Capítulo 36.
- entonces Shizuru, por ahora no te insistiré más, pero escucha bien, no me alejare de ti ni de nuestra hija, te voy a demostrar que lo que digo no son solo palabras, prepárate Shizuru Fujino Tenoh porque yo te voy a conquistar. – no sabía precisamente como, pero lo haría, conquistaría a Shizuru y la haría su esposa.
Continuara…
- Natsuki. – fue lo único que alcanzó a decir Shizuru, ahora si estaba segura del amor de Natsuki, pero esperaría a que ella se lo demostrara como se lo acababa de prometer.
- no tienes que decir nada, te conquistare, recuperare tu confianza, ya lo veras, pero ahora me voy, tengo algo de tarea y voy a hablar con mi madre para lo de mi trabajo, nos vemos. – se despedía la peliazul, ni siquiera le había dado tiempo a Shizuru de responder, solo se acercó a ella y le dio un ligero beso en la mejilla y salió del despacho, le demostraría a la castaña que era capaz de comprometerse en una relación seria, que era capaz de ver por ella y por su futura hija, tal vez Shizuru ahora no quería saber de ella pero poco a poco, con acciones le demostraría que era digna de su confianza de nuevo.
Shizuru se quedó un rato en el despacho de Sho, pensando en lo que le había dicho Natsuki, una sonrisa sincera apareció en sus labios, la amaba y a pesar de que la había lastimado Natsuki estaba pagando por ello y estaba dispuesta a luchar por ella, no había huido ni se había molestado como solía hacerlo y lo más importante, la iba a conquistar, aunque si era sincera la peliazul no tendría que hacer mucho porque enamorada de ella ya estaba; duro un poco más meditando sobre el asunto y después se fue hacia la habitación de Haruka ya que su primo la estaría esperando y no estaría contento.
- hola. – dijo la castaña entrando al habitación de su primo. – ¿cómo estás? – cuestiono sentándose en la cama de su primo, no quería disculparse por la hora ya que no quería que Haruka se molestara con ella.
- hola, estoy bien, todo lo bien que se puede estar aquí encerrado. – contesto Haruka con un poco de irritación, odiaba el hecho de estar esa cama todo el día, además Sho no le había permitido el celular ni mucho menos su laptop.
- no estés molesto, es por tu propio bien y hablando de eso ¿ya sabes lo de la operación? – cuestiono Shizuru, empezaría hablar de su operación y después lo que sigue, había tiempo, además no quería que Haruka se exaltara.
- no estoy molesto y sobre la operación, si lo sé, me operaran pasado mañana, ya me lo ha explicado todo el tío Sho, Saeko-san, Midori y Youko-san, se los riesgos y sé que de no hacerla sería peor para mí, así como también sé que aún no hay un trasplante viable para mí pero lo están buscando, se todo Shizuru, se hasta cuanto tiempo me quedara si la operación resulta ser un éxito. – dijo Haruka con más molestia, amaba a Shizuru y sabía que estaba interesada en su salud pero no quería hablar de eso, le irritaba pensar que tenía que esperar para saber qué pasaría, odiaba hacerlo.
- está bien, deja de ser tan gruñón, dime ¿Qué quieres saber? – solo Haruka se atrevería a ser sarcástico con su salud aun sabiendo que estaba muy grave, pero sabía que este era un tema delicado para él y por eso lo hacía, para quitarle un poco de importancia y no sentirse tan mal.
- quiero que me digas todo, desde a quien se le ocurrió la brillante idea del tratamiento hasta quien fue el imbécil que amenazo a Michiru. – decía Haruka ya planeando que era lo que le haría a cada uno de los involucrados.
- ¿me escuchaste? ¿Es cuchaste todo lo que dije? – cuestiono Shizuru un poco sorprendida, sabía que eso era posible, pero su tío dijo que era una teoría que había algunos casos en los que esas personas no recordaban nada.
- vagamente. – respondió Haruka tomándose con su mano derecha la cabeza. – siento como si hubiera sido un sueño, no recuerdo todo, solo algunas cosas, recuerdo que dijiste que alguien… – dijo Haruka apretando aún más su cabeza para recordar un poco mejor.
- está bien, está bien. – hablo Shizuru retirando la mano de Haruka de su cabeza para que no se esforzara. – yo te lo diré todo, no te esfuerces y sobre todo tienes que prometerme que no te molestaras. – pidió Shizuru, después de todo era perjudicial para la salud de Haruka y un disgusto lo único que haría sería retrasar la operación o peor.
- está bien. – dijo Haruka con una sonrisa en su rostro. – lo prometo. – si Shizuru le había pedido eso era porque de verdad lo que le diría no le gustaría nada.
- bien, si no lo cumples le hablare al tío Sho para que te cede. – sentencio Shizuru, sabía cómo era Haruka y no correría ningún riesgo, cuando Haruka asintió supo que el momento había llegado. – bien, como ya sabias el tío Hiro le había pedido a Saeko-san que prepara un tratamiento para nosotras después de que supo nuestros gustos, quería asegurar el seguimiento de la línea de sangre, pero el abuelo hablo con Midori sin consultarlo con nadie y completo todo en un tiempo más corto, el abuelo decidió hacerlas pasar por vitaminas ¿lo recuerdas? – relataba Shizuru poco a poco, le contaría paso a paso, empezaría desde el principio para que Haruka fuera siguiendo el hilo de las cosas.
- ahhh, esas vitaminas, ¡así que el viejo nos engañó y se tomó atribuciones que no le correspondían! ¡¿Cómo se atrevió a hacer eso?!¡Te juro que cuando lo vea…! – pero Shizuru lo interrumpió, el había prometido nada de corajes, pero su abuelo era un desgraciado, otra vez se la había hecho.
- Haruka, lo prometiste ¿lo olvidas? – le recordó la castaña, cuando Haruka respiro y asintió continuo. – bien, para empezar si nos engañó, yo también estoy molesta, pero también debemos ser conscientes que nosotros también hicimos algo que no debimos hacer. – dijo Shizuru refiriéndose al hecho de hacer el amor sin haberse casado, Haruka lo entendió, se sonrojo muy ligeramente y volteo su vista hacia otro lado que no fuera su prima. – pero bueno, lo que importa es que el tratamiento existe y funciona, aunque nos utilizaron como conejillos de indias. – explicaba Shizuru, de manera calmada, su abuelo se había pasado con mucho está vez, incluso ella no le dirigía la palabra a menos que fuera estrictamente necesario.
- ¿entonces? Si el tratamiento funciona ¿tu…? – Haruka dejo la pregunta abierta, sabía que Shizuru y Natsuki lo habían hecho, pero no quería meterse en esos asuntos, no le concernían, amaba a su prima pero su vida privada era eso, privada y solo le concernía a ella, si Shizuru decidía contarle entonces la escucharía.
- Shizuru vio un poco confundida a Haruka, la pelea que ella y Natsuki habían tenido se había debido a eso ¿entonces porque Haruka no recordaba? ¿Sería un efecto secundario? Bueno, ya lo hablaría con Sho más tarde, por ahora actuaría como si nada. – si Haruka. – se llevó las manos a su abdomen y lo vio. – estoy embarazada. – respondió la pregunta con una sonrisa en su rostro.
- una sonrisa apareció en los labios del rubio y abrazo a la castaña. – qué maravilla, voy a hacer tío. – de pronto pareció recordar algo, se separó de Shizuru y la miro. – ¡entonces Kuga se sigue comportando como idiota y te ha dejado sola¡ ¡¿no es así?! – cuestiono Haruka con molestia, recordaba que Natsuki tenía semanas sin ir a visitar a Shizuru y no aceptaba al bebe.
- Haruka, Natsuki no recibió la noticia de la mejor manera, déjame explicarte. – pidió Shizuru, la rubia asintió y Shizuru comenzó a contarle como le habían dado la noticia a ella y como Natsuki se había enterado, las veces que había intentado hablar con ella y como la peliazul simplemente no escuchaba.
- ¡esa idiota! – hablo Haruka con ira. – ¡¿Cómo se atrevió?! – estaba más que molesta Kuga Natsuki no merecía a Shizuru, no permitiría que se le volviera a acercar. – ¡te falto al respeto, no confió en ti, se atrevió a decir que tú y yo…! - no podía ni siquiera pronunciar eso, ahora recordaba que había peleado con Kuga porque se había atrevido a insinuar eso, él amaba a Shizuru pero como a una hermana, jamás podría verla como algo más.
- al parecer Haruka estaba recordando poco a poco, tal vez era una secuela de haber estado inconsciente. – hable con ella hoy. – dijo Shizuru y con calma le explico a Haruka lo que había hablado con la peliazul, sabía que a Haruka no le haría ni pizca de gracia, además de que Natsuki se podría acercar a ella mientras Haruka estuviera ausente, pero cuando regresara sabía que cambiaria, Haruka se veía muy molesto.
- no lo permitiré, ¡Kuga Natsuki se mantendrá alejada de ti! dile que aproveche mientras yo esté aquí, porque una vez que salga ¡si la veo a menos de un metro de distancia de ti, le ira muy mal!. – sentencio el rubio, Kuga pagaría y muy caro todas y cada una de las lágrimas de la castaña, así como también sus ofensas, esto no se quedaría así, esa chica simplemente no entendía.
- ara. – dijo Shizuru con una risita nerviosa, justo ahora compadecía a Natsuki, Haruka seria implacable y ella no podía hacer nada al respecto. - ¿algo más que quieras saber? – tenía que cambiar de tema o a Haruka se le ocurrirían nuevas formas de torturar a Natsuki y a pesar de que sabía que la peliazul se lo merecía no quería que sufriera... mucho y también deseaba saber que tanto recordaba Haruka de lo que le había dicho cuando estaba inconsciente.
- si, después de las estupideces del viejo y las idioteces de Kuga, ahora quiero que me hables de Michiru. – pidió Haruka de manera tranquila, recordaba vagamente que Shizuru había mencionado algo acerca de que alguien había amenazado a la aguamarina.
- bien, solo que antes, recapitulemos algunas cosas ¿de acuerdo? – Haruka asintió, Shizuru comenzó con preguntarle si recordaba que Mina había pedido hablar con Michiru, así como también el cómo había visto a Michiru después de haber hablado con Mina, si la había notado rara o algo así, también le pidió que recordara que había pasado después de que Michiru volviera con él a la habitación.
- ahora que lo dices… – contesto Haruka llevándose una de sus manos a su barbilla recordando ese día. – Michiru estaba muy rara cuando volvió a la habitación, estaba nerviosa y parecía como si hubiera llorado. – trata de recordar Haruka, aunque le costaba un poco de trabajo. – no le cuestione porque creí que era porque estábamos compartiendo habitación, estaba muy tensa cuando se acostó, por lo que solo la abrase para que se relajara un poco, ese día… Michiru y yo hicimos el amor. – relato Haruka haciendo esfuerzo en recordar ya que para él ese día fue el más feliz y al mismo tiempo el más doloroso de su vida.
- ya veo, pues lo que ocurrió esa noche antes de que Michiru fuera a la habitación fue… - Shizuru comenzó a contarle a Haruka lo que le había dicho Michiru, el cómo Mina había comenzado a amenazarla, las fotografías, el periodista, todo, la castaña vio como Haruka se ponía rojo de la ira que sentía y seguramente la impotencia ya que no podía hacer nada ahora. – de esto yo me acabo de enterar, por la propia Michiru, pero antes de saber esto, Sakura-chan vio esa noche a Michiru y Mina hablando y le pareció raro ver a Michiru llorando y sus sospechas crecieron por la mañana cuando Michiru te dejo, me propuso investigar el asunto, ella y Yukino se hicieron cargo y descubrieron que Mina había chantajeado a Michiru para dejarte y que esto era un elaborado plan de su padre para quedarse con la fortuna de los Tenoh, hace poco hable con Michiru y me conto su parte de la historia, así que todo es verdad. – explicaba Shizuru de manera tranquila, claro que no podía decir lo mismo de su primo, estaba que echaba humo y con justa razón, si alguien se atreviera a hacer algo así con Natsuki, ella con sus propias manos los destruiría.
- ¡MALDICIÓN! – grito Haruka golpeando con su mano derecha la pared a su espalda. – ¡ESOS IMBECILES!… ME LAS PAGARAN, SE ARREPENTIRÁN DE LO QUE HICIERON, LO PAGARAN MUY CARO. – estaba furioso, nadie se metía con Michiru, así que los haría pagar ahora mismo.
- Haruka. – decía Shizuru, tratando de razonar ya que Haruka estaba tratando de levantarse. – detente ¿Qué haces? – trataba de razonar la castaña.
- me las pagaran. – se había levantado de la cama y se había arrancado la vía, haría pagar a la familia Aino, se arrepentirían de haberse metido con Michiru y con ella. – me las pagaran, me las pagaran. – la puerta estaba muy cerca.
- Haruka basta, detente te harás más daño. – decía Shizuru un poco desesperada, al ver que la mano de Haruka donde se arrancó la vía sangraba, tenía la mirada perdida y no paraba de repetir la frase "me las pagaran"
Al escuchar los gritos de Haruka y ahora los de Shizuru una enfermera había entrado en la habitación y al ver a Haruka en ese estado trato de frenarlo pero era inútil, la rubia tenía mucho más fuerza, Shizuru desesperada la envió por su tío Sho y en menos de cinco minutos Sho ya estaba en la habitación, justo a tiempo porque Haruka ya había alcanzado la salida.
- ¿Qué demonios pasa aquí? – dijo Sho al ver a la rubia levantada, sangrando y por lo que podía ver en su mirada a punto de desmayarse.
- tío. – dijo Shizuru aliviada.
- Shizuru, después te pediré una explicación. – dijo Sho y se puso justo en el camino de Haruka para que no avanzara más. - ¿y tú? ¿Qué crees que haces? – pero no recibió respuesta, solo una frase.
- me las pagaran, me las pagaran. – nadie la tendría, haría pagar a esa familia.
- suspiro, Haruka estaba semiinconsciente. – ok, lo haremos del modo difícil. – metió la mano a su bata y saco una jeringuilla y se la puso a Haruka. – bien, con bastara, ahora ayúdame Shizuru a llevar a tu primo a la cama. – le había suministrado un coctel de calmantes con eso dormiría hasta el siguiente día.
- si tío. – Shizuru lo ayudo y una vez que estuvo en la cama, cuestiono. - ¿estará bien? – ahora se arrepentía de haberle dicho la verdad, debió de esperar, ahora todo había empeorado.
- sí, solo le di unos calmantes, dormirá hasta mañana, enfermera – hablo Sho. – por favor cure la herida de su mano y vuelva a colocarle la vía. – pidió a la enfermera que había ido a buscarlo. – ahora Shizu-chan, dime ¿Qué paso? – cuestiono Sho, después de ver que enfermara comenzaba con lo que le pido.
- pues. – Shizuru le conto a su tío todo lo que le había dicho a Haruka y como se había puesto este después de decirle lo que había pasado con Michiru.
- suspiro. – bien, lo dejaremos descansar, mañana continuaras con las explicaciones, ya que no tiene caso mentirle más, además me sorprende que su corazón lo haya resistido. – Haruka sin duda era muy fuerte, soporto ese dolor y su corazón lo había resistido.
- pero tío y si… - ya no deseaba contarle más, no deseaba ver esa mirada perdida de nuevo, no quería verlo perder el control otra vez, ya no.
- no te preocupes Shizuru, yo estaré presente, así lo controlaremos. – dijo Sho de manera seria, ya no podía retrasarlo más y Haruka merecía saber la verdad.
- está bien tío. – dijo Shizuru accediendo, aunque el hecho de que su tío iba a estar presente la tranquilizo, no era suficiente.
Shizuru salió de la habitación junto con Sho y se dirigió donde sabía que estaría su familia, llego con ellos y les explico lo que había pasado con Haruka, así como también les dijo que no le había dado tiempo de decirle a Haruka que Michiru estaba embarazada y nadie quería imaginar cómo iba a reaccionar la rubia, pero era necesario que supiera toda la verdad, Takuma se ofreció para ser el quien le dijera a Haruka lo del embarazo de la aguamarina así como también que se tendría que casar con ella por la apuesta que había perdido, pero ni Hiro, ni Sho, ni mucho menos Shizuru estuvieron de acuerdo, Haruka solo confiaba en Shizuru y Sho sabía que solo ella podía decirle lo que faltaba de manera tranquila, así que no le permitieron a Takuma hablar con Haruka, todos estuvieron de acuerdo con eso, Hiro se quedó a hacerle compañía a su hija, mientras Takuma y Shizuru se retiraban a descansar a la mansión Tenoh.
Al llegar a la mansión Takuma vio a alguien que deseaba nunca encontrarse porque lo mataría con sus propias manos, Taro Aino estaba esperando en la entrada de la mansión para ver a alguno de los señores de la casa pero al no haber nadie en la casa los de seguridad se negaron a darle el paso; Takuma estuvo a punto de bajar del auto y golpear a Taro pero Shizuru lo detuvo, ese hombre no debía darse cuenta de nada, lo que le esperaba tendría que tomarlo desprevenido y sin escapatoria alguna, así que fue Shizuru la que bajo del auto para hablar con ese... señor ya que una vez que ella usaba su máscara nadie que no fuera de la familia Tenoh se daría cuenta de si mentía o decía la verdad.
- ara. – comenzó la castaña al bajarse del auto. – señor Aino, buenas noches, ¿le puedo ayudar en algo? – cuestiono Shizuru con toda la amabilidad que pudo disimular.
- ahhh buenas noches Shizuru-san. – respondió el hombre con amabilidad. – la verdad es que si, buscaba a Hiro-san o a Takuma-sama. – explicaba el hombre con paciencia.
- ara es una lástima pero ninguno de ellos se encuentra en este momento, tuvieron que salir a Kioto a una reunión de última hora, tengo entendido que vuelven dentro de tres días. – explicaba Shizuru de manera convincente, al parecer ese hombre ya empezaría con su plan, pero no quería que los molestara ya que sería la operación y sabía que nadie querría separarse del hospital.
- ohh ya veo, ahora entiendo porque el teléfono de Hiro sonaba como fuera de área. – ya se le hacía un poco raro todo eso. – bueno, en ese caso intentare dentro de tres días, una vez que hayan vuelto. – decía Taro, después de todo estaba dentro del margen de tiempo que ese hombre le había dado para conseguirle una parte del dinero.
- bueno, si es algo muy urgente puede hablarlo conmigo, tal vez yo le pueda ayudar. – tanteaba el terreno Shizuru, si esto no iba por las fotos lo sabría ahora mismo, por la respuesta de Taro.
- lo siento Shizuru-san, pero es algo que solo puedo tratar con alguno de ellos dos. – explicaba Taro, ella no le servía, los que tenían el dinero y el poder eran Hiro y Takuma. – entonces Shizuru-san, muchas gracias por la información, que descanses. – se despidió el hombre.
- que descanse Aino-san. – respondió la castaña y espero hasta que el hombre abordo su auto y se marchó, era una suerte que los vidrios de ese auto fueran polarizados y Takuma no fuera visible desde afuera.
Shizuru volvió a subir al auto y una vez dentro de la mansión le explico a Takuma lo que había hablado con Taro y la conclusión que había sacado después de haber hablado con él; los dos concordaron que era necesario decirle a Hiro lo que había ocurrido, así que no perdieron tiempo y marcaron a Sho para poder hablar con Hiro y así le explicaron todo lo ocurrido.
- ya veo. – hablaba Hiro después de que Shizuru le explicara todo. – ese hombre es un cínico ¿Cómo se ha atrevido air a mi casa? – decía más que molesto Hiro por esa visita no deseada.
- dejemos eso de lado Hiro, Shizuru-chan nos ha dado algo de tiempo con esa mentira, debemos de pensar que es lo que vamos a hacer. – hablaba Takuma, él y Shizuru estaban en el despacho y tenían el altavoz.
- yo pienso que debemos de seguirle el juego, que crea que de verdad nos está chantajeando y que tendrá lo que quiere. – de algún modo tenían que conseguir algo de tiempo.
- yo pienso igual que Shizuru, Hiro necesitamos tiempo, para que Haruka recupere fuerza, si quiere dinero se lo daremos, después lo recuperaremos ¿tú que dices? – después de todo tendría que ser Hiro quien se hiciera cargo, cuando menos de ese asunto.
- pienso igual que ustedes, le colocare mi antiguo chip al teléfono nuevo que me compraste padre, lo encenderé y esperaremos a que se tipo se ponga en contacto conmigo. – dijo Hiro de manera seria, después de decir esto, se despidió y termino la llamada y regreso a la habitación de Haruka a hacerle compañía.
Al día siguiente Shizuru asistió a clases como de costumbre y Takuma se fue a la oficina; el día transcurrió con normalidad, bueno salvo por la sorpresas que Natsuki le había preparado a Shizuru, primero la había ido a recoger a primera hora de la mañana en coche, eso en si era una sorpresa ya que la peliazul no es de levantarse temprano, a medio día y a mitad de la clase de economía llego un mensajero con un ramo de cincuenta rosas para la castaña, Shizuru estaba muy contenta con el detalle, la peliazul estaba cumpliendo su promesa, se estaba esforzando por reconquistarle poco a poco; a la hora de la salida Natsuki ya la esperaba para llevarla al hospital o la mansión a donde la castaña decidiera, no la había buscado a la hora del almuerzo porque tampoco quería atosigarla, además de eso, su madre le había dado un trabajo de medio tiempo en las oficinas de la farmacéutica Kuga como su asistente y ese era su primer día, Natsuki muy emocionada se lo había contado a Shizuru y la castaña la felicito más no mostro más emoción ya que tenía que disimular, la peliazul tenía que demostrarle que de verdad estaba cambiando y un día no era suficiente para lograr un cambio; al final la había llevado a la mansión Tenoh, ya que tenía que tomar su medicamento y comer algo antes de ir a ver a Haruka.
Por otro lado en el hospital Takuma paso a ver su a su nieto, valiéndose de que ni Hiro ni Sho estaban a la vista, quería hablar con él y tenía que hacerlo, al pasar a la habitación Haruka estaba leyendo un libro de administración política, al entrar vio como Haruka dejo el libro a un lado para verlo, se notaba que su nieto no estaba nada contento con él.
- ya era hora que vinieras y dieras la cara viejo. – dijo Haruka al ver a que su abuelo había ido a verlo, si se pudiera levantar le hubiera dado un golpe.
- ¿otra vez soy "viejo"? – cuestiono Takuma, sabía que Haruka estaba molesto y que no sería fácil volver a ganarse su confianza, incluso Shizuru solo se limitaba a hablarle cuando era necesario solamente, pero sus nietos tenían que entender que esto era necesario.
- ¡¿Por qué lo hiciste?! ¡¿Qué no se te paso por la cabeza el dolor que nos causarías?! ¡Shizuru está embarazada y la idiota de Kuga no lo acepta! todo esto es por tus mentiras, por ocultarnos lo que en verdad era ese dichoso medicamento, se exactamente lo que estás pensando, se lo que vas hacer, tu sabias que nos acostaríamos con nuestras respectivas parejas, este fue tu plan todo el tiempo, vas a obligar a Shizuru a casarse con Kuga. – ahora solo faltaba que su abuelo le dijera con quien tenía que casarse ella para cumplir su apuesta.
- Shizuru perdió la apuesta, así como tú también lo hiciste, tengo el derecho de decidir con quien se debe casar cada una ¿lo olvidas? Esa fue nuestra apuesta, yo no tenía ninguna intención de que esto pasara, en primer lugar ustedes no debieron de estar con esas niñas sin estar casadas. – no tenía caso negarlo, pero aun así lo haría, sabía que Haruka no habiendo crecido con las costumbres de Japón, tarde o temprano terminaría compartiendo la cama con la chica de los Kaioh, por otro lado gracias a la influencia de Haruka sabía que Shizuru haría lo mismo, ahí comprobaría la efectividad del medicamento y aseguraría la descendencia de los Tenoh, era un plan a prueba de fallos, era in falible y en todos los escenarios posibles el salía ganando, justo como ahora.
- sí, claro, lo que sea que te ayude a dormir, ¿entonces? Dime ¿con quién tengo que casarme yo? Porque puedo apostar que a eso viniste, me vas a hacer cumplir la apuesta. – dijo Haruka con molestia, estaba segura que su abuelo lo había planeado todo, no tenía pruebas pero lo sabía, ahora venía lo peor, ¿con quién querría casarla?
- eres muy persuasivo Haruka, efectivamente a eso vine, te casaras con Michiru Kaioh, ella será tu esposa, después de que te recuperes de tu operación, haremos público su compromiso. – soltó Takuma de una, a pesar de todo, sabía de sobra que Haruka amaba a Michiru y no quería atarlo a nadie a quien no amaba, no cometería el mismo error por tercera vez.
- ¡¿Qué?! ¡¿Con Michiru?! ¡¿Por qué?! ¡¿Por quieres que me case con ella?! – No entendía, no quería entender, si Shizuru seria obligada a casarse con Kuga era por el embarazo de su prima, entonces… – ¡¿Qué ganas tú con ese matrimonio?!
- la respuesta es muy sencilla, es porque Michiru… - pero antes de que Takuma dijera algo Shizuru llego a interrumpirlo.
- abuelo sal por favor. – habían llegado justo a tiempo, su abuelo no tenía nada de tacto y no permitiría que el hablara ese tema con Haruka. – Haruka, tú y yo dejamos una conversación pendiente el día de ayer. – no permitiría que su abuelo exaltara a Haruka, ella se lo explicaría de la mejor manera.
Takuma salió molesto acompañado por Sho que también estaba molesto, pero Takuma sabía que ya había cumplido con su cometido, Haruka ya sabía lo que haría y tendría que acatarlo ya que había dado su palabra, le gustara o no, así como Shizuru; cuando se lo dijo a la castaña, está simplemente asintió y no dijo más, Shizuru comprendía mejor que Haruka la situación; Shizuru se acercó a la cama de Haruka y se sentó en ella para comenzar a hablar.
- suspiro, su abuelo era un inconsciente. – ya te lo dijo ¿verdad? – Haruka solo asintió afirmando, Shizuru espero un poco y Sho volvió, así que continúo. – el abuelo está sacando a relucir su verdadera mano, al parecer hicimos lo que él quería, no diré que fue un error, porque jamás me arrepentiría de mi bebe. – decía Shizuru con tristeza en su voz, pero tanto ella como Haruka habían sido engañadas por Takuma.
- ese viejo nos engañó, ¡pero si piensa que conmigo va hacer lo le plazca está muy equivocado! tal vez gano está, pero no se lo pondré tan fácil. – dijo Haruka con firmeza, el seria el siguiente líder de la familia Tenoh, ya vería como apartar a Takuma; Shizuru solo asintió dándole la razón. – Shizuru, sé que hay un porque. – dijo Haruka, refiriéndose a la razón por la que Takuma quería que Michiru fuera su esposa, quería saber qué otra cosa tramaba su abuelo, aunque en el fondo ya sabía la verdad. – dime Shizuru ¿Por qué quiere que me case con Michiru? – él sabía la respuesta pero quería que alguien se la dijera en voz alta.
- Michiru está embarazada. – soltó sin más Shizuru, no tenía caso enmascarar la verdad, sabía perfectamente que Haruka ya lo sabía, solo quería confirmarlo. – está esperando un hijo tuyo. – continuaba Shizuru, al ver que Haruka iba a replicar continuo. – hemos estado vigilándola desde que te dejo, como ya te lo había explicado, por eso sabemos que es tuyo. – dijo Shizuru para que Haruka no dudara aunque sabía que eso era imposible, ella no dudaría de Michiru jamás.
- ¡¿Qué?! – esto era peor, no por el hecho de que Michiru estaba embarazada, sino porque no estaba con ella. – ¡tengo que verla! – dijo y trato de levantarse de la cama justo como ayer. – debo verla, ¡debo decirle que se la verdad! – pero está vez alguien lo afirmo a la cama.
- temo que eso no se puede. – dijo Sho de manera firme. – y si insistes en levantarte tendré que sedarte otra vez. – con esto consiguió que Haruka dejara de forcejear y se quedara en cama. – si quieres podemos llamarle y que venga, pero eso conllevaría a que tendríamos que decirle la verdad. – explicaba Sho de manera tranquila.
- no, déjenlo así, la buscare cuando esto haya acabado, después de todo, me tendré que casar con ella. – decía Haruka, no quería que Michiru se compadeciera de ella, de pronto recordó algo sumamente importante. – entonces… - los ojos de Haruka se comenzaron a cristalizar, la amaba, ahora la amaba más que nunca. – voy a… voy a hacer padre… digo madre. – dijo Haruka y de sus ojos bajaban lágrimas de felicidad, Michiru le iba a dar un hijo, un fruto de su amor, quería verla, quería que estar con ella, quería compartir esa felicidad con ella.
- sí. – respondió Shizuru. – ahora escúchame bien, tienes dos motivos para luchar en esa operación, no puedes dejar sola a Michiru con su hija y no puedes dejar a tu hija sin una de sus madres, así que prométeme que lucharas en esa operación. – pedía Shizuru, mañana seria el gran día y no quería perder a un miembro de su familia, Haruka tenía que luchar por su vida, sino por ella por su hija y por el amor de su vida, Haruka tenía luchar.
- lo hare, no te preocupes, no me dejare vencer, no dejare que a mi hija le pase lo mismo que a mí, ella crecerá con sus dos madres. – dijo Haruka de manera firme, tal vez había caído en una trampa pero el resultado había sido maravilloso.
- muy bien. – le agrava escuchar a esa Haruka, ahora si se parecía a su prima. –Haruka ¿vas a perdonar a Michiru? ¿Van a hacer una verdadera familia? – cuestionaba Shizuru, ella estaba segura que en algún momento perdonaría a Natsuki, no sabía cuándo pero sabía que lo haría y tenía la esperanza de que Haruka hiciera lo mismo con Michiru.
- yo… si quiero, la amo Shizuru, pero… - ¡¿Por qué Michiru no me lo dijo?! ¡¿Por qué no me tuvo confianza?! Si me hubiera dicho lo de Mina… - si Michiru hubiera confiando en el tal vez no se hubieran separado. – tal vez ahora estaríamos juntos, ¡¿Por qué no pudo confían un poco en mí?! – dijo Haruka con frustración, amaba a Michiru, pero una relación se basa en la confianza y ella no la había tenido para con él, una relación no podía sostenerse en mentiras, no funcionaria.
- Haruka, cálmate, Michiru tuvo sus razones. – trataba de razonar Shizuru, había cantado victoria demasiado pronto, ella pensaba que después de saber lo del bebe Haruka volvería con Michiru. – además ¡¿Qué hubiera hecho de habértelo dicho?! – como Haruka no contesto Shizuru continuo. – yo te lo diré, hubieras ido y le hubieras reclamado a Mina ahí mismo y todo se hubiera ido al diablo ¿me equivoco? – pero Haruka no respondió, solo volteo la mirada hacia otro lado.
- eso era algo que no podía negar, todo hubiera pasado tal como había dicho Shizuru, por eso solo se volteo evitando la vista de la castaña. – lo sé, que lo que hizo lo hizo por mí, pero aun así, duele, duele Shizuru, quiero volver con ella, pero si desconfió de ella no creo que funcione. – le había dolido mucho, ni siquiera con Kristen había sentido tanto dolor, ese día que Michiru la dejo sintió claramente como su corazón se rompía en mil pedazos y hasta ahora ese dolor no había cambiado.
- Haruka. – dijo Shizuru abrazando al rubio y colocando su cabeza en su pecho. – todo era parte del plan de Mina, Michiru debía causarte un gran dolor para que no la buscaras. – explicaba Shizuru con calma, ella tenía que ayudar a Haruka como la rubia había hecho con ella. – claro que duele Haruka, la amas, pero no debes de dudar de ella, Michiru mintió porque era necesario, porque quería protegerte, piensa en tu hija. – si ella podía dejarle a Michiru un camino que seguir para el perdón de Haruka se conformaría con eso.
- bien, es hora de dejar que el paciente descanse, mañana será un gran día y debe de descansar mucho hoy. – dijo Sho, ya habían sido muchas emociones para un día y tenía que realizar algunos análisis solo para confirmar el estado de Haruka y que no hubiera complicaciones en la operación de mañana.
- te veré mañana. – le dijo la rubia a Shizuru de manera tranquila al separarse, con esto le deba a entender a la castaña que saldría de esa operación sano y salvo, ese tiempo que Sho no permitiría las visitas le serviría para pensar que haría con Michiru ahora que sabía que no la dejo por gusto y que estaba embarazada.
- claro, aquí estaré. – el día de mañana era muy importante, si todo salía bien Haruka podría vivir una vida normal, sabía que ese trasplante solo era provisional pero le ayudaría mucho a su prima.
Lo que restaba de ese día paso sin problemas, Shizuru hizo su rutina de manera normal, regreso a la mansión, ceno y termino su tarea, tenía que dormirse temprano, ya que la operación sería muy temprano por la mañana; en el hospital los resultado de los análisis de Haruka habían salido sin ningún problema y ya estaba todo dispuesto para operación; la rubia después de que la dejaron sola, solo se había dedicado a penar en Michiru y en futura bebe, se imaginó cumpliendo los antojos de la aguamarina, a Michiru con su barriga grande, asistiendo al parto de su hija, pero por más que trato de pensar en si la perdonaría o no, no fue capaz de hilar dos pensamiento, todos sus pensamientos eran solo para el futuro que deseaba llevar junto a Michiru, era inevitable, amaba mucho a Michiru y amaba a su hija aunque aún no la conociera, al parecer la respuesta era clara, su corazón ya había tomado una decisión .
Eran las seis de la mañana y todo estaba listo para la operación que empezaría a las seis con treinta minutos, las enfermeras, los auxiliares, anestesistas y el cuerpo médico ya estaban listos para iniciar la operación a la hora que se había programado, además le habían pedido consentimiento a Haruka para filmar la operación, a lo que la rubia había accedido, después de todo esa operación sería un hito en la medicina y tenían que tener pruebas, si todo salía bien, su tío, Saeko, Midori y Youko lo publicarían y eso impulsaría aún más sus carreras.
Por otro lado en la habitación de Haruka estaban todos reunidos, Shizuru, Takuma, aunque este no era bienvenido por la rubia, pero aun así ahí estaba y Hiro, le daban palabras de aliento y la animaban para que no se dejara vencer, Haruka les aseguraba que eso no pasaría, viviría porque tenía que hacerlo, tenía dos razones para salir bien de esa operación, si todo salía bien buscaría a Michiru y hablaría con ella, así como también vería que la familia Aino pagaran por todo el sufrimiento por el que estaba segura había pasado; podo tiempo después uno a uno los miembros de la familia fueron saliendo de la habitación hasta dejar solo a Shizuru, la rubia una vez que estuvieron a solas le pidió que de pasarle algo, se hiciera cargo de su hija y de Michiru, Shizuru accedió aunque dijo que eso no sería necesario porque saldría bien de la operación, estaba segura de eso.
Después un grupo de enfermeras lideradas por Sho vinieron por la rubia para llevarla al quirófano, donde ya estaba todo dispuesto la hora había llegado, hicieron el recorrido y su familia la vio entrar por esa puerta; una vez dentro del quirófano, Sho, Saeko, Midori y Youko entraron a lavarse, después de los cinco minutos reglamentarios para lavarse, entraron en el quirófano.
- bien Haruka –san ¿Cómo te sientes? – cuestiono Saeko de manera maternal, se veía que la rubia estaba un poco tensa.
- estoy algo nervioso. – confeso, quería que todo saliera bien puesto que ya tenía un propósito para su vida, pero aun así no dejaba de sentir miedo.
- eso es normal, es una operación importante la que te vamos a hacer, pero te aseguro que estas en las mejores manos, todo saldrá bien. – aseguraba Youko, habían practicado mucho, se habían aprendido de memoria cada complicación que podía surgir, estaban preparados.
- deja todo en nuestras manos, tu solo piensa en la vida que te espera después de esto, no pienses en la operación, eso es trabajo de nosotros, te aseguro que te daremos esa vida con la que estas soñando. – aseguraba Midori, no podían comenzar mientras el ritmo cardiaco de Haruka estuviera así de elevado, pero cada palabra que decía la sentía de verdad.
- voy hacer padre. – confeso Haruka y una sonrisa apareció en sus labios. – lo único que quiero es verla nacer y después verla crecer, no quiero perderme ningún momento con mi hija como mi padre hizo conmigo. – declaro Haruka de manera tranquila.
- y no lo harás, nos aseguraremos de que no te pierdas ningún momento con tu hija. – aseguro Saeko de manera firme.
- bien, ahora Haruka, cuenta diez hacia atrás. – pidió Sho y coloco la mascarilla en Haruka, una vez que estuvo anestesiada. – bien señoras, señores, empecemos. – pidió Sho de manera tranquila y pidió el bisturí para hacer la primera incisión.
La operación había pasado sin problemas, no hubo complicación alguna todo paso como estaba previsto que pasara, en las cinco horas que duró la operación; ya estaba todo listo para sacar a Haruka del baipás y su nuevo corazón hiciera el trabajo, así que Sho dio la orden.
- bien, sáquenlo del baipás. – la enfermera asintió e hizo el procedimiento, pero… algo no estaba bien, el corazón no latía. – vamos, vamos. – decía Sho tocando el corazón pero este seguía sin latir. – palas. – pidió. – cargue a diez. – dijo colocando las palas directo en el corazón de Haruka. – despejen. – pero nada ocurrió. – cargue a veinte. – otra descarga pero no pasaba nada. – vamos Haruka no me hagas esto… otra vez, carguen… – tenía que vivir, tenía que hacerlo, Haruka era fuerte y no se dejaría vencer, tenía un motivo, tenía toda una vida por delante, no la dejaría irse así como así.
Continuara…
