Epílogo: hacia nuestro futuro
Abril, 1999
Un auto negro recorre la carretera a velocidad media, el camino está rodeado de árboles y el aire es tranquilo así como el cielo claro y con algunas nubes, pues la primavera está presente. Ese clima tan agradable está anunciando un poco de paz, lo que hace sentir tranquila a una chica que tiene veintidós años. La joven de ojos zafiros se encuentra dentro del automóvil, aunque trata de admirar el paisaje que tiene ante sus ojos; por unos breves momentos, recuerda la reunión que tuvo con su majestad quien al parecer, la elogió por el buen trabajo que hizo meses atrás, al grado que obtuvo una pequeña condecoración…
Dos personas se encuentran hablando en una gran sala. Una de ellas está sentada en una silla mientras que la otra, está de pié y en breves ocasiones, hace una ligera reverencia como señal de respeto hacia la otra.
-Sir Integra, lamento que tuviera que tomar la decisión de hacerse cargo de alguien que conocía. Es admirable lo que hizo. Una vez más, estoy completamente agradecida con su organización ¿puedo seguir contando con su ayuda?- las palabras de esa anciana son firmes y serias; Integra alza la vista y observa a su majestad con cierto respeto.
-Lo único que hice, fue eliminar los obstáculos que impiden el cumplimiento de mi deber. Sólo deseo que una situación como esa, no se presente de nuevo. Algo que no me agrada, es hacer los trabajos sucios que la realeza, no puede hacer por su cuenta- cuando dice eso, la reina se queda en completo silencio porque no pensó que ella, dijera esa clase de declaraciones- si un día se presenta la situación en la que no deba cooperar, yo le avisaré su majestad.
-Esperemos que eso no pase, por mientras me sentiré agradecida por esto. De la misma forma, siempre le desearé buena fortuna y felicidad en esta vida.
-… creo que ambos elementos los poseo, su majestad. Es mejor que me vaya de aquí, me siento completamente elogiada por estar en este lugar…
Tras decir eso, Integra deja la sala y disimuladamente, aprieta sus puños y dientes; no se encuentra nada contenta con lo que pasó, así como la respuesta de la reina ante los hechos pasados. No tarda mucho en subir al automóvil, pues desea hacer algo que la ayude a sentirse más tranquila o mejor dicho, menos molesta.
Integra observa la pequeña condecoración que le dio su majestad, se trata de una cruz parecida a la que tenía meses atrás; el objeto es de color plateado y brilla con gran intensidad, por lo que parece llamativo para cualquiera. La chica decide guardarlo de nuevo en su cajita y lo coloca dentro de sus bolsillos, mirando a su mayordomo que conduce para preguntarle algo.
-¿Ya no falta mucho?
-No, ¿ya no está tan molesta como hace rato?- pregunta el ángel de la muerte, con una pequeña sonrisa en sus labios.
-Estoy más tranquila, muchas gracias por preocuparte Walter.
De esa forma, ambos quedan en silencio de nuevo hasta que divisan no muy lejos, lo que parece ser un cementerio. Walter estaciona en un lugar adecuado el automóvil e Integra, sale de ahí para dirigirse a cierto punto. El mayordomo trata de alcanzarla pero ve que la chica corre muy rápido, por lo que ríe divertido al ver a su niña tan mejorada.
El mayordomo de Hellsing, siempre ha estado preocupado por Integra pues se trata de un segundo padre para ella. Cuando regresó después de la muerte de Juliet, su niña se veía desanimada; no al grado de ser grave, pero lo suficiente para sentirse preocupado. Tal parece que Alucard, sólo la ayuda para que no se desanime más, aunque la invitación de la reina para felicitarla por lo que hizo, fue muy desagradable de su parte.
Ahora, la chica se siente mucho más tranquila y se puede decir que sus ánimos están, como si nada hubiera pasado. No tarda mucho en llegar a una lápida muy sencilla pero que contiene el nombre de una persona que ella, conoce a la perfección. Sus ojos zafiros se posan en ello mientras algunas imágenes, pasan por su mente; posiblemente sean los recuerdos de buenos momentos y un final trágico que la ha hecho tomar, algunas nuevas decisiones sobre su vida y… las personas de su alrededor.
-Esta será la primera y única vez que pase a verte… lo mismo hice con mi padre y, ahora será lo mismo contigo- musita la chica mientras coloca una flor blanca- no niego que fuiste una persona importante en mi vida pero, ya todo acabó… Juliet, gracias por formar parte de mi vida. De ahora en adelante, no habrá nada que logre titubear a Integra Hellsing.
Cuando dice su nombre, la chica sonríe un poco y mira el cielo que presenta un hermoso atardecer de primavera. Suspira pensando en lo que le depara el futuro, pues ha pasado por demasiadas cosas que ahora, no sabe lo que será después. Al mismo tiempo, esas ideas se enfocan en su sirviente, quien al parecer sigue durmiendo en su ataúd.
Integra piensa lo que pasará en años posteriores, trata de imaginarse su vida con ese vampiro tan especial. Ella sabe que su deber como líder de la Organización Hellsing, siempre estará presente y eso, le impide tener una vida propia. Por un breve momento, eso le da a entender que ahora debe tener cuidado con las personas que conoce y los únicos en los que puede confiar plenamente, son Alucard y Walter.
-Sólo espero tener a ambos todo el tiempo que sea necesario, sobretodo Alucard- dice para si misma aunque no siente que alguien toca su hombro. Ella se sobresalta un momento y tiene ante sus ojos, a su sirviente.
-Yo estaré contigo todo el tiempo que quieras, Integra… y ahora ¿por qué se te ocurre pensar en el futuro?- pregunta con algo de curiosidad en sus palabras.
-Porque si, sobre todo porque hoy, hace diez años… empezó todo.
-Es cierto, ahora recuerdo que una tarde como esta, me liberaste- al decir eso, Integra asiente mientras observa la lápida de Juliet.
-Diez años es mucho tiempo, ojalá podamos estar juntos mucho más…
-Si lo deseas, puede ser eternamente. Tú mejor que nadie sabe que me lo puedes pedir y bueno, estaré complacido de beber tu sangre- pero recibe un codazo de parte de su amo, quien lo mira molesta.
-¡Sueña! Eso no pasará jamás.
-Como ordene amo- responde el vampiro con una inclinación.
Los dos se quedan en silencio mientras observan el atardecer. Una vez más, Integra mira la lápida hasta que su sirviente le coloca su sombrero; ella no puede ocultar un ligero sonrojo en sus mejillas, así como alza su mirada hacia él.
-Integra, sólo quiero decirte algo… esto que pasó, no es nada. A veces pienso que algo mucho más complejo se hará realidad. Yo deseo que para cuando pase eso, tú seas fuerte, más fuerte que ahora.
-Que cosas dices Alucard, ahora que lo mencionas…- y busca entre sus bolsillos una extraña insignia. Es un águila que está posando sobre un símbolo muy conocido por todo el mundo. Integra se lo muestra a su vampiro y éste, se queda en completa sorpresa… nunca pensó verlo de nuevo.
-Esto lo tenía Lugat cuando lo mataste, lo recogí. No sabía que los nazis existieran aun.
-Claro que existen…-Alucard simplemente observa esa insignia; por dentro, piensa que las cosas no siempre estarán bien y ese símbolo, le dice que algo estará por ocurrir. A lo mejor no será un día después pero que en un futuro, posiblemente se lleve a cabo lo que en sus más profundos pensamientos, pasaría de nuevo.
Cual va siendo la sorpresa para Integra que, Alucard hace polvo el objeto. Esta acción genera la completa molestia de la chica porque no entiende las razones por las que lo hizo, lo único que entiende fue que él lo hizo porque aborrece esa imagen que produjo grandes estragos. Él no posee sentimiento alguno sobre destrucción que generaron los nazis en la Segunda Guerra Mundial pero, le recuerdan los dolores de cabeza que pasó junto con Arthur para acabar con esos seres.
-Alucard, sin importar lo que pase… ¿siempre estarás conmigo?- pregunta de pronto la chica- sabes que se han alejado muchas personas de mi. Tuve que matar a varios para llegar al día de hoy, posiblemente esta no sea la única vez que tenga que matar a los humanos.
-Mi amo, tú sabes lo que haces yo… solo me limito a obedecer tus órdenes. A mi me da igual si mato monstruos o humanos porque soy un monstruo, y no tengo compasión por nadie. Después de todo, soy el arma perfecta de tu familia aunque en el fondo, solo deseo estar contigo Integra.
-Si ¿verdad? Iremos juntos al infierno cuando cumpla mi deber, ¿te agrada la idea?
-Oh claro, estaré encantado de acompañarte a ese paraíso de fuego.
Integra mira a los ojos de Alucard, mientras deja en blanco su mente. El vampiro por su parte, se acerca a ella para acariciar su rostro y después, la besa con mucha delicadeza. Esta es la forma en la que sellan esa promesa: donde vaya Integra, irá Alucard porque amo y sirviente unidos por un lazo que va más allá de una organización, nunca se alejarán. Hay sentimientos, emociones y una larga vida juntos que hacen fuerte esa unión, por lo que no hay nadie en el pasado, presente y futuro que pueda alejar a tan singular pareja… manteniendo en pié, ese amor retorcido que existe entre ellos dos.
Septiembre 1999
En un lugar alejado de Londres, se escuchan rumores de la presencia de un vampiro que se hace pasar por sacerdote. Algunos fieles se han convertido en sus víctimas, aunque eso no es suficiente para saciar la sed de sangre de tan repugnante ser; por lo que busca los medios necesarios para obtener más alimento y un poco de diversión.
Casos como éste, son investigados y resueltos por medio de una extraña organización que está con el apoyo de la corona inglesa, cuyo deber es el exterminio de los vampiros y cualquier otro ser sobrenatural que tiente en contra de la humanidad. Esta institución, está liderada por una hermosa joven que no sobrepasa de los veintidós años; su mirada fría y llena de determinación genera a más de uno, el completo respeto y atención a su persona…
Son pocas las personas que saben su historia, pero ella prefiere no revelarlo por cuestiones de seguridad. Lo único que hace más interesante tanto su mandato como su organización, es el arma secreta que en más de una ocasión usan: la existencia de un vampiro a sus órdenes, pero no es cualquier ser sino, en el pasado fue el vampiro más temido y poderoso… individuo que ahora, sólo hace caso a las órdenes de su amo. Al mismo tiempo, la Mesa Redonda, los miembros más cercanos a la reina, se ven involucrados en los asuntos de tan prestigiosa organización, así como un ejército que poseen armas de última tecnología, así como una preparación del más alto nivel para desempeñar, toda clase de misiones. De esta forma, se conforma la organización Hellsing…
Un mayordomo de avanzada edad se acerca lentamente hacia la piscina techada que hay al fondo de la mansión, pues tiene la orden de darle un aviso a su amo. Lleva en sus manos un teléfono porque alguien desea hablar con esa líder que para muchos, vendió su alma al diablo por tener tan cercana relación con el vampiro…
La chica se encuentra nadando un poco y llega a visualizar a esa persona; aumenta la velocidad y llega a tiempo a una esquina. Sus ojos zafiros lo miran mientras que éste, le acerca el aparato.
-Señorita Integra, tiene una llamada.
-Gracias Walter- toma el aparato y habla- Integra Hellsing al habla, ¿en qué puede mi organización ayudar?
-Sir Integra, a las afueras de Londres, en el poblado más cercano, hay una gran cantidad de muertes extrañas. Nos dijeron que usted puede ayudarnos con esto; muchos comentan que no es un asesino sino…
-Obra de un vampiro, bien… deme su ubicación y voy de inmediato a su base.
-Sir Integra mande a sus mejores hombres, no deseo más muertes de civiles.
-Descuide, solo mandaré a un hombre, es el mejor para este caso…lo veo después- al decir esto, ella termina la llamada y sale de la piscina para tomar una toalla verde oscuro que tiene en una silla y, se seca un poco.
-Señorita Integra, ¿Qué hará? Pregunta el mayordomo.
-Prepare mi ropa y mis armas. Tenemos trabajo que hacer, por mientras avisaré a mi mejor soldado que de seguro, debe tener hambre.
Al decir eso, la chica sale del lugar y se topa con una sombra que muestra sus colmillos, ansioso por recibir instrucciones de su amo. Integra sonríe y deja caer la toalla, mostrando un traje de baño de dos piezas de color negro mientras coloca en su boca, un puro.
-Tienes trabajo, debes ir a las afueras de Londres. Hay un vampiro que está ocasionando problemas. Busca y destruye, esa es mi orden… sirviente- el vampiro toma su apariencia verdadera mientras hace una reverencia a Integra y después, ambos se quedan mirando el uno al otro por unos segundos.
-Como ordene, amo. Con esa apariencia me excitas y podré matar a gusto a mi objetivo- se acerca a ella y, le quita de sus labios ese puro.
-Lo que digas Alucard, a trabajar- con esas palabras, Alucard desaparece del sitio e Integra mira el cielo para después retirarse y, prepararse para la nueva misión que se le ha asignado.
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
Seras se encuentra completamente asombrada por todo lo que escuchó; jamás pensó que la relación de Alucard e Integra, fuera tan intensa en todos los aspectos existentes. Walter por su lado, mira el cielo estrellado de esa noche para después levantarse de la mesa, pues han pasado largas horas desde que inició esa extraña noche de relatos.
-Walter, lo que pasó con esa tal Juliet…
-Fue a principios del año, es un evento reciente pero la señorita Integra lo superó muy rápido.
-Y donde termina tu relato…
-Es cuando comienza todo- sonríe el mayordomo- bueno, será mejor que me vaya a descansar. Yo no soy un vampiro y ya no estoy tan joven como para desvelarme. Después de todo, Alucard y la señorita Integra se las arreglan solos… espero que mi historia, te ayude a entender un poco a tu amo.
-¡Claro que si! Buenas noches Walter- ella se despide del mayordomo para que minutos después, la chica de cabello rubio corto, se deje sentar sobre una silla para suspirar-… y pensar que tengo poco tiempo aquí. ¡Rayos! Me siento un poco incomoda con todo esto, aunque me gustaría en algún momento, formar parte de sus memorias.
Y se levanta de un solo salto. Corre hacia la parte superior de la mansión y llega a lo que parece ser la oficina de Integra. Seras piensa un poco si su amo dejó con llave el lugar pero se lleva una gran sorpresa al darse cuenta que, la puerta está abierta. Al inicio no sabe si es adecuado entrar, pero siente una gran curiosidad por encontrar el objeto que la mantuvo atenta en todos los relatos de Walter.
A pesar de que no hay nadie en la mansión, Seras opta por caminar sin hacer ruido alguno. Nota que la oficina está a oscuras pero la luna de esa noche, ilumina a la perfección ese lugar. Esta es la primera vez que entra a la oficina sin el permiso de Integra pero ahora que ella no está, quiere saciar su curiosidad innata.
-¿Dónde puede… estar?- no tarda mucho en posar su vista sobre una pequeña caja de madera, la cual tiene los adornos de unas flores talladas. Sus ojos se abren de alegría al ver que esa caja tan especial, todavía está presente- que romántico, no pensé que la señorita Integra fuera de esa clase de mujeres.
En ese momento, Seras busca la llave de la caja porque sabe que para ver su contenido, debe abrir la cerradura que posee. La chica de uniforme amarillo piensa un rato para recordar que Integra, guarda la llave en un cajón de su escritorio; también pensó que pudo llevarse esa llave por el tipo de vestido que usa.
Cuando abre el primer cajón, encuentra la pequeña llave con incrustaciones de un rubí y varios pequeños diamantes que lo rodean. Esto la anima aún más, pues se sienta en el suelo para abrir la caja, lentamente se escucha la melodía. Seras se siente maravillada por la hermosa canción; imaginándose a su maestro y a su amo, en un momento a solas y juntos, mientras escuchan esas notas que les hacen recordar los buenos tiempos.
-… es hermosa- abraza sus piernas y decide escucharla por largo rato, sabe que si descubren que tomó cosas sin pedir permiso, tendrá muchos problemas pero tiene en claro que, esa caja tiene algo especial que capta la atención de todos. Su sonido es hermoso pero nostálgico… que ayuda a recordar todos esos años y Seras, sólo piensa en el futuro de ellos dos. La caja de música no fue hecha para adivinar los sucesos futuros sino, para mantener en mente y corazón, las memorias del amo y sirviente.
Es de esta forma que culmina, una historia que desconoce por completo: el futuro de Integra y Alucard.
¿Qué les depara el futuro?
FIN
Esta historia terminó por escribirse el sábado 1ª de agosto del 2009 a las 02:26 hrs.
Segunda revisión y edición final, sábado 15 de septiembre del 2012 a las 01:44 hrs.
-.-.-.-
Y después de mucho tiempo, este proyecto ha concluido! Debo decir que me siento contenta y a la vez triste, ya que con esto concluyo no sólo una historia más sino, una etapa que me permitió conocer a muchas personitas dentro del mundo de los fanfics, así como tener hermosos recuerdos con cada historia…
En fin, ¿qué les pareció Memorias? Yo sé que fue una historia que atrajo y, alejo a toda la comunidad de esta sección. La historia recibió toda clase de críticas, pero pues... la regla básica del fanfic es mostrar al mundo, lo que un amante sobre un ánime, manga, entre otros, piensa o siente sobre lo que le gusta y esta historia, cumplió su objetivo.
Yo simplemente, quise exponer mi visión de cómo esta pareja retorcida, se conoció antes de todo lo que conocemos sobre Hellsing y claro, no podía dejar de colocar mi sello personal. Reconozco que en ocasiones, la historia me generó dolores de cabeza pero mi gusto por escribir, me llevó a terminarla, a pesar que por mucho tiempo, la dejé olvidada.
Después de todo, un fanfic es de fans para fans, y pues creo que me siento satisfecha por esto. Gracias a todos ustedes por su apoyo, comentarios, críticas, tomatazos, TODO! Llevo en esta página publicando, aproximadamente 9 años y la verdad, me siento un poco ancianita pero contenta por hacer sonreír a todos los lectores y creo que terminar esta etapa con Hellsing es… todo un placer, pues esta serie representa mucho para mí, especialmente Integra.
Gracias por leer y disfrutar Memorias al igual que el resto de los escritos y claro, no borraré la cuenta ni nada, pues deseo que sea un pequeño legado (hasta que ffnet desaparezca, claro, jajajaja). En fin, antes de irme, les dejo algunos datos curiosos sobre esta historia n.n
-La idea inicial de "Memorias", surgió cuando vi por 5ª ocasión Hellsing, especialmente la versión de Gonzo y, el capítulo cuando explican cómo se conocieron.
-Decidí que Walter fuera quien, de alguna forma platicara la historia por ser la persona que conoce más a Integra y a Alucard. Si se dieron cuenta, se deformó un poco esa idea…
-Muchos de los lugares que se mencionan en la historia SI existen. Tuve que investigar en páginas y libros; no niego que mi parte favorita, fue el Museo Británico.
-Decidí que Integra fuera un poco más sensible para hacer más llamativa la historia (esto me generó comentarios de todo tipo); de no ser así, sería MUY aburrida pero… no sé ustedes, ella tuvo un crecimiento muy notorio.
-¿Por qué una mejor amiga como enemiga? Uy, hay dos razones: situación personal y, jugar con la personalidad de Integra. Sin darme cuenta, establecí la esencia de un recuerdo de mi vida personal y, debí buscar una razón para que Integra se transformara en la mujer que todos conocemos. Sí, soy de las que pienso que ella no siempre fue fría y calculadora.
-Decidí establecer toda clase de situaciones posibles para hacer de "Memorias", una historia dinámica y fresca; otra razón que generó críticas y comentarios.
-Ya no sé en este momento, pero complacer a las fans de hueso colorado de Hellsing durante el 2009 y 2010, fue lo más complicado como escritora (risas).
-El primer borrador de esta historia era más largo, decidí al final que los últimos 8 capítulos fueran más cortos y ligeros. Hasta donde recuerdo, eliminé un capítulo completo, cuyo borrador YA NO EXISTE y se enfocaba un poco en Integra y Juliet.
-Millenium desde el inicio, estuvo involucrado en todo lo que pasaba entre Alucard e Integra. ¿Por qué? Porque si uno lee con detenimiento el manga, Hirano te da a entender esto y, no hay que dejar a un lado que Walter daba la apariencia de trabajar como un doble espía.
Y de esta forma Bunny Saito se despide, deseando mucha suerte y ánimos a todas las personas que escriben en este sitio. Tal vez, esto las lleve a un futuro, algo más prometedor. Gracias por todo y la cuenta de FFnet seguirá abierta y con cambios para que sea más atractiva a todos ustedes. Pueden dejarme mensajes o correos, pues en ocasiones regreso y degusto por leer algo.
En fin, es momento de irse… no decir una "adiós" sino "hasta la próxima".
Se despide con cariño,
Bunny Saito
GRACIAS
