sujetaba la Carta Clow, y se apuraba a volar escaleras abajo, buscando al Card Captor.


¡Feliz viernes e inicio de fin de semana :D! Este capi ha sido un poco corto, lo sé. Y carece de cosplays y de momentos románticos entre Syaoran y Sakura, pero es que no podía evitar cumplir la profecía de Touya, dicha hace como 30 capis atrás, cuando le dice "si te descuidas, le hecharé laxante a tu comida". Les recomiendo que vayan y lo busquen, para que vean desde cuando esta maldad estaba planeada e_e!

Por otra parte, si celebran halloween, espero y se lo hayan pasado a gusto :D! Si son de México y celebran día de muertos, espero y se lo estén pasando bien hoy n.n* Si son como yo, y en vez de celebrar nada, están haciendo tarea, pues suerte con eso y ojalá y acaben pronto =S

Como siempre, muchísimas gracias por seguirme leyendo, por sus hermosos reviews que WOW esta vez fueron muchos :D! Me alegra demasiado saber que mucha gentecita me lee y se toma un poco de su tiempo para comentarme cosas tan lindas como lo hacen ustedes ;3;! Gracias a todos los que votaron sobre si Eriol deber+ia de ser chico o chica. Todos los votos están ya contabilizados, y debo decirles que por el momento, están en empate X3! Así que si gustan volver a votar en este capi, ya saben que están en todo su derecho :D!

Un saludo a todos! Sigan leyendo y comentando, como solo ustedes saben hacer. Si tiene peticiones de cosplay, pues ya saben que pueden dejarlas con confianza. Un saludo a todos, tengan un excelente fin de semana. Nos leemos el lunes! Y como siempre, sigan bellos X3!