Otro capítulo, cada vez más cerca del final.


Capítulo 35: Revelaciones

Gobaith estaba sentado en medio de lo que sería su vieja habitación. Esperando lo que sería la hora del baño, cosa que siempre hay en esta casa. Malditos horarios de uso del baño.

La noche había llegado finalmente a este lugar y por lo tanto, algunos trataban de descansar para lo que mañana sería un día algo pesado.

No hubo mucho de que hablar luego de que llegaran a este lugar. Su abuela había dicho que mañana hablaran de todo y se retiro del lugar, no sin antes darle una mirada de desaprobación más que clara al joven heredero de la familia.

-Joven Gobaith, el baño está listo para su uso.

Oír la voz de Rose lo sacó de sus pensamientos, se puso de pie para abrir la puerta corrediza y verse cara a cara con la mujer. Ella solo le sonreía y empezó a caminar para que ella lo siga.

-Sabes, no es necesario que me lleves al cuarto de baño.

-Las viejas costumbres difícilmente mueren. Es más, de seguro desea hablar con alguien que lo conoce. Más ahora que no desea molestar a sus chicas.

Gobaith rodo los ojos al oír ello, algo que a ella siempre le pareció muy gracioso. Rose quería al muchacho como si fuera su hermano menor. Ella nunca lo diría en voz alta, pero desea que él se libre de lo que su abuela le desea imponer.

-El baño está como siempre, disfrútelo.

Gobaith asintió al ver que finalmente estaba en frente del cuarto de baño grande. Hace años que no lo usa. Abrió la puerta para ingresar en este y poder darse el tan anhelado baño que necesitaba en esos momentos. No pudo ver la cara de Rose por lo concentrado que estaba, ella se dio media vuelta para ir al lugar donde la esperaban. Esto iba a ser divertido.


-¿Vieron como nos miraba? Nos cree poca cosa.

Todas miraban como Rainbow lanzaba su maleta de mano con sus cosas sobre el futon que ella usará para dormir mientras estarán aquí. Ninguna podía refutar lo que su amiga decía, es más, sentían lo mismo que ella. Más porque esa chica Nanami las considera poca cosa.

-Lo sabemos Rainbow, no creas que no contuve mis ganas de ir a golpearla.

-Yo te hubiera ayudado querida. Esa harpía no merece a Gobaith.

Era raro ver a Rarity darle la razón a Applejack, pero no era el momento de que piensen en esas cosas. Sunset miro a través de la ventana que había en el lugar, la villa era bellísima. Pensar que Gobaith es heredero de estas tierras y todo lo que los Kosei han creado con los años. Pero también siente que el peso lo debe de estar afectando.

-He hablado con unas personas del lugar. No todos son tan malos. – Fluttershy terminó de ordenar su ropa para luego mirar al resto. – Muchos concuerdan que ella ha cambiado desde ese accidente. Dicen que… no sería bonito decirlo.

-Una zorra, eso es lo que es. – Pinkie dijo lo que se debía decir ante la sorpresa de todas, no esperaron ese vocabulario de la chica. – Pues es cierto, ella no solo ve a Goby como algo que debe ser suyo para el dinero, sino también como algo que odiar.

-Pinkie, entendemos lo que sientes. Todas los sentimos. No creas que me gusta la forma en que lo miraba. Su abuela tampoco me agrada, pero debemos ser políticos aquí. – Twilight limpio sus lentes para luego soltar un suspiro. – No sabemos casi nada de esa chica, pero se ve que no es la misma que Gobaith conoció. Y él lo sabe.

-Su mirada denotaba todo. – Sunset se cruzó de brazos luego de sentarse en la silla que había en el lugar. – Lo mejor será esperar y… - el sonido de la puerta corrediza siendo tocada la interrumpió. – Adelante.

La puerta se deslizó para dejar ver a Nanami en posición de geiza, obviamente siguiendo las tradiciones japonesas en cuestión de servidumbre o similares.

-Lamento interrumpir. Pero vengo a informar que él ya está tomando su baño.

-¡Oh, gracias Rose! – Pinkie se puso de pie y fue hacia la puerta. - ¡Les cuento luego como fue!

Ver como Pinkie se iba a velocidad le sacó un suspiró a sus amigas y una risa a Rose, quien no negaba que le encantaría ver la cara de sorpresa de Gobaith.

Twilight sabía que ella sería la última… la que… se puso roja al imaginar lo que iba a suceder. Dios, ya le va a dar un ataque.

-Oye, sería bueno que empieces a leer ese libro tuyo.

Twilight le tapó la boca a Spike, quien olvidó que Rose estaba ahí con ellas. La mucama vio con curiosidad al perro, quien solo jadeaba en un intento de parecer normal. Las demás tratando de actuar normal… sin duda el joven amo había elegido chicas interesantes.


Gobaith yacía en medio del gran baño de agua caliente, su cabeza viendo hacia el techo en un intento de sacar de su cabeza el extraño presentimiento que tenía. Algo lo molestaba desde que llegó aquí. Ojalá sean cosas suyas… ya mañana verá como irá todo.

-Estoy estresado…

-Si quieres te ayudo.

El joven se puso de pie al oír la familiar voz. Se dio cuenta para verse con la sorpresa de que Pinkie estaba a unos pasos de él… Sin nada… tal como vino al mundo.

Trago saliva al ver que sin ropa, los pechos de la chica era más grandes de los que creyó en un inicio… además que no hay ninguna diferencia entre el techo y el… primer piso… eran del mismo color.

-Jeje, se ve que te alegras de verme. – Pinkie sonrió coqueta al ver la reacción que generó en su novio.

Ella siempre supo lo que tiene. Que no lo haya usado antes no significa que no lo sepa hacer.

-¿Qué estás…?

-Vine porque es mi turno. Es más, deseo ayudarte a soltar el estrés que debe tener. Más luego de ver a esa… zorra.

El joven se sorprendió al oír a Pinkie hablar de ese modo. Pero no debemos olvidar que ella siempre fue de las más celosas de las 7. No pudo pensar más en ello ya que sintió las manos de ella en una zona que estaba sensible.

-Oh, es distinto a lo que creí. Es cálido.

-No debes describir todo Pinkie. – ella sonrió para luego sacarle la lengua.

Lengua que pasó por su cuello y eso le sacó un gruñido de placer que a ella le gustó oír. La chica empezó a hacer el trabajo con sus manos mientras él tocaba su zona trasera. Obviamente, ella soltó un jadeo.

-Pensé que te gustaba lo de adelante… ah…

-Soy de gustos variables.

Ella fue incapaz de dar una respuesta cuando sus labios fueron tomados por los de él. Pinkie era una chica que disfrutaba más los besos que otra cosa. Para ella eso era suficiente para hacerla estar en las nubes. Por ello, dejó lo que estaba haciendo para tocar el pecho de su novio. Sintió algo de dolor al sentir las cicatrices que él tiene ahora.

Lo paso a ver y… recordó el pecho sin heridas cuando lo vieron luego del campamento. Sí, ahora estaba más trabajado, pero estaba más herido.

-Juntos…

Gobaith abrió los ojos con sorpresa al captar lo que ella quería hacer. Asintió para que ambos luego se pongan en una posición cómoda. Ella sobre él, dejándolo ver su parte más íntima. Sentir la respiración de él ahí abajo la dejaba muy excitada. Se lamio los labios al sentir sus emociones estar al límite.

Pinkie soltó un jadeo al sentir el dedo de él jugar con ella… escuchar como los fluidos empezaban a salir de ella era algo que nunca le había pasado. Abrió la boca para iniciar lo suyo. Lamio con algo de miedo al inicio, sólo para empezar a hacerlo con más ímpetu al ver la reacción que se generaba.

Pinkie Pie podía ser muy juguetona… en todo. Por ello, no era ver que ella experimentaba de modos distintos cuando lo tocaba. Las manos, labios y lengua exploraban todo lo que podía, más por el deseo de oírlo como lo hace sentir. Pero no espero que él hiciera lo mismo con ella, sentir la lengua en su interior casi la hacer perder la cordura. ¿Esto sintió Rainbow? Sacudió la cabeza al sentir que perdía la batalla, ella debía retomar las riendas. Por ello, se acomodó como pudo y usó sus pechos para poner dicho miembro entre ellos.

Pinkie sonrió al escuchar la voz de su novio, sabía que esto le iba a gustar. Ella no era ciega, Gobaith puede amarlas por lo que son, pero como todo chico, tiene sus gustos. Y los de él eran los pechos, por eso sabía que cartas jugar para ganar el terreno que necesitaba.

Empezó a mover sus pechos con sus manos para empezar su contraataque. Sentía que sus pechos se mojaban, era natural debido a lo que hacían. Pero Pinkie Pie se sentía bien en todo el sentido de la palabra. Mentalmente y físicamente. Por ello, bajó la guardia y le dio pase a que él…

-¡Aaaaaah! – No lo creía… Su lengua aún en su zona privada, pero su dedo en… en… - No… Está sucio… yo… - Pinkie sintió sus piernas flaquear… era como si fuera a tener un calambre… pero no sentía dolor… lo que sentía era placer, un gran placer… - ¡Gobyyyy!

Pinkie dejo salir toda la tensión que se acumulaba en ella, al mismo tiempo que sentía que él hacía lo mismo. Siendo sus pechos los que recibieron el resultado de ello. Pinkie Pie se quedó en su lugar rendida… quería volver a sentir ese placer… como se debe a la próxima.

-¡Fue increíble! ¡No sabía que fueras tan atrevido amor mío!

-Si… Ahm… Pinkie… Quita tu mano de ahí…

Ambos estaban juntos en la bañera de agua caliente. Pinkie se había lavado como se debe, dado que no quiere ensuciar el agua. Pero se notaba que ella quería más. Pero dado que no pueden explorar más de lo debido hasta que Twilight haga lo suyo…

-Ok… Pero a la próxima vamos hasta el final. – La chica se cruzó de brazos… mala idea, parecían más grandes.

-Si… - Gobaith sacudió su cabeza, el calor ya lo estaba mareando. Mejor sale de aquí.

-Oye… te amo Goby. No lo olvides… siempre estaremos juntos. – El chico vio a la chica con sorpresa. Se le notaba un poco asustada. Pero él sabía que era lo normal dado que…

-Siempre… - Pinkie aceptó gustosa el beso que él le dio. Odiaba sonreír como una boba luego de cada beso, pero así era… - Ahora, salgamos de aquí antes de que…

-Oh, siguen aquí.

La voz de Sunset lo sacó de cuadro, se dio media vuelta para verse no sólo con ella sino con las demás también… sin nada. Oh no… poder ver a todas como Dios las trajo al mundo, con sus atributos totalmente visibles y con sólo algo del vapor ocultando poco o nada… Si, había visto a Sunset, Rainbow y Rarity más… Pero Applejack tenía lo que llamarías un cuerpo trabajado… ver su abdomen trabajado le daba un toque sexi a ella, sobre todo. Fluttershy… su piel no era tan blanca como la de Rarity, pero sus caderas eran tal vez las más prominentes de todas, su pecho de tamaño medio era tierno… Más por como ella trataba de taparlo… Y Twilight… ella era la más promedio de todas, caderas, pechos y demás promedio. Pero ese era el encanto de ella, su belleza radicaba en otra cosa que en lo físico… más cuando…

-No te quedes viendo… idiota. – Eso basta…

Gobaith no pudo más con la excitación de hace poco, la de ahora y el calor infernal del que era víctima. Lo único que recordó antes de caer desmayado por el mareo que estaba sintiendo era la cara y voces de preocupación de cada una. Vaya forma de acabar su día…


-Parece que algo pasó.

-Déjaselo a Rose. Ella se encarga del idiota de nuestro hermano.

Sonata asintió a las palabras de Hikari, quien yacía en su futon para dormir de una vez. Mientras que la más joven se encogia de hombros.

-Todos fueron amables conmigo hoy.

-Es porque eres un acto de rebeldía de papá contra la abuela. Tal vez no lo sepas, pero ella poco a poco se ha ganado el desprecio de los miembros de la casa. Sólo espero que Yu esté bien en la habitación que le dieron.

Sonata sabía que su hermana quería estar al lado de su prometido, pero al mismo tiempo sabía que Sonata necesitaba de compañía.

-Esa chica Nanami… no es muy amable. Me vio feo…

-Ella es así con todo el mundo según oí. Pero es de una familia importante y por eso la respetan. – Hikari cerró los ojos en un intento de tratar de recordar algo. – Antes ella era tan tierna, pero lo que pasó la marcó.

-¿Cómo con Onii-chan?

-No… Gobaith sólo tuvo un cambio algo negativo… pero no fue un cambio de personalidad total. Nanami cambió totalmente luego de ese día.

Sonata se acomodó para poder dormir, no sin antes hacer una última pregunta.

-¿Crees que… ella aún lo ame?

-… No lo sé. Pero si es así… ya perdió su oportunidad hace años.

Ambas hermanas optaron por dormir, mañana será un día algo pesado.


-Tsubasa, ya duerme. Son las 2 de la mañana.

-En un rato, estoy por descubrir algo que se me ha sido esquivó años…

Midna negó desde su cama y acomodó su almohada para descansar, mañana será un día pesado. Pero Tsubasa no estaba listo para ello. Algo le tenía de los mil nervios…

Se había puesto a revisar algunas cosas del pasado en el almacén de datos de la familia. Y halló algo que lo sacó de cuadro. Ingresos de dinero que no tenían un origen claro. Uno que se inició desde cierta fecha casi 30 años atrás y se acabó justo el día que su hermano falleció. Eso no era normal, algo le molesta de ello.

Empezó a leer y rebuscar más y más en lo que sería los balances de los últimos años. No había nada similar, no desde la muerte de Daichi. Revisó rápidamente desde su laptop lo que sería los registros en la cuenta de la familia… y algo le puso la sangre helada.

El ingreso de dinero era por un pago que la familia había hecho a una compañía fantasma. Si bien el monto no era nada para ellos, una familia adinerada a más no poder, esto si le daba claras sospechas y… sería estúpido pensar que sus padres no sabían de esto. Su padre tal vez no sabía de estas cosas, fue un hombre que lucho en una guerra por lo que estas cosas no eran lo suyo, pero su madre.

No… No puede ser. Trató de hallar algo, un punto de contacto, algo que les diga de donde diablos salió ese dinero y a quienes le dieron el monto que aquí aparece como donaciones, algo que normalmente se muestra con la institución a quien le das ese monto de dinero.

Sintió que la cabeza le dio vueltas al ver que… Golpeó la mesa con fuerza, eso bastó para despertar a Midna con algo de miedo y rabia. Una rabia que pasó a la preocupación al ver la cara de su esposo… Más al ver que estaba con unos ojos que claramente denotaban una decepción de gran nivel.

-Tsubasa… Cielo… ¿Qué pasa…?

-Ese maldito… Por eso fue todo… por dinero… el muy idiota nos estaba vendiendo…

-¿De qué hablas Tsubasa? ¿De quién hablas…?

-¡Daichi, mi maldito hermano era un traidor! ¡Él estaba dando dinero a quienes no debía! ¡No fue un accidente lo que lo mató…! ¡Fue él…! ¡Mi abuelo lo mandó a matar! – Midna se llevó la mano a la boca al oír ello. - ¡Todo está aquí! ¡La salida de dinero, el ingreso de este, todo! ¡Estaba dando dinero e información de importancia a los Yakuza! ¡Eso explica porque de repente varios grupos de ellos fueron apresados, mi padre y abuelo debieron atacar luego de la muerte de Daichi para evitar represalias!

Midna se acercó a su esposo y lo abrazó desde atrás al sentir que estaba al borde de un colapso nervioso.

-¿Crees que tu padre…?

-No… mi padre nos amaba a ambos por igual. Pero mi abuelo… él sólo nos vio como herramientas para mantener la familia, por ello no dudo lo que hizo… más al ver que Daichi derrochaba el dinero en cosas sin sentido y mujeres. Me alegro que no lo hayas conocido… lo odiaba como no tienes idea.

-Entones… tu madre…

-Debe saber lo que Daichi hacía, no es tonta. Ella a regulado las cuentas de familia por años. Ella lo sabía y no dijo nada. Porque sé que ella nunca le haría algo malo a Daichi… él era el favorito de ella. Yo soy sólo el reemplazo que había… nada más.

Midna abrazó a su esposo con fuerza, ella sabía lo mucho que él amaba a su hermano. Aunque era obvio que este no sentía el mismo aprecio por Tsubasa. De seguro porque… lo veía como alguien débil.

-¿Qué harás Tsubasa? ¿Mostrar esto…? Esto manchara la reputación de la generación anterior. Esto… destruirá a tu madre. El legado de tu abuelo y padre. No dudo que no nos afectará a nosotros ya que no tenemos nada que ocultar, pero… esto será un golpe bajo para tu madre y los viejos.

-Entonces aprenderán a que… los trapos sucios y las mentiras nunca se quedan por siempre en las sombras. ¿Querían que sea más firme en la familia y actúe como un líder? – Midna sintió un escalofrío al ver los ojos rojos de su esposo, esos que normalmente sólo denotaban paz y tranquilidad, ahora sólo mostraban ira. – Pues eso tendrán. Aunque tengan que rodar cabezas.


-¿Qué se siente al saber que tienes lo que deseas tan cerca? – Adagio le hizo la pregunta al hombre quien yacía viendo unas imágenes de algo grande. – Se ve que te interesa saber más de esos gigantes. ¿Eres como el hermano de Sonata?

-¿Por qué el interés tan repentino?

-Simple curiosidad. Puedo parecer una adolescente, pero tengo mis años. – Con que eso era… - Además, te pareces a ese chico.

-Somos primos… es obvio que tengamos similitudes, más si nuestros padres fueron gemelos. – el hombre no volteó a verla, pero ella sonrió al ver que al menos no la ignora.

-¿Cuál es tu historia? Si puedo saber…

-No hay mucho que contar. Mi padre, quien jamás conocí era el heredero de la familia. Pero ambicioso y manipulador, se metió con la hija de uno de los jefes de los Yakuzas sólo para acercarse a este y tener un negocio. Él murió en un accidente y mi madre quedó embarazada. Me tuvo y luego de ello, todo el imperio Yakuza que iba a ser de ella se vino abajo por una intervención policial bien planeada.

-¿Crees que la familia Kosei tuvo que ver?

-Me da igual. No me interesa lo que los Yakuza o los Kosei me pueden dar. Sólo me interesa una cosa, el poder que corre por mis venas.

-El poder de los Ultraman. – Adagio se acercó a él y vio la estatua que estaba ahí presente. – Se parece a Tiga, la similitud es abismal.

-Lo sé, por ello sé que este es mi destino. – Adagio vio al hombre y no pudo evitar sentir un apego a él, era extraño. – Cuando tenga lo que mi querido primo tiene en mano, podré al fin cumplir mi destino.

-Pues… esperemos que sea algo grande. Aunque no sé porque hay un Kaijuu con esa estatua. – la estatua al lado del gigante era el misterio más grande para ellos.

-No lo sé con certeza. Parece ser un tipo de guardián. Pero no importa, solo necesito algo más y mi pequeño proyecto estará listo.

Adagio vio como el hombre logró terminar lo que estaba haciendo. Sonrió al ver que todo parecía estar listo para la caída de Tiga.


Al día siguiente, ante que la situación y las chicas se haga presente. Tsubasa pidió una reunión de emergencia con todo los miembros de la familia, excluyendo sus hijos.

-¿Por qué el alboroto primo? ¿Acaso dormiste mal? – una de las primas del líder de la familia trató de hacerse la graciosa, pero la mirada del hombre la tenía de los nervios, así como a todos.

Tsubasa Kosei era conocido por ser tal vez el líder más calmado que hubo en toda la familia. Pero se era bien sabido sobre su temperamento, uno que daba pavor si te ganabas su ira.

-Habla de una vez Tsubasa. Así podremos finalmente hablar de la estupidez de tu hijo y de botar a la mocosa que metiste a la familia.

Midna apretó el puño al oír ello, esa vieja nunca se cansó de insultar a sus hijos. Y ahora también a Sonata, estaba harta de ella. Pero ver como Tsubasa ponía al frente unos papeles, supo que su esposo no iba con juegos.

-¿Qué es esto…?

-Simple prima. Los movimientos que se han hecho los dos años antes de que Daichi muera. Y mira lo que halle, movimientos irregulares y transacciones que nunca se me fueron informadas. – la mujer y su esposo se quedaron helados al oír ello… él… - ¿Me creen idiota? ¿¡Creen que soy tan idiota como no darme cuenta que estaban haciendo cosas ilegales antes y durante el tiempo que estuve de líder!?

-Lord Tsubasa, creo que esta…

-¡No he pedido que hablen! – el silencio fue abrupto, nadie había visto al hombre así… ni su esposa ni su madre. Tsubasa Kosei estaba furioso y avergonzado. - ¡Drogas, coimas, extorsiones! ¿¡A esto ha llegado la familia Kosei!? ¿¡A ser criminales!? ¡Respondan!

-Estas llevando esto muy lejos hijo. Nuestra familia ha hecho lo necesario para mostrar su poder y esto solo es algo pequeño.

-¿Así lo ves madre? ¿Pequeño? Están haciendo cosas que harían que mis ancestros se retuercen desde el más allá. Mi padre estaría decepcionado… de todo. Y más de ti.

-No hables de tu padre. No tiene nada que ver…

-¿Por qué? Se tan amable de decirme porque… te oigo madre. O eres tan cobarde como lo fue mi hermano. – Midna y varios se quedaron con el aire en la garganta. Tsubasa nunca le había hablado así a la mujer… Eso denotaba que el poco respeto que tal vez hubo por ella, por ser su madre, murió al ver lo que estaba encubriendo.

-¡Porque tu padre era débil! ¡Su moralidad siempre lo llevó a hacer cosas que pudo destruirnos como fuerza de poder en el mundo! ¿¡No lo ves!? ¡Por ello hicimos esto, sin dinero o poder no podemos tener todo bajo control!

-¡No se trata de ello! ¡Se trata de las atrocidades que hacen por tener el control! ¡El mundo no se rige a nuestros deseos!

-¡Somos la familia más poderosa del mundo! ¡Nosotros debemos guiar, ese es el lema de familia Kosei! – Begonia se puso de pie al igual que Tsubasa, el ambiente era tenso. Era una batalla entre él y ella, de nadie más. – Tu hijo es igual a ti. Débil. No acepta que esto es lo que debe hacer.

-Mi hijo, ha vivido y visto cosas que le darían pavor a cualquiera aquí. Él ha salido de la oscuridad en que cayó por decisiones estúpidas gracias a esas chicas y a la niña que Midna y yo adoptamos. – Tsubasa sabía lo que su hijo hacía, lo que había afrontado. Algo que ellos no saben y nunca podrían afrontar. – Todo por cuenta propia. Ahora sé porque mi padre me pidió darle ese nombre… Esperanza. Él será la esperanza de esta familia, la que la llevará por el buen camino. Y no por el que idiotas como ustedes lo llevan. Por ello, aplico la ley marcial…

Los jadeos de todos los presentes fueron unísonos. Algunos se quedaron en sus sitios, no lo podían creer. La ley marcial de la familia era simple… si el líder lo ve necesario. Destruye el consejo, la línea secundaria de la familia y la generación anterior. Sólo quedan los líderes actuales y los hijos de estos como miembros de estos. Los demás, son expulsados de la familia para siempre.

-¡No puede hacer eso! ¡Somos miembros de…!

-¿Creen que dejaré que criminales se queden en mi familia? ¡No, se acabó! ¡Para todos! Y no creas que no me enteré del secreto de Daichi… - Tsubasa vio a su madre con pura ira. - ¿Cómo pudiste ocultarlo? Mi hermano me odiaba, lo sé. Pero yo no… tenía derecho de saber que él tuvo un hijo. ¡Por más bastardo que sea! ¡Era mi hermano!

Begonia se quedo viendo a su hijo con una expresión que luchaba entre la del horror y la de la rabia. Lo descubrió…

-Por eso querías declarar a Gobaith como inestable. Por eso lo metiste a ese matrimonio arreglado, porque de un modo u otro ganabas. Si se negaba o aceptaba. Lástima madre. Él halló las razones para ser más fuerte. – Tsubasa vio como la puerta se abrió y Rose le daba el asentamiento. – Déjalos pasar…

En cuestión de segundos, lo que sería un montón de agentes policiales y demás se hicieron presentes. Los intentos de los demás por evitar ser arrestados era más que obvio. Pero inútiles. Había muchos. Begonia vio a su hijo con desconcierto… pero algo de orgullo. Por más irónico que suene.

-Al fin actúas como un líder.

-No… actúo con moral… por más que duela. – las lágrimas que salieron de los ojos del hombre denotan que… esta fue la decisión más difícil de su vida. Y por ello, se sentía mal… A pesar de lo correcto que hacía.


Varios minutos antes de que todo lo dicho ocurriera antes, Gobaith estaba sentado al lado de lo que era el pequeño estanque donde recuerda, haber hablado con su abuelo más de una vez. Era raro estar aquí y que él no…

Sintió que alguien se le acercaba, los pasos no eran suaves como el de las chicas, estos eran más firmes y algo desafiantes. Suspiró al imaginar quien era la persona que se acercaba. Pero no dijo nada, dejó que ella se siente a su lado y tome aire, porque sabía que esto iba a suceder tarde o temprano.

-¿No tienes nada que decirme luego de casi 8 años? – Gobaith pasó a ver a Nanami, quien como él, miraba el estanque sin nada más que decir.

-¿Qué tengo que decir? ¿No está todo claro Nanami? Creo que lo dejaste bien en claro hace 8 años.

La chica no dijo nada, ni hizo el intento de refutar algo que era cierto. Pero ambos sabían que si querían seguir con sus vidas, debían tener esta charla por más incómoda que sea.

-Esas 7 me odian. No importa, el sentimiento es mutuo. Porque…

-Ellas saben lo que pasó…

-¿Saben que abandonaste a tu amigo? – Gobaith la paso a ver con rabia, le importa poco si ella lo mira del mismo modo. – Porque eso hiciste Gobaith.

-Lo que hice, fue salvarte. Porque él no tuvo el valor de querer arriesgar su cuello por ti. Por ello es que estas viva. – Nanami se amedrento un poco, sus palabras eran firmes y algo crueles. – Te salve porque me importabas, eras mi amiga. Él también lo era y por eso he callado tantos años la verdad. Él, era un cobarde que te quiso dejar morir.

-¡No puedes hablar así! ¡Éramos niños!

-¡Qué ya sabían lo que era correcto y que no! ¿¡Por qué demonios no lo entiendes!? ¡Te quiso dejar morir! ¡A ti! ¡Y yo quien te salvó se quedo para recibir la indiferencia de quien era una de las personas más importantes para mí! ¿¡Es eso justo!?

-No sabes nada… Nada. – La chica se puso de pie para tratar de irse, pero Gobaith la tomó de la muñeca y la detuvo ante la sorpresa de ella. – Suéltame.

-No, me harté de que esto sea así. Años soportando la indiferencia de mi abuela y muchos más. Años sufriendo por las pesadillas, cada día que me veía al espejo y veía sólo uno de mis ojos de color rojo, me hacía recordar lo roto que estaba por dentro. Lo mucho que me dolía ver la indiferencia de muchos y más de la tuya.

-Cállate…

-Dime Nanami. ¿No vives con la conciencia tranquila? ¿Te parece justo todo lo que ha pasado? ¿Es justo que suframos de este modo por la muerte de un amigo que nunca valió la pena? – el silencio de ella parecía ser su respuesta, una que él no dejaría pasar. - ¡Dime!

-¡Estaba comprometida a él! – la chica lo miro con lágrimas en los ojos y él se quedó helado. - ¡Él era quien debía ser mi esposo! ¡Mis padres acordaron casarme con él, por dinero! ¡Dinero! – Nanami se libró de su agarre para verlo con rabia y algo de vergüenza. - ¡Yo lo sabía, nos lo dijeron juntos! ¡Él no dijo nada, lo veía como algo normal en su familia! ¡Pero yo no, tenía sueños, anhelos y todo se iba de mis manos! ¡Todo!

Nanami se dio media vuelta y trató de retomar el control de sus emociones. Maldiciendo decir una verdad que llevaba años ocultando.

-Cuando te conocí… no lo niego, me gustaste mucho. Eras distinto a Kai quien hacía todo para impresionarme. Eras humilde a pesar de que se veía lo hábil que eras en todo lo que hacías. Por ello Kai te tenia envidia… Él nunca fue tu amigo Gobaith, sólo quería demostrar que podía ser superior a ti. Pero nunca lo logro… siempre fuiste tú el que lograba todo. Y con el paso de los días, sentí que quería seguir viéndote. – Nanami se agachó al lado del estanque y vio al fin su reflejo.

Se quiso reír por lo tonta que se veía. Ya no era la misma que hace años. La niña que soñaba con casarse con el príncipe que halló en Gobaith le daría un golpe en la cara.

-Cuando pasó el accidente… me sentí fatal. No sólo por lo que me paso físicamente, sino por Kai, quien murió… y yo sabía que él debió morir de un modo que nadie más conocía, sólo tú. Pero sabía en el fondo que no era tu culpa…

Gobaith se quedó helado al oír ello… pero el sentimiento de ira lo dominó rápidamente y tomó a la chica de los brazos para alzarla y verla a los ojos. Ella sintió miedo por primera vez de él, esos ojos rojos le decían todo lo que él sentía. Rabia, decepción, traición… Odio.

-¿Y por qué me trataste como basura? ¿Por qué fui yo el que pagó todo? Dime… ¿por qué? – ella bajó la cabeza, no le quería responder. - ¿¡Por qué!?

-¡Porque tenía miedo! ¡Mis padres estaban furiosos cuando perdieron su boleto a una vida mejor! ¡Me dijeron que si no ayudaba a que tu familia les pagara algo, me iban a dejar en un orfanato! ¡No quería ello!

Gobaith apretó los dientes con rabia. Todo lo que vivió… todo por la codicia de una maldita familia. Todo… por nada. Se sentía estúpido. Había aprendido a leer el lenguaje corporal cuando alguien miente. Y ella no lo estaba haciendo, y eso le daba más rabia.

-¿¡Eso era lo que siempre fui para ti!? ¿¡Tan poco valía lo que sentías, lo que yo sentía!? ¡Te quería Nanami, no lo supe hasta años después! ¡Te juro que si nada de eso hubiera pasado, hubiera movido mar y tierra para estar contigo! – la chica bajó la cabeza al oír esa declaración. – Cuando me enteré del compromiso, estuve conflictuado. Mi yo de hace 8 años hubiera estado feliz. La niña que le gustaba sentía lo mismo. Pero el yo de ahora lo vio como un castigo más, un sufrimiento más para la lista de los que había sufrido.

-¿Por eso esta con esas 7? ¿Para no verme más? – el odio y celos que se oían en su voz eran claros, ahora él lo sabía.

-Creo que el derecho de sentir algo por mí murió hace años Nanami…

-¡No! – la chica tomó a Gobaith del brazo y lo vio con todo el sentimiento que pudo transmitir en sus ojos. - ¡Podemos… podemos iniciar de nuevo! ¡Lo admito, he estado con varios chicos! ¡Pero nadie me dio la paz que me dabas con tu mera presencia! ¡Aún… yo…!

-Nanami…

-¡Una oportunidad, por favor! ¡Sólo una! ¡Quería estar contigo a pesar del daño que te hice y por ello acepté esto! ¡Lo de…! – Gobaith vio como la chica parecía quedarse sin argumentos. – Sé que fui una estúpida… perdí tanto por ser tan cobarde… Por favor… si este es el adiós definitivo… Dime al menos si… si hubiera sido todo diferente… ¿habríamos sido felices?

Gobaith se quedó mudo a esas palabras. Él… siempre supo en el fondo que ella… ella siempre será la primera chica que él amo… un amor infantil. Uno que tal vez siempre estuvo destinado a perecer. Pero la ilusión de un niño difícilmente muere. Más si…

-Sí… Lo pudimos ser…

El sonido de lo que parecían gritos de protesta, agentes sacando uno a uno a miembros de su familia ante la sorpresa de ambos hizo que ambos sepan que la situación ya estaba clara.

-Veo que… ya no habrá nada que discutir. Creo que tendré que informar que lo nuestro no pasará. – Nanami supo que no había más que decir. – Con suerte, mis padres no me mandaran a un compromiso hasta que cumpla 18. Lo mejor será que empaque… mañana regresaré a casa para informar de todo…

Gobaith vio como la chica le dio un beso casto en los labios, uno que supo a lágrimas para él. Uno que marcaba el fin de algo que nunca pudo pasar. Un adiós amargo, pero necesario. El fin de algo que pudo ser maravilloso para ambos. Pero el mundo no lo quiso así.

Gobaith vio como ella se retiraba a donde de seguro estaba hospedada en la casa para poder preparase e irse. Se sentó de nuevo en su lugar para poder procesar todo lo que estaba sucediendo. Sabía que las cosas habían acabado a su favor. Lo presiente. Pero al mismo tiempo, siente remordimiento. La quería odiar, pero no podía. No cuando siempre recordaba esos días con ella y Kai. Eran sus mejores recuerdos de niño. ¿Acaso lo que pasó fue una prueba para que él esté listo? ¿Acaso estaba destinado a esto?

Ser Ultraman Tiga vino como consecuencia a que él había sufrido de un modo que un niño no debería. Por eso ello pasó en primer lugar y más de una vez lo ha confirmado. Sin lo que pasó, él no sería quien es ahora. Sin ello, no habría aprendido a pelear. No habría aprendido el código moral de su abuelo, ese que lo ha guiado más de una vez. No habría…. No habría conocido a Twilight, Sunset, Applejack, Rarity, Rainbow, Pinkie y Fluttershy. Porque no hubiera tenido un motivo de ir a América. No hubiera conocido a sus amigos… no sería Ultraman Tiga. Tal vez no habría pasado nada de esto o al mismo tiempo, puede que el mundo ya se haya acabado.

No lo sabe… lo único que sabe con toda certeza, es que se alegra de haber ido a esa parte del mundo. Porque conoció a los que se volvieron los más importantes para él. Sus amigos… su familia…

Sintió unas lágrimas recorrer sus ojos porque sabe que es el adiós definitivo a ese amor que nunca floreció, era el sacrificio que debió pagar para que el mundo tuviera a Ultraman Tiga. Él… era el protector de la Tierra. Y esa era su verdad y no la iba a cambiar por nada en este mundo… ni por la vida que pudo tener con Nanami… nunca.


-Que ajetreo se armó ahí dentro. – Rainbow veía como los agentes esos arrestaban a alguno de los miembros de esta familia.

Las chicas veían lo que pasaba a lo lejos, todas con algo de… sentimientos encontrados. Sabían que ellos se merecen esto y más. Por lo de Gobaith… Pero al mismo tiempo, la familia se verá afectada.

-La familia Kosei es fuerte Rainbow. Nos levantaremos. Más ahora que se necesitará mucho esfuerzo para empezar de nuevo. – Hikari sintió la mano de su prometido en la suya.

-No pensé que papá actuara así. Dio algo de miedo oírlo gritar.

-Me recuerda en algo a Gobaith. – Sonata sonrió algo complicada a lo dicho por Applejack.

-Si, Goby puede dar miedo cuando se lo propone. Pero si aplica esa pasión cuando…

-¡Pinkie! – la chica se tapó la boca y tuvo la decencia de avergonzarse. Desde ayer está así… un monstruo había sido despertado.

-Yo sólo espero que con esto, ya no haya problemas.

-Y que no afecte nuestra situación con Gobaith.

Rarity asintió a lo dicho por Sunset, quien francamente estaba algo nerviosa.

-Ahm… ¿Qué creen que Gobaith piense de esto? Me preocupa que lo tome como algo que lo afecte.

Fluttershy tenía un punto. Todas habían visto a Gobaith en su punto más bajo cuando perdió contra Tirek, nunca lo habían visto tan derrotado. Pero ahora…

Cuando iban a continuar con la charla… Vieron a Nanami acercase a ellas, más de una puso una expresión seria. Pero al mismo tiempo, vieron como lloraba. La chica se detuvo enfrente de ellas y sólo dio una reverencia para seguir su camino. Y eso si fue raro…

-¿Qué pasó aquí? – Spike le hizo la pregunta a Twilight, teniendo cuidado que no lo oiga nadie más.

-Creo que lo sé… - Twilight le entregó el cachorro a Fluttershy para ir donde Gobaith estaba.

-Agh… no puedo esperar a que ella se digne a actuar para poder hacerlo nosotras… mis manos ya no me bastan.

-Verdad…

Sonata y Hikari se mostraron asqueadas al oír ello. Mientras Yu reía por lo que pasaba. Pero no envidia al chico, una es difícil… pero 7. Deberá ser muy fuerte.


Gobaith siguió viendo el estanque, sin mucho más que hacer. De seguro sus padres deben estar con sus cosas, no quiere darles más problemas y verlos como está ahora.

-¡Gobaith! – volteó al oír la voz de Twilight, quien corría en su dirección.

Se puso de pie para aceptar el abrazo de ella. Uno que parecía trasmitir más de los que las palabras hacían. Rayos. Se ha vuelto un sentimental.

-Estoy bien Twilight… Estoy bien. Se acabó. Todo terminó.

-Quieres decir que…

-Que deberás ir viendo vestido de boda para el año que viene.

Twilight rio un poco al oír ello. Pero lo beso en respuesta, para que sepa que ella no se arrepiente de nada.

Twilight Sparkle fue ese pequeño cambio que lo impulsó a ser diferente. Aún recuerda cuando la vio cara a cara en la biblioteca. Ella viéndolo con algo de miedo y hasta desconfianza. Pero al día siguiente hablando de modo cordial y luego como amigos. Todo… todo inicio con ella. Y cuando ella susurró algo en su oído, hizo que la viera con sorpresa y algo de vergüenza. Algo que ella compartía con él…

-¿Segura…?

-Sí. Sería un buen regalo de cumpleaños para ti. Y de paso para mí. Cumplo 17 la semana que viene Gobaith.

Él asintió a sus palabras, no había más que decir. Siendo sincero… espera el momento con ansias. Está en esa edad. Ahora sólo debe…

-Llama al resto de chicas. Deseo que… vean algo.

Ya era de tarde… todo el asunto de la mañana se había calmado. Pero los padres de Gobaith debían ir mañana a hacer declaraciones de lo que habían hallado y demás. La situación en la casa no era sencilla. Pero Gobaith quería presentar a las chicas y a Sonata, a quien fue su mentor por años.

Ahora mismo, ellas y la hermana menor de él, estaban a pie de un árbol que estaba algo lejos de la casa. Uno que simplemente parecía… tener una pequeña roca bajo esta. Gobaith se arrodilló frente a ella y no pudo evitar sonreír.

-Hola Abuelo. – las chicas y Spike se sorprendieron al oír ello. ¿Aquí yacía su abuelo? – Sé que cuando hiciste tu testamento, pediste que te enterraran aquí. El lugar donde besaste a la abuela por primera vez. Aunque lamento decir que las cosas en la casa no están tan bien… de seguro te daría asco y vergüenza. Pero papá con mamá lo tratan de arreglar, para que cuando sea mi turno… pueda estar más tranquilo.

Las chicas veían con interés y algo de tristeza el intercambio de palabras de Gobaith con la lápida tan simple y pequeña.

-Verás… tenías razón. Hallé a gente especial… Sonata, es ahora mi hermana adoptiva. Te hubiera gustado verla, te habría agradado por lo loca que es. – la chica rio al oír ello. – Pero… quiénes me ayudaron en este último año son… las chicas que se volvieron lo más importante para mí. Applejack es la chica más honesta que conocerás… no puede mentir, aunque su vida dependa de ello.

-Idiota…

-Rarity, es la chica más generosa del mundo. Aunque es muy dramática.

-Sólo contigo…

-Rainbow Dash, leal y marimacho. Un encanto a su modo.

-Je, por ti.

-Pinkie Pie, una masa de alegría que hace reír a cualquiera.

-Siempre para ti.

-Fluttershy, amable y dulce. Tímida pero fuerte.

-Si… gracias a ti.

-Sunset Shimmer, marcada como yo. Pero de un corazón tan brillante como el sol.

-Gobaith…

-Y Twilight Sparkle, nerd, algo mandona, pero que ama a sus amigos más que nada.

-Oh Gobaith… - Ella y el resto vieron como Gobaith temblaba. Lloraba mientras hablaba…

-Te extraño abuelo… a veces… siento que me gustaría oírte para un consejo… pero sé que… es momento que aprenda a valerme por mi cuenta. Sólo espero… que estés orgulloso de mí.

El muchacho se limpió las lágrimas al mismo tiempo que todas le daban un abrazo grupal. Uno que antes él no habría aceptado, pero ahora…

Las chicas dieron sus respetos al hombre que fue el ancla del chico que ven ahora. Que es todo menos un cobarde. Y por eso le daban las gracias.

El regreso a la casa central era tranquilo y silencioso. Gobaith parecía estar mejor consigo mismo. Pero ellas sabían que tal vez deban mostrar más… por ello Twilight le dijo eso. Era la hora de demostrar lo mucho que lo ama.

Pero cuando estaban cerca de la construcción, un temblor sacudió el lugar. Uno que hizo que Gobaith alce la vista y se vea con que del suelo, algo estaba emergiendo. ¿Una aleta…? Un Kaijuu…

-¿¡Hay uno aquí!? – Sunset no creía lo que veía, el ser subterráneo parecía ir hacia donde estaba la villa Kosei. Eso significa que… - ¡Hay que sacar a todos de ahí!

-¡Vayan, yo me hago cargo! – Gobaith saco el Spark Lens al mismo tiempo que pasaba a verlas. – Sonata, ve por Hikari y Yu.

-¡Entendido!

Gobaith alzó el objeto de luz y el destello que se generó lo volvió Ultraman Tiga una vez mas. Quien se puso de frente, en medio del camino de esa cosa que viaja debajo tierra. ¿Un tiburón?

No importa, cambió rápidamente a Power Type para tomarlo rápidamente de la aleta dorsal y sacarlo de la tierra con suma facilidad y algo de brusquedad. Lo que vio ahí era una especia de mezcla de tiburón y algo más debido a que tenía cuatro patas. ¿Qué era exactamente?

No le importó en lo más mínimo, dado que fue hacia el Kaijuu y lo trató de alejar de la villa usando la fuerza bruta. Algo que fácilmente pudo lograr con algo de esfuerzo, pero el tiburón se lanzó hacia él y lo empujó usando su cuerpo. Caer de espaldas nunca era bonito para él.

Se recompuso y trató de volver a atrapar al Kaijuu para simplemente tenerlo en su lugar. Y fue relativamente sencillo al ver que esa cosa era más lenta sobre tierra. Por ello logró posarse sobre él para luego darle varios golpes en el lomo con toda la intención de hacerle un daño mayor. Uno que poco a poco parecía… ¿abrir la piel del Kaijuu? No sólo ello, escuchaba electricidad… ¿Qué demonios…?

A lo lejos, mientras la evacuación se llevaba acabo. Twilight logró ver que… habían circuitos en la zona donde el Kaijuu estaba siendo herido… ¿una máquina…? No era posible. ¿Eso fue creado por una persona? ¿Con qué propósito?

-¡Twilight, date prisa! – Midna apuro a la chica a que se mueva, quien asintió para luego correr hacia la ruta de evacuación. ¿Qué estaba pasando?

Tiga por su lado sólo logró dañar esa cosa lo suficiente para finalmente ponerse de pie y con un salto, pararse en frente de este. Cargo energía en sus manos par darle el golpe de gracia. Pero lo que vino luego no lo espero…

En lo que sería el ojo de la bestia, vio la imagen de un hombre. Uno que fácilmente se parecía a él sólo que con un cabello más arreglado… ¿Quién…?

-Ver que el poder de nuestros ancestros se está desperdiciando en ti… Me da asco.

Tiga detuvo su ataque al quedarse impactado por lo que estaba pasando. No era posible… su reacción generó una gran duda en los que veían la batalla a lo lejos. Obviamente, no era común ver a Tiga detenerse en medio de la pelea. Debido a que había cargado un ataque, el cristal en su pecho empezó a parpadear por el consumo de energía.

-Tú sólo te volviste Tiga porque hallaste la estatua. Más no significa que seas el indicado para usar su poder. Un mocoso como tú no merece el poder que llevas en tus venas.

Antes que Tiga pueda decir algo, la bestia abrió la boca y le lanzó una ráfaga de energía que le dio en el pecho y lo hizo caer justo encima de la villa, dañándola en gran medida. Tiga se alegró que nadie estuviera ahí, pero…

-Igualmente iba a destruir ese lugar. Anda, haz tu mediocre trabajo.

El tiburón se lanzó hacia Tiga para atacarlo, pero este cargo de nuevo el Dalcium Light Stream y lo lanzó justo a la boca de su enemigo, quien fue destruido desde dentro.

Tiga cayó de rodillas al sentir la severidad del último ataque. Esto no era como lo espero… debe salir de aquí. Alzó vuelo rápidamente para buscar donde volver a la normalidad.

Mientras tanto, lejos de la villa, todos vieron como el lugar básicamente quedó hecho trozos.

-Que bueno que fui por ti Yellow Head. – la chica acarició la cabeza del loro, quien la recibió con gusto.

-¿Y Gobaith? ¿Dónde está? – Midna noto que su hijo no estaba presente… eso no le gustó nada. Más al ver que estaba oscureciendo.

Las chicas intuyeron que algo andaba mal. Él nunca tardaba tanto en aparecer.


En el suelo, al lado de la lápida de su abuelo, Gobaith estaba tratando de soportar el dolor que sentía. Su pecho estaba al rojo vivo. Ese ataque casi le abre la piel… ¿Qué rayos fue eso? Nunca había sentido tanto dolor luego de una pelea. Sólo con Tirek. Lo mejor era pararse e irse de una vez… de seguro todos ya están.

Se detuvo al oír unos aplausos a un lado suyo. Se volteó para darse con la sorpresa de ver al mismo sujeto de antes. Ahora que lo veía bien, eran parecidos… incluso… ¿ojos rojos? No puede ser…

-¿Qué…?

-Admito que es interesante ver lo mucho que tenemos de parecido en lo físico. Sí, es intrigante ver lo mucho que nos perdimos por decisiones estúpidas.

Gobaith vio al sujeto acercarse, no le daba buena espina.

-¿Por qué haces esto Gobaith? ¿Por qué luchas por un mundo tan patético como este? ¿Por qué? ¿Por el bien mayor?

Gobaith sintió un golpe en su cara, no vio como o cuando cayó al suelo, pero si sintió como el dolor se hacía presente. Estaba débil tras lo último.

-¿Te crees especial? Tonto, no lo eres. No estabas preparado para la responsabilidad que tienes ahora. Y eso es algo que me da rabia de ver. Que un ignorante como tú, sin metas, deba ser quien deba guiar al mundo.

Gobaith se puso de pie y trató de golpear al sujeto, pero este le dio una patada que lo mando al suelo con su labio partido. El muchacho trató de verlo y vio como este se quitaba la camisa que usaba para mostrar su trabajado cuerpo.

-Me he entrenado para ser superior a los humanos comunes. Ser un super hombre. Tanto en lo físico, como en lo mental. Y tú solo has tenido suerte en todo lo que has hecho. Suerte.

El hombre se agachó y tomó de la casaca de Gobaith el Spark Lens de él. No…

-Que bello objeto. Es justo lo que necesito para poder tener la luz. Algo que es mío por derecho también. – el sujeto pasó a ver a Gobaith, quien trató de pararse.

-No… Espera…

-Gracias por el regalo… primo.

Gobaith no creyó lo que oyó… ¿su primo? Sólo pudo ver como el sujeto se iba hacia un rumbo desconocido debido a la poca luz que había.

Maldición… ¿primo? Esto era absurdo. Pero el parecido físico… sus ojos. No puede ser. Se puso de pie para tratar de ir tras él. Justo cuando lo iba a hacer, escuchó los gritos de llamado hacia él. Todos…

Ignorando quizás lo que sería su corazón diciendo que les diga que está bien, su sentido del deber pesó más esta vez. Gobaith corrió hacia la misma dirección donde su primo fue, sin importar que se pierda en el bosque que hay en el lugar. Debe hallarlo y detenerlo… Sea lo que sea que tenga en mente.

A los pocos minutos, Twilight y Sunset llegaron a la zona, los demás buscaban en otros lugares. Pero no había suerte. Por alguna razón, sentían que algo malo le había pasado.

-No entiendo Sunset, siento que algo malo va a pasar.

-Lo sé Twilight, yo también lo siento. Y algo me dice que Gobaith también. Él no desaparecería de ese modo sin ninguna razón. – la chica vio la expresión de su amiga y la tomó del hombro. – Hey, tranquila. Gobaith estará bien.

-A veces desearía tener tu confianza Sunset.

-¿Confianza? No Twilight. Estoy aterrada. Sé lo que sientes. Si algo le pasa a Gobaith… no sé que haría.

Twilight le tenía que dar la razón a su amiga. Era increíble pensar que en menos de un año… Ellas…

Ambas optaron por buscar por otro lado. Ninguna noto como Spike miraba hacia otro lado y con su olfato, fue en la misma dirección de Gobaith… algo lo estaba llamando y él sabía que esto era algo que él debía hacer solo. Esta vez, él iba a ser de utilidad.


Gobaith camino como pudo en medio de la oscuridad, la noche entera para lograr hallar al sujeto eso. Pero eso no significaba que fuera sencillo. Camino y camino todo lo que pudo en medio del lugar, sintiendo que estaba cansado por todo lo que había pasado.

Se vio en una de las zonas más antiguas de la zona, había una cascada donde miro el agua. Su reflejo demostraba el estado tan malo en que estaba, herido y cansado. Las ojeras no eran un indicativo de un estado bien descansado. Sabía que…

No lo había hablado con nadie, pero desde que llego a la zona, Spark Lens brillaba de forma tenue. Como si le dijera que algo estaba cerca y le estaba alertando de la situación, pero con la situación de su familia y demás, lo dejo como algo secundario. Y ahora se arrepentía de ello.

Se lavó la cara para tratar de estar despierto, no haber dormido le pasara factura en cualquier momento. Pero no importaba. Se puso de pie para seguir caminando hacia donde sentía que era el camino correcto.

Recuerda estos bosques. El camino antiguo que antes unía esta parte con la capital, Tokio estaba a solo unas horas de caminata porque se ha pasado toda la noche caminando. Si, recuerda que su abuelo le dijo que este camino era la senda del guerrero. Que los antiguos samuráis, al llegar a los 15, recorrían este camino cuando pedían a los espíritus, fuerzas para llegar a ser adultos. Era solo algo simbólico, dejar atrás la niñez y volverse adulto. Gobaith sentía que era su turno.

Subió las escaleras que estaban cerca de él para finalmente acabar en el suelo, cansado y también algo decepcionado con todo lo que le estaba pasando. Llegar al pequeño templo abandonado del lugar no le daba ninguna satisfacción.

Sin Spark Lens, no podía hacer nada. Sin Spark Lens, era un simple humano. Débil e insignificante. ¿Qué podía hacer?

-¡Gobaith! – el muchacho se sorprendió al oír una voz. Era…

De entre los arbustos del lugar, Spike apareció algo cansado y sucio, pero feliz de hallarlo al fin de horas de caminar y caminar.

-¿Spike? – el perro fue hacia él y le lamió la cara, sacándole una risa. - ¿Qué haces aquí?

-La pregunta sería ¿Qué haces tú aquí? Twilight y todos te andaban buscando. Era un escándalo. Hasta esa chica Nanami se veía preocupada. Creí que te odiaba…

-Spike… no importa eso ya. ¿Cómo llegaste aquí? – el cachorro medito la pregunta unos segundos para luego…

-No estoy seguro. Al inicio tu olor me guio. Pero luego fue… ¿Cómo lo digo? Algo raro. Como un impulso, algo que me decía que camino seguir. Fue extraño…

Gobaith entendía en algo lo que el pequeño le decía. Pero igualmente, no significa que sea correcto que esté aquí. No, algo debe de…

-¿Qué pasó Gobaith?

El joven no tuvo otra. Debía de decirle todo lo que pasó al cachorro parlante, quien se sorprendió al oír ello. No se lo podía creer.

-¿¡Primo!? Pero creí que…

-Al parecer mi tío se divirtió mucho antes de morir. Ese sujeto es como yo Spike… puedo sentirlo. Además, siento que su visión de cambio está algo retorcida. Debo de hallarlo y detenerlo.

Spike asintió al oír las razones de su amigo, porque eso eran ahora. Con el tiempo se habían aprendido a llevar bien, más por Twilight que por otra cosa. Pero el cachorro nunca admitiría en voz alta que le agrada la compañía del muchacho, por más verdad que sea.

Fue en eso que Spike sintió de nuevo esa sensación de llamado. Camino con algo de velocidad hacia lo que parecía ser una entrada subterránea, oculta por lo que sería unas plantas. Ladró para llamar la atención del joven, quien se vio sorprendido al ver que había algo oculto. Ambos optaron por entrar… algo los estaba llamando.

Caminaron y caminaron por lo que sería el camino subterráneo, no había mucho de interés aquí. Más si les daba la sensación de que no era algo creado de modo natural. Era muy geométrico. Cuando se vieron frente a lo que sería una pared, se sorprendieron al ver que esta brilló y se volvió partículas de luz. Eso era raro…

Más porque algo en Gobaith le decía que esto estaba siendo muy raro. Casi como una rabia y desprecio innato apareciera en él. Algo que… detestaba. Y debía averiguar que era…

-Gobaith, mira…

Spike se vio con la sorpresa de que ambos estaban en lo que parecía ser un laboratorio, uno muy bien estructurado y a la vez, que acababa de ser usado. Las computadoras y demás estaban prendidas. El joven trato de echarle un vistazo a lo que estaba en las maquinas. Pero había una contraseña…

Genial… podría pasarse días aquí y nunca podría darla… Aunque...

Medito las palabras del sujeto ese y recordó que la palabra luz, la decía con algo de obsesión. Puede ser… Tipeo la palabra Luz y para su sorpresa, todo se hizo visible para él. Archivos, fotos… informes… ¿Qué rayos?

-Mira, aquí hay algo. – Spike, quien estaba en el hombro del joven, señalo uno de los documentos.

Al abrirlo, se vieron con la sorpresa de que era una acta de nacimiento. Masaki Keigo… ¿Keigo? ¿No era ese el nombre de una de las sirvientas que trabajo en la casa unos años? No solo ello, sino mal recuerda… también es el apellido del hombre quien es un genio de la física, no solo ello, tenía varios premios y era de seguro la mente más brillante del siglo. Nació un años antes que su hermana, eso significa…

Vio también mensajes de quien debe ser la madre de Masaki hacia su abuela… ¿Ella lo sabía…? Maldita sea. Una razón más para odiar a su abuela… Los platos sucios de la familia van más allá de lo posible. Pruebas de ADN, transferencias de dinero… todo. Su abuela estaba pagando todos los gastos de Masaki… ella…

Gobaith golpeó el escritorio, más por rabia y frustración. Su abuela nunca lo quiso, pero si al hijo bastardo de su hijo favorito. Maldita mujer... Optó por cambiar de tema y halló una carpeta que tenía informes hechos por el mismo Masaki sobre Ultraman Tiga. La forma de que habla sobre el poder de este le da asco, es una obsesión más que enferma por el poder que corre por las venas de ambos… Maldita sea. ¿Qué trata de hacer? ¿volverse un Ultraman? Eso es imposible, él necesitó del cuerpo de su ancestro para lograr tal hazaña. Pero…

Siguió viendo lo que había en la computadora, solo para hallar planos del enemigo que derroto hace poco. Era una creación suya, usando los recursos que las Naciones Unidas le dieron para poder hallar un modo de replicar a Ultraman Tiga. Maldición, estúpidos… le dieron a un desquiciado las armas para de seguro cumplir su ambición.

Tal vez sea raro. Pero Gobaith no siente ninguna clase de apego por este Masaki, no había ese sentimiento de fraternidad cuando sabes que tienes un parentesco con alguien. No, solo había rabia y asco. Era como un instinto natural. Tal vez su ADN tenga que ver.

Gobaith optó por dejar de ver lo que había en la computadora, para ver lo que podía hallar. Solo había planos y cuadernos con anotaciones y cálculos, todos sobre la conversión de algo físico a algo hecho de luz.

-¡Gobaith, aquí! – Spike halló una puerta que estaba escondida al fondo del lugar.

El joven y el perro no tardaron en abrirla y recorrer el camino por el que esta los estaba llevando.

-¿Qué crees que ese Masaki desee? ¿Crees que desea ser como tú?

-De algún modo lo sabe Spike. Él posee una carga genética de genes Ultra similar a la mía, quizás Hikari también la tenga. No entiendo que rayos esta pasando. Pero es como si todo se hubiera arreglado para esto… Nunca creí que fuera coincidencia que mi tío muriera, mi abuelo sabía lo que él hacía. Cosas malas y siento que este misterio no es algo que desee descubrir.

Spike asintió a las palabras del joven, solo para ambos verse en un lugar espacioso con lo que parecía tener una máquina en medio de este. Lo que más les sorprendió, fue ver que habían dos estatuas en el lugar. Una era lo que le parecía ser un Kaijuu con algo de base de lo que sería un canino, pero era el otro lo que le dio una especie de escalofrío. Esa forma, era un Ultra… pero no cualquiera. Sentía que lo conocía y su mera presencia le daba asco.

-No… él no…

Si, era el mismo Ultra que vio en sueño. Ese que luchó contra su ancestro, eso solo significa que…

-Veo que nuestro invitado llegó.

Gobaith ya no se sorprendió de ver a Forgotten Nightmare en el lugar, menos a Adagio y Aria. Y además de la presencia de Masaki Keigo con ellas…

-Que bueno que llegas, primo.

Gobaith apretó los dientes mientras Spike gruñía… parece que el pasado, es el nuevo obstáculo que él debe afrontar.


EXTRA

MLP: Por el pastel

El día de ayer, fue una competencia de bromas con Pinkie, el día de hoy era algo totalmente distinto. Recuerda exacatmente lo que Pinkie hizo al verlo cuando al fin fie libre de los regaños de Twilight.

La poni rosa se le acercó y le dio una bofetada con un guante blanco, no sabe de dónde lo saco, para retarlo a duelo. Él solo se le quedó viendo y ella dijo que este en el centro de la plaza temprano.

El lobo simplemente miro a su compañera, quien tampoco entendía que pasaba. Pero al día siguiente, se dio con la sorpresa que Pinkie lo estaba retando a una competencia de comer pasteles. Según ella, para recuperar su honor perdido, eso sonó tan mal.

Kaguro no supo que decir, pero ver que todos los presentes parecían alentarlo a tomar el reto, no pudo hacer nada más que asentir. ¿Qué tan difícil podía ser?

Y ahora se arrepiente de haber preguntado… Tanto él como ella estaban con los estómagos al límite, el lobo casi vomita el último postre, un pastel de fresa y crema pastelera. PInkie, ella termino de meterse a la boca el último trozo del pastel de menta y chocolate.

-Están parejos… - Rarity miraba todo con algo de asco, era asqueroso.

-Bueno, tampoco podemos decir que no es divertido. Pinkie tiene un rival. – Applejack veía con gracia como ambos parecían sapos por lo verde que estaban de las náuseas.

-Ojalá termine bien, no quiero que se enfermen. – Fluttershy noto como Kaguro trago de seguro lo que su estómago quería vomitar.

-Me esperaba esto de Pinkie, pero Kaguro… Es un niño…

-¡A mí me es gracioso ver como tratan de no vomitar!

Starlight miraba a Rainbow con reproche, ella siempre fomentando estas actitudes ridículas e infantiles.

-¡Ustedes dos ya basta, esto debe parar ya! – Twilight hablo con firmeza, ignoró las quejas de Spike y Navi, para seguir viendo a ambos tontos.

-No… Yo no huyo de un reto… - Kaguro se puso de pie y vio que Pinkie hacía lo mismo. – Señora Cake… el último.

La poni de tierra asintió, algo preocupada, y trajo de la cocina de su tienda un monstruoso pastel. Era el pastel supremo, lleno de crema, chispas de colores, chocolate y muchas cosas más. Kaguro sabía que necesitaba valor para comer a pesar de su estado, habilidad para saber como comerlo, comprensión de su situación, conocimiento para emplear sus habilidad y un encanto sin igual para no parecer que va a vomitar… ¡Era el único modo de salir airoso de este reto!

-¡Por el pastel!

Todos los ponis vieron como Kaguro empezó a comer sin perder un segundo el pastel que tenía en frente. Pinkie al ver ello empezó a hacer lo mismo, dispuesta a no perder… Pero el límite llegó, la poni de tierra sintió que su estómago ya no podía contener más. Se llevó los cascos a la boca y salió corriendo al baño más cercano para al fin soltar lo que tenía en la boca.

Kaguro al ver ello alzó los brazos en señal de victoria, seguido por el aplauso y sorpresa de los presentes, no esperando que Pinkie en verdad perdiera… pero obviamente a él también le dieron las ganas de vomitar y salió corriendo a donde fue su loca amiga para vomitar al fin.

-Eso no me lo esperaba…

-¿Qué Pinkie perdiera…?

-No, que Kaguro vomitara. – Navi rio divertida porque esto le pareció muy divertido y Spike la veía con miedo y algo de respeto.

-Pudo ser peor, al menos no lo hicieron en público. – Tenían que darle la razón a Starlight, quien vio como ambos salieron del local algo mejor.

-Deseo… la revancha…

-Cuando quieras…

Pinkie le sonrió a Kaguro, él hizo lo mismo. No había mucho que decir, a decir verdad… esto fue divertido en su propia ley y ambos desearon reír, pero volvieron a ponerse verdes para volver a sus respectivos baños y seguir con la limpieza estomacal.

-Iré a comprar unos digestivos para esos dos. – Twilight escuchó las risas de sus amigas, pero no pudo evitar sonreír al ver que Kaguro se había hecho amigo de todas. Y eso le daba una cierta alegría.

Pero noto algo en la mirada de todas hacia que la fastidio un poco, ¿Qué será? Nah, serán cosas suyas. Al fin y al cabo, todos son amigos.