Epilogo:

El inconfundible silbido de una flecha traspasando el aire alcanzo los oído de Roy, que siguió con ojos maravillaos el disparo de su mujer mientras los dos estaban de pie en las almenas reforzadas del castillo.

El sol brillaba sobre ellos, y los campos estaban repletos con otra buena cosecha. Roy sonrió mientras Riza bajaba la ballesta y se volvía hacia el con un destello de orgullo en sus ojos ámbar.

-¿Ves como la maternidad no ha afectado mi puntería, invasor?- le dijo con un guiño. Los dos últimos años le había brindado una maravillosa felicidad que beneficiaba a todos los que rodeaban la rodeaban. Y a Roy mas que a nadie.

- Nunca he insinuado tal cosa, pequeña- respondió el, rodeándola con los brazos, agradecido por los escasos momentos en que la tenia para el solo, mientras Pinako cuidaba de su hijo recién nacido, Keena, y del primogénito, William, que empezaba a dar sus primeros pasos-. En todo caso, parece que ha afinado tu puntería. No creo que hubiera podido entrar en el castillo si hubieras hecho un disparo como ese hace dos años.

-¿Lo dices en serio?- pregunto ella, apoyándose en el muro y lanzándole una mirada burlona-. Entonces, ¿Por qué has sugerido que subiéramos aquí para practicar con la ballesta?

-¿No lo adivinas?- se acerco a ella y la estrecho entre sus brazos, deleitándose con el olor a rosas del que el nunca se cansaría-. Tal vez solo buscaba una excusa para estar a solas contigo.

Le puso la palma en la mejilla y la miro con ojos ávidos de deseo. El vestido verde y amarillo de Riza relucía con los matices de las hojas recién desplegadas en primavera, y una faja dorada destellaba alrededor de sus caderas a al luz del crepúsculo.

Y su cabello…

Sus cabellos eclipsaban todo lo demás, flotando en un halo alrededor d su cabeza y sus hombros APRA luego caer hasta la cintura. Dios, cuanto amaba a esa mujer.

Y aunque su belleza lo maravillaba, lo que mas amaba de todo era su fuerza. Su intrépida defensa de todo aquello que el era preciado, su incansable ánimo de cantarle a William sus nanas favoritas, su insistencia en cabalgar con Roy cuando el recorría los limites de sus tierras. Verdaderamente, era la mujer mas fuerte que había conocido.

- Bueno, Roy Mustang…- dijo ella, mirando la vasta extensión que se extendía a sus pies y luego el refugio de piedra en el que ellos estaban-. Parece que tu deseo se ha cumplido. Estamos solos ¿Qué tienes pensado?

- Ven conmigo- la llevo a alo largo de las murallas hasta la torre sur, donde l el parapeto dominaba el jardín que ella había ampliado en los dos últimos años. Las rosas trepaban por los muros y la brisa veraniega se impregnaba de los exquisitos olores de aquel santuario-. He traído algunas cosas que podríamos necesitar…

Riza bajo la mirada hasta las mantas y pieles que Roy disponía sobre le suelo para aislarlos de las piedras que los rodeaban.

-Eres un hombre muy, muy malvado- dijo con una sonrisa, pero la acusación no le impidió rodearle el cuello con los brazos-. Después de todo este tiempo sigues pensando en el placer.

Roy recibió con agrado el contacto de su cuerpo contra el y la tumbo suavemente sobre las mantas.

-Si, pero me case contigo por mucho mas que eso- respondió. El corazón aun se le encogía al pensar en lo cerca que había estado de perderla-. Me case por que te amo.

- Te quiero, Roy Mustang- susurró ella mientras lo besaba. Los labios de Riza era lo único que podían hacerlo olvidar de todo y de todos.

- Y yo a ti, pequeña- le dijo el respondiendo al beso-. Y yo a ti.

Fin

Y al fin llegamos el final de esta historia chicas, espero les hay gustado y divertido tanto como a mi. Por supuesto les doy las gracias a todas las que se dieron el tiempo de leer día a día y a las que se daban el tiempo cuando podían.

También a todas aquellas que dejaron su opinión en alguna oportunidad así que:

Tsuyu, Sangosinha, Tenshi of Valhalla, Xris, Rizita-chan, RinKo InuKai, spacekitty04, Yami-Hi-No-Renkinjutsushi, Fiorella, KaRiTo-Chan, Azcapotzalco, E-Dantes, Lika Nightmare, Shinigami Cecile y stela. A todas ustedes muchas gracias.

Como saben no me despido sino que sera hasta la próxima, un beso y un abraso a la distancia.

VALE BLACK.